Dieciséis: Este contra Negro.
El pergamino gigante se desenrolló pronto. Al mostrar a los siguientes en pelear, hubo movimiento en el mirador de Mori y Chizu.
—Qué suerte tienes —soltó Nishi —Te toca primero, líder.
—To y Kuroi, al tatami —ordenó Genbu.
Los dos nombrados soltaron un suspiro y bajaron con toda la calma del mundo. Kuroi analizó con la mirada a su oponente, repasando mentalmente todo lo que sabía de él. Que fuera el líder de su equipo y trajera una bandana de viento en la cabeza solamente le decían una cosa.
—Esto será una lata —se quejó por lo bajo.
—¿Listos? —preguntó Genbu en cuanto estuvieron en el centro del tatami. Kuroi asintió con desgano y To dio una enérgica cabezada —¡Comiencen!
To no perdió tiempo. Dando un salto mortal hacia atrás, arrojó un montón de shuriken contra Kuroi, quien no tuvo problema para esquivarlos. Aunque ese movimiento lo distrajo de la siguiente jugada de To, realizada con una kusarigama (1) y que casi le costó una mano, pero que solamente le hirió el brazo izquierdo.
—Se me había informado que eras más hábil —desdeñó To, enredando en su diestra la cadena de su arma —¿Erraste tu cálculo?
Kuroi rodó los ojos. ¿Acaso la mayoría de los líderes con los que trataba debían ser tan arrogantes? Sacó la varita y con ella, se vendó la herida de manera provisional. Acto seguido, hizo un floreado giro con ella y la guardó, para enseguida meter la mano izquierda en una de sus bolsas de herramientas, sacar una pequeña esfera y lanzarla a los pies de To.
La esfera estalló sonoramente, revelando ser una bomba de humo.
To arqueó una ceja. Tenía suficientes datos de Kuroi para sospechar de ese ataque tan simple. Hizo desaparecer su kusarigama con un chasqueo de dedos y estirando ambos brazos al frente, con las manos abiertas, cerró los ojos para que el humo no les afectara. Esperó por unos segundos, por si su oponente atacaba, pero al no ser así, abrió los brazos de golpe, con lo que una fuerte corriente de aire apartó el humo a su alrededor.
Sin embargo, no encontró a Kuroi por ningún lado. El líder de Chizu escudriñó el tatami con la mirada: izquierda, al frente, derecha, a su espalda… ¿Dónde estaba Kuroi?
—Qué lata… No eres un kazenobi muy diestro.
Antes de saber de dónde provenía la voz, To recibió un fuerte golpe del lado derecho de la cabeza, lo que hizo que saliera disparado hacia su izquierda, casi rozando a Genbu.
—¿De dónde vino eso? —se sorprendió Nishi.
—Creo… que del novato —musitó Ne, no muy convencido.
—¿Cómo? —renegóMinami al instante —To podrá ser muchas cosas, pero su percepción elemental es excelente, ¿cómo es que no lo sintió llegar?
—El novato también es kazenobi —recordó Kita sombríamente.
Minami no pudo discutir eso.
En el tatami, To había evitado por poco salir de dicha área de combate, sacando una kanigawa (2) y usándola para aferrarse al campo de batalla. Aunque le escurría sangre por la sien derecha, no le dio importancia. Tenía que averiguar cómo había sido golpeado. Cerró los ojos de nueva cuenta y enfocó su magia en sus demás sentidos, intentando percibir con el viento circundante la posición del invisible Kuroi. Fue entonces que supo lo que estaba pasando.
—Maldito —gruñó, abriendo los ojos y sacando la varita —Alteraste mi percepción.
—¡Vaya, hasta que lo notaste! —se burló el informante de Chi desde un punto impreciso a su izquierda —Me he entrenado en mahojutsus elementales de espionaje, sigilo y rastreo. Todos siguen el mismo principio básico: percepción elemental. Y claro, al estudiar cómo hacerlos, también descubrí sus debilidades. Fue una lata, pero desarrollé un método para inutilizar esa clase de mahojutsus, solo por si acaso llegaba a enfrentar a un nukenin que los usara. Tienes el honor de ser la primera persona en probar mi método, ¿qué te parece?
To, fastidiado, lanzó un hechizo de rastreo con la varita, pero evidentemente no le acertó a Kuroi, porque recibió otro golpe, esta vez en el estómago, que lo hizo caer de espaldas y arrastrarse varios metros hacia atrás.
—Eso no explica que no te vea —masculló el líder de Chizu, haciendo una mueca de dolor y levantándose con dificultad.
—Cierto, pero sería tonto de mi parte explicártelo —Kuroi atacó por la derecha con un manojo de tetsubishi (3) mezclados con shuriken.
To esquivó los tetsubishi, pero varias shuriken lo alcanzaron, rasgando su ropa roja y blanca. Y al sentir los rasguños, se desconcentró y cayó sobre los tetsubishi, haciéndose más daño.
—Es hora de acabar con esto —espetó el líder de Chizu, moviendo los ojos en todas direcciones, buscando rastros de Kuroi —No sé qué truco estés usando, pero lo destrozaré.
Se guardó la varita y al chasquear los dedos, hizo que en ambas manos le aparecieran kyotetsu shoge (4). Aprovechando que no lo atacaban, hizo girar los pesos a gran velocidad, sorprendiendo a más de uno cuando las cadenas se alargaron y los pesos siguieron girando a pesar de detener el movimiento de sus manos.
—El viento… —musitó Hokuto —Ese To está usando un mahojutsu elemental para mantener girando los kyotetsu shoge.
