Ocho: Recomendación.
—Así que… ¿Te gustaría salir conmigo?
Eran finales de junio. El equipo Nagareboshi se dirigía a su sitio habitual de entrenamiento, preguntándose qué pasaría últimamente con la mayoría de las chicas, pues parecían "desatadas" a diestra y siniestra. Observaron de reojo cómo una chica de cabello negro y bandana de viento, luego de pedir dudosamente una cita, esperaba respuesta de un joven de cara alargada.
—¡El tipo parece caballo! —exclamó Haruto por lo bajo, estando lo suficientemente lejos de la parejita —¿Qué le vio, eh?
—A mí no me preguntes —Hikari se encogió de hombros.
—Las chicas son un fastidio —masculló Hiroshi.
Sus compañeros no podían echarle en cara su irritación. Por culpa de aquella oleada de romanticismo, a Hiroshi le habían tocado sus disgustos al deshacerse rudamente de varias admiradoras, que iban desde chicas avergonzadas hasta algunas increíblemente descaradas.
—Cambiando de tema… Hyumaki–kun, ¿cómo vas con el asunto Himitsu Alfa?
El aludido, luego de adoptar una mueca reflexiva, se aclaró la garganta.
—Ah… va bien. Hasta ahora, he conseguido por lo menos el sesenta por ciento de la información de cada parte, aunque algunas ya las completé.
Hikara asintió.
—¿Qué parte tienes completa? —preguntó.
—Zoo —Hyumaki sacó un apretado rollo de pergamino de la bolsa colgada a la derecha de su cinturón, lo desplegó y aunque éste se veía en blanco, con un toquecito de índice de su dueño aparecieron varios caracteres negros en él —Sus piezas son llamativas y no solamente por su físico. La líder, Tsuru–san, resultó ser Onmatsu Sana.
—¿Onmatsu? —Hiroshi expresó su incredulidad.
—Lo sé —Hyumaki adoptó una mueca —El clan Onmatsu se especializa en Adivinación, hacía mucho tiempo que uno de ellos no entraba al escuadrón. Quizá sea porque Tsuru–san no encaja en el perfil ideal para el negocio familiar. Aunque también se sabe que los Onmatsu han creado algunos hechizos impresionantes. Sobre todo los que entran al escuadrón.
Haruto soltó un quedo silbido de asombro.
—¿Qué más? —incitó Hikari.
Hyumaki revisó sus notas.
—La estratega, Hebi–san, es Kosaki Nina. Su expediente dice que es de familia mahonashi, la cual es dueña de un dojo de artes marciales muy popular en pleno distrito de Shinjuku.
—Entonces el taijutsu debe ser su fuerte, aunque no lo parezca —apuntó Hiroshi.
Hyumaki asintió.
—El informante, Uma–san, responde al nombre de Asaba Ginta. También de familia mahonashi. Hijo único, con padre fallecido y una mala relación con su madre. Hizo trabajos de modelaje mahonashi mientras esperaba para repetir el examen de admisión.
—Espera, ¿él es un rezagado? —se sorprendió Haruto —¡Se ve muy joven!
—Pues salió de Hoshikino un año antes que nosotros.
Haruto se encogió de hombros, aceptando las palabras de Hyumaki.
—¿Y el elemento sorpresa? —indagó Hikari.
—Same–san… Él es Namiki Ryu. De un clan tan conocido como el de Tsuru–san. Los Namiki manejan piscifactorías y crían cualquier criatura mágica marina. Según los archivos, Same–san es el segundo de su clan en entrar al escuadrón en los últimos cincuenta años.
Hyumaki tomó aire antes de mirar fijamente su pergamino, haciendo desaparecer su contenido. Lo enrolló y se lo guardó, sacando otro en el proceso.
—De Ginga tenemos, además de los datos de su informante, Sekai–san —el chico miró de forma significativa a Hikari —a su estratega, Subaru–san. No lo había reconocido antes, porque no podía creer que Takeyuki Hiroi hubiera venido aquí.
—¿Takeyuki Hiroi? —repitió Hikari, asombrada —¡Lo recuerdo! Era uno de los candidatos de Hoshikino para el Torneo de las Tres Partes, pero él mismo se tachó de la lista antes de irnos a Hogwarts. Alegó que el torneo era una pérdida de tiempo.
