Nueve: Discusión.
—¿Es una broma? —se sobresaltó Haruto.
—¿No es… demasiado pronto para nosotros? —intervino Hyumaki, notoriamente nervioso —Es decir… somos novatos y…
—Comprendo su inquietud, pero confío plenamente en sus capacidades. Y confiaré más cuando dominen mahojutsus elementales, así que comenzaremos a entrenar lo antes posible.
Nagareboshi intercambió miradas, por lo que Tenshi supo que se preguntaban si realmente estaban preparados para la evaluación chuunin. Al verlos así, la jonin sabía que no ayudaría que supieran como se habían dado las recomendaciones el día anterior.
***Inicio de remembranza***
La junta había sido convocada por el Shizen Soudan y solamente participaban en ella los jonin's asignados como sensei's de los genin's. No se dijo el motivo, pero no hacía falta.
—Así que ya es tiempo —susurró Tenshi con seriedad, estando en la sala de asambleas sentada a la derecha de Wakusei —Pensé que este año se retrasaría.
—Pues yo esperaba que se adelantara —contradijo el otro —Al escuadrón le conviene.
—No por conveniencia deben precipitarse decisiones importantes —señaló con solemnidad Kirin, en una butaca de la fila tras Tenshi y Wakusei.
—Como si los candidatos de este año valieran la pena —renegó Tensai, sentada a la izquierda de Kirin —Hay tanta mediocridad últimamente…
—No por mi parte —aseguró Kirin, inmutable.
Tensai no replicó a eso, haciéndose el silencio al aparecerse los miembros del Shizen Soudan en el centro de la sala, ocupando sus asientos enseguida. Tras unos segundos, el integrante con túnica marrón se puso de pie y carraspeó.
—Todos saben el motivo de esta reunión: la evaluación chuunin, que se realiza el verano de cada año. Los genin's que quieran participar deben tener completo el entrenamiento básico de destrezas obligatorias y eso incluye mahojutsus básicos. Además, los equipos debieron completar al menos diez tareas menores en Susanowo–jinja.
Las tareas menores eran las faenas que sostenían el correcto funcionamiento del Templo Susanowo y que por sus ocupaciones, los chuunin's y jonin's no podían realizar.
—Actualmente todos los genin's cumplen con los requisitos, Tsuchitaichou–sama —dijo un shinobi de ropaje verde con bandana de madera en la frente —Menos los novatos, claro está.
Hubo algunos murmullos, lo que aprovechó el Tsuchitaichou para cederle la palabra a uno de sus colegas, de túnica azul.
—Las reglas son claras al respecto —señaló una voz femenina desde la figura de azul —Además de los requisitos antes mencionados, los novatos podrán presentarse a la evaluación si sus respectivos sensei's los recomiendan. Por favor, acérquense los sensei's de los novatos.
Los susurros se intensificaron al observar que Kirin, Tenshi, Wakusei y Tensai se colocaban a pocos pasos del Shizen Soudan, dándole la espalda al resto de sus camaradas.
—Ustedes, que están a cargo de los primeros novatos que tenemos en cinco años, saben mejor que nadie si están listos para la evaluación chuunin —siguió la mujer de azul —Es una de las pruebas más difíciles del escuadrón y los novatos tienen poco tiempo en Susanowo–jinja. Aun así, si creen conveniente hacer una recomendación, la aceptaremos.
Los otros jonin's observaron al antiguo equipo Yonkei con una extraña mezcla de calma y lástima. Los novatos seguramente tendrían que esperar un año para…
Un par de palmadas asombraron a todos. Provenían de Tenshi, que de acuerdo a la tradición, había dado la señal para… ¿comenzar una recomendación? ¿Sería posible? Sus manos juntas en actitud de plegaria decían que sí.
—Yo, Tenshi, sensei del equipo Nagareboshi, recomiendo a Hikari, Hiroshi, Hyumaki y Haruto para la evaluación chuunin de este año.
