Es un milagro! -como diria Chika :v
les sorprende que subiera tan pronto y no después de un mes? a mi también jajaja
Espero que les guste el cap... me costó la parte nicomaki ;-; espero que quedara bien
Al día siguiente Eli y Umi se juntaron para ordenar el departamento de la primera y dejar todo listo para la mudanza. Al comienzo hicieron varias cosas menos ordenar u organizar, se la pasaron comiendo unos dulces tradicionales que compró Eli en la mañana y hablando sobre la noche anterior, en la que la rubia se quedó en el bar donde trabajaba Nozomi hasta que cerró. La joven se quedo a petición de su novia, ya que el bar se llenó aún más de lo normal y le pidió ser su ayudante, así que Eli se quedó y le pasaba todas las cosas que Nozomi pedía y también entregaba los tragos ya hechos a quienes estaban más lejos de la peli morada.
-Debo admitir que fue bastante divertido –la bailarina contaba con una sonrisa- es un poco adrenalinico
-¿Y no estás cansada ahora? –Umi abrió la puerta de la habitación que a partir de mañana sería suya
-Para nada, dormí muy bien
La habitación no tenía otra cama, sino que un sofá-cama, y alrededor habían varias cajas y un par de muebles.
-Comencemos sacando las cosas de los cajones y luego los muebles –dijo la rubia
Estuvieron cerca de una hora organizando donde irían las cosas ahora que no estarían en esa habitación. En eso que quitaba un mueble tocaron a la puerta.
-¿Es Nozomi? –preguntó Umi
-No lo creo –respondió la rubia, algo sorprendida
Fue hasta la puerta y la abrió, allí estaba Maki mirando su celular.
-¿Maki? –dijeron ambas jóvenes al mismo tiempo
-Oh –dijo al notar que le habían abierto la puerta- hola
-¿Qué haces aquí? –preguntó la bailarina mientras cerraba la puerta
-¿Qué? ¿No puedo venir? –la pelirroja alzó una ceja
-No es eso y lo sabes –Eli sonrió y fue hasta la habitación que estaban desocupando- sólo es raro verte aquí
-Les venía ayudar –Maki entró a la habitación y notó que aún estaban todos los muebles- ¿hace cuanto llegaste Umi?
-Mmm hace más de dos horas–respondió Umi
-¿Y sigue todo casi igual? –la pelirroja las miró con una sonrisa irónica
-Hacíamos algo importante, comenzamos hace poco –respondió Eli
-Como sea, ¿en qué les ayudo? –la menor se quitó su chaqueta y la dejó a un lado
Las 3 siguieron ordenando y organizando todo lo que había allí. Otra hora más pasó cuando lograron dejar la habitación limpia y desocupada, sólo faltaba deshacerse de lo que no servía y estaría todo listo.
-Maki estás algo rara –Umi comentó después de que notó lo distraída que estaba y la frecuencia con la que miraba su celular- ¿pasó algo?
-… -la menor miró a sus dos amigas antes de responder- estoy nerviosa por mi conversación con Niko-chan
-Debes relajarte –Eli se puso detrás de la menor y puso sus manos sobre los hombros de esta- además te queda todo el día antes de—
-Hablaremos hoy –le cortó- me dijo que tendría tiempo hoy en la tarde, después de las 6, así que hablaré con ella hoy
-Mejor así, entre antes mejor, ¿no crees? –Umi le sonrió- y como dijo Eli antes, no creo que la respuesta de Niko sea negativa, ni nada parecido
-Eso espero –murmuró la pelirroja
-Enserio quiero a nuestra Maki de vuelta –Eli pinchó con su dedo la mejilla de Maki- esta Maki es muy deprimente
-Déjame en paz –quitó la mano de la rubia de su cara y la miró levemente sonrojada
-Sé a qué te refieres –Umi se acercó y miró a la compositora con fingida decepción- y pensar que solía ser súper confiada en si misma
-¡Ya cállense! –esta vez la cara de Maki se volvió casi tan roja como su pelo
Siguieron ordenando hasta que dieron las 4:30. Maki se despidió de sus dos amigas y se fue en dirección a su casa, debía darse una ducha y cambiarse antes de ir con Niko.
