Caos X Fénix FINAL CAP

La luz se filtraba por la ventana mientras que Draco, sentado en el borde de su cama, miraba el suelo con pena y dolor. Hacía apenas un día que él había destrozado todo el Imperio de Cristal, ni siquiera se atrevía a mirar por la ventana… No quería ver el desastre que los pobres poni de cristal estaba reparando… Era un gran desastre.

—¿Puedo pasar? — Dijo una voz femenina al otro lado de la puerta, Draco la reconoció.

—… ¿Cadence? — Dijo en voz baja. — Eh… Sí, pasa.

La puerta se abrió y por ella entró Cadence seguida por el Dios del Caos y la Desarmonía, Spike. Tanto para Draco como para la princesa y el dios era un momento incomodo, pues durante unos segundos nadie dijo nada. Esto incomodo mucho a Draco, quien se preguntaba qué era lo que ellos querían ¿Por qué estaban ahí? ¿Qué querían?

—Emmm, Draco escucha… — Dijo Spike un tanto dudoso, sin saber que comentar. — Cadence quería hablar contigo y… Bueno, me pidió que la acompañara para que ninguno de los dos se sintiera realmente incómodo.

Pues no funcionó… — Pensó Draco. — ¿Qué pasó? — Preguntó con una voz temblorosa.

—Emm, no te preocupes… No vengo a recriminarte nada. — Dijo Cadence con un tono calmado. — ¿Puedo sentarme?

—Eh… Está bien.

Cadence se sentó junto al muchacho y mantuvo su mirada clavada en el suelo por unos segundos para luego voltear para verlo a los ojos. — Bueno, je, tienes cierto parentesco con Twilight. — Dijo ella con una sonrisa que tomó desprevenido a Draco. — ¿Cuántos años tienes?

—… 19. — Respondió con algo de miedo.

—¿19? Vaya, eres bastante joven, casi un niño. — Dijo ella manteniendo una cálida sonrisa.

—… Sí… supongo. — Draco estaba muy nervioso por la extraña conducta de Cadence. Él había intentado matarla y… ¿Se comportaba de forma tan cálida con él?

—Mmmm, normalmente los jóvenes de tu edad se molestan un poco cuando les dicen que son niños. — Dijo ella soltando una risita.

—Pues… No soy precisamente como los jóvenes de mi edad… — Confesó con tristeza.

Cadence asintió. — Eso puedo notarlo con facilidad. Pero dime, ¿Hay alguien esperándote en tu mundo? ¿Alguna chica? — Le dijo de forma coqueta.

Draco no respondió, solo desvió la mirada hacia Spike como si le estuviera pidiendo una respuesta, sin embargo el joven dragón no le dijo nada. En vista de esto, Draco simplemente suspiro.

—¿Por qué…? — Preguntó Draco. — ¿Por qué te estas comportando de una manera tan gentil? Es decir yo… yo… destruí tu ciudad.

—Daños materiales. — Dijo ella encogiéndose de hombros. — Los ciudadanos recibirán compensaciones bastante generosas para que recuperen sus propiedades y hasta tendrán un pequeño dinerillo adicional por las molestias. Nadie murió al final del día.

—… Intenté matarte…

—… Lo sé, pero… No eras tú, El Otro te manipuló. — Draco se quedó pensativo. — Además, como ya dije al final no pasó nada y…

—No finjas… sé que me tienes miedo, ¿De otro modo porque traerías a Spike?

—… Para que… para que no te sientas incómodo. Seguro que para ti sería difícil hablar conmigo a solas. — Dijo tratando de mantener la calma.

Draco guardó silencio unos minutos mientras que analizaba las palabras de Cadence. — No negaré eso… — Dijo avergonzado.

—Por favor, no te sientas tan mal. — Dijo ella colocando su casco en el hombro del muchacho. — Nada de lo que pasó es tu culpa.

El semental miró hacia el suelo, sintiendo una gran mezcla de sentimientos. — ¿Qué es lo que quieres saber…? — Dijo de forma directa, casi automática, él simplemente quería ponerle punto y final al asunto.

Cadence suspiró algo dolida. — Pues… No quiero incomodarte.

—… No te preocupes por eso, solo pregunta lo que quieras saber. Te lo debo. — Dijo manteniendo sus ojos en el suelo.

