Cinco: Aversión.

Durante las siguientes semanas, el entrenamiento que les impuso Tenshi a sus alumnos fue todo, menos aburrido. Algunos se sorprendían al pasar por las áreas de prácticas y hallar a los cuatro nuevos genin's haciendo las cosas más raras, desde correr sin descanso hasta trepar árboles. Y es que no les tocaba ver cuando el entrenamiento se ponía en serio al pasar al uso de manos, pies, armas, explosivos y por supuesto, hechizos.

—¡Ahora! —indicó Hiroshi.

Estaban en un ejercicio recurrente, acorralar a Tenshi y atraparla, pero como la mayoría de las ocasiones, la jonin se escabullía con facilidad, a pesar del Desmaius de Hyumaki, unas shuriken de Haruto y una bomba de humo salida de quién sabe dónde.

Hikari estaba oculta en un árbol cercano, analizando la situación, cuando de pronto vio una sombra cercana a la posición de Hiroshi. Con varita en mano, hechizó una kunai y la lanzó. Grata fue su sorpresa al oír el peso de un cuerpo cayendo al suelo.

—Buen tiro, Hikari —reconoció Hiroshi, haciéndole una seña para que bajara —¿Porqué no se desaparece, como siempre?

—La kunai tiene un hechizo anti–desaparición —explicó Hikari con sencillez.

—Muy ingenioso y una solución momentánea a la continua movilidad de un enemigo —observó Tenshi —Y esas emboscadas van mejorando. Están muy bien coordinados.

Haruto, que se había acercado por detrás de Hiroshi, sonrió ampliamente, siendo secundada débilmente por Hyumaki.

—Eso solamente indica que tienen sus posiciones más que asimiladas —continuó Tenshi, poniéndose de pie luego que Hikari le quitara la kunai de la túnica —Pronto se presentarán con los demás novatos, Nagareboshi (1).

Nagareboshi era el nombre que los chicos le habían dado a su equipo, tras mucho debatirlo y una monumental pelea entre Hiroshi y Haruto (o mejor dicho, con las sugerencias que daba Haruto, Hiroshi perdió la paciencia y lanzó hechizos a diestra y siniestra por dos horas). En cuanto a conocer al resto de los miembros de su generación, los cuatro estaban intrigados, ¿cuántos más, aparte de ellos, se habrían convertido en genin's?

Y estaban las posiciones, asignadas apenas una semana atrás, a las que todavía se estaban habituando. Un equipo ninja se componía de cuatro personas no solamente para fines prácticos en batalla, sino porque cada miembro tenía un rol a desempeñar: líder, estratega, informante y elemento sorpresa. La posición era otorgada dependiendo de las características de cada ninja y eso permitía cierto grado de especialización, en tanto no se descuidara las otras destrezas a dominar. En el equipo Nagareboshi, Tenshi había quedado impresionada de lo bien que habían quedado las posiciones a sus estudiantes. Ni Hiroshi se había quejado con su asignación, y eso que cualquiera creería que él sería el líder, posición que había recaído en Hikari.

—¿Porqué no hemos conocido a los otros genin's? —se interesó Hikari.

—Se pidió que los novatos estuvieran acostumbrados al entrenamiento y a sus posiciones dentro de sus respectivos equipos —Tenshi se encogió de hombros —En un equipo tuvieron una controversia con la asignación de posiciones, que se resolvió hace tres días. Pero entonces va la líder de otro equipo a lastimarse y la mandan a la enfermería. Y por último, es tradición que los novatos se conozcan durante la determinación de la afinidad elemental. Saben lo que significa, ¿no? —añadió, esbozando una de sus apenas perceptibles sonrisas —El entrenamiento para dominar mahojutsus pronto va a comenzar.

El equipo entero trató de contener su emoción. En el escuadrón, se llamaba mahojutsu a cualquier destreza que requiriera magia para ejecutarse. Se conocían dos tipos: las Generales, hechizos ya conocidos, y los Elementales, que mezclaban energía elemental en el hechizo. Cada ninja se ligaba a un elemento, el cual empleaba a su favor. Lo que distinguía a los mahojutsus de los hechizos ordinarios es que podían prescindir de una varita, canalizándose con cualquier cosa. Era como volver a la magia accidental, pero con total control sobre ella. Los mahojutsus eran de los secretos mejor guardados del Escuadrón Ninja.

—Mañana se determinará su afinidad elemental, así que se requiere su presencia a mediodía en la parte norte de Susanowo–jinja. A mediodía, ¿entendido? —repitió, mirando severamente a Haruto, que se había distraído fantaseando con los mahojutsus.

—Oiga, ¿porqué sólo me lo dice a mí? —se quejó Haruto.

—Porque eres la única que sigue llegando tarde a los entrenamientos.

—No es mi culpa, ¿sabe? Me tardo mucho en desayunar y…

—Nunca hemos visto a una chica que desayune tanto como tú —espetó Hiroshi.

Haruto se cruzó de brazos, con un mohín de fastidio.

—Bien, ése es nuestro asunto para mañana. Ahora vayamos a almorzar.

Tenshi tomó la delantera, deseando que al día siguiente no hubiera problemas.


Hikari, tras cinco minutos de haber llegado al punto de reunión a la mañana siguiente, llegó a una rápida conclusión: el mundo se había vuelto loco.

El lugar era muy bonito, aunque solitario, No había más que un rectángulo similar a la entrada de un templo sintoísta, que flotaba al centro de un dibujo en el suelo formado por mosaicos de diversos colores. El rectángulo giraba lentamente sobre el centro del dibujo, que en realidad, era una reproducción detallada a gran escala del escudo del Escuadrón Ninja.

Eso no había desconcertado a Hikari. Había visto cosas más increíbles. A pesar de saber que sería la última (se había encontrado con Aki y ambos conversaron brevemente sobre el próximo cumpleaños de Ren), arribó tranquilamente, pero sólo para hallarse con que algo andaba mal.

En primer lugar, Tenshi no estaba callada e inexpresiva. Bueno, lo segundo sí. La razón: una mujer de largo cabello negro, ojos castaños y pecas en su lechosa piel, le increpaba una cosa tras otra. La mujer vestía una blusa marrón de mangas amplias, un pantalón corto y ajustado color negro y botas largas marrones. En las mangas, a la altura del antebrazo, un círculo blanco encerraba un símbolo negro que Hikari había visto en alguna otra parte (aunque ahora no lo recordaba) y cuando la mujer le dio la espalda, pudo ver en ésta una tira de tela blanca con una extraña espiral marrón que semejaba una montaña.

En segundo lugar, Hiroshi no tenía su típica pose distante. Conversaba serenamente con un muchacho castaño que vestía enteramente de mahonashi, con un conjunto deportivo negro. Un detalle inusual era que la varita la portaba en la capucha de la sudadera que llevaba puesta a pesar del clima. El muchacho, con ojos tan negros como el carbón, fue fácilmente identificado por Hikari: se trataba de Yuu Arima, el más joven de un clan reconocido por dar a los mejores políticos mágicos. Lo reconoció porque, al estar realizando la parte práctica del examen de admisión, descubrió que Arima era, literalmente, el único amigo real de Hiroshi.

Y en tercer lugar, era inaudito ver a Haruto quieta. La chica fingía dibujar en un bloc de hojas blancas, pero de vez en cuando veía a una joven que físicamente se le parecía mucho, a excepción de su cabello y sus ojos, más oscuros que los de Haruto. Además, el cabello lo tenía más corto y atado firmemente a su nuca en una coleta. Esa chica, vestida de azul marino, mantenía una postura altanera y no dejaba de fulminar a Haruto con la mirada, esbozando una ligera sonrisa de satisfacción al ver a Hiroshi.

Hikari maldijo por lo bajo. Tendría que averiguar después qué pasaba, porque ahora no podía.

—… Y por eso deberían revisarte el cerebro, Tensai (1) —soltó entonces Tenshi.

Tensai debía ser el nombre clave de su interlocutora, porque al oír aquello, abrió enseguida la boca, intentando replicar. Por las muecas de incomodidad de Tenshi, Hikari intervino.

—Lamento la demora, Tenshi–sensei.

Tenshi la miró con cierto alivio, en tanto Tensai le dedicaba una mueca.

—No te preocupes, Hikari, estás a tiempo —aseguró Tenshi, girándose hacia dos pequeños grupos que conversaban a unos metros de distancia —¡Estamos completos! —anunció.

—¿Es la única del equipo que no sabe el valor de la puntualidad? —espetó Tensai con sorna.

—No digas eso, Tensai, me conoces perfectamente. Lo que pasa es que tu líder dio tantos problemas que quieres cambiarla, ¿verdad?

Tensai rechinó los dientes.

—Ya era hora —comentó alegremente un hombre que si Hikari no mal recordaba, respondía al nombre clave de Wakusei (lo había visto infinidad de veces comiendo con Tenshi) —Hagamos las presentaciones primero, si no les importa. Luego Kirin–san explicará el procedimiento.

Kirin (3) resultó ser un hombre de cabello oscuro cortado casi a rape, ojos castaños y túnica oriental verde oscuro. Su largo flequillo estaba apartado de sus ojos con una bandana blanca que al centro de la frente, mostraba una espiral rectangular.

—Gracias, Wakusei —musitó Kirin con voz solemne.

Los genin's que no conocían a Kirin de inmediato se sintieron intimidados. Haruto guardó sus utensilios de dibujo y Hiroshi dejó la conversación que sostenía.