Llegó al departamento de la pelinegra, respiró profundamente antes de tocar la puerta. No tuvo que esperar demasiado hasta que Niko le abrió la puerta. La idol estaba vestida de forma sencilla, una falda, una playera y pantuflas, no gran cosa y aún así hizo que el corazón de la menor se acelerara.
-¡Bienvenida Maki-chan! –la recibió con entusiasmo y se hizo a un lado para dejarla pasar
-Gracias –dijo de forma casi inaudible, su nerviosismo por el tema y que Niko se viera tan bien casi sin esfuerzo la tenían al borde de la locura
El par caminó hasta la alcoba de la mayor y se sentaron en la cama, Maki le preguntó por su día y esta le contó cómo había bailado hasta que sus piernas no daban más, a penas si lograba caminar luego de la sesión, pero no le molestaba, ya que estaba haciendo lo que amaba. La pelirroja la escuchó con una pequeña sonrisa en sus labios, disfrutando la cara de satisfacción de su novia al contarle que logró aprenderse la coreografía y podía bailarla casi sin errores. Niko luego le pregunto cómo estuvo su día y le contó que la pasó con Eli y Umi ayudándolas a dejar todo listo para el cambio.
-¿Crees que esté bien? –la pelinegra la miró preocupada
-Lo está –sonrió- pese a que aun tiene todo muy presente, creo que tenernos y a Kotori le ha ayudado bastante
-Eso es muy bueno –sonrió- me hubiese gustado poder apoyarla más, pero lamentablemente no podía cancelar las sesiones de prácticas y—
-Está bien Niko-chan –le acaricio la mejilla para retirarla casi al instante- ya podrás ayudarnos mañana a llevar todas las cosas de Umi al departamento de Eli
-Eeeh, se escucha como mucho trabajo –se quejó con una sonrisa
-¿No querías ayudar? –se burló
-Sí, sí, ya que –Niko se rió
Se hizo una breve pausa
-¿Y de qué me querías hablar? –preguntó la pelinegra
-Eso veras… -se puso a jugar con un mechón de su cabello en un intento de calmar sus nervios- quería hablar sobre lo de mantener nuestra relación en secreto
-Oh… de acuerdo –Niko se mordió el labio inferior
-Sé que dije que estaba bien lo de mantenerlo en secreto y eso es cierto –apretó un poco sus labios antes de continuar- no me molesta que las personas no sepan que soy tu novia, de hecho me gusta así, no quiero llamar la atención ni nada de eso, pero…
-¿Sí? –Niko le dio una pequeña sonrisa para alentarla a que hable
-Me hace cuestionar un poco el que sientes… porque veras… la mayoría de los primeros pasos los he dado yo y… me siento tal vez… un poco insegura, esta es mi primera relación y no sé si todo esto es normal o si estoy pensando demasiado –sin darse cuenta comenzó a dejar caer algunas lagrimas, se sentía frustrada sin entender el porqué, entre más hablaba más tonta se sentía- lo siento
-Tranquila –Niko se le acercó y tomó su cara entre sus manos- no tienes porqué disculparte. Tienes razón en lo que dijiste, creo que yo no he demostrado tanto como tú lo has hecho
-Niko-chan –puso una de sus manos sobre la de la pelinegra, sus lágrimas seguían cayendo, el que Niko entendiera y le diera la razón la hacía sentir aun más tonta por dudar de ella- lo siento, todo esto es abrumador, nunca había sentido esto y es algo tan fuerte que llega a ser molesto, pero a la vez me hace tan feliz que yo—
Niko la cortó con un beso, uno tierno y delicado, usando sólo la fuerza necesaria para callarla. Le costó reaccionar, pero Maki logró reciprocar el beso. Cuando se separaron se sentía de alguna forma más tranquila y mirar a los ojos rojos de su novia la reconfortaba.
-Maki-chan está bien –le dio una cálida sonrisa- entiendo perfectamente por lo que estas pasando
-¿También te pasó en tu primera relación? –preguntó. Niko apretó un poco los labios para evitar volver a besarla desde su punto de vista Maki tenía una tierna expresión en su cara
-No –negó con la cabeza- me pasa ahora, contigo
Eso a la pelirroja la tomó por completa sorpresa, simplemente no esperaba semejante confesión. Le dieron ganas de volver a llora, pero esta vez no tenía idea del porqué.
