- ¿Qué te ha parecido? – preguntó Brittany mientras salía junto a su compañera de la clase de danza.

- Has estado genial, menos mal que la profesora ha sabido ver tu talento y no como la profesora de canto conmigo – respondió Santana.

- Gracias y tranquila, ya verás como Carmen verá tu talento tarde o temprano.

- Ojalá.

Ambas caminaban por el pasillo de la escuela de NYADA, por suerte hoy por ser el primer día solo tenían que dar las clases de canto y danza. Se dirigían a la salida del edificio, pero algo las frenó, alguien se estaba peleando en medio del pasillo. Las dos comenzaron a correr hasta llegar al lugar, allí se encontraron a dos chicos pegándose puñetazos, al lado de ellos estaban Quinn y Rachel, las cuales intentaban separarlos.

- ¡Finn déjalo, suéltalo! – gritaba Rachel intentando que su novio soltase al otro chico rubio.

- Sam, no le pegues, no hace falta que te pelees con él – gritaba también Quinn mientras veía como su novio pegaba al moreno.

- ¿Por qué se están peleando? – preguntó Brittany a su amigo Mike, quien también estaba presenciando la escena.

- Sam ha venido a recoger a Quinn como todos los días tras salir del curro y ha visto como Finn se acercaba demasiado a su chica, se ha puesto celoso y no ha podido controlarse - comentaba Mike intentando acercase a ellos para poder separarlos.

- ¿Qué a dicho? – preguntaba Santana quien se había entretenido viendo como los otros dos se pegaban.

- Que se están peleando por motivos de celos – respondió la rubia.

- Chicos parad. Finn no querrás que venga un profesor y te expulse, y tu Sam no querrás que por tu culpa le hagan lo mismo a Quinn ¿no? – dijo Mike colocándose entre medias de los dos.

Aquel pasillo cada vez se llenaba de más alumnos que querían presenciar la pelea de los dos chicos, por lo que dentro de poco algún profesor se percataría de que algo mal estaba pasando. Rachel intentaba subirse a la espalda de su novio, así creía ella que él se movería menos y dejaría de pegar a Sam. Tras unos cuantos intentos fallidos, ya que su novio era bastante alto, logró subirse. Quinn también intentó pensar en algo para poder separarlos, lo que tenía claro es que no iba a hacer la misma estupidez que Rachel, por lo que optó por sujetar a su novio por la cintura y tirar de él. Entre ellas, la ayuda de Mike y Brittany, la cual se sumó al ver que no lograban nada. Santana se dedicó a observar la escena, no entendía nada, no sabía que hacer. Lo que tenía claro es que no iba a ayudar a la morena que previamente le había insinuado que no tenía talento. Al fin Brittany pudo alejar a Finn del otro chico rubio, al igual que Mike con Sam. La escena acabó de tal manera que Rachel parecía que se había montado en un toro mecánico a máxima velocidad; Quinn salió algo mejor, simplemente tenía algunos pelos por la cara; pero los que peor salieron parados fueron los chicos, ambos tenían moratones por toda la cara, Sam sangraba por la boca, mientras que Finn lo hacía por la naríz. Todos creían que aquella pelea había acabado, pero no fue así, Rachel comenzó a hablar.

- La próxima vez mantén a tu novia alejada de mi novio – dijo mirando a Sam a la misma vez que se colocaba en su sitio la falda y se arreglaba el pelo.

- ¿Perdona? Fue tu novio quien se acercó a mí – respondió Quinn cabreada tras haber escuchado eso sin dejar que su novio dijera nada.

- Sé perfectamente que Finn no haría eso, es más, se bien que le pediste a él que te besara. A si que mantén tus zarpas lejos de mi chico lagarta – amenazó Rachel acercándose un poco más a la rubia.

- Te vas a enterar – dijo Quinn, y sin decir nada más se lanzó encima de la morena agarrándola del pelo y empujándola contra las taquillas.

