—¡Draco, Draco espera compadre! — Lo llamó Rainbow. —Espera, espera, ¿dijiste que estabas con Spike y su grupo, no? ¿Sabes de casualidad qué estaban haciendo?
—Ya te lo dije, armaban sus planes — respondió Draco medio resignado mientras se dirigía a donde Twilight. — Vaya que se toman muy enserio su trabajo como alborotadores.
—No tienes ni idea — dijo Pinkie riendo. — ¡Una vez hipnotizaron a los niños para destruir todas las escuelas del Reino! (A tu mami casi le da un infarto con esa) y para detenerlos Babs, quiero decir Night, me retó a un festiduelo luchamos con nuestros carritos de desfile y vino mi amigo especial Cheese y nos ganó y fue fabuloso y…
—Pinkie… — pidió Dash.
La hiperactiva poni rosa se calmó un poco y sonrió.
—Bueno suena a que fue toda una locura — dijo Draco. — ¡Ah, destruir la escuela el sueño de todos los niños a cierta edad! ¿Y sus padres no los castigaron por esa barbaridad?
—No tontito, ¿por qué iban a hacerlo? Si no fue culpa suya sino de nuestro señor del caos Spike y sus agentes, además cuando lo arreglamos todo, todo volvió a la normalidad.
—¿Y a las niñas no las castigaron? La tía Applejack, es decir Applejack creo que le hubiera dado su merecido a Apple Bloom… ¿o no?
—Sí, en ese tiempo no sabíamos quiénes eran en realidad — explicó Dash. — ¿No recuerdas sus formas del caos? ¡Hasta sus voces suenan deformadas! Ellas siempre se las arreglaban para no revelarnos su verdadera identidad hasta el final. Y ¡ja! Yo fui la primera en descubrir quién era la pequeña amenaza de Dark.
—¿En serio? ¿Y cómo?
—Pues… ¿recuerdas ese juego que le rompiste a Scoots, ese del restaurante con los animatrónicos asesinos?
Draco sintió un escalofrío y asintió; ¿cómo olvidarlo? Maldito juego del demonio.
—Bueno la cosa es que un día me fijé que Dark sabía que yo tenía el juego y eso sólo se lo había dicho a Scootaloo y…
Entonces la alicornio morada llegó volando.
—¡Ahí estás! Por fin te encuentro, ¿no quedamos en que me ibas a explicar más sobre tu mundo? Mira que hasta pagué extra para que te enviaran esa arma por envío inmediato así que lo mínimo trata de explicarme qué más.
Draco rodó los ojos resignado y se iban a ir al Palacio cuando Rainbow lo detuvo.
—Oye espera, algo tenía que preguntarle, dice que recién estaba con Spike y que andaban planeando algo. ¿Sabes qué era?
Draco se encogió de hombros.
—Bueno ellos pensaban…
Demasiado tarde, pronto las nubes estuvieron en posición y comenzaron a soltar truenos, o más bien un insoportable estruendo compuesto de muchos instrumentos tocados a la vez y de forma bastante desafinada y fastidiosa: tambores, cornetas, trompetas, un piano mal tocado, guitarras eléctricas a todo volumen, era una pesadilla auditiva y todos sentían que los tímpanos les iban a reventar de un momento a otro.
—¡SPIIIIKE! — Gritó Twilight pero apenas si se hizo oír por semejante escándalo.
Sólo Draco permanecía impasible, pero mejor hizo como si estuviera afectado también por el estruendo para evitarse más preguntas molestas, ya era bastante con las que tendría que soportar cuando todo aquello terminara.
—¡BIEN, VAMOS POR EL COFRE Y TERMINEMOS CON EL CONCIERTO! — Gritó Pinkie Pie, que le gustaba mucho la música fuerte pero cuando estaba afinada, no esto.
—¡EXCELENTE IDEA!
Y corrieron.
—¡NO LES VA A FUNCIONAR! — Gritó Draco.
—¿QUÉ COSA?
