NOTA: A ver mis niños, como ya saben este plot (*guion o libreto en inglés para quien no sepa, pero en este contexto significa algo más como la estructura de la historia) si fue eliminado de la trama del fic original fue porque no tenía ni idea de cómo hacerla funcionar como un capitulo regular, pues tras la gran revelación la historia muere, y dado que la historia trata sobre Quilava, Flareon y las hermanas eevee, es un poco difícil agregarle algo, pues los problemas de los personajes principales del Fic, solían acarrear problemas para nuevos arcos argumentales, pero el canon ya está construido, y no quiero alterarlo. Y agregar un problema simple para que se resuelva en el mismo capítulo, sería hacerlo forzado. Así que por eso, este cap solo tendrá una parte.
Y como ya sabrán, esto ocurre la semana siguiente al Desmadre de los iniciales, recuerden que Grotle tenía una cita marcada para conocer al padre de Leafeon.
POKESECUNDARIA PLUS
Secretos de Familia
… Quilava en ese momento pensó en decir que no, pero ¿debería? Fácilmente podría decirle Flareon que tenía algo más que hacer, lo cual tenía mucho sentido, de todos modos, tan solo se lo había dicho hacia unos segundos, pero eso sería mentirle a su novia justo después de haberse reconciliado de otra pelea.
Para Quilava, un neófito en el tema de las relaciones amorosas, era bastante complicado determinar si es que eso de pelear constantemente era parte del proceso natural de una pareja joven, o si estaba cayendo en una especie de relación toxica. Lo único de lo que estaba seguro era que le gustaba Flareon, no solo por ser linda, sino por su determinación, el empeño que ponía en todo lo que le apasionaba, el hecho de que no fuera una chica melosa que exigiera sentimientos, corazones y cursilerías, y lo divertido que era pasar tiempo con ella cuando no estaban pelando. Así que se decantaba por la posibilidad de que aquello fuera una especie de etapa, o una fase a superar, y no quería arruinarlo, sobre todo después de ya haber puesto una excusa de antemano.
Quizá fue por haber visto una imagen en internet que contenía la fotografía de un icónico presidente con sombrero, que subliminalmente le decía "La honestidad es la mejor política"; o por querer evitar cualquier problema, sobretodo siendo consciente de que tenía un mejor amigo que era incapaz de guardar secretos. O al final era por ambas cosas, pero Quilava respondió "OK, ahí estaré". Y luego se alejó lentamente del teclado de su computadora.
La respuesta no tardó en llegar "bien, entonces date prisa y ven" le escribió Flareon. Quilava se alejó de la computadora entonces completamente. Para ese punto Quilava se sentía aun inseguro de lo que había hecho, así que repaso en la mente lo sucedido, como si se tratara de un fragmento de una obra que debía memorizar. Flareon de la nada lo había invitado a conocer a su padre en una cena en su casa, aquella noche del viernes. Bien, el argumento de aquel extraño acto en su vida no comenzaba muy bien. Segunda escena, él como cualquier chico se sintió intimidado y avergonzado por la idea de que el padre de su novia, supiera de su relación, así que trato de excusarse en que no había pedido permiso. La tercera escena transcurría en frente de sus padres, con él esperando que no le diesen agudización para proceder; lo cual no ocurrió, pues su madre le permitió ir. Y por último el final de aquel acto, él termino diciendo que sí.
Quilava entonces, como no pudiendo creer que algo tan pequeño como eso le afectase tanto, se puso en automático, tomó sus llaves, celular, algo de dinero para el transporte público, una chaqueta con bolsillos para meter todo eso, para ir a la casa de Flareon. Una sensación de desconcierto lo asolaba. Pero se había comprometido y, además comida gratis. Y con esto salió de casa sin saber que esperar.
Y mientras esperaba el autobús, y mientras estaba en él, Quilava pensaba en lo que le esperaba. Una cena familiar con él de invitado. Una cena bastante concurrida, pues serian 8 hermanas, un padre y él mismo. Entonces recién se daba cuenta, no tenía ni idea de la identidad del padre de las hermanas Eevee. Ahora que lo pensaba desconocía hasta la especie. No solo podía ser una eeveelution, era el padre, podía ser cualquier especie que perteneciera al mismo grupo huevo de una eevee, y esa lista de posibilidades era extrañamente amplia. Pero, por alguna razón, le joven tipo fuego prefirió asumir que iba a ser una eevelution.
Quilava sabía que eso podría resultar extraño, no se imaginaba que tipo de pokemon hubiera criado a Flareon y sus hermanas, de todos modos, todas eran tan diferentes entre ellas. Jolteon, era juguetona y enérgica, algo latosa, pero muy amable; Vaporeon, era algo más tranquila, llevadera, y sin duda tenía un espíritu libre que Quilava encontraba relajante; Flareon era determinada, algo difícil, pero al fin y al cavo agradable; Espeon, como toda buena tipo psíquