Draco estaba en un estado en que nada tenía sentido, sus sueños no eran más que imágenes, sonidos, voces y colores confusos sin nada que pudiera indicarle qué estaba sucediendo ahí. Por suerte el mundo comenzaba a tener sentido, lo primero que logró identificar fue la superficie blanda bajo su espalda, ¿una cama tal vez? sí, era lo más seguro… luego las voces, no comprendía de qué rayos hablaban pero que fueran tomando claridad era por lo menos era un indicio que estaba despertando, maldito dragón negro; este maldito desmayo tuvo que ser uno de esos comas inducidos por ingerir azúcar en exceso.

Vaya que esto de ser un smore gigante no se lo recomiendo a nadie, en cuanto me recupere juro que ese reptil me va a conocer… ¿pero y mamá? ¿Estará bien? ¡Arg! Me gustaría tener al menos una pista de qué rayos pasa aquí caramba…

—¿En serio Spike qué le hiciste a este chico?

—¡Y dale con lo mismo! Nada más que lo del smore.

—Se ve mal, pero el muy idiota se lo buscó.

—¡Rumble! ¿Cómo puedes decir algo así?

—Digo, ¿no es sentido común no meterse en medio del caos y la armonía cuando tenemos un enfrentamiento? En serio que el complejo de heroísmo no le trajo nada bueno al pobre.

—¿Pero y lo que le dijo a Twilight? ¿Mamá? ¿Qué significará eso?

—Tal vez… ¿se deba a que es un alicornio también? Puede que crea que soy su mamá porque no conoció a sus padres y al ver que yo también soy un alicornio… pero eso significaría que hay más alicornios de los que sabemos, ¿dónde vivirán?

—Twi, no creo. Piensa un poco: los alicornios son meras coincidencias, ¿recuerdas? Como Celestia y Luna; ellas son hijas de un pegaso y una unicornio, ¿no? Tal vez ese sea el caso.

—Si eso es así, ¿quiénes serán los padres de este muchacho?

—¡Yo qué sé sólo estoy adivinando!

Finalmente Draco se las arregló para abrir los ojos, ante él estaba un grupo de seis yeguas… su madre y sus queridas tías; y un grupo de cinco potrillos y el dragón negro de antes, pero tenía un no sé qué que le hacía verse tan pero tan familiar…

—¡Un momento! ¿Spike? — Gritó Draco incorporándose de golpe. ¡No, no podía ser! Tenía que ser alguna clase de equivocación porque Spike estaba… ¿muerto o no?

Pero el dragón negro y morado sonrió abiertamente, una sonrisa que le era tan familiar a Darco y que tanto extrañaba, sí, tenía que ser Spike. Era extraño porque además de tener los colores equivocados este Spike era muchísimo más joven, casi un niño… ¿cuántos años tendría, once, doce? Y luego estaban sus tías, que no sólo estaban vivas sino se veían bastante jóvenes también; como si hubiera retrocedido años en lugar de viajado a otro lugar. Mmh… tal vez esas voces se referían a esto, que nadie puede perseguirme al pasado… tal vez. No, sigo sin comprender qué sucede.
Pero en ese momento la voz de Spike interrumpió el hilo de sus pensamientos:

—Sí que sí, el mismísimo señor del caos y la desarmonía a tus órdenes, ¿no me digas que lo que querías era un autógrafo? ¿Sólo mío o también de los agentes del caos?

—Pero cobramos extra si las firmamos tanto con nuestros nombres como nuestros apodos del caos — dijo Rumble, pero Apple Bloom lo pateó por lo bajo.

—Rumble no es el momento para bromas malas.

—Para ser justos el que empezó fue Spike — se apresuró a decir Sweetie.

—Bueno, mejor miremos el lado bueno, — sonrió Babs. — El tipo este está bien, ¡el equipo del caos libre de responsabilidad! ¡No lastimamos a nadie, podemos relajarnos ya!

