Caos X Fénix 4

Pelea entre Draco y Derpy.

—Bien niño, veamos que tienes. — Dijo Derpy preparando sus cartas.

Ella y Draco estaban frente a frente en el gimnasio del palacio. El pobre Draco no tenía mucha idea de cómo pelear con ella, precisamente porque no quería lastimarla pero a la vez quería demostrar que podía estar en la guardia de la amistad. — ¿Qué arma quieres? ¿Espada, hacha, lanza, alabarda, falcho, falcata, gladius, cimitarra, qué prefieres? — Le dijo Octavia.

—Pues… me gustan las espadas cortas… ¿Tienes ninjatos?

—¿Ninjatos? Me temo que no, pero si quieres un arma corta, arréglate con esto. — Le dijo pasándole un Gladius. — Es parecido, creo, nunca he usado un ninjato. — Dijo ella.

—Pues… servirá. — Dijo moviéndolo con habilidad.

—Tranquilo niño, no seré tan dura contigo.

—Je, créeme… mi amiga Alexis era de temer, si pude pelear con ella puedo contigo. — Dijo con nostalgia recordando sus días de entrenamiento.

—Pues no sé quién sea esa tal Alexis, pero créeme que yo no me ando con juegos. — Dijo ella tomando tres cartas en casco.

—Nunca he usado un galdius… pero… supongo que las películas ayudan. — Dijo recordando las películas donde salían soldados del imperio grifo.

—Je, pobre niño. — Dijo Derpy lanzando las tres cartas contra el joven alicornio. Sin embargo, él solo ladeo la cabeza tres veces y terminó esquivando el triple ataque.

—Vaya… eso fue lento. — Dijo mientras que las cartas congelaban las paredes y las mandíbulas de los presentes bajaban hasta el suelo.

—Ese chico… — Dijo Octavia.

—¿Esquivó a Derpy tan fácilmente? — Concluyó Lyra.

Derpy miró a sus compañeras bastante confundida, esperando a que le dijeran que pasó. — ¡No bajes la guardia nunca! — Gritó Draco dando un corte horizontal con la espada, Derpy por pura suerte logró esquivarlo echándose para atrás.

—Que técnica… — Dijo sorprendida mientras que Draco movia la espada de un lado para el otro mientras hacía perfectas acrobacias coordinadas con sus movimientos con la espada, las cuales finalizo poniéndose en posición de guardia con la espada detrás de él.

—Wow… este tipo es genial. — Dijo Spike sacando palomitas.

Por parte de Twilight y las demás guardias… estaban más que sorprendidas ante la habilidad del joven, inclusive parecía más joven que ellas y parecía tener más maestría.

—¡Vamos Derpy, muéstrale quien manda! — Gritó Vinyl.

Derpy entró en razón y comenzó a lanzar sus cartas, aunque Draco comenzó a moverse con velocidad, esquivando éstas. — Wow, parece un Jedi de Star Poni Wars. — Dijo Spike comiendo palomitas y bebiendo gaseosas.

Derpy, al ver que el muchacho solo estaba jugando con ella, comenzó a molestarse. — Este chico ya me está cansando. — Dijo ella sacando tres cartas nuevas. — A ver qué te parece esto. — Ella las lanzó y, para sorpresa del alicornio, las mismas explotaron antes de llegar a él y se convirtieron en cientos de dardos de hielo. El alicornio rápidamente se quedó en su lugar y blandió su espada a tal velocidad que la misma actuaba como un escudo, luego, concentró fuego rojo en su casco y lo uso para derretir los hielos, dejando a todos con la boca abierta.

—Este tipo es bueno… — Dijo Bon-Bon con la voz entrecortada.

—Quisiera que me enseñara a hacer eso… — Dijeron Lyra y Vinyl al mismo tiempo, aunque eso solo hizo que sus compañeras las miraran de mala manera.

Derpy apretó los dientes y sacó unas dos cartas y las planto en el suelo, haciendo que dos dragones de hielo surgieran del suelo. — ¡Ataquen! — Ordenó ella y los poderosos dragones atacaron a Draco, él dio un salto y esquivo a los dos.

—Wow… con esta espada no voy a poder cortarlos. — Dijo mientras que volaba esquivando los ataques enemigos. — Ignem… — Cargó fuego en su casco derecho. — Calidum. — Golpeo en la cara, liberando fuego rojo por la misma, haciendo que el mismo se derritiera. Dejando a los presentes bastante sorprendidos.

