—¡Hola Cadence! ¡Hola Shining! — Saludó alegremente Twilight mientras que les daba un gran abrazo.

—¡Hola hermanita! ¿Qué tal todo? — Preguntó Shining correspondiendo el abrazo.

—Je, ¿Todo bien con el equipo del caos? Los periódicos rumorean mucho sobre que esos niños están fuera de su liga, chicas. — Rió Cadence.

—¡¿Fuera de nuestra liga?! ¡Quien haya dicho eso! — Rainbow chocó sus cascos iracunda mientras que Cadence y Shining reían.

—La verdad es que a veces se lo ponemos fácil, no queremos ganar todo el tiempo, seria aburrido. — Dijo Rumble a modo de molestar a las portadoras, sin embargo, el tiro le salió por la culata…

—¡¿Perdón?! — Gritó Rainbow tomándolo del cogote y mirándolo fijamente con los ojos echando chispas de furia y rechinando sus dientes.

—Je, je… bueno, yo… — Rápidamente Spike chasqueó sus dedos y Rumble apareció a su lado.

—Ya Rainbow, es una broma. No lastimes a mis agentes. — Le reprobó el joven señor del caos. — Y tu Rumble, esa broma fue algo molesta, estamos aquí para descansar no para molestar a nuestros rivales con nuestra gran superioridad.

—¡Oye! — Se quejó Rainbow.

—Perdona, fue irresistible. — Dijo Spike de forma inocente.

—Por cierto Twilight ¿Dónde está ese alicornio del que nos hablaste en tus cartas? — Preguntó su hermano.

—Oh, él… — Ella volteó hacia atrás buscando a Draco, sin embargo él no estaba. — Creo que está en el tren, Spike ¿Puedes ir a buscarlo?

—Sin problemas. — Dijo Spike mientras que desaparecía.

Spike, una vez dentro del vagón, buscó con la vista al semental gris. — Draco. — Le llamó con una sonrisa al verlo mirando por la ventana. — Ven, Cadence y Shining Armor están esperando por conocerte, tienen mucha curiosidad. — El semental no dijo nada. — ¿Qué te pasa? ¿Acaso tienes miedo de que te hagan un interrogatorio al estilo de Twilight? — Bromeó el dragón, pero el alicornio seguía sin decir nada. — ¿Draco? — Spike ya se mostraba algo preocupado. — ¿Estás bien?

Spike le tocó el hombro, tratando de llamar su atención. Entonces Draco movió lentamente su cabeza hacia donde estaba Spike, fue entonces cuando el joven dios del caos noto algo; El rojo de los ojos de Draco estaba mucho más oscuro, casi en el mismo tono que el de la sangre. — ¿Dijiste… Cadence? — Dijo con una voz diferente, casi salida del averno.

—Les caerá bien, el chico es muy simpático. — Dijo Applejack. — Ha venido a ayudar en la granja de vez en cuando, debo admitir que ni Big Mac tienen tanta fuerza como la que tiene él.

—Interesante, pero por mi parte me interesa escuchar sobre su mundo. — Declaró Cadence.

—A mi igual, me pregunto cómo seremos allí. — Dijo Shining emocionado.

—Por lo que él nos ha contado, tú Shining eres el héroe del Imperio de Cristal. — Dijo Scoots mientras que aparecía sobre la cabeza del unicornio.

—¿Héroe? Je, eso me agrada. Ahora tengo más curiosidad.

Pero la charla fue interrumpida, no por una broma ni por nada cómico… Sino que fue interrumpida por una explosión que mandó a volar a todos los presentes.

— ¡¿Qué rayos?! — Gritó Rainbow mientras que veía como algo salía volando del vagón y terminaba estrellándose en la ciudad.

—¿Ese fue Spike? — Preguntó Sweetie preocupada.

—Oigan… ¿Y eso? — Preguntó Rumble temeroso.

Todos voltearon hacia el fuego, de pronto el mismo se tornó de color negro mientras que una figura se dibujaba entre las llamas.

—¿Draco…? — Dijo Twilight con un nudo en la garganta.

En efecto, era el semental, pero tenía algo raro; Su pelaje gris era más oscuro, al igual que su crin roja, la cual ahora era negra. Sus ojos tenían un color rojo sangre y tenía parte de ese fuego negro sobre su cuerpo.

— ¿Draco? Je, no, soy Hiperion. — Dijo mientras que se relamía los labios, enseñado sus colmillos.