—Ehem… usted perdónelos — se apresuró a decir Fluttershy, — son sólo niños; niños con enormes poderes pero niños al fin y al cabo. En realidad estuvieron muy preocupados que realmente hayan lastimado a alguien con esta bromita.

—¿No te lastimaron, verdad muchacho? — Preguntó Twilight comprobando si tenía fiebre.

Draco aún estaba con la incertidumbre plasmada en su ser. ¿A dónde lo habían mandado esas voces? ¿Al pasado? ¿A otro mundo? Todo era muy confuso. — ¿Mamá? — Dijo tratando de encontrar respuestas.

Twilight lo miró extrañada mientras que sus amigas y amigos hacían lo mismo. — Eh, no, no soy tu… mamá emmmm ¿Cuál es tu nombre?

Él se quedó desconcertado mientras que miraba a Twilight sin saber que estaba pasando ni dónde estaba. — Soy Draco, Draco Sparkle. — Dijo tratando de ver si su madre lo recordaba.

—¿Sparkle? Wow, ¡Tienen el mismo apellido! — Gritó Pinkie Pie sorprendida. — ¡Tal vez son parientes!

—Soy su hijo — Dijo señalando a Twilight. — Y tu sobrino, tía Pinkie Pie ¿Qué diablos está pasando? — Dijo sumamente confundido mientras que todos lo miraban como si de un loco se tratara.

—Ehhh… no joven… ¿Draco? No, no puedo ser tu madre. Creo que te golpeaste fuerte la cabeza. — Dijo Twilight bastante incomoda.

—Pero lo eres ¿Dónde está Nero? ¿Y Alexis, Blade, Crimson, Skyla? ¿Dónde están todos? ¿Esto es acaso una broma de muy mal gusto? No es gracioso. ¡Escuchaste Nero! ¡No es gracioso que bromees con estos temas! — Gritó enojado al aire creyendo que todo era una broma pesada de su hermano menor, cosa que no hizo más que hacer que los presentes lo vieran totalmente como un desquiciado.

—Creo que a este se le zafo un tornillo. — Le dijo Applejack a Rarity.

—Emmm, señor Draco… no sé qué le pasa pero… Nunca hemos oído ninguno de esos nombres. — Dijo Fluttershy.

—¿Eh? ¿No recuerdas el nombre de tu propio hijo adoptivo tia Fluttershy? — Dijo mientras que Flutterhsy lo miraba con una cara con ojos bien abiertos y pupilas fuertemente contraídas. — En definitiva, esto es una muy mala broma ¡Nero! ¡Ven aquí que ya estoy harto de este chiste, estas yendo muy lejos! ¡Bromear de esta forma con nuestras tías muertas en serio que es pasarse de la raya! — Dijo con rabia.

—¡¿Muertas?! — Gritaron todos a la vez.

—¡En serio Nero! ¡Primero las tontas voces y ahora esto! ¡En cuanto te agarre te voy a…! — No pudo decir más pues alguien le tiró a la cara un hechizo de sueño cortesía de Spike.

—Ok… no sé quién es este tipo pero en definitiva… debo tener más cuidado con mis bromas. — Dijo el pequeño dragón. — ¿Se habrá dado duro cuando todos estaban deslizándose por ahí?

—¿De qué diablos hablaba este tipo? Dijo ser hijo de Twilight, dijo varios nombres de los cuales dijo que uno de ellos era hijo adoptivo de Fluttershy… Este tipo está bien mal de la cabeza. — Dijo Rainbow.

—Ok chicas, tranquilas, todo esto debe tener algún tipo de explicación. — Dijo Twilight tratando de razonar. — ¿Qué tal si está bajo los efectos de un hechizo para confundir? ¡Incluso hipnosis! Eso, Sweetie, ¿puedes sacarlo del trance con tu voz?

—Eh, no.

—¡Pero si tú eres la de la voz hipnótica hermanita! — Protestó Rarity. — ¿O acaso tus poderes no funcionan tan bien?

