Diez: Confrontación.
—Debe ser una broma.
El día de la evaluación chuunin llegó y el equipo Nagareboshi estuvo temprano en el lugar donde se realizaría la misma: una pagoda roja cuya planta baja encontraron repleta de ninjas. Haruto no podía creer que fueran tantos genin's los que presentarían la evaluación ese año.
—Sí, pensamos lo mismo cuando llegamos.
Cerca de Nagareboshi, en una larga banca a la derecha de la entrada, estaba sentado Zoo. Hebi, resoplando para quitarse un mechón de cabello de los ojos, torció la boca.
—El año pasado solamente aprobaron cinco genin's —declaró —¿Pueden creerlo?
—Kirin–sensei no nos habría recomendado si no tuviéramos posibilidades —aclaró Same.
El resto de Zoo lo vio con el ceño fruncido.
—¿Qué les pasa? —quiso saber Haruto.
Same le dedicó una tenue sonrisa, cosa que dejó boquiabiertos a sus compañeros.
—No hablo mucho —declaró el muchacho.
Haruto asintió en señal de comprensión.
—¡Hyumaki–kun!
Una larga coleta negra pasó volando entre el grupo antes que su dueña echara los brazos al cuello del informante de Nagareboshi, por la espalda de éste. El chico se sonrojó hasta las orejas, en tanto a su alrededor surgían varias muecas.
—¿Hokuto–chan? —llamó Tsuru, incrédula.
—¡Tsuru–chan! —saludó alegremente la líder de Ginga, sin soltar a Hyumaki —¿Cómo estás?
—No tan feliz como tú, por lo que veo.
—Todo saldrá bien —declaró Subaru, recién llegando con el resto de sus compañeros —Al menos si estamos bien concentrados.
—Habla por ti, genio —bromeó Uma.
Subaru se encogió de hombros.
—Ho–ku–to–san…
Varios tragaron saliva al oír eso, pues con ese tono de voz de ira contenida, la normalmente tranquila Pinku resultaba algo siniestra. Tras su elemento sorpresa, el resto del equipo Chi contemplaba la escena con curiosidad.
—¡Hola, Pinku–chan! —saludó Hokuto, sonriendo astutamente, estrechando más a Hyumaki.
—Hola —Pinku mantuvo el tono severo en su voz al seguir hablando —A Hyumaki–san… le incomodan un poco esas atenciones, ¿no te das cuenta?
Hokuto alzó una ceja, observó a Hyumaki un segundo y luego lo liberó lentamente.
—Ya haré que se acostumbre —juró, risueña.
Pinku torció la boca.
—Hola —Aoi se acercó discretamente a Hiroshi —¿Cómo va nuestra apuesta?
—No va —respondió Hiroshi, arrugando el ceño —Sabes lo que pienso al respecto. ¿Porqué…?
—¿Porqué aposté eso? Como buen estratega, no revelaré mi plan hasta que sea el momento propicio. Así que no presiones.
Hiroshi resopló con fastidio.
—Gracias por los últimos datos, amigo mío —le contaba Kuroi a Hyumaki —No he avanzado mucho, pero estoy mejor que antes. ¿Te sirvió lo que te di?
—Claro, Kuroi–san. Muchas gracias.
—Nada, nada. Cuando quieras.
—No pensé que fueran a presentarse —dejó escapar Sorairo al percatarse de ciertos colegas novatos —Esto es demasiado para ustedes.
—¿Qué estás insinuando? —Hokuto arqueó las cejas, molesta —Si nuestros sensei's nos recomendaron, ¿porqué faltaríamos?
—Ojalá alguien le baje los humos en esta evaluación —le dijo Hebi a Uma en un susurro que todos lograron escuchar.
—¿Qué dijiste?
—Tú empezaste, Sorairo–san.
—¡Silencio, todo el mundo!
En el centro de la sala, tras un mostrador, había aparecido un tipo alto, de piel curtida y una cicatriz que cruzaba en diagonal su ojo izquierdo. La bandana en su cabeza, negra por completo como sus ropas, mostraba el símbolo del rayo en un tono amarillo muy brillante.
—Soy el encargado de la primera parte de la evaluación chuunin —avisó el hombro —Mi nombre clave es Chairowashi (1), rainobi de rango jonin y más vale que presten atención, porque no pienso repetir mi explicación.
Algunos murmullos surgieron. Los informantes novatos, con suma discreción, se enteraron que ese sujeto estaba a cargo de la División de Espionaje del escuadrón.
