Pese a lo que le había dicho Celestia, el camino de vuelta en tren fue realmente incómodo; por un lado Twilight sabía que estaba ante una incógnita de la ciencia y la magia e incluso la ciencia de la magia, pero por el otro no sabía de cómo empezar a abordar el tema. Eso y también comprendía que Draco no era simplemente un experimento y una fuente potencial de saber sino un poni; peor, un poni que contaba con ella hasta cierto punto. ¿No era en un aspecto la madre de ese muchacho? Pero no se sentía lista para ser madre, no todavía.

Sus amigas por otra parte no decían nada; pero porque no sabían por dónde empezar, luego de haber tratado de demente al pobre Draco y de llevarlo dormido de aquí para allá sin su consentimiento no sabían cómo iniciar la conversación, era demasiado incómodo.
¿Y Draco? Tampoco sabía qué decir ante todo esto, un mundo paralelo en donde nadie lo conocía; así que a eso se referían las malditas voces conque nadie lo buscaría ahí. ¿Qué haría a partir de ahora? Menudas vacaciones le habían regalado.

En fin, el camino de regreso se hizo en medio del más incómodo de los silencios, pero por suerte más o menos a medio camino Draco sintió un toque amable llamando su atención, era Spike que le sonreía abiertamente y le extendía su garra.

—Tomando en cuenta que si no nos alegramos más podríamos convertirnos en un velorio, yo propongo que iniciemos todos de nuevo. Un gusto, soy Spike.

Draco sonrió aliviado de romper el silencio y sacudió su casco con la garra de Spike.

—Un gusto amigo, soy Draco, Draco Sparkle. Aparentemente hermano de la otra dimensión. — Su voz pareció temblar un poco al recordarlo todo pero se controló lo mejor que pudo. — Es, es realmente bueno verte de nuevo Spike, no tienes idea de cuánto.

El dragón sonrió levemente y se encogió de hombros.

—Sí, suelo tener ese efecto en los ponis.

—Por mi parte soy Sweetie Belle — dijo la potrilla unicornio sacudiendo el casco de Draco. — También es un gusto señor Draco Sparkle.

—Scootaloo — dijo la pegaso naranja uniéndose al pequeño grupo.

—Eh, Apple Bloom — dijo la terrestre. — Pero también puedes llamarme Shadow.

—Y yo soy Rumble pero también me conocen como el gran Mist.

—Babs, Babs Seed; o Night Seed según el caso. ¿Creo que nos viste luchando cuando llegaste por primera vez, no?

Draco recordó de repente.

—¡Es cierto! ¿Entonces qué se supone que significa? ¿Por qué estabas atacando a mam… es decir a la Princesa Sparkle? — Se apresuró a corregir Draco al notar la obvia incomodidad de Twilight al tratar de mencionar la palabra con eme. — ¿Qué significa esto?

Spike lo tranquilizó lo mejor que pudo.

—Tranquilo amigo, respira hondo. Verás: no sé cómo sean las cosas en tu mundo, ¿pero has oído o conoces a Discord?

Draco asintió suavemente, algo deprimido. — Pues… fue el marido de Celestia. — Con esa simple revelación, para variar, todos quedaron con la mandíbula en el suelo.

—¡¿MARIDO?! — Gritó Rainbow. — Lo único que falta es que tengan un hijo…

—De hecho… Sí tienen uno, se llama Kaosu. — Dijo Draco haciendo que todas se quedaran enormemente sorprendidas.

—Ok… tu dimensión es rara… — Dijo Rarity bastante sorprendida.

—Pues… retomando. En este mundo él decidió que ya era un anciano y que no estaba ya para seguir molestando a la ponidad; así que según las reglas ancestrales (me refiero a su contrato) debía de nombrar un reemplazo si quería retirarse. Y aquí me tienes, soy el nuevo señor del caos y la desarmonía.

La mandíbula de Draco se abrió a la máxima capacidad. ¿Era cierto? Luego recordó lo que había pasado entre Hera y Spike… realmente de haber tenido el poder de Discord a su disposición Spike pudo haber tenido una probabilidad pero, bueno, era otro mundo por lo tanto otras reglas.