—¿Hipe… qué? — Dijo Rainbow.

Hiperion rió y, antes de que nadie pudiera preverlo, golpeó el suelo generó una explosión de fuego negro que avanzó hacia el grupo. Shining reaccionó rápido y generó un campo de fuerza… sin embargo, ese fuego tenía tal poder que destrozó con facilidad el escudo. Afortunadamente todos desaparecieron y reaparecieron en el centro de la ciudad. — ¿Están bien? — Dijo Spike apareciendo frente al grupo.

—Ah, por el jefazo, ¿Qué clase de magia es esa? — Dijo Shining con dolores en su cuerpo mientras que Cadence le ayudaba a mantenerse de pie.

—¿Spike? — Dijo Sweetie preocupada, dado a que el dragoncito tenía gran parte de su cuerpo chamuscada. — ¿Estas bien?

—Sí, aunque siento como si me hubiera atropellado un meteorito. — Spike chasqueó sus dedos y las quemaduras… no desaparecieron. — ¿Qué rayos? — Spike desvió su vista hacia un pequeño incendio de fuego negro al cual varios ponis tiraban agua sin lograr contenerlo. Chasqueó sus dedos y el fuego no desapareció. — ¿Por qué mi magia del caos no tiene efecto?

—Te lo diré pequeño. — Dijo Draco cayendo casi como un meteoro, generando un pequeño cráter sobre el suelo junto con un ligero temblor. — Mis poderes no son de este mundo, con lo que tu magia no tiene efecto en mi fuego negro. Por cierto, deberían evacuar la ciudad, este fuego no puede apagarse con nada salvo que yo lo quiera. — De pronto juntó fuego en su casco y lo lanzó contra una casa, haciéndola explotar. Afortunadamente, Spike sacó a quienes estaban ahí con su magia.

—¡Oye! ¡¿Qué rayos te pasa?! — Gritó furiosa Rainbow Dash.

—Oh, sí tanto quieren saber. Hice un trato con el Otro, me deja quedarme aquí y ser su empleado a cambio de que deje al tonto de Draco fuera del asunto.

—¿Trato con el Otro? Y… espera ¿A qué te refieres con "dejar al tonto de Draco fuera del asunto"? — Preguntó Scoots.

—Oh, ¿No se los dijo? Pues verán yo soy ¡Hiperion! — Dijo haciendo una reverencia. — Soy el alter-ego de Draco, algo así como Nightmare Moon pero mucho más fuerte y destructivo. — Golpeó con su casco trasero el suelo e hizo que una pastelería explotara. — ¡Ah! ¡El dulce sonido de la guerra! ¡Lo extrañaba tanto! ¿Él les contó cuando masacraba ejércitos completos de Hera y luego torturaba a las sobrevivientes? Je, esa era la mejor parte. Fue una lástima que el tonto de su hermano viniera para hacerlo "evangelizarse" y volver a ser el mismo marica de siempre. — Expuso como si nada le importara.

—Espera… espera, ¿Me estás diciendo que Draco… tiene un lado oscuro? — Preguntó Rumble.

—Hay, querido padre, este niño vale para un premio nobel a la inteligencia. — Dijo con sarcasmo, haciendo que Scootaloo se riera.

—¡SCOOTS! — Protestaron los demás.

—¡¿Qué?! Fue un buen chiste.

—Gracias niña. — Agradeció el semental. — Y también gracias a todos ustedes, por traer tanta nostalgia a mi buen Draco, digo, volver a ver a sus tías muertas, a sus amigos muertos, a su hermano muerto, al tío Shining Armor al cual mató con sus propios cascos, y a la tía Cadence… — Draco la miró con una sonrisa complacida. — Bueno, a pesar de que el contrato estipulaba que no matara a nadie, francamente también decía que a ti querida tía podía hacerte lo que se me plazca. — Draco hizo sonar su cuello y, con su magia, invocó la espada que Twilight le había dado. — No sabes cuánto voy a disfrutar matándote. — Su voz era casi de psicópata. Cadence sintió como se le elevaba el corazón ¿Matarla? ¿Pensaba matarla? — Pero antes te torturaré de la forma más dolorosa posible. ¡Poof! Si vieras la cantidad de torturas que hay en mi mundo te desmayarías, aún recuerdo cuando tú misma sentenciaste a dos potros pequeños a ser hervidos en aceite, de los casquitos traseros hasta la cara. Y todo ¿Por qué? Por nacer varones.

