Es un milagro! actualice! jaja ;-; lo siento mucho, pero cada vez que salgo de algo aparece otra cosa que me mantiene ocupada, de verdad lamento no haber podido actualizar antes. Bueno los dejo con el nuevo cap, espero que les guste c:


Umi se volvió a levantar temprano para poder hacer su rutina de ejercicios. Una vez que estaba lista fue hasta la habitación donde se estaba quedando Kotori para saber si ya estaba despierta, aunque lo dudaba, esta vez se levantó más temprano que el día anterior. Con cuidado abrió la puerta y se asomó para así corroborar lo que ya sospechaba; Kotori yacía plácidamente dormida en la cama, abrazando una parte de su almohada favorita. Cerró la puerta con cuidado y se fue hasta la entrada principal de su casa, cuando se estaba poniendo sus zapatillas para correr sintió los pasos de su madre.

-¿Tú amiga sigue dormida? –preguntó con voz neutral

-Sí, aún es muy temprano

-Ya veo…

Umi sintió como la tensión crecía, ¿o era sólo ella que se sentía tensa?

-Me alegra que hayas encontrado una amiga como ella, tan educada, amable y al parecer muy responsable –pudo sentir como esa frase no era para elogiar a Kotori, sino que para recordarle, una vez más, que Eli y Maki no eran exactamente agradables para sus padres

-Sí –se puso de pie y se dirigió a la salida- voy saliendo

Sin esperar respuesta abrió la puerta y salió de la casa, no quería escuchar una palabra más de parte de su madre. Se sentía con suficiente rabia como para ponerse a correr, en lugar de trotar como siempre lo hacía. Dejó de correr a toda velocidad al quedar sin aliento, se sujetó de sus rodillas e intentó normalizar su respiración. Una vez calmada siguió caminando, ya no se sentía con ganas de trotar o de hacer ejercicio, ni siquiera de volver a su casa, esperaba con ansias el momento en que se fueran de allí. Siguió dando vueltas por lugares que hace años no había pasado, sonrió ante algunos recuerdos, se preguntó si alguna vez volvería a sentirse así de libre y sin ese gran peso sobre sus hombros como cuando era niña. Se dio cuenta que ya era tarde y se encaminó de vuelta a su casa, de camino intentó despejar lo mejor posiblemente su mente.

Al llegar a su casa fue recibida por su padre, quien sólo le dedicó una pequeña sonrisa, un "buenos días" y desapareció en dirección del dojo. Abrió la puerta de su habitación para tomar sus cosas y ducharse, pero al hacerlo se encontró con Kotori sentada en su cama, sonriéndole

-Bienvenida Umi-chan –su voz suave y mirada cálida la hizo estremecer de una agradable, muy agradable, manera

-Estoy de vuelta –se acercó, por primera vez en ese día sonreía- No quiero sonar grosera, ¿pero qué haces en mi habitación?

-Oh bueno… no tenía nada mejor que hacer –se rió suavemente- ya tengo lista mi maleta y ordene la habitación, así que pensé en hacer lo mismo con la tuya

Por primera vez notó que su cama estaba hecha y su ropa ordenada a los pies de esta.

-Muchas gracias –tenía unas enormes ganas de besarla, pero debía contenerse. Había dejado la puerta abierta

-Ve a bañarte, luego tomaremos desayuno –Kotori se puso de pie y fue hasta la puerta- cuando estés lista ve a la cocina, tendré todo listo para entonces

Umi con rapidez fue a la puerta y la cerró, dejando dentro a Kotori. La sujetó de las mejillas y la besó. Al comienzo la peli gris parecía resistirse un poco, pero luego cedió.

-Me estás haciendo muy difícil la tarea de contenerme –murmuró la compositora una vez que se separaron. Se alejó y volvió a abrir la puerta- me iré a duchar

Tanto el desayuno como el resto de la mañana fue igual al día anterior; Umi intentando no hablar demasiado, mientras Kotori y sus padres hablando de diferentes temas. Después del desayuno Kotori le pidió que fueran a dar un paseo, el cual aceptó al instante.

-Es un agradable día –comento su novia después de un rato caminando en silencio

-Si que lo es –Umi le sonrió

-No pareces muy feliz –la peli gris dejó de caminar- ¿pasó algo?

-No realmente –desvió su mirada- sólo… ya quiero volver

-¿Tan malo ha sido este fin de semana?