—¡QUE NO LES VA A FUNCIONAR! SEGÚN SÉ TIENEN QUE ATRAPAR LAS NUBES CON UN COFRE QUE ESTÁ DENTRO DE LA CASA CLUB Y ELLOS NO SE LOS DEJARÁN TAN FÁCIL.
—¡YA VEO! — Gritó Rainbow. — ¡SABÍA QUE PODÍA CONTAR CON TU AYUDA AMIGO DRACO!
Draco hizo un saludo, y agradecido con el período de tregua de las preguntas, se puso a caminar. ¿Qué podía hacer ahora? Se topó con Dark, Mist y Shadow corriendo al enfrentamiento.
—¿Oigan no se supone que se iban a atrincherar en su casa club? — Preguntó el alicornio.
—Sí pero ellas no saben que esta es de las bromas especiales — dijo Mist divertido. — Y si vamos a enfrentarlas directamente no sospecharán nada, así funciona el equipo del caos.
—Este… lo siento chicos, creo que se me escapó darles esa información — se apresuró a disculparse Draco.
Los niños soltaron un quejido general.
—¡Demonios!
—¿Y ahora?
—¡Al cuartel, ni modo!
—Muchas gracias, traidor.
Draco se sonrojó pero no dijeron nada más y se alejaron. Solo y sin nada mejor que hacer, el chico pensó que sería una buena oportunidad para estirar sus alas y volar a Canterlot para variar un poco, sería bueno alejarse del caos.
Con su gran velocidad llegó en apenas unos cinco minutos (el tren se tardaba media hora, cuarenta y cinco minutos según el clima) y pronto se dio cuenta de su error. Claro, Spike era el dios del caos del mundo entero, no sólo Ponyville sufría del escándalo. Por todas partes los ponis se cubrían los oídos y hacían lo posible para escapar de las nubes del escándalo creadas por el equipo del caos.
—Ya que — dijo él comenzando a caminar por la ciudad, por suerte todos los ponis estaban demasiado ocupados escapando del insoportable ruido que no le prestaron atención al alicornio que estaba por ahí.
Entonces Draco se fijó en algo raro, en una mesa de un café, Trixie estaba sentada completamente tranquila sin que la afectara el ruido… en compañía de un potrillo. ¿Qué rayos? Picado por la curiosidad se acercó despacio.
—¡Pure los cubiertos! — Dijo Trixie severamente.
El niño, con sus cascos todos manchados de comida, se disculpó rápido y tomó los cubiertos para comer. Entonces Trixie se sirvió un poco de agua de una jarra y cuando levantó la vista otra vez el niño comía con sus cascos.
—Pure Soul, los cubiertos.
El niño volvió a disculparse mientras que Trixie suspiraba algo cansada. No molesta, no desesperada, sólo ligeramente cansada.
—Pure, cielo, tendremos que hacer algo con eso de comer con los cubiertos cariño.
—Peyón Tisi — dijo el chico ante lo cual Trixie sonrió.
—Ya, ya, no es para tanto; pero tienes que aprender, ¿comprendido?
—¡Copenyiyo!
A estas alturas Draco ya se había acercado lo suficiente y lo que vio lo dejó muy sorprendido.
—Vaya — murmuró.
Trixie levantó la vista.
—¿Qué, tú tampoco fuiste afectado por esta locura? Meh, imagino que el mocoso te ve como su hermano mayor o algo.
—Eh, este yo… sí, algo así — dijo Draco sin poder apartar la vista de Pure, que al sentir su mirada se puso tras Trixie. — Perdona, el niño…
Trixie se puso repentiamente seria.
—Es un niño, no una exposición; y no sólo un niño, mi niño.
—Oye, lo lamento, me acerqué porque vi que no te afectó la broma y él…
—Pure tiende a llamar la atención, ahora vete a fastidiar a otro.
Draco suspiró.
—Lo lamento, fui descortés, es que me sorprendí mucho. ¡Pero no por lo que crees! — Se apresuró a decir al ver la expresión de Trixie. — Es que me acordé de casa… no pensé que también tú tenías un lado maternal como la Trixie que conozco, con su hijo Blade.
Trixie se calmó.
