Capitulo 9:

Spike y la Guardia de la Amistad se encontraban en la clínica de la compañía. El dragón, Derpy y Bon-Bon estaban bastante graves pero por suerte ya estaban siendo tratados por un humano vestido de túnica marrón y verde con el cabello ondulado café rojizo y ojos marrones que proyectaban serenidad. Y luego de tres horas de espera, Derpy y Bon-Bon finalmente recuperaron la conciencia. Lyra loca de contenta se abalanzó a la cama de su esposa mientras que Vinyl y Octavia se dirigían a saludar a su estimada capitana.

—¡Derpy menos mal! — Dijo Octavia. — Sí te golpearon duro compañera.

—Ya qué — dijo la pegaso con una risita confiada. — ¿Alguien tomó la matrícula del carruaje que me arrolló? Maldito alicornio juro que me las pagará.

—Pero no por sus cascos por favor — dijo el humano que las trataba, San Pantaleón el patrono de los enfermos. — Este tipo de heridas son muy difíciles de curar y llevarán su tiempo; ante todo mucho reposo. ¡Ey! Las muestras de afecto para cuando se recupere por favor señorita, soy el mejor en lo que hago pero si no cooperan no hay garantía que sane.

Lyra, que estaba abrazando a Bon-Bon amorosamente, se separó algo avergonzada; pero su esposa sólo se rio ligeramente y se estiró para darle a Lyra un beso en la mejilla.

Finalmente San Pantaleón se retiró diciendo que ya había hecho lo necesario y que ahora sólo necesitaban descansar. La Guardia de la Amistad se despidió y finalmente Derpy miró a su alrededor ahora que se había recuperado lo suficiente como para apreciar el lugar.

—¿Y a todo esto en dónde demonios estamos? — Preguntó. — ¿Y quién era ese?

—No importa — dijo Spike. — Sólo digamos que gracias a mi empleo tengo un seguro médico completo que cubre a los mejores especialistas en caso de emergencia.

—Sí, esta manía de los dioses y la dinámica corporativa es algo que no creo que comprenda pronto — dijo Vinyl rascándose la barbilla. — En fin, ¿qué ocurrirá con la jefa y su hijo el psicópata? ¿Lo tienes todo controlado, verdad Spike? ¿O hay algo que debamos saber?

Spike se encogió de hombros y se acomodó en su cama.

—Tengo plena confianza en mis agentes del caos y mi Palacio. Si no lo derrotan al menos nos ayudará a ganar tiempo. Eso y con un poco de suerte podremos quebrar a ese idiota.

Palacio del caos, Cancún Maréxico:

Hiperion corría desesperadamente por un pasillo que parecía no tener fin, ¡demonios! Extendió sus alas y aceleró a máxima velocidad para salir de ahí pero no había caso, y lo peor era como si el mismo paisaje se repitiera una y otra y otra vez: un cuadro de Spike y su equipo del caos, una mesa que tenía encima una maceta con una flor solitaria y nada más. ¿Cuántas de esas cosas tenía Spike para un solo maldito pasillo? Cuando lo vio por quincuagésima u octogésima vez que se repetía el pasillo soltó una palabrota y destrozó la mesa de la mentada maceta y tras respirar retomó su carrera… sólo para toparse con la misma maldita mesa que hacía apenas un minuto destrozó de una patada, ¡estaba andando en círculos y eso que todo lo que hacía era ir hacia delante!

—¡POR CINCUENTA MIL DEMONIOS, MOCOSOS HIJOS DE…!

—¡Oye al que le gustan las groserías es a Rumble, no a mí! — Dijo de pronto la voz de Sweetie Belle.

Hiperion se volvió, tal como lo sospechaba no era Sweetie, era una proyección semi-espectral como la de Spike en la habitación anterior. Respirando encaró a la potrilla, sabía que no debía de perder el control o algo malo le ocurriría.

—¿Qué haces aquí?

—Llevo aquí un buen rato, con los chicos apostamos en cuánto te darías cuenta y le debo unos cinco bits a Apple Bloom, ni modo.