—Engreído —escupió Hiroshi.
—Un genio —corrigió Hyumaki —Para él, el Torneo de las Tres Partes hubiera resultado aburrido. Es muy hábil en cuestiones físicas y según las pruebas, su IQ es superior a 250.
—Hasta yo sé que eso es mucho —admitió Haruto.
—¿Y los sensei's? —preguntó Hikari.
—El equipo Yonkei tenía a Kirin–sensei como líder, a Tenshi–sensei como estratega, a Tensai–sensei como informante y a Wakusei–sensei como elemento sorpresa. El nombre del equipo se deriva del hecho que sus miembros son, en sus respectivos clanes, los cuartos en entrar al escuadrón. Los clanes de Wakusei–sensei y de Tensai–sensei son, respectivamente, los tozamas de los clanes de Kirin–sensei y Tenshi–sensei —agregó, dejando escapar un breve suspiro a la vez que borraba el contenido de su pergamino y lo guardaba.
—Y la relación entre esos clanes la sabes porque… —alentó Hikari.
—Ah, eso… Los Kurogami… somos los tozamas… de los Shiraishi.
—Un segundo —Haruto sonaba confusa —Entonces, ¿Tensai–sensei y tú son parientes?
—Ah… sí —Hyumaki inclinó la cabeza con abatimiento —Ella… es mi hermana.
Hikari, que conocía a casi todos los clanes shogunes y tozamas de la actualidad, lamentó saber eso. Había deseado que Tensai no fuera más que una pariente lejana de Hyumaki, por la reacción de la jonin ante la bandana de su compañero, pero resultaba que eran hermanos. Y se notaba a leguas que Tensai menospreciaba a Hyumaki por algo.
—Me alegra no tener hermanas, ¿saben? —aseguró Haruto, fingiendo un escalofrío.
—Eso explica por qué ella y Tenshi–sensei no se llevan bien, a pesar de estar en el mismo equipo —comentó Hiroshi —Por cierto, ¿cómo se llama tu hermana?
—Ah… Chika. Kurogami Chika.
—Pues su nombre clave alimenta su ego, ¿no?
La precisión y sarcasmo de Hiroshi provocó risas entre sus compañeros, aunque Hyumaki se tapaba la boca con una mano, intentando contenerse.
—Me agrada verlos de buen humor, jóvenes. Y puntuales.
Tenshi los esperaba en el sitio de entrenamiento, de brazos cruzados y parada en una roca.
—¿Hoy sí veremos uno de sus mahojutsus Elementales, sensei? —quiso saber Haruto.
—Ya que completaron el entrenamiento con mahojutsus Generales, es una posibilidad.
Haruto dio un par de aplausos, entusiasmada, en tanto Hyumaki y Hikari sonreían. Hiroshi se limitó a arquear una ceja y asentir con la cabeza.
—Voy a enseñarles un poco de teoría ahora —avisó Tenshi, bajando de la roca —No tengo mucho tiempo, así que comenzaré con…
Una llamarada interrumpió a la mujer, quien sólo arqueó una ceja. Ante ella, con aspecto apurado, apareció Wakusei en cuanto el fuego se extinguió.
—¿Qué se te ofrece? —interrogó Tenshi.
—Tensai–san está molesta por algo —fue todo lo que explicó Wakusei, sentándose en la roca en la que antes estaba parada Tenshi —¿Cómo la calmábamos? —inquirió.
—No lo hacíamos. Dejábamos que parloteara hasta que Kirin se hartaba y la hechizaba.
—Ah, sí, ya recuerdo. Eso explica porqué su equipo no hace nada al respecto. Creo que le temen —Wakusei movió la cabeza con resignación —Sólo vine a prevenirte, para evitarnos un mal rato en la junta. Ahora me voy con mis chicos, hasta luego.
Y sin levantarse, Wakusei se desapareció con otro fogonazo.
—Volvamos al tema —pidió Tenshi, como si la conversación no se hubiera cortado —Los conceptos que necesitan para un mahojutsu Elemental son tres. El primero, y que ya han manejado, es el control, ¿correcto?