—Durante los enfrentamientos Armonía vs. Caos cada uno de nosotras toma su forma del caos — explicó Apple Bloom tomando su forma de Shadow, la misma que Draco vio luchando con tía Applejack. — Y Spike crea una broma pesada que altera la realidad. Nuestras hermanas tienen que ir a detenerlo pero nosotras como sus agentes del caos no podemos permitirlo.

—Y cada una tiene habilidades que usamos para estorbar a nuestras hermanas y mantener el poder del caos en el mundo lo más que podamos — explicó Sweetie. — Es divertido, prácticamente es un juego que hacemos entre todas.

—En serio que deberías ver mis movimientos — dijo Scootaloo. — ¿Conoces la Sonic Rainboom? ¡Pues tengo mi propia versión genial, pero sólo puedo hacerla en mi forma del caos! la Sonic Dark Explossion.

—La vi — recordó Draco, luego mirando a las mayores. — ¿Y ustedes los dejan hacer eso así como así? ¿No pueden hacer algo? El caos suena muy peligroso.

—Tal vez — dijo Twilight. — Pero el asunto es joven Draco, que la Armonía no existe si no existe el caos; y viceversa. Además Spike no es malvado, sólo fastidioso.

—Y al no ser malvado lo único que hacen los Elementos de la Armonía es quitarle sus poderes por tres horas — dijo Applejack. — Pero es algo que hemos aprendido a aceptar, después de todo a veces Spike nos ayuda también con sus poderes.

Draco asintió, todo esto sonaba interesante pero raro. No me vas a decir que no es un alivio; por lo menos las cosas aquí funcionan más tranquilamente que en tu mundo, lo que de tu lado desencadenaría una guerra aquí prácticamente los involucrados lo toman como un juego — resonó la voz calmada y relajada de Mr.E en su cabeza. Por algo son vacaciones, ¿no?

Draco no dijo nada, igual estaba demasiado ocupado analizando la nueva dinámica como para prestarle atención a la voz en su cabeza.

—Bueno, puede que no comprenda del todo pero trataré de no ser molestia mientras esté aquí — se obligó a ser Draco extendiendo su casco hacia las mayores. — Espero podamos llevarnos bien.

Twilight sonrió y sacudió el casco de su 'hijo' y lo mismo sus amigas; era un alivio que los niños hubieran dado el primer paso, ahí donde un adulto suele fallar miserablemente siempre se podía contar con el corazón puro de un niño. Sobra decir que a partir de aquel momento el viaje fue menos incómodo pero todavía faltaba un trecho.

—¡Lo tengo! — Recordó Scoots sacando de su alforja el tablero de juegos encantados que cargaba en casos como aquel. — Un buen juego ayudará a pasar el tiempo.

—¿Trajiste algo que podamos jugar todos? — Preguntó Apple Bloom.

—Lo lamento amiga, pero estoy obsesionada con pasar el maldito juego este con la máxima puntuación y es de un solo jugador — dijo la pegaso tomando las fichas del Five Nights, que al reconocerlas Fluttershy gritó de susto y retrocedió al otro lado del vagón.

—¿Qué le pasa? — Preguntó Draco.

—Un juego aterrador que jugó por accidente — dijo Spike como si nada. — ¿O acaso en tu mundo no hay juegos de mesa encantados?

—No, es la primera vez que oigo algo así — dijo Draco.

Spike negó con la cabeza.

—Bien viejo, de lo que te has perdido — dijo el dragón. — Scoots, ¿puedes prestarle el Five Nights? Para que vea de qué se ha perdido todo este tiempo.

Scootaloo sonrió malvadamente.

—¿Tiene lo que hace falta? Este jueguito es de lo más aterrador.

—Yo creo que sí, al menos no puede terminar peor que ella — dijo Babs señalando a Fluttershy todavía temblando al recordar el incidente.

—¡Vamos! ¡Será divertido! — Draco al principio dudó pero cedió ante el arma más letal que vio en ese tren… la carita de perro regañado que Sweetie Belle le lanzó. Al final entró en el juego y los presentes esperaban ansiosos a ver qué pasaba.

—Espero que no le pase nada. — Dijo Fluttershy.