Hubo revuelo e incluso algunas exclamaciones de incredulidad antes que otros dos aplausos los cortaran de tajo.
—Yo, Kirin, sensei del equipo Zoo, recomiendo a Tsuru, Hebi, Uma y Same para la evaluación chuunin de este año.
Siendo Kirin uno de los ninjas más respetados del escuadrón, nadie se atrevió a cuestionar su decisión. Enseguida otras dos palmadas incrementaron la confusión de la concurrencia.
—Yo, Wakusei, sensei del equipo Ginga, recomiendo a Hokuto, Subaru, Sekai y Nanju para la evaluación chuunin de este año.
Los demás jonin's comenzaron a impacientarse, aumentando la sensación al oír más aplausos.
—Yo, Tensai, sensei del equipo Chi —hizo una pausa, suspiró y concluyó —recomiendo a Sorairo, Aoi, Kuroi y Pinku para la evaluación chuunin de este año.
—¡Es una confabulación! —espetó un hombre sentado al fondo de la sala, con una bandana de rayo en la frente —¿Qué están tramando, Yonkei?
Tensai fulminó al tipo con la mirada, pero fue Kirin quien tomó la palabra.
—A pesar de nuestra agrupación inicial, ahora mis compañeros y yo actuamos de manera individual. Las razones de cada recomendación son distintas. Y si me permites el comentario, Yamaneko, nuestros estudiantes ya pueden enfrentar a los tuyos sin problema.
Hubo más cuchicheos, esta vez en tono de inconformidad y desdén. La mujer de azul bufó y carraspeó, con lo que el lugar fue silenciándose poco a poco.
—Agradecemos tu sinceridad, Kirin–san —la mujer inclinó la cabeza respetuosamente —Por cierto, Yamaneko–san, las recomendaciones para los novatos tienen métodos infalibles de descarte si están hechas de manera deshonesta. No se preocupe en vano.
—Mizutaichou–sama —llamó una kunoichi de corto cabello negro y una bandana de viento que envolvía su cabeza —¿Eso es todo? ¿Usted o sus camaradas no tienen objeciones?
La Mizutaichou ladeó la cabeza, aparentemente pensativa, antes que su colega de túnica verde hiciera un gesto de mano, solicitando la palabra. La Mizutaichou asintió, se sentó y el hombre de verde se paró elegantemente.
—No hay motivos para desconfiar de los criterios de los sensei's este año —explicó —El procedimiento ha sido así siempre y no hay razón de peso para cambiarlo, ¿no cree?
La kunoichi asintió de mala gana. Eso era un rotundo no a su pregunta.
—Si no hay más que decir sobre las recomendaciones de los novatos, éstas serán aceptadas. Preparen adecuadamente a sus estudiantes para el primer día de la segunda semana de julio. Buena suerte a todos.
El Shizen Soudan se puso de pie y esa fue la señal de que la reunión había terminado.
***Fin de remembranza***
Después de eso, Tenshi no quería ni acordarse de los rumores que se habían desatado. Uno de los más sonados era que Tensai recomendó a Chi sólo porque su antigua compañera de equipo recomendó a sus propios estudiantes. Todo el mundo sabía que Tensai y Tenshi no se caían bien, pero la segunda presentía que había algo más.
Y era mejor no comentarlo todavía. Mucho menos a Hyumaki.
Julio dio inicio con varias expectativas flotando en el ambiente genin. Algunos veteranos estaban decididos a ascender finalmente y los novatos se dedicaron a entrenar intensamente.
—¿No haremos el ridículo? —cuestionó Hokuto a sus compañeros, envainando su ninjato.
El equipo Ginga fue informado por su sensei que estaban recomendados para la evaluación chuunin, así que sus miembros se concentraron en perfeccionar habilidades y aprender varios mahojutsus. Hokuto era, junto con Nanju, la experta del equipo en kenjutsu y cualquier otra destreza que requiriera el uso de armas, por lo que se sentía algo insegura.
—Pues no seremos los únicos —sentenció Subaru, quitándose los anteojos y colocándoselos en la cabeza —¿Verdad, Sekai–san?
La nombrada asintió levemente.
—Nagareboshi también está recomendado, me lo contó Hikari–chan —les recordó.
—Tsuru–chan me dijo lo mismo de Zoo —soltó Hokuto —¿No les extraña?
—No tanto como la recomendación de Chi —aclaró Nanju.
Sus compañeros lo miraron con confusión. Nanju era de pocas pero muy certeras palabras. Seguramente se había atrevido a decir aquello por prestar algo de atención a los rumores que había en torno a las recomendaciones, cosa que a Sekai no le parecía relevante.
Por su parte, Zoo tenía una preparación múltiple para la evaluación chuunin y ese día pasaron la mañana en el edificio del archivo, analizando tácticas y buscando mahojutsus. El equipo también tenía a su miembro taciturno y poco hablador. Ése era Same.
—Es una situación inesperada.
El resto de Zoo se extrañó al escuchar eso de su elemento sorpresa.
—No te preocupes tanto —desdeñó Hebi enseguida, quitándose de la frente un mechón de verdoso cabello con un soplido —No nos irá tan mal, estoy segura.
Same se encogió de hombros y miró de forma significativa a Uma, quien al notar eso, se aclaró la garganta e hizo una mueca.
—Hay rencillas familiares entre algunos de los novatos —especificó el ex–modelo mahonashi, pasándose una mano por la nuca. Por cortesía de Hebi, lucía un nuevo corte de cabello al que no acababa de acostumbrarse —Estamos de suerte: nuestras familias no son tan conflictivas. Ni siquiera las suyas, que son clanes más o menos importantes —vio a Tsuru y a Same.
Tsuru esbozo una media sonrisa.
En otro lado del Templo Susanowo, el equipo Chi estaba en el apogeo de su práctica matutina. Para desesperación de Sorairo, Kuroi no hacía el menor intento por obedecerla.
—Sensei —llamó finalmente Sorairo con voz cansina —¿Podría pedirle a Kuroi que me ayude con mi entrenamiento de mahojutsus elementales, por favor?
El aludido, sentado a la sombra de un árbol, arqueó una ceja, irónico. Pinku, subida a una rama de dicho árbol, por encima de la cabeza de su compañero, lo imitó medianamente. El único que reaccionó verbalmente fue Aoi, quien dejó a un lado su práctica de taijutsu.
—Practica otras destrezas, Sorairo —sugirió, sacudiéndose la ropa con energía.
—No me digas lo que tengo que hacer, Aoi.
El muchacho negó con la cabeza, abatido. Una vez que a su líder se le metía una idea en la cabeza, era complicado sacársela. Se había obsesionado con su entrenamiento de mahojutsus desde que se entero que todos los novatos estaban recomendados a la evaluación chuunin.
—Líder, nuestro estratega tiene razón —manifestó Kuroi, incorporándose y sacudiéndose las manos —No solo de mahojutsus vive el shinobi.
—Cállate, Kuroi. Como si tú entrenaras mucho…
—Líder, que no veas el resultado no quiere decir que no haya un proceso.
—¿Eso qué significa?
Kuroi frunció el ceño y respiro profundamente.
—Ese mahojutsu elemental de escucha remota es una lata —declaro, dirigiéndose a Tensai —Sólo lo practico porque me conviene.
Y soltando un suspiro, volvió a donde estaba sentado, haciendo una mueca de concentración visible antes de cerrar los ojos y relajarse.
Sorairo se giró hacia Tensai, sin comprender.
—Kuroi se está concentrando en mahojutsus de sigilo, rastreo y espionaje. Dice que no dan tanta lata como otros —la jonin contuvo un bufido —Además, practicó taijutsu ayer.
Al oir ese informe, Sorairo se quedo atónita.
—Pinku–chan, ya termine —aviso Aoi.