Los cuatro jóvenes asintieron. Controlar la cantidad exacta de energía mágica en cada destreza era muy importante: si faltaba, el mahojutsu tenía un efecto flojo e inestable; en cambio, si sobraba las explosiones estaban a la orden del día.
—El segundo concepto es conocimiento. Necesitan saber lo más posible de su elemento para estar conscientes de hasta dónde pueden llegar con él, ¿queda claro?
Los cuatro chicos volvieron a asentir.
—Por último, necesitan concentración. Si al realizar un mahojutsu Elemental no tiene la mente bien puesta en él, puede volverse en su contra. Quizá se vean fáciles, pero al realizarse por primera vez, estas destrezas pueden dar sorpresas muy desagradables.
Tenshi los observó con cuidado, asegurándose que entendían correctamente sus palabras. Luego mostró sus manos, colocándolas una sobre la otra, dejando un hueco entre ellas.
—Lo que estoy a punto de mostrarles es un mahojutsu elemental de viento conocido como Bala Comprimida —a juzgar por los ojos exageradamente abiertos de Hyumaki, esa destreza no era cualquier cosa —Está clasificado en la rama ofensiva con rango B —no, no era cualquier cosa —Es difícil hacerlo con rapidez en situaciones críticas. Presten atención.
Nagareboshi observó minuciosamente cómo el hueco entre las manos de su sensei se formaba una diminuta esfera compuesta por varias corrientes de aire que giraban en todas direcciones y que emitían un leve resplandor verdoso. Con un hábil movimiento envolvente, Tenshi colocó la esfera en la punta de su índice derecho, dedo que usó para lanzar la esfera contra la roca donde había estado parada. La sorpresa de los genin's fue mayúscula al ver cómo la Bala Comprimida se adentraba en la piedra y la hacía estallar desde adentro.
—No podrán hacer algo tan complicado ahora —advirtió la jonin, para desilusión de Haruto —Así que investiguen mahojutsus elementales rango C o menor, tanto de la rama ofensiva como de la defensiva. Comenzaremos a practicarlos a partir de mañana.
—¿Porqué hasta mañana? —Haruto frunció el ceño.
—Tengo una junta hoy y no podré ayudarles. Con la teoría que les di, deberían poder buscar mahojutsus acordes con su capacidad actual.
Los chicos no tuvieron más remedio que hacer un gesto de aceptación ante aquello. Tenshi los miró y les dedicó una de sus escasas sonrisas.
—Nos vemos mañana, jóvenes. Y si necesitan consultar a un jonin este asunto… que no sea Tensai —fijó los ojos en Hyumaki con gentileza, pese a no revelar sus emociones en sus facciones —No tiene mucha paciencia y menos con algo relacionado conmigo. Están avisados.
Tenshi inclinó la cabeza y se desapareció. Por primera vez desde su ingreso al escuadrón, Hikari notó la corriente de aire que envolvía a su sensei cada vez que hacía eso. Y considerando que el Templo Susanowo tenía poderosos hechizos anti–desaparición…
—Mahojutsu Elemental de aparición —musitó, absorta.
—¿Qué cosa? —se extrañó Haruto.
—Nada, algo que quiero averiguar —Hikari se encogió de hombros, restándole importancia —¿Tú ya tienes un mahojutsu en mente, Haruto–chan?
La nombrada asintió repetidas veces, animada.
—Hoy ha sido una pérdida de tiempo —masculló Hiroshi —¿Empezamos con la investigación?
—Hyumaki–san…
La fuente de esa voz resultó ser una joven de ropas orientales negras con flores bordadas en hilo rosa neón, del mismo tono que la cinta que ataba su largo cabello castaño.
—Ah… eres… Pinku–san, ¿verdad?
La chica asintió, ladeó la cabeza pensativamente y sonrió.
—Si no tienes inconveniente, quiero invitarte a almorzar, Hyumaki–san.
El chico abrió los ojos desmesuradamente, enrojeciendo hasta las orejas. En tanto, Hikari y Haruto se miraron con desconcierto y Hiroshi vigilaba la escena con aparente desconfianza.
—¿Hablas en serio… Pinku–san?