—Primero las damas —concedió Wakusei.

Tensai sonrió con orgullo, preparándose para hablar, pero Tenshi se le adelantó.

—Buenas tardes. Soy Tenshi, kazenoichi de rango jonin y sensei del equipo Nagareboshi —Tensai la miró mal, haciendo un mohín —Los integrantes son Hikari, como líder —la nombrada hizo una inclinación —Hiroshi, como estratega —el joven se limitó a mover la cabeza —Hyumaki, como informante —el aludido, nervioso y sonrojado, hizo una reverencia algo exagerada —Y Haruto, como elemento sorpresa.

Al ver que la inquieta castaña sonreía y agitaba una mano, Tensai bufó.

—¿No les enseñas buenos modales a tus alumnos? —le preguntó a Tenshi, alzando una ceja.

—Tensai–sensei, no creo que sea culpa de Tenshi–sensei —intervino burlonamente la chica que físicamente se parecía mucho a Haruto —Ella es poca cosa de por sí.

Acto seguido, barrió a Haruto con la mirada.

—Tu turno, Tensai — terció Wakusei, cortante.

—Bien, bien. Soy Tensai, tsuchinoichi de rango jonin y sensei del equipo Chi (4) —en tanto algunos hacían muecas ante el nombre de aquel equipo, la jonin iba señalando a sus estudiantes —Como líder, Sorairo (5) —la muchacha parecida a Haruto sonrió de lado, arrogante —Como estratega, Aoi (6) —Yuu Arima, el chico con el que Hiroshi había hablado, hizo un gesto de saludo con la mano —Como informante, Kuroi (7)…

Un joven alto, delgado, de cabello y ojos negros, observó a los presentes, inclinando la cabeza y murmurando algo parecido a que aquello era una lata. Su vestimenta hacía honor a su nombre clave, era totalmente negra. Solamente había una cosa blanca: la banda en su cabeza.

—… Y como elemento sorpresa, Pinku (8).

Una muchacha se inclinó educadamente ante todos, mostrando al enderezarse una serena sonrisa. Tenía el cabello castaño claro recogido en una larga trenza y su atuendo era un conjunto oriental de blusa y pantalón de color blanco, con flores rosas bordadas en las orillas.

—Kirin–san, ¿nos harías el honor? —invitó Wakusei.

—Tú primero, si eres tan amable.

—En ese caso… Hola a todos, mi nombre clave es Wakusei, como ya han oído. Soy hinobi de rango jonin y sensei del equipo Ginga (9) —sonrió un poco y con eso delataba lo contento que estaba —De líder tiene a Hokuto–san (10)…

Una morena, de largo cabello negro recogido en una cola de caballo y sonrisa pícara, se inclinó con presteza. Se vestía con una blusa verde de cuello alto y sin mangas, pantalón corto negro y sandalias negras. A la espalda cargaba con una ninjato (11).

—… De estratega, está Subaru–kun (12)…

Un chico de cabello castaño y ojos negros les dirigió a los presentes una sonrisa relajada. En la cabeza traía unos lentes cuadrados de armazón violeta oscuro, que hacían juego con algunos detalles de la ropa color mostaza que lucía.

—… De informante, se encuentra Sekai–san (13)…

Hikari abrió los ojos con asombro al reconocer a una chica castaña enfundada en un vestido mahonashi de un tono oscuro de gris azulado. El cabello le había crecido y sus ojos, castaños y amistosos, ahora también irradiaban seguridad, pero no dejaba de ser Keiko Saikaku.

—… Y de elemento sorpresa, está Nanju–kun (14).

Un pelinegro de flequillo crespo alzó una mano, saludando. Lo único que se veía de su atuendo era una gabardina color arena, unas botas militares negras y una katana a la espalda.

—Ahora voy yo. Mi nombre clave es Kirin. Soy mokunobi de rango jonin, sensei del equipo Zoo —hubo algunos que hicieron muecas de extrañeza, pero no era tan raro que se usaran palabras extranjeras para nombres clave y nombres de los equipos; era algo que se permitía desde hacía diez años —El equipo está conformado por Tsuru (15), como líder…

Una joven de cabello negro y corto, ojos castaños y un lunar a la izquierda de la boca, inclinó la cabeza. Al cuello, le colgaba un dije rojo en forma de grulla. Su atuendo, una blusa roja de manga corta, una falda corta negra y botas rojas de tubo largo, la hacían lucir más como una mahonashi sofisticada que como una bruja ninja en entrenamiento.

—… Hebi (16), como estratega…

Al ser la única novata con esa posición, Hebi sonrió entre alegre y burlona, mostrando una dentadura perfecta. Era evidente que se había teñido el cabello, pues nadie lo podía tener de manera natural de aquel tono negro verdoso. Sus ojos, color ámbar y brillantes como la gema real, enfocaba todo de manera analítica. Su corto vestido negro, estilo chino, tenía botones verdes en el cuello y el pecho, de manera diagonal, y en la parte baja del lado izquierdo, bordado en verde, el kanji del signo zodiacal de la serpiente.