-No… y sí -Umi la miró e intentó volver a sonreír- pero pronto acabará, mejor dejémoslo así

-¿Segura que no quieres hablar? –Kotori alcanzó su brazo y lo acarició

-Sí, lo estoy –tomó la mano con que la estaba acariciando y la apretó con gentileza- ¿sigamos?

-Está bien –le dedicó una débil sonrisa

Cerca de 2 horas pasaron caminando, al volver Umi se fue a practicar con su padre. Otra hora más pasó cuando se detuvo el entrenamiento para almorzar. La tensión en la peli azul no se iba, tenía un mal presentimiento y el que sus padres hablaran con indirectas y expectativas sobre ella no ayudaba a mejorar su estado. Una vez que terminaron llevó sus cosas y las de Kotori al auto para tener todo listo e irse en cuanto pudieses.

Antes de irse sus padres les pidieron que se tomaran un té con ellos, algo a lo que no podían negarse. Umi y Kotori se sentaron frente a los dos adultos.

-Espero que les vaya bien en su próximo semestre –Dijo su padre. Umi se preguntó si eso fue un deseo de buena suerte o una orden

-Así será –Kotori no parecía afectada por la actitud de sus padres

-Fue un gusto en conocerte Kotori –la mirada de su madre no le gustó ni un poco- espero que podamos volver a verte

-Igualmente

-Me alegro de saber que mi hija aprendió a hacer mejores amigos –Umi sintió su pulso aumentar. Esto no terminaría bien- y ha aprendido a seleccionarlos mejo—

-¡YA BASTA! –Umi gritó y golpeo ambas manos sobre la mesa- ¡he soportado todo este fin de semana sus malditas indirectas, pero ya no lo soporto más!

-¡No nos hables de esa manera! –levantó la voz su padre

-¡Y ustedes dejen de hablar de esa forma de Eli y Maki! –Umi se puso de pie- ¡ellas son mis amigas y las quiero, ellas me han apoyado en todo y entendido! ¡En ellas encontré el apoyo y el amor de familia que no tuve aquí!

Casi sin darse cuenta una bofetada le golpeó la mejilla. Miró a su madre con ojos llorosos, sentía como la adrenalina, ira, miedo, frustración y muchas emociones encontradas, y principalmente, valor, sentía en ese momento el valor para al fin desahogarse y soltar todo el resentimiento acumulado.

-Umi-chan -Kotori tenía sus manos tapándose la boca, sorprendida por todo lo que estaba pasando

-Eres una malagradecida –su madre la miraba con notorio enfado- después de todo lo que te hemos dado…

-¿Lo que me han dado? –Umi habló más bajo y con un tono de voz irónico- ¿Se refieren a la carga que desde niña pusieron sobre mis hombros? ¿A todo ese trabajo y entrenamiento obligado, que al final ni siquiera venían acompañado por un "bien hecho" sino por un "deberías ser mejor a estas alturas", "aún te falta" y más?

-Umi… –su padre la miraba sorprendido, por un instante se preguntó si por primera vez lo estaba viendo desde su perspectiva, pero ya no importaba eso ahora

-Sólo queríamos lo mejor para ti

-¡NO! –volvió su mirada a su madre, molesta- ¡lo que ustedes querían era que ocupara el lugar de que mi hermana dejó! ¿Cómo rayos esperan que pueda reemplazarla si ella ya era casi una adulta y yo una niña?

-Lo hicimos porque sabíamos que podías más—

-¡No! –su grito salió quebrado- lo hicieron porque necesitaban seguir con las apariencias, evitar que las personas hablaran que la heredera de la respetable familia Sonoda, se fue de casa para casarse y tener la vida que ella quiso

-¿De verdad… te sientes de esta manera?- su padre la miraba desconcertado

-Sí –bajó su mirada- toda mi vida ha sido con el fin de heredad el dojo, nada más. Nunca pude tener sueños ni aspiraciones propias, y no impuestas

-Deberías estar agradecida de que tienes un futuro asegurado –la mirada de su madre seguía igual de fría e inquebrantable

-¡¿Pero qué tipo de vida es esa?! –Umi gritó se dio cuenta que estaba llorando al ver borrosa la cara de su madre

-¡Una que cualquiera querría!

-¡Una con una correa atada al cuello, pies y manos!