—El radio de alcance de sus armas es amplio —señaló entonces Subaru —Pretende hallar a Kuroi–kun de esa forma.
—Como si pudiera —Aoi se ganó moradas extrañadas antes de explicar —Si hay algo que Kuroi–kun sabe hacer, es esconderse.
Pero Aoi se quedó tan atónito como el resto al ver que To lograba golpear a Kuroi, quien reapareció a la vista y cayó pesadamente en una esquina. Como no se movía, To sacó algo similar a una cerbatana y disparó varios dardos contra su oponente… que lo hicieron estallar.
—¿Qué diablos…?
—Lo dicho, no eres un kazenobi muy diestro.
Eso fue lo último que escuchó To antes que un golpe en la parte posterior de la cabeza lo mandara fuera del tatami.
El resto del equipo Chizu, incluyendo a su sensei, se quedó anonadado. To había sido derrotado con un limpio garrotazo por parte de Kuroi, quien contemplaba su hazaña como si fuera algo poco interesante. Colocándose el garrote al hombro, Kuroi se volvió hacia Genbu, quien veía aquello con el ceño fruncido, antes de acercarse rápidamente a donde había caído el otro, hallándolo con una mano en la nuca.
—¿Qué pasó? —inquirió To, enfadado.
—Te vencí —declaró Kuroi despreocupadamente.
To comprobó que efectivamente, estaba fuera del área de combate. Maldijo por lo bajo y se incorporó con dificultad, auxiliado por una bruja de túnica blanca.
—To, líder de Chizu, ha sido expulsado del tatami —declaró Genbu en voz alta —La victoria es para Kuroi, informante de Chi.
—Era una lata herirlo o tratar de noquearlo —se justificó el informante por lo bajo, retirándose del tatami.
—Oye —llamó To, apoyándose en la bruja de blanco —Tengo una pregunta para ti.
—Hazla en otro momento —pidió Kuroi con voz cansina —Primero que te atiendan o si no, será una lata.
To asintió a regañadientes y se marchó con la bruja de túnica blanca. Eso lo aprovechó Kuroio para regresar a su mirador y hacer la señal de la victoria en dirección a Hyumaki.
—Esto fue gracias a tu idea —aseguró, haciendo que Hyumaki sonriera un poco, sonrojado.
—Ya me lo imaginaba —Pinku le dedicó una gran sonrisa a su compañero de equipo —Cualquier cosa que te esconda la usas a tu favor, ¿verdad, Kuroi–san?
El aludido se encogió de hombros y no evitó reír al sentir que Pinku lo jalaba de un brazo al mismo tiempo que a Hyumaki. No comprendía bien a esa chica, porque casi no hablaba de sí misma, pero hacía feliz a su mejor amigo, así que con eso le bastaba. Eso lo motivaba a conocer mejor a Pinku, y no solamente por ser compañeros en Chi.
—Ah… Pinku–san…
—No te preocupes, Hyumaki–san, solamente estoy celebrando. Kuroi–san y yo superamos la eliminatoria, ¿no es genial?
—En mi opinión, esto es una lata. Solo pasé porque quería evitarme las quejas de la líder.
—¡Miren! —llamóHaruto entonces —Se va a anunciar el siguiente combate.
Era cierto, el pergamino mágico gigante se desplegaba, pero ni eso logró que Pinku soltara a los dos informantes, a quienes les dedicaba palabras de ánimo. Solamente dejó de sonreír al leer el pergamino, soltando lentamente a los chicos y viendo incrédulamente a su sensei, que mostraba una lenta sonrisa triunfante.
El pergamino gigante decía "Sorairo" y "Hyumaki".
(1) Una kusarigama (también llamada nagegama) es un arma japonesa compuesta por una hoz (kama) unida a una cadena (kusari) de entre uno y tres metros de largo con un peso (omori) en el extremo, el cual solía ser en forma de cono, esfera y a veces contar con púas.
(2) Se conoce con kanigawa a una cuerda para escalar con tres o cuatro picos de metal.
(3) Los tetsubishi son abrojos que se lanzan al suelo o al rostro del enemigo.
(4) Una kyotetsushoge es una cadena o cuerda con un peso giratorio.
17 de septiembre de 2012. 11:10 P.M. (Hora de Aguascalientes, Ags. México).
Bueno, avanzo con este fic más de lo que creía. De haberlo sabido…
Aquí tenemos a Kuroi, que vamos, quien conozca el manga en el que me inspiré para algunas cosas de este spin–off, sabrá a qué personaje quise honrar con este chico. Además, To se estaba creyendo demasiado y eso de ser líder de su respectivo equipo harta a Kuroi. Como si tratar con una líder como Sorairo no tuviera suficiente…
Por otro lado, dejo el preámbulo para la siguiente pelea: Sorairo, una chica un tanto presumida pero que se sabe es buena kunoicho, contra Hyumaki, que como informante es bueno, pero de quien no se ha visto gran cosa en batalla. ¿Cómo terminará? Se aceptan apuestas.
Si sigo a este ritmo, pronto ya no transcribiré borradores, lo que me alegra. Atenerse a lo que tengo en papel a veces no me deja espacio para maniobrar, así que bueno…Seguro que a lo no publicado le daré una buena leída para agregar, quitar y/o cambiar cosas antes de sacarlo. Y claro, para mejorar un poco eso de las descripciones de las batallas (Bell sabe que no son lo suyo, pero en fin…).
Cuídense mucho y nos leemos pronto.
