SEGUNDO ADELANTO CAPÍTULO 27

"Querido diario, aunque ni si quiera sé cómo llamarte porque no sé a quién le escribo. Te escribo porque tengo la necesidad de sacar esto que lleva quemándome durante mucho tiempo y que se ha quedado clavado en mi garganta.

Te escribo porque tengo miedo, mucho miedo y a la vez me cuesta escribir sobre ello, porque me aterra que esto que te quiero decir se me escape entre los huecos de cada palabra. Llevo tiempo callándome esto que me hace daño y por mucho que quisiera contárselo no me creería, es por eso por lo que acudo a ti. Quiero liberarme, aunque sea mediante palabras mal trazadas y alguna que otra a medio escribir. Quiero escribirte para contarte como me siento cada vez que la veo y su mirada se apoya en mí, ésta llena de dolor y odio, porque aún sigue pensando que fui yo quien dejó aquella nota. Aún no sabe cómo me destrozó y me sigue destrozando. Aún no sabe que fue él quien lo ideo todo, que fue él quien escribió la nota. ¿Cómo le digo que no fui la única que estaba presente durante aquella conversación? ¿Cómo le digo que él lo escucho todo y se aprovechó de ello para hacernos daño? Aún no sabe que yo también fui engañada y que tuve que cargar con la culpa a pesar de que yo no tuve nada que ver por miedo a que le hagan daño. Sus palabras duelen tanto que se quedan clavadas en mí, mientras finjo que estoy bien y trato de perdonarla. Hago eso porque ella no tiene la culpa, simplemente está cegada y seguramente seguirá estándolo durante mucho tiempo, porque no me atrevo a decirle la verdad, porque tengo miedo a acabar alejándola para siempre, porque tengo miedo de que él le haga daño tal y como me lo hizo a mí. Hablar con ella es como intentar ver cuando no ves nada. Las palabras siempre se quedan ahí, en el resquicio de mi boca pero ninguna se atreven a salir.

Ya han pasado dos años desde que ocurrió todo, dos años en los que he tenido que soportar burlas, empujones y miradas tan hirientes que queman, pero a pesar de todo la sigo echando de menos. Echo de menos como se daba la vuelta entre medias de una clase, con el profesor explicando, sólo para mirarme a los ojos, sonreírme y no decir nada. Echo de menos esa risa caótica que solo le sale cuando algo le hace mucha gracia. Echo de menos esas noches en vela, viendo películas antiguas, mientras nos comíamos un gran bol lleno de palomitas. Echo de menos sus abrazos, en ellos me sentía segura. Echo de menos poder contarle lo que me pasa y como me siento. La echo de menos, y aún así, después de todas esas palabras que me he tenido que tragar, sigo teniendo esperanza, aún sigo queriendo recuperar a mi mejor amiga.

Hace poco pude comprobar que algo de esa Quinn sigue ahí, aún no se ha esfumado. Después de lo que ocurrió con Sam, después de mostrarme su lado más aterrador y de dejármelo plasmado en el cuerpo, pude comprobar con mis propios ojos que aún se sigue preocupando por mí. Sentada en aquellos columpios pude reconocer su mirada. Sus ojos dejaron por un momento de dar miedo, su sonrisa me recordó que aún sigue siendo mi hogar, y las caricias que me regaló aún se sentían como antes, aunque el corazón actuó de una manera más extraña. Sí, podía parecer que había cambiado, pero aún podía ver pequeños matices de aquella Quinn que recordaba, de mi mejor amiga. También la pude volver a ver después de aquel abrazo, cuando supo lo que me hizo Sam. Quiero quedarme con eso, quiero creer que aún tengo posibilidades de poder recuperarla, de poder mirarla de nuevo a los ojos y no sentir miedo. Eso es lo que quiero."

Quinn tras leer aquel archivo de Rachel no pudo evitar sentir como las lágrimas poco a poco volvían a brotar de sus ojos. Aquellas palabras le dolían, sentía impotencia. ¿Había leído bien? ¿Aquello era cierto?

Sé que estoy tardando más de la cuenta en actualizar, pero todo tiene su porqué. Aún hay partes de este capítulo que siguen en el aire y aún no se cómo llevarlos a cabo (Contando además de que en estas últimas semanas he estado bastante ocupada). Tampoco quiero meterme presión porque trabajar bajo presión inactiva mi imaginación.

Tal y como os comenté en el primer adelanto estos dos próximos capítulos van a dar mucho de qué hablar. ¡Tengo unas ganas enormes de que lo podáis leer ya! Pero espero que más o menos podáis iros haciendo una idea con este pequeño adelanto. ¡Los secretos comienzan a ver la luz! ¿El escrito de Rachel ayudará a que Quinn finalmente se dé cuenta de la realidad?

Nos vemos pronto y muchísimas gracias por vuestra paciencia, se agradece.

Con cariño, San