-Niko-chan idiota –infló sus mejillas
-¿Eeh? ¿Por qué? –se quejó la mayor
-¡Porque si!
-Pues tu más, ¡tsundere!
-¡Enana!
-¡Mocosa!
-¡Ególatra!
-…
-…
Ambas comenzaron a reír después de quedarse mirando fijamente. Maki se acercó más a Niko y la abrazo, se acomodaron lo mejor posible hasta que esta quedo sentada sobre las piernas de la pelirroja. Maki apoyó su cabeza en la clavícula de Niko.
-Te amo –murmuró Niko- por favor no dudes de lo que siento. Lamento mucho si no lo he demostrado como debería
-No –intervino- está bien, lamento yo haberme dejado llevar por la inseguridad del momento
Niko abrazó la cabeza de la menor y acaricio su rojo cabello, Maki por su parte la acercó más con sus brazos rodeando su cintura. Ese cómodo momento fue interrumpido por el gruñido del estomago de Maki.
-Mmm ¿Maki-chan tiene hambre? –Niko se burló
-N-No he comido desde la 1 y me moví bastante ayudando a Eli y Umi con el departamento –la menor se sonrojó, llegando a un color parecido al de su cabello. Se cruzó de brazos y desvió su vista de la pelinegra- es lógico que tenga hambre
Su estomago volvió a sonar. Niko soltó una carcajada.
-Y vaya que tienes hambre –se levantó de las piernas de su novia y suspiró fingiendo exasperación- no queda de otra –movió su cabeza de lado a lado- tendré que prepararte un súper delicioso platillo de tu comida favorita. Debes estar agradecida de tener a la amable Niko como novia
-… -Maki desvió su mirada y se puso de pie, dispuesta a salir de la habitación
-¡Hey no me ignores!
-No lo haré si dejas de decir tonterías
-Eres una mal educada –Niko puso sus manos sobre su cadera- te preparare comida y aún así me tratas de esa forma… jumm
La menor soltó un largo suspiro y fue hasta su novia, se posiciono frente de ella.
-G-Gracias –susurró, sonrojada
-¿Mmm? ¿Qué fue eso? No te pude oír bien –Niko puso su mejor cara de inocente y miró a la menor
-D-Dije que gracias –el color rojo de su cara aumento
-Eres adorable Maki-chaaan –la abrazó con fuerza- pero no tanto como Niko
-¡Mou lo que sea!
-Bien es tiempo de cocinar algo delicioso –Niko se separó de la pelirroja y fue hasta la cocina
Maki la siguió de cerca e intentó ayudarla en lo que más pudo, aunque no fue mucho.
.
Umi al volver a su departamento, fue a la cocina, sacó un poco de leche y tomó un poco. Sentía que su cuerpo le pedía comida, pero a la misma vez no quería comer, le costaba tragar y con sólo un bocado se le era más que suficiente. Fue hasta su habitación y se puso a mirar entre sus cosas, pensando que se llevaría y que botaría. No pasó más de 15 minutos cuando se recostó en la cama con una extraña sensación de vacío en el pecho. Se sentía débil y sin ganas, no entendía bien el porqué, así que decidió dormir.
Al día siguiente se levantó casi tan cansada como la noche anterior o tal vez más, no logró dormirse temprano, estuvo dando vueltas en su cama varias veces antes de al fin conciliar el sueño.
Comió la mitad de una manzana y la dejo sobre la mesa, soltó un suspiro, quería distraerse, pero a la vez no tenía ganas de hacer algo. Se comenzaba a sentir irritada todo lo que quería o sentía estaba siendo contradictorio y la estaba volviendo loca.
Un toque en su puerta la sacó de su huracán de pensamientos y sensaciones.