—¿Cómo salgo de aquí? — Preguntó Hiperion tratando de sonar tranquilo.

—No se supone que dé pistas, pero si quieres tengo algo para animarte.

Hiperion levantó una ceja.

—¿Te gusta la música? Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la sé yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

A estas alturas Draco ya se había puesto de rodillas y se tapaba los oídos rechinando los dientes mientras la maldita cancioncita seguía y seguía.

—Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

—Quieren que reaccione, no te dejes engañar. No te enojes, no te enjoes, ellos quieren que te enojes — se dijo el alicornio intentando concentrarse, pero la voz de Sweetie era muy bonita y la tonada pegajosa. Aunque se las ingeniara para acallar a la chica la canción se quedaría pegada en su mente por horas y horas.

— Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

—¡YA FUE SUFICIENTE! — Gritó el oscuro alicornio por encima de la canción de Sweetie y disparó un rayo contra la proyección.

Inmediatamente apareció no una, sino dos Sweeties que corearon:

Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

El ojo de Draco comenzó a evidenciar un tic nervioso, pero claro, él se la buscó ignorando su propio consejo. De todos modos tenía que probar qué demonios y lanzó un nuevo ataque contra las dos Sweetie. Ahora habían cuatro de ellas:

Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

Draco gritó y corrió lejos de esa irritante cancioncita pero de nuevo recordó que estaba atrapado en una especie de pasillo sin fin y que tarde o temprano llegaría de regreso al lugar del que intentaba escapar. Finalmente paró a medio camino. Desgraciadamente el murmullo de la cancioncita seguía llegando hasta él:

Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

—Tranquilo, tranquilo… están poniendo a prueba tu paciencia y tu habilidad. ¿Qué demonios tengo que hacer para acallar esta tortura?

Hizo aparecer un par de audífonos y un aparato de MP3 para calmarse pero se dio cuenta que tenía más de cinco mil versiones de una misma canción:

Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo. Sé una canción que te desesperará, que te desesperará, que te desesperará… sé una canción que te desesperará y sólo la se yoooo.

Gritó de furia y comenzó a saltar sobre el mismo sitio maldiciendo y gritando todo lo que pensaba de los agentes del caos (que no debía ser oído por menores de 18) cuando finalmente dio un salto tan fuerte que atravesó el techo y sólo así logró salir del pasillo.
Miró hacia abajo y observó el agujero de donde había salido del cual seguía llegándole el rumor de la horrible canción así que corrió lo más lejos posible de ahí.

—¿Bien qué demonios me espera aquí?

Se dio cuenta que estaba en lo que parecía una habitación de dibujo, lleno de marcadores, lápices de distintos tipos, crayones de cera y madera, tiralíneas, rapidógrafos, pinturas, lienzos y papel de todas formas, colores y tamaños.

Y en el medio de todo, Mist se encontraba dibujando silbando con alegría.

—¡Ey es mi amigo Hiperion! ¿Qué te cuentas viejo?

Hiperion no andaba para bromas.

—Escúchame bien niño o me sacas de aquí o…

—Tranquilo, tranquilo, ¿realmente me crees capaz de hacer una elaborada trampa sólo por fastidiarte? — Dijo Mist haciendo una reverencia. — ¿Acaso tengo cara de agente del caos?

Hiperion rechinó los dientes de nuevo, pero se contuvo. Entonces se fijó en lo que Mist estaba dibujando: era él, o bueno, una caricatura de él e increíblemente tamaño real. De no estar en esta situación tal vez hubiera elogiado la capacidad del chico pero en fin.

—Bueno, sácame de aquí — ordenó Hiperion.

—Dame tiempo, ¿sí? Este papel mágico es muy delicado y debo terminar mis dibujos.

Finalmente se alejó para contemplar su obra maestra, cosa que extrañó a Hiperion. ¿En serio qué pretendía el mocoso? ¡Un minuto! ¿A qué se refería con papel mágico?

Entonces el papel brilló y la copia del alicornio caminó fuera de éste.