La nombrada sonrió levemente, bajo del árbol y desenfundó un tanto (1). En tanto, Aoi usaba la varita para hacer aparecer una katana.
—Es ridículo que Pinku use un tanto contra la katana de Aoi —mascullo Sorairo.
—Quizá, pero Pinku no querrá usar otra arma punzocortante, por principios propios y de su clan —señalo Tensai severamente —Si entrena duro, después podrá enfrentar sin problemas a enemigos que usen armas más largas que ella.
Sorairo hizo una mueca. Reconocía el talento de su sensei, pero no le agradaba cuando se ponía a explicar cosas así, haciendo notar su anterior posición de informante en su viejo equipo. Era cuando se daba cuenta que había algún error en sus propias prácticas, cosa que le era muy difícil de admitir. Con la varita, convocó su arsenal de kunais y shurikens. Una buena sesión de tiro al blanco calmaría sus nervios. Preparó una shuriken cuando algunas risas la distrajeron.
Nagareboshi estaba pasando por ahí, con rumbo al edificio comedor. Quien más hablaba y reía era Haruto, cosa que a Sorairo no le extrañó. Su voz le taladraba los oídos y para callarla, lanzó la shuriken a su cabeza.
No creía que Haruto la esquivara y de hecho, no lo hizo. Lo que ocurrió fue que Hiroshi, con el único motivo de aplacar el ánimo de su compañera, le atizó un coscorrón y ésta, inclinándose hacia adelante, se sujetó la parte trasera de la cabeza con gesto de dolor. Hyumaki balbuceó algo sobre buenos modales y Hikari, con el ceño fruncido, le clavó sus castaños ojos a Sorairo por un segundo, antes de reintegrarse a la charla.
—¿Qué quieres, Tenshi?
La pregunta de Tensai sacó a Sorairo de sus pensamientos. Sin que ella lo advirtiera, la sensei de Nagareboshi se había aparecido allí.
—Te agradecería que vigilaras mejor a tus alumnos, para no tener que venir a molestarte —la voz de Tenshi revelaba cierto hartazgo —No mezcles a tus genin's en nuestras riñas.
—Yo no los mezclo en nada —se defendió Tensai al instante —Si ellos tienen asuntos personales con tus genin's, no es mi problema.
Tenshi, generalmente inalterable, dejo escapar un bufido de exasperación que consiguió una ceja alzada de parte de Kuroi, quien sin que alguien lo notara, había abandonado su sitio.
—Tenshi–sensei —llamo cortésmente —Una pregunta, ¿puedo hablar con Hyumaki–kun?
Tensai expreso su inconformidad con una mueca, pero evidentemente, aquella petición puso de buen humor a Tenshi, pues sonrió sutilmente y asintió.
—Gracias —Kuroi hizo una leve inclinación de cabeza y enseguida se desapareció entre un torbellino de aire y yerbas que era muy semejante a cuando Tenshi hacía lo mismo.
—¿Ya les enseñaste los mahojutsus elementales de aparición? —cuestionó Tenshi.
—A Kuroi no le enseñé eso. Lo único que le di para practicar fueron mahojutus elementales de sigilo, rastreo y espionaje rango B y C. Ese tipo de cosas las busca por su cuenta y si no lo supe antes, es porque casi siempre parece que está perdiendo el tiempo. Es un misterio.
—Nada mal para un Ogata.
Tensai mostró ligeramente su asombro, ¿cómo sabia Tenshi la identidad de su informante?
—Te lo advierto, Tensai: si no sabes controlar a tus genin's, tendré que hablar con los míos de ciertos temas que a ninguna de las dos nos agradan.
Tensai le dedico una mirada rara, entre preocupada y desdeñosa.
—Si a ésas vamos, las dos podemos jugar a esto.
Tenshi hizo un gesto incierto antes de desaparecerse. Tensai, ahogada en resentimiento, estaba dispuesta a actuar como mejor le conviniera.
No le importaba que fuera contra alguien de su clan shogun.
—Podría hacer que la partiera un rayo.