—Ya, bueno, la Gran y Poderosa Trixie puede ser buena en algunas ocasiones. En fin, perdona por molestarme, suelo ponerme muy protectora con Pure.
—Te entiendo. ¿Adoptado?
—Sí, llevamos diez meses juntos, ¿no querido?
Pure se acurrucó en el pecho de su mamá.
—Tisi.
—Pure… ¡oye, mi capa! — Dijo ella riendo ligeramente cuando se dio cuenta que por comer con los cascos la manchó de comida.
Pure se rio con ella y Draco no pudo evitar unirse, se veía que se querían mucho.
—Oye, ¿y cómo es que no te afecta el ruido? — Preguntó Draco señalando alrededor, donde los ponis corrían de aquí a allá tapándose los oídos ante el tormentoso escándalo.
—Si algo hay que reconocerle al dios del caos es que es considerado con los ponis con discapacidad — dijo Trixie. — Y como soy la que cuida a Pure, tampoco me afecta.
—Ya, bueno sí, es muy considerado.
Los dos se quedaron viendo cómo los ponis trataban de refugiarse del ruido, cuando alguien llamó a Trixie.
—¡Ey Trix! Sabía que los encontraríamos aquí.
Los tres se volvieron y la mandíbula de Draco cayó hasta el suelo, ¿era en serio?
Eran tres ponis, dos adultos y una potrilla. La yegua adulta era una joven unicornio de color blanco, tenía una larga melena marrón claro peinada de forma con dos pequeñas trenzas a ambos lados que terminaban uniéndose en una pequeña coleta; sus ojos eran color cobre y lo que más llamó la atención de Draco fue la larga espada tipo estoque.
El otro era un semental pegaso igualmente joven (tanto él como la unicornio tendrían a lo sumo veintitrés o veinticuatro) color azul marino vestido en un largo abrigo negro, ojos grises y melena negra corta. Y dos espadas en la espalda, una negra y otra azul claro.
Y el colmo de los colmos: la potrilla: unicornio blanca de sedoso cabello negro y ojos marrón.
—Draco, ellos son el espadachín negro y la destello veloz — los presentó Trixie, — capitanes de la Guardia Lunar. Y ella es su hija Yui. ¿Oigan cómo no fueron afectados?
—Rumble me pidió que les diera libre a sus padres el fin de semana — explicó Black Swordsman. — Y le dije que estaba bien pero que nos libráramos de la próxima broma.
—Lo bueno de tener contactos con el equipo del caos — sonrió Lighting Flash.
—¿Esto es en serio…? — Fue lo primero que salió de su boca y más no está decir que tanto Black como Lighting Flash se quedaron algo confundidos.
—¿En serio qué? — Preguntó confundido el semental oscuro. No está por demás decir que ambos se quedaron algo sorprendidos al ver que Draco se trataba de un alicornio.
—¡Oh por favor! ¡¿Esto es en serio?! ¡Son iguales a los protas de ese manga PESIMO que tanto les gusta a Nero y a Alexis! ¡¿Ahora resulta que este par de novios sacados de Crepúsculo son reales aquí?! — Por fortuna pudo evitar decir eso en voz alta y mantenerlo en su mente, aunque no podía evitar su rostro de asombro y molestia. — Hola, me llamo Draco. — Dijo forzando una sonrisa. — Espero que no sean tal cual son en ese patético manga… — Pensó Draco mientras que recordaba cuando su hermano y Alexis se la pasaban leyendo Sword Art Online y fingiendo ser la aclamada y sobrevalorada pareja de gamers, y para Draco SOBRETODO sobrevalorada, INMENSAMENTE sobrevalorada, INCANSABLEMENTE sobrevalorada, DIVINAMENTE sobrevalorada.
—Hola señor Draco. — Dijo la pequeña Yui. — Oiga, ¿Usted es pariente de las princesas?
—Pues… No. — Mintió Draco. — ¿Los preguntas por las alas y el cuerno?
—Sí, es algo raro ver alicornios.
—A decir verdad, yo me preguntaba lo mismo. Había escuchado un par de cosas sobre un alicornio nuevo. — Dijo Lightning.
—Cierto, son cosas extrañas de ver ¿De dónde vienes amigo?
