A la hora del desayuno bajamos al comedor. Sakura ya no regresó a la habitación de huéspedes después de su maratón matutino con la gata rosa y la volví a ver en el pasillo, ya cambiada y lista para bajar, vestía una blusa sin mangas azul marino de diseño chino que hacia resaltar sus ojos rojizos, el cuello de este era de tono negro al igual que el short que llevaba, estaba peinada en su acostumbrada media cola con un maño azul adornando. Era tan bonita. Ya en el postre, mientras el señor saotome peleaba por la última bola de arroz con Ryu, la madre de Sakura habló.
-Sakura hija quiero que tú y sota vayan a comer con tus tíos al restaurante, ya que aprovecharemos tu papa, Ryu y yo la ausencia del maestro Haposai para limpiar la habitación
-¡¿qué?! ¿Y yo por qué tengo que limpiar la habitación de ese viejo loco? ¿Por qué sakura no ayuda?
-porque no sería educado que sota estuviera aquí para oler esas pestes y necesito la ayuda de alguien para que este la casa impecable, recuerda que los abuelos Nodoka y Genma vendrán.
-¡la abuela!- dijo Sakura con cara de espanto.-olvide que vendría a la casa.-esto lo dijo más para ella.
-¡eso no es justo! ¡Quedaré sin sentido del olfato! ¡¿Y por qué el abuelo no ayuda?!- el abuelo Soun sacó un letrero que decía "me siento indispuesto"- ¡abuelo deja de hacerte el payaso tu ni te transformas en panda! ¡auch!-se quejó Ryu cuando el padre de Sakura le propino un codazo en la cabeza.
-ya deja de quejarte, no pareces un Saotome, además considera esta tarea como parte de tu entrenamiento.
-Sakura-la madre de mi amiga la llamó- de regreso aprovecha para guiar a tu tío y a Ryoushi a la casa para el viaje.
- si mamá, pero primero le enseñaré el Dojo a Sota, él lo quiere conocer.
-está bien pero que sea rápido para comenzar a limpiar lo más pronto posible.
Caminamos por los pasillos de la casa hasta llegar al Dojo. Era enorme muchísimo más que la casa, no pude evitar decir un wow al momento de entrar.
-te gusto, verdad, lo acaban de remodelar.
-es enorme
-sí, sabes mí el abuelo Soun cuenta que antes que naciera El Dojo no era ni la cuarta parte que es ahora.- camino a unas puertas que eran una especie de closet, las abrió, ahí dentro estaban arrumbados muchos trofeos y al fondo una cajonera. Ella comenzó a ver cada cajón.
-supongo que les va muy bien en las clases.- ella dejo de husmear en los cajones y me vio
-Sota, mi maldición no es lo único que te oculte.
-¿a qué te refieres?
- bueno no te dije algo, pero como sé que eres confiable y no dirás nada ahora te lo diré. Veras mi papá es uno de los mejores peleadores de todo el mundo, al no tener rival el gobierno lo contrato para que entrenara a las fuerzas secretas de Japón.
-¡¿qué!?
-cada tres años papá va a un centro secreto del gobierno a entrenar por un año a las fuerzas secretas. Es muy triste porque no lo veo en todo ese año, solo Ryu lo acompañó la última vez pero, gracias a ese dinero podemos vivir muy a gusto. Papá y mamá solo dan clases aquí y en la universidad por gusto a lo que hacen.- no lo podía creer.- la verdad no sé cuánto ganen pero la tía Nabiki dice que si mi papá aceptara el tiempo completo tendríamos una casa más grande que la de ella. Por supuesto que Papá prefiere pasar tiempo con nosotros que ser rico.
- ¿y por eso viajan a china cada tres años?
-si exactamente es cuando regresa mi papá, pero recuerda que es un secreto, solo nuestros familiares y amigos cercanos lo saben.
-me alegra que confíes en mí.
-por supuesto, recuerda que tal vez eres mi tataratatara tío.- mi semblante cambió a uno azul cuando dijo eso. Ella se limitó a seguir buscando.- lo que me lleva a tal vez la pista número uno.- casi se mete por completo a un cajón, después salió de ahí con un pergamino- ¡taran!
-¿qué es eso?
- es el árbol genealógico de la familia Saotome, si podemos investigar en algún lugar es aquí. Pero lo haremos en el camino al U-chan.
Salimos del Dojo, a la casa, Sakura anunció que nos iríamos y su madre le deseó suerte.