La frase de Hiroshi hizo que Haruto se atragantara con el ramen que almorzaba. Y es que el muchacho, obviamente, había contestado así al enterarse por boca de Hikari que la shuriken que había visto antes del almuerzo la había lanzado Sorairo.
—¿No es… algo exagerado? —inquirió Hyumaki, dejando en la mesa su té negro.
—No para mí. Sorairo me tiene harto.
Haruto volvió a atragantarse, pero en cuanto bebió un poco de su té helado de trigo, esbozo una sonrisa rara, triste y a la vez falsamente despreocupada.
—Vamos, Hiroshi–kun, ¡no exageres! —pidió —Además, no nos pasó nada, ¿sabes?
—Haruto, guarda silencio. Eres demasiado benevolente hasta con quien no se lo merece.
La chica saco la punta de la lengua, avergonzada, en tanto Hikari y Hyumaki se miraban con preocupación. En ese momento, un fuerte viento se generó a su lado, materializando a Kuroi.
—Buenas, Nagareboshi —saludo el informante de Chi, haciendo caso omiso a la mirada asesina de Hiroshi —Hyumaki–kun, conseguí el permiso.
El recién nombrado, un tanto apenado por la atención que estaba captando, asintió con una leve sonrisa y con un movimiento de cabeza invitó al recién llegado a sentarse a su izquierda.
—Tengo los datos, pero necesito lo mío a cambio —indicó Kuroi con firmeza —No sé para qué quieras esto, pero no me interesa. ¿Qué, estás de acuerdo?
Hyumaki asintió, sacando a su vez un pergamino de la bolsa que le colgaba a la derecha del cinturón. Por su parte, Kuroi metió una mano al interior de su chaqueta negra y sacó dos libretas pequeñas de pastas negras. El resto de Nagareboshi estaba desconcertado.
—¡Exacto, esto es! —exclamó Kuroi por lo bajo, revisando el pergamino que Hyumaki le había dado —¿Cómo lo conseguiste, amigo mío?
—Ah… no fue la gran cosa. Un poco de ocultación, otro tanto de charla… Pero, ¿para qué…?
—¿Para qué quiero esto? —completó Kuroi, adivinado lo que Hyumaki pensaba —Digamos que hubiera sido una lata lanzarse sin saber qué esperar. Lo que me recuerda… —sacó un pergamino atado con una vistosa cinta rosa —Me están usando de intermediario.
—Ah… entonces podríamos…
—Oye, era broma. Para mí es una lata, pero sabes que no me molesta ayudarte.
—Pero… Kuroi–san…
—Nada, nada. Además, esto me sirve para sacar de quicio a mi líder, es divertido. Aunque si ella me escuchara decir eso…
—¿Decir qué?
La autoritaria voz de Sorairo sonó tras Kuroi, quien adoptó una cara de resignación.
—Contesta, Kuroi —exigió Sorairo.
—No, gracias —el muchacho se puso de pie y aprovechando que Sorairo no podía verle la cara, le dedicó una sonrisa de disculpa a Nagareboshi —No hay que ponerse en evidencia ante nuestros colegas, líder. ¿O debo recordarte que su sensei acaba de regañar a la nuestra?
Y señalando a Nagareboshi, guiñó un ojo.
—No creo que me regañen si le comento a Tensai–sensei sobre esto —amenazó Sorairo.
—No, pero quedarías en ridículo. En serio, eres una lata —concluyó Kuroi, alejándose.
Sorairo, antes de seguirlo y reclamarle, soltó un venenoso comentario.
—No creo que Nagareboshi logre pasar de la primera parte de la evaluación chuunin. No contigo ahí, Haruto.
Hikari se puso de pie de un salto, pero Sorairo ya se alejaba, riéndose a carcajadas.
—¿Alguna vez conocieron a alguien tan insoportable? —masculló Hikari al sentarse de nuevo —Será una kunoichi excelente, pero tiene un pésimo carácter.
