Las cosas parecían marchar bien para los chicos, pero ese día el chico del chucho sabía que algo malo pasaría ¿que como lo supo? su querida Stripe había decidido decirle orinando en su cama esa mañana, el chico trato de ignorarlo toda la semana pero fue inútil, sabía que era 14 de Febrero y si no se cuidaba terminaría con algo más que un novio. Sus sospechas se cumplieron al intentar llegar a la parada del bus, en donde se encontraba gran parte de la población del pueblo, no era tonto y sabía que venían a ver, pero se llevarían una decepción, tanto él como el rubio acordaron no regalarse nada en la fecha ¿Por qué? simple, ellos no eran homosexuales, a pesar de tomarle la mano al rubio en cuanto llego.
Pensó que en el bus el acoso disminuiría pero se encontró hasta con la mirada insistente de sus amigos ¿era enserio? no se supone que eran gay's homofóbicos, lo único que le devolvió a la realidad fue el apretón en su mano, el rubio se encontraba más nervioso de lo normal, ha de estar pensando que los demás se volvieron zombis o algo así, decidió apretarle con más fuerza también esperando que eso le calmara, y busco con la vista con que distraerse encontrándose con la mirada de Wendy y Bebe ambas parecían realmente enojadas, aunque eso a el poco le importo.
Al llegar al colegio todo le pareció un festival rosa, corazones por doquier, los guardianes de pasillo vendían rosas, incluso había un mini local de chocolate ¿ese era Jimmy dando serenatas? Lo peor del caso era que todos parecían llamarle, pero no, él no sedería ese día, sería el mismo Craig Tucker de todos los años.
Una vez en el salón vio la causa del enojo de las chicas, en cada pupitre había correspondencia y regalos por el día y al parecer el suyo era el más lleno. El simplemente retiro todo de su mesa y ocupo su lugar, el rubio en cambio comenzó a revisar lo que tenía en la suya, ¿estaría buscando algo en especial? ¿Habrá olvidado que él no le daría nada?... ¿por qué el rubio querría algo de él?
‒ Hey, Tweek ¿Que buscas? ‒
‒ Reviso que ninguna carta sea alguna amenaza o algo por el estilo ‒
Era eso, Dios le encantaba lo paranoico del chico, le sacaba de sus propias paranoias, curioso por lo que habría recibido el rubio comenzó a ayudarle, solo eran diez postales, las cuatro primeras eran de parte de las asiáticas, como lo supo, porque estaban en ¿chino?
‒ ¡Jesucristo! Como se supone que sepa que es esto ‒ dijo jalándose algunos mechones
‒ Hey, relájate viejo, tienen un dibujo de nosotros no creo que sea algo malo, de seguro quieren ser tus amigas ‒ dijo alejando las manos del chico de su cabello
‒ Lo último que quiero en estos momento son piojos de niñas ‒
Bien era la primera vez que el rubio decía algo más gay que Clyde, por lo menos las chicas estarían felices con eso, luego le explicaría al chico que eso de los piojos ya estaba pasado de moda. Siguieron viendo las tarjetas había una de "princesa Kenny" pidiendo que le regalaran chocolate a su Real persona, Tweek simplemente la arrojo a la papelera. Luego estaban unas de Bill y Fosse las cuales al júntalas decían "ERES GAY JAJAJA". Luego una de Jessica Rodríguez deseándole un feliz día a ambos, seguida de una de un tal Connor "nos vemos detrás del gran árbol a la salida".
‒ Gah, no quiero pelear con nadie ‒
‒ Dudo que lo que quiera sea eso, ni se te ocurra ir ‒ dijo dándole el mejor consejo que podía como amigo, ya recordaba algo del chico y no era muy masculino, ya solo quedaban unos chocolates, galletas y la ultima postal la que era de parte de… ‒ ¿Qué rayos es esto? ‒ la tarjeta mas cursi de todas era de él "mi amor por ti quema como mil soles" antes de poder deshacerse de la pesadilla el rubio se la quito, en menos de un segundo el chico ya se encontraba rojo cual tomate.
‒ agh ¿Gracias? ‒
‒ Eso no es mío ‒dijo arrebatándole la cochina tarjeta rompiéndola en mil pedazo ‒ cuando atrape al gracioso le ira mucho peor ‒ dijo volviendo a su puesto, sabía que algo así pasaría su linda Stripe se lo advirtió.
‒ No piensas abrir las tuyas ‒ dijo ya calmado el rubio
‒ No tengo ganas ‒
‒ ¿Puedo abrirlas yo? ‒
‒ No ‒ dijo serio, desde cuando al rubio le importaba que recibiera el por San Valentín, primero el sonrojo y ahora esto, algo ocultaba Tweek ‒ ¿se puede saber qué te pasa? ‒
‒ No traje café, tampoco tome nada esta mañana huyendo de mis padres ‒ dijo algo estresado, eso explicaba algunas cosas, así que lo dejaría ahí antes de escuchar algo comprometedor.