—… Uma (17), como informante…

El chico que hizo una reverencia entonces no podía ir más acorde con Tsuru y Hebi, al menos en cuestión de llamar la atención con su apariencia. El muchacho era dueño de una melena rubia en un tono escuro (obviamente gracias a un tinte y a meses sin visitar a un estilista) y la piel bronceada. Su atuendo era más pulcro: camisa color vino, pantalón gris y zapatos negros.

—… Y Same (18), como elemento sorpresa.

El aludido resultó ser un joven fornido, de cara cuadrada y cabello negro, con los ojos tan rasgados que no se notaba si los tenía abiertos o cerrados. Su atuendo, consistente en una chaqueta de cuero, una playera, un pantalón y unas botas, todo en negro, intimidaban.

—A ese equipo le queda el nombre —opinó Haruto por lo bajo.

—Ustedes fueron admitidos entre más de cien candidatos, tanto de su generación como de rezagados, así que considérense privilegiados con un gran honor —sentenció Kirin —Ahora serán privilegiados con la afinidad elemental, la base de los mahojutsus elementales, cosa en la que nos ayudará el portal Koushi (19).

Señaló el rectángulo flotante y todos supieron que un importante momento había llegado.


(1) Nagareboshi significa estrella fugaz.

(2) Tensai es un vocablo que quiere decir genio o sabio.

(3) El kirin es una criatura con cuerpo de león, piel de pez y cuernos de ciervo (en chino, su escritura romanizada sería Quilin o Qilin). En la mitología china, se dice que aparece en conjunción con la llegada de un sabio.

(4) Chi se escribe con el kanji de Tierra.

(5) Sorairo es el nombre en japonés para el color azul celeste.

(6) Aoi es el vocablo japonés para referirse al color azul. Hasta hace poco, también se usaba para designar al color verde.

(7) En japonés, kuroi es el nombre del color negro.

(8) Pinku es la pronunciación japonesa de pink (el color rosa en inglés).

(9) Ginga significa galaxia.

(10) Con Hokuto se hace referencia a la Osa Mayor y la Estrella Polar.

(11) Una ninjato es una espada, muy similar a una katana, pero de menor tamaño.

(12) En Japón, se le da el nombre de Subaru a las Pléyades.

(13) Sekai es la palabra nipona para mundo.

(14) Nanju hace referencia a la Estrella Austral.

(15) Tsuru quiere decir grulla, un ave que en Japón, se considera de buena fortuna.

(16) La palabra hebi significa serpiente.

(17) Uma es caballo en japonés.

(18) Same quiere decir tiburón.

(19) Koushi es un término que se usa para referirse al principio de las cosas, el origen, etc.


13 de marzo de 2009. 10:50 P.M. (Hora de Aguascalientes, Ags. México)

Hola, gente. Sí, lo sé, debería estarme concentrando en mis otros fic's (y créanme, tengo varias ideas para ellos), pero simplemente no puedo dejar de pasar este complemento. ¡Mi última afición de manga no me deja en paz! Y hoy salió en línea un capi (el 439) que… Bueno, quien sepa de qué manga hablo, seguramente se quedó tan conmocionado como yo.

Pero pasando al presente capi, déjenme decirles que para hacer los equipos novatos me tardé mucho. El primero, de Hikari y compañía, resultó pan comido a comparación de cuando me puse a bautizar a los otros chicos y chicas, con sus respectivos sensei's. Ahora solamente se saben los nombres clave (aunque se menciona el nombre real de Aoi, Yuu Arima, cosa que tiene su chiste revelar ahora, jajaja), pero cuando se empiecen a descubrir las identidades de los demás, verán que no solamente de apodos viven los magos ninjas, jajajaja.

Puse varias notas al pie (las numeradas) porque necesitaba que vieran la relación entre el nombre de un equipo y los nombres clave de sus integrantes. Todos los de Ginga tienen nombres de cuerpos celestes (incluso su sensei, Wakusei) y los de Zoo, de animales (hasta Kirin, su estricto sensei). ¡Ah! Chi, como Nagareboshi, no tiene esa relación: sus miembros tienen nombres de colores, y cuando me di cuenta, no quise cambiarle el nombre al equipo porque… Bueno, es algo que tiene que ver algunos sucesos (pasados y futuros) que revelaré más adelante. Nomás puedo adelantarles que Sorairo prácticamente impuso el nombre del equipo.

En fin, dejo en suspenso esto de la afinidad elemental, que viene en el próximo capi (al menos de la mayoría). Cuídense mucho y nos leemos pronto.