En cuanto aparecieron en la recamara Gold le tomo la cara a Regina para besarla, poco a poco la fue despojando de la blusa suelta que traía puesta, sus manos rozaron sus pechos mientras besaba su clavícula, dio un vistazo hacia abajo y observo ese vientre que lo tenía embelesado desde hace tiempo, al ver la mirada de pánico de Regina sobre si le resultaba incomodo inmediatamente disipo las dudas –te ves muy hermosa –esta vez le beso los labios pero se tomó su tiempo, lo cual extraño a Regina, su lengua hacia maravillas en su boca, cuando se separó de ella para tomar aliento, enterró su cara en su cuello dando suaves besos, luego extrañado la miro a los ojos –que ha pasado con tu perfume? –cuestiono levantando las cejas –él bebe… perdón los bebes no son muy asiduos de el –contesto un tanto sorprendida de que notara que no usaba su perfume habitual –que lastima… me encanta –para luego seguir besándola, paso sus manos por su espalda aprovechando para quitarle el sostén, justo como había estado casi fantaseando sus pechos eran más grandes y no desaprovecho la oportunidad de tomarlos con sus manos y masajearlos cosa que Regina reacciono con suaves gemidos, poco a poco se despojaron de la ropa y cuando estuvieron completamente desnudos, ambos estaban ya recostados en la cama y Gold se separó un poco –dime lo que quieres que haga –le dijo serio –que quieres decir? – el sonrió y en un tono tranquilo le paso la mano por la cabeza para quitarle unos cuantos cabellos de la cara –se lo que estás pasando… ya he pasado por eso, yo sin dudas disfrutare pero tú no solo es placer, es una necesidad, no es así? –Regina se ruborizo un poco – no hace falta que lo digas… solo dime que quieres que haga? – al principio dudo un poco, pero era verdad… si las cosas se iban por otro lado seguiría con esa frustración sexual que venía cargando hace semanas –quiero… -trago saliva nerviosa –solo… dilo –la animo Gold – quiero… si estás bien con eso, sexo oral… -Gold sonrió casi con malicia, las mejillas de Regina estaban rojizas de lo ruborizada que estaba –usa tus dedos, no es necesario… -Gold la interrumpió enseguida –y porque yo habría de hacer eso?... secretamente siempre quise probar – y sin más bajo a su intimidad, separo lentamente sus piernas, Regina miraba al techo, si le daba una mirada estaba segura que se arrepentiría, había dicho que sería solo sexo sin embargo Gold se estaba esmerando mucho, no era que le molestara al contrario pero le resultaba confuso, sin embargo la confusión se fue al sentir el primer lengüetazo, está la hizo cerrar los puños contra las sabanas y encorvarse de placer, Gold sonrió aun ni siquiera había empezado, siguió trabajando con su lengua y mientras que sus dedos masajeaban su clítoris, Regina apretaba los labios con dificultad –no te contengas… no hemos llegado hasta aquí para eso, quiero escucharte – Regina al principio no le hizo caso y siguió tratando de ahogar sus gemidos pero luego de unos minutos le resultaba imposible y gimió en voz alta –quieres que siga? –cuestiono esperando una respuesta –no! Grito entre gemidos –te quiero dentro de mí –apenas dijo eso, Gold se reincorporo y Regina lo atrajo hacia ella, besándolo con pasión, el probarse literalmente en sus labios se le hizo una experiencia por demás erótica, luego de un momento sintió la primera embestida lo cual la hizo separar sus labios de los suyos para dar un largo gemido, las embestidas subieron de ritmo, Gold se contuvo, el no vendría hasta no estar seguro que ella lo había hecho antes, cuando noto los temblores característicos Regina vino con un fuerte orgasmo gritando su nombre… su verdadero nombre …"Rumplestiltskin", el no tardo mucho cuando llego al orgasmo dando sus últimas embestidas, ambos cayeron rendidos en la cama, recuperando el aliento.

-gracias –dijo ella aun apenada.

-no me agradezcas… yo también lo disfrute. –luego de unos minutos, cuando recobro el aliento se reincorporo –creo que será mejor que te deje descansar… que duermas bien querida.

-buenas noches. –decía confundida por lo que acababa de pasar.

Al día siguiente Regina amaneció de muy buen humor, el estrés, la frustración se habían ido, gracias Gold se sentía mucho mejor, quiso agradecerlo levantándose temprano y preparando un suculento desayuno.

-buenos días –entro Gold familiarizándose con el olor de la cocina –eso huele bien.

-y sabe mejor… toma asiento, hice el desayuno para ambos.

-no era necesario.

-lo se… solo quería hacerlo.

-ciertamente mi estómago lo agradecerá.

Ambos desayunaron en silencio, de repente se daban pequeñas miradas, Regina lo atendió más que bien, ofreciéndole todo lo que pudiera antojársele.

-creo que si como un bocado más, reventare.

-igual yo.

-no sabía que tenías esos dotes de cocinera.

-ahora lo sabes.

-me tengo que ir… que tengas un buen día, gracias por el desayuno y te veo en la tarde para ir con Whale?

-muy bien. -respondió viéndolo partir.

La mañana transcurrió sin sorpresas, por la tarde muy puntual Gold llego a la mansión para llevar a Regina con Whale.

-lista?

Tomando su bolsa y casi corriendo–estoy lista!.

Al llegar ahí ambos iban tranquilos, sin serlo parecían una verdadera pareja, la enfermera los guio al consultorio, Whale se llevó uno que otro comentario mordaz de Regina por haberle ocultado lo de los gemelos sin embargo ambos salieron felices de ahí, por primera vez Regina veía a sus dos bebes.

-se ven hermosos. –sonrió caminando al auto mientras veía la foto del ultrasonido.

-lo son… te has preguntado que esos niños serán realmente poderosos? El oscuro y la reina malvada… vaya que lo serán.

Regina le dio una mirada de desconfianza, era sabido del hambre de Gold por el poder, por un momento temió que el interés por sus hijos estuviera involucrado con la magia.

-no es lo que estás pensando. –atino a decir serio, subiéndose al auto.

Regina no dijo ni una palabra aun cuando el auto avanzo.

-nunca haría eso Regina… sé que cometí muchos errores en el pasado con mi hijo, pero aprendí la lección de la manera más dura, jamás… escúchalo, jamás pondría en peligro a mis hijos o trataría de beneficiarme con ellos.

-yo no he dicho nada.

-no hacía falta… tu mirada lo dijo todo.

-lo siento.

-lo merezco… cualquiera que me conozca es comprensible que espere lo peor de mí.

-pero has cambiado… quiero creer eso.

-lo he hecho. –Regina le dio una ligera sonrisa. –quieres parar en la cafetería de la abuela?

-me adivinaste el pensamiento.

Al llegar ahí se encontraron con una cara conocida, Robín estaba con sus hombres alegres y con la madre de su nueva hija, al verlos Zelena no pudo evitar hacer una mueca sin embargo ellos no se inmutaron, Gold coloco su brazo en la espalda de Regina de manera protectora.

-Buenas tardes! –dijo Ruby por demás entusiasta cuando se acercó a su mesa. –que puedo ofrecerle a la pareja más poderosa del reino? –guiño el ojo burlona, Gold la miro extrañado.

-quiero una malteada doble. –decía Regina sonriendo.

-doble? Estamos celebrando? –cuestiono la chica.

-un… poco a decir verdad.

-que celebramos si se puede saber?

-tendré gemelos. –dijo casi apenada.

-qué? Has oído abuela? –Casi grito –nuestra alcalde tendrá gemelos! –la mirada de Zelena era casi de odio, Robín por su parte se le veía un tanto cabizbajo.

-esto si es para celebrar! – dijo la abuela desde la barra –la casa invita!

-gracias.

-y usted futuro papa? –cuestiono a un Gold aun en shock.

-lo mismo de siempre.

-muy bien! Ya vuelvo.

-estas bien? –cuestiono Regina al verlo.

-si… no me esperaba tanto entusiasmo por mis hijos.

-vete acostumbrando… esto no es nada en comparación de la reacción de la familia Charming cuando se enteren.

-porque?

-ellos son así, acaso no lo has notado?

-me refiero… porque la emoción?... son mis hijos.

-y míos también, se han convertido en mi familia y… creo que les empiezas a agradar a la gente.

-no creo que pueda acostumbrarme a eso pero tratare de sobrellevarlo –sin pensarlo le cogió la mano, haciendo que Regina se sintiera un poco incomoda. –lo siento –la quito de inmediato.