—Ya… — dijo Hiperion. — No estoy de humor para esto.

—Como sea — dijo Mist dirigiéndose hacia la puerta. — ¿Oigan quién es el verdadero? Porque sólo puedo dejarlo salir a él.

Hiperion gruñó.

—¿Es en serio?

Su caricatura estaba bien hecha pero se notaba que era eso: una caricatura.
Sin embargo ésta se adelantó.

—Obviamente yo, ¿qué no ves que este tipo es una imitación barata?

—Claro, cómo no pase señor Hiperion — dijo Mist abriéndole la puerta al dibujo.

El dibujo se adelantó majestuosamente pero de pronto el verdadero alicornio se adelantó.

—No te atrevas idiota.

—Oye, el verdadero soy yo, eso todos podemos verlo.

—Mira no estoy de humor para estupideces, ¡cualquiera con medio cerebro puede ver que eres un maldito dibujo!

El dibujo lo miró con altanería.

—Eso es precisamente lo que diría un dibujo. Permiso.

Hiperion convocó su fuego negro y atacó a su copia, que igualmente activó su propio fuego negro y lo bloqueó.

—¿Lo ves? El verdadero Hiperion sabría que esperaría esto. Por lo tanto...

—Por lo tanto te haré pedazos — gritó Hiperion esta vez atacando con sus dos cascos a la vez, cosa que el otro también imitó.

Los dos se quedaron luchando un buen rato, pero era obvio que esto no iba a ninguna parte. Por su parte Mist comía alegremente palomitas.

—Oigan, esto no va a ninguna parte. Por favor ¿y si cada quién expone su caso?

—Me parece muy bien — dijo el dibujo Hiperion avanzando. — Yo soy el verdadero Hiperion porque sólo el verdadero Hiperion puede hacer esto.

Y se puso un traje de bailarina con el cual dio varias vueltas gráciles a través de la habitación para de luego quitárselo golpe y tomar un uniciclo de la nada y comenzar a andar hacia adelante y hacia atrás haciendo malabares con botellas de leche. Finalmente acabó el acto con una presentación de danza interpretativa sobre el agua y el fuego.

Mist se limpiaba las lágrimas con un pañuelo.

—¡Es cierto, tú tienes el alma de un artista! Sólo el verdadero Hiperion haría algo tan hermoso, pasa por aquí — dijo el potro abriendo la puerta.

Hiperion se lanzó aplastando tanto al dibujo como a Mist y atravesó la puerta sin ánimos de seguir con las tonterías, pero efectivamente la puerta lo mandó exactamente a la misma habitación. Frenó irritado.

—Además el verdadero Hiperion sabría que no es tan fácil salir de esta trampa — dijo el dibujo Hiperion.

El alicornio oscuro tomó aire, por lo menos esta trampa no era tan irritante como la anterior.

—Sí, si no haces un trabajo mejor no lograrás convencerme que eres el verdadero.

Hiperion tomó aire, mejor seguir el juego, no iba a dejar que estas tonterías tomaran lo mejor de él.

—Bien, igual que este idiota te enseñaré que soy el verdadero Hiperion.

Y muy a su pesar se tragó su orgullo e hizo el mismo acto que el dibujo.

—¿Lo ves? ¿Lo ves? — Le indicó el dibujo a Mist. — ¡Él no es Hiperion! ¡El verdadero Hiperion jamás se rebajaría de esta forma sólo por probar que sí es él ante una copia obviamente falsa!

Suficiente, Hiperion gritó de furia y se lanzó sobre Mist, que desapareció (obviamente) y en respuesta a su ataque, el sistema de seguridad de Spike se activó vaciando sobre él una bañera de pudín.
La figura de Mist volvió a formarse cuando el alicornio se quitó el pudín de los ojos.

—Te lo voy a preguntar una sola vez: ¿qué soy? ¿Tu burla o tu juguete?

Mist tronó el cuello.

—¿Ahora quién merece el premio Nobel de la inteligencia? Obviamente las dos cosas.