—Funcionan excelente pero sólo puedo sacar a los ponis de trance si es ocasionado por mí, a este sujeto es la primera vez que lo veo.

—Bueno, en todo caso una Bomba de Armonía puede quitarle cualquier influencia oscura, ¿ya probaron con eso? — Preguntó suavemente Fluttreshy.

—Ya probamos una bomba de armonía con él — explicó Twilight. — En todo caso voy a buscar todos los libros que tengo sobre control mental; seguro algo le servirá.

Las siguientes horas fueron de lo más aburridas para todos, pues Twilight se puso a probar cada hechizo mental que tenía disponibles: diferentes versiones de limpiadores de control mental, un hechizo anti-hipnótico para toda ocasión, incluso Black tuvo que usar su voz para ver si un nuevo trance lo obligaba a regresar a qué demonios le pasaba pero nada funcionaba. Y por supuesto el más fastidiado era Spike que se mantenía cerca para despertarlo cada vez que se tuviera un hechizo nuevo pero nada funcionaba.

—Bien, estamos ante un hechizo de control mental que se sale de nuestros conocimientos — dijo Twilight.

—¿Y si dijera la verdad? — Se aventuró a preguntar Babs. — Ya sabes, parece tan convencido de lo que dice que tal vez sea cierto.

—Eso es precisamente lo que hace el control mental Babs — explicó con amabilidad Twilight. — Realmente no quiero molestar a las Princesas pero creo que se me acabaron las ideas… o ¿algún otro?

Todos se quedaron en silencio, hasta que Scootaloo tuvo una idea.

—¿Qué hay del lunático? Él inventó prácticamente toda la magia poni, ¿tal vez él tenga una idea de qué demonios pasó aquí?

Se hizo un silencio sepulcral por parte de las mayores, pero los niños pronto estuvieron de acuerdo.

—Oye, mala idea no es — dijo Rumble. — Él puede ver qué demonios; después de todo ya le quitamos lo loco.

—Sí, el problema es que no sabemos cómo localizarlo — suspiró Apple Bloom.

—De hecho, tal vez nosotros no podamos pero sé de alguien que sí — dijo Spike con una sonrisa. — Pero… mejor le escribimos primero, ya saben lo sensible que se puede poner.

—¿En serio tiene que ser ella? — Se quejó Applejack. — ¿Por qué siempre tiene que salir a colación Trixie? Es una tipa insoportable que se cree que tiene el derecho de tratar a cualquiera como se le dé la gana.

—No, a cualquiera menos a la Princesa Luna y sus compañeros de la Guardia Lunar — explicó Spike. — Un día me enseñó la copia del decreto Real.

—A la Princesa Celestia no le hace ninguna gracia — dijo Twilight muy molesta. — Por culpa de ese decreto tan tonto la Guardia Lunar aprovecha cada oportunidad que tiene para burlarse de ella, como la vez que expandieron el rumor que ella era una hippie. Hasta la fecha no faltan los graciosos que le mandan tributos de cannabis a la Princesa con notas que dicen 'paz y amor'.

Rainbow y Applejack soltaron una risotada ante esto.

—¡Chicas! — Regañó Twilight.

—Lo lamento pero tienes que admitir que es buenísimo — dijo Rainbow limpiándose una lágrima de la risa. — Pero en fin, ¿vamos con Trixie, no hay más remedio?

Spike rápidamente escribió la carta y la mandó. En menos de un minuto llegó la respuesta.

—Bueeeeeno, no es lo que esperaba pero…

—¿Qué dice? — Preguntó Applejack.

—Que nos cobra cien bits — dijo Spike. — ¿Y bien?

Todos miraron al alicornio dormido en la cama de Twilight.

—Ni modo — dijeron todas a la vez.

Lo siguiente que supo Draco es que lo habían movido de una cama a un sofá.