‒ Si te calmas, prometo comprarte café en el almuerzo ‒ no le gustaba la idea de que el chico tomara tanto café, pero haría lo que sea para que el resto del día fuera normal, como respuesta la campana sonó dando comienzo a las clases.
A la hora del almuerzo el chico cumplió con su palabra, la pareja fue directo a la máquina de café puesta originalmente para los profesores, pero ellos ya sabían que Tweek compraba también, para mala suerte del rubio había un local en lugar de su amada maquina.
‒ Craig juro que moriré si no tomo algo de café ‒
‒ no exageres, además es un puesto de café ‒ dijo mientras le indicaba al pelirrojo encargado que les diera uno.
‒ Solo tenemos especial por San Valentín ‒ dijo el guardia de pasillo.
‒ Como sea solo dame dos de los más grandes que tengas ‒ con eso debería resistir el rubio por el resto del día, con la orden en mano emprendió su camino a la cafetería sin importarle lo llamativo del trago, crema batida, chispitas de colores, corazones hechos de canela o chocolate.
Una vez sentado le tendió la bebida al rubio el cual prácticamente salto sobre ella, por fin su preciado…
‒ ¡Gah, me compraste mokachino! ‒ dijo aumento lo alterado que estaba, eso era más chocolate que café, sentía sus ojos humedecerse, su café…
‒ Aah que lindo, me parece ideal que le regales café y chocolate en un día como hoy, pero igual comeremos aquí ‒ dijo Clyde que venía acompañado por Token.
Craig por su lado estaba perdido en su mundo, lo había hecho de nuevo, ahí estaba el regalándole sin saber chocolate al rubio y este que hacía, se ponía a llorar mientras bebía. Para empeorar la situación cuando Clyde hablo un rubor apareció en el rubio, ya era el segundo ese día, que significaba. Gracias a Dios no paso nada más el resto del día.
‒ Oye vas a llevarte todo eso ‒ dijo el rubio señalando su correspondencia
‒ No… es demasiado ‒ dijo para luego tomar primero las tarjetas eran 25 en total, las primeras cuatro al igual que con el rubio eran de parte de las asiáticas, simplemente las dejo de lado, ya vería que hacer con ellas el conserje, tenía un par de Bill y Fosse, la de Kenny, Jessica Rodríguez, ¿Connor? Ese chico tenía un problema, todas esas las coloco junto a las demás, la siguiente era de su prima apoyando su relación, una de Clyde parecida a la de Kenny, Tenia de Annie, Esther, Heidi, Jenny, Jessie, Kelly, Lisa, Lola, Millie, Monica y Nelly todas con un mensaje tipo "aquí estoy para lo que necesites" de que le servía eso ahora que tenia novio, por seguridad las coloco junto al montón, solo quedaban tres y podría tomar los dulces y largarse, y esto solo lo hacía porque Tricia se los pidió con anticipación, la siguiente era de Thomas agradeciéndole por Jugar con el de vez en cuando, esta la doblo y guardo en su abrigo si alguien veía eso pensaría muy mal, luego estaba una de Tweek, esta ni la miro simplemente la arrugo en un bola, era obvio que era del gracioso de esa mañana, eso creyó el.
‒ Gah ¿por qué hiciste eso? ‒ dijo molesto el rubio, era obvio para Craig que la había cagado de nuevo ‒ pase toda la tarde haciéndola con Wendy y Bebe ‒
Ok, lo estaba sintiendo de nuevo, aquella sensación de estar perdido en el tiempo, como cuando rompieron. Tomo la Bolita y la aliso lo mas que pudo, ahora que la miraba bien era obvio que fuese del rubio, tenía una letra simple y hecha con un pulso tembloroso de su amigo decía "Creek" dentro del dibujo de una Taza, luego nota que la tarjera se abría, dentro había una foto juntos de una de las tantas veces que pasearon por el parque cogidos de la mano, en la esquina decía "gracias por hacerme creer en mi más que nunca" mierda ¿Qué rayos estaba pasando ahí?.
‒ Tweek enserio lo siento, pensé que era otra de broma como la que recibiste ‒ dijo para luego guardarla en su abrigo, ya luego hablarían a solas el por qué el rubio rompió su trato, en eso recuerda que aun faltaba una tarjeta esta estaba pegaba a un chocolate y sin darse cuenta leyó en vos alta ‒ ¿Michael? ‒ dijo para luego entrar en un trance viendo el nombre, una y otra vez, que clase de broma es esa, lo más raro no fue eso si no como segundos después Tweek Tomo el dichoso chocolate y lo lanzo con tal fuerza a la pared que si todavía quedaba en el salón alguien que no estuviera viéndoles, este ya lo hacía, pedazos de la barra volaron por todo el salón, y la cara del rubio ardía en rabia.