—Spike, esto no es una buena idea. En su mundo no tienen estos juegos, algo podria salir mal. — Dijo Twilight enojada y preocupada.

—No lo creó, dudo mucho que… — Rumble no pudo terminar de hablar pues el juego prácticamente exploto en una llamara de extrañas flamas rojas y de entre ellas surgió Draco.

Draco, antes de que se diera cuenta estaba en lo que parecía ser el cuarto típico de un guardia de seguridad, hasta tenía la gorrita.

— ¿Qué cara…? — No pudo terminar de hablar pues empezó a sonar una grabación.

¿Hola? ¿Hola?

—¿Hola? ¿Eres uno de los tipos de antes?

Quería grabar un mensaje para ti, ya sabes, para ayudarte a acomodarte en tu primera noche.

—¿Está bien?

Primero tengo que leer algo de la compañía, ya sabes, cosas legales: bienvenido a la pizzería de Jerry el oso, un lugar mágico para chicos y grandes. La compañía no se hace responsable por ningún daño personal como heridas o bueno, muerte.

—¿Muerte? ¿Y ahora qué diablos?

En caso el empleado desaparezca reportaremos su desaparición seis semanas después, luego de asegurarnos de limpiar todo…

—¡No fastidien! Malditos, ¿qué se creen?

Tu trabajo es fácil: sólo tienes que vigilar las cámaras y ya. ¿Sabes? Los robots tienen programado un modo de 'caminata libre' durante las noches, para que sus servidores no se bloqueen. El asunto es que si te ven a esas horas no te reconocerán como poni sino un exoesqueleto metálico sin su disfraz y como eso va contra las reglas, ellos tratarán de… bueno, meterte por la fuerza en un disfraz de Jerry el oso. No suena tan mal, pero el disfraz está lleno de cables, micrófonos y cosas así por lo que creo que al final tendrías una muerte horrible. Bueno, vigila las cámaras, conserva la energía ¡y que no te atrapen!

—En fin, ¿Cómo se juega esta cosa? — Draco hizo lo más estúpido que alguien jamás podría hacer: salir a explorar el lugar. Se dio cuenta de que estaba en una especie de pizzería, solo que de noche y con unos animatronicos bastante feos, en su opinión. — Ehh, ¿Esto de que trata? — De pronto, él escuchó un ruido a sus espaldas, al darse la vuelta vio a Foxy parado al otro lado de la habitación. — Espera ¿Te moviste? — Fue entonces cuando el zorro comenzó a correr hacia él. — ¡Qué carajo! — Gritó de pánico.

Todos esperaban a ver qué sucedía cuando el tablero explotó en mil pedazos.

—¡Esas cosas por poco me matan! — Dijo exaltado.

—Te lo dije. — Dijo Twilight. — Un segundo ¡Fuego! — Gritó ella mientras tomaba el extintor del vagón y rociaba el fuego rojo, el cual no se extinguía, de hecho fue el fuego el que extinguió la espuma. Draco, al ver lo que pasaba simplemente extendió el casco y el fuego regresó a él.

—La partida más corta de Five Nights de la historia… — Dijo Apple Bloom.

—Perdón por eso pero ¡Me querían matar! — Dijo enojado.

—He no, solo te darían un susto y ya, no te harían nada más. — Dijo Apple Bloom con un pequeño face-hoof.

—Me debes un tablero… — Dijo Scoot molesta.

Draco arqueó una ceja y trató de decir algo, pero Rainbow se le adelanto. — ¿Qué clase de fuego era ese? No se apagaba con nada.

Twilight en ese momento entro en razón, ¿Esa era la magia de la Equestria paralela? — ¡¿Esa es tu magia?! — Le dijo pegando su cara a la del semental.

—He, ¿Sí? — Los ojos de Twilight se pusieron prácticamente en blanco mientras que su cerebro procesaba la información que acababa de recibir.

—Ay chico, créeme que vas a sufrir ahora. — Dijo Applejack.

—¡Invoca ese fuego de nuevo! — Exigió Twilight con una conducta más representativa de un fanboy que de una investigadora.