—Pero qué manía con andarme durmiendo cada vez, juro que la próxima vez que…

Entonces se fijó en la yegua que tenía enfrente. Azul de melena celeste platinada que leía tranquilamente.

—¿Trixie? ¿De verdad eres tú? ¿Y qué pasó con Shining Armor? ¿Y Skyla? ¿Cuáles son las noticias del Imperio Cristal?

Trixie apartó su libro con indiferencia.

—Sí en definitiva te golpeaste duro la cabeza niñito. Por suerte los que te encontraron son Realeza y pueden cubrir los precios de Trixie. Ahora, espera aquí mientras viene él, ¿de acuerdo?

Esto estaba demasiado raro, una vez más esta Trixie era demasiado joven como para ser la que conocía; en primer lugar no pasaba de la veintena, en segundo lugar no tenía ni idea de dónde demonios estaba esta vez. Se miraba una casita muy elegante pero las armas en exhibición alrededor del cuarto daban una sensación de peligro.

—¡Nero! ¡Ya basta! ¡Termina esto antes que de verdad me enoje, cuando te ponga los cascos encima vas a ver lo que es bueno!

Trixie preparó su cuerno, haciendo que Draco se pusiera en alerta cubriendo sus cascos del fuego rojo de antes. Pero Trixie ya le había dado la espalda y no se había dado cuenta del inminente ataque de Draco; entonces el alicornio se dio cuenta que lo que Trixie estaba haciendo era levitar una botella hacia él.

—¿Un trago?

—¿Eh?

—Entre hechizo para dormir y hechizo para dormir no creo que estemos llegando a nada mocoso, ¿qué te parece si te relajas mejor y me explicas qué diablos? — Dijo Trixie sirviéndose ella misma. — Y a diferencia de la idiota de Sparkle no creo que lo que te pase sea algo para que te quite el sueño. En fin, ¿trago o no trago?

—Trago — pidió Draco, entonces Trixie le sirvió y se estiró en su sofá.

—¿Entonces qué es lo que sabes de Trixie, eh?

Draco relató su historia. Le hablo a Trixie el embarazo de Twilight siendo virgen, le contó de Hera y su imperio hembrista y también del problema con Cadence y el momento en que ella se enamoró de Shining Armor (No hace falta decir que Trixie casi escupe su whisky al escuchar eso). También le hablo de Blade, su hijo adoptivo; realmente esta parte fue muy interesante para Trixie, dado a que le recordaba un poco a Pure.

A Trixie le sorprendió también la mención de Stars Swirl como padre de Celestia y Luna, no tanto como lo de su boda con Armor, pero si la dejó bastante perpleja.

Sin embargo, Draco no pudo contar su paso al lado oscuro. Cuando estaba por mencionarlo un enorme nudo se le formo en la garganta.

Al final, Trixie asintió pensativa.

—Bieeeeen, yo voto porque lo tuyo fue un sueño de lo más realista o bien el control mental.

—Pero Trixie…

—En primer lugar: ¿Por qué yo me casaría con el tal Armor? Digo, no me cae mal como su idiota hermana pero no es mi tipo.

—¡Oye ya deja de insultar a mi mamá! ¿Qué te hizo ella?

—Nada, pero me cae mal y no fingiré que me agrada porque tiene una coronita; después de todo soy cazadora de recompensas, ¿sabes lo que significa, no? Fuera de la ley; la Realeza me importa un reverendo cacahuate.

—Vaya — dijo Draco sentándose y tomando un sorbo, en serio sentía que lo iba a necesitar. — De todos modos te haces la dura pero aquí estás haciéndole un favor a mamá.

—Ajá, en el bajo mundo las cosas cambian, y si le estoy haciendo un favor a Sparkle es porque me va a pagar por ello, verás: soy del tipo de poni a la que sólo le interesa el dinero; y soy muy rica por cierto, puro dinero sucio pero así me gusta.

Draco se quedó sentado mirando fijamente a Trixie con obvio enojo en su mirada.