Nadie lo sabía, nadie tenía por qué saberlo, el día anterior el rubio buscaba algo en su locker antes de ser interceptado por Wendy y Bebe, las chicas le reprendieron por no haberle mandado nada al pelinegro, aun cuando este tampoco lo había hecho, pero al estar el chico en detención las chicas se conformaron con el rubio, lo secuestraron y le tuvieron haciendo Tarjetas, una tras otra, hasta tener una que expresara su amor por el chico, gracias a esto llego tarde a su casa y cuando le explico a sus padres estos se enternecieron y no le castigaron, pero en la mañana estos lo atosigaron con cosas como que debía ir bien vestido y peinado, así que el huyo de su casa, viajando sin una gota de café.
Ya en su amado salón, se encuentra con cosas que no esperaba en su pupitre, entre ellas una tarjeta de mal gusto de parte de su novio, la cual al parecer solo era una broma de parte de otro, no sabía que era peor, el que esperase algo de su parte cuando sabía que no debía o la decepción que sintió cuando vio "el amor que quema como mil soles", encima de todo el pelinegro ni miro sus tarjetas. Cuando pensó que todo mejoraría bajo la promesa de café, se encontró con un "mokachino" lo único que lo hizo sentir mejor fue esa pequeña parte de café en las bebidas y que de alguna forma contaba como regalo de San Valentín por parte de Craig.
Como última oportunidad de que su esfuerzo el día anterior no fuera en vano animo al chico a ver sus tarjetas, solo para ver a este arrugar todo su esfuerzo como si nada, sabía que era muy gay de su parte, pero rayos de verdad su esforzó en ella y para colmo estaba la dichosa tarjeta de Michael, sabía que era producto de su imaginación pero ahí estaba una perfecta tarjeta, la cual el pelinegro leyó con determinación, minuciosamente y la tarjeta de quien se suponía era su novio hecha un desastre por un "error". Hasta hoy día Tweek no sabe por qué actuó así, celos, rabia , falta de cafeína, no lo sabe, solo recordaba cómo se fue del lugar sin dirigirle la palabra a nadie.
Oh pero ahí no termino su día, luego de tomar aire en el lago junto a la escuela, pensó claramente los hechos, Craig le mataría, lo había vuelto a hacer y nuevamente con un Michael de por medio, y como por arte de magia vio a su amigo acercase, a diferencia de lo que creía el chico no dijo nada, solo tomo lugar junto a él en la grama.
‒ ¿Te molestaron mucho? ‒ se atrevió a preguntar sin mirarle.
‒ No sé, salí justo detrás de ti ‒
‒ ¿Ah? Pero tengo aquí un buen rato ‒
‒ Si, pero tenía cosas que hacer ¿vas a decirme que paso ahí adentro? ‒ dijo con una tranquilidad única en el, eso al rubio le gustaba, le ayudaba a calmarse, le narro todo lo ocurrido el día de ayer y la racha de mala suerte que tuvo ese día, el pelinegro solo escucho atento, asintiendo de vez en cuando, al terminar el relato el chico del chucho abre su mochila y le extiende algo ‒ enserio lo siento ‒ dijo entregándole la tarjeta que había hecho el día anterior pero ahora estaba plastificada y la foto estaba como nueva.
‒ Gah, no tenías que… ‒ bien ahora se sentía como un idiota, le había hecho creer a su mejor amigo que le había lastimado, y se sintió peor al ver como ahora le tendía un gran vaso de café Tweak ‒ Fuiste hasta la cafetería ‒ tenía que admitirlo sentía envidia de la chica que sería novia de Craig en un futuro, sin duda alguna el chico sabia hacerte sentir mejor, aunque él no tuviera la culpa de nada ‒ gracias ‒ dijo aceptando el café, una vez relajado gracias al dulce néctar, vio fijamente a su amigo ‒ Feliz día de San Valentín ‒ dijo para luego besar al chico en la mejilla, para luego volver a su tarea de tomar café.
Craig por su parte no esperaba ese gesto por parte del rubio y mucho menos luego de que lo mirara fijamente, podía sentir sus mejillas arder, con un demonio Clyde le estaba pegando lo gay, desvió su rostro para evitar que su amigo lo notara, pero se encontró con medio pueblo espiándoles. No sabía si sentirse aliviado por poder suponer la razón por la que Tweek le beso o preocuparse por la vergüenza que sentía al ser descubierto con las manos en la masa.
Agregándole un poco mas de confusión a su mente Tweek le tomo la mano, indicándole que le siguiera, por primera vez en lo que llevaban juntos sintió algo diferente ese gesto, pero no supo interpretar que era en ese momento, el resto del día la pasaron en casa del rubio jugando con una de sus consolas.
‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒ Notas Finales ‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒‒
Espero que les gustara este y el resto de los capítulos, lamentablemente las clases volvieron, tratare de tenerles listos por lo menos dos capítulos para el fin de semana, después de todo escribo el borrador en la parte de atrás de mis cuadernos. Bye bye Besitos nos vemos pronto.