—… ¿Qué…? — Dijo ella horrorizada.

—Oh ¿Draco no les habló de la gran Emperatriz Cadence, la gran lider del Imperio de Cristal, nación hembrista y esclavista? ¿O es que solo les hablo del gran Relámpago Blanco, Shining Armor, quien liberó la ciudad, mató a la tirana Cadence con sus propios cascos y se casó con esa unicornio, ¿Trixie Lulamoon?

—¡¿Qué?! — Gritó Shining Armor impactado, ¿Matar a su esposa? ¿Casarse con Trixie?

—Pero lo que más recuerdo son los niños, todos esos niños a los que mataste por ser varones. — Dijo Hiperion caminando lentamente hacia ellos. Sus pisadas dejaban fuego negro en el suelo, ardiendo con todo su esplendor.

—¡Alto ahí! — Dijeron varios guardias mientras que se acercaban al encuentro con el alicornio. — ¡Manos arriba!

—Oh, que tierno. — Preparó su ninjato para un ataque que destrozaría a todos los guardias, pero por fortuna todos ellos desaparecieron por obra del señor del caos. — Bueno, al menos me facilitas las cosas niño. — Dijo volviéndose hacia el grupo.

—Draco, si entendí bien tú debes estar ahí adentro todavía. — Dijo Spike llegado con el grupo.

—Oh, ¡Un aplauso para el dotado! — De pronto, una gran explosión ocurrió justo bajo los pies de Spike, la cual lo envió a volar varios cientos de metros en el aire. El joven señor del caos, asombrado por el estilo rápido y cruel de su oponente, no logró reaccionar lo suficientemente rápido como para percatarse de que Hiperion había volado a una velocidad casi indetectable ante los ojos mortales con tal de recibirlo con una fuerte patada que lo hizo estrellarse con una tienda de dulces.

—Genial… espero que pagues por esto, Spike. — Dijo el vendedor molesto. Spike por su parte hizo aparecer un gran diamante, el cual entregó. — Ok, creo que ya estamos a mano. — Dijo contento viendo la gran suma de dinero.

—¡¿Vieron lo rápido que se movió?! — Exclamó impactada Rainbow Dash. — ¡Ni yo misma me podría mover a tal velocidad!

—Debe ser una de las ventajas de su mundo Rainbow. Por lo que me ha contado su Equestria es una mucho más fría y cruenta que ésta. — Explicó Twilight.

—Pues eso no es de mucha ayuda. — Dijo Shining parado junto a Cadence. — Hay que evacuar a todos los civiles rápido.

—Buena idea. Twilight, tú y las portadoras mejor ayuden a Shining y a Cadence a sacar a todos los ponis de la ciudad. Nosotros ayudaremos a Spike. — Dijo Apple Bloom

—¡Momento! ¿Quién dijo que se enfrentaran a ese tipo solos? — Dijo Applejack molesta.

—Pues, primero porque ese tipo parece querer matar a Cadence por culpa de lo que hizo la Cadence de su Equestria, con lo que sería mejor que se quedaran con ella. Segundo, como equipo del caos y la desarmonía podemos usar muchas cosas a nuestro favor más allá de bombas de la armonía que sin lugar a dudas no servirán para nada. Y tercero porque el que lo está enfrentando es nuestro líder. — Dijo Scootaloo mientras que un gran… ¿Cañón de asteroides disparaba contra Hiperion? Bueno… no duró mucho pues él lo hizo estallar en mil pedazos y Spike salió volando hasta estrellarse en un edificio cercano.

—Auch… va a doler mañana…

Hiperion aterrizó frente al lastimado dragón y lo tomó del cuello. — Para ti no hay mañana. — Dijo de forma dramática.

—No sé por qué, pero juraría que esta escena la vi en algún lado… — Dijo Spike viendo estrellas.

—¡Oye! ¡Baja al dragón! — Gritaron tanto ScootaDaark como Rainbow lanzándose a la máxima velocidad contra el alicornio, llegando inclusive a dar un gran Sonic Rainboom y una Sonic Dark Explossion en conjunto…

Una gran nube de polvo se generó a la par que un gran temblor se escuchó. Pero cuando todo se disipó, Hiperion las tenía a las dos atrapadas con su magia, mirándolas con un profundo sentimiento de "¿Eso es todo?"

