Sin que los chicos lo esperaran la tan querida época navideña llegaba al pequeño pueblo, risas y felicidad por doquier, en especial podías mirar a Creek frente al escaparate de una tienda de video juegos. Ahí se encontraban junto al actual amor de su vida, la nueva consola de Play Station.

– Ni una oferta por ser navidad, viejo tacaño – se quejaba el chico del chucho.

– Ya sabes lo que dicen, si lo amas ngh déjalo ir – dijo el rubio alejándose de la tienda junto al chico – nos perdimos la época de ofertas y ahora seguiremos nuestras vidas como si nada – dijo para luego tomar un sorbo de café dejando a un pensativo Craig en su mundo, de repente en menos de un segundo el chico lo arrastraba hasta su casa, entrando sin saludar a ninguno de los Tucker y fueron a la alcoba del chico, este comenzó a buscar unas cosas y a marcar otras, para cuando Tweek entendió que estaba ocurriendo simplemente asintió aprobando el plan de este, tomo algunas cosas y con una mirada decidida abandono el lugar para dirigirse a su propio hogar.

Todo tenía que salir perfecto, no había espacio para fallas, nada de gnomos, ni aliens o problemas con el gobierno, coloco en su escritorio el objeto dado por el pelinegro, el cual consistía en una caja de zapatos con una pequeña abertura, en la tapa ponía "el mejor regalo del mundo".

– Tweek honey ¿por qué tan acelerado? – Le interrogo su madre para luego fijar su vista en la caja – ¿ahorrando para algo en especial? –

– Craig y yo vimos en la tienda el nuevo Play Station y… – decía el rubio antes de ser callado por el dedo de su madre sobre sus labios.

– Ya entendí pequeño – dijo mientras sus ojos se humedecían un poco, era tan tierno, su niño quería hacerle "el mejor regalo del mundo" a su novio – que tal algo de ayuda – agrego depositando algo de dinero en la caja, cuando su esposo llegara y le contara todo estaba segura que le daría un poco más.

El rubio por su lado espero a que su madre saliera del cuarto para sacar su cartera secreta, de esta saco una cantidad considerable de dinero, esta era una de las cosas buenas de tener novio, cuando llegaban a un lugar prácticamente la gente pagaba por ellos, el chico del cine les dejaba pasar sin comprar entradas, en la heladería siempre les regalaban conos y otros simplemente les daban dinero, todavía no entendía el por qué, pero ellos no se negarían, era dinero gratis después de todo. Deposito el dinero esperando que alcanzara para lo que ellos deseaban.

Mientras tanto algo parecido ocurría en la casa de los Tucker, Tricia que se había colado al cuarto de su hermano cuando este se fue a ver Red Racer descubrió la famosa caja y le conto a su madre, esta que sabía que su marido no movería un dedo por esa relación fue a colocar también algo de dinero, no sabía que le compraría su hijo a su novio pero esperaba que fuera suficiente, claro que ella no sabía del hobby de su marido, quien también termino colaborando.

El 23 de diciembre se presento finalmente y la pareja se reunió cerca de la tienda para contar sus ahorros, lamentablemente solo les alcanzaba para una consola y un juego, así que con el espíritu algo decaído fueron al anaquel, sería difícil pero habían tomado ya una decisión, la compartirían y el juego a comprar debía ser del gusto de ambos, no se habían dado cuenta de cómo algunos padres les observaban, como por ejemplo Randy Marsh que preocupado por la pareja escribió a sus padres para saber de la situación.

– ¡Hey, Randy! ¿Sabes qué ocurre? – pregunto Gerald viendo a los niños observar la tienda de video juegos.

– al parecer los chicos querían hacerse un regalo de navidad, supongo que no lograron comprar lo que deseaban –

– ¡Dios santo! eso es terrible, que tal si les damos una mano – dijo logrando conmover a varios a su alrededor.

Ese día en la noche mientras los niños dormían fueron visitados por el espíritu de la navidad, misteriosamente en la mañana cuando el pelinegro buscaba la caja de dinero descubrió que esta estaba vacía, ¡genial! lo que le faltaba, robado en noche buena, bajo a la cocina para notificarle a sus padres lo ocurrido encontrándose con su madre envolviendo lo más hermoso que había visto en su vida, un Play Station y ¿el juego que quería Tweek?

– ¿qué rayos? –

– bueno Craig tu nunca has sido bueno con la envoltura así que pensé en echarte una mano – dijo su madre como si nada, el pelinegro solo se acerco para comprobar sus temores, ya estando con el regalo en mano lo confirmo, era para el rubio.

Mentiría si dijera que no se sentía traicionado, era como un deja vu de una de sus "rupturas", nuevamente el rubio se quedaría con todo. Sin saber cómo lidiar con su enojo en ese momento se dirigió a casa de Clyde, mataría el tiempo jugando con él.

Mientras tanto algo similar ocurrió en la casa de la familia Tweak, el rubio veía el paquete que había llegado a la casa, era el tan esperado regalo, pero este acompañado del juego que Craig quería ¿que se supone que significaba eso?, no tuvo tiempo de pensarlo ya que su madre se dedico a envolver el regalo, para cuando la mujer termino el niño solo miraba detenidamente la etiqueta "De: Tweek para: Craig".