-Hola… –Kotori la saludó con alegría, que se esfumó casi al instante, la miró con preocupación- Umi-chan
-Kotori –le dio una pequeña sonrisa- pasa
Umi fue hasta la sala de estar y se sentó en el sofá, Kotori por otro lado se quedó de pie entre la cocina y la sala de estar, se quedó mirando la mesa para luego volver su vista a su novia. Camino hasta ella y se sentó a su lado, la quedó mirando un largo rato sin decir una sola palabra.
-¿Kotori? –llamó la peli azul- ¿pasa algo?
-Te vez cansada –respondió
-Ah, es que me costó un poco dormir ayer –intentó sonreír para ver si apaciguaba un poco esa mirada de su novia
-¿Qué has comido desde que te preparé el desayuno hace dos días? –Umi se sorprendió ante esa pregunta y a la vez se incomodó
-Pues no recuerdo… varias cosas…
-¿Qué cosas? –insistió la peli gris
-Kotori ¿a qué viene todo esto…? –le comenzaba a irritar la actitud de su novia y una vez más, no sabía por qué se sentía así
-Responde por favor –Kotori se le acercó más, su tono de voz fue fuerte y dejaba en claro que no la dejaría tranquila hasta responder como quería
-Comí el helado con ustedes –intentó recordar lo que había comido- Ayer comí un poco de yogurt, después donde Eli comí pasta, en la noche algo de leche y hoy una manzana
-… -la diseñadora no dijo nada, sólo se le quedó mirando
-¿Me dirás ahora porqué tantas preguntas?
-¿Por qué no has estado comiendo, Umi-chan? –su mirada era triste
-¿No comer? Pero te acabo de decir—
-Dejaste más de la mitad del helado y lo tiraste –le cortó sus ojos se estaban humedeciendo. Umi sintió su corazón latir más rápido con impaciencia- Eli-chan me dijo que dejaste el plato casi intacto, ahora veo la manzana y le queda la mitad. Sin contar que no creo que un poco de yogurt y leche te alimenten como corresponde
-B-Bueno yo…
-Umi-chan –la tomó de las manos- por favor dime que está pasando
-N-no lo sé –la ansiedad creció y tenía ganas de que Kotori la dejara de cuestionar
-¡Umi-chan! –le gritó, ya rodaban lagrimas por esos ojos dorados que tanto le gustaban
-¡Te dije que no lo sé! –se puso de pie de golpe y se alejó de ella- ¡déjame en paz!
-¡No! –Kotori la alcanzó y la abrazó con fuerza- ¡deja de guardarte todo! Por favor… déjame apoyarte con tu sufrimiento…
-Y-Yo –no aguantó más y se puso a llorar
Este llanto no fue como los anteriores, sentía desahogar su corazón, gritó con rabia, pena y dolor, se aferró a la espalda de Kotori y enterró sus uñas en ella. Todo lo que había acumulado dentro de ella se estaba liberando ahora, toda la angustia, miedo, dolor, rabia, ansiedad, etc. Todo se estaba yendo en un grito desesperado. Sabía que esto lo provoco por mantener la compostura hasta ahora, intentar no hacer un escándalo o la gran cosa de lo que le había pasado.
-Lo siento –dijo al cabo de quien sabe cuánto tiempo, una vez que se calmó un poco
-Está bien, Umi-chan –la mano cuidadosa de su novia le acarició el pelo- debías desahogarte, dejar salir toda tu angustia
No respondió, se limitó a aferrarse un poco más y enterrar su cabeza entre el hombro y la cabeza de su novia.
Despertó sintiendo un ligero dolor de cabeza y ojos, se sentó y gruñó por lo bajo. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que estaba acostada en su cama. En un instante recordó lo ocurrido, ella llorando desconsoladamente en los brazos de Kotori. Se cuestionó si lo habría soñado, pero descartó la idea casi al instante, por la sensación en sus ojos y cabeza, definitivamente debió llorar hasta quedarse dormida.
-Que bien, despertaste –la voz de Kotori la sobresaltó un poco. En la puerta estaba ella con una tímida sonrisa en sus labios
-Kotori… -no estaba segura de que decir o hacer
-Ven, está lista la comida –su sonrisa creció y se fue
Umi no hizo más otra cosa más que obedecer. Se levanto y siguió a su novia hasta la mesa. Allí había ramen preparado y Kotori estaba sentada esperándola. La peli azul se sentó sin decir palabra, se quedó mirando unos segundos el platillo antes de mirar a su novia.
