Comienza otro día más en la cuidad de Nueva York, en una de las calles cerca de la gran manzana. Allí es donde vive Brittany junto con su novio Artie. Hace más de cinco meses que viven juntos, tienen sus peleas, pero nada que no se arregle con un beso. Ambos yacen tumbados en la cama, Brittany lleva despierta un par de minutos, pero no se quiere levantar hasta que su novio no se despierte. Le gusta levantarse de la cama con un beso de buenos días. A pesar de que anoche llegó tarde tras haber acompañado a Santana, hoy se siente totalmente descansada.

-Buenos días preciosa – dijo Artie tras abrir los ojos y darle un pequeño beso a Brittany en los labios

- Buenos días – contestó recibiendo el beso.

Ambos se miran fijamente, Brittany le sonríe mientras que a él se le viene a la memoria la pregunta que le quería hacer anoche cuando la vio llegar, pero no se la pudo hacer ya que Brittany se metió en la cama y se quedó dormida.

- ¿Me vas a decir que es lo que te traías anoche que no parabas de sonreír? – preguntó el castaño con una media sonrisa intentando no parecer celoso.

- ¿Anoche? ¡A sí! anoche fue una de las noches más divertidas de mi vida, sin dejar de contar el día entero – respondió la rubia mientras se le dibujaba una sonrisa en la cara.

- ¿Y eso? ¿Qué hiciste? – volvió a preguntar arqueando un poco las cejas.

- Ayer conocí a una chica, se llama Santana, y cuando la conozcas te va a encantar. Es nueva en la escuela de NYADA y será mi compañera durante TODO el curso – Brittany se incorporó y empezó a mover las manos hacia todos los lados mientras le hablaba de aquella chica – es increíble como canta, deberías de haber estado allí, era como si estuviera viendo a la mismísima Amy, su voz y su forma de moverse por el escenario era para levantarse y no parar de aplaudir. Si un día de estos necesitas a una cantante para un musical tuyo deberías de contratarla, seguro que clavaría todos los musicales.

El comentario de Brittany hizo pensar a Artie. Él era un director de obras teatrales y musicales, últimamente llevaba tiempo escribiendo una de sus grandes obras, era el mejor musical jamás creado y estaba a punto de acabarlo, por lo que pronto necesitaría alguna actriz que hiciera que su obra brillase en Broadway.

-¿Te he hablado del musical que estoy escribiendo? – preguntó con una sonrisa en la boca.

- ¿Cuál? ¿el de los gatos? – respondió Brittany intentando averiguarlo.

- No, ese no es mío, te hablo del que estoy terminando de escribir – dijo mientras se acomodaba en la cama.

-Creo que aún no me has hablado de él – reveló la rubia girando un poco la cabeza.

- La obra/musical está basada en romeo y julieta, pero ambientada en la actualidad. Ella, así es como se llama la protagonista, huirá de su familia y de todo lo que le rodea, en esa huida conoce a Nick, que al contrario de Ella él no tiene familia e intenta sobrevivir de la calle. Algo hace que ambos dependan el uno del otro, pero lo que no sabe Ella es que Nick esconde un gran secreto, el cual no puede revelar sino la perderá para siempre. Esto hace que Ella se acerque más a él, provocando que finalmente su secreto salga a la luz – Artie continuaba contándole la historia de aquella obra, haciendo que la mente de Brittany volara a otro mundo y se imaginase todo tal cual él lo contaba.

Cuando al fin Artie terminó de contarla, Brittany no podía de dejar de imaginársela, pero el castaño rápidamente la sacó de sus fantasías ya que iba siendo hora de que se preparase, sino llegaría tarde a su segundo día de clase.

-Vamos Britt, sino te preparas ya no vas a llegar a las clases – dijo mirando el reloj que se encontraba en la mesita de noche.

- Vale, solo si me prometes que luego irás a recogerme y conocerás a Santana – respondió la rubia mirándolo con cara de cachorrillo.

- Está bien, lo haré.

Acto seguido Britt se levantó de la cama, cogió su ropa y fue corriendo hasta la ducha. Treinta minutos más tarde ya estaba preparada. Antes de irse le dio un beso a su novio y salió del apartamento con prisas. Tras salir del edificio miró su reloj, sabía que si se paraba a esperar al autobús no llegaría a su primera clase, por lo que optó por correr. Tan solo le bastaron veinte minutos para llegar al fin a la escuela. Nada más llegar, en la entrada ya la estaban esperando Mike, Quinn y Rachel, esta última con cara de pocos amigos.

-¡Hola! ¿Llego… muy… tarde? – saludaba Brittany a la vez que cogía aire.

- No, tranquila, aún no hay que entrar – contestó Mike.

- Y Santana, ¿aún no ha llegado? – preguntó mirando hacia todos los lados.

-No, aún no, seguro que se habrá arrepentido de haber ingresado en NYADA – comentaba Quinn en tono de burla.

- Seguro que no, se habrá quedado dormida – intentaba de averiguar la rubia.

