Yo aquí de intensa otra vez.

En este punto se supone que debo advertir, pero no estoy muy segura si lo amerita. Así que diré "se recomienda discreción"

Juzguen ustedes


Delirios y Tormentos

Yo le atacaba por las noches, mientras dormía. Me apoderaba de sus más grandes anhelos, los distorsionaba y se los entregaba luego para tentarlo con mis ideas.

Aunque al principio luchaba contra mí con el tiempo dejó de hacerlo. Dejó de odiarme, de maldecirme y de temerme.
Nos identificamos, y comprendí que no éramos tan distintos. Hasta llegué a sentir simpatía por una criatura como él.

Me convirtió en una especie de confidente, casi un amigo pues conmigo no había lenguaje demasiado fuerte, deseos insatisfechos o ideas muy lujuriosas. No existían los pecados, los bajos instintos, no, porque estos eran los mejores...
No había espacio para juicios mentales, su alma atormentada se liberaba y podía dejar salir lo peor de sí.

Y disfrutarlo.

Éramos yo y él, porque ambos éramos el mismo.
Aquel que habita en su cabeza, en su espíritu, ese demonio que en un principio se burlaba de él, lo atormentaba y que luego se convirtió en su mayor aliado.
Le dije que siempre estuve ahí, dormido, hasta que la conoció. Ella me fue despertando sin saber y me enamoré de su cuerpo, de su rostro, de su voz tan sensual.

Y comencé a desearla, a quererla para mí.

Me pasaba las noches soñando recorrer su cuerpo con la lengua, morderle las piernas, arrancarle gemidos, cegar sus bellos ojos con lujuria. Pasear las manos por todo su exquisito cuerpo, deslizarme entre ella, meterme muy dentro y hacerla gritar nuestros nombres. Forzarla a amarnos, a quedarse con nosotros y no dejarnos nunca.

Y mis deseos eran los suyos. Él se rindió ante mí, me convertí en su dios, el que lo guiaría por caminos de perdición y placer, el que le mostraría como se siente en verdad tomar su cuerpo y saciarse de ella.

Entonces tomé la primera oportunidad que tuvimos.
Fuimos rudos, yo lo quería así y aunque en un principio él no estaba seguro terminó accediendo. Ella no opuso resistencia, se entregó a nuestro amor, nuestros deseos. Dejó que tomáramos de ella lo que queríamos. Colaboró con nuestros planes, y cuando Ichigo dudó por un instante, ella misma le instó a seguir, a ser más rudo y demandante porque ella era así. Eso me enloqueció aún más, ésa chica sí que me comprendía.

¿Cómo no amarla? ¿Cómo no rendirse a sus pies?

Yo lo hice esa noche, en ese instante que se aferró a nuestra espalda mientras se trasladaba a otro sitio. A un mundo de ensueños y placer, ese mundo que juntos abrimos para ella.

Vivo de ese momento.

No sé cuánto tiempo pasó, pero él la dejó ir. Sólo sé que ella no está, y sin ella su vida no tiene interés para mí. Lo he dejado solo, que viva como mejor le parezca. Pero algunas noches, cuando ya no soporto más el vacío que nos dejó, entonces me cuelo de nuevo por su mente, transformo sus recuerdos con ella, revivo nuestra noche...

Y sé que él lo sabe porque al igual que yo disfruta esta pequeña perversión.


Espero les haya gustado porque este es uno de mis favoritos, no sé por qué, según yo es medio oscuro y me atraen estos temas, aunque no soy capaz de escribir algo más fuerte, no me sale. T.T

Anon01 discúlpame en el cap anterior no pude agradecerte por tu apoyo (problemillas técnicos...) pero ya sabes que lo aprecio mucho!