—¿Sabes? Ahora que lo pienso esto no fue una buena idea. — Dijo Rainbow.

—Para nada… — Le respondió la potra mientras que ambas eran lanzadas hacia una tienda de ropa. Luego de unos segundos se pudo ver a las dos salir llevando elegantes vestidos de color rosa. — Definitivo… no fue una buena idea… — Dijo ScootaDark tambaleándose.

—¿Alguien vio la matrícula del tren que me golpeó…? — Rainbow cayó rendida al suelo y ScootaDark con ella.

—Eh… hermanita, creo que tu idea de encargarse solos de este tipo ya caducó. — Le dijo Applejack a su hermanita.

—Je, tú lo has dicho Applejack. — Dijo Hiperion caminando orgulloso y contento hacia sus oponentes. — Les propongo algo, denme a la zorra rosada y sin problemas me voy mientras apago el fuego negro.

Shining, lleno de rabia, se interpuso en el camino del alicornio. — Tocas a mi esposa ¡Y te asesino!

—Oh, qué lindo Shining, protegiendo a tu esposa. — Se burló Hiperion.

Entonces Shining lanzó un poderoso rayo contra su oponente, pero Hiperion simplemente contraatacó con una bola de fuego negro que, literalmente, quemó la magia de Shining.

—¡¿Acaso quemó la magia?! ¡Eso no tiene sentido! — Gritó Twilight sorprendida.

—De hecho, no es algo realmente raro en mi mundo. — Dijo jugando con una pequeña bola de fuego como si esta fuera una pelota. — Entonces ¿Se rinden?

—… ¿De… de qué clase de mundo vienes? — Preguntó Cadence atónita.

—Bueno, de un mundo de guerras y muerte, donde las batallas son sangrientas y cruentas. Un mundo oscuro y cruel. — Decía con una mirada llena de sadismo. — Je, ustedes no durarían ni cinco minutos en…

¡POOM!

Antes de que él pudiera reaccionar, algo lo dejo congelado a tal punto que se convirtió en paleta helada.

—¡¿Están todos bien?! — Gritó Derpy.

Spike se encontraba bastante lastimado pero por lo visto aliviado. — Que bueno que parece ser que le gusta hablar bastante, me dio tiempo a traerlas chicas. — Dijo el joven dragón a la guardia de la amistad.

—¡¿Qué rayos le pasa?! — Dijo molesta Bon-Bon.

—Al parecer lo corrompieron, pero por ahora hay… — Trató de decir Twilight pero antes de que pudiera terminar pudieron escuchar como el hielo que cubría al alicornio se comenzaba a romper.

Rápidamente todas las miembros de la guarida rodearon a Hiperion. — ¡Todas preparadas! — Gritó Lyra preparando su lira junto con Octavia, quien preparaba su chelo. Vinyl preparó sus lentes, Bon-Bon preparó sus dulces híper pegajosos y Derpy sus cartas.

Las grietas en el hielo ahora eran mucho más visibles…

—Preparadas… — Dijo Derpy.

Las grietas ya ocupaban todo el hielo y ahora la estatua temblaba sin cesar, las guardianas se preparaban para frenarlo a como diera costa pero…

Fue casi instantáneo, una gran corriente de fuego negro salió de la estatua en todas direcciones. Rápidamente las yeguas rompieron su formación y buscaron cobertura del fuego.

— Wow, parece que vinieron otros insectos patéticos. — Decía Hiperion con una sonrisa mientras que las yeguas se mantenían a cubierto. Él por su parte comenzó a caminar lentamente por el campo de escombros, buscando a sus oponentes.

Vinyl preparó sus lentes mientras que escuchaba al semental caminar. Tomó aire y asomó la cabeza solo para ver a Hiperion de espaldas mirando una pila de escombros. Ella miró a una tienda destruida en la cual se encontraba Bon-Bon. Entonces Vinyl comenzó a hacer unas señales con sus cascos, Bon-Bon asintió.

— Bien, ahora… — Cuando volteó para volver a ver a Hiperion, él ya la estaba mirando con una sonrisa.

—Te encontré. — Dijo con una sonrisa macabra.

—¡Rayos! — Ella disparó sus rayos láser pero Hiperion simplemente se limitó a esquivarlos con facilidad, luego Bon-Bon lanzó sus dulces pero el semental simplemente lanzó una bola de fuego que los quemó e impactó en la tienda donde estaba Bon-Bon, causando una gran explosión.