- Yo creo que se vio intimidada por mi talento y decidió dejar atrás ese absurdo pensamiento de conseguir ganarme – dijo Rachel.

- Si, claro, no le habrá gustado estar tras tu sombra y habrá decidido irse – comentaba irónica Quinn mientras rodeaba los ojos.

- Ya, no empieces Quinn – dijo Brittany para que parase.

- Hablando de la reina de Roma… - termino por decir Mike mientras miraba como al fin llegaba Santana.

- Hola – saludó la morena nada más llegar.

- Hola, creíamos que ya no venías – dijo Quinn.

- Yo no, yo sabía que vendrías – comentaba Brittany con una sonrisa.

- Es que mi novio ha llegado un poco tarde a recogerme y por eso he tardado más – se excusaba Santana.

- Hablando de novios, luego a la salida viene el mio, si quieres te lo presento y así os conocéis. Además tienes que saber que es director de obras teatrales y está buscando a una cantante, a si que si quieres animarte… - dijo la rubia agarrándole el brazo y guiñándole un ojo.

- ¿Y si tu novio está buscando una cantante que hace que no me ha cogido ya? – preguntó Rachel cruzándose de brazos.

- ¡Porque no quiere que una nariz ocupe todo el escenario! Entiéndelo, necesitará espacio para poner el decorado, los personajes secundarios… - respondió Quinn mirándola.

- Eso lo dices porque tienes envidia de mí, sabes que soy increíblemente perfecta – comentaba Rachel echándose el pelo hacia atrás.

- ¿Envidia de ti, de tu nariz? Ni muerta – respondió la rubia de ojos verdes.

- Mira… - no le dio tiempo a Rachel a contestar ya que Mike les avisaba de que ya tenían que entrar a clases – Me las pagarás – terminó de decir.

- Tranquila, te regalo una rinoplastia gratis. No me lo tienes ni que agradecer – dijo Quinn dándole la espalda y entrando dentro de la escuela.

- Son como Tom y Jerry, solo que una es rubia y la otra castaña – comentó Brittany caminando detrás de ellas agarrada al brazo de Santana, quien se rió al escuchar aquel comentario.

- ¿Y nosotras quienes somos? – preguntó la morena quien caminaba al lado de la rubia por los pasillos de aquella escuela.

-¿Nosotras? – dijo Brittany mirando a Santana para luego mirar al horizonte buscando una respuesta para esa pregunta – Nosotras somos las supernenas, tú eres Cactus y yo soy Burbuja – acabó diciendo al fin.

- ¿Las supernenas? ¿Cactus y Burbuja? – comentó Santana entre risas – las supernenas eran tres y tu y yo somos solo dos.

- ¿Que pasa que ahora las supernenas no pueden ser un dúo? – preguntó Brittany un poco dudosa provocando de nuevo la risa en Santana.

- Desde ahora si – terminó de decir la morena guiñándole un ojo y abriéndole la puerta de la clase que iban a tomar – después de usted señorita Burbuja – dijo irónica.

- Gracias señorita Cactus – respondió la rubia sonriendo mientras le seguía el juego.

Las dos primeras horas les tocaba interpretación, en el auditorio, por lo que por fin conocerían a su profesor. Santana y Brittany o más bien Cactus y Burbuja se sentaron juntas, cerca de Mike, Quinn y Rachel.

-Me da rabia que no haya ningún chico sexy en esta clase – comentó de repente Santana al sentarse.

- Pero si tú tienes novio… ¿para que quieres que haya chicos sexys en clase? – preguntó Brittany dudosa.

- Porque mi novio y yo no estamos pasando por una buena etapa, y yo estoy con él para no estar sola, pero yo no estoy enamorada, es más, creo que nunca lo estaré – confesó la morena hablando en voz baja y mirando a su amiga.

- Pero eso está mal, si no lo quieres no estés con él, porque puede que cuando al fin encuentres a esa persona y quieras cortar con él te va a ser más difícil, ya que estará aún más enamorado de ti. Y no digas que nunca te enamorarás porque seguro que lo harás y acabarás pillada por esa persona, pensarás en él todo el día, no podrás dejar de mirarlo, cada caricia que te dé será como mil mariposas revoloteando por tu estómago, y cuando al fin te bese sentirás como tu corazón sale de tu pecho de la rápido que palpita – dijo Britt mirando al horizonte mientras su amiga la observaba.

- ¿Eso es lo que sientes cuando estás con Artie? – preguntó interesada.

- Más o menos si, pero he investigado, he visto programas de todo tipo sobre lo que nos hace el amor y todo eso, y al parecer, el amor de nuestra vida ya lo hemos conocido, ya forma parte de nuestra vida, pero lo que pasa es que aún no nos hemos dado cuenta.

- ¿Eso es cierto? Osea, ¿que puede que el amor de mi vida esté en esta sala y no me he dado ni cuenta? – Santana abría cada vez más los ojos al oír todo aquello que le contaba su amiga.

- Si, dicen que de alguna manera sientes esa conexión con esa persona nada más verla, pero tu mismo evades ese sentimiento y no le das importancia – terminó de decir Brittany, ya que la profesora acababa de llegar.