Pinku asintió al tiempo que se acomodaba la manga izquierda con la mano derecha. Con ese gesto, dejó al descubierto su bandana de madera, atada firmemente a su muñeca derecha.
—¿Porqué hasta ahora? —intervino Hiroshi, que ante la extrañeza de Pinku, aclaró —La invitación, ¿porqué hasta ahora?
—Me he librado de la competencia—alegó Pinku con sencillez —¿Aceptas, Hyumaki–san?
El chico seguía aturdido, pero logró asentir con la cabeza.
—Pues no hay tiempo qué perder —soltó Pinku despreocupadamente —Nos vemos —se despidió del resto de Nagareboshi, antes de alejarse con Hyumaki, tomándole una mano.
—¿Pinku–chan tiene competencia? —se interesó Haruto repentinamente.
—No lo dudo. Hyumaki–kun es guapo —observó Hikari, para luego fruncir pensativamente el ceño —Me pregunto cómo se habrá librado de la competencia…
Hiroshi les dedicó una mueca antes de alejarse, pero tuvo tan mala suerte que se topó con el resto del equipo Chi.
—¡Hiroshi–san! —saludó animadamente Sorairo —¿Cómo estás? ¿Puedo invitarte a almorzar?
—No —respondió Hiroshi secamente, mirando al vacío —Aoi, ¿shogi en el almuerzo?
—Claro. Tengo ganas de apostar.
—¿Y eso? —Hiroshi arqueó una ceja.
Conocía a Aoi prácticamente desde que ambos sabían hablar y rara vez apostaban en las partidas de shogi y ajedrez que solían jugar. Ciertamente, su amigo tramaba algo, ¿pero qué?
—¿Qué quieres apostar? —indagó.
—Te lo cuento en el almuerzo —respondió Aoi, haciéndole una seña para que lo siguiera —Aunque presiento que no te va a gustar —añadió pícaramente.
Hiroshi compuso una mueca. Cuando Aoi hablaba así, es que venían problemas para él.
—Eh, estratega de Nagareboshi, ¿has visto a Hyumaki–kun? —inquirió de pronto Kuroi.
—Ya se lo llevaron a almorzar.
Kuroi asintió y se retiró, arrastrando a Sorairo con él. A la chica no le hizo mucha gracia.
—¿Qué crees que haces? —espetó Sorairo.
—Te salvo de una humillación, líder, además de ahorrarnos a nosotros tus quejas. Deberías dejar al estratega de Nagareboshi por la paz. Para ti, es inalcanzable.
—¿Según quién, eh?
—Según varias personas. Tengo mis fuentes.
Eso calló a Sorairo, mas no la calmó.
Al día siguiente, Hiroshi fue el primero en llegar a su sitio de entrenamiento, cosa que lo extrañó. Por esa vez agradeció el detalle, porque le permitía pensar en la apuesta de Aoi del día anterior. Para su desgracia, había perdido la partida de shogi.
—¿Para qué habrá apostado eso? —masculló de repente, cruzándose de brazos.
—Buenos días —saludó entonces Hikari —¿Y Tenshi–sensei?
—No ha llegado.
Hikari arqueó una ceja, sorprendida, en tanto Haruto y Hyumaki arribaban sosteniendo un diálogo acerca de mangas mahonashin.
—¿Cómo te fue ayer con Pinku–san? —decidió preguntar Hikari.
—Ah… bien —Hyumaki miró de reojo a su líder, ruborizándose —Ella… Pinku–san… quiere que salgamos más seguido… Si es posible… el próximo día libre.
—¡Qué bueno! —felicitó Haruto —Yo no te había preguntado nada porque no quería parecer entrometida, ¿sabes? Pero se nota que ella es una buena chica. Un día hablaré con ella de…
—Haruto, guarda silencio —espetó Hiroshi enseguida, para luego dirigirse a Hyumaki —Sé que no es muy correcto, pero… ¿Te enteraste de algunos datos de Pinku?
Hyumaki asintió,
—Su identidad es Sanyuri Hanami —Hiroshi y Hikari se mostraron atónitos —El clan Sanyuri es experto en Herbología y Sanación. Pinku–san es la heredera del liderato del clan, ha sido educada en casa por los mejores de su clan y… bueno, ingresó al escuadrón porque está un poco harta de las cosas de su clan.
