Después de la deliciosa comida, nos encaminamos a la puerta, el señor Hibiki ya traía una mochila de viaje de las que se usa cuando vas a acampar, teníamos que llevarlo a la casa, pero antes teníamos que pasar por Ryoushi a casa de los tíos de Sakura. Al parecer ambos tienen una pésima ubicación y se la pasan perdiéndose incluso en su propia ciudad.
-gracias Sakura, por guiar a mis distraídos.- dijo la Señora Hibiki.
-no es por nada tía. Gracias a ti por la comida.
-y tú- se dirigió a su esposo- más te vale cuidarte.- a lo que el señor asintió y le beso la frente.- enfrente de los niños no, cerdo. – se hizo hacia atrás. El Señor se despidió de cada uno de sus hijos.
-no entiendo por qué no puedo ir con ustedes.- dijo Rinno cruzándose de brazos.
-porque me quedaría sin meseros.- dijo su mamá- y no te quejes.
-¡ah! ¡Cierto!- dijo Sakura antes de irnos, aventó la cajita blanca que le dio Ryu a Ryouko- es para ti, mi hermano te lo manda.- la chica abrió la pequeña cajita, era una arracada color negra.
- ¡a! que bien, desde cuando quería una de estas- se la puso en un agujero que tenía en la parte superior de la oreja- ¿y cuánto le debo?
-dijo que no era nada.
- lo más seguro es que me lo cobre después con comida, bueno agradécele de mi parte, por favor. Sakura aceptó y nos fuimos de ahí.
Llegamos a una casa algo grande, al lado estaba un consultorio, supuse que era de su tío que era doctor. Sakura tocó a la puerta, salió un chico de nuestra misma estatura, piel rojiza, ojos negros al igual que su cabello, el cual lo llevaba corto (se parecía mucho al abuelo Soun), usaba unos pescadores de mezclilla y una playera azul.
-Sota, él es mi primo Mahiru, Mahiru busco a Ryoushi- dijo Sakura.
-son 500 yenes,-extendió su mano
- no quiero saber si esta, ya sé que está aquí solo vengo por él.
- entones son 300 yenes y le digo que ya viniste por él.- Sakura suspiró.
-¿Quién es Mahiru?- una voz dulce se escuchó de adentro. Una señora muy guapa se asomó por la puerta, era castaña, usaba un vestido largo con un mandil puesto, sonrió al vernos.- hola pequeña Sakura, hola Ryoga…- me vio algo extrañada
-tía él es Sota, un amigo.- le hice una reverencia.
-hola Sota- me sonrió dulcemente.- qué lindo que seas amigo de Sakura-chan- me hizo sonrojar.- supongo que vienen por Ryoushi, en un momento le aviso. ¿Quieren pasar?
-no gracias Kasumi, solo venimos por mi hijo.
-entonces en un momento le llamo.
-mamá arruinaste mi negocio.
-si quieres dinero, te doy algo si me ayudas a ordenar el consultorio de tu padre.
-pero ese no sería dinero rápido- protestó el primo de Sakura mientras ambos regresaban adentro de la casa.
Un rato después salió un chico muy parecido al señor Hibiki, compartía el tono de piel, pelo y ojos de su padre, solo que su cabello era más rizado, era un poco más alto que Ryu y parecía más musculoso que él. Traía ropas color amarillas, el pantalón color negro y una tira de cuentas amarillo con azul, que terminaba con una pluma colgando adornaban su frente, llevaba una mochila de viaje poco más grande que la de su padre. Atrás de él estaba una muchacha muy bonita, se parecía bastante a la tía de Sakura, tez blanca, cabello café, ojos del mismo tono pero muy grandes, el cabello lo llevaba suelto y ondulado hasta los hombro, usaba un vestido rosa claro de tirantes, encima de su físico la chica tenía una aura de dulzura inmensa . Creo que no era un misterio por qué Ryoushi se había enamorado de ella.
-buenas noches- dijeron los dos
-Nanami, Ryoushi, les presento a Sota, una amigo que nos vista desde Tokio. – hice una reverencia.
-hibiki Ryoushi.- me imitó. La chica se me acerco y se agacho un poco a quedar a mi estatura, tenía una cara muy fina, me sonrió tierna mente y se enderezó para luego contestar la reverencia.
-Tofu Nanami, gracias por tratar bien a Sakura-chan.- sonrojé.- todo amigo de Sakura-chan también es mi amigo.