-Por favor come –la sonrisa en sus labios se había ido, reemplazada por una preocupada expresión
-Lo haré, pero… -se levantó y fue hasta su lado- gracias por todo esto, no tienes lo significativo que es para mí
-Debes saber que para eso estoy –le tomó las manos- por favor si necesitas liberar tu carga no dudes en pedirme ayuda, ¿sí? No quiero que te guardes todo, eso no es sano
-Lo haré –se le acercó un poco más- estoy muy agradecida
-Deja de agradecer y ve a comer –se rió la menor
-Sí –sonrió
A diferencia de los días anteriores esta vez no le costó comer, no le costó tragar la comida, como tampoco le dieron ganas de vomitar ni nada por el estilo. Fue todo lo contrario, comió con ganas, en ese momento se dio cuenta de lo hambrienta que estaba. Terminaron de comer y Umi insistió en que ella lavaría las cosas, luego se sentó junto a su novia en el sofá.
-Creo que… tengo sueño –murmuró, recostando su cabeza en el hombro de la peligris
-¿Quieres que te deje para poder dormir? –le preguntó acariciando su mano. Su voz era tan amable que Umi sentía que se derretiría allí mismo
-No –se separó, se puso de pie y le tendió su mano- quiero que vayas a dormir conmigo
Kotori la miró sorprendida, luego se rió, aun así la siguió. Se recostaron en la cama luego que entre las dos la ordenaron. Umi se abrazo a Kotori y cerró sus ojos.
-Gracias por estar aquí conmigo –murmuró
-Ya te dije que dejes de agradecerme –escuchó su risita
-Y yo creo que no puedo agradecerte lo suficiente
-Cuando tienes sueños creo que te vuelves más encantadora –se burló la peligris
-Muy graciosa –le hizo cosquillas. Kotori se rió
Se quedaron un momento abrazadas y en silencio.
-Te amo –dijo Umi, mirándola a los ojos- no tienes idea de cuanto
-Tal vez si… -susurró Kotori, acercándose- tengo una muy buena idea de cuánto, si es que se compara a cuanto te amo a ti
No dijeron más, terminaron de acercarse y se besaron.
.
Umi cerró la última caja con algunas de sus cosas. Era extraño ver su departamento con sólo cajas en su interior y mayor parte de los muebles cerca de la entrada, suspiró con suavidad.
-¿Estás segura de todo esto, verdad? –Kotori apareció a su lado y puso su mano sobre su hombro
-Sí, no creo que pueda pagar el arriendo y todo lo que necesite con los trabajos que puedo aceptar como letrista –Umi le sonrió- tan sólo… es todo tan repentino, rápido… pero no me arrepiento de esta decisión
Había pasado toda una semana desde lo ocurrido con sus padres, una semana y un día para ser más exactos. Con ayuda de Eli y Kotori hicieron todo lo que concernía a cambiar su dirección, le dejó la nueva dirección al conserje por si llegaba correo o algo por error a esa antigua dirección. Se pregunto por milésima vez si sus padres pensarían en ella y en todo lo que pasó. No tuvo mucho tiempo para pensar y deprimirse por ello ya que llamaron a la puerta.
-¿Lista? –Maki estaba en la entrada de su casa y vestida con ropa casual. La peli azul asintió con una pequeña sonrisa- Eli está abajo abriendo las puertas del auto para poder meter las cajas de inmediato
Maki había prestado su auto para transportar las cajas que no fuesen muy grandes y así poder meter sólo los muebles y cosas pesadas en el camión de mudanzas, con eso se ahorrarían dinero y tiempo, aunque tampoco es como si tuviese muchas cosas, les tomaría solo una vuelta probablemente. Entre las tres bajaron las cajas hasta el automóvil, les tomó un par de vueltas, nada más. Eli y Umi fueron en el auto, mientras que Maki y Kotori tomaron un taxi para llegar al departamento. En el departamento estaban Nozomi, Niko y Honoka quienes bajaban las cosas del camión de mudanzas. Les tomó alrededor de dos horas en bajar los muebles y ordenarlos junto con las demás cosas que traían en el automóvil. Al terminar ordenaron comida, mientras esperaban a que llegara limpiaron todo lo que quedó sucio a causa del polvo y tierra. Otra hora pasó y ya estaba todo listo, las cosas ordenadas, todo limpio y las jóvenes sentadas en la sala de estar.