- ¡Hola clase! Mi nombre es Holly Holliday y seré vuestra profesora de interpretación, aunque creo que eso ya lo sabéis, no hace falta que me ponga aquí a decir tonterías ¿verdad? – se presentaba mirando uno a uno a sus alumnos mientras les dedicaba una sonrisa – Está bien, hoy haremos un ejercicio en el que tendréis que interpretar a personajes muy distintos a vosotros. Subid al escenario, ahora os diré lo que tenéis que hacer.

Los alumnos comenzaron a subir, pero de entre ellos, Santana, aún estaba dándole vueltas a lo que su amiga le acababa de decir. De alguna manera, ya conocía al amor de su vida, pero la cosa es que ahora tiene que saber quien es.

-Esta bien chicos, os dividiré en 4 grupos, todos los grupos tendrán la misma variación de personajes, por lo que tendré que elegir quien hace de cada grupo el mejor personaje. Al final, quedará un solo grupo con los mejores intérpretes ¿Qué os parece?

A todos les encantó la idea. Los grupos ya estaban hechos, Santana por desgracia no había caído junto a Brittany, por lo que lo más seguro es que si no le daban el mismo personaje tendrían que luchar por ser la mejor. Para colmo le había tocado de compañera a Rachel.

-Santana, interpretarás a un drogadicto – comentó la profesora.

- Perdone señorita Holly pero creo que debe de darle otro papel a Santana puesto que ella hace demasiado bien a un drogadicto, no la ve, es uno de ellos – dijo de repente Rachel señalando a Santana.

- ¿Que me acabas de llamar? Te vas a enterar enana – rápidamente la morena se abalanzó sobre esta, haciendo que ambas cayeran al suelo.

- ¡Chicas no! – dijo Brittany al ver la escena.

- Rápido, ayudadme a separarlas – ordenó Holly intentando separarlas.

Al fin, tras varios intentos lograron separarlas. Ambas tenían los pelos revueltos tras aquella pelea, pero por suerte para Santana, Rachel fue la que más golpes se llevó.

-¡Loca! Eres una loca – dijo al fin Rachel al incorporarse.

- Al menos estaré loca, pero tú eres una enana y narizuda – se defendió Santana.

- Ya, no empecéis. Por esta vez la voy a pasar, pero a la próxima vais al director – terminó de decir la profesora.

- Santana, estás sangrando un poco por el labio – comentó Brittany al acercarse a ella.

- No pasa nada – intentaba taparse el lugar del sangrado para no preocupar más a Brittany.

- Espera, tengo un papel aquí – metió su mano en el pantalón y sacó el pañuelo – ven te voy a limpiar.

Brittany agarró la barbilla de Santana y con mucho cuidado le limpió la sangre.

-Ya está, mucho más guapa – dijo sonriéndole.

- Gracias – le devolvió la sonrisa.

Tras este incidente, las horas pasaron y al fin acabaron el segundo día. Brittany junto a Santana y los demás salieron de la escuela, allí ya le estaba esperando Artie junto a su coche. La morena observó como la cara de su amiga se iluminaba al ver a aquel chico, por lo que insinuó que él podría ser su novio. Pronto su duda se disipó, Brittany corrió hacia él, se sentó en sus piernas y le besó. Santana observó aquella escena, de alguna manera le vinieron muchas preguntas a la cabeza: ¿eso es lo que se siente al estar enamorada? ¿seré capaz yo de enamorarme tal y como dice Britt? ¿realmente conozco ya a esa persona? Sus preguntas pasaron a un segundo plano cuando vio como Brittany y su novio se acercaban.

-Santana este es mi novio Artie, Artie esta es la chica de la que tanto te he hablado – les presentó.

- Hola, encantado de conocerte – le saludó el moreno estirando la mano para que se la estrechara.

- Encantada – le estrechó la mano.

- Según me ha dicho Britt cantas muy bien – dijo mirando a su novia – me gustaría algún día poder escucharte.

- Bueno tampoco es para tanto, pero está bien.

- Sí. Britt, es hora de irnos, tengo que terminar cuanto antes la obra – comentó Artie cogiéndole la mano a su novia.

- Está bien, pero solo si me prometes que en el camino de vuelta a casa puedo elegir yo la música – dijo Brittany provocando la risa a Artie y a Santana.

- De acuerdo, te dejo poner la música que quieras.

- Santana, no te metas en más peleas vale, que no quiero que te hagan daño – comentó Brittany abrazando a la morena lo más fuerte que podía.

- Esta bien, pero creo que me acabarás haciendo tú más daño si me sigues apretando así de fuerte – se quejaba entre risas.

- Entonces no te abrazo – respondió Brittany soltando un poco a Santana, pero esta le abrazó más fuerte.

- He dicho que no me aprietes, no que me dejes de abrazar.

- Jajaja está bien.

Tras terminar de abrazarse, Brittany al fin se fue, dejando a Santana con una sonrisa.