-muchas gracias. –dije después volteé a ver a mi amiga, ella también sonreía de la misma forma dulce que su prima, tal vez era cosa de familia ya que sus madres compartían esa misma facción.
- bien debo irme- dijo Ryoushi volteando a ver a Nanami- te escribiré una carta.
-la esperaré, ten cuidado por favor.- comenzaron a hablar mientras Sakura se acercó a mí.
- yo creo que a Nanami también le gusta Ryoushi, solo que no se da cuenta.- me susurró.
- te vendré a visitar cuando regrese.
-si te estaré…- de repente se detuvo y de la nada se le cerraron los ojos y perdió el equilibrio. Ryoushi la alcanzó a pescar.
-¡se desmayó!- dije.
- en realidad… -dijo el señor Hibiki. Nanami abrió los ojos y se reincorporo.
- ¡a! que distraída, me dormí… lo siento.
-estaba dormida- completo el señor HIbiki a quien le cayó una gota de la frente al igual que a Sakura.
-Nanami-chan suele quedarse dormida de la nada- explico mi amiga.
Despedimos a Nanami y seguimos nuestro camino. A mitad de llegar al Dojo se escuchó un estruendo y una cortina de Humo salió enfrente de nosotros, al dispersarse una chica más o menos de mi edad apareció frente a nosotros, tenía el pelo color lila, largo hasta las rodillas, una de-adema color roja despejaba su frente, sus ojos eran color verde esmeralda, era bonita, usaba ropas chinas color rosa claro, una blusa con mangas muy largas y un short corto.
-prepárate Sakura, esta noche será tu fin.
- ok Yona, comencemos, que tengo prisa.- se tronó los dedos.
- ¡se te quitara lo arrogante cuando termine contigo!- de sus mangas saco una cubeta la cual lanzó con fuerza. El agua helada cayó sobre mí y los hibikis dejando a Sakura completamente seca.
-¡di tus últimas palabras!- me señalo.
- Yona, estoy del otro lado- dijo Sakura, la china volteó a donde escuchaba que provenía la voz- ya te he dicho que no pelearé contigo si no usas tus lentes.
La peli lila busco entre sus largas mangas hasta encontrar con unos lentes de botella que se puso en la cara.
-¡aja! Con que ahí te escondiste.
-yo no me he movido.
-¡ni lo harás después que termine contigo!- sacó otra cubeta de agua que ahora si alcanzó a Sakura.
-bien, terminemos.- Sakura lanzó su mochila hacia a mí y salió corriendo siguiendo a la china.- te la encargo mucho no tardo.- y salió de mi vista.
-vaya, que ciega que esta.- lo solté al aire.
-ni que lo digas.
-¡puick!- volteé atrás y no pude contener un grito, a Ryoushi con el agua le habían salido unas orejas negras de cerdo, y sobre su cabeza estaba un cerdito negro con pañoleta amarilla que supuse que era su padre. Ambos estaban sentados en el piso poniendo a calentar una tetera amarilla en una pequeña parrilla.
-¿por qué te asustas?
- lo siento, no me acostumbro a estas transformaciones.- me sonrió
-no hay problema, toma asiento un momento.
- ¿no deberíamos seguirla?
-nop, con mi suerte y con la de papá nos perderíamos y terminaríamos hasta tu ciudad, mejor espe…- no termino de hablar cuando otra gran cantidad de agua fría cayó sobre nosotros.
- tu preparar te pelirroja, ¡que hoy ser tu fin!- ahora apareció una niña chaparrita, era muy blanca, ojos lila, su pelo color negro lo usaba con un fleco recto y lo demás cortado a desnivel con lo más largo hacia adelante. Usaba un vestido o túnica (no lo pude diferenciar por su tamaño) color blanco con un símbolo chino pintado color morado.- ¿eh? Tu no ser cuñada.- me señalo, al parecer tenía dificultades para hablar el Japonés.- a menos que por fin transformarte en hombre.
-Sakura está luchando con tu hermana.- dijo Ryoushi.
- ¡Ryoushi, señor Hibiki! Yo sentirlo, no mojarlos apropósito.- hizo una reverencia
-descuida Don
-puick.- se escuchó un estruendo.
-disculparme pero yo tener que ir a pelear.- y salió corriendo.