—Cada líder de equipo vendrá aquí para el registro y se le entregará una brújula mágica, la cual los guiará hacia una caja que deben recuperar y llevar hacia el último nivel de esta pagoda. Deben hacer esta parte de la evaluación en dos días, en la cual evitarán trampas, maldiciones y bueno, dado que las cajas estarán repartidas entre los demás participantes…
—Un segundo, ¿está insinuando que debemos atacarnos unos a otros para poder aprobar? —inquirió con molestia una castaña a la que los novatos reconocieron como quien se había burlado de ellos en su primer día libre —Eso no lo hicimos el año pasado.
—El año pasado tuvieron suerte —respondió Chairowashi con una mueca, molesto por la interrupción —Este año la evaluación es distinta y la primera parte la manejo yo. Ahora bien, hay distintas formas de reprobar esta parte —un sobresalto colectivo siguió a esas palabras —Primera, si un equipo pierde la caja que custodia, está fuera. Segunda, si un equipo no consigue la caja que señale la brújula dentro del tiempo límite, está fuera. Tercera, si dos miembros del equipo quedan incapacitados física o mentalmente, el equipo está fuera. Cuarta, si el líder de un equipo se rinde ante su igual en una batalla, el equipo está fuera…
El jonin fue detenido por un verdadero alboroto, ocasionado por las últimas dos condiciones. Sonrió maliciosamente, como si disfrutara con todo aquello.
—Y quinta —vociferó por encima de los reclamos que los genin's hacían en siseos —Si alguien viola la cerradura de una caja y ve su contenido, esa persona y su equipo estarán fuera. Esto no es un juego, así que los que no estén de acuerdo con mis condiciones, pueden irse largando —invitó —Siempre pueden presentarse a la evaluación otro año, con otra modalidad. Los equipos que se quedan, manden a su líder a tramitar el registro.
Entre un tenso silencio, se vio a algunos equipos optar pesarosamente por irse de la pagoda. Nagareboshi no podía creer que estuvieran renunciando sin siquiera intentarlo. Hikari fue con la cabeza en alto al mostrador, seguida de cerca por Sorairo y Hokuto. Tsuru tardó en un poco en seguirlas porque consultó algo con su equipo en voz baja.
—¿Qué pasa? —le preguntó Hokuto cuando la tuvo a su lado.
—Hebi–chan dice que esto parece una carrera de obstáculos combinada con una cacería del tesoro… lo que sea que eso signifique —Tsuru se encogió de hombros —Tanto ella como los muchachos me dieron su apoyo por si llega a ser necesario que me rinda. Eso me tranquiliza.
Hokuto le dedicó una sonrisa de apoyo.
En media hora, todos los líderes tuvieron en su poder una brújula de color gris plateado en forma de esfera y una caja de madera oscura cerrada por un voluminoso candado.
—Una cosa más, jóvenes —Chairowashi se veía como si hubiera recordado algo de golpe —Ya tienen algunos puntos por el simple hecho de haberse quedado, pese a mis condiciones algo extremistas, así que no lo echen a perder con un desempeño mediocre.
Algunos suspiraron de alivio.
—Vayan por el pasillo principal y párense frente a la puerta con el número que su líder recibió en el registro. En quince minutos comenzaremos.
Y sin más, Chairowashi se desapareció con un destello.
—Ese tipo gozó con asustarnos, ¿no? —inquirió Haruto, nerviosa.
—Tenlo por seguro —afirmó Hikari.
Chairowashi se había ido al último nivel de la pagoda, a una habitación acondicionada como sala de observación y descanso. Allí, se encontró con los demás encargados de la evaluación y los sensei's de los genin's. Ese edificio en particular, además de tener un apodo bastante peculiar, era un lugar habitual para el entrenamiento jonin, por lo que su uso para la evaluación chuunin de ese año se debía a un criterio del Shizen Soudan que se expuso brevemente.
—Queremos que la evaluación chuunin de este año se haga de forma más rápida, lo que quizá signifique que sea más cruda. Necesitamos que los genin's que asciendan de rango sean capaces de enfrentarse a situaciones más extremas de las usuales.
Chairowashi, de acuerdo con eso, accedió a tomar parte en la evaluación, pero algunos de sus colegas seguían son comprenderlo. Eso quedó demostrado cuando, a petición de unos cuantos sensei's, dio a conocer la lista de registro a la evaluación.