—¿Cuál es la idea? ¿Restregarme en cara que alguien juega con mi mente? Porque si es así te vas a arrepentir, ¿ME ESCUCHASTE? — Gritó él reactivando el fuego rojo en sus cascos.

—Tranquilo niño, quería poner en práctica el primer consejo de mi abuelo: ver si podía detectar una inconsistencia en tu historia que te despertara pero mejor nos movemos al plan de Sparkle.

Trixie se apartó y dejó pasar a un anciano, era muy parecido a ella con los mismos colores y la larga barba color celeste platinado; los mismos ojos hasta capa y sombrero casi iguales pero los de él eran color azul oscuro y su sombrero estaba completamente cubierto de cascabeles. El anciano sonrió ampliamente

—¡Pero qué genial, jajajajajajajajajajajajaja!

El anciano dio vueltas alrededor de Draco.

—¡No puede ser, no puede ser! Ya antes había sentido algo extraño en ti pero no dije nada porque quería estar seguro que estaba seguro. ¡No puede ser, esto no tiene precio!

Draco por prudencia dirigió uno de sus cascos cubiertos de fuego al anciano, que se relamió los labios divertido.

—Niño no te lo recomiendo, ajajajajajaja yo soy prácticamente el inventor de toda la magia equestriana.

—¿ES UNA AMENAZA? — Gritó Draco.

—¿Quién empezó? — Se burló Star Swirl.

Draco bajó su casco y lo apagó, el viejo tenía un punto a su favor.

—De acuerdo… ¿quién rayos eres?

El anciano entonces hizo una profunda reverencia sin dejar de sonreír emocionadísimo.

—Oh, ¡qué modales los míos! El nombre es Swirl, Star Swirl, ¡jajajajajajajaja!
—¿EN SERIO? — Gritó Draco saltando hacia atrás. — Mi… mi… mi mamá prácticamente te idolatra. ¿Y es en serio o es otra de las bromas estúpidas de Nero?

Twilight entró detrás de Star Swirl.

—En serio, él es Star Swirl, y lo idolatraba pero luego supe que estaba más que loco. ¿Y bien? ¿Puedes hacer que deje de decirme mamá?

—Y más importante — dijo Trixie. — ¿Qué te pasa que estás tan emocionado?

El hechicero saltó rápidamente hacia el sillón de Trixie y de nuevo hizo la reverencia.

—¿No lo entienden, verdad? ¡Este sujeto sí es el hijo de la Princesa de la Amistad! Apuesto lo que quieran a que si hacen el test de paternidad (¿o maternidad?) sale positivo, ¡el descubrimiento del siglo!

—¡¿QUÉ COSA?! — Saltaron los demás, que estaban en la otra habitación esperando.

Star Swirl extendió su sonrisa a niveles imposibles para cualquier otro poni pero aparentemente no para el lunático.

—¡MULTIVERSO! ¿A QUIÉN LE SUENA?

—¿Vas a escribir un poema o algo? — Preguntó Rumble.

El anciano se rio alegremente.

—¡Ey buena esa niñito, la añadiré en mi gran estudio sobre la historia de la comedia poni!

Todos tenían una gotita en la sien.

—Pst, ¿no que le quitaron lo loco? — Susurró Rainbow.

—Sí lo hicieron — respondió Trixie. — Pero se pone así cada vez que descubre algo nuevo. Para mi abuelo el conocimiento es algo así como una droga, simplemente le dio sobredosis.

Star Swirl seguía riéndose como demente.

—¡No puede ser! ¡No puede ser!

—Sé que debe ser un shock conocer a otro alicornio pero ¿tiene que ponerse así? — Preguntó Fluttershy.

Star Swirl rápidamente recuperó la seriedad y se plantó ante la pegaso amarilla.