—Esas cartas… eran de las mejores que hice… — Dijo Twilight incrédula.

—Este chico cada vez me cae mejor. — Dijo Spike comiendo palomitas.

Rápidamente Draco derritió al segundo dragón y se quedó viendo a Derpy, la cual se mostraba incrédula. — ¿Ya es suficiente? — Preguntó Draco.

—Eh… eh… ¡No! — Dijo ella sacando una carta nueva. — A ver qué opinas de esto niño. — Dijo ella preparando el ataque. — ¡La más poderosa de mi repertorio! — Dijo ella con orgullo.

—¡Espera! ¡¿Vas a usar a…?! — Exclamó Twilight.

—¡Golem gigante de hielo! — Dijo ella mientras que un gigantesco golem, con brazos largos que terminaban en garras, con una cola larga que terminaba en una filosa hacha y un par de cuernos que parecían haber salido del infierno.

—¡Wow! ¡Tengo que decir que se ve genial! — Admiró Draco.

—¿Te gusta? — Dijo la yegua con una sonrisa. — Si quieres rendirte lo entenderé, este golem es una criatura muy poderosa que… — No pudo terminar pues, antes de que nadie dijera nada, el golem solo era agua en el suelo mientras que Draco lo miraba decepcionado con su casco prendido fuego.

—¿Nada más?

—… — Nadie decía nada, simplemente estaban ahí… viendo incrédulos la escena. — ¿C… Co… co… co… cómo? — Dijo Twilight mientras que la presión le bajaba.

—Bueno… tal vez sería mejor terminar ya. — Dijo Draco cargando contra Derpy, la cual estaba paralizada.

Se preparó para dar un golpe no muy duro, solo lo suficiente como para ganar. Sin embargo, cuando estaba cerca de ella… — Je, hola Draco Sparkle, bienvenido. — Dijo una voz extraña, que Draco nunca había escuchado; por unos segundos se volvió a verlo, ¿qué rayos? Era un ser que se veía tanto masculino como femenino, tan viejo pero tan joven a la vez; no estaba seguro pero sentía que esa cosa le sonrió. Esto ocasionó que Draco se distrajera y tropezara con sus propias piernas. Derpy no perdió la oportunidad, al ver que el alicornio había metido la pata, se lanzó hacia él con la intensión de tomarlo por el cuerno y someterlo, el punto débil de cualquier alicornio o unicornio.

Ella logró tomar a Draco por el cuerno, haciendo que este soltara su espada, sin embargo él forcejeo y no cedió ante la fuerza de la yegua. Ambos se vieron envueltos en una lucha totalmente física que al principio pareció estar pareja, sin embargo, Draco tenía más fuerza que Derpy y termino por someterla en el suelo.

Después de la pelea:

—¿Entonces, puedo entrar? — Dijo Draco sin aflojar su agarre.

Derpy trató de moverse pero al final desistió.

—¿Y bien? — Exigió Draco. — Puedo hacer esto todo el día.

Derpy soltó una risita, que eventualmente se convirtió en una alegre carcajada, haciendo que el confundido Draco la soltara.

—¡Ey, esto es genial! Hasta ahora sólo he conocido a un alicornio que se entrena físicamente… y esa es la Princesa Luna. Eres bueno y… si algo sé hacer es aceptar la derrota.

—¿En serio? ¿Luego que actuaras tan arrogante? — Preguntó Draco escéptico.

—Oye, no seas tan duro conmigo, soy la encargada de este grupo, tengo que mostrar fuerza frente a mis compañeras; tristemente soy nueva en esto de dirigir soldados, pero oye, buena esa. Me divertí.

Draco sonrió.

—¿Entonces puedo entrar?

—Viejo, — dijo Vinyl, — si puedes enseñarnos eso de los cascos en llamas; sé quién le va a dar una lección a Lighting en los próximos juegos militares.

—¿Lighting?

—No importa — dijo Derpy. — El caso es, que estamos escasos de ponis y tú eres muy hábil. Si puedes entrenarnos como dijiste, eres mi poni.

Draco sonrió.

—¿Entonces puedo tener mi arma personalizada?

Derpy y Vinyl miraron a Twilight, que suspiró.