Cadence tomó aire sintiendo gran lastima. — Pues… Quería entender. ¿Qué hizo la yo de tu mundo para que sintieras ese odio? Por lo que me ha contado Twilight tu mundo es muy crudo… — Twilight le había contado todo lo que Draco le había contado, y aunque no fuera la versión completa, si pudo hacerse una idea de lo terrible que era el mundo de Draco, aunque no fuera ni una milésima parte de la realidad.

—… ¿Segura quieres saberlo? Es… fuerte.

—Dímelo… Por favor, quiero entender.

Draco tomó aire juntando fuerzas para contar la verdad. — Pues… Eras una tirana…

—… — Cadence se sorprendió, desvió su mirada a Spike como si esperara que él dijera algo. El dragón simplemente le devolvió la misma mirada de asombro.

—Supongo que Twilight te habrá contado sobre Hera… — Cadence asintió. — Pues… en mi mundo fuiste criada por ella, entrenada como una asesina. Cuando creciste ella te presentó ante Celestia y Luna, con quienes fingiste una relación de tias-sobrina. De hecho en mi mundo la única razón por la que te casaste con Shining Armor fue porque él tenía una rara proteína mágica en la sangre que Hera quería… Por eso te dijo que fingieras una relación romántica con él, para así lograr que tu dieras a luz a una hija con esa proteína que contribuyera a ejercito de Hera… Pero no fue así… Skyla, la hija que tuviste con Armor, no tenía esa proteína y… cuando tu… cuando yo tenía 5 años de edad tú… tú… Bueno… La Cadence de mi mundo atacó el pueblo de Ponyville, casi mata a mi tío Shining y a Skyla… la atravesaste… no, la atravesó con un rayo en el pecho… — Draco reunió valor y miró a Cadence a los ojos. — Luego de eso esclavizaste el imperio bajo un régimen hembrista donde los machos desde nacimiento eran puestos en esclavitud… De hecho en una ocasión… Una yegua leal a ti te entregó a sus dos hijos pequeños y tu… estabas muy frustrada… Los herviste en aceite… muy lentamente… Eso es solo uno de los tantos casos de crímenes que están registrados en los libros de historia… De hecho hay peores casos pero… — Draco se atragantó con sus palabras. — Al final, Cadence fue ejecutada por el Emperador Shining Armor I tras una sentencia de humillación y tortura publica como pago por sus crímenes… Hasta donde sé, en la actualidad su figura es odiada por todos los habitantes del Imperio… — El rostro de Cadence era sombrío, casi como si hubiera presenciado la más horrible de las pesadillas. Ella miraba el suelo sin mostrar ningún tipo de emoción. Spike por su parte estaba bastante choqueado ¿Esa era la Cadence del mundo de Draco? Draco le había contado sobre Hiperion y que había mucha oscuridad en su mundo pero… ¿A esto se llegó?

Draco desvió la vista hacia el suelo, dolido por compartir aquellos oscuros relatos.

—Ustedes dicen que el Otro me manipuló pero una parte de mí quería hacer estas cosas, quería matarte de verdad, quería…

—El Otro es tan bueno manipulando precisamente porque te engaña usando lo que hay en tu corazón, por eso no te preocupes — dijo Spike. — Además tú resististe, ¿o no? Lucifer se metió en tu mente y te obligó a todo, no hay nada de qué avergonzarse. ¿Además no tuvo que darnos su salario de no sé cuántas eternidades por las molestias? ¡Todos ganamos!

Draco lo fulminó con la mirada.

—Perdona, la tensión no me gusta y trato de bajarla con alguna que otra broma; lo lamento.

—No, está bien — sonrió Draco. — Se me olvida que eres un niño solamente.

—Entonces gracias por abrirte y compartir conmigo — dijo Cadence con media sonrisa. — Y oye, no soy ella, ¿de acuerdo? Si lo prefieres me alejaré de ti pero por favor considérame como alguien aparte. Ahora, te dejaremos solo si así lo prefieres. El tren sale en un par de horas.

—Gracias, sí gracias — se despidió Draco tristemente.