—Vengo de… — Draco comenzó a buscar algún lugar que conociera. — Un lugar mucho más alejado que cualquiera que ustedes conozcan. — Dijo mientras forzaba una sonrisa y Trixie se daba un facepalm, por suerte ninguno de los tres ponis la vio hacerlo.
—… Eh… ¿Ok? ¿Hacia dónde está ese lugar tan lejano? — Cuestionó Black.
—Hacia… el este, sí, muy al oriente. Extremadamente al oriente.
—Interesante, ¿Y cómo se llama ese lugar? ¿Acaso es Japony?
Draco lo pensó un minuto, ciertamente conocía bastante bien la cultura japonisa, cosa que reforzaría su mentira. — Sí, vengo de ahí.
—Pues no pareces japoniens. — Dijo Lightning. — Ni siquiera tienes el asentó de esa región.
—Oh, es que mi padre es japonis y jamás habla. Mi madre es equestriana y nunca cierra la boca. Todos heredamos su acento.
—¿Todos? ¿Tienes hermanos? — Preguntó curiosa la potrilla.
—Pues… sí, uno mayor y uno menor.
—¿Otros dos alicornios más? Je, apuesto a que a las princesas les interesaría conocerlos. — Dijo Black con una sonrisa.
—Je, realmente solo mi hermano menor es alicornio, mi hermano mayor es adoptado, y es un dragón.
—¿Dragón? ¿Cómo Spike, el dragón de la princesa Twilight? Vaya, que pequeño es el mundo, y yo que pensaba que ese pequeño engendro del caos era el único dragón criado por ponis. — Dijo Lightning divertida.
—Pues en Japony hay varios, adoptar dragones es como la moda en estos tiempos. — Obviamente eran datos inventados, pero ¿Qué importaba? Japony estaba muy lejos como para que ellos corroboraran los datos.
—Bueno, estamos yendo al parque para pasar un rato de familia ¿Gusta acompañarnos? — Le ofreció Lightning.
—Oh, no. Si es un momento en familia no quisiera molestarlos.
—Oh vamos hombre, nunca está de más divertirse un poco. — Dijo Black. — Trixe, ¿Tú y Pure se suman?
—Pues… — Miró a su hijo el cual la miró como si suplicara que dijera que sí.
—¡Tisi! ¡Pamos! — Decía el niño con ojos brillantes llenos de ternura.
—Je, je. Está bien Pure. Espérenme que pago y nos vamos. — Dijo ella levantándose para pagar.
Draco no estaba muy seguro pero al final terminó acompañando a Black y a Lightning junto a su pequeña Yui al parque junto con Trixie y Pure. Rápidamente Yui comenzó a corretear por los juegos mientras que Pure la seguía bajo la atenta y protectora mirada de Trixie. — ¡Pure! ¡No corras muy rápido! — Le advirtió Trixie.
Mientras que los niños comenzaban a jugar en unos columpios (Obviamente extremadamente vigilados por los adultos dado a la condición de Pure), los adultos se relajaron en unas bancas mientras que los miraban jugar. — Je, Pure y Yui se ven adorables juntos ¿No les parece? — Dijo Lightning divertida y enternecida mientras los veía jugar.
—¡¿Perdón?! — La respuesta de Trixie y de Black fue propia de cualquier padre o madre amante de sus hijos. Aunque al ver a los dos reaccionar exactamente de la misma forma Lightning se hecho a reír como loca.
—Je, era broma dúo de padres sobreprotectores. — Dijo ella mientras que tanto Black como Trixie se relajaban.
—Y dime Trix, ¿Cómo le va a Pure en la escuela? — Preguntó Black.
—Va bien, aunque le cuestan las matemáticas.
—Normal en cualquier niño, yo las odiaba a su edad. — Dijo Light.
—A mí me gustaban, los números eran fáciles. — Dijo Draco.
—Yo en lo personal prefería las clases de esgrima. — Dijo Black relajado.
—¿Esgrima? — Dijo. — Claro, además de copia de Edward de Crepúsculo también era un espadachín.
—Sí, y de los mejores.