Hiperion gruñó con rabia para luego lanzar una fuerte ráfaga de fuego contra el potro, el cual se esfumó rápidamente. — ¡Maldita sea! ¡¿Tan cobardes son ustedes?! ¡Vengan y den pelea! ¡Den la cara como hombres!

—No somos hombres, somos ponis, así que no nos obligas a nada con eso. — Le dijo Mist con una sonrisa.

Hiperion apretó los dientes repleto de rabia mientras que los dioses del caos se mostraban calmados. — ¿Tanto quieren jugar manga de mocosos malcriados? ¡PUES JUEGUEN CON ESTO! — De pronto, una supernova de fuego rojo cubrió todo el lugar, quemando todo lo a su paso... si es que hubiera algo que pudiera quemar para empezar.

—Creo que ya establecimos que eso no funciona amigo. — Le dijo Scootadark.

—¡¿Y tú de donde carajo saliste?! — Le dijo él con furia.

—Aqui tenemos el control ¿Se te hace raro que aparezca así como así? — Le respondió la potra riéndose, sin embargo, a cambio de su risa solo recibió una bola de fuego que por poco le da en la cara. — ¡Oye! ¡¿No te enseñaron a no jugar con fuego?!

Un muy, MUY notorio tick comenzó a gobernar los ojos del semental, mientras que frente a él los niños se mostraban alegres y confiados. — No saben como voy a disfrutar matándolos, ¡Si estuviéramos fuera de aquí...?!

—¡Pero no lo estamos! — Le dijo Mist con un tono de burla.

—... Ahora si los mato. — Antes de que Mist pudiera reaccionar, Hiperion lo tomó del cuello mientras que sus ojos comenzaban a emanar fuego. — ¡Considérate muerto! — Hiperion lanzó una muy grande llamarada de su boca como si fuera un gigantesco dragón, el fuego cubrió practicamente todo el lugar, aunque cuando se disipó, los pequeños potros estaban protegidos por trajes a prueba de fuego.

—Que bueno que invente estos trajes ayer. — Dijo Sweetyblack con una sonrisa mientras que salia de una esquina, pero luego de eso, los trajes se volvieron cenizas. — Bueno... les faltan detalles. — Respondió ella mientras que sus compañeros se mostraban molestos.

Hiperion, por su parte, estaba totalmente furioso, totalmente iracundo. Ya prácticamente no poseía la paciencia como para seguir soportando tanta estupidez. Fue por eso que dio el grito más potente que jamas haya dado en su existencia y se cubrió enteramente por su fuego, causando miradas de impresión y hasta miedo en los pequeños.

—Ok, ok, ok... Creo que pasaste. — Dijo Mist aterrado mientras que le daba la llave, o mejor dicho la arrojaba a sus pies y salia corriendo.

Hiperion tomó aire y se calmo un poco, solo para luego tomar la llave y mirar a las otras dos potras. — ¿Ustedes qué? — Les dijo con una voz que dejo a las niñas aterradas.

—... Nada... la puerta esta por allí... — Le señalaron el camino para que el semental continuara por su cuenta. Una vez este se fue, Sweety volteó a Scoot. — Creo que aquí si le colmamos la paciencia. — Scoot solo pudo asentir ante eso.

—Que bueno que no estamos fuera, o ya seriamos ponis al carbón con guarnición de dragon frito.

—Palabra.

Hiperion se paró frente a la puerta y tomó aire. — Ok, calma, si quieres salir de aqui mejor controlate, porque estos mocosos del demonio quieren sacarte de quicio. — Se decía a si mismo mientras que respiraba profundo para mantener la calma. — Bien, sigamos por esta porquería de lugar. — Se dijo mientras que abria la puerta y...

Todo lo que le esperaba era un gigantesco chupetín con una llave dentro. Una proyección de Spike lo saludó.

—Bueno, ¿qué esperas? El reto es de comer, y nada de trampas. Cómete tu chupetín para llegar a la llave de la siguiente puerta.