Draco la miró algo asustado, ni siquiera la Twilight de su mundo era tan, TAN loca cuando de nuevo conocimiento se trataba. — Eh… está bien… — Dijo invocando el fuego rojo en su casco.

—Increíble, esto es sin duda un fuego muy diferente al normal… puedo notar la temperatura que tiene con solo verlo. — Comentó Twilight. — ¿Cuál es su origen?

Draco dudó unos segundos ¿Sería buena idea? — Coméntaselos niño, mientras no te metas muy a fondo con las guerras y todo el lio que hubo estará bien, no creo que tengas problemas en contarles sobre los fénix. — Le dijo Eye en su cabeza.

—Pues… en mi Equestria existen… bueno ¿Cómo lo explico? Dos fénix que son los dioses del fuego, el azul y el rojo. Tuve la suerte de tener a Alpha, el fénix del fuego rojo.

—Espera, espera, espera. ¿Dijiste "dioses"? — Dijo Rainbow sorprendida.

—Sí, cada 150 mil años ellos eligen a dos portadores para defender la paz y el equilibrio del mundo. Alpha me eligió a mí, y Omega, la fénix del fuego azul eligió a mi hermano Nero. — Dijo él mientras que todos escuchaban bastantes interesadas, inclusive Rainbow se había quedado totalmente atrapada por el interés.

—Wow, Twilight ¡Tus hijos son básicamente mesías! — Gritó Pinkie eufórica.

—¡Pinkie por favor! ¡Él es hijo de la Twilight paralela, no de esta. — Le dijo Rarity a Pinkie. — Continúa querido, esto está interesante.

—Eres básicamente un súper-guerrero. — Dijo Rumble. — ¿Combatiste en batallas o en algo?

—Pues… — Dijo dudoso. — Mi hermano y yo peleamos en la primera batalla del Imperio de cristal… participe en la batalla de Canterlot y un par más… — Dijo recordando con amargura esas batallas que libró en Reditum contra el ejército de Hera.

—¿Canterlot? ¿El Imperio de Cristal? Por lo visto en tu mundo hay villanos muy poderosos. — Dijo Apple Bloom.

—Por lo que cuentas parece que había un tipo de guerra ¿Equestria contra quién estaba batallando? — Preguntó Applejack.

—Pues… no sé hasta qué punto sea bueno contarles… pero trataré, verán en mi Equestria hay una alicornio, o mejor dicho HABÍA, llamada Hera que era reconocida como la reina del planeta pues todos los reyes le rendían homenaje y se arrodillaban ante ella. Algunos la consideraban una diosa, otros una mecías de los dioses, entre otros puntos de vista.

—Oh, ¿Y cómo era ella? — Preguntó Sweetie Belle.

—¿Considerada una diosa? De verdad debió ser una gobernante sabia y justa.

—Pues… ni cerca, realmente era una genocida tirana esclavista que se había montado todo un teatrito durante decenas de miles de años para que todos la consideraran una diosa…

—¿En serio? Wow, se oye como la maldad pura. — Comentó Spike.

—¿Entonces peleaste contra ella? ¡Cuenta que está interesante! — Dijo Rainbow emocionada pues ante ella estaba nada más que una historia de pura acción, cosa que le encantaba.

—Pues… mi hermano Nero peleo en la segunda batalla del Imperio de Cristal un uno a uno contra ella, según tengo entendido la logró vencer pero ella escapó. Lo difícil de ella era que era totalmente inmortal y cada vez que la atacaban ella al curarse absorbía todo el daño y lo convertía en poder. Haciendo que la victoria de mi hermano y la reconquista del Imperio sirviera para ponernos las cosas más difíciles.

—Oh, se oye genial. — Dijo Rainbow emocionada, sin embargo Draco pareció molestarse un poco por su actitud, cosa que demostró con una mirada reprobatoria que le lanzó.

—Rainbow, tal vez deberías controlarte. Puede que él entienda que los niños se emocionen, pero viniendo de una yegua adulta como tú puede que le moleste bastante. — Le dijo Applejack.

—Ok, ok, ya entendí. — Dijo ella.

—Un segundo, por como lo contaste suena como si no hubieras estado en la batalla. — Dijo Babs.