-no…es solo extraño.

-te sientes incomoda? –Regina le dio una mirada extrañada –por Zelena y el ladrón.

-supongo que tendré que irme acostumbrando.

-podemos irnos.

-no es necesario.

-tampoco lo es aquí, podemos comer en casa… perdón en tu casa.

-ahora es tu casa también… y de verdad no te importa?

-no en absoluto.

-entonces prefiero irme.

-muy bien, pediré la comida para llevar.

Gold se paró de su asiento y se dirigió a la barra, en el camino se topó con Robín que estaba sentado muy cerca de ahí.

-buenas tardes señor Hood…y demás señores –dijo ignorando a Zelena, Robín asintió la cabeza a modo de saludo. –Ruby querida mi mujer está algo cansada… han sido demasiadas emociones, nos apetecería comer en casa.

La cara de Ruby no tenía precio –muy bien, ya los pongo para llevar –sonrió emocionada.

-con permiso –volvió a pasar junto a los hombres alegres.

Cuando Ruby llevo la comida, Gold salió tomando de la cintura a Regina.

Para el siguiente mes las cosas entre Gold y Regina eran cada vez mejores, siempre se vieron como maestro y discípula, sus hijos les estaban enseñando lo que era tratar de ser amigos, el sexo no había ocurrido de nuevo, sin embargo uno que otro beso apasionado a mitad de conversación había sido ya habitual, ninguno hablaba sobre el tema, solo se dejaban llevar, Regina estaba ya pasando los ocho meses la espera se acortaba cada día, los encuentros con Robín y Zelena se habían hecho algo casi cotidiano, sin embargo no le afectaba tanto como a su hermana.

-te ves encantadora –decía Mary Margaret con una sonrisa de oreja a oreja.

-si tu idea de encantadora es convertirme en un globo humano… lo soy. –dijo sarcástica.

-lo digo en serio, pareciera que brillas… quieres un te? Tengo unos panecillos riquísimos.

- y sigues queriendo engordarme –Mary Margaret sonrió extrañada.

-te encantaran.

Justo cuando Regina se ponía de pie para seguirla al comedor sintió una punzada en el vientre que la hizo detener su marcha.

-Regina! Estas bien?

-algo está mal… -se quejó llevándose las manos al vientre.

-qué pasa?

-siento… -no logro terminar la frase cuando una punzada más fuerte la hizo encorvarse y soltar un grito.

-David! –grito Mary Margaret.

-es muy pronto… aún no están listos.

-tal vez es algo momentáneo, solía tener falsas contracciones cuando esperaba a Neal –dijo tratando de calmarla –quizás comiste algo que te cayó mal.

-solo he comido lo que me enviaste en la mañana.

-yo? Regina no he enviado nada.

-los pastelillos con crema? –cuestiono impaciente mientras Mary Margaret la ayudaba a sentarse.

-no he enviado nada, lo juro… David! –volvió a gritar.

-qué pasa? –entro casi corriendo el príncipe.

-Regina se siente mal, hay que llevarla al hospital

-soy una estúpida! –dio un grito más cuando David la ayudaba a pararse y sintió líquido que salía de sus piernas.

-Regina! Se ha roto la fuente.

-ha sido ella!... si algo les pasa a mis hijos juro que… -no pudo seguir cuando el dolor se incrementó. –busca a Gold, él tiene que estar ahí. –le tomo la mano a Mary Margaret.

-por supuesto, tu llévala al hospital David.

-muy bien… arriba Regina –mientras la tomo en brazos, Regina ni siquiera se quejó el dolor era insoportable.

Mary Margaret corrió a la tienda de Gold que este al verla entrar corriendo se sorprendió un poco.

-Gold tienes que venir conmigo al hospital.

-de que hablas?

-es Regina, algo está mal con los bebes.

-que paso! –grito furioso.

-no se bien… David la llevo al hospital.

Gold la tomo del brazo de mala gana y ambos aparecieron en el hospital.

-donde esta Regina? –pregunto furioso a la recepcionista que lo miro espantada –la alcalde por dios santo! O tengo que ir cuarto tras cuarto?!

-la está atendiendo el doctor Whale. –la recepcionista le pidió a una enfermera que los guiara hacia donde estaba, al llegar ahí Whale salía del cuarto.

-qué pasa? –pregunto exasperado.