Hiperion mejor no dijo nada y comenzó a lamer el chupetín, y tal como lo sospechaba era una trampa idiota; el chupetín era de salsa picante pero no era nada con lo que no pudiera lidiar.

¿Picante? Sí cómo no, como si no pudiera aguantar un poco de chile de vez en cuando. Te recuerdo niño que soy un mago de fuego, ¿Sabes pensar con logica verdad? — Le dijo tratando de ocultar sus deseos de arrancarle la cabeza, pues sabia que querían sacarle de quicio.

—¿Y tu sabias que no es bueno hablar solo?Oh si, te escuche mientras abrías la puerta.

Hiperion suspiro mientras que combinaba con un gruñido, luego simplemente decidió terminar con esto de una maldita vez. Cuando se terminó el chupetín metió la llave en la cerradura y pasó al siguiente cuarto, en donde lo esperaba una montaña de papas fritas bañadas en salsa picante otra vez, y debajo de éstas descansaba la llave para el siguiente cuarto.

—Y para que te quede claro la salsa es más picante que la anterior — aseguró el dragón.

Él solo rodó los ojos. —Me lo imaginaba niño idiota, ¿Qué es esto? ¿El típico cliche de la salsa? Los cliches no siempre funcionan niño idiota. — dijo Hiperion comenzando a comer, de hecho esta trampa no estaba nada mal ya que las papas estaban muy buenas. —Mmm, nada mal. — Dijo disfrutando de la comida, de hecho, decidió tomarse su tiempo para relajarse un poco y bajar el estrés.

Terminó sus papas y tras la siguiente puerta lo esperaban más papas fritas en una salsa aún más picante las que tenía que comer para llegar a la llave de su liberación. Hiperion suspiró, pero simplemente decidió disfrutar de las papas, después de todo tenia bastante hambre luego de todo lo que estos mocosos le hicieron pasar.

Repitió el procedimiento dos veces más sintiéndose lleno pero nada que no pudiera manejar, con todo lo que había pasado y su metabolismo de alicornio esto no era un problema; y el picante estaba sabroso. Desgraciadamente lo que no afectaba al paladar seguro comenzaba a irritarle el estómago y antes de pasar al siguiente cuarto miró al joven señor del caos.

—Oye mocoso, ¿Donde carajo esta el baño?

La proyeccion se mostró algo molesta. — Aqui tienes. — Dijo apareciendo una nueva puerta e Hiperion entró, maldito picante; estaba sabroso pero su estómago le reclamaba que parara o al menos que liberara algo de presión. Tomó una revista de entre tantas y se sentó tranquilamente. — Pero la proxima por favor muestra algo de educacion. — Le dijo mientras que el semental le lanzaba una señal muy despectiva desde dentro del baño.

Mientras, todos observaban el orbe de Spike.

—¿Y cuál es la idea? — Quiso saber Twilight. — Esta trampa no me suena nada bien.

Sweetie torció00 el gesto.

—Le pedí a Spike que me la explicara y… lo que hizo fue darme esta tarjeta — dijo ella dándosela a Twilight. — De hecho creo que él está leyendo una copia en este instante.

Efectivamente Hiperion se había topado con una extraña tarjeta en medio de la revista:

MUCHO CUIDADO AL TIRAR LA CADENA, LA LLAVE DE LA SIGUIENTE TRAMPA ESTÁ EN EL FONDO DEL RETRETE. JA-JA.

En la sala del señor del caos todos hicieron una mueca de desagrado, y en ese momento les llegaron los gritos y los improperios de Hiperion desde los sótanos. Pero ademas de los gritos del semental, se pudieron escuchar un sin fin de sandeces bastante severas, en respuesta los adultos taparon los oídos de los niños.

—De acuerdo, no creo que siga queriendo matar a Candace — murmuró Shining Armor.

—No, a quien quiere matar es a Spike — dijo la alicornio rosa.

—no podrías estar más en lo correcto Princesa. — Dijo una voz extraña, una voz casi sepulcral que parecía provenir del mismo infierno.

…..