—Pues no lo estuve tuve… complicaciones y me separé de mi familia por unos 4 años. — Dijo queriendo omitir su alianza con Reditum.

—¿Te separaste de tu familia por tanto tiempo? Pobre, habrá sido difícil para ti ¿Qué fue lo que pasó? — Preguntó Fluttershy.

—Pues… — Dijo algo triste mientras una lagrima caía por su mejilla y llevaba su casco hacia sus ojos de dragón, recordando ese día, el día en que lo cambio todo por la venganza. — Cometí muchos errores… — Dijo limpiándose las lágrimas con su casco. — Perdonen… — Dijo levantándose y yendo al baño. Todos se miraron entre sí bastante confundidos y preocupados.

—Me preguntó que le habrá pasado… — Dijo Spike preocupado.

Luego de esto, el viaje fue de entero silencio, nadie preguntaba nada ni nadie decía nada. Al llegar a Ponyville, Draco pudo ver, y con mucho asombro, el inmenso castillo que coronaba el pueblo. — ¿Te gusta? Ese es el castillo de la princesa de la amistad. — Dijo Spike haciendo aparecer una trompeta para presentar el título de Twilight.

—¿En esta realidad tienes un castillo? — Preguntó Draco.

—Sí, ¿En tu realidad sigo en mi biblioteca?

—Sí, a mi hermano y a mí nos criaste ahí y que yo sepa aun la tienes.

—Espera ¿A qué te refieres con "que yo sepa"? — Dijo Pinkie con una mirada de detective.

—Pues… he estado… viajando estos últimos años. — Mintió Draco con tal de calmar a la detective Pinkie.

—¡Okito! — Dijo ella volviendo a su lugar.

Al llegar al palacio, las manes y los niños volvieron a sus respectivas casas para estar con sus familias, obviamente, todos acordaron guardar el secreto de su nuevo visitante. —Bueno, puedes quedarte aquí — dijo Twilight abriendo la puerta de una de las habitaciones de huéspedes, no había mucho: un armario, una cama y un escritorio muy parecido a un cuarto individual de hotel. — Tiene baño privado pero si quieres ducharte tienes que ir al que está al final del pasillo. No es mucho pero nadie esperaba esto.

Draco se inclinó respetuosamente, aunque hacer este gesto con su madre le era raro.

—Muchas gracias ma… maravillosa Princesa Sparkle.

Twilight sonrió incómodamente, esta situación seguía sin convencerla del todo pero por lo menos notaba que el chico hacía un esfuerzo por lo que ella también haría otro tanto.

—Sólo llámame Twilight si te es más fácil, puedo ver que te cuesta mucho ser formal conmigo. No lo seas tanto, a cambio intentaré no serlo contigo… ehem, Draco.

El joven alicornio tuvo que sonreír.

—Está bien, haré mi mejor esfuerzo.

Twilight asintió suavemente.

—Bueno, las reglas son simples: trata de no hacer ruido mientras leo, apunta tus horarios de duchas en esta lista — dijo tomando un papel y colocándolo sobre el escritorio, — no toques lo que no te pertenece; los libros sí ya que la mayoría son parte de la biblioteca pública pero si lo haces por favor apúntate en el registro. Y la más importante: hagas lo que hagas ni se te ocurra entrar al cuarto de Spike por la fuerza, él tiene todo un repertorio de bromas malas en caso alguien quiera violar su privacidad así que ten cuidado con eso.

—¿Bromas malas? — Dijo Draco.

—Sí, algo así como cuando nos conocimos; el terminar convertido en un smore gigante es una de sus tantas en reserva, yo misma terminé dentro de un sándwich de crema de maní y jalea; desagradable y todo pero aprendí a no meterme con Spike — sonrió Twilight al recordarlo.

Draco se rascó la cabeza algo confundido, vaya mundo en el que había terminado.

—De momento quedamos así — dijo Twilight. — Si necesitas algo háblanos, ¿de acuerdo? Y como no sabemos cuánto tiempo te quedarás será mejor que pienses en buscar un… — se cortó repentinamente, — pero primero trata de relajarte y recuperar fuerzas, ¿sí Draco? Tal vez con un buen descanso logres recordar todo lo que te trajo hasta aquí, ¡será una buena experiencia descubrirlo!

