disclaimer: naruto pertenece a masashi kishimoto.
idk
by: lieyeih
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31/05/16
«Al día siguiente de la llegada de Hinata Hyuga, tu prima, a la escuela, mi rutina (que había adoptado gracias a ti) desapareció.
Aún no sé si me arrepiento o no de haber aceptado la propuesta de esa chica.
(Me he vuelto muy fácil de convencer.) »
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capítulo 2.
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Las 3:00 a.m. de un martes en el que TenTen ni siquiera entendía por qué en lugar de estar en su cama durmiendo estaba sentada (resalta, SENTADA, no acostada ni durmiendo) en una de las sillas que decoraban el patio de su casa.
Ah, y hacía frío, lo que añadía otra cosa a la lista para que Tenten no entendiera por qué estaba ahí.
Bueno, en realidad podría decirse que sí sabía. Después de todo, desde hace más de dos años que todos los días, absolutamente todos los días, se despertaba por culpa de una pesadilla.
Aunque eso no explicaba por qué se había ido justo a ese lugar (en el que hacía frío) de entre todos los demás que habían en su casa, así que digamos que es bastante idiota. Ella es una idiota, sí.
Justo en el momento en el que recogía su libreta y su celular decidida a intentar volver a dormir, este último empezó a sonar.
—¿Tenten? —escuchó la voz desesperante y abrazable—No pensé que contestarías… perdón por llamar a esta hora, ¿te desperté?
Tenten pasó una mano por su cabello, encontrándose con la trenza que se hacía todas las noches para poder dormir cómoda (en ese caso, las trenzas eran mejores que sus moñitos). Tuvo ganas de desarmarla y sacudir la cabeza, como en ese vídeo que vio en facebook de la canción de Gloria Trevi (no recordaba el nombre de la canción, pero tenía algo que ver con el pelo y la palabra "suelto").
—No, estaba despierta—después de cinco segundos, añadió—: me levanté para ir al baño.
(No tenía ganas de que Hinata supiera de su pequeño "problema".)
—Oh, igual disculpa. No es una hora muy normal para llamar a alguien.
Tenten miró rápidamente la hora en su celular (3:17 a.m.), volvió a ponérselo en el oído derecho y terminó por sentarse nuevamente en la maldita silla soportando nuevamente el maldito frío.
(Era idiota.)
—No te preocupes. ¿Pasa algo?
—No podía dormir—dijo Hinata, suspirando—, así que intenté organizar un poco la información que conseguí. Ya sabes, sobre Neji.
—¿Qué pasa con eso? —preguntó la castaña, aguantándose un bostezo.
—Tengo los lugares a los que fue anteriormente.
—¿Eso en qué nos ayuda?
—Podría haber un patrón.
—Lo dudo, Hinata.
—¡Pero es una posibilidad!
Tenten suspiró, miró el cielo oscuro y se recordó que eran las 3:17 a.m. (probablemente ya las 3:18 a.m. o un poquito más).
—Hinata.
—Dime.
—Explícame de nuevo por qué me pediste a mí que te ayudara—y antes de dejar que Hinata respondiera, añadió—: y por qué yo acepté.
—Bueno… no puedo responderte a lo segundo—comenzó Hinata. Tenten podía imaginársela encogiéndose de hombros—. Pero sí a lo primero.
—Pues hazlo.
—Neji me habló de ti un día antes de que se fuera.
—Ajá.
—Dijo que tal vez te daría el libro que estaba leyendo.
—Ajá.
—¿No te gustaría saber cuál libro es?
—Claro que me gustaría, pero creo que te olvidas de unos cuantos detalles.
—Lo sé, lo sé—suspiró Hinata—. Nunca alcanzaste a leer el título del libro y sabemos que la señora Hikari falleció, por lo que no podríamos preguntarle a ella.
—Exacto—Tenten bostezó—. Hinata, sigo sin entenderlo, pero hablamos mañana. Tenemos tiempo para que me cuentes todo acerca de lo de tu teoría del patrón.
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Se fue a la cama aproximadamente a las 3:25 a.m., incluso se atrevería a decir que a las 3:30 a.m. Como todos los días, al despertar las ojeras cubrían sus ojos y ella tenía que ir a buscar un poco de hielo en un vano intento de disimularlas.
Y luego se duchaba, se vestía, desayunaba y se iba a la escuela.