Oye Sakura- dijo Ryu que estaba apoyado en la puerta del pasillo que daba al estanque. Le aventó una pequeña caja blanca.- dale esto de mi parte a Ryouko quieres, y dile que no es nada.
Sakura le dijo que si y se guardó la caja en la mochila rosa que llevaba. A dos cuadras del Dojo Sakura se detuvo en seco, dio la vuelta y levantó las dos manos. Al instante la rueda de una bicicleta apareció en sus dos manos. Quien manejaba esa bicicleta era la misma chica peli -rosa de anoche.
-Hola cuñadita- se agachó un poco pero sin bajarse de su bicicleta, que todavía cargaba Sakura.- sin resentimientos de lo de esta mañana cierto.-a Sakura se le hinchó una vena de la frente. La china soltó una risa, al parecer le gustaba hacerla enojar. Después cambió su mirada hacia mí.- y quien es él, ¿tu novio?, ¡hola concuñis!
-Meiling, si solo estas aquí para hacerme enojar será mejor que te vayas.
-pero yo solo quiero hacer las paces Sakura, mira para que veas que hablo enserio toma,-saco una galleta de la fortuna y se la dio.- y otra para tu novio, -ahora me aventó una a mí.- ya deberías dejarte vencer, sé que quieres que seamos familia, imagínate los hermosos sobrinos que te daríamos Ryu y yo.- esto terminó de enojar a mi amiga quien con la mano con la que seguía sosteniendo la bicicleta la aventó hacia atrás, la china dio una marometa con todo bici y siguió conduciendo.- ¡adiós cuñadita!- Sakura gruño y después me miró.
-sota dame la galleta que te dio.- extendió la mano, la verdad no se la quería dar, hace mucho que no comía una de esas.- que me la des.
-pero… tú tienes la tuya.- Sakura tenía el ceño fruncido, me enseño la galleta que le dio Meiling y la aventó a un muro, al impacto explotó y se hizo un pequeño hoyo del tamaño de una manzana, ella volteó a verme con cara de "ves", inmediatamente le di mi galleta. Que pasaba con esa china, eso podría clasificar como un intento de homicidio.
Un rato después llegamos a un tramo donde había una enorme reja pegada a un río, Sakura caminó sobre ella. Tenía un gran equilibrio, pareciera como si estuviera en piso sólido, después de un rato saco el pergamino y se puso a leerlo.
-oye Sakura no crees que es algo peligroso ir caminando y leyendo. Ella me miro sin dejar los dos de caminar.
-tienes razón.- y de un brinco cayó sentada en mis hombros.- así podré leer tranquilamente. ¿Qué pasa, por qué no avanzas?- estaba temblando y mi cara estaba como tomate, tenía a cada lado de mi cabeza las hermosas piernas de Sakura.
-est… ste y… yo, no sé por dónde caminar.
-ha, eso, sigue derecho y en dos cuadras das vuelta a la derecha.- camine como me dijo, ella estaba en silencio leyendo el pergamino, para que se me bajara la temperatura por tener tan cerca sus muslos decidí hacerle platica.
-oye Sakura
-¿sí?- no dejaba de ver el papel.
-¿alguna vez has peleado con tu papá? ¿Me refiero que si has peleado en combate?
-nop, aunque me entrena nunca he peleado con él.
-y tu mamá.
-con mi mamá sí, pero no lo hacemos tan enserio. Creo que con el único que he peleado enserio y me ha costado mucho trabajo ha sido con el maestro.
-¿Qué dices, con el maestro Haposai? Pero si parece que eres su consentida.
-si bueno, antes de la pelea no lo era.
-¿y por qué pelearon?