—¿Diecinueve equipos? —se sorprendió una jonin con bandana de agua, luego de hacer un gesto de inconformidad al ver que sus alumnos no se habían registrado —Creí que serían menos.
—Eran más —aclaró Chairowashi —Pero a unos no les gustaron mis condiciones y se largaron.
—Te deshiciste de los cobardes con rapidez —dedujo Yamaneko, consultando el registro —Vaya, vaya, vaya, los novatos se quedaron. Obviamente no quisieron decepcionar a sus sensei's —se encogió de hombros con arrogancia —Ya veremos cuánto aguantan.
—Te quieres morir pronto, ¿cierto? —increpó una jonin con bandana de tierra, mirando de reojo a los sensei's de los novatos.
Yamaneko hizo un ademán desdeñoso, pero tragó saliva cuando una shuriken pasó frente a sus ojos, causándole una herida en la nariz antes de incrustarse en una pared. Wakusei, quien le daba la espalda a Yamaneko, estaba ladeado, pues así Tenshi pudo tirar con libertad. Lo insólito del asunto era que Tenshi hubiera atacado sin más, pues no solía perder la calma.
—¿Qué pretendes? —le vociferó Yamaneko a la jonin —Casi me das con esa shuriken.
—¿Casi? —fingió sorprenderse Tensai —Estás perdiendo facultades, Tenshi.
—Si eso crees, muéstrame cómo se hace.
Tensai sonrió ladinamente, preparando una shuriken, pero algo en su tobillo derecho la detuvo. Una rama se le enroscaba sinuosamente, por lo que tragó en seco.
—No es momento para estas cosas —advirtió Kirin, que cómodamente sentado a la izquierda de Tensai, hizo una mueca —Guarda tus armas para algo que valga la pena —ordenó.
Tensai guardó su shuriken de mala gana.
—Sabes que digo la verdad —siguió Kirin, y aunque estaba charlando con Tensai, observaba a Yamaneko de forma penetrante —Callar a alguien cuyos alumnos han reprobado tres veces la evaluación chuunin no vale la pena.
La ex–informante de Yonkei reprimió una sonrisa arrogante.
—¿Qué dices? —Yamaneko se puso de pie.
—Corrígeme si me equivoco. En caso contrario, cálmate y observemos la evaluación.
Yamaneko apretó los dientes y se sentó con cara de pocos amigos, sin percatarse del gesto de triunfo de Kirin. Wakusei suspiró ante aquella escena.
—Si Mori es igual o peor que Yamaneko y aprueba la evaluación pasando por encima de Zoo, Yamaneko tendrá serios problemas con Kirin–san.
Tenshi escuchó eso y asintió sin muchas ganas.
Mori era el equipo genin a cargo de Yamaneko.
(1) Chairowashi está formado por los vocablos chairo (café, marrón) y washi (águila).
27 de marzo de 2009. 6:25 P.M. (Hora de Aguascalientes, Ags. México)
Hola, gente. Ahora sí que me tardé en pasar el borrador. Tengo un larguísimo trabajo de la uni que no me deja en paz, porque son muchas cifras y se entrega para el martes entrante… Así es la vida y más ahora, que voy de salida.
Como podrán ver, ya comenzó la evaluación chuunin, y todos los novatos están ahí. Nuestro primer encargado, Chairowashi, es una persona aterradora pero básicamente justa. Esperen que, en caso de algún desacuerdo, él sepa cómo manejarlo.
En cuanto a los genin's, ¿a alguien le sorprende que se hayan ido equipos cuando Chairowashi dijo sus condiciones? A mí no tanto. Cualquiera se acobarda ante situaciones tan drásticas. Pero estoy con Nagareboshi, de que hay que intentarlo siquiera.
Y una cosa más, ¿alguien tiene ganas de darle un buen golpe a Yamaneko? Porque si es así, hagan fila: Tenshi comenzó la desbandada. Este sensei creo que está frustrado por lo que dijo Kirin, que sus alumnos han reprobado la evaluación chuunin tres veces. El nombre del equipo de Yamaneko, Mori, quiere decir bosque, así que ¿cuáles podrían ser los nombres clave de sus integrantes, para que el equipo tenga ese nombre?
Bien, creo que de momento es todo. Después viene lo bueno: el desarrollo de la evaluación, trayendo muchos más datos interesantes. Cuídense mucho y nos leemos pronto.