—¡Niña! Un alicornio es mera coincidencia, digo, las propias Celestia y Luna son hijas de un pegaso y una unicornio, ¿no? es una probabilidad entre mil pero por pequeña que sea la probabilidad está ahí. Lo que es fascinante sobre este muchacho es el largo camino que tuvo que recorrer para llegar aquí, estamos hablando de una Equestria paralela; otro plano de la existencia en donde la princesita de la amistad tuvo hijos, específicamente a este joven. Jajajajajaja, ¿no es ese el descubrimiento del siglo?

Draco se quedó sin qué decir, ¿entonces eso había pasado? Pero, ¿entonces qué demonios debía hacer a partir de ahora? Miró a Twilight y a Spike que no sabían cómo reaccionar.

—¿Tengo un hijo?

—¿Tengo un sobrino? — Dijo Spike.

—¿Mundo paralelo? — Dijo Draco.

—La energía que te rodea lo confirma — dijo el anciano acariciando su barba. — No puedo equivocarme, pasé mucho tiempo estudiando el fenómeno del multiverso; justo antes de ponerme a investigar sobre el secreto de la vida eterna por cierto.

—Eso lo explica todo. — Dijo Trixie. — ¿Entonces en ese mundo yo me case con el hermano de Sparkle y soy emperatriz del Imperio de cristal?

—¡¿QUÉ?! — Gritó Twilight.

—Pues… Sí. — Dijo Draco.

—Oh, ¿Esto es enserio? — Dijo Twilight disgustada.

—No te mortifiques princesa, es un mundo alterno. Bueno, el cómo llegaste aquí es un misterio pero como es debido hay que tratarte como tal y de paso… ¡VOY A INVESTIGAR TODO SOBRE TU MUNDO! ¡SOMBERITO, VAMOS A CASA POR NUESTRAS COSAS PARA ESTO! — Gritó el lunático saliendo de la casa a toda velocidad.

—Eh, ¿Alguna poni entiende lo que paso aquí? — Preguntó Applejack.

—Pasa que nos visita el hijo de una Twilight paralela. — Dijo Rainbow.

—Eso lo escuche Rainbow, me refiero ¿Alguien sabe qué hacer?

—A mí no me miren. Hice mi trabajo, este tipo es su problema ahora. Además Sparkle, es tu hijo, cuídalo tú. — Dijo Trixie. — En lo que a mí respecta, sólo hace falta mi pago.

De mala gana Twilight le entregó el dinero a Trixie y salió de la gran mansión de los barrio rojos; seguida por la propia Trixie que tenían que ir por su hijo de ese mundo Pure Soul a casa de un amigo.

Una vez fuera, Twilight miró a Draco nerviosa mientras que un GRAN silencio incomodo dominaba a los presentes. — Entonces… ¿Soy tío? — Preguntó Spike.

—¿Eh? Pues… en realidad en… ¿Mi realidad? Somos hermanos.

—¡¿Qué?! — Dijeron todos.

—Un segundo. — Dijo Pinkie mientras se iba y volvía con un vaso de agua, lo bebía y luego lo escupía.

—En serio, esto ya parece una novela mala. — Dijo Rainbow llevando su casco a la frente. — ¿Qué sigue? ¿Qué el loco de Swirl sea padre de Celestia y Luna?

—De hecho, así es. — (Bueno, creo que ya saben todos como reaccionaran las manes y Spike)

—Bueno chicas… entonces tú eres… ¿De un mundo paralelo? Pues… supongo que habrá que cuidarte hasta que logremos encontrar la manera de devolverte a tu mundo. De seguro deben estar preocupados por ti… emmmm, ¿Draco verdad? — Dijo Twilight.

Draco la miró con cierta duda, ella no podria parecerse pero realmente no era su madre y nadie de ahí era parte de su familia. — Pibe, solo asentí y listo. En casa nadie sabe que desapareciste, además solo estarás aquí un par de semanas. ¡Ah! Y ni se te ocurra hablarme, pues ellos te verán como un loco de primera. — Le dijo Eye en su mente. A lo que el joven alicornio suspiró. — Sí, me llamo Draco… princesa Sparkle. — Dijo haciendo una reverencia de forma seria.