- creo que ya te diste cuenta que al maestro le gusta mucho robar prendas íntimas, pues cuando estaba por concluir la primaria mi maestra la señorita Akizuki entró llorando al salón diciendo que un pervertido en la noche había entrado a su hogar y robado toda su ropa interior. No era la primera vez que conocía a alguien que el maestro le robara, pero me enfado que fuera a mi maestra ella era tan dulce. Me enoje mucho, digamos que no se controlar muy bien mi ira- se rasco la cabeza- entonces llegue a la casa a llenar toda la colección del maestro con tinta china. Él enfureció, para no hacerla larga terminamos peleando ya a las afueras de la ciudad por más de dos horas, era muy poderoso y él estaba igualmente enojado. Cuando por fin lo derribe me acerque a donde cayó, sentí mucho miedo al ver que estaba inconsciente y con un gran golpe en la cabeza, creo que fue ahí cuando pude controlar mi enojo. Como pude lo cargue, sabes yo también no Salí librada, se me disloco el hombro derecho y tenía un esguince en el tobillo izquierdo. Recuerdo que camine muy poco pues me encontré con mi padre y con Ryu que veían la pelea desde cerca, tardaron en reaccionar al verme pero ellos nos llevaron a casa. Recuerdo que dure horas llorando al lado del maestro que todavía no despertaba, mamá le había curado las heridas y yo me ofrecí a cuidarlo, me sentía tan culpable, creo que nunca había llorado tanto… -guardo silencio por un rato, al parecer sí que la paso mal ese día- despertó ya entrada la noche, recuerdo que me vio llorar y me dijo "Sakura no debes de sentirte mal, eres una guerrera lo que tienes es un gran poder, yo me siento con gran orgullo de que seas heredera del estilo libre".- escuche un sollozo.
-¿te encuentras bien?
-sí,- vi cómo se secó las lágrimas con su antebrazo.- después de eso hicimos un trato, el no robaba ropa interior de las mujeres de Nerima con dos condiciones: que yo dejara en paz su colección de otras ciudades y que le diera permiso de humillar tanto a mi padre, a Ryu y a mis abuelos con que mejor yo lo pude vencer.
-¿y, lo cumplió?
-sí, se los recuerda cada vez que puede.
-yo digo de la ropa.
-ah, si de aquí ya no roba, por eso se ausenta tanto en la ciudad.
- es una gran historia.
-gracia. Oye creo que no nos servirá de nada este pergamino.
-¿por qué lo dices?
-es que no encuentro a nadie con una descripción parecida ni a mi papá ni a tu hermana. Todos tienen piel tostada – ojos pequeños o Piel amarillenta-calvos.
-tal vez tu teoría es errónea.- escuche un gruñido y metió el pergamino a su mochila.
-sabes ahora que lo pienso, ni papá ni nosotros nos parecemos al abuelo Genma.
-¿cómo es tu abuelo?
- es como una tortuga.
- ¿Cómo una tortuga? es el que se convierte en panda ¿no?
- si pero su apariencia es de una tortuga. Es de piel tostada, tiene los ojos pequeños y es calvo. En todo caso papá se parece a la Abuela Nodoka.- esto último lo dijo con un tono de horror, al parecer no se llevaba muy bien con su Abuela.- aaa…-suspiró- si ese es el caso creo que debemos buscar por otros medios- apoyó su barbilla y brazos arriba de mi cabeza.
-tu madre hablo de un viaje.
-así, también nosotros iremos, pero tanto papá, Ryu, el tío Ryoga y Ryoushi se adelantarán.
-y ¿a dónde iremos?
- es una sorpresa, ¡ahí es!- señaló un restaurante que estaba cerrado, en la entrada estaba un chico con una laca pintando el letrero, me sentí muy ligero de hombros, segundos después me di cuenta que Sakura había brincado de mi espalda y corrido a abrazar a ese tipo.- ¡Ryouko!- el chico dejo lo que estaba haciendo y extendió sus brazos para recibir a Sakura. ¿Quién era ese tipo? Me acerque más a la conmovedora escena. El chico tenía tez muy blanca, cabello marrón largo hasta su cadera agarrado en una coleta alta por un pañuelo rojo, tenía los ojos color índigo, debo aceptar que sus facciones eran muy finas, cuando sonreía podía ver asomado un colmillo, usaba un pantalón buzo de los que se usan para educación física y una sudadera grande toda manchada. Aunque era atractivo tenia finta de chico malo, incluso tenía dos aretes en la oreja izquierda. Aclare mi voz para que notaran mi presencia, Sakura se despegó algo avergonzada de a verme olvidado, mientras el tipo ese muy y apenas noto mi presencia.- así, los presento Ryouko él es Sota.- el tal Ryouko se acercó a mí, caminaba con gran seguridad, no había duda que era uno de esos que se cree chico malo. Se me puso enfrente, me sacaba con casi una cabeza, era alto aunque no tanto como Ryu. Se agacho poquito y se acercó a mi cara, sonrió de una manera picara que dejaba ver sus dos colmillos.