—¡Bon…! — Casi logró gritar Vinyl, pero Hiperion le dio un golpe en la cara tan fuerte que la mandó hasta el otro lado de la ciudad.

—Tranquila, que sólo tengo autorización para matar a Cadence. — Dijo tranquilo.

—¡Oye! — Gritaron Lyra y Octavia. — ¡Toma! — Ambas tocaron sus instrumentos e iniciaron una onda sonora extremadamente poderosa. Hiperion tapó sus oídos y comenzó a gritar de dolor mientras que caía al suelo de rodillas. Ante esto las yeguas solo avanzaron a paso firme, incrementando el volumen.

—¡Manténganlo donde esta! — Gritó Derpy lanzando sus cartas hacia Hiperion. Pero cuando estas estaban a mitad de camino… sus gritos desaparecieron y una sonrisa se dibujó en su rostro.

Esquivó las cartas de un salto y las mismas comenzaron a ir hacia Vinyl y Octavia.

—¡No…! — Hiperion le dio una fuerte patada a Derpy justo en el pecho, la pobre yegua no hizo otra cosa que estrellarse contra un complejo de departamentos. Una vez que la pegaso terminó fuera de combate, volteó a ver a las cantantes, las cuales estaban convertidas en estatuas.

—Bien, ahora… — De pronto, Bon-Bon salió de los escombros y lo tomó del cuello.

—¡Conmigo aun no…! — Iba a decir, al menos hasta que el alicornio la tomó del cuello y se elevó en el aire.

—Eres fuerte, pero a nivel de mi mundo eres tan débil. — Le dijo con una sonrisa. — Por cierto, eres horrenda cual caca de elefante con diarrea. — La sonrisa de Hiperion al decir esas palabras era casi indescriptible. Luego de eso, simplemente fue hacia el edificio donde Derpy estaba inconsciente y simplemente tomó a Bon-Bon de la cola y le dio vueltas sin cesar para luego mandarla a volar hacia el techo de edición, atravesando todos los pisos hasta el sótano.

La mirada en los rostros de todos era obvia, no podían creer que un solo muchacho tuviera semejante poder.

— Bien, ahora, por favor, Cadence. — Dijo Hiperion con una sonrisa. Shining, por su parte se puso entre el alicornio y su esposa. — Vamos Shiny, no puedes protegerla. Además, cuando muera serás el príncipe regente, ya no serás un tonto consorte.

Shining simplemente le lanzó un rayo de magia que Hiperion desvió con su ala.

— Bien, como quieras. — Dijo caminando lentamente hacia ellos.


Vinyl se levantó como pudo de entre los escombros…

—Ayayayayayayayya… maldición, ¿qué demonios pasó?

Miró la devastación y todos los civiles siendo evacuados de emergencia. Observó su uniforme, parecido al de un policía pero con los colores de la Princesa de la Amistad. Llamativo y todo, pero tenía sus trucos como el comunicador y lo que evitó que se fracturara algo debido al golpazo: un escudo muy poderoso creado por Twilight. Aunque…

—Maldición, menos mal que fue un ataque físico o el escudo no la cuenta, y ahora que lo pienso no voy a resistir otro golpe y… mierda no, ¡Octavia!

Y se tele-transportó a donde sentía a su esposa. Se topó con las estatuas de Lyra y Octavia.

—No, no, no… por favor no…

Pero las estatuas temblaron y las dos salieron.

—Óralex, pensé que… que… — comenzó Vinyl.

—¿Que sus poderes son más fuertes que nuestros uniformes? — Dijo Lyra. — Menos mal que el tipo usó las cartas de Derpy, aunque no vamos a resistir otro.

—Este sujeto supera por mucho a la jefa, ¡por mucho!

Entonces Lyra se fijó en Bon-Bon y Derpy.

—¡NO! — Gritó ella corriendo hacia su esposa mientras que las demás se dirigían hacia Derpy.

Estaban inconscientes, habían recibido mucho más castigo que las otras y sus heridas eran bastante graves. De nuevo, de no ser por el escudo de los uniformes ya hubieran muerto. Vinyl tragó saliva.

—¿Vamos a morir, verdad?

—Diría yo… — dijo Octavia adolorida. — Maldición, ¡maldición! Y ni un golpe… nuestro título de la peor Guardia de la Historia nos queda bien.