-¡Eres una mal agradecida! ¡Te hemos dado de todo ¿y así nos lo pagas?! –la mujer se puso de pie golpeando la mesa- ¡incluso te conseguimos un buen pretendiente y lo rechazaste!

-¡Nunca pedí uno! –Umi sentía temblar todo su cuerpo, muchas emociones podía sentir, el golpe de adrenalina que viajaba a toda velocidad por sus venas- ¡No lo amaba, no me quedaría con él! ¡Y él tampoco lo hacía!

-¡Lo hice por tu bien!

-¡LO HICISTE POR TU BIEN! –todo dentro de la peli azul se desbordaba, las lagrimas caía libremente, apagó el interruptor de su cerebro que le decía hasta donde hablar- ¡Nunca me ha pedido mi opinión en mi propia vida! ¡Nunca te importó lo que yo quería, pensaba, mi felicidad, siempre ha sido más importante mantener la apariencia de la respetada familia Sonoda! ¡Las pocas decisiones que he podido hacer por mi cuenta han sido las que más felicidad han traído a mi vida, sino las únicas!

-¿Y qué decisiones serían esas? –la cara de su madre estaba roja, podía notar muy bien una vena en su cuello. Miró a su padre quien se había mantenido callado casi todo el tiempo, él parecía más desconcertado que enojado

-Elegir a Eli y Maki como mis mejores amigas; estudiar en la universidad literatura clásica… -inspiró profundamente antes de soltar la más grande bomba, su manos temblaban descontroladamente, sabía que nada terminaría bien, pero ya no le importaba, o tal vez si. Sintió la mano de Kotori sobre la suya, la miró y le dio una pequeña sonrisa, su mirada tenía pequeñas lágrimas acumuladas en la comisura de sus ojos. Volvió su determinación al ver esos hermosos ojos bañados, en ese momento, de preocupación- Y… y… tener a Kotori como mi novia

-¿Qué…? –su madre pasó su mirada de la peli azul a su acompañante, la palabra confusión escrita en todas sus facciones

-¿Umi? –su padre habló después de mucho, su voz era fuerte, pero por alguna razón no tenía ese efecto intimidador que solía tener- ¿estás… bromeando, cierto?

-No, padre –apretó con fuerza la mano de su novia en un intento de encontrar un apoyo.

-Tu…. –miró de vuelta a la mujer frente a ella, su expresión cambió de confusión a una de irá en un segundo- fuera de mi casa

No fue un grito, sólo una orden cuyo tono de voz jamás escuchó en ella. Todas sus fuerzas se drenaron de su cuerpo de golpe, ya no sentía el valor de hace un momento.

-¿Ma-madre? –tragó saliva, su corazón golpeaba con mucha fuerza su pecho, una fría sensación recorrió por todo su cuerpo

-¡NO ME LLAMES ASÍ! –esas palabras se clavaron como cuchillas en su corazón- yo no tendré una hija desviada enferma

-Y-Y-Yo… yo no… -no podía hablar su corazón dolía como jamás lo había hecho. Sentía que le faltaba el aire, es como si en un instante sus sentidos se pagaran para nada que no fuese su madre y sus crueles palabras. Sus manos y labio temblaban sin control, dificultándole hablar- ma—

-¡NO! –su cara de odio la hizo temblar aún más, si es que era posible- ¡te dije que no me llames así! ¡Eres la peor deshonra y desgracia para esta familia! ¡te quiero fuera de mi casa!

-Pe-Pero… ma-mamá… yo-yo sigo s-siendo… -intentó alcanzarla con una temblorosa mano, pero fue fuertemente rechazada de una bofetada- …yo…

-No me toques –su mirada la hizo retroceder de inmediato, estaba cargada con emociones y sentimientos negativos que la hacían querer llorar como una niña pequeña- Después de todo lo que te hemos dado y enseñado, ¡¿AHORA SALES CON ESTO?!

-Yuka cálmate –intentó contenerla un poco su padre

-¡Esto también de seguro es tu culpa! –le gritó a su esposo

-¡¿Mi culpa?! –la voz del hombre sonaba muy indignada

-¡Tu la tratabas como a un niño desde pequeña! ¡Me esforcé para que dejaras de tratarla así, pero veo que fue inútil!

-E-Eso… no… no es cierto… yo—

-¿Ahora me tratas de mentirosa? –volvió su mirada a la peli azul, estaba completamente fuera de sí. Umi por instinto intentó volver a alcanzarla- ¡te dije que no te me acerques!