Rápidamente Rachel comenzó a chillar y a defenderse, por lo que hizo que los demás tuvieran que ir a separarlas. Fue difícil ya que Quinn la tenía bien agarrada del pelo. Sam cogió a su novia y Finn hizo lo mismo con la suya, pero ambas seguían dando patadas al aire e intentado soltarse de los brazos de sus novios, pero no obtuvieron éxito.

- Ya chicas, parad, ¿no veis que todo esto va a ser peor? – comentaba Brittany, aún entre medias de ellos, para intentar calmarlas.

- Hacedle caso a Brittany, esta pelea no tiene sentido – secundaba Mike.

Santana que aún permanecía pendiente de aquella escena recibió un mensaje, metió su mano en el bolsillo de su pantalón, de él sacó su móvil y lo leyó. Era de su novio, Dave Karofsky, al parecer no podía ir a recogerla, por lo que tendría que ir andando hasta su casa. Esto la desanimó, ya que posiblemente estaría lloviendo. Sabía desde ayer que hoy iba a llover, pero con las prisas de esa mañana se le había olvidado coger un paraguas. Todo esto hizo que a Santana se le notase la cara de preocupación, ya que odiaba la lluvia, se sentía como un gato mojado y lo odiaba. Brittany rápidamente se percató de que algo iba mal, por lo que se acercó a ella y le preguntó.

- ¿Que te pasa? – dijo poniéndole una mano en el hombro.

- Nada, no me pasa nada – respondió intentado obviar la pregunta.

- Va, dímelo, al fin y al cabo me tendrás que soportar durante todo el año y al final acabarás siendo mi amiga, sino me lo dices tú te lo sacaré yo – comentó Brittany mientras se remangaba la manga.

- ¿Que vas a hacer? – preguntó Santana algo dubitativa al ver como aquella rubia se subía la manga.

- Pues sacarte la lengua para que así me lo digas – respondió intentando parecer seria.

- ¿Qué? ¡No! – dijo cogiéndole del brazo para que no lo hiciese.

- Si no quieres que lo haga dime lo que te pasa – intentaba sobornarla para que se lo dijese.

- Está bien, pero es una tontería en realidad – comentaba Santana algo avergonzada.

- Nada es cualquier tontería, venga dime.

- Estoy así porque antes, el coche se me estropeó, tenía prisa y no llegaba a la primera hora. Se lo dije a mi novio y este me acaba de mandar un mensaje diciendo que no puede recogerme y está lloviendo y… - estaba terminando de decir Santana cuando Brittany la interrumpió.

- Y no pasa nada porque te vienes conmigo, nosotros vamos ahora a tomarnos algo en la cafetería de enfrente, vente y luego te acerco a tu casa ¿Quieres?

- No, tranquila, cojo un autobús, además no vivo tan lejos – intentaba excusarse Santana.

- No valen peros, te vienes con nosotros y luego te llevo a tu casa – terminó de decir la rubia agarrándola del brazo y tirando de ella para llevarla hasta el grupo.

Mientras ellas estaban hablando, la cosa entre las otras dos chicas se calmó, aunque aún seguían con los humos un poco subidos.

- Bueno, ¿nos vamos? – preguntó Brittany mirando a los demás.

- Sí, quiero ya salir de aquí, es volver a la rutina y ya me canso – comentó Mike.

- ¿Tu cuando no te vas a cansar, eh? – dijo Quinn ya más calmada.

Comenzaron a recorrer los pasillos hasta llegar a la salida de la escuela, allí comprobaron que en vez de llover lo que parecía era que estaba diluviando.

- Con lo que odio yo la lluvia – dijo Santana en voz baja mientras veía como el agua caía de aquella forma.

- Tranquila, llevo paraguas – respondió Brittany dejando a la morena algo extrañada, ya que creía que lo había dicho en un tono más bajo para que nadie la oyese.

Brittany sacó el paraguas de su bolso y lo abrió, rápidamente le extendió la mano a Santana para que la agarrase y se metiera debajo de él. Esta corrió rápidamente para cobijarse en aquel paraguas, hasta que no entró no vio que la tela con la que estaba echo tenía dibujos de patos. Pero dejó de mirar a aquellos patos y a tiritar cuando el viento comenzó a soplar.