Entonces cuando escuchó que cerraban la puerta y se alejaban convocó de la nada una pelota que se puso a rebotar aburridamente en la pared, ¿en serio qué más le quedaba a estas alturas? Y en ese juego medio hipnótico el tiempo se le pasó volando.
Pronto se reunió en la estación de trenes con su alter-madre, sus amigas, el equipo del caos y la Guardia de la Amistad que lo saludaron con una leve inclinación de cabeza y sin decir palabra subieron al tren. Todos se pusieron a hablar entre todos dándole tiempo al alicornio para poner sus ideas en orden, ahora que lo pensaba las dos semanas se terminaban ese día y el par de voces no habían vuelto a molestarlo siquiera. ¿Era una trampa o algo?

Entonces Spike le sacudió el hombro amablemente.

—En serio que te distraes con facilidad en el tren, ¿o volvió a visitarte el Otro?

—Eh, no, lo siento esta vez fue pura distracción mía.

—Menos mal, vamos.

Draco siguió al dragón hasta el Palacio de la Amistad y cuál no sería su sorpresa al toparse con una enorme fiesta cortesía de Pinkie Pie y Night Seed para despedirse de él.

—¡SORPRESA! — Gritaron todos.

—¿Qué?

Cierta unicornio azul de melena platinada le dio un amistoso golpecito en sus costillas.

—Pues, ¿no dijiste que te quedabas dos semanas? Según los cálculos de Trixie eso se cumple hoy.

—Y con la ayuda de una o más bien muchas puertas locas pudimos traer a todos tus nuevos amigos aquí — dijo Rumble muy orgulloso de sí mismo. — Vamos, ¿no vas a divertirte?

Draco no salía de su asombro, había comida a montones, fuentes de ponche (literalmente, una invención cooperativa de Night Seed y Pinkie Pie) una mini pista de baile y una consola de DJ en donde la cadete Scratch saltó emocionada y pronto la música hiperactiva a todo volumen llenó el lugar.

—¿Pero… en serio? — Dijo él.

—¿Qué parte que todo fue culpa del Otro no comprendes? — Dijo Spike. — Entonces, ¿nos divertimos?

—¡ESO! — Gritaron todos y se pusieron a bailar frenéticamente.

Draco se quedó ahí parado sin entender cómo podían celebrar así como así, cuando una larga espada negra se posó en su hombro. Se volvió y ante él un pegaso azul marino envuelto en un largo abrigo negro y una espada azul aún envainada en su espalda le sonreía.

—¿Cómo te va, ninja gris?

Draco lo miró de mala gana.

—¿Qué quieres?

—Pues da la casualidad que no podremos enfrentarnos en combate ya que te vas a tu casa pronto, ¿así que, qué hay de una competencia de baile? Después de todo no por nada soy el co-coreógrafo de los Shadow Bolts.

Draco sacudió la cabeza.

—Momento, momento, ¿sabes quién soy en realidad?

—Desde siempre, señor 'mi mamá es equestriana no cierra la boca' — le dijo alegremente Lighting Flash. — Sólo te estábamos fastidiando.

—¿Qué?

—Somos los capitanes lunares torpe, capitanes — dijo Black Swordsman. — Claro que la jefa nos compartiría ciertas informaciones. Igual como antiguos cazadores de recompensas somos expertos fingiendo, pero nos costó un esfuerzo sobreponi aguantar la risa con lo que decías.

Draco se ofendió pero mejor soltó una risotada, ¿qué más podía hacer?

—Como sea, acepto el reto, no durarías ni un minuto contra mí en batalla veamos en la pista.

Y como si nada se dejó llevar, sí ¿por qué no divertirse un rato? El baile fue medio divertido y en serio que eso era lo único que le faltaba al tipo de SAO pero no era su problema. Por otro lado cuando fue a tocar la comida casi se cae del susto cuando vio varias fuentes de papas con chile esperando por él, sobraba decir que después de lo que pasó en el Palacio del Caos no quería volver a tocar esa comida.
El colmo fue cuando Rumble prácticamente saltó a la mesa.

—¡Genial me encantan las papas con chile!

Y se puso a comer como poseso. Todos lo vieron de mala manera pero él se excusó.

—Eso fue pasarse torpe — le dijo Scoots.

—Yo no traje las papas sólo me las como. Yo traje gaseosas.

Todos se miraron.

—Igual aparten esa cosa de mí — pidió Draco aguantando las náuseas.