-¡ay! Esas niñas, Sota no hagas caso a lo que digan, todas son muy sisañosas.- tal vez tenía razón pero lo último que dijo esa niña me preocupo.- demonios, la parrilla ya no prende, creo que tendremos que esperar a Sakura para regresar a la normalidad.- se lo dijo a su padre.
-puick- dijo el cerdito resignado.
Ya había pasado un buen rato, Ryoushi había sacado unos pergaminos y su tinta para escribir, yo leía algunas poesías que había escrito para Nanami. Mientras El señor Hibiki intentaba escribir algo con su forma de cerdo.
-son muy buenos Ryoushi.
-muchas gracias.
-¿seguro que estará bien?
-¿te refieres a Sakura?, jajaja por supuesto, yo me preocuparía más por las otras dos.- yo volteé la cabeza por donde se había ido. Regrese la mirada y me encontré con que Ryoushi me observaba.
- ¿Qué sucede?
- en serio te preocupas por ella.- me sonroje- ja ja ja, de seguro el tío Ranma y Ryu te odian.
- puick, puick.- el señor Hibiki afirmó con la cabeza.
- este… yo… supongo que algo.
-Ryu es muy celoso con su familia pero es muy buen amigo, todavía recuerdo la paliza que me dio cuando le dije que me gustaba Nanami.- se sobó la cabeza.- pero muy pronto me podre vengar, solo falta que lo acepte.- no entendía, ¿qué aceptara qué?, estaba a punto de preguntarle cuando llegó Sakura abriendo una puerta de una valla de madera, estaba en su forma pelirroja. Traía una raspada en la rodilla izquierda y su mejilla estaba arañada.
- ¿estás bien?- le pregunte, a lo que contesto con una sonrisa. Extendió sus manos, en la derecha cargaba una pequeña gatita color negra inconsciente y del otro una pata color lila con lentes.
-creo que hoy cenaremos comida china.- dijo sonriendo.
Llegamos a un restaurante con el nombre de Neko hanten, había personas adentro comiendo, Sakura grito algo que no entendí. Después salió una mujer de ropas chinas rosa intenso, su cabello era lila y estaba peinado en un chongo con dos palillos chinos agarrándolo, usaba un mantel color blanco, se acercó a nosotros cuando vio a Sakura. Esa señora era muy guapa, supuse que era la madre de las chinas. Mi amiga le extendió los animales que llevaba en las manos, a lo cual la mujer soltó un gruñido después dijo algo, creo que le estaba hablando en chino a Sakura. Mayor fue mi sorpresa cuando ella le respondió fluidamente.
-¡Meilin!- grito la mujer. En seguida llegó la chica, su madre le dio unas cuantas instrucciones en chino y después le dio a las dos chicas convertidas en animales, Meilin corrió a cumplir lo que le dijo su madre. La señora suspiro y nos dirigió la mirada.- Ryoga y Ryoushi, ustedes poder tomar rápido un baño, Akane no poder verlos así.
- muchas gracias.- ambos corrieron dentro del restaurante, al parecer el camino al baño se lo sabían de memoria. La señora dijo otra cosa en chino y Sakura le contesto, mi amiga me señaló, después la mujer entró al restaurante.
-no me habías dicho que hablabas el chino.
- bueno desde bebé he ido muchas veces a china, es natural que lo aprenda.- Después de un rato aparecieron los Hibiki ya en su forma normal. Y atrás de ellos una viejecita con un bastón.
- hola prometida, ¿te dieron molestias mis nietas?- dijo la anciana
- para nada abuela cologne. Le presento un amigo, Sota.- me acerco del brazo.
-¡ah! Pero que jovencito tan interesante.- se subió al bastón y me miro con sus enormes ojos.
-ella es la abuela de Shampoo-sama, la madre de Meilin, Yona y Don.
- mucho gusto.- conteste, algo incómodo.
-abuela no molestar a amigo de airem. – Dijo Shampoo-sama con unas bolsas de plástico con cajas en las manos.- tener- se las dio a Sakura.- Saludarme a tus padres.- Sakura asentó y nos fuimos.
Al llegar a la cuadra del dojo, podíamos ver que los padres de Sakura como Ryu estaban en la puerta. Al sentir nuestra presencia Ryu tiró sus cosa y corrió hecho el demonio hacia nosotros, no paso ni un segundo cuando Ryoushi hizo exactamente lo mismo pero del lado contrario, ambos se encontraron en medio, apresaron sus manos y comenzaron a ejercer fuerza, estaban peleando, o eso parecía. Después llego el señor Saotome quien con un zape hizo que ambos chocaran sus cabezas y cayeran al piso.