A lo lejos vieron los débiles intentos de Shining Armor y el resto de sus soldados por quitarse de encima a Draco, pero ni ayudado por Twilight parecía funcionar. Sweetie por su parte se encontraba muy ocupada llevando a Spike.

—Ah Spike… ¿por qué no puedes curarte? — Dijo preocupada.

El alicornio Hiperion se relamió sus colmillos.

—¿Qué no escuchas? Este fuego está atado a mi voluntad, con mucho gusto yo podría curarte… pero sólo si me entregas a Candace.

El joven señor del caos negó con la cabeza.

—No te necesito, puedo ir al hospital de la compañía, si no puedo sólo de seguro ellos pensarán en algo. Es como la gran tradición literaria griega, si no puedes solucionar algo siempre está Deus Ex Machina.

Twilight quiso decir algo pero no supo qué, pero eso sí, al menos Spike sí había leído algo más que cómics.
De regreso con la pequeña Guardia de la Amistad, Vinyl tomó una rebanada de pan de su alforja.

—Bueno, moriré por mi causa… y no me entusiasma para nada pero ¡uf! Al menos tomaré mi último desayuno.

—¿Es en serio? — Preguntó Lyra limpiando a su esposa mientras que Octavia preparaba elementos básicos para entablillarle los cascos a Bon-Bon. — Carajo Vinyl, es más de medio día.

—Me tocó dar un concierto de última hora anoche y recién me sentaba a desayunar cuando Spike vino por nosotras — dijo Vinyl. — ¿No creen que eso fue lo que hizo que perdiéramos? De haberme encontrado desayunada la historia hubiera sido diferente.

Lyra y Octavia soltaron una risita, su última risa. Seguidamente Vinyl siguió sacando cosas de su alforja: mantequilla, un cuchillo de untar y mermelada.

—¡Por mi última comida! — Dijo antes de apuntar sus anteojos de rayos láser a la rebanada de pan.

Ésta no se tostó, sino que comenzó a temblar incontrolablemente mientras se calentaba más y más.

—¡Maldición Vinyl estos anteojos no son normales! No sólo no calentaste eso sino que desestabilizaste sus moléculas — dijo Octavia saltando hacia atrás lo mejor que pudo ya que estaba llevando a la inconsciente Derpy. — ¡VA A EXPLOTAR!

—¿Esta cosa va a explotar? — Gritó la unicornio blanca con la rebanada de pan bailándole entre sus cascos delanteros mientras que se levantaba con sus cascos traseros y en su pánico había comenzado a patear sus utensilios por todas partes. — ¿QUÉ HAGO?

—¡TÍRALA IMBÉCIL! — Le reclamó Lyra.

Vinyl obedeció, y con gran habilidad arrojó la rebanada que cayó justo sobre la cabeza de Hiperion y rebotó en el suelo. Levantó una ceja.

—¿Eh?

Ni Twilight ni nadie entendía qué pasó, entonces él tomó la rebanada de pan como examinándola, ¿por qué rayos estaba tan caliente? Claro, no era algo que a él le afectara pero de todos modos…

La rebanada de pan le explotó en la cara. No era algo que le hiciera mucho daño pero suficiente como para enfurecerlo. Gruñendo se volvió hacia donde había volado la rebanada de pan.

—Oh-oh — murmuró Lyra.

Hiperion sonrió irónico.

—Creo que no han entendido bien, ¿verdad?

Entonces corrió a toda velocidad contra el grupo de idiotas que seguía atreviéndose a desafiarlo, Candace podía esperar, ellas tendrían que entender por las malas quién era él. Las tres guardias de la amistad se cubrieron como pudieron, morir no luchando sino por un accidente estúpido, sí que se habían ganado el título de la peor guardia de la historia.
Entonces algo se topó en el camino del alicornio: la mantequilla de Vinyl.

Antes que se diera cuenta ya estaba patinando y se dio de narices contra el suelo. La Guardia de la Amistad no iba a perder su oportunidad, Vinyl y Lyra las tele-transportaron con el resto mientras que Draco extendía sus alas ahora sí furioso.

—Ay vamos, fue un accidente — dijo Vinyl con un hilo de voz.

Octavia parecía pensativa y miró a su inconsciente líder.

—Creo que diste en el clavo — dijo de pronto. — Lyra, ¿tienes tu lira?