Una vez más Draco no pudo evitar la comparación con su madre pero se contuvo.

—Entonces te dejo para que te acomodes — dijo Twilight cerrando la puerta tras él.

Y como no tenía nada mejor que hacer, Draco tomó su bola y comenzó a rebotarla contra las paredes.

—Al menos es un buen cambio de la prisión… ¿pero qué se supone que haga ahora?

No supo cuánto tiempo siguió con su juego de rebotar la pelota, siempre perdía la noción del mismo cuando se entregaba a este ejercicio; pero entonces se aburrió y decidió bajar a ver si lograba averiguar algo de este mundo, por suerte estaba en castillo con biblioteca incluida; eso sí, no olvidaba que tenía que firmar el registro.

Bajando se topó con una reunión de cinco ponis que conocía, viajas amigas de su mundo: una pegaso gris de crin rubia, una terrestre gris oscuro de crin negra, una unicornio verde menta, una terrestre color crema y una unicornio con el pelaje blanco y la melena azul eléctrico. Principalmente la pegaso fue la que captó la atención de Draco… Derpy, quien murió al inicio de la guerra, una gran amiga de su familia.

—¡Whoa! ¿Un alicornio? — Soltó Vinyl. — ¡Está genial! ¿Acaso eres pariente de Twi o algo así? ¿O de casualidad de las Princesas?

—Vinyl, lo estás molestando — dijo Octavia apartándola. — Perdón por eso, se entusiasma con mucha facilidad.

—Por lo visto — dijo Draco algo incómodo. — Este, me llamo Draco S… — (se las pensó dos veces antes de mencionar su apellido). — Un gusto, soy un invitado de; ehem, de un lugar muy lejano.

Todos inclinaron levemente la cabeza.

—Guardia de la Amistad para servirte — dijo Lyra. — ¿Entonces eres un huésped diplomático de casualidad?

—Si ese es el caso, ¡chicas saluden! — Comandó Derpy.

Todas inmediatamente se pusieron en posición de firmes y se cuadraron.
Draco ladeó la cabeza confundido.

—¿Dijeron Guardia de la Amistad? — Preguntó él sin poderlo entender. — Pero… ¿dónde están sus armaduras, armas o lo que sea? No parecen una guardia como tal.

Derpy se arregló la melena y presumió su bolsa de cartera.

—Somos especiales compañero, nuestras armas están personalizadas; diseñadas especialmente por la jefa.

Draco soltó un silbido de admiración.

—¿Quieres decir que mi m… es decir que Twilight les diseñó esas armas?

—Claro, mira — dijo Derpy arrojando una carta de sobre cian contra una pared; y al instante la pared se congeló. — Y eso, todas tenemos un arma escondida.

—Como la mía — dijo Vinyl alegremente colocando un casco sobre sus auriculares y de éstos escapó una onda de calor que derritió el hielo. — Puro cliché de ciencia ficción pero es lo mío.

Draco sonrió divertido ante el ingenio de las armas ocultas.

—Este, no, soy… soy sólo un invitado no un diplomático como creen; pero debo decir que me gustó ese despliegue. ¿Aunque saben? Se ven mucho más amigables que los soldados a los que estoy acostumbrado.

—Pues dúh, somos la Guardia de la Amistad — dijo Lyra. — Pero bueno, somos soldados de élite niño; nuestra apariencia inocente es algo así como nuestro súper poder.

Las chicas rieron alegremente menos Octavia que era la que todavía no estaba cómoda con la situación de revelar al mundo así como así quiénes eran; y es que antes de ser la Guardia de la Amistad eran la división de Ponyville de uno de los cuerpos militares más poderosos y temibles de la Corona: el Servicio Secreto. Una división ultra-secreta del ejército con la misión de derrotar a todas las amenazas terroristas de Equestria, liderada por el maestro de todos los espías, el agente más secreto del servicio más secreto de Celestia el príncipe Blue Blood; oculto bajo su máscara de un niño mimado bueno para nada en realidad el sujeto era una verdadera máquina de luchar y atrapar terroristas. Desgraciadamente la última contra la que las chicas lucharon como división de Ponyville vendió su identidad a agentes enemigos por lo cual ellas fueron removidas de su cargo y transmitidas a una nueva división militar; que tenía como cometido la protección de la Princesa Twilight.