Todos voltearon y en ese momento se toparon con una figura siniestra, que irradiaba maldad y perversidad de cada poro de su cuerpo. — Hola chicos, ¿Qué tal va todo? — Dijo el Otro mientras que comenzaba a caminar por la sala.

—El… el… El Otro… — Dijo Cadence sorprendida mientras que miraba como el ente se acercaba a ellos. Fue casi por instinto que se escondió tras su esposo, aunque eso solo provocó una ligera risa por parte del Otro.

—¿En serio Cadence? ¿Es en serio? — Fue lo que le dijo con un tono humorístico.

—¿A qué vienes? — Le dijo Spike seriamente mientras se cruzaba de brazos.

—Oh, cierto, vengo a disculparme por lo ocurrido con el idiota de mi empleado Lucifer. — Esa frase solo provocó confusas miradas entre los presentes. — ¿Qué? Lo digo en serio.

—... ¿Vienes a disculparte?

—Sí, por el estúpido de mi empleado. — Dijo señalando a Lucifer, quien se encontraba detrás de él.

—Yo solo trataba...

—Calla, que ya jodiste bastante las cosas hoy. — El Otro volteó a ver al grupo. — En fin, quiero que sepan que yo realmente lo siento y... — Sacó una tarjeta. — "La compañía se siente moralmente dañada ante los subsecuentes eventos que nos llevaron a este momento, es una profunda pena que él/la responsable haya causado tantas molestias debido a la influencia de nuestro empleado o empleada cuyo objetivo era meramente administrativo pero se encontraba fuera de los parametros del reglamento" — Leyó el otro para luego entregarle una canasta de frutas a Cadence.

—¿"Lamentamos las molestias?" — Leyó la nota que venia pegada a una naranja.

—¿Esto es una broma? — Le dijo Shining molesto. — Casi mata a mi esposa y... — No pudo continuar por que El Otro le extendió un cheque. — ¡No quiero su sucio dinero! ¡Por su culpa nuestra reino ha sufrido enormes perdidas!

—¡ESO! ¿Y de verdad crees que quiero olvidar el huir de un loco que quiera matarme?

—Okey, esta bien. — Le dijo El Otro mientras que rompía el cheque y le daba otro. — Ni un centavo más.

Shining, extrañado, tomó el cheque con suma curiosidad y lo examinó, solo para que su mandíbula cayera al suelo como si fuera un pedazo de pesado metal. — ¡Esto es suficiente para financiar las reparaciones y mantener prospero al Imperio por al menos trecientos años!

—Cuatrocientos cincuenta y seis, seis meses y cuatro días para ser exactos. Luego de eso dependerá de como lo hayan invertido, les deseo suerte. — Les dijo con tranquilidad mientras que la pareja de príncipes seguía mirando la cantidad tan grande de ceros.

—Bueno, Cady ¿Recuerdas que me dijiste que no habia dinero para mi plan de re-equipamiento militar? Supongo que ahora tenemos de sobra. — Dijo contento el semental mientras que su esposa suspiraba.

—Un tipo me estaba intentando matar hace menos de seis horas ¿En serio sacas eso a la luz ahora?

—Oye, no vivas en el pasado que el problema ya terminó. — Decía Shining mirando el cheque. — Tengo tanto trabajo por delante que ya quiero empezar. — Dijo ilusionado por llegar al Imperio solo para iniciar con sus planes para el ejercito imperial. — Pronto las fronteras se expandirán al norte. — Dijo con una voz algo macabra.

—¿Qué...? — Preguntó Cadence algo confusa.

—Oh, nada, nada. — Dijo. — Nota mental, Cadence sabe demasiado. — Pensó.

—Bueno, yo por el momento me retiro. — Dijo El Otro caminando hacia la puerta.

—Oye. — Le dijo Mist. — ¿No olvidas algo?

—¿Qué podria estar olvidando? — Dijo confundido.

