Capítulo 4: "¡Porque me recuerdas a ella!"

Dos semanas habían pasado, era hora que la chica con cola de gato regresara a su hogar, después de todo la escuela estaba cruzando la esquina y no quería perderse su primer día de su último año en la preparatoria, después seguía la Universidad y después... No estaba segura que haría después, ni siquiera sabía bien que quería estudiar, ¿llegar a tercero de preparatoria sin saber que estudiar? Eso requiere habilidad.

La chica suspiró y se sentó en su mesa dándole un trago a su café, estaba frio afuera y un buen café no estaba de más. Sin darse cuenta el café se había derramado, algo raro ya que lo tenía en la mano, no tan raro porque su cuerpo se había dormido y esa peculiar cola de gato había salido de su espíritu. Sin más que hacer, salió por la ventana y empezó a caminar sobre cables cual pájaro.

En una de las calles vio a ese dios que tantos problemas le había traído, junto a él se encontraba un joven de rubios cabellos, recordó que el menor también estaba cuando ese camión la atropello, después de eso ya no lo volvió a ver. Decidió bajar a ver lo que él dios estaba haciendo.

"¡Hola!" Él joven de cabello endrino volteo a verla un poco desconcertado, se veía incomodo, esto preocupo un poco a la chica.

"¿Qué te pasa?"

"¡Nada! Sólo que... Me tengo que ir, ¡nos vemos!" Muy nervioso el dios dio un salto y subió al techo de una casa.

El pequeño de antes se acerco a ella, no era muy grande, tenía más o menos unos 14 años, por su yukata se asomaba un nombre dibujado en su clavícula, no entendía muy bien lo que decía, desde pequeña se le daba fatal la clase de lengua...

"Perdona a mi maestro..." ¿Su maestro? No era de esperarse que tuviera discípulos, y menos uno tan joven, ese hecho la confundió un poco.

"... Ha estado raro desde anoche." El menor sabía por qué el dios estaba raro, él se lo había dicho.

"¿Y eso por qué?" El menor se puso nervioso, no pensó que le preguntaría eso, aunque fuera lo más obvio que pasaría.

"Bueno yo... ¡Nada! Me tengo que ir."

Acto seguido el rubio hiso lo mismo que su maestro, saltó a la casa y se fue corriendo.

La chica los siguió, estaba preocupada por ellos, ¿estaba preocupada? No sabía porque, pero estaba preocupada, nunca se imagino que se sentiría así por alguien como él, y pensar que al principio no quería relacionarse con él.

"¡Deja de seguirnos!" El dios dijo ya un poco más molesto.

"¡Por lo menos explícame que te pasa!"

"Yo... No te quiero ver..."

"¿C-cómo...?" No sabía por qué, pero eso le había dolido.

"¡Tú sólo traes problemas lárgate!" A la chica se le escapó un poco de lágrimas, como si alguien cercano se lo dijera, ella sentía a Yato como alguien cercano, alguien que no ha visto en mucho tiempo. Ella no sabía que el Dios sufría por su actitud hacía ella.

"¿Es... en serio?"

"¡Sí! T-tú..."

"¿Por qué?" La chica ya no aguantaba más las lagrimas.

"¡Por que me recuerdas a...ella!" No sabía quien era ella pero la chica no le dio importancia.

Hiyori se fue corriendo sin decir ni una sola palabra, ya era suficiente por ese día.

"¿Por qué le has dicho eso?" Yukine menciono un poco preocupado por la chica y por su maestro.

"Yo...No quiero más recuerdos dolorosos."

"¿Ella te recuerda a...?"

"¡No digas su nombre! Sólo olvídalo, tenemos trabajo..."

El dios y su shinki siguieron por su camino, mientras varios recuerdos dolorosos llegaban a la mente de Yato.


"¿Tú...Sabes cómo me llamo?"

"¿Por qué no se lo dices, Yaboku?"

"¡Por favor! ¡Dímelo!"

...

"Tamanone..."

...

...

...

...

¡AAAAAAAAAHHHHHH!


"Sabes... creo que sé..."

"¿Qué es lo que sabes?"

"...Por qué se parece tanto a ella..."

"¿A sí?" El menor dijo un poco confundido por que su maestro hablara de eso.

"¿...Sabías...Que algunos Shinkis pueden renacer?" Ciertamente no lo sabía, nunca había escuchado a nadie decir eso, probablemente son cosas que los dioses guardan de sus Shinkis para que no los punzaran.

"¿Y tú crees que ella...?"

...

"Sería una bonita fantasía."


Notas: Es muy corto, no lo subí el fin pasado, soy la peor, perdónenme plox, ¡pero bueno! Aquí está el capítulo, ¡y en viernes! Para compensar mi estupidez y el hecho de no haber actualizado la semana pasada, mañana subiré otro capítulo más. ¿Contentos? ¿No? En fin... ¡Nos leemos! ¡Chau!

Lo de que los Shinkis pueden renacer me lo invente yo :p y de que Sakura y Hiyori son la misma persona (o Hiyori es un renacimiento, en todo caso) esto se debe a que la primera vez que la vi (a Sakura) pensé que era Hiyori, ¡puras estupideces amigos!, tristemente de eso se trata este fic :"v