—Supongo. ¿Qué necesitas?

Draco extendió su casco permitiendo que el fuego rojo se manifestara.

—Necesito algo que me permita canalizar mi poder.

—¿Ninjato, no? — Dijo Octavia recordando el inicio del encuentro.

—Eso mismo — dijo Draco. — Del metal conductor de magia más poderoso que tengas.

La alicornio morada no tuvo más que bajar la cabeza.

—Veré qué puedo hacer, pero dame por lo menos dos días, ¿de acuerdo?

—Supongo que puedo esperar — sonrió Draco.

Entonces Vinyl se arregló los anteojos.

—¿Bueno, un trago?

Bon-Bon y Lyra, que aún no habían dicho nada debido al shock; asintieron en silencio.

—Sí, aquellos que te digan que el alcohol no es una solución no sabe ni papa sobre química — acertó a decir Lyra. — ¿Bonnie?

—Ajá — murmuró la terrestre color crema, caminando como robot tras Lyra.

Al final sólo quedó Octavia, que se arregló la corbata de moño, y le dio un golpecito amistoso a Draco.

—Perdona que no confiáramos en ti, igual es la primera vez que digo a los cuatro vientos que soy una soldado y no le oculto nada a nadie… y me da algo de pena decir que soy de un grupo tan pequeño.

Draco le devolvió el gesto.

—Oye, cuando termine con ustedes nadie se fijará en los números.

Todas menos las dos shockeadas celebraron la ocurrencia y se preparaban para ir a darle la bienvenida al nuevo miembro de su grupo al bar más cercano; cuando Twilight llegó.

—Oigan, oigan, todo esto está muy bien pero tengo algunas preguntas para Draco.

El alicornio tragó saliva y asintió. Entonces Octavia suspiró.

—Amigo, te deseo suerte.

Entonces la Guardia de la Amistad se marchó.

—Tú también Spike, esto es personal — dijo Twilight firmemente.

Entonces el dragón miró rápido al nervioso Draco y fue a la cocina, sabía lo que se venía y el chico se notaba que necesitaba una garra.

Twilight se sentó frente a Draco. Con una mirada seria y una libreta levitada por su magia. — Ahora Draco, cuéntame sobre tu mundo, sobretodo sobre esa reina alicornio y los roles de cada poni en ese mundo.

—… Pues… ¿Con qué quieres que inicie? — Dijo algo incómodo.

—Pues… En tu universo soy tu madre ¿Verdad? pues ahora cuéntame algo sobre eso… ¿Cómo soy yo ahí? ¿Qué tipo de madre soy? ¿Qué tipo de tareas representó para Equestria?

—Pues… como madre, fuiste excelente, siempre fuiste atenta y noble conmigo y mis hermanos, siempre te preocupaste por nosotros, dándonos todo lo que necesitáramos y protegiéndonos de todo y… — Draco se quedó estático, pues un oscuro recuerdo había vuelto a su mente. Él, en el imperio de cristal, atravesando a Twilight en el pecho.

—¿Draco? — Preguntó Twilight extrañada.

—Oh… emmm, perdona. Bueno, políticamente hablando eras una gran princesa, aunque tenías problemas con los nobles, sin mencionar la iglesia.

—Interesante ¿Por qué?

—Pues, eras muy liberal con respecto a temas como los lobos y…

—¿Lobos? ¿Lobos de madera?

—No, lobos de carne. No sé si hay aquí pero en mi mundo ellos fueron desplazados por los ponis cuando estos llegaron a Equestria y había habido muchas injusticias hacia su pueblo. Cuando mi tía Trixie llegó al pueblo con un pequeño cachorro de lobo llamado Blade, al cual había adoptado, fuiste la primera en defenderla y en darle asilo a ella y a su hijo.

—… — Twilight quedo boquiabierta, ¿Lobos de carne? ¿Trixie adoptando a uno? simplemente había muchas preguntas que se formaban en su mente. — Entiendo… pero ¿Qué clase de problemas había con los "lobos de carne"?