- Cuando tiritas te pareces a Lord Tubbington, a él tampoco le gusta la lluvia – comentaba Brittany mientras se pegaba más a la morena para darle calor.

- ¿Quien es Lord Tubbington? – preguntó Santana algo interesada percibiendo el calor procedente del cuerpo de Brittany.

- Es mi gato, aunque yo creo que en realidad es una persona dentro de un cuerpo de gato – respondió Brittany en un tono más bajo para que solo la oyese la morena.

Santana se quedó un poco anonadada, no entendía muy bien lo que aquella chica le estaba diciendo, pero aunque no la entendiese le hacía gracia. Todos, Sam, Quinn, Mike, Brittany, Santana e incluso la pareja formada por Finn y Rachel cruzaron la calle y entraron rápidamente en la cafetería. Finn y Sam se acercaron al mostrador para preguntar si podían curarles un poco las heridas, mientras que los demás se sentaban en una mesa.

-Bueno… Santana ¿no? ¿Que tal tu primer día? – preguntó algo interesada Quinn.

- Sí, pues no digamos que del todo bien – respondió Santana echándose en el respaldar de la silla.

- ¿Y eso? – volvió a preguntar la rubia.

- Porque ha tenido un encontronazo nivel 1 con la profesora de canto – respondió Brittany al ver la cara de Santana.

- ¿En serio? ¡Osea que te has revelado en el primer asalto! Que grande – comentaba sonriente Quinn.

- Si, y es más ha estado a punto de abandonar la clase, pero Carmen le ha dado otra oportunidad – dijo Brittany con cara de asombro mientras Santana oía la conversación.

- Algo bueno deberías de haber hecho en la audición para que te de otra oportunidad – comentó Mike.

- Pues yo no sé que es lo bueno que le ha visto, la verdad – soltó Rachel mirando para otro lado.

- Tú cállate, que bastante tenemos con soportarte – dijo Quinn mirándola de arriba abajo.

- Mira bonita, a saber a quien te has tenido que tirar para estar tú en esa escuela – terminó por decir Santana colocándose recta.

- Ya, chicas, no empecéis – dijo Brittany intentando calmarlas.

- Eso, mientras que tu las tranquilizas voy a pedir yo los cafés – comentó Mike levantándose del asiento.

Horas después, y tras haber entrado en calor, decidieron pasear por Nueva York, ya que la lluvia cesó. Fueron a diversos lugares, primero estuvieron en Times Square, allí Mike y Brittany se unieron a un flashmob, en el cual participaron más de doscientas personas. Después de acabar, Quinn se entretuvo en algunas tiendas, esto hizo que más de una se uniera a ella y comprasen ropa. Donde además aprovecharon para almorzar. La siguiente parada fue Broadway, donde visitaron algunos teatros y donde tuvieron que soportar algún que otro comentario de Rachel sobre Barbra Streisand y sus fantásticos musicales. Por último, el lugar al que fueron fue Central Park, allí una paloma hizo de lo suyo y le dejó un regalito a Rachel en su nuevo abrigo rojo. Está entre chillidos y palabras inentendibles limpió su chaqueta. Mientras Quinn se reía de Rachel y los demás estaban pendientes por si acaso les daba por volverse a pelear, Brittany cogió a Santana del brazo, y se la llevó a un fotomatón que había cerca.

- ¿Me vas a violar en un fotomatón? – bromeó Santana entre risas al ver el lugar hasta donde le había llevado aquella rubia.

- Más quisieras, pero no – dijo entre risas – entra, vamos a hacernos nuestras primeras fotos – terminó de decir Brittany cogiendo a la morena de la mano y sentándose en el asiento ya dentro de la máquina.

- ¿En serio quieres que nos hagamos una foto? – preguntó Santana al ver que su amiga metía la moneda en la ranura y se colocaba bien el pelo.

- Si, va, colócate bien el pelo, que con el viento se te ha movido un poco. ¿No querrás salir mal en nuestra primera foto no? – comentó Brittany intentando quitarle algún que otro mechón que tenía la morena por la cara.