—¿En qué tipo de espada?
—Rectas, de hoja ancha y de doble filo.
—Yo prefiero los estoques. — Dijo Lightning. — ¿Tú eres espadachín?
—Sí, de ninjato.
—¿Aprendiste en Japony?
—Obvio, de mi madre que era nativa japonis.
—¿Tu madre? ¿No dijiste que tu madre era de Equestria?
—¡Diablos! ¡Metí la pata! — Se maldijo en su mente. — Perdón, me equivoque, de mi padre el japonis, nadie es tan japonis como él. — Dijo un tanto nervioso, tratando de corregir su error.
—Eh… está bien supongo. — Dijo Black. — Tal vez podríamos tener un duelito un día de estos, a ver quién gana; el espadachín negro o… el… ¿Ninja gris? — Fue entonces que unas gotitas de sudor comenzaron a caer por las nucas de Light, Trix y Draco.
El semental grisáceo no pudo evitar poner una cara de poker tremenda al escuchar ese pésimo, horrible, nauseabundo, y patético intento de chiste. — ¿Ninja gris? ¿Es en serio?
—Perdona, es lo que se me ocurrió. — Se disculpó Black.
—Bueno, mientras que mi esposo mantiene la boca cerrada por un tiempo. Dinos Draco, dijiste que tenías dos hermanos ¿Cómo son? — Trixie miró levemente a Draco, esperando a ver que se le ocurría para salir de esta.
—Pues… esta mi hermano menor Nero y mi hermano mayor… Vergil, sí Vergil.
—¿Vergil, Nero? No es por nada pero me recuerda a esas historietas llamas Devil May Cry.
—¿Devil May Cry tambien existe en este mundo? Pues… es una versión en forma de comics, muy diferente no debe ser. — Pensó. — Je, pues fue una pequeña coincidencia je, je.
—Je, me sorprende que no te llames Dante. — Rio Light. — ¿Y qué edad tienen?
—Nero es de mi edad, somos gemelos. Y Sp… Vergil es el mayor, nos lleva como diez años. — Light entonces comenzó a preguntarle a Draco cosas sobra su vida en Japony, por fortuna era bueno improvisando.
Draco le contó varias mentiras confinadas un poco con la verdad, cosa que le trajo nostalgia de aquellos días en los que él, Nero y Spike jugaban juntos y en ocasiones hasta volvían medio locos a su madre. La nostalgia no tardó en apoderarse del semental y rápidamente una leve gota de alegría y tristeza rodó por su mejilla.
Entonces el sonido de alguien golpeándose contra uno de los columpios lo llamó de regreso a la realidad, era un poni que prefirió darse un golpazo para desmayarse antes que seguir escuchando el escándalo de Spike.
—Eso me recuerda, ¿cómo les estará yendo a mi ma… es decir a las Portadoras de la Armonía?
—Espero que el equipo del caos les haga pasar un mal rato — canturreó Trixie.
—¡Oye!
—¿Qué? ¿No pueden caerme mal?
—Pero es una Princesa, ¿no deberías mostrar más respeto? — Protestó Draco.
Trixie se rio divertida y antes que Draco pudiera protestar Black Swordsman le dio un amistoso golpecito al alicornio.
—Te lo explico: Trixie ha hecho uno que otro trabajito para la Princesa Luna lo que significa que está bajo su protección. Y todos los que trabajamos para ella tenemos derecho a tratar como nos plazca a las demás Princesas incluyendo a Sparkle. Aunque usualmente nos burlamos de Celestia.
Draco levantó una ceja.
—¿Se burlan de Celestia?
—El otro día una amiga nuestra, Sinon la Francotiradora de Hielo, inventó en su cara el chiste que es una hippy. Princesa del Sol y sólo se la pasa hablando de Paz y Armonía; en serio que sólo le falta fumar hierba. Cómo nos reímos ese día.
Draco hizo un face-hoof, no por el chiste en sí sino por la tal 'Francotiradora de Hielo'. ¿En serio qué diablos estaba mal con este mundo?
