-¡Sotaaa!

-¡aaah! – Grito al ver a mi amiga al lado del futon sacudiéndome de los hombros.- ¿¡qué pasa!?

-¡olvide contarte!

-¿de qué hablas?- me talle los ojos.

-¡mi teoría!, no puedo creer que lo olvide.

- ah eso

- ¡escúchalo bien, creo que tú mismo te diste cuenta, tengo la sospecha de que mi familia es descendiente de tu hermana!

-¿¡qué!? –grite y no pude evitar una cara de horror.

- y eso nos convertiría en ¡familiares!- me abrazó muy entusiasmada. Yo no podía con la idea, entre por un momento en shock pero salí de este por algo que se movía debajo del futon de Ryu.

-ah… sakura.

-¿qué sucede?- seguía agarrada a mí.

-¿Quién es ella?- se despegó de mí algo perpleja, su rostro angelical cambio al ver a una chica de cabellos rosados, "dormida" y muy abrazada de su hermano.

-¡esa maldita gata!-una vena saltaba de su frente- no hagas ruido - y salió corriendo de la habitación. Supuse que era una de las chinas de las que me había contado, me paré para verla más de cerca, la verdad no pareciera que Ryu sufría, al contrario, la tenía muy bien aferrada a la cintura. Sakura entró con un balde de agua y lo vertió sobre su hermano y la chica. Ante mis ojos aquella china se convirtió en un gato color rosa, casi me desmayo de la impresión. Mi amiga tomo a la gata por el pellejo, está en defensa le arañó la cara, sakura la soltó, después de eso ambas corrieron por el pasillo, claro la gata rosa siendo perseguida por sakura. Vi desde la entrada de la habitación como desaparecían escalera abajo. Un sonido parecido a un sollozo me hizo voltear a una habitación, ahí en el piso llorando ríos estaba la mama de sakura mordiendo un pañuelo.

-pobre de mí sakura, ella no se merece tratar con tanto loco.- debo admitir que una gota escurrió por mi nuca, me caía bien su madre pero no era la más cuerda de esa casa.

-vamos Akane regresa a la cama.- era la voz del señor Saotome.

-¡¿cómo pretendes que concilie el sueño con nuestra hija peleando con una gata a las altas horas de la madrugada!?- dijo terminando con las dos manos sobre su cara y sus lágrimas derramándose entre sus dedos.

-y… ¿Quién dijo que quiero que duermas?- acto seguido la señora levanto la vista de sus dos manos, seso su llanto como obra de magia y cerró la puerta de su habitación lentamente, demonios ahora era yo el que no podría conciliar el sueño después de ver esa perturbadora escena.

-¿qué fue lo que paso?- era la voz de Ryu, apenas reaccionaba del balde de agua que le arrojo Sakura.

- una chica de pelo rosa…

-¡ah! , otra vez esa Meiling.- lo dijo como lo más normal, ¿enserió?, ¿¡para él es normal que una chica se meta a tu cama a mitad de la noche!? Y así como si nada se volvió a acostar, ¿Cómo podía dormir tan rápido? Ni siquiera le importo que su futon y su pijama, (bueno la ropa interior que usaba de pijama) estuviera empapada. Solté un suspiro y regrese a mi futon. Toda esta familia estaba loca. Familia…. Comencé a pensar en lo que me dijo Sakura. Puede ser posible que seamos parientes lejanos. Suena muy descabellado pero, pensándolo bien el padre de Sakura se parece algo a orejas de perro, y Ryu tiene cierto parecido en la forma de ser, y sin mencionar que Sakura tiene un ligero parecido a Kagome. Bueno… es imposible saber algo así, digo eso paso hace 500 años, no es como que lo podamos averiguar… ¿cierto?

Continuara…


Hola, les dejo este mini capitulo, espero poder actualizar pronto, byeeee