-con que tú eres el amigo de sakura-chan.- su voz al igual que toda su persona era fina pero segura, me enojo el hecho que se refiriera a Sakura como "Sakura-chan" ¿qué le pasaba? ¿Quién se creía para hablarle así y abrazarla de esa forma?- vaya Sakura sí que es lindo tu amigo -me levanto la cara por la barbilla. Y ahora se burlaba de mí, sé que no soy tan atractivo como él, pero no le da derecho a burlarse de mi físico. Se enderezó y me hiso una pequeña reverencia.- Hibiki Ryouko 15 años.
-higurashi Sota, 13 años- le respondí de igual manera
-bien higurashi sota te parece si entramos.- abrió la puerta del restaurante para que entráramos, al parecer ese día lo tomaban de descanso, pues no había nadie y cuando entramos Ryouko cerró la puerta.-en un momento avisare que ya están aquí.
-¿sota, te ocurre algo?- me susurro Sakura.
-no, no es nada, solo que tampoco me contaste que tenías novio.
-¿qué? ¿Novio?, jajaja hablas de Ryouko.
-¿Qué te hace gracia?- me señalo a Ryouko que se quitaba los pantaloncillos, debajo tenía otros muy ajustados color negro, después se quitó la sudadera, dejando ver una cintura muy angosta y unos pechos prominentes. Ryouko no era hombre, si no mujer y una muy guapa, usaba una blusa tipo kimono sin mangas color negra con un cintillo color rojo como las orillas de la blusa, usaba una gargantilla negra. Creo que me quede sin habla, era muy atractiva, pero aun así con su vestimenta ahora de mujer, seguía actuando con la seguridad de un chico malo de anime.
-oye, Ryouko, ¿Por qué llevabas puesta esa ropa?
- cómo iba a pintar no quería mancharme la ropa, por eso agarre prestada la de Rinno.- una pequeña espátula fue lanzada hacia Ryouko que con un fino movimiento la esquivó sin problemas. El utensilio de comida quedo encajado en la pared de atrás.
- ¡¿Qué hiciste qué?!- el autor de ese ataque era un chico solo un poco más alto que yo, tenía la tez blanca, el cabello castaño claro, casi rubio, lo llevaba corto y tenía una cinta verde en la frente, sus ojos eran color avellana, y al igual que Ryouko unos colmillos se asomaban de su boca. Vestía una camisa sin mangas color olivo y un pantalón color negro, que amarraba con cinto amarillo - te he dicho miles de veces que no agarres mis cosas,- podía ver una aura de pelea alrededor del chico.- ¡lo pagaras¡- se dejó ir a toda velocidad a donde estaba Ryouko quien se limitó a agarrar a Sakura por el cuello de la blusa y ponerla enfrente de ella. Rinno al ver a Sakura enfrente freno y quedo a pocos centímetros de ella.
-ho… hola sakura.- su cara se enrojeció, y se rasco la cabeza
-Hola Rinno- dijo Sakura muy sonriente.
- y dime ¿Cómo has estado?, no sabía que andabas por aquí.- creo que era más que obvio que a él le gustaba Sakura, entonces vi muy divertida a Ryouko, al parecer sabía cómo aprovecharse de la situación, volteo su vista a mí, me dirigió una sonrisa pícara que dejo ver un colmillo que brilló. De la misma forma que movió a Sakura me puso en medio de mi amiga y del chico de la cinta. Vi la expresión de su cara cambiar radicalmente, de unos ojos de los que salían corazones ahora se quebraban como cristal.
-¿y tú quién eres?
-soy Sota Higurashi, soy…
-es mi amigo,- dijo Sakura asomándose de mi hombro,- viene de Tokio.-el chico abrió mucho los ojos.
-y no solo eso hermanito, se está hospedando en casa de Sakura.
-¡¿qué?!- Se jaló el pelo con las dos manos. Comenzó a balbucear algo con la mirada ahora en sus manos.
-Sota, él es mi hermano Rinno… como vez es algo lento y dramático.
-¡ya lo decidí!- gritó- Sakura, sé que esto no será nada fácil y aunque ya me imagino tu respuesta, le daré una oportunidad a este mocoso- me dirigió una mirada de rencor- tendrás que decidir entre los dos.- Sakura parpadeó un par de veces y ladeo su cabeza.
-y ¿para qué?- Ryouko veía la escena divertida.
-para ser tu compañero obvio.- Sakura frunció el ceño y cruzó los brazos.
- ¿por qué no pueden ser los dos?- de verdad Sakura no tenía ni la menor idea de lo que se refería Rinno.
- porque eso no sería normal.- dijo Rinno algo sonrojado.
- entonces, tengo que elegir solo uno… - se llevó la mano a la barbilla- lo siento no puedo.