Hikari y Hiroshi sabían varias historias del clan Sanyuri, pero básicamente los asombraba descubrir a su heredera en el escuadrón. Esa antigua familia era enteramente pacifista.
—¿Tan importante es ese clan, Sanyuri? —quiso saber Haruto con curiosidad.
—Prácticamente toda planta mágica es comercializada en nuestro país bajo el control del clan Sanyuri —especificó Hyumaki.
Haruto silbó por lo bajo, asombrada.
—Buenos días, jóvenes.
A juzgar por la cara de Tenshi al saludar, su retraso estaba más que justificado.
—Buenos días, sensei —se decidieron a contestar los muchachos.
—Espero que hayan elegido buenos mahojutsus elementales, porque trabajaremos duro en ellos. Conociéndolos, me desobedecieron y buscaron al menos un mahojutsu rango A, ¿cierto?
Con diversos ademanes, los jóvenes le dieron a entender a Tenshi que había acertado.
—Debería castigarlos, pero por esta ocasión me evitan contratiempos. Los he recomendado para la evaluación chuunin de este año.
19 de marzo de 2009. 2:20 P.M. (Hora de Aguascalientes, Ags. México)
Oh, gente, bienvenida sea. Como ven, estamos llegando a un punto crucial en el complemento. ¿Cuál será? Bueno, creo que no hay que ser adivinos para saberlo.
En primer lugar, queda claro que las técnicas elementales no son juego de niños. Basta ver la Bala Comprimida de Tenshi. El efecto del mahojutsu es el de una bala expansiva, ¿se dieron cuenta? Hacer estallar una roca con algo tan pequeñito… Sí que Tenshi es genial, jajaja.
Algunas identidades han sido reveladas: las de todos los de Zoo, por ejemplo. Los nombres reales de estos muchachos… Unos se los puse porque me gustaron y otros, porque les quedaban. También se supo la identidad de Subaru, de Ginga, cuyo nombre entero se parece al de un autor de manga. Si me adivinan de cuál estoy hablando, les daré un premio, jajaja.
Por otro lado, las chicas andaban desatadas, pero Pinku parece ser de esas niñas calmadas que hacen todo con cuidado, para no asustar a alguien tan tímido como Hyumaki, ¡me dio ternura cómo se puso! Además, se reveló la identidad de Pinku, quien responde al nombre de Hanami Sanyuri. El nombre es el de una tradición japonesa, significa ver flores. Y el apellido se forma con san=tres y yuri=lirio. Como ven, todo queda entre flores, jajaja.
Por otra parte, ¿se imaginaban que Hyumaki y Tensai podrían ser hermanos? Bueno, por las descripciones físicas, quizá, pero no tanto. Tensai es, a diferencia de Hyumaki, muy enérgica, así que supongo que por eso choca con su hermanito. Aunque la verdad… hay más explicaciones en cuanto la trama avance. Ahora no quiero adelantar nada. Pero se aceptan teorías.
Y Aoi apostando con Hiroshi… Como dato curioso, les diré que Hiroshi no suele perder las partidas de shogi (un juego de mesa japonés similar al ajedrez y las damas) ni de ajedrez, pero quizá la apuesta de su amigo lo distrajo. ¿Qué habrá apostado Aoi? Eso ya se verá. Pero a Hiroshi es evidente que no le agrada la idea de pagar, jajaja.
Hikari señalando sin complicaciones que Hyumaki es guapo… Que no la oiga Julien, porque se pone celoso, jajaja. La chica seguramente le ha escrito al muchacho con mucha frecuencia desde que se separaron. Ya quiero verlos juntos de nuevo. Como aquí las fechas van más adelantadas que en PGMM, tal vez pueda hacer algo al respecto. Pero no prometo nada.
Bien, de momento me despido. Cuídense mucho y nos leemos pronto.
P.D. Mañana es viernes y leeré en línea el capi que sigue de mi nuevo trauma en manga. A ver qué ideas locas me da. ¡Y espero que el final no me deje como el de hace ocho días!