Ahora sabía que era ser apuñalado por tu mejor amigo, esto tenía que ser una broma o obra de los gnomos, así que tomo su celular y comenzó a llamar a su supuesto novio, y aunque lo intento por largo rato el chico nunca cogió ninguna de sus llamadas, pero esto no importaba ya se verían en la fiesta en el centro comunitario, idea del Director PC.

En la noche cada chico andaba por su lado, no se tomaron la molestia de llegar juntos como otros días, cosa que llamo la atención de algunos, el primero en llegar fue el pelinegro junto con su Team, dejo el famoso obsequio bajo el árbol en la espera del traidor, no le había contado nada a sus amigos porque quería ser él quien se vengara solo del rubio. Tweek por su parte perdió la noción del tiempo pensando en todas las posibles conspiraciones detrás de ese obsequio y termino llegando a la fiesta para el momento de entrega de regalos.

Para su mala suerte fue la Alcaldesa quien llamo al intercambio, pidiendo así que la pareja más fuerte del pueblo fueran los primeros, no bastaba con tener que darle el regalo al traidor sino que tendría que hacerlo frente a todo el pueblo, entendió por un momento el dicho de Cartman de "te comerás a tus padres", pero luego vio algo extraño, el pelinegro llevaba un obsequio para él, casi idéntico al suyo. Ninguno de los dos entendía que pasaba, que era lo que llevaba en manos el otro.

– Y bien honey que se dice – dijo la madre del rubio animándole a ser el primero

– Feliz Navidad Craig – dijo tendiéndole el obsequio, la acción se repitió por parte del pelinegro, cuando ya cada uno tenía el supuesto obsequio se dispusieron a abrirlos, al principio pensaron que se confundieron de obsequio abriendo el del otro, pero al ver sobre la consola el juego que cada uno desea, solo un sentimiento de culpa los embargo, habían dudado del que ahora era su M.A., tan sumidos en sus pensamientos estaban que no repararon en el hecho que había dos consolas y dos juegos cuando solo tenían para uno, tampoco notaron como algunos del publico gritaban "muérdago"

– chicos se que están muy felices y todo, pero no tenemos toda la noche – dijo la alcaldesa sacando de su transe a la pareja, el primero en emprender el paso hacia su mesa donde se encontraba su familia fue el pelinegro, pero no había dado ni un paso cuando noto la mirada severa de su madre y otras personas, solo en ese momento escucho como algunos repetían "muérdago" y aunque ya sabía lo que vería subió su mirada para fijarse en el cochino muérdago.

En cualquier otro momento les abría enseñado su seña para callarles, quizás fuera la alegría por el regalo, el sentimiento de culpa por dudar del rubio o la presión social de nuevo, pero estaba dispuesto a acabar con ese asunto por las buenas.

– Feliz Navidad Tweek – fue todo lo que dijo mientras acercaba su rostro al del otro niño, el pueblo entero calló en la espera, pero en lugar de un beso el pelinegro sintió el puño de Tweek ¿que como lo sabía? no era la primera vez que recibía un derechazo del rubio – mierda Tweek que rayos te pasa – dijo mientras cubría su nariz que comenzaba a sangrar, el rubio solo grito algo de "demasiada presión" mientras huía del lugar, el colmo para Craig fue que al pueblo eso le pareció tierno, ¿Enserio? casi le rompe la nariz y ellos lo creían ¿tierno?.

Varias horas pasaron en las que el pueblo disfrutaba de la fiesta, los chicos por su parte comían pastel y alardeaban de sus regalos, en eso el pequeño rubio regresa al centro comunitario y como si de una película se tratara todos quedaron en silencio observándolo. ¡Jesucristo! Era demasiada presión, pero si no lo hacía ahora tendría que cargar con la culpa el resto de su vida y eso sería peor, tomo todo el valor que tenia y camino con paso firme a la mesa donde se encontraban los chicos hasta llegar junto a Craig.

– FelizNavidadCraig – dijo rápidamente para luego darle un beso en la mejilla al chico y como huir no era parte del plan se sentó junto a él para luego proceder a enterrar su rostro en la mesa, escuchando de fondo un "ahhhhh" por parte del pueblo. El pelinegro que sabía lo difícil que era todo eso para el rubio, decidió perdonarle el golpe tomando su mano, dejándole claro al rubio que no estaba enojado y que lo apoyaba.

Tweek por otro lado pensaba un cuanto tardaría su rostro en volver a su color natural para poder despegarlo de la mesa.

- Notas Finales -

Sé que los capítulos son cortos y la historia avanza algo lenta, pero es solo el comienzo, agradezco nuevamente los comentarios y que les guste la historia.

Por otro lado Bonnie, sí habrá varias parejas hasta el momento solo existe el Creek porque fueron los primeros, planeo incorporar otras parejas ya en secundaria o preparatoria, pero te aseguro que ni Cartman quedara libre de esta.

Y como hoy me siento algo chismosa un pequeño adelanto de los capítulos que quedan en la primaria:

Capitulo 4 Token 1: Fin de año

Capitulo 5 Creek 1: San Valentín

Capitulo 6 Stendy vs Creek 1: El baile de graduación