-algo no es normal, se le adelanto el parto… pero no creo que haya sido de forma natural, Regina no ha tenido ninguna complicación, le hemos dado medicamentos pero nada funciona.

-y?

-la meteremos a cirugía en unos minutos, puedes hablar con ella si lo deseas iré a constatar que todo esté listo, esto es de urgencia Gold.

La mirada de Gold fue de devastación, dio un suspiro y entro al cuarto.

-hola. –trato de sonar lo más tranquilo posible.

-te han dicho? –dijo con lágrimas en los ojos.

-si… todo saldrá bien.

-ha sido ella.

-quien?

-Zelena –dijo con odio –recibí unos estúpidos postres de parte de Mary Margaret pero ella no los envió, luego de comerlos me sentí mal, la fuente se rompió… -hizo una mueca al soportar una contracción más.

-tranquila… todo estará bien, en cuanto ella… si algo tuvo que ver, yo no la perdonare Regina.

-ni yo.-respondió enérgica

La operación se llevó más del tiempo estimado, afuera Gold estaba por demás nervioso, la familia Charming seguía acompañándolo, Henry se paseaba por el lugar de un lado a otro, cuando finalmente salió el doctor...

-ha sido una operación difícil, por un momento… creí que no lo lograrían, algo impedía las cosas.

-yo sé bien que ha sido, cómo están?

-en un momento podrás ver a tus hijos, estarán en una incubadora por un tiempo.

Gold respiro de alivio –y Regina?

-esta sedada, necesitara mucho reposo… desintoxicarse de lo que sea que la ataco.

-muy bien.

-mi mama está bien? –cuestiono Henry preocupado.

-esta bien hijo –le toco la espalda Gold, vayamos a conocer a tus hermanos.

Todos se dirigieron a los cuneros, ahí había dos grandes incubadoras con cada bebe dentro, se veían tan pequeños y frágiles, solo se le permitió entrar a Gold mientras que los demás observaban a través de los ventanales, Gold toco a sus hijos a través de los guantes incrustados en las incubadoras, a la primera que toco fue a la niña, se le notaba el pelo de un castaño muy claro, blanca y por lo que podía decirse era la misma cara que Regina, el pequeño varón era similar a su hermana solo que con el cabello más oscuro, Gold sonrió y no pudo contener las lágrimas, cuando salió de ahí…

-están hermosos… felicidades Gold. –le dijo Mary Margaret.

-gracias.

-serán la adoración de todos. –complemento Emma.

-cuando los sacaran de ahí? –pregunto Henry.

-ellos están muy pequeños chicos, pero sin duda en un par de semanas estarán en casa.

-Regina esta sedada… podrían cuidar de ella? –cuestiono Gold.

-no tienes ni siquiera que decirlo –contesto David.

-a dónde vas? –pregunto Emma.

-no tardare… necesito arreglar un asunto pendiente.


Y aquí nos quedamos! XDDDDD en esta ocasión me tarde porque he tenido mucho trabajo sin embargo dado los reviews… ps ni me apuraba tanto…hahahaaa no se crean… bueno si la vdd…XDDDDD pero bueno aquí está el capítulo cinco, tengo la intención de terminar este fic a pesar de la poca respuesta de ustedes, no me gusta dejar las cosas incompletas, solo en una ocasión deje así un fic y fue por causas mayores, pero bueno ya nacieron los gemelos! Espero que les haya gustado el capi, y pues bueno parece que alguien estará en problemas el siguiente capi jijij… el fic se está yendo rápido porq como ya les he comentado antes, no soy de fics largos, sin embargo tratare de darle a todo su lugar, espero nos leamos en el siguiente capi! Ahhh y sugieran nombres para los bebes que siempre me hago un lio con eso XDD Saludos.

evazqueen: gracias por el review!, en el sig capi más Charming y pues si maléfica presente, me encanta ellaaa asi con ese aire misterioso y súper guapa XD apenas reaccione Regina Malefica se hará presente.

GabyEvilRegal4Ever123: awww lo sé! Yo tengo tantas ganas de leer un GoldenQueen u.u aunque sea en ingles! Y ni asiiiii pipipi hahaha ps ya ni modo a conformarme con escribir uno hahaha gracias por el review! He estado un poco ausente no me he leído tu fic al rato me paso por allá, saludos!