Pero moviéndonos a Ponyville aparentemente el deseo de Trixie se había cumplido: alrededor de la casa club las Portadoras de la Armonía yacían cansadas pero no por eso iban a rendirse.
—¡LES JURO QUE LOS VAMOS A CASTIGAR POR UN MES SI NO CALLAN ESTE ESCÁNDALO A LA DE YA! — Advirtió Rarity.
Black se arregló la melena.
—¿QUÉ DICES HERMANA? ¡NO TE OIGO!
Rarity tenía una venita de irritación en la sien, más que todo porque el chistecito la interrumpió en su momento de inspiración y estaba más furiosa que nunca.
—Rarity — quiso advertir Twilight.
Pero era tarde, ella grito:
—¡SWEETIE BELLE ESTÁS…!
Una coneja de color negro con ojos rojos que la hacían parecer una especie de demonio saltó y le metió a Rarity una goma de mascar en la boca. El conejo, que en realidad era coneja saltó al hombro de su dueño, Mist y ambos chocaron patita y casco.
—Gracias Demon, siempre puedo contar contigo.
—¡DEMON! — Regañó Fluttershy. — ¿NO DEBERÍAS ESTAR CUIDANDO DE TUS HIJOS AHORA MISMO?
Demon movió sus bigotes a Mist y él se rio.
—Así me gusta amiga, de vanguardia.
—¿QUÉ DICE? — Gritó Fluttershy por encima del ruidero.
—¡QUE LOS MACHOS TAMBIÉN TIENEN QUE TOMAR ESTAS RESPONSABILIDADES! ANGEL LOS CUIDA MIENTRAS ELLA ME AYUDA AQUÍ,
Fluttershy suspiró, ¿de todas las parejas que podía escoger Angel tenía que ser la mascota del irritante de Mist? De todos modos pronto algo llamó su atención: Rarity.
Ella seguía gritando y gritando a pesar de la goma de mascar y en consecuencia ella estaba creando una gran burbuja con su goma.
—¡RARITY CUIDADO! — Gritó Applejack.
La burbuja explotó y todas quedaron cubiertas de la sustancia rosa.
—Tenía que ser — murmuró Rainbow.
Era la señal de Dark, ella saltó sobre la nube en la que estaba y todas se vieron cubiertas por chispas de colores.
—Y yo que tenía un pésimo presentimiento — se dijo Twilight.
Una embestida de animalitos se les echó encima listos para comer las ricas chispitas mientras que Mist los guiaba con un rastro de esas chispas.
—¡Bien, relevo! — Dijeron los pegasos entrando de golpe a la casa club y salieron Shadow, y Night.
—Night, tu cañón de fiestas — dijo Apple Bloom
La potrilla de Mane-Hattan tomó su pequeña arma estilo Pinkie pero más moderna y Apple Bloom colocó sus manzanas negras del caos dentro.
—¡NI SE LES OCURRA MOCOSAS! — Gritó Applejack.
Dispararon, los manzanos alrededor de la casa club cobraron vida y se prepararon para lanzar manzanas.
—¡NI CREAN! — Protestó Applejack corriendo a toda velocidad pateando los manzanos para dejarlos sin municiones.
Tristemente era una distracción y muy tarde se dieron cuenta del verdadero objetivo: darle vida a la casa club, y el árbol sobre el que estaba cobró vida y comenzó a correr a toda velocidad.
—¡DEMONIOS! — Gritaron las chicas y echaron la carrera.
—NO ES CULPA NUESTRA, ¡ES DE DRACO! — Dijo Night Seed.
—ESO, NO DEBIERON DE SABER QUE LA CLAVE DE ESTE DESASTRE ESTABA EN NUESTRA CASA CLUB ASÍ COMO ASÍ — dijo Shadow.
—¡Y ESPEREN A ENTRAR! LA SORPRESA QUE TIENEN BLACK Y SPIKE SÍ QUE ES ÉPICA.
Malas noticias sobre malas noticias, esto en definitiva iba para largo.