Antes de que pudiese reaccionar su madre tomó su taza de té y se la arrojó a la cara. Este impactó contra la frente de Umi quien logró moverse de su trayectoria original, por suerte el liquido dentro de la taza ya estaba frió.

-¡Umi-chan! –Kotori por primera vez intervino- ¡por favor ya pare!

-¡Tú no me hables! –la miró con igual de odio que a Umi. La peli azul se tocó con la mano donde golpeo la taza, se mojó la mano al hacerlo; miraba desorientada la interacción entre su madre y novia- eres sólo una maldita arpía mentirosa, haciéndote pasar como alguien tan amable y buena, ¡cuando sólo eres una perra que corrompió a mi hija!

-¡N-No soy nada de eso! –Kotori había estado llorando en silencio desde hace mucho, pero ahora sus lagrimas salían sin cesar- ¡Y no llame de esa forma a Umi-chan! Ella es-es una chica m-muy buena y—

-¡Silencio! No quiero escucharte, eres igual de despreciable que esa

-¡Ya basta! –Kotori se puso de pie, hasta ese momento Umi no había notado que la había estado abrazando, sujetándola por los hombros- ¡No llame a su hija de esa forma! ¡No porque ahora le guste una mujer cambie quien siempre ha sido! ¡Sigue siendo la misma hija que tenía hasta hace menos de una hora!

-¡Que te calles! –Tomó esta vez el platillo y lo arrojó hacia Kotori quien lo por suerte lo esquivó

Al no darle la mujer tomó las demás cosas que estaban sobre la mesa y las lanzó hacia su hija y novia. Kotori reaccionó con rapidez y cubrió a Umi con su cuerpo, dándole la espalda a su agresora.

-¡Ya para Yuka! –el padre de Umi sujeto a su esposa atrapándole los brazos para que quedaran inmóviles

-¡Suéltame!

-¡Lo haré si dejas de hacer estupideces! –Gritó el hombre con fuerza- yo me encargaré de ellas, tú vete e intenta calmarte. Estas haciendo un escándalo y los vecinos podrían escuchar

Las jóvenes se soltaron un poco y miraron a los dos adultos frente a ellas. Umi miró a su padre sabiendo lo que estaba haciendo, darle en el punto débil a su madre, las apariencias frente a las demás personas.

La mujer dejó de forcejear, su esposo la soltó, arregló un poco su apariencia y caminó hasta la salida en dirección a su habitación, antes de desaparecer de su vista miró por sobre su hombro a las dos jóvenes quienes la miraban de vuelta, una totalmente desorientada y la otra insegura, pero preparada para discutirle de vuelta.

-Lárguense pronto, no las quiero aquí –posó su mirada llorosa sobre su hija- no te quiero volver a ver, yo no tendré una… lesbiana como hija

Esa palabra la dijo con tanto asco, odio y desprecio que hizo temblar a ambas jóvenes. Siguió su camino y desapareció toda presencia de ella.

-Umi –el padre de la peli azul quebró el silencio que se apoderó del ambiente. La peli azul tembló notoriamente a la mención de su nombre, a lo que su novia reaccionó poniéndose entre el hombre y ella, abrazándola de forma protectora- será mejor que se vayan

-Padre… -la voz quebrada, agotada y extremadamente herida de la peli azul lo hizo estremecer- ¿tú también piensas lo—

-Umi –le cortó- entre antes se vayan, será mejor para ustedes

Su voz era fría y fuerte como siempre, aunque Umi pudo percibir algo distinto, no sabía que era, pero algo cambio en su tono. Sin ganas de replicar sólo asintió e intentó ponerse de pie, pero por alguna razón se sentía muy agotada, mareada, sin energías, su visión estaba borrosa por las lágrimas que no dejaban de salir. Sintió la mano de Kotori ponerse en su cintura y la ayudó a levantarse.

Ambas caminaron hasta la salida, por suerte ya habían dejado todo empacado y en el auto. Kotori le abrió la puerta del asiento de pasajeros, entró sin cuestionar la decisión de la menor. Desde la ventana vio a su padre en la puerta, se miraron unos segundos y entró a su casa, en la cual ya no era bienvenida, el lugar en que creció y ya no podía volver.