—Yo no lo creo, ¿sabes? —arguyó Haruto débilmente.
Sus compañeros la miraron con pasmo.
—Un parentesco no es excusa para defenderla, Haruto–san —alegó Hyumaki, sorprendiendo a Hikari y Hiroshi —Menos cuando es obvio que no te soporta.
Haruto miró a Hyumaki largo rato, de manera ausente y comiendo de forma mecánica. Al final, acabando su almuerzo, se fue sin despedirse.
—Dime que es un mal chiste —rogó Hikari —¡Haruto–chan no puede ser pariente de Sorairo!
—La semejanza física dice que sí —apuntó Hiroshi, aunque no de muy buen humor.
—Para asegurarme, negocié con Kuroi–san un intercambio de datos —Hyumaki blandió frente a sus compañeros una de las libretas negras que Kuroi le había dado, abriéndola y buscando entre sus páginas lo que necesitaba —Líder de Chi: Sorairo. Hinoichi. Característica distintiva: Frialdad. Identidad… —Hyumaki se interrumpió, tragando saliva —Ya me lo temía —musitó, con una mirada de pena —Sorairo–san es… Kishimoto Narue. Prima de Haruto–san por vía paterna.
Hikari asintió con pesar y Hiroshi frunció el ceño, reflexivo. Los dos sabían, al menos de manera superficial, la tensa relación que había actualmente entre las primas, cada una hija de uno de los gemelos Kishimoto, mangakas mahonashin sumamente famosos. Por su parecido físico, Haruto y Sorairo eran constantemente comparadas, pero en personalidad eran completamente opuestas: Sorairo era el tipo de persona que acataba inflexiblemente las normas, pocas veces reía y destacaba sin esforzarse; en cambio, Haruto gastaba bromas por doquier, hacía sonreír a los demás y brillaba porque no se rendía jamás. Profesionalmente, cualquiera preferiría hacer equipo con Sorairo, pero si de congeniar se trataba, Haruto era la mejor alternativa.
—Si alguna vez acepto las propuestas de Sorairo, mándenme a Heian–Bushi —ordenó Hiroshi de improviso, bebiendo de un trago lo que le quedaba de té helado de limón.
Hyumaki contuvo una risita y Hikari sonrió levemente.
—Lo tomaremos en cuenta —prometió ella —Hyumaki–kun, ¿algún otro dato interesante?
El chico asintió y comenzó a exponerles las generalidades del equipo Chi. Quitando el mal sabor de boca que dejó saber la identidad de Sorairo, los otros no suponían gran problema. Pero cuando Hyumaki declaró que ya tenía datos de la líder y el elemento sorpresa de Ginga, Hiroshi no se creyó fácilmente sus identidades.
—¿Hokuto es Takagi Rumi? —espetó en un susurro —¿Y Nanju es Hattori Kaito? ¿A qué cree que está jugando el escuadrón?
—No lo sé —Hikari hizo una mueca —Todo el mundo sabe que los Takagi y los Hattori son rivales en cuanto a kenjutsu se refiere. Me hace pensar, con más ganas que antes, que los equipos novatos de este año somos poco más que experimentos.
—No me agrada cómo suena —comentó Hiroshi, sombrío.
—Pero… es demasiada coincidencia —Hyumaki, con esa frase, apoyó repentinamente a Hikari —En Zoo, los miembros son de familias mahonashin y clanes relativamente tolerantes. En Ginga, hay dos tipos de genios y los herederos de dos clanes rivales. En Chi, cada integrante hace lo que se le da la gana. Y nosotros, por muy bien que trabajemos juntos, no somos muy parecidos. Y eso sin contar… relaciones indirectas —dejó escapar al final, con una mirada vacía.
—¿Relaciones indirectas? —se extrañó Hikari.
—Los sensei's, por ejemplo —opinó Hiroshi, dedicándole un gesto de censura a Hyumaki.
—Quizá, pero presiento que hay más en todo esto —Hikari frunció el ceño —Lo vamos a investigar a fondo después de la evaluación chuunin, ¿les parece?