- ok pongámos lo así- al parecer Rinno no se daba por vencido.- piensa que estas en una prueba muy difícil y puedes elegir a alguien para que te ayude, ¿Quién sería?- mientras decía esto me miraba con un gesto de triunfo.
- A Sota por supuesto.- los ojos de Rinno casi se salen de sus orbitas, y escuche una pequeña risita de Ryouko.
-¡¿QUÉ?! ¡Prefieres que ese debilucho luche al lado tuyo!- me señaló
- ¿pelear?, yo no pensé en que me ayudara en algún combate, para mí no es necesario ni justo recibir ayuda, más bien estaba pensando en un examen de matemáticas.
- en un... examen…- Ryouko ahora reía abiertamente, mientras a mí se me escurría una gota de sudor por la frente.
- es que se me dificultan mucho- se rasco la cabeza - Sota es muy listo y sabe mucho de matemáticas, y digamos que a ti no te va mejor que a mi.- Rinno cayó de rodillas al piso mientras la habitación se oscurecía, de repente se paró como una flecha y sostuvo ambas manos de Sakura.
-¿y si la prueba fuera de literatura o poesía?
- bueno en ese caso elegiría a Ryoushi o a Tsubaki- Rinno se convirtió en una estatua que se quebró con las carcajadas de Ryouko.
- por eso me caes tan bien pequeña Sakura- dijo la joven limpiándose unas lágrimas y sosteniendo su estómago.
- alguien dijo mi nombre- de la puerta salió un niño más bajito que yo, era muy blanco, el cabello lo tenía color negro y lo llevaba en forma de hongo, sus ojos eran color miel, a diferencia de sus hermanos ningún colmillo se asomaba por su sonrisa y su expresión era muy fría, usaba una camisa de botones y mangas cortas color índigo y un short caqui- ¿qué le pasa a Rinno?- lo vio en una esquina de cuclillas rasgando la pared con sus uñas. Regresó la mirada a nosotros.- ah, ya entendí.
- sota, él es mi otro hermano, Tsubaki, tienen 11 años.
- mucho gusto, mi nombre es Higurashi Sota.
-HIgurashi Sota… es un buen nombre.
-a… gracias, creo.
- ¿te importa si lo uso para mi novela?
- Tsubaki escribe- explicó Sakura.
- si ese es el caso, no veo por qué no
- gracias- sacó una libretita.- serás el primer personaje en morir.- creo que puse una expresión de miedo muy obvia porque Sakura soltó una risita.- todavía no sé si será descuartizado o desollado.- se sentó de lo más tranquilo a escribir en una mesa.
- lo siento, Tsubaki escribe cuentos de terror. Es buen muchacho aunque a veces puede dar un poco de miedo.
- ¿por qué tanto alboroto?- se escuchó una voz de mujer desde arriba.
-es Sakura y su amigo que llegaron.- Dijo Ryouko.
-¿y por qué nadie me aviso?- se escuchó que alguien bajaba las escaleras. Era una señora de kimono morado y peinada de una coleta baja con un moño blanco, se parecía mucho a Ryouko, o mejor dicho Ryouko se parecía a ella, solo que la señora tenía una expresión más dulce y no tenía colmillos.- hola chicos, tú debes ser el amiguito de Sakura – me presente.- yo soy la señora Hibiki Ukyo, me alegra que tú y Sakura nos acompañen a comer.- me sonrió.- por cierto. Se asomó a la puerta que da a las escaleras.- ¡Ryoga, ya baja, tenemos visitas!- se escuchó una voz de hombre que le respondió, al regresar con nosotros observó a su hijo que seguía arañando la pared.- ¿y ahora que le pasa a ese dramático?,-gruño- ¡óyeme! ¡Deja de estar arruinando la pared del restaurante!- Rinno ni se detuvo. La señora soltó un suspiro.- está por demás con ese niño.
- lo siento. -Dijo un hombre saliendo por donde llamó la señora, usaba ropas amarillas, el cabello le llegaban a los hombros, era color castaño obscuro y lo adornaba con una pañoleta amarilla en la frente, cuando lo vi supe de donde habían heredado los colmillos tanto Ryouko como Rinno. Cargaba a una niña de unos 4 años- Urara acaba de despertar, por eso demoramos.- la dejo en el piso, era una niña tan hermosa, sus ojos eran enormes y de un amarillo intenso, el pelo lo tenía del mismo color de la madre pero en una pequeña melena rizada, usaba un overol color rosa y una blusa lila. Me acerque a verla.