Draco explicó la historia de cómo los ponis, al llegar al continente, desplazaron a los lobos y, principalmente por motivos religiosos, los vieron como monstruos y en parte se dedicaban a su caza y comercialización de sus propias pieles, a menos hasta que Lauren Faust, madre de las princesa Celestia y Luna, llegó a Equestria y logró poner fin a la persecución, o al menos a reducirla dado a que siguió de forma más discreta, al menos hasta finalizar la guerra contra Hera donde los lobos ayudaron inmensamente a los ponis en esta lucha y los prejuicios fueron siendo dejados de lado hasta que los lobos fueron totalmente reconocidos por el gobierno y el pueblo.

—Wow, esto es sin lugar a dudas interesante. — Decía Twlight habiendo anotado ya unas 50 páginas, "resumiendo" lo que Draco le había contado. — Ahora, cuéntame de Hera y su gobierno ¿Cómo era?

Aquí Draco explicó un poco sobre el tipo de gobierno que tenía Hera, la discriminación sexual que había dentro de sus tierras y la trata de esclavos, llegando inclusive a tomar a bebes nacidos varones y ya venderlos a las empresas encargadas de la distribución de la "mercancía". Digamos que el relato de Draco sobre Hera fue bastante sorprendente para Twilgith y varias veces ella termino sorprendida por lo oscura y fría que resultaba esa Equestria alterna. — ¿Y… cuanto duró la guerra contra Hera?

—Fueron varios años, más o menos unos 10. Se la llamo "La guerra de la igualdad", aunque las batallas se resumían en Equestria resistiendo todas las envestidas del ejercito de Hera mientras que Nero, nuestro equipo y yo nos desarrollábamos para pelear directamente contar Hera. Mayoritariamente las batallas se concentraban en Manehattan o en cualquier ciudad o castillo costero, sin mencionar las batallas navales, aunque las princesas consiguieron reforzar muy bien las fronteras y se evitó la incursión de sus ejercitos en nuestras líneas. Aunque a veces había pequeñas tropas de unas 500 alicornios que pasaban desapercibidas y trataban de matarnos a nosotros.

Twilight anotó. — Me habías dicho que el imperio de cristal había sido tomado por Hera, ¿Cómo fue su participación?

—Pues… — Draco se lo pensó unos segundos, analizando que sería bueno y que no contar. Finalmente se decidió a contar simplemente que fue conquistado por Hera al principio de la guerra y reconquistado sobre los últimos años de la guerra, y que Shining Armor había tenido que tomar el rol de Emperador. Sin embargo, cuando Twilight preguntó por Cadence, la ira casi se apodera de Draco pero logró contenerse al recordar que no era su mundo y puede que la Cadence de este no fuera una desgraciada hembrista, así que se limitó a decir que ella murió al principio de la guerra cuando Hera tomó el imperio y que Shining, una vez enviudado, se había terminado enamorando de Trixie.

—… Francamente… tu mundo…

—Lo sé… lo sé, parece sacado de una novela de George RR Martin.

—¿Quién?

—… Bueno, es un escritor de mi mundo, supongo que no existe aquí.

—Ok… bueno… te haré un par de preguntas más.

Draco no sabía ni dónde esconderse, este maldito interrogatorio no terminaría nunca y sólo quería que terminara; si revelaba algo de su pasado todo terminaría horriblemente mal. Entonces Twilight preparó su siguiente ficha con su siguiente pregunta, cuando un molesto ruido sonó a sus espaldas.

Se volvió y efectivamente se topó con Spike comiendo una caja de galletas saladas sobre las cuales el dragón colocaba una gema y las comía creando un horrible sonido al masticar. Entonces sacó una soda y tras abrirla comenzó a sorberla ¡con una pajita! Haciendo otro ruido irritante.

—¡Spike!

—¡Ah! lo lamento — dijo el dragón tomando una lata de crema batida y vertiéndola ruidosamente sobre sus galletas saladas con gemas y una vez más masticando ruidosamente. — ¿Molesto?

Tomó otro sorbo de soda.

—Spike, no tengo tiempo para esto, estoy en medio de una importantísima charla con él y…

Spike dio otro sorbo de soda.

—¡Ey Draco! ¿Quieres ver mi colección de cómics de Power Ponies? La muerte de Mane-iac es especialmente bueno…

Draco comprendió la salvada y asintió.

—Genial, suena excelente.

Entonces Spike chasqueó los dedos y se vieron en el cuarto del dragón.

—Tranquilo, no puede entrar aquí si no se lo permito. Mis poderes nos protegen. Si se acerca demasiado terminará embromada.