—Ya, ya, esa bromita es de la Guardia de la Amistad — dijo Derpy muy satisfecha de sí misma. — Y valió la pena.

Al final fue relajante, una buena forma de despedirse aunque todavía tenía la espinita de lo que estuvo a punto de hacer en ese pacífico mundo.

—Yo que tú dejaría de preocuparme por tonterías — dijo alguien. — Es como dice el viejo y conocido refrán: vive tu vida como si hubieras nacido gritando y bañado en sangre.

Draco saltó asustado y se volvió.
Era, ¿una pluma fuente gigante? Con anteojos que le daban un papel de intelectual con una sonrisa presumida. Todos alrededor hicieron silencio y se arremolinaron alrededor de la extraña criatura.

Twilight frunció el entrecejo.

—Tú, el irresponsable que le dio poderes a Spike.

La pluma hizo una reverencia.

—¿No que fue Discord? — Preguntó Draco sin entender.

—No exactamente — explicó Twilight. — Él es el autor, el que escribe todo lo que pasa aquí, todo lo que sucede viene de su mente.

—No entiendo… — dijo Draco.

—No comprendas, vive con ello — dijo de pronto entrando una especie de, ¿lagarto pony?, de color negro con detalles y melena azules y ojos rojos.

—¿Y tú eres?

—El autor de tu mundo — sonrió maquiavélicamente la criatura, mostrando varios colmillos.

—Un minuto… ¡las voces!

—Eso, eso, eso, eso — dijo la pluma fuente. — En fin yo soy la pluma del señor misterioso o si lo prefieres la pluma del Señor E. Mr.E's pen, Mr.E para los amigos.

—Y esta criatura fabulosa que te alegra la vista no es ni nada más ni nada menos que el genial Eyedragon Ancalagon, Caballero de Equespaña..

Un gran círculo de personas se formaba alrededor de Draco y esas dos criaturas ante él. El lagarto-poni les causaba gran confusión y hasta algo de miedo pero la presencia del ser pluma fuente les daba hasta cierto punto seguridad, porque lo conocían desde siempre sentían en sus corazones. Y por su parte Draco también sentía que desde siempre conocía al tal Ancalon, lo sentía desde el fondo de su corazón.

—Entonces ¿vienen a llevarme de regreso?

—¿Te gustaron tus vacaciones? — Preguntó Mr.E's pen con una amplia. — Pensado hasta el último detalle sólo para ti.

—¿QUÉ? ¿INCLUSO EL FINAL?

—Viejo yo hubiera sido partidario de traer a otro villano para que te acompañara pero el amigo Eye fue el que me contó sobre tu otro yo y esta también es su historia. Además yo sólo soy responsable de chistes y juegos, Eye se especializa en guerras y personajes letales que…

Entonces Draco fue volando hacia Eyedragon.

—¿ENTONCES EL INFIERNO DE MI MUNDO ES COSA TUYA?

—Bueno pero… ¡viejo me lo echaste encima! — Le reclamó Eye a Mr. E.

—Es tu creación no la mía, arreglen las cosas como puedan.

—Te detesto…

—Me adoras…

Todos hicieron un face-hoof y un face-claw.

—Veo que él no ha cambiado — murmuró Trixie.

—Todo lo que pasamos… todo… ¿Por qué? ¡¿Tú trajiste tanto sufrimiento a mi mundo?! ¡¿Por qué?!

Eye, pensando lo que iba a decir. — Veras querido Draco… Lo que pasa es que sin drama nadie leería tu historia, y no hay drama sin conflicto.

—… ¿Qué?

—Mira amigo. — Eye lo abrazó. — Lo cierto es que un escritor es el dictador más grande y cruel. Yo básicamente hice de tu mundo un cruel y lleno de sufrimiento para que la gente lo leyera y… — No pudo decir nada pues Draco le partió la cara de un golpe. — Ok… Creo que me merezco eso.

—¡Eres un desgraciado! — Dijo el alicornio tomándolo del cuello y sacudiéndolo.

—Da igual lo que diga de mi total… — Eye se puso una… ¿Mascara del Joker? — Soy peor de lo que dicen…

—¡¿De qué mierda hablas?! — Gritó Draco sacudiendo al autor sin piedad, quitándole todo sentimiento de drama a su dialogo.