-eres tan bonita.- le dije, la niña me sonrió y me mostró un peluche de cerdito.- ¿me lo prestas? Que linda.
-Hola soy Ryoga Hibiki, el padre de esta hermosura- le sobó la nuca a la pequeña.
- yo soy Sota Higurashi- hice una reverencia.- amigo de Sakura.
-vaya, Ranma te ha de odiar.- una gota escurrió de mi frente. Se escuchó un llanto desde el piso de arriba. -parece que Cynobu-chan ya despertó.- dijo el señor hibiki- iré por ella.
Yo admiraba a la pequeña Urara que me seguía sonriendo, de repente sentí una ráfaga de viento, sin aviso, el peluche de cerdito me fue arrebatado junto con la pequeña niña que estaba frente mío, ahora Rinno la cargaba y adoptaba una posición de protección.
-primero me robas a mi Sakura y ahora me quieres robara a mi hermanita, ¡ESO NO TE LO PERMITIRÉ!
-de que hablas Rinno, si yo no me iré a ninguna parte- dijo mi inocente amiga haciendo que Rinno soltara a su hermana, que calló de bruces al piso, y pusiera una cara boba con ojos en corazón.
-en verdad lo dices- corrió a agarrarle las manos.- sakura sonrió y le quito las manos.
-por supuesto.- esto hizo pegar de brinquitos a Rinno
-Rinno ya que están de tan buen humor ayúdame en la cocina.- dijo su madre, Rinno fue flotando sin objeción a la parrilla, al parecer su madre también sabia aprovecharse de la situación.
-vamos chicos sentémonos en una mesa- dijo Ryuoko mientras juntaba tres mesas para crear una más grande.
- ven Kuchihige-chan – dijo Tsubaki a la pequeña urara que se sentó al lado suyo.
- ¿Kuchihige?- pregunte.
-así le dicen por una historia de su nacimiento- explico sakura.- pero hasta la fecha no entiendo la relación. Sé que Kuchihige significa bigote, pero lo demás no le encuentro razón.
-te la contare Sota.- dijo Ryouko- veras después que Tsubaki nació a papá le dio por dejarse el bigote, a mamá no le gustaba para nada, incluso llegó a pagarle a Ryoushi para que se lo quitara mientras dormía, a mí no me molestaba, de hecho me gustaba verlo convertido en un puerquito negro con bigote. No fue hasta que Tsubaki cumplió los 5 años que papá se lo quitó por una apuesta que perdió con el tío Ranma. Casi un año después nació Urara.- una gota de sudor escurrió de mi frente y no pude evitar sonrojarme.
-sigo sin entender.- dijo Sakura con su mano en la barbilla.
- Sakura-chan pregúntale a Sota, el si entendió.- me sonroje más.
-¿me podrías explicar?- puso carita de cachorrito, de verdad que era un poco lenta para estas cosas.
-yo, yo, este luego te digo.- Sakura frunció el ceño.
-miren quien despertó ya.- el señor Hibiki llegó con una bebé de dos años en brazos, tenía enormes ojos verdes y el cabello color chocolate, usaba un mameluco amarillo y tenía un chupete con la figura de un puerquito. Era taaaan linda.
-bueno creo que ya estamos todos, - dijo la señora Ukyo con una bandeja de Okonomiyakis que olían exquisito y detrás de ella Rinno que seguía con una cara boba.- vamos a comer.-Sakura volteó a todos lados, como si buscara a alguien.
- Tía Ukyo, ¿y Ryoushi?
- tu donde crees.- suspiro- en casa de Nanami, quería despedirse de ella antes de ir al viaje.
-¿Qué Nanami no era tu prima?- le pregunte
-sip es hija de mi tía Kasumi y mi tío Tofu. Lo que pasa es que a Ryoushi le gusta Nananmi.
- el problema es que a Nanami ni le pasa por la cabeza- dijo Ryouko.- y a mi hermano le da pena por ser ella mayor que él por dos años.
-¡aaaa!- se quejó la señora- es cosa de familia, todas las mujeres Tendo son igual de distraídas.
-¿por qué lo dices Tía?- La señora solo vio a Sakura con algo de cansancio, la situación de mi amiga con Rinno era la misma.
-por nada pequeña Sakura-chan. Y le acarició la cabeza.
¡Hola! Les dejo este capítulo, espero que les guste, comenten que les parece, enseguida les subo otro