—Oigan… ¿Deberíamos explicarle esto a las princesas? Pues… creo que deberían saber esto. — Dijo Applejack.

—Concuerdo con Applejack, creo que deberíamos decirles que el hijo de una Twilight paralela está aquí. — Comentó Rarity.

—Por mi parte ¡Tengo que hacer una fiesta de "bienvenido a nuestra dimensión"! ¡Sera genial! ¡¿Te gusta el pastel de chocolate?! — Dijo Pinkie prácticamente pegada a la cara de Draco.

—Al menos puedo decir que las cosas son iguales a antes de todo… — Murmuró Draco con algo de nostalgia, pero no se dio cuenta de que Twilight había logrado escucharlo.

—¡Oye! ¡Una preguntita! ¡¿Por qué tienes los ojos de un dragón?! ¡Se ven súper geniales! — Gritó Pinkie.

—Oye, yo me preguntaba lo mismo ¿Por qué tienes ojos de dragón? — Dijo Rainbow.

Para Draco, eso fue como una apuñalada en el corazón. Sus, sus ojos… En ese momento todos notaron como el joven alicornio tocaba su rostro con una expresión triste, como sin amargo y horrible recuerdo lo invadiera. — No… no quiero hablar de eso…

—E… está bien, si… siento haberlo preguntado… — Dijo Pinkie Pie preocupada de que hubiera cometido un error fatal.

De pronto, el ambiente fue invadido por un gran silencio incómodo. — Emm, mejor aprovechemos que estamos en Canterlot y vamos con las princesas… creo que lo mejor es que les comentemos lo que pasó. — Dijo Twilight empezando a caminar.

No estaría de más decir que Draco llamó significativamente la atención mientras caminaba, todos lo miraban y se hacían preguntas ¿Era otro alicornio? ¿Es pariente de las princesas? ¿Es un nuevo príncipe?

Al llegar al palacio fueron recibidos por los guardias, a quienes Twilight pidió que les dijeran a las princesas que debían verlas rápido en la sala del trono mientras que señalaba a Draco.

Luna y Celestia estaban sentadas en un balcón disfrutando de una sabrosa merienda. — Que tarde tan tranquila, je, luego de la bromita que Spike se mandó esta mañana es relajante un descanso ¿No crees?

—Sí, nada como una tranquila tarde. — Dijo Luna tomando un sorbo de té.

—¡Princesas! — Dijo un guardia llegando con ellas y haciendo una reverencia.

—¿Sí? — Dijo Celestia.

—La princesa Twilight ha llegado y dijo que necesita que la vean con urgencia… trae consigo a… un alicornio.

—¡¿Qué?! — Dijeron ambas.

Pero luego de la impresión se calmaron un poco; como estaba dicho ellas mismas eran hijas de un pegaso y una unicornio así que como dijo Star Swirl la probabilidad que hubiera otro seguía existiendo. Era inusual pero no imposible.

Más tarde, Draco estaba examinando los vitrales de la sala del trono mientras que no muy lejos de él Twilight y los demás platicaban, posiblemente sobre él. Entonces notó que los vitrales eran exactamente los mismos que había antes de que su hermano Spike fuera asesinado por Hera. Pero luego notó uno nuevo, uno en donde se mostraba la nueva versión negra y morada de su 'hermano' acompañado por los potros que vio antes. ¿Eso qué significaba?

—¿Entonces en su dimensión, seria técnicamente como un hijo para Twilight en lugar de como un hermanito? — Dijo Spike algo confundido.

—Pues así parece, es confuso realmente… — Dijo Twilight.

—En serio, pasamos de tener días relativamente tranquilos a pelear contra el caos casi todos los días y ahora a tener a un visitante interdimencional ¿Qué sigue? — Dijo Applejack.

—¿Fluttershy? ¿Estás bien? Estas callada desde que dijeron que era de otra dimensión — Dijo Rainbow.