Entonces Spike chasqueó sus garras e hizo aparecer a Hiperion, quien estaba totalmente mareado, como si acabara de vomitar. — Te lo juro Dragón, estas más muerto que un zombie. — Dijo mientras se acariciaba la pancita.

—De esto te olvidas, idiota. — Dijo Spike molesto.

—Oh, ¿Donde estan mis modeles? ¡Lucifer! — Le dijo mientras que Lucifer tomaba al endemoniado semental con fuerza.

Lucifer tomó fuertemente a Hiperion, quien se retorcía y trataba de liberarse, pero estaba agotado luego de la "lucha" (O humillación) contra los dioses del caos.
El Otro suspiró y lo tomó de la barbilla para que se miraran frente a frente y chasqueó los dedos. Hiperion se retorció y gritó, pero pronto se calmó y las facciones de Draco regresaban a la normalidad.

—Ah… ah… ah… ¿qué pasó? — Le exigió saber al Otro.

Ignorándolo, la Fuente de Todo el Mal miró fijamente a Lucifer.

—¿Lo comprendes ahora, no? los pactos siempre deben ser voluntarios o de lo contrario son sencillos de retornar. Imbécil.

Lucifer no dijo nada, sólo bajo la mirada ante su maestro. Entonces el Otro se volvió a Draco y le extendió otro cheque.

—Por las molestias que te causó la insubordinación de Lucifer. Esto lo compensa todo.

Draco no podía creerlo, era una cantidad exagerada; mucho mayor al pago de Spike.

—Méh, perdón por eso. Los demonios no tienen cerebro tristemente. No son más que cascarones vacíos que sólo viven para complacerme; y él hizo lo que erróneamente pensó que me complacería. Por eso prefiero reclutar gente que sí piensa por sí misma… hace muchos años que dejé de fabricarlos por lo mismo.

Draco enrojeció de la ira.

—¿Te parece que el dinero soluciona algo? ¿El infierno por lo que pasé?

El Otro se encogió de hombros.

—Tómalo o déjalo, igual es todo lo que haré por ti.

Lucifer gruñó.

—No hables tarado, esto saldrá de tu salario — dijo el Otro. — De hecho, fuera de mi vista.

Hizo un gesto y Lucifer desapareció.

—Como sea… manejaron muy bien la situación, los felicito.

—¿Y ahora qué? ¿Te iras como si nada? — Le dijo Spike.

—Básicamente asi es. Bueno Draco, si reconsideras mi oferta, llámame. — Le extendió una tarjeta pero la misma se prendió fuego ante los enojados ojos de Draco. — Cada día me caes mejor chico, pero bueno, ¡Bye! — Gritó para luego desaparecer en una sola toma.

—... — Una vez que El Otro se machó y nuestros protagonistas quedaron solos, un muy incomodo silencio se formó. Draco rápidamente pensó en todo lo que había pasado durante ese breve momento en el que Hiperion tuvo el control de su cuerpo, él lo recordaba bien, pues de la misma manera en que estuvo consiente de los actos realizados durante los años en los que Hiperion dominó su cuerpo, lo estuvo durante esas horas. Todos esos hechos y el estar viendo a la cara a aquellos a quienes lastimo simplemente generaron que agachara la cabeza avergonzado y se diera media vuelta mientras que caminaba hacia la puerta.

—Draco, espera. — Le dijo Spike. — ¿A donde vas?

—Me iré lejos hasta que me pueda regresar a mi mundo y a la prisión que ahora es mi hogar...

—¿Prisión? — Dijeron las Mane6 sorprendidas. — ¿Estabas en la cárcel? — Dijo Twilight.

—Bueno... teniendo en cuenta su lado oscuro, no es raro. — Dijo Rainbow Dash, aunque al escucharla todas la miraron de mala mantener. — ¿Qué dije?

Spike las ignoró y se dirigió a Draco. — No tienes que ponerte así, no eras tú.

—Era mi lado oscuro... Hiperion es parte de mi.

—Pero no eras tu el que tenia el control de tus acciones, ademas mírate, ese arrepentimiento no es propio de alguien que se enorgullece de lo que hizo.