-Al fin acabamos –suspiró cansada Honoka
-Si hicieras más ejercicio no estarías tan cansada ahora –la regañó Umi
La peli naranja sólo la miró e infló sus mejillas, decidiendo ignorar el comentario.
-Será divertido vivir juntas –sonrió Eli
-Ya veremos –sonrió de vuelta Umi
-Creo que tendremos que vigilarlas, Kotori –Nozomi miró a la mencionada y le guiñó- sino se podrían estar divirtiendo demasiado y sin nosotras
-Luego ya nos necesitarían –Kotori miró a la peli morada con una expresión dolida, siguiéndole el juego- sólo pensaran en ellas…
-K-Kotori –Umi la miró sonrojada- que ideas más raras tienes
-Pero no niegas que pueda ser así –comentó Niko mirándola seria
-¡Por supuesto que no sería de esa manera! –la peli azul se sonrojó más
-Umi –Eli la llamó, puso una mano sobre el hombro de la menor- creo que ya es hora de que aceptemos lo nuestro
-… -Umi la quedó mirando luego desvió su vista hacia Maki- ¿Maki me puedo ir a vivir contigo?
-¡No! –gritó Niko, quien se movió y abrazó con fuerza a su novia- ¡Maki-chan es mía! No me la quitaras
-N-Niko-chan –la menor se sonrojó, pero no hizo ningún intento por separarla de ella
-Ahora quieres a Maki-chan también… -Honoka la miró con una burlesca sonrisa- vaya Umi, no pensé que fueras de ese tipo
-U-Umi-chan –Kotori la miró con ojos llorosos
-¡N-No lo soy! –Umi le respondió, su color rojizo fue aumentando- ¡yo sólo quiero a Kotori!
-Oh, ¿después de todos estos años soportándote y así nos pagas? –Eli habló fingiendo indignación- eres de lo peor
-No pensé eso de ti, Umi –Maki la miró con seriedad, mientras que Niko aun no la soltaba
-Agh –gritó la arquera- todas ustedes son unas dementes
-El que te juntes con dementes te hace una también –contestó Niko
-Lo sé –sonrió la peli azul
Las jóvenes siguieron bromeando y hablando de sus diferentes planes para el resto de las vacaciones. Eli se iría la semana siguiente donde sus padres, al igual que Niko y Honoka. Pasó el tiempo y una por una las jóvenes se fueron hasta que sólo quedaron las dueñas de casa.
Eli y Umi terminaron de limpiar y ordenar las cosas que dejaron después de comer con las demás, se recostaron en la habitación de la rubia para ver una película. Horas después ambas fueron a sus respectivas habitaciones.
Eli tenía casi todo listo para volver donde sus padres, sólo faltaba un pequeño detalle que la tenía algo nerviosa.
-¿Ya estás lista Elichi? –Nozomi la abrazó y le dio un beso en la mejilla
-Ya casi –la rubia respondió con una sonrisa y le devolvió el beso en los labios
-¿Qué es lo que te falta? –se separó un poco
-Pues… -Eli desvió su mirada momentáneamente- me falta-s, ¿tú?
-¿Qué? –Nozomi la miro confundida y sorprendida a la vez
-Jeje sé que después de lo que ocurrió con Kotori y Umi debería darme un poco más de miedo pedirte esto, pero la verdad me siento más bien ansiosa por que los conozcas
-Elichi… -la peli morada se sonrojó- ¿me estas pidiendo que viaje contigo y conozca a tus padres?
-S-Sí –Eli la miró con decisión pero a la vez no con cierta incertidumbre- sólo te pido que te quedes dos días, luego te puedes venir, ya que yo estaré allá cerca de dos semanas
-¿Hablas enserio? –hizo una breve pausa- ¿quieres que vaya contigo?