Mientras tanto, en Canterlot, Draco se encontraba caminando por las calles. Hacia un rato que se había divertido bastante con Black, Light y Trixie. No lo quería admitir, pero a fin de cuentas le agradaron bastante. — Pareja sobrevalorada y forzada, pero simpáticos a fin de cuentas, lo admito. — Pensó el alicornio mientras que seguía caminando en medio del caos, literalmente.
Para Draco, esta Canterlot le provocaba inmensa nostalgia, pues era igual a la de su infancia, antes de los días de la guerra. Caminó por las calles a paso lento, disfrutando de la vista (Ignorando, obviamente, los estragos causados por los juegos de Spike y los niños). También pudo ver a algunas familias paseando con sus hijos, estos al igual que Pure, sufrían de alguna discapacidad y sus padres parecían aprovechar el caos para salir sin que haya indecentes que echaran sus miradas hacia sus desafortunados hijos. Irónicamente, estos mismos padres tan protectores de sus hijos no pudieron parar de mirar a Draco, pues obviamente, un alicornio era diez veces más (o más) raro que los niños discapacitados, lo cual atraía mucho más la atención.
Debido a esto, Draco trató de disimular y saludar amablemente a las familias que se encontraba. A lo cual ellos respondían bien, aunque con cierta incertidumbre y curiosidad.
Durante su camino, una pareja se le acercó con una niña en silla de ruedas. Draco se mostró inmensamente sorprendido ante la niña, pues nunca había visto este tipo de discapacidad, la niña parecía haber nacido sin huesos en las patas traseras…
—Disculpe. — Dijo la madre de la niña. — Lamentamos molestarlo pero nuestra hija… — Ella volteó a verla, solo para ver que se escondía tras su padre. Draco no pudo evitar sentir cierta ternura al verla, se la notaba tímida y algo curiosa. — Nuestra hija quería preguntarle a usted si era un príncipe, un pariente de las princesas. — Dijo algo avergonzada. — Lo lamento, pero je, usted entenderá que es raro de ver un… un alicornio.
—Je, lo entiendo señora. — Draco agachó la cabeza para estar a la misma altura de la niña. — Hola pequeña. En respuesta, sí, soy un príncipe. Me llamo Draco Sp… Draco.
La niña no respondió, pero si tomó algo de confianza y comenzó a salir de su escondite. — Je, es algo tímida alteza. — Dijo el padre.
La niña en cuestión era una unicornio de crines amarillas y pelaje color rosa pálido, con una CM que no llegaba a distinguirse, dado a que debido a su discapacidad se le habían puesto algunas prendas gruesas de color blanco en las patas traseras para protegerlas de cualquier golpe. Dado que al no tener huesos, estaba más expuesta. Por su aspecto, aparentaba unos cinco o seis años de edad. — Je. Me llamo Draco princesa ¿Cómo te llamas tú? — Dijo con una sonrisa.
—… Je… Jenny. — Respondió con una voz muy poco audible.
—¿Jenny? Lindo nombre, lindo para una linda princesita. — Le dijo con una sonrisa, cosa que provocó que la potra se sonrojara un poco. Ante esto, sus padres no pudieron evitar sonreír. — ¿Sabes Jenny? No solo soy príncipe, soy un muy hábil mago. — Le dijo con un tono misterioso, cosa que atrapó la atención de la potra. — ¿Quieres ver un truco? — Dijo Draco mientras que la potra asentía con interés.
Draco sonrió e invocó un poco de fuego y comenzó a girarlo entorno a la niña, en una especie de danza poética que cautivaba la infantil atención de la potra. De pronto la llama que volaba cual cometa a su alrededor se transformó en un dragón serpiente que volaba con una delicadeza propia de la damisela más fina. Entonces Draco, al ver la ilusión en los ojos de la potra, sonrió e hizo que el dragón de fuego se alzara en el aire y comenzara a dar vueltas mientras que Jenny la seguía con atención.
Entonces el dragón se dividió en dos y entonces ambos comenzaron a bailar juntos en pleno vuelo. Finalmente, ambos comenzaron a girar en círculos mientras que bajaban y se acercaban mutuamente. Cuando se chocaron, Draco los tomó entre sus cascos y los aplastó. Luego, cuando separó los cascos, había un dragón de cristal de color rojizo. Cosa que dejó inmensamente asombrada a la niña. — Ten. — Dijo dándole la estatuilla. — Cuídala bien, ¿Sí? — Le dijo mientras que la potra abrasaba la estatuilla con cariño mientras que miraba a Draco con una amplia sonrisa.
