Rise of the Guardians no me pertenece, sino a DreamWorks. Yo utilizo su trabajo sin su consentimiento y sin fines de lucro, sólo porque es divertido, me hace feliz y por orgullo. Sí, chicas (y chicos), el orgullo es peligroso, pero importante.
North (Sr. Clauss)
Queridas FanGirls:
No, lo siento. Nada de Jack Frost está navidad, o cualquier otra. Lo lamento.
Me da pena decirlo, pero no puedo sólo tomar a Jack Frost, envolverlo en papel de regalo y dejarlo bajo el árbol de cualquier adolescente. Existen bicicletas, aviones, trenes y legos; Jack no puede ser lo único que deseen. Empecé a regalar maquillaje, ¿saben? Recuerdo tomar un vaso de leche y una de esas galletas con chispas de chocolate —¿dónde quedaron esas delicias achocolatadas?—, después leía las cartas colgadas del árbol. Las leía y dejaba en él lo que me pedían. Así de fácil. Ahora debo cuidarme.
Ahora hay un escuadrón entero que depura mi correo. No es tarea fácil, y tampoco uno de los puestos más soñados entre los Yetis. ¡Y ellos nunca se quejan! Recibo cartas amenazantes, cartas bomba, y de esas legales en las que me demandan por no dar a Jack Frost. ¿Cómo repartir asombro por el mundo si me gasto todo en abogados? Pensando en ustedes, una vez intenté dejar muñecos de Jack Frost en su lugar. Lamentablemente, no pudo ser.
En cuanto se enteró, Jack voló durante días hasta el Polo Norte, llegó y me pidió con lágrimas en los ojos que esos muñecos nunca vieran la luz. Me explicó, completamente convencido y aterrorizado que ustedes tomarían esos muñecos y de alguna forma los usarían para esa loca magia vudú. Yo no lo creo, pero no le pude convencer de lo contrario. Sé que los tiempos han cambiado y que la tecnología en estos momentos es asombrosa y que cada vez son menos las personas que creen en nosotros, pero aun así, nuestros fieles seguidores adolescentes, nunca harían eso, ¿verdad?
Entonces, tuve que rehacer el trabajo. Tuve un montón de Muñecas Lulú para regalar.
Por otro lado, estoy feliz de aclarar lo siguiente, llevo esperándolo durante siglos.
Algunas de ustedes preguntan por mi apariencia, y la razón de todo es que volví a... encontrarme, ya saben, antes era muy rudo y así, después, ustedes niños me hicieron blando. Muy blando. Entonces cambié a ese tierno personaje: un poco pasado de peso y con mejillas sonrojadas. Pero la Sra. Clauss pidió un cambio de imagen, ¡ya eran cientos de años con la rutina! así que complaciendo a mi esposa, le añadí un poco de picante a la relación. Ella está muy complacida con esto, dice nunca haberme visto mejor. Ahora a pesar de que el Polo Norte es muy helado, no pasamos tanto frío... si saben a lo que me refiero. ¿Qué? ¿Mucho asombro?
Felices Navidades,
North.
Huy, se me olvidó publicar. Ups.