-Sí, hablo enserio
La peli morada pensó unos momentos, no encontró ninguna buena razón para no hacerlo que no fuese un "me asusta", pero se habían prometido superar sus miedos juntas.
-De acuerdo, iré contigo –le respondió con una sonrisa
En el mismo instante en que esas palabras salieron de sus labios, una gran sonrisa se formó en la cara de Eli, que a su vez disipó buena parte de la preocupación de Nozomi.
-¡Genial! –Eli la abrazó con fuerza
Juntas fueron al departamento de Nozomi a arreglar sus cosas para el viaje. En un poco menos de dos horas ambas estaban camino a la casa de los padres de la rubia. Ambas nerviosas-ansiosas. Eli le explicó que le había hablado a su madre y hermana sobre ella, pero no estaba segura de si su padre sabía algo y era él quien preocupaba a las dos chicas.
Llegaron a la ciudad natal de Eli, allí la estaba esperando su madre en el auto de la familia. La madre de Eli era muy parecida a ella, cabello rubio, un tono más claro eso sí, alta, de ojos azules y una formal sonrisa en sus labios.
-Madre me alegra mucho verte –Eli abrazó a la mujer
-Es bueno verte Elichika –su madre terminó el abrazo y le sonrió con dulzura, desvió su mirada hacia Nozomi- tú debes ser Nozomi Toujou
-Así es –la peli morada le sonrió y se acercó un poco, hizo una pequeña reverencia al saludarla- es un gusto en conocerla
-Igualmente –Miró a su hija y su sonrisa se transformó a una más juguetona- Mi Elichika ha hablado muchísimo de ti
-Ma-Mamá –Eli se sonrojó e intentó evitar que revelara algo demasiado vergonzoso
-Será mejor ir a casa –se rió la mujer- tu padre nos está esperando con el almuerzo listo
-D-De acuerdo –la mención de su padre la hizo sentir nerviosa una vez más
Las tres caminaron hasta el automóvil, Eli dejó sus maletas y las de Nozomi en el portamaletas, luego se subió en el asiento de co-piloto.
-Oh creo que no me presenté como es debido –la madre de Eli dijo una vez que ya había comenzado a conducir- mi nombre es Nastia Ayase
-Mamá –Eli miró a su madre con cierto nerviosismo- ¿le dijiste a papá que Nozomi vendría?
-Sí –respondió la mujer con una sonrisa- debiste ver lo nervioso que se puso
-¿Nervioso bueno o nervioso malo? –la joven rubia jugó con su cinturón de seguridad
-Eli –la voz de su madre sonó seria- no debes estar así de nerviosa y con miedo, tu padre te ama y lo sabes
-Lo sé –replicó rápidamente- pero él no estaba muy… feliz una vez que le dije que también me gustaban las mujeres
-Fue muy repentino, y mentiría si te dijera que yo lo acepte como si me hubieses dicho algo totalmente normal
-Pero él se volvió más… distante
-Le costó poder aceptarlo, no puedes esperar que alguien como tu padre acepte algo así de la noche a la mañana, con lo cabezota que es –se rió- luego cuando lo asimiló de mejor manera, no sabía cómo abordar el tema, sin hacerte sentir ofendida o a él
-Ya veo…
-¿Nunca lo pensaste desde su punto de vista?
-Supongo que no lo suficiente…
-Tenías sólo 18 cuando lo hiciste, una adolescente normal, no me sorprende –se volvió a reír
Siguieron hablando durante el camino, pero de otros temas. Al llegar a la casa Eli tomó de la mano a su novia para reunir mayor coraje y no entrar en pánico, incluso si su madre le dijo que todo estaría bien, no podía evitar pensar en Umi y lo que le ocurrió.
-Elichi, tranquila –Nozomi la sacó de sus pensamientos- todo estará bien, lo sé
Entraron a la casa e inmediatamente fueron recibidas por una adolescente, parecida a Eli, pero a la vez no. Su color de cabello era más claro que el de su madre, tenía unos ojos y sonrisas muy brillantes, un aura alrededor de ella que desbordaba ternura, inocencia y pureza.