La misma rutina de todos los días exceptuando el hecho de que Hinata Hyuga estaba esperándola sentada en su pupitre.
(No se levantó a pesar de que ella había llegado ya y queríatenía sentarse en su pupitre.)
—Ah, Hinata—fue lo primero que dijo. Ni ella misma supo identificar si lo dijo con molestia, con sorpresa, con felicidad, con-
—Tenten, ¿te puedo decir ya lo de ayer?
Suspiró.
—Dame mi asiento—dijo. Hinata se levantó y ella se sentó—. Cuéntame.
Hinata Hyuga se sentó en el pupitre que se encontraba al lado del de Tenten. Aún era muy temprano, por lo que ella, Tenten y otro chico eran los únicos que habían llegado, lo cual era muy provechoso si quería hablar con Tenten lo más pronto posible sin interrupciones.
Sacó la libreta donde había anotado todo de su bolso.
—La primera vez fue a Oregon—comenzó Hinata, señalando con su dedo el lugar marcado en el mapa del país que había impreso exclusivamente para eso—. La segunda, a Washington, la tercera, a Nevada y la cuarta a Arizona—señaló, señaló, señaló—. Si te das cuenta todos los lugares están bastante cerca de California.
—Sí—asintió Tenten, mirando el mapa—. Pero no creo que signifique nada realmente. Puede ser simple comodidad.
—¡Piensa un poco más, Tenten! —La regañó Hinata—. A lo que me refiero es que Neji no va a estos lugares porque sí.
—¿Ah, no?
—No—suspiró—. Creo que quiere recorrer todo Estados Unidos.
—Lógico.
—¡Muestra un poco más de interés! —pataleó, golpeando la mesa.
—Lo siento, lo siento—Tenten agarró la libreta, observó un momento el mapa y luego volvió a dejarlo en la carpeta—. Pero si lo piensas bien, el resultado al que llegaste es bastante obvio. Si yo hubiera sabido los lugares a los que fue anteriormente- ah, y hago un paréntesis aquí; no es que no supiese, los rumores lo mencionaban bastante, pero dudaba mucho que se hubiera ido a Asia, aunque si mencionaron a Oregon y Washington—se pasó una mano por el cabello, que estaba recogido en sus típicos moñitos—. El punto es que cualquiera se hubiera dado cuenta de que su objetivo está en ir a todos los Estados del país.
—Me siento idiota en estos momentos.
—Y haces bien.
—¡Tenten!
—Lo siento, lo siento—se encogió de hombros—. En fin. A decir verdad, esto sí nos llega a dar una pequeña pista de dónde podría estar.
—¿E-En serio? —a Hinata le brillaron los ojos por un momento.
—Sí. Idaho, Utah o Nueva México—señaló los tres lugares en el mapa—. Supongo que es un tipo muy organizado, aunque ya lo sospechaba. Después de todo, como que sí va en un orden para ir a cada lugar. Comenzó con los más cercanos a California. Si te das cuenta, algunos estados están casi al mismo nivel. Los que siguen del nivel al que él ya ha ido son los que te he mencionado.
—¿E-Eh? P-Pues sí…—miró el mapa y los lugares señalados por Tenten. Si lo pensaba, tenía bastante sentido.
—No es demasiado, pero algo es algo. Nuestra primera pista—sonrió.
—¡Eres genial, Tenten!
—Cuando me dices cosas así me dan ganas de abrazarte.
—¡T-Tenten pervertida!
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Las clases terminaron sin más contratiempos. Hinata y Tenten se la pasaron juntas en los recesos, y Hinata no intervino en la rutina de Tenten; de hecho, a Tenten la hizo sentir como si Neji estuviera ahí cuando miraba los ojos de la Hyuga, con la diferencia de que estos ojos eran muchísimo más expresivos y la dueña de estos sí le hablaba.
Cuando salían de la escuela y Hinata acompañaba a Tenten a buscar su bicicleta para ir a casa, la primera le dijo a la segunda:
—¿No quieres que comamos algo juntas antes de ir a casa?
—¿Ah?
—¡Sí! Hay una cafetería cerca de aquí—dijo, sonriendo.
—Eh, bueno… Puedes ir sentada en la parte de atrás de la bicicleta si quieres. Aunque sería la primera vez que llevara a una persona…
—No importa, si nos caemos sé que tengo que culparte a ti.