—¡Gracias señor! — Dijo contenta mientras que sus padres la miraban asombrados y felices.
—De nada princesita, disfrútalo. — Dijo mientras que se levantaba.
Los padres de la potra no supieron que decirle a Draco, aunque él simplemente les dio una sonrisa y les deseó un buen día y suerte con su hija antes de retirarse.
Draco siguió su recorrido por la ciudad con una sonrisa. Luego de un par de minutos, logró encontrar algo que le llamó la atención.
—¿Museo de historia global? Mmmm, será interesante ver las diferencias históricas entre esta Equestria y la mía. — No está de más decir que el museo estaba vacío, solo había una encargada que luchaba por mantener la cordura ante tanto caos y un par de padres de niños discapacitados que eran inmunes al caos de Spike. Draco comenzó a caminar por el museo y vio que la historia de esta Equestria era muy diferente, era… él mismo la habría llamado "un tanto caricaturesca", aunque había algunas similitudes pero las mismas se diferenciaban en que, en su mundo, el hecho había ocurrido con mayor crueldad y muerte que en este. Sin lugar a dudas, esta era una Equestria mucho más pacífica, hasta llego a pensar "¿Por qué no nacimos aquí mis hermanos y yo?" Entonces se imaginó como seria si él y Nero hubieran nacido en este mundo ¿Serian ayudantes de Spike? ¿Qué tipo de papel tendrían en este mundo alterno? Inclusive llegó a desear que esa hubiera sido la realidad, una vida tranquila, sin una guerra que pelear, solo bromas y bromas.
En medio de su paseo, Draco sintió deseos de ir al baño. Y mientras se estaba lavando los cascos… — ¿Te gusta este lugar? — Dijo una voz masculina. Draco volteó al instante.
—¿Hola?
—Aquí, idiota. — Draco volteó solo para encontrarse con su reflejo, sin embargo, había algo raro, sus ojos brillaban. — ¿Te gusta mucho este lugar? — Dijo su reflejo.
Draco no respondió, se quedó ahí mirando su reflejo, el cual le sonreía de forma sádica y burlona. — ¿Sabes quién soy? — De pronto, el reflejo comenzó a oscurecerse y, ante los perturbados y llenos de temor ojos de Draco, se presentó alguien que él esperaba nunca volver a ver, alguien que miles de vidas había arrebatado y a su madre había apuñalado. Ante él había un alicornio color gris oscuro, con crin negra, ojos de dragón más oscuros que los de Draco y con una perturbadora y sádica sonrisa llena de maldad y perversión. — ¿Me recuerdas Draco? ¿Recuerdas cómo nos divertíamos juntos? — Dijo Hiperion mientras que se relamía los labios y la sangre goteaba por sus ojos. De pronto el reflejo comenzó a reír de forma psicópata mientras que Draco comenzaba a retroceder aterrorizado. — ¡¿Me tienes miedo?! ¡Ajajajajajajajajajaja! — Reía con una inmensa fuerza.
Draco, lleno de un terror que hacía años no sentía, salió corriendo del baño y no paró; salió del edificio y levantó vuelo alejándose lo más rápido que podía de ese espejo. Él no lo sabía, pero alguien lo miraba, una figura extraña y oscura, que emanaba una maldad tan pura y tan macabra que todo lo que se le acercaba perecía ante ella.
Bueno helo aquí, sorry for la tardanza pero ustedes comprenderán, entre dos a veces es difícil ponerse de acuerdo. Esta vez nos centramos en una broma de Spike y como que ya identificamos al antagonista principal, ¿no? Primera vez que puedo utilizar a ese personaje en toda su gloria. Como sea: Chao; nos leemos!
Un gran agradecimiento a Mr-E por aceptar colaborar en este fanfic y a todos ustedes por leerlo.
Mr-E y Eye.