—Dudo mucho que puedas llegar a algún lugar hablando amigo. — Dijo Mr.E.

—Solo sácamelo de encima… — Trataba de decir el Kirin mientras que Draco lo estrangulaba con la intención de darle muerte. Mr.E por su parte solo golpeó el suelo dos veces…

Draco notó que se estaba haciendo transparente, casi como si fuese un fantasma.

—¡Está desapareciendo! — Gritó alguien.

—Sí, oficialmente las dos semanas llegaron a su fin — dijo Mr.E's pen. — Pero Ey, ¿a poco no fue divertido?

Draco trató de seguir con su intento de homicidio, pero desgraciadamente se había vuelto intangible, no podia tomar a su odiado autor.

—Mira, si me odias es totalmente comprensible pero yo que tu mejor me despido de tus amigos, además fue mi idea darte este descanso. — Le dijo el kirin con rabia por el hecho de que casi lo mata.

Draco apretó los dientes pero antes de que pudiera decir algo…

—¡Volveremos a vernos amigo Draco! — Aseguró Spike. — Estoy trabajando en cierta crisis infinita y no sería lo mismo sin ti, espérala con ansias.

—¿Crisis qué? Bueno lo que sea, entonces hasta pronto amigo Spike. Vaya, esto no me lo creerán en mi mundo — sonrió el alicornio.

Mr.E se extrañó por el rápido cambio en el ambiente, por lo que miró a su compañero Eye quien escribía en una hoja blanca… — ¿Sabes que estas forzando un poco las cosas?

—Tengo una pizza esperándome en casa y este idiota casi me mata, prefiero darle fin a esto de una vez.

—Pero tú mismo dijiste que lo entendías, además es tu OC… merece algo de respeto de tu parte ¿No crees?

Eye se quedó reflexionando. — Tienes razón… hay veces que olvido que mis personajes son mis hijos… que los amo… a veces mi maldad para con ellos llega a un punto en que el que me termino lastimando a mí mismo con tal de darle emoción a la trama… llegue inclusive a olvidar lo más importante de escribir… divertirse con lo que uno inventa… — Todos los presentes miraban al kirin, quien comenzaba a derramar lágrimas. — ¡Na! ¡Mentira, su sufrimiento es lo que nutre mi alegría! — Desmayo estilo anime por parte de todos los presentes.

—Si fuera tú desearía no volver a verme la cara… — Lo amenazó Draco.

—Lo sé, por eso me encargaré de que no pase. Pero bueno, es hora de darte sentimientos… — Dijo escribiendo un último párrafo.

Entonces tanto él como el mundo a su alrededor se disolvió como un sueño. Se despertó en su celda pero con una sonrisa, en serio que el mundo no había cambiado… o tal vez sí. Junto a él yacía una fotografía que se había tomado con todos antes de despedirse de sus nuevos amigos. Sonrió, bueno, al menos.

—Oye… eso lo escribí yo… — Dijo el fantasma de Mr.E.

—¡Shhh! ¡Calla que me lo saqué de encima!

—A veces creo que tú siempre vas por el camino fácil… — Le dijo la pluma a lo que Eye respondía con una pose épica.

Draco dedicó una última vista a la foto, sintiendo una gran alegría… Una alegría por unos días tan hermosos y tan similares a su infancia, a una infancia que creyó perdida hace tiempo…

Mr.E: y costó un mundo a que nos decidiéramos a publicar, por mi parte porque este fic fue la aproximación final a Caos: la era de Spike y terminarlo significaba un adiós definitivo; pero todo lo bueno debe terminar. Y... Sí. Me puse muy sentimental. Sólo espero les haya gustado, fue todo un honor trabajar en conjunto con Eyedragon que como ven tuvo la gracia de prestarme más material para mi cross definitivo; amigo prometo no decepcionarte. Chao; nos leemos!

Eye: Sí amigo! Bien dicho, yo me lo pasé como nunca. Me gustó mucho trabajar en este cross con Mr.E. Pero por razones de continuidad de la Saga del Fénix, Draco terminó olvidando todo lo ocurrido.

Mr.E: ¿Eso no es un tanto cruel de tu parte?

Eye:¡Oye! Necesito continuidad en mi historia, además como autor soy un hijo de yegua por naturaleza. — Dijo con una sonrisa.

¡Gracias por leer!