—Es que… ¿Tuve un hijo?

—No Fluttershy, la Fluttershy del mundo del chico si lo tuvo, y realmente lo adoptó. — Dijo Rarity.

—Hay, esto de las dimensiones paraleles es confuso. — Dijo Rainbow molesta.

—Ni tanto Rainbow. — Dijo Pinkie dando saltitos. — Es emocionante. Siento curiosidad por saber cómo es esa Equestria.

—Yo igual, y me gustaría saber el porqué de sus ojos de dragón, parece que eso lo molesto mucho cuando se lo preguntamos. — Dijo Twilight.

—Será porque fue algo malo para él. Mejor no le preguntes Twilight, podrías herir sus sentimientos. — Le dijo Pinkie.

Twilight iba a contestar pero en ese momento llegaron Celestia y Luna, las cuales iban a saludar pero se quedaron viendo al alicornio gris. — Por el Jefazo… era verdad… — Dijo Luna incrédula mientras que se tanto ella como su hermana se mostraban enormemente sorprendidas.

—Twilight… ¿Dónde encontraste a ese alicornio? — Dijo Celestia sorprendida.

—Él nos encontró princesa. Y de hecho al principio pensamos que estaba medio loco pues… — Twilight comenzó a relatar todo lo que había acontecido desde la llegada de Draco. Una vez concluyó, ella preguntó. — ¿Usted sabe si lo que dijo el viejo loco es verdad?

—Pues… sí, no solo existen universos paralelos, hay todo un omniverso existente y todos con sus propios problemas, dioses, entre muchas otras cosas.

—Increíble… y yo que nunca había leído nada al respecto… — Dijo Twilight.

Celestia dirigió su mirada al joven. — Entonces en tu universo, ¿eres uno de los tres hijos que tiene Twilight?

—Sí ti… perdón, princesa Celestia, somos mi hermano mayor Spike Sparkle, yo y mi hermano menor Nero Sparkle.

—Ósea que la Twilight de tu mundo ve a Spike más como un hijo que como un hermano. Eso es interesante. ¿Y tienes idea de cómo llegaste aquí? — Dijo Luna.

—Pues… no… no la verdad. — Dijo ocultando el hecho de las voces que escuchaba de vez en cuando.

—Ya veo, pues hasta que sepamos algo sobre como regresarte a tu mundo… creo que lo mejor es que te quedes con Twilight y Spike.

—¡¿He?! — Dijo Twilight.

—Técnica y biológicamente eres su madre Twilight, creo que sería mejor que se quedara contigo. Además ¿No que eres amante del conocimiento? Puedes aprovechar esta oportunidad para iniciar una interesante investigación sobre una Equestria paralela. — Dijo Celestia con una sonrisa, sabiendo que había tocado justo el punto que tenía que tocar en Twilight.

—Pues… ahora que lo pienso eso sí que suena interesante. — Dijo ella mientras comenzaba a pensar en TOOOOOODOS los puntos que podria descubrir, todo lo que se reflejaba en su mente no era nada más que una de las investigaciones más importantes de la historia. Y como resultado de todo lo que apareció en su mente ella comenzó a babear. — Denme una toalla… — Dijo ella mientras babeaba.

—Ok… por lo menos puedo decir que es igual a mamá… — Dijo Draco con una sonrisa.

—Siempre y cuando no termine como Star Swirl no habrá problemas — suspiró Spike.

Mr.E: ¡Señores he aquí otro cap! Un poco más difícil de realizar que el último pero creo que hicimos un buen trabajo. Las probabilidades a partir de aquí son infinitas. Sin mucho más que decir, sigo elogiando lo divertido que es trabajar con Eyedragon y me despediré con mi:

Chao; nos leemos!

En cuanto a mí he de decir que es genial trabajar con Mr.E y ahora me toca despedirme de la mejor y más amistosa manera argentina: ¡Váyanse a la concha de su (pidido de censura) hijos de (censura)!