Temprano Despertar
No soy dueño ni de Fairy Tail, ni de Naruto ni de ningún material con dueño presentado en esta historia, solo el contenido Oc me pertenece, las dos obras principales de este crossover pertenecen a Hiro Mashima y Masashi Kishimoto respectivamente.
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Capítulo 2: El inicio de un nuevo viaje
Aquella noche nadie del Equipo Natsu durmió bien, especialmente cierta pelirroja que sin saberlo es la responsable de toda la situación, la joven Titania tal como se esperaba no escatimo en métodos de interrogación para sus amigos con el fin de obtener las respuestas que tanto necesitaba, sin embargo, para su pesar estos decían la verdad cuando decían que no sabían absolutamente nada, las respuestas que estos le dieron solo hacían más oscuro este misterio, según lo explicado por estos Ultear logro liberar más rápido de lo esperado el Segundo Origen en Natsu, este salió corriendo de la cabaña a buscarla posiblemente para retarla a una pelea y probar si había funcionado lo que la maga del tiempo hizo con ellos, Wendy aseguro que con sus sentidos mejorados pudo escuchar que Natsu discutía con Meredy pero no pudo entender exactamente de que hablaban, el resto era totalmente desconocido para ellos, regreso por la madrugada y esta mañana estaba totalmente cambiado emocionalmente, parecía literalmente alguien que fue destruido mentalmente.
Poca información que generaba más preguntas que respuestas, para empezar ella no se encontró con Natsu el día de ayer por lo que probablemente algo ocurrió mientras la buscaba, le preocupaba y molestaba en gran medida no saber que le pudo haber ocurrido a su amigo de la infancia que lo dejo en ese estado prácticamente irreconocible, ni siquiera cuando creyeron que Lisanna estaba muerta se había puesto de esa forma, al ver que no obtendría respuestas de sus amigos solo atino a esperar a que este regresara para tener una seria charla con él.
De eso ya habían pasado bastantes horas y tal parecía que Salamander realmente no tenía ninguna intención de regresar.
— ¡Maldita sea! ¿Dónde estás Natsu? — cuestiono Erza mirando desde el techo de la cabaña el cielo nocturno esperando que este le diese las respuestas que tanto necesitaba.
Por más que intentase distraerse sus pensamientos inevitablemente la llevaban al pelirosa, realmente dolía demasiado verlo en un estado tan deplorable, como un dragón al que le arrancaron las alas, Natsu siempre había sido alguien alegre y lleno de vida, no importaba cuantas veces caía, él siempre se levantaba, dos fechas en específico solían afectarle mucho en el pasado, la fecha en que desapareció Igneel y la fecha en que creían Lisanna había muerto, dichos días eran considerados días muy oscuros en Fairy Tail porque eran los días donde Natsu no sonreía, no gritaba, se quedaba solo y en silencio bajo la helada lluvia, incluso esas veces al final del día mostraba esa sonrisa única en el para decirles que estaba bien.
Ese sujeto al que vio hoy en la mañana no era ni la sombra del Natsu que ella conocía, deprimido, derrotado, cansado de todo, como si le hubieran arrancado una parte muy importante de su ser, esa mirada muerta que no reflejaba absolutamente nada, solo pensarlo le provocaba el sentimiento inequívoco del temor.
Eso le molestaba y mucho, a muchos les parecería tonto pero sus armaduras en general eran una metáfora, una barrera que de alguna forma le hacían sentir protegida no solo física sino también emocionalmente, sentía que con estas protegiéndola su corazón no sería lastimado como alguna vez lo hizo Jellal cuando eran niños, no sentía miedo con sus armaduras, sus barreras emocionales habían sido destrozadas con tan solo una mirada del pelirosa, aquella mirada repleta de desesperación.
Todo era totalmente confuso, primero Jellal diciendo que tiene una prometida que ella sabía bien ni siquiera existía, ahora Natsu y sus cambios emocionales tan oscuros.
— Creo que no vendrá, lo mejor será irme a la cama — susurro algo molesta con la intención de irse a dormir cuando noto algo fuera de lo común. — ¿Qué rayos es eso? — susurro tratando de enfocar su vista en la lejanía del bosque, a muy lejana distancia se podía apreciar algo muy inusual.