—¿Qué le vas a hacer?

—No recuerdo — dijo Spike pensando. — Las bromas se rotan por mes, digo, la última vez Blue Blood me contó que ni loco volvería a entrar aquí.

—¿Dijiste Blue Blood? — Preguntó Draco comenzando a molestarse, pero Spike no lo notó.

—Sí, pero bueno. Tuve que salvarte, tú sabes que puede ser algo molesta a veces con la investigación.

Draco suspiró.

—No confía en mí.

—Dale tiempo — dijo Spike dándole una afectuosa palmada en la espalda. — Eres genial, a mí y al equipo eso nos basta y sobra.

Draco sonrió. Entonces Spike eructó una carta con su aliento mensajero.

—¡Ah!

—¿Celestia? — Preguntó Draco.

—No, el Señor Jefazo. Espero que no te moleste, le escribí sobre ti pero dice que de momento no me preocupe, pero si pasa algo le reporte. Comprendo, Él nos paga para que nos encarguemos de nuestros propios mundos. No hay problema.

Draco levantó una ceja.

—¿El Señor Jefazo?

—¡Ah! Lo lamento, el único y verdadero Dios; pero se llama a sí mismo Jefazo porque todos los mundos que crea deja a cargo sus propios habitantes para que hagamos de dioses menores y nos paga por ello.

—¿Eh?

Spike entonces le pasó el folleto que le dieron cuando se convirtió en señor del caos en primer lugar. Cuando lo leyó, el pobre se quedó con cara de WTF.

—¿Este es tu dios?

—Mi jefe, él prefiere que lo llamen jefe.

Draco hizo un face-hoof.

—Por favor no… conozco a alguien a quien no le hará gracia esta estupidez, no…

—¡Oye! Paga bien, y somos muchos empleados sólo en Equestria — dijo Spike: a mí por ser el dios del caos, a Celestia por ser la diosa del sol, a Luna por ser la diosa de la luna, a Lumbre por ser el dios de la tierra, a Chrysalis por ser la guardiana del balance de las emociones… bueno, ellas.

Draco prefirió no decir nada.

—Ya, ¿y qué hay de los otros malos?

—No, ellos, trabajan para el Otro. No sé mucho de él, sólo que sé que hace lo mismo que el Jefazo pero a diferencia de él, no Crea sino Destruye. Lo llaman el Otro o la Fuente de todo el Mal.

Draco asintió.

—Ya, ¿cómo es el Jefazo?

—¿Cómo luce?

—Eso mismo.

Spike se puso a pensar.

—Es algo difícil de explicar, es todo y todos. Es tanto masculino como femenino, tan viejo como joven a la vez; es… un rostro que los centra todos.

Draco recordó entonces la voz y el Ser que lo veía.

—He de decir que esto es… interesante… bueno ¿Mencionaste comics verdad? pues… yo era fanático de comics y mangas de niño jeje ¿Me muestras?

Spike asintió con gusto y saco su INMENSA colección de comics, aunque la gran mayoria era desconocida para Draco, rápidamente les tomó algo de cariño y termino atrapado por la trama de estos comics nuevos. Spike hizo preguntas sobre cómo eran los comics en la Equestria de Draco, y él respondió que tanto comics como mangas en su mundo eran protagonizados por humanos, los cuales eran parte de la mitología y se acostumbraba mucho tenerlos de protagonistas en las historias. Eso fue una gran sorpresa para Spike, quien rápidamente contó a Draco haber visto humanos una vez, algo que sin lugar a dudas atrapó totalmente Draco, dando lugar una conversación que hizo que el alicornio olvidara prácticamente todo, y su vez, hacer que el recuerdo de sus hermanos y él compartiendo tardes enteras leyendo .E: Otro cap se va, no sé quién habrá sido el que decía que Draco debía ganar por la ley del PH pero oye genio; ese era el plan desde el principio, soy el primero en admitir que los fics de batalla no son lo mío. En fin, fue divertido y me despido. Chao; nos leemos!

Mr.E: Otro cap se va, no sé quién habrá sido el que decía que Draco debía ganar por la ley del PH pero oye genio; ese era el plan desde el principio, soy el primero en admitir que los fics de batalla no son lo mío. En fin, fue divertido y me despido. Chao; nos leemos!

Eyedragon: Concuerdo, esto cada día es mas divertido.