—Gracias—dijo sarcástica.
Tenten se subió a la bicicleta con Hinata detrás de ella y empezó a andar siguiendo las direcciones de Hinata, pues no sabía realmente donde quedaba la cafetería que ella le había mencionado. Le costó un poco al comienzo andar con la oji perla detrás de ella, pero a los minutos logró manejar de una forma aceptable sin que pareciese que iban a chocar en cualquier momento.
Llegaron al lugar luego de unos veinte minutos.
Tenten amarró su bicicleta con la cadena o candado (porque realmente no le encontraba nombre a la cosa que le regaló su padre cuando estaba en la escuela elemental para que pudiera asegurar su bicicleta cuando saliera) a un poste fuera de la cafetería, y solo entonces se permitió leer el cartel que decoraba la puerta de entrada. "Idk", decía, con letras grandes y blancas escritas en un pequeño pizarrón. Debajo había otro cartel anunciando que el local estaba abierto.
La puerta a Tenten le gustó. Era blanca y era una de esas puertas de las casas antiguas. Podríamos decir que uno de los fetiches de la castaña eran las puertas (y objetos en general) así.
Vio a Hinata entrar y la siguió.
Se encontró con un lugar pequeño, pues era de esperarse de un local que solo ocupaba la esquina de una cuadra. Desprendía un pequeño olor a café que si bien no le agradaba (no le gustaba el café), le parecía aceptable como para pasarse una hora mínimo en ese lugar sin tener ganas de huir. La mayor parte del lugar era blanco, con algunos cuadros y pizarrones pequeños con dibujos o frases en diferentes idiomas, también decoraban algunas plantas. Casi todas las mesas eran para dos personas, exceptuando unas cuatro y las dos mesas encontradas en unas esquinas donde en lugar de sillas había muebles y alrededor unos cuantos estantes con libros o demás objetos que los clientes podían usar para entretenerse.
El lugar a Tenten se le hizo muy agradable.
Hinata se sentó en una de las mesitas para dos y Tenten la siguió, sentándose frente a ella. Dejó su mochila colgada en el respaldo de su silla y al momento se les acercó una mesera para dejarles la carta de bebidas y postres.
De fondo sonaba un jazz de Amy Winehouse.
—¿Te gusta?
Tenten dejó se observar a su alrededor ante la pregunta de Hinata, mirándola. Asintió con la cabeza y agarró el menú de las bebidas.
—Me alegra.
A Tenten le pareció raro que Hinata le haya dedicado esas palabras a ella, pero no preguntó y se dedicó a buscar una bebida que no fuera café.
Terminó eligiendo una bebida llamada VON solamente porque tenía el nombre de su canción favorita.
—Tenten—la llamó Hinata.
—Dime.
—Imagino que no has venido a este lugar antes, ¿cierto?
—Creo que es más que obvio.
—Ya veo.
—¿Es la segunda vez que vienes? —preguntó la castaña.
—De hecho no—la miró un segundo, para luego mirar la mesa—. Cuando era pequeña vivía aquí, hasta que me mudé cuando tenía trece años y volví a los dieciséis. Digamos que ya llevo dos años aquí, si contamos este. Por lo tanto, he venido muchísimas veces. ¡Mi segundo lugar favorito! —dijo sonriendo.
—Mmm… Yo viví toda mi vida en Florida. Me mudé aquí este año por el trabajo de mi madre.
Tenten podía jurar que por un momento pudo notar a Hinata sorprendida, confundida, molesta y finalmente como había estado desde que entraron a esa cafetería: rara.
—Bueno, yo me mudé por algo parecido.
—¿Y tu cambio de escuela? —preguntó Tenten. Quería evitar que la conversación muriese.
Hinata la miró.
—Capricho.
nota:
una aclaración:
-está ambientado en estados unidos, la historia. Lo único que no voy a cambiar es el tema de las estaciones, el inicio y termino del año escolar porque me lio mucho al ser de un país de américa latina. así que digamos que lo único que no cambia según el lugar es eso. y ya saben, es un fanfic, puedo hacer lo que me salga de los huevos inexistentes que tengo.
y eso. probablemente en uno de estos días suba una nueva historia, aunque no aseguro que sea un nejiten, pero igual aviso. v:
bye bye.