-Dejen de comportarse como niños, que no ven que ya están grandecitos.- dijo él señor.
- Ranma tiene razón. Ya maduren quieren.- ahora los reprendía el tío de Sakura. La señora Saotome dejó salir una risita.
- y tú de que te ríes Akane.
- de nada Amor. No me hagan caso.- el señor Saotome frunció el ceño.
-¿y por qué tardaron tanto?- pregunto a su amigo.
- lo mismo, Shampoo y sus hijas.- el padre de mi amiga soltó un suspiro.
- ¡pero tenemos comida china!- dijo triunfante Sakura, lo que hizo sonreír a su padre.
-¿estás bien cielo? ¿no te lastimaste en la pelea?
-por supuesto que no mamá.
-no es cierto.- la interrumpí- tiene la rodilla raspada y le arañaron la mejilla.- Sakura puso cara de espanto cuando dije eso.
-pero esto no es nada.-dijo en con tono de enojo.
- ha ya vi- dijo su mamá- no te preocupes te curaré cuando estemos adentro. Muchas gracias Sota y tu Sakura deja de hacerte la fuerte, parte de ser un artista marcial involucra aceptar que uno está herido. Sakura me miro enojada, lo que causo una risa proveniente de Ryu.
- bueno creo que ya es hora de irnos.- dijo el señor saotome. Y se acercó a Sakura agachando se para quedar de su tamaño -tu madre tiene razón, no por eso dejaras de ser menos fuerte.- Sakura lo abrazó por el cuello. Después de separarse su padre le acomodo el fleco.- cuida a mamá y al Dojo, te los encargo mucho.
-sip.- dijo más sonriente.
-te veré allá.- y le acarició la cara
- cuídense mucho por favor- la señora Saotome lo abrazó.
- te veré en unos días.- le besó la mejilla, después de reojo me vio a mi.- sabes Akane, podrías aprovechar para practicar tu pay de manzana.- a la señora la brillaron los ojos.
-¡QUÉEEE! Papá acaso nos quieres matar.
- y te puede ayudar Sota a probarlo.- continuo- al cabo a él le gusta mucho tu comida.
-¡Papá! ¡Qué haces!
- si podrás Sota.- dijo la Mamá de Sakura que ya estaba al lado mío y sostenía mis dos manos- por favor, di que me ayudaras a mejorar mi Pay.
- si señora será todo un placer.
-Muy bien, con tu ayuda lo lograré.- dijo empuñando su puño. Note a Sakura con una expresión azul en el rostro.
-¿qué pasa?- le pregunte.
-acabas de firmar tu sentencia de muerte.
-vamos no es para tanto.- sentía que exageraba mucho la condición de la comida de su mamá.
Los despedimos en la puerta, con reclamos de Ryu a su padre por tener que cargar con todo el equipaje y con él a espaldas. Cenamos la comida china junto con el abuelo Soun. Después al término y con Sakura ya curada por su madre, nos quedamos solos en el comedor, pues su abuelo se fue temprano a la cama y su madre fue a limpiar los pocos trastes de la cena.
-Siento a verte delatado.
-no, al contrario, gracias por preocuparte por mí.- me sonrió- por cierto, yo también te debo una disculpa, ayer me quedé dormida y no termine la historia.
- no te preocupes, me imagino lo que sucedió después.
-¿ah sí? ¿Y cómo?
- bueno supongo que tu mamá aceptó y le dijeron a tus abuelos cuando regresaron. Después de un tiempo se casaron en el dojo familiar con una ceremonia tradicional.
-Falso.
-¿QUÉEE?
-que es falso, tu teoría es falsa.
- pero si hasta tienen una foto el día de su boda con toda la familia.- señale el retrato que estaba atrás de ella.
- es Falsa.
-¿quée?, ¿entonces no están casados?
-por supuesto que lo están, solo que no de esa forma. Te contaré…
Hoy fue dos por uno en Capítulos, aprovecho para actualizar ahora que puedo, espero que les haya Agradado se que hay varias cosas que todabia no se entienden pero con el transcurso de la historia se explicarán.
comenten que les pareció y gracias por seguir la historia… besos