Los otros dos asintieron. Por más que la situación que se les presentaba les desagradara, tenían otras cosas más importantes en qué pensar.
(1) El tanto es una clase de puñal japonés, en ocasiones confundido con una katana en miniatura, pero con un diseño y manejo más sencillos.
21 de marzo de 2009. 1:15 P.M. (Hora de Aguascalientes, Ags. México)
Hola a la gente hermosa que me lee. Sí, como siempre, ando enredando las cosas. Seguramente querían saber más identidades, pero fíjense que no. Tal vez con el tiempo y cómo vaya el complemento, me deje convencer por sus comentarios, jajajaja.
Ahora, en cuanto al capi, han visto cómo se dio la recomendación a la evaluación chuunin. Básicamente, los sensei's de los novatos han confiado en ellos para que intenten ascender de rango. Y como nunca falta alguno que no está conforme, Yamaneko (el nombre clave quiere decir gato de la montaña) se quejó de ello, alegando que el viejo equipo Yonkei planeaba algo. Me alegra tener un personaje como Kirin, que a pesar de su seriedad, puede callar a los impertinentes con buenos diálogos. ¡Dios, qué genial es Kirin! Me daban ganas de ponerlo de sensei de Subaru, porque en personalidades se parecen mucho, pero cuando me di cuenta, los equipos ya estaban hechos.
Los rumores acerca de las recomendaciones no son del todo ciertos, pero tampoco son del todo falsos. Lo que hay de verdad y mentira en ellos, se los dejo de tarea. Pero una cosa es clara: Tenshi tiene toda la razón del mundo al no comentar nada al respecto con sus discípulos. No les ayudaría con la evaluación que tienen por delante. Al contrario, los pondría más nerviosos. Sobre todo a Hyumaki, porque si se enterara de lo que dicen de su hermana…
Además, tenemos algunos vistazos a otros equipos. Zoo parece bastante relajado, aunque Same me sorprende, porque habló del tema. Como habrán podido darse cuenta, a veces los personajes no son como esperaba en un principio, y Same entra en esa categoría. Nanju se llevaría bien con él, más que nada porque tampoco habla mucho y no lo molestaría, jajaja. Las líderes de Zoo y Ginga sí que son un contraste: Hokuto es muy enérgica, pero impulsiva, mientras que Tsuru es más seria y responsable.
Y ya que mencioné las identidades, ¿les sorprende que Haruto y Sorairo sean parientes? Yo creo que no, porque así me las gasto normalmente con estos temas. Como menciona Hiroshi, el parecido entre ambas ya daba una pista, pero no parecía muy feliz. ¿Será porque no soporta a Sorairo? También se los dejo de tarea (ay, al rato van a odiarme como a una verdadera maestra, por tanta tarea, jajaja). Y sí, el apellido Kishimoto y la referencia a los padres de Sorairo y Haruto, que son gemelos, mangakas y famosos, es por mi actual trauma de manga en línea. En cuanto pensé este complemento, me pareció un buen recurso, aunque… Al principio cometí un gravísimo error (más que nada, por algunas fechas), así que tuve que reestructurar un poco las familias de ambas chicas. Pero al final, quedó bien. Sólo espero que al conocer algo del pasado de ambas (o mejor dicho, el pasado de sus familias) no vayan a matarme.
Ya para terminar… Kuroi es lo máximo, haciendo rabiar a Sorairo y se nota que aprecia muchísimo a Hyumaki. Ellos son mejores amigos, como Aoi y Hiroshi, pero de otra manera. No vayan a pensar mal, más adelante verán a qué me refiero. Por cierto, ¿qué datos querría Kuroi, que hasta aceptó darle a Hyumaki sus propios datos y los de sus compañeros? Ni se lo imaginan, es algo tan gracioso… Hikari se quedará boquiabierta al enterarse.
Bien, eso es todo. Cuídense mucho y nos leemos pronto.