- Está bien – dijo al fin Santana rindiéndose.

Entre risas y algún que otro tropezón, terminaron de hacerse las fotos. Al salir de la máquina comprobaron que tal salieron las fotos. En una de ellas aparecían sacando la lengua; en otra Brittany le tapaba los ojos a Santana, mientras hacía muecas con la cara; en la tercera intentando poner cara de miedo; y la última, ambas aparecían sonriéndose mutuamente.

-Qué bonitas – dijo Brittany.

- Sí jaja, a mi me gusta mucho tu cara en esta – comentó Santana señalando la foto en la que Brittany le tapaba los ojos.

- Jajaja, pues a mi me gusta esta – dijo señalando la foto en la cual ambas aparecían sonriéndose.

- Sí, esa también es muy bonita.

- Jo, me encantó que hayas entrado en NYADA y que nos hayamos conocido – dijo Brittany abrazando a Santana sin que esta se lo esperase, provocando que una leve sonrisa se le dibujase en la cara.

- A mi también – terminó por decir mientras respondía al abrazo de su amiga.

Tras estar unos segundos más abrazadas, volvieron al lugar donde estaban sus amigos. Después, todos juntos, volvieron al lugar donde tenían los coches aparcados, y allí se despidieron. Empezaba a llover, por lo que Santana rápidamente se metió en el coche de Brittany, un audi blanco.

-Que frío – dijo tras meterse y frotarse con la palma de las manos los brazos.

- Te lo dije antes, eso te pasa por no traerte una chaqueta – comentó Brittany entre risas – Toma, ponte la mía, yo no tengo frío.

- No, no quiero pasarme, ya bastante has hecho hoy por mí – respondió la morena haciendo un gesto con la mano.

- En serio, póntela, es más, pondré la calefacción para que estés más calentita – dijo quitándose la chaquete y estirando el brazo para que la cogiese.

- Está bien – al fin la cogió y se la puso, en ese momento comprobó como aquella chaqueta olía a ella, a un perfume con olor a chuches – me encanta este olor.

- Gracias, a mi también me gusta el tuyo, te lo he olido cuando nos hemos abrazado y me ha encantado jaja – comentó Brittany encendiendo la calefacción y poniendo rumbo a la casa de Santana.

- ¿Puedo poner la radio? – preguntó la morena.

- Si, claro, toda tuya – respondió la rubia sin apartar la mirada de la carretera.

Varios minutos después, llegaron al lugar que le había indicado a Brittany. De repente una canción conocida para ambas comenzó a sonar, era "The only exception" de Paramore. Ambas se miraron, sabían que ese día habían conectado e iba a ser una amistad muy peculiar. (Recomiendo que lo leáis con la canción de fondo)

- Lo que dije esta tarde es verdad, no se, desde el primer momento que te vi sentí que conecté contigo. Puedes llamarme loca si quieres pero es lo que sentí – dijo al fin Brittany.

- No fuiste la única, yo también lo noté, creo que a esto se le llama un ¿intercambio de energía? – respondió Santana.

- jaja no se, pero me gustó mucho haber sentido eso y haberte conocido.

- Y a mi, me has hecho muy feliz hoy– dijo Santana acercándose a Brittany y abrazándola – Gracias.

- De nada – respondió la rubia correspondiendo al abrazo.

- Bueno, me voy ya, no quiero robarte más tiempo – se soltó del abrazo

- No pasa nada.

- Aih! Que se me olvidaba devolverte la chaqueta – comentó santana antes de salir del coche.

- No importa, quédatela, mañana me la devuelves, así tienes un motivo para hablar conmigo jaja.

- Está bien, nos vemos mañana.

- Hasta mañana – terminó de decir Brittany, Santana cerró la puerta del coche y esta se volvió a despedir con la mano y se marchó.

Santana volvió a su departamento, tal y como lo hizo la noche anterior, pero esta vez más feliz.

Siento haber tardado tanto en escribir, pero por motivos de estudios, las clases y demás no lo he podido subir antes. Perdonadme, a cambio os recompenso con un capitulo más largo