—En todo caso me alegra ver que la Princesa esté en tan buenos cascos — dijo el joven alicornio. — ¿Y qué? Al igual que las otras guardias supongo que tienen aquí su residencia, ¿no? Cambiando de turno, imagino.

—Vivimos en Ponyville aquí cerca — dijo Lyra. — Somos una guardia más bien improvisada pero supongo que estamos bien para empezar. Digo, el único que causa problemas es Spike y el niño es inofensivo; sólo viene a fastidiar con sus bromas pero a él lo detiene la Princesa y compañía.

—¿Guardia improvisada? — Dijo Draco comenzando a molestarse con la situación.

—Mmh, antes éramos espías de élite y lo que quieras pero al final tuvimos que dejarlo porque nuestra identidad se vio comprometida. Entonces nos pasaron a cuidar a Twi, pero ella sigue haciendo nuestras herramientas como las herramientas de espías. Algo escasos de miembros pero funcionamos bien — dijo Bon-Bon. — Y en caso te preguntes, sólo somos las cinco.

—Ya, ¿entonces qué las trae por aquí? — Dijo Draco asimilando lo que había escuchado. ¿Qué clase de irresponsable dejaba a su madre así de desprotegida? Y lo peor era que escuchó que ese grupo no se había formado por voluntad de su madre sino por un accidente interno con un enemigo, ¿en qué cabeza cabía?

En ese momento llegó Twilight con una caja.

—¡Aquí tienen chicas, la actualización de sus armas! — Dijo la Princesa de la Amistad. — Perdonen la espera, sin Spike para ayudarme no sé ni dónde tengo la cabeza.

—Muchas gracias — dijo Derpy. — Chicas, nos vemos luego…

—Adiós — se despidieron las demás tomando las herramientas que les tocaba.

Entonces Draco tomó aire y,

—¿Oigan podría unirme yo también?

Todas miraron primero al alicornio y luego a Twilight.

—¿Quieres unírtenos? — Dijo sorprendida Vinyl.

—Claro, yo les sería bastante útil, además tiene que cuidar de la princesa Twilight ¿No es verdad? y creo que yo puedo ayudarlas a hacerlo bien. — Dijo con una sonrisa.

—Pues… espera ¿Cómo que enseñarnos a hacerlo bien? — Dijo Octavia molesta.

Draco la miró curioso. — ¿Dije algo malo?

—Pues mira chico, nosotras somos un cuerpo de elite, en cualquier caso seríamos nosotras quienes te enseñarían a "hacerlo bien" — Dijo Derpy con frialdad.

—Esperen, no quise decir que… bueno, yo creo que les puedo ayudar.

—¿Y quién dijo que necesitamos tu ayuda? Además, no admitimos niñitos por ahora. — Dijo Lyra molesta.

—Oye, en ningún momento las quise ofender. Solo les ofrezco mi ayuda.

—Pues no creo que la necesitemos. — Dijo Vinyl.

—Esperen, — Dijo Bon-Bon. — Si el muchacho se quiere hacer el hombre pues démosle la oportunidad, mañana un combate casco a casco con Derpy, un solo asalto. Y vemos qué tal ¿Te parece muchachito? — Dijo ella confiada.

—Pues… está bien.

Mr.E: otro cap más, y creo que el pobre Eye ya descubrió los peligros de trabajar conmigo en vacaciones… tanto tiempo libre y una imaginación activa, ¡uf! No le doy cuartel al amigo. Pero bueno, espero les haya gustado la Guardia de la Amistad y reviví una de las bromas de Spike que recuerdo con más cariño por mucho que a los fans de Fluttershy no les guste mucho. Espero que les haya gustado y,

Chao; nos leemos!

Por mi parte concuerdo jeje, este fanfic esta tan genial que me está robando el tiempo jeje, pero no se preocupen QUE TODOS LOS FANFICS CONCLUIRAN DE FORMA SATISFACTORIA. He de decir que me encanta trabajar con Mr.E, realmente es muy divertido jeje.