—¿Y? ¿Eso cambia los hechos? ¿El arrepentirme acaso reconstruye todos los edificios que dañe?

—No, pero el dinero que dejo El Otro sí lo hace. — Dijo Rumbel.

—¡Rumbel! — Le gritaron Applebloom, Sweety y Scoot.

—¿Qué dije? Es la verdad.

—De hecho, tiene razón. — Le apoyó Rainbow.

—¡Al fin! ¡Alguien me apoya! — Dijo el potrillo.

Spike rodó los ojos. — El punto es que no debes preocuparte tanto, tu me contaste sobre tu pasado antes de venir al Imperio, y entiendo lo que paso pero no puedes seguir sufriendo por ello siempre.

—Espera ¿Te contó a tí? — Dijo Twilight asombrada.

—Ahora no Twi. Escucha Draco, entiendo porque pediste que te encerraran en esa cueva, entiendo porque te sientes culpable, entiendo muy bien lo que te pasa pero cuando hablamos al respecto tu mismo me dijiste que querias disfrutar este tiempo fuera de tu dimensión para gozar de un poco de aire fresco, un pequeño descanso de todo el caos de tu mundo ¿No era así?

—Pues... sí, pero tu mundo acaba de sufrir por mi cul...

—No, por la culpa de ese idiota del Otro y su inútil ayudante, tu no tienes la culpa de nada; Nadie ha muerto y todo esta en orden por ahora. Los edificios dañados ahora serán reparados y seguramente Cadence y Shining usaran el dinero para pagar una generosa compensación, y Cadence seguro que no tendrá problemas en perdonarte.

—¿Perdon? — Dijeron tanto Cadence como Shining.

—Por supuesto que lo harán. — Spike les miro a ambos de mala manera haciendo que los dos suspiraran y asintieran. — Pero no te aflijas Draco, respeto mucho tu deseo de justicia por tus propios crimenes, pero tienes mucho tiempo para eso, no creo que te queden muchos días aquí. Hagamos una cosa, mi equipo y yo reconstruiremos el imperio usando nuestros poderes para devolver todo a como estaba antes, y luego de eso disfrutaremos del tiempo que queda, olvidando que esto paso ¿Qué opinas? — Draco se quedo callado mientras que Spike colocaba su garra sobre su hombro.

—... Pero yo...

—Draco. — Dijo Twilight caminando hacia él. — Escucha a Spike, él tiene razon, por lo que me has contado y por lo que acabo de ver... tu mundo es mucho más oscuro de lo que imagine... No sé cuanto tiempo estés en esta dimensión aunque por tu forma de hablar parece que ya lo sabes, pero eso no importa. No te molestaré más con mis interrogatorios... ahora lo correcto es que tu descanses y aproveches el tiempo.

—... — Esa voz, ese tono, la forma en que Twilight le había hablado... hizo que el corazón de Draco latiera con rapidez, solo una poni le había hablado de esa manera antes, su madre.

Mr.E: Ah, el Palacio del Caos y sus trampas. No quise incluirlas en el final de la historia oficial de Spike porque tenía pendiente este crossover. Pobre Hiperion pero bueno, Eye y yo acordamos que era la única forma en que Spike podía vencerlo: sacarlo de su zona de confort. Espero les haya gustado y:

Chao; nos leemos!

Eye: Bien dicho Mr.E. Este cap fue muy interesante de escribir, muy interesante tengo que decir, ademas de que fue un cago de risa ver las bromas que el Rey del Cross y la Comedia inventó para el fic.

Mr.E: Oh, me honras jeje.

Eye: Fue un placer viejo, con esto dicho y sin nada más que agregar, ¡Estaré sin publicar nada durante dos semanas!

Mr.E: ¿Qué?

Eye: Es que me voy de viaje a Europa con mi abuela, mi madre y mi hermana, es un regalo por estar terminando el secundario.

Mr.e: Oh, entonces que lo pases bien amigo.

Eye: Gracias, y ahora sí, ¡Hasta la vista amigos!