—Ha de estar entre los escombros o algo…

—Igual mi chelo — dijo Octavia tomando la bolsa de cartera de Derpy. — Rápido, ármate.

Lyra obedeció tomando los dulces súper pegajosos de Bon-Bon.

—¿Se volvieron locas? ¿Qué piensan hacer? — Dijo Shining.

—Lo obvio: él es un peleador experimentado, por eso no podemos usar tácticas de guerra; así que ¿por qué no lo sacamos de su elemento? Es la hora de hacer estupideces con armas peligrosas. Todo lo que el manual indica que no hagamos.

Entonces preparó las cartas de Derpy pero Twilight la detuvo.

—¡NO! ¿Siquiera sabes cómo usar estas cosas Octavia? — Le gritó.

—Pues no, rompiendo la primera regla del manual — dijo la teniente de la Guardia de la Amistad y comenzó a arrojar todas las cartas a puntos al azar que se encontraban frente a ella pero nunca directo hacia a Draco que se había tranquilizado un poco ante este patético intento de detenerlo.

—¿Juegos de niños? Tal vez les haya funcionado antes porque fue inesperado y yo me precipité pero ahora que estoy listo…

Las cartas se activaron a su alrededor, enormes golems de hielo, dragones del mismo material, explosiones de todo tipo de materiales químicos a su alrededor… una pared de ladrillos que apareció de la nada, todo tipo de niñerías que rodeó al grupo que protegía a la alicornio rosa a quien tanto deseaba eliminar. De hecho lo único medio efectivo era una que contenía un humo que olía a rayos pero nada más. Hiperion extendió sus cascos y generó enormes torres de fuego negro que redujeron las estupideces que lo rodeaban a cenizas. Entonces aterrizó confiadamente.

—¿Lo ven? Eso fue estúpido.

Entonces comenzó a avanzar cuando su casco aplastó algo blando. Lo quiso levantar pero no pudo, luego otro casco quedó atrapado, ¿ahora qué? Resultaba que durante el ataque al azar de los trucos de la bolsa de Derpy, Lyra había arrojado todo el contenido del paquete de dulces súper-pegajosos de Bon-Bon a su alrededor para que el alicornio no pudiera acercarse.

—Ja-ja — dijo Hiperion usando su enorme fuerza para liberarse, pero sólo logró levantar el pedazo de concreto al cual sus patas estaban adheridas.

Con un ligero tic de irritación bajo su ojo izquierdo, Hiperion usó su magia para destrozar los pedazos de concreto, pero a todo esto todos estaban listos.

—Niñerías, ¿por qué no se me ocurrió antes? — Dijo Spike cargando la energía negra y morada del caos, ya había visto una oportunidad pero era muy pequeña y si fallaba no sabría qué hacer.

—Porque sabes que eres patético cuando tus juegos tontos son lo único que les ha sido medio efectivo — dijo el alicornio avanzando lentamente, siempre cuidándose no volver a atorarse los cascos en los malditos dulces pegajosos de Bon-Bon. — Y digo medio porque sólo me han hecho enojar.

—¡Pues trágate esto! — Dijo Vinyl lanzando otra descarga de sus anteojos láser.

Hiperion se limitó a desviar el ataque con su casco, tristemente por desviar el ataque no se fijó cuando una de sus patas traseras volvió a atorarse con los dulces pegajosos.

—¡AY POR FAVOR!

Era tiempo, detrás de todos Spike hizo aparecer un gran muro de ladrillos con una pequeña puerta y la abrió para luego tirar a todos hacia dentro con su magia y cerrarla. Draco se limitó a liberarse de los dulces y luego dio un tremendo golpe a la pared, la sentía un insulto para su gran poder; luego toda la pared menos la puerta que hizo Spike se derribó por completo. Tristemente para él detrás de la pared todo lo que halló fueron escombros. Escombros y más escombros.

—¿Ah? Ah claro, sus… ¿cómo las llama? Puertas locas. No importa, a donde quiera que te escondas voy a encontrarte.

Y atravesó la puerta loca.
Del otro lado lo recibió la más pura oscuridad, oscuridad y más oscuridad por doquier.

—No estoy de humor para juegos Spike, dame a Candace o te juro que de verdad me vas a conocer, ¿CREES QUE LO DE ANTES ES UN GRAN PODER? NO HAS VISTO NADA, NADA DE NADA.