-Umi-chan –la voz llorosa y temblorosa de Kotori la volvió al presente. La peli gris estaba temblando y llorando, casi tanto como ella misma. Vio como acercaba un pañuelo a su cara- por favor presiona esto contra tu herida, tal vez contenga un poco el sangrado

Tocó donde estaba su herida y por primera vez cayó en cuenta lo grave que era, tenía en la parte izquierda de su cara un hilo de sangre que caía desde un tajo largo y al parecer algo profundo en el comienzo de su pelo. Tomó el pañuelo que le ofrecía e hizo lo que le pedía, se sentía vacía y extremadamente triste. No lograba reaccionar a nada, como si todo se hubiese apagado a su alrededor, sólo sentir dolor, un enorme dolor. Las palabras de su madre resonaban fuertes y claras en su cabeza, haciendo que esas cuchillas que sintió la primera vez volviesen.

-Te llevaré al hospital en cuanto lleguemos –la voz de su novia era apenas audible

-No –Umi estaba mirando a la ventana con la mirada perdida- llévame con Maki, no quiero ir a un hospital

La peli gris apretó su agarre en el volante, no le quiso discutir. Conducía a la velocidad límite, muchas veces pasándose. Umi seguía mirando por la ventana, sus lágrimas no dejaban de resbalar por sus mejillas, lo único que quería hacer es volver a su departamento, recostarse y quedarse allí. ¿Cómo fue que en menos de una hora todo se vino abajo? Su madre la odiaba, no la quería volver a ver. Su padre… no estaba segura de que pensaría su padre, posiblemente también la odiase. Miraba pasar el paisaje frente a ella, pero en su mente sólo veía las imágenes repetirse una y otra vez; la expresión de su madre, como se transformó de sólo rabia y molestia a una de odio, desprecio y asco. Le dolía mucho el pecho, una opresión desesperante, un dolor tan agudo que opacaba por completo el dolor provocado por su herida en la cabeza.

No sabía cuánto tiempo pasó, sólo sabía que para ella el tiempo transcurrido en el auto fue tanto eterno como un pestañeo. Kotori le ayudó a bajarse del auto, la guio por la calle hasta su departamento. Después de encontrar las llaves entre sus cosas abrió la puerta y caminó hasta un sillón, donde se dejó caer como peso muerto.

-Umi-chan… -la voz de Kotori sonaba tan herida y al mirar notó que sus ojos reflejaban esa emoción tan bien como su voz

La diseñadora acaricio su cara con cuidado, al retirar la mano vio que su mano quedó manchada con sangre.

-Llamaré a Maki-chan –se fue a buscar su celular dejándola sola

Quiso decirle que no se fuera, que no la dejara sola, que la sujetara entre sus brazos y no la soltara, pero no tuvo las fuerzas para hacerlo. Para su suerte volvió poco después.

-Vendrá de inmediato

-Gracias –logró susurrar

-Siento todo esto Umi-chan… no debí ir después de todo…

-No –le cortó, levantó su mano para tocar su cara- gracias por estar allí conmigo

-Umi-chan…

Kotori la abrazó con fuerza, puso sus manos alrededor de sus hombros y la atrajo hacia su pecho, reteniéndola allí. Umi en cuanto sintió el abrazo volvió a llorar, sus brazos rodearon la cintura de la menor aferrándose a ella lo más que podía. ¿Qué haría sabiendo que sus padres la odiaban? No quería pensar en todas las consecuencias que conllevaba todo lo sucedido ese día, por el resto del día sólo quería quedarse de la misma manera en la que estaba ahora.

Poco a poco su llanto fue cesando, el calor que le proporcionaba su novia la fue tranquilizando, se sentía agradecida de que se quedara a su lado en esos momentos. Lamentablemente el momento no podía durar para siempre, ya que tuvieron que separarse al escuchar que golpeaban fuertemente la puerta. Kotori se levantó para abrir, dejando su lado y una sensación de frio entre los brazos de la peli azul.

-¿Qué fue lo que sucedió? –Umi pudo escuchar la inconfundible voz de Niko

-Umi –la voz de Maki sonó muy cerca de ella. Abrió sus ojos y vió a la peli roja- …siéntate bien

La peli azul se acomodó mejor en el sillón y mostró el lado donde tenía la herida a su amiga. La compositora examinó la herida con delicadeza, luego se alejó y escuchó sus pasos ir aún más lejos, supuso que fue hasta el baño. Cerró sus ojos y escuchó lo que pasaba a su alrededor, escuchaba muchas voces, pudo distinguir la de Eli y Niko, pero había otra voz que resaltaba, pero no reconocía. Se sobresalto al sentir algo helado tocar su frente.