-¡Hermana! –la joven se lanzó a los brazos de su hermana mayor- te extrañé
-Yo también Alisa –Eli se veía tan feliz abrazando a su hermana, cierta adoración que no había visto antes Nozomi, le derritió el corazón de ternura. Se separaron y quedaron mirando con una sonrisa- ¿Cuándo dejaras de crecer?
-Cuando te pase –se rió la menor. Nozomi no lo había notado hasta ese momento, pero la menor era tal vez tres centímetros más baja que su hermana
-No dejaré que sea así –infló sus mejillas, luego se rieron
-¿Elichika? –escucharon la voz de un hombre
-Padre –Eli hizo un gran esfuerzo por no tartamudear
-Cuanto tiempo, hija –se acercó y le dio un rápido abrazo
-Bastante –le devolvió la sonrisa, sintiéndose más tranquila, aunque no duró mucho ya que su padre posó su vista en su novia
-Tu debes ser Nozomi… la novia de mi hija –sus palabras fueron lentas, como si las estuviese calculando
-A-Así es –la peli morada tragó saliva- Soy Nozomi Toujou, mucho gusto
-Tadashi Ayase –El hombre la quedó mirando un instante antes de sonreír- un gusto en conocerte
En el momento en que vio esa sonrisa sincera en el rostro de su padre, Eli respiró tranquila.
-Dejen sus cosas en tu habitación –el hombre miró a su hija- y bajen pronto para almorzar
-Lo haremos –Eli asintió con entusiasmo, las cosas estaban marchando bien
Juntas fueron hasta la alcoba de la rubia con sus maletas y las dejaron allí. Antes de que salieran Eli abrazó a su novia y la miró con una gran sonrisa en su rostro.
-Te dije que todo estaría bien –le sonrió Nozomi
-Olvido que tienes una increíble intuición –se rió la rubia
Eli acotó la distancia entre ambas y se besaron. Poco a poco olvidaban que debían ir a comer. Se separaron al oír el llamado de Alisa desde el otro lado de la puerta, ambas se sobresaltaron y separaron, intercambiaron miradas, las dos sonrojadas y nerviosas.
-Mejor bajemos –habló Nozomi
Los 5 estaban sentados en la mesa comiendo y hablando principalmente sobre Nozomi, quien era nueva en para tres de ellos. Hicieron preguntas y la peli morada se desenvolvió con fluidez, eso era algo que admiraba mucho Eli de su novia. Todo estaba marchando de maravilla.
-Nozomi porqué no nos cuentas historias… interesantes de nuestra querida Elichika –la sonrisa de su madre la hizo estremecer
-Oh con mucho gusto –Nozomi igualó la sonrisa de su madre- tengo muchas historias interesantes de Elichi
Tal vez las cosas no fuesen tan buenas como ella esperaba.
No tengo mucho que decir jaja. Espero que quedara bien y... bueno queda un último cap (posiblemente jaja)
Rebe: ya las cosas van mejorando... supongo c:
Guest2: Siento que a Umi se le sale el lado tierno cuando no está 100% conciente xD. Sip Kotori no se dejó -w- falta muy poquito :S
Maki Maki Ma: Ya veremos si se arregla -w- sip ya se acabará
Rox: Ellas dos son la segunda pareja que encuentro más tierna (primera RinPana :v)
KotoriNoOyatsu: jeje gracias c:
Danael Chan: Ya era hora de dejar callado a ese señor e-e. Nozomi y Eli son unas indecentes xD. Esperemos que sea así c:
kohitsucchi Tru: oooh enserio? Feliz Cumpleaños! (atrasado o adelantado n-nU) No estoy webiando xDD, se nos va el fic ;o; Nunca he dicho que no habrá zukulenzia en el kotoumi ;) Esta vez no fueron 84 años xD es algo no? jajaja
Guest1: ooh jejeje supongo que hice una pregunta bien dificil xD Umi tomando iniciativa es bien asdsad ;)
Potochan: Jajajaja muchas gracias
Tengo que decir que estuvo bien peleado el umimaki vs el eliumi o.o aunque creo que igual ganó el nicomaki x'DD
Muchas gracias por todo su apoyo hasta ahora y su paciencia, muchisimas gracias c:
Creo que eso sería todo por ahora, Saludos para todos