Entonces en medio de esa oscuridad apareció la imagen de Spike.

—Te creo, pero por desgracia para ti los juegos están apenas comenzando.

Hiperion activó su fuego negro y de inmediato una lluvia de plumas le cayó encima.

—Mientras más magia uses más pesada será la broma — dijo la pequeña proyección de Spike.

—¿A qué juegas? Puedo usar mis poderes para salir de ésta si quiero — dijo el alicornio brillando su cuerno con todo su poder.

Entonces lo que le cayó encima fueron pelotas de ping-pong. No importó, lanzó un poderoso rayo que se perdió en el vacío. Levantó una ceja, ¿ahora qué? De nuevo intentó algo pero esta vez lo que le cayó encima fue una carretada de pelotas de golf, otro ataque; provocando que se le vinieran encima pelotas de baseball. Gritando de furia lanzó un nuevo ataque y tuvo que usar toda su habilidad para eludir la lluvia de bolas de boliche.

—La siguiente serán balas de cañón — advirtió Spike, por lo que Hiperion se calmó un poco.

—Bien, ¿dónde estoy?

—En mi casa — dijo Spike. — O bueno, futura casa. Este es el Palacio del Caos, todavía me falta decorar las habitaciones personales pero las trampas están a su máximo poder. Si no te vuelves loco para cuando esto termine, si es que logras terminar claro, te devolvemos tu dinero.

—¿Qué? Mira niño tú no entiendes mis poderes.

—Ni tú los míos, y esa es la mejor parte, no tengo que entenderlos… tú por otro lado… este cuarto de trampa es el primero de muchos, cada uno con sus propias reglas y si los rompes activarás una trampa que aunque no mortal es muy pero muy molesta. ¿Te han pegado goma de mascar en el pelaje? Imagínate cada centímetro de tu cuerpo cubierto de goma de mascar de la más barata, ya sabes, de esa que tarda horas y horas en quitarse. Es un Palacio, así que son cuartos de sobra y trampas de sobra también

Hiperion lo miró con odio en sus ojos, que literalmente soltaban chispas. ¿Cómo se atrevía? Mocoso del demonio.

—En fin, te dejo, yo tengo que ir al hospital de la compañía. Deus Ex Machina viejo, Deus Ex Machina.

Dicho esto la proyección de Spike desapareció e Hiperion se quedó ahí en medio de la oscuridad.

—Maldito señor del caos, y maldita Guardia de la Amistad. En cuanto salga de esto verán lo que es bueno.

Lejos muy lejos de ahí en el misterioso 'Lugar entre los Mundos' el Otro regresaba de su ronda de espionaje industrial y se disponía a verificar las finanzas de la compañía cuando recibió un comunicado de su secretaria.

Señor, Gabriel Arcángel le habla por la línea uno. Dice que tiene una queja de violación del tratado de Libre Albedrío. En el mundo número E-326 uno de nuestros empleados obligó a un Mortal a firmar uno de nuestros contratos.

—¿Equestria? Yo mismo ofrecí un trato y lo declinaron, ¿cómo es que…? — Entonces cayó en la cuenta. — ¡MALDICIÓN! Señorita Lilith, mande a Lucifer a mi oficina en este instante. Ambos tenemos que salir urgentemente.

Cortó la comunicación.

—Y por eso ahora contrato gente en lugar de seguir fabricando demonios sin cerebro, hay que ver los problemas en que me mete este animal.

Mr.E: ¿Saben? en todos los caps puede notarse quién hizo que parte pero en ninguno es tan obvio como en el de aquí, la guerra inicia señores, la guerra inicia. En fin, este capítulo fue hecho en su mayoría por Eyedragon y he de decir que hasta le dio más crédito a las Guardias de la Amistad del que yo les doy en su propio fic. Amigo gracias por el esfuerzo, fue genial la escena de acción.

Chao; nos leemos!

Eyedragon: Je, muchas gracias amigo. Pero sin tu ayuda esto jamás habría sido posible. Y una cosa más, quiero ofrecer una disculpa muy sincera hacia Mr.E y hacia todos ustedes por la cantidad de tiempo que me demoro en terminar cada capítulo; A ver, no voy a hacer la tipifica de explicar el porqué, no pienso meter excusas. Simplemente quiero ofrecerles una GRAN disculpa a todos.

Bueno, con esto dicho ¡Hasta el año que viene! XD, es broma, hasta la próxima.