El cielo era iluminado por un extraño brillo color llama, literalmente solo podía ser descrito como un incendio forestal, además podía sentirse un poder mágico increíble, prácticamente era de proporciones descomunales, era un poder demasiado familiar para su gusto y el hecho de que parecía estar muy lejos de aquí solo hacía que sus preocupaciones aumentasen.
— Natsu… — fue el último pensamiento de la cabeza roja antes de irse a dormir, claramente no pudo ya que aquella situación seguía invadiendo su mente.
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De vuelta con el padre y el hijo la situación solo puede ser descrita como incomoda, de hecho, eso es decir muy poco, la tensión es palpable al punto en que incluso los grillos han dejado de cantar, todo está en el absoluto silencio, ni siquiera el sonido típico del viento golpeado las hojas, ambos dragón y humano se miran el uno a otro en una batalla visual de la que ninguno de los dos quiere retroceder, el primero sentado esta hincado sobre sus extremidades traseras y con los brazos cruzados mientras mira de forma muy tranquila a su vástago, este se encuentra en la misma posición que el padre sin escatimar una mirada molesta y algo helada al dragón rojo.
— ¿Dentro de mi ser? ¡No me vengas con esa mierda Igneel! ¿Qué quieres decir con que estuviste dentro de mí? ¿Por qué diablos me dejaste sin decirme nada? ¿Qué paso el 7 de Julio del X777? ¿Qué paso con los dragones de Wendy y Gajeel? ¡Respóndeme Igneel! — era oficial, Natsu Dragneel había perdido los estribos, ver al amor de su vida en brazos de otro hombre, ver miradas lastimeras por un lado y por otro, su padre apareciendo de la diciendo que estaba dentro de él, era demasiado y necesitaba gritar.
Al viejo dragón rojo le dio un tic en el ojo al escuchar las exigencias de su hijo, ciertamente él sabía que esta no sería una plática nada tranquila, lo supo desde momentos antes de siquiera salir del sello, pero eso no hacía que su paciencia fuera mayor, él y Natsu son prácticamente similares en personalidad, tercos e impacientes, eso no facilitaba para nada las cosas, hace tan solo unos minutos habían tenido un conmovedor encuentro padre e hijo que se traducía en Natsu abrazándose a su hocico llorando a moco tendido mientras le daba unas palmada en la espalda con su cola, dicho momento duro tan solo unos momentos y ahora se debía enfrentar a la inevitable conversación con su vástago.
— ¿No podemos dejarlo en que Lamento haberte hecho sufrir y que estuve en tu interior? — si las miradas matasen Igneel estaría bien muerto ya que la mirada que tenía el pelirosa en este momento haría que cierta mujer pelirroja se sintiera orgullosa, este definitivamente no era el mejor momento para las bromas. — ¡Bien! Comencemos con tus primeras preguntas, es tal como te lo dije, eh estado dentro de tu cuerpo por los últimos años, específicamente ese 7 de Julio del año X777 fue el día en que Grandeeney uso una magia suya llamada Konryu no jutsu para sellarnos a los 5 dragones dentro de nuestros respectivos dragonslayers, Metallicana y Grandeeney se encuentran aún sellados dentro de esos humanos llamados Gajeel y Wendy— explico Igneel lo más lento que podía para que su hijo le comprendiese, era muy consciente de sus problemas para prestar atención ya que se distraía con suma facilidad por lo que fue una sorpresa para el verlo escuchando atentamente y en silencio asimilando todo lo que le explicaba.
— ¿Konryu no jutsu? ¿Qué diablos es eso? ¿Cinco Dragones? ¿Quiénes son los otros dos? ¿Y porque no nos los dijeron desde un principio? Pasamos muchos años buscándoles y nunca encontramos nada — pregunto Natsu ya un poco más calmado pero los reproches en sus palabras eran notables.
— Lo lamento por eso… — dijo Igneel con claro pesar en sus palabras. — Pero no teníamos elección, decirles que estábamos dentro suyo solo hubiera vuelto las cosas mucho más difíciles, para empezar el Konryu no jutsu es una magia que permite sellar el alma de los dragones dentro de otro ser, por lógica el Dragón no debe tener un cuerpo, ¿Entiendes a donde voy con todo esto? En palabras simples nosotros los Dragones ya no tenemos cuerpos, nuestras almas fueron extraídas de estos por culpa de la magia de Acnologia, yo y los otros dragones estamos muertos — Igneel se quedó en silencio por algunos minutos esperando que el peso de sus palabras cayera sobre su hijo.
El pelirosa se quedó en silencio sintiendo aquella horrible sensación en su garganta cuando quiere gritas, pero las palabras de quedaban atoradas, lagrimas comenzaban a salir de sus ojos sin poder evitar mirar a su padre con sus ojos muy abiertos, ¿Había escuchado bien? ¿Su padre al que llevaba tantos años buscando básicamente era un simple fantasma? ¿Los otros dragones también estaban muertos? ¿El mismo dragón que ha causado tanta desgracia a su gremio es responsable de sus muertes? ¡Era oficial! ¡Todo esto era una mierda! Solo esperaba no tener que escuchar cosas peores porque si no dudaba seriamente que su mente pudiera resistirlo.
Para Igneel el pelirosa era como un libro abierto y podía decir con certeza que estaba pensando y que estaba sintiendo, realmente no le gustaba tener que decirle todo esto luego de todo lo que ha pasado, pero si no lo hacía en este momento entonces todo se volvería muy confuso más adelante, claramente no tenía la intención de contarle todo, había cosas para las que sencillamente su hijo no estaba preparado, cosas que simplemente era mejor que no supiera por ahora, Zeref y E.N.D eran esas cosas.
— Sellarnos dentro de ustedes tuvo dos objetivos primordiales, el primero de ellos era esperar a que Acnologia apareciese para poder acabar con el de una vez por todas, teníamos pensado salir de sus cuerpos durante el examen clase S de tu gremio pero esa mocosa que llaman Mavis se nos adelantó a salvarles la vida por lo que decidimos esperar otra oportunidad ya que una vez que salimos del cuerpo de nuestro anfitrión ya no podemos regresar y nuestras almas no pueden sobrevivir mucho tiempo sin un cuerpo, de hecho incluso ahora siento que pierdo fuerzas a cada segundo que pasa y si continuo así no sobreviviré más de un par de semanas, nuestro segundo objetivo era protegerlos, hay algo que pocos conocen de la magia de los Dragones, está en humanos funciona como alguna clase de virus, entre más se usa esta afecta al cuerpo en forma tal que los convierte en Dragones, en el pasado Acnologia acelero este proceso asesinando a muchos dragones para beber de su sangre, para evitar que algo como esto les ocurra comenzamos a crear anticuerpos dentro de ustedes para frenar el proceso Dragonificacion, ahora que estoy fuera de tu cuerpo las posibilidades de que te conviertas en un Dragón son muy bajas… —
¡PAM!
El dragón miro de forma inexpresiva como Natsu caía al piso desmayado luego de escuchar sus últimas palabras, enterarse de que iba a morir había sido un duro golpe, pero descubrir que existía la posibilidad de convertirse en un dragón había sido el tiro de gracia para su débil mente.
— Yo morir jajajaja…eso no pasara — gruño el dragón para sí mismo ya sabiendo cual debía ser su curso de acción de ahora en adelante.
Tenía que ser honesto consigo mismo, ya no podía más, se sentía demasiado agotado mentalmente, había sobrevivido mucho más tiempo que cualquier otro Dragón e incluso después de muerto su alma se aferraba al mundo de los vivos, dudaba que incluso Acnologia tuviera una antigüedad que superase a la suya, no era la primera vez que ocurría, había desafiado a las leyes naturales de la vida y la muerte en demasiadas ocasiones para su gusto personal, era realmente un milagro no haber terminado de la misma forma que Zeref, sus planes habían sido designados y hasta ahora él no había tenido la intención de cambiarlos, salir del sello, matar a Acnologia, ¿Por qué no?, decir un último discurso épico que motivase lo suficiente a Natsu para hacerse fuerte y matar a Zeref, luego de eso podría morir medianamente tranquilo, aun estaría atormentando su mente el pequeño detalle de que si Zeref muere Natsu también lo hará, más sin embargo tenía la pequeña esperanza de que encuentren otra forma.
Todos esos planes se habían al diablo en el momento en que Natsu pensó que era buena idea abrir su segundo origen con ayuda de esa maga del tiempo, Ultear, si no mal recordaba el dragón, ahora no solo se había forzado su despertar tiempo antes de lo planeado, sino que ahora tenía que lidiar con los problemas románticos de su hijo, por extensión problemas suyos ya que él era el directo responsable de que Natsu cometiera error tras error con aquella pelirroja espeluznante, ¿Era su culpa? Tal vez, pero no podían culparle del todo, ¡Era un dragón por el amor de dios! ¿Cómo esperaban que el supiera los ritos de cortejo de los humanos? Cuando se juró a si mismo que cuidaría al mocoso como si fuera su propia cría eso incluía aprender los métodos de los dragones, obviamente esto fue la peor de las ideas, Grandeeney había tenido la razón, aunque por supuesto jamás se lo diría.
Él tenía todo muy claro, en este momento menos que nunca podía darse el lujo de morir, fuera de él o unos cuantos elegidos no existía en estos momentos nadie que pudiese igualar ligeramente al dragón del apocalipsis en batalla, claro que no se encontraba precisamente en su mejor momento, estaba muerto para empezar y su alma llevaba muchos años sellada, en estos momentos no era más que una sombra de su antiguo ser, pero aun así se sentía confiado de su habilidad como Dragón y no tenía la menor duda de que por lo menos podía causar algún daño permanente en Acnologia, además tenía que apoyar a Natsu, lo que estaba pasando con él era por demás serio y le gustase aceptarlo o no su hijo era una amenaza potencial no solo para la humanidad sino también para sí mismo, obviamente él no tenía la intención de permitir que eso ocurra así que simplemente no podía darse ese lujo de morir por ahora.
— Si mis cálculos no fallan tengo dos semanas como máximo antes de que mi alma se consuma, incluso si tuviera la más mínima idea de donde está mi cadáver Grandeeney dijo que una vez extraída el alma no podía regresar a mi antiguo cuerpo, no puedo sellarme a mí mismo en otro cuerpo porque este no resistiría mi poder…— el dragón se quedó en silencio por lo que parecieron ser horas tratando de sopesar sus opciones cuando cierto recuerdo llego a su memoria.
— ¿Has escuchado los rumores Igneel? —
— No tengo tiempo ni paciencia para estar escuchando los chismes de los humanos Atlas, soy el poderoso Igneel, tengo mejoras cosas en que usar mi tiempo —
— Pero este no es cualquier chisme, lo escuche de unos dragones del bando de Motherglare —
— ¿Y que es ese rumor de los lacayos de esa lagartija? —
— Dicen que en una isla entre Ishgar y Alakitasia hay una tumba muy extraña, en esa tumba hay un artefacto que dicen las malas lenguas puede abrir una puerta para comunicarse con un dios de la muerte —
— ¿Un dios de la muerte? Jajajajajaja esas son estupideces, olvídalo Atlas, no vale la pena escuchar historias sin fundamento —
El Enryuo negó con la cabeza mientras un sonido despectivo salía de su hocico, jamás en su larga vida pensó que terminaría haciendo caso de las historias de Atlas pero en estos momentos no tenía muchas opciones, tomo con su garra el cuerpo de su vástago y emprendió el vuelo hacia rumbo desconocido, él no lo sabía pero en estos momento se dirigía a un lugar donde el específicamente jamás debía siquiera colocar una de sus garras.
Esta historia continuara….
Muy corto lo sé pero así serán los primeros capítulos, deben comprender que soy muy nuevo a la hora de escribir los NatZa y por consecuencia debo adaptar mi forma de escribir a ellos, espero que les haya gustado, sus comentarios, criticas y opiniones son bien recibidos.