-Cálmate y quédate quieta, te estoy limpiando –Maki habló con suavidad, pero firmeza

-Sí

Sintió algo frio y suave recorrer la herida de su frente, luego el resto de su cara, seguro estaba limpiando su sangre. Después de eso se sintió ardor.

-Aguanta un poco –fue lo único que dijo Maki

-Je eres tan amable como siempre –intentó bromear, aunque su voz sonó muy extraña, ronca y rasposa

-Lo sé, soy un encanto –la pelirroja sonrió de forma burlesca

Al terminar de limpiar la herida le puso una gaza sobre esta.

-Intenta no mover mucho tus cejas así no estiraras o contraerás la piel de la frente –le sugirió la menor

-Gracias Maki –Umi soltó un largo suspiro e hizo su cabeza hacia atrás hasta tocar el respaldo del sillón. Poco después se escucho las voces de varias personas- ¿Cuántas personas hay? ¿Por qué escucho una voz que no reconozco?

-Bueno… -Maki se puso de pie y le tendió su mano para ayudar a la arquera para ponerse de pie- ya lo sabrás

Maki la guió hasta la cocina donde se encontraron con un grupo de gente que no esperaba ver. Niko, Eli y Nozomi miraban con mucha seriedad y casi enfado a las otras tres frente a ellas. Dándole la espalda a las primera tres estaban los padres de Kotori y frente a ellos, su novia, quien se veía realmente molesta y triste.

-Sólo te digo que hagas lo que es lo mejor para ti –la voz del padre de Kotori hizo sentir a Umi una oleada de molestia, aún estaba algo resentida por lo ocurrido la última vez que lo vio, como si necesitara más influencias para hacerla sentir mal, ¿por qué rayos estaba él aquí? Pero todo lo que estaba pensando se esfumó cuando escuchó algo que la dejó helada- quiero que te alejes de ella, termina tu relación con Umi

-¿Qué?...


No me maten? de verdad espero que quedara bien esta parte, me costó un poco, especialmente porque estoy acostumbrada a escribir los cap todo de una sola vez, pero por la falta de tiempo ahora lo escribí en tres días diferentes :/

Muchas gracias por leer y tener paciencia, enserio, me alegra saber que pese a que me demoro en subir aun así estan dispuestos a seguir leyendo, muchas gracias.

Lamentablemente este mes comienzan mis examenes finales, así que me quedaré sin tiempo otra vez ;w; pero luego tendré dos semanas libres! (dos miseras semanas ¬¬) pero algo es algo xD

aki: deja de tirarme cosas xDD agresiva

Maki Maki Ma: no llores :cc jeje ya veremos que pasa con Nico y Maki, uuuh entiendo, también lo pense... pero mejor nah... se vale soñar :v

Kayle: jajajajaj marciano xD jajaja lo sé, lo soy :v sip soy muy diabolica

lovelovelve: xDD bueno... una parte de la pregunta ya se respondio no?

danael chan: lo sé, crueldad ante todo(? jajajaja el pobre kotoumi no tiene respiro :c muchas gracias y cuidate tambien

kohitsucchi: ohh no me di cuenta lo siento xD tienes razón hay que pedir un deseo, tengo complejo de cometa halley xD. Hey aqui quien se despluma a la pajarita es el mar xDD nadie mas, pero todo a su tiempo :v (más maldad jajaja) xDDD deben dejar de serruchar y hablar(? xD hacerme extrañar xDDD ok jajaja

Una vez más gracias por leer y tenerme paciencia. Espero que les gustara el cap... ;v y esop. cuidense

PD: falta poco para sunshine! personalmente ya quiero ver como será, no tengo fav ni nada, pero me dan mucha curiosidad -w- además de que estan bien locas tanto los personajes como las seiyuus

PD de PD: si alguien quiere comentar mala onda sobre las aqousas mejor hacerlo en otro lado, personalmente no me interesa leer porque las odian o no les gustan, etc. Aquí es no al hate :v

PD2: en mi perfil está mi facebook por si tienen alguna consulta. OJO NO es ningún fanpage ni nada, es mi face xD onda donde agregan a amigos? xDD decidí dejarlo porque tengo algo planeado más adelante y así seria más fácil comunicarme con ustedes -w-

(¿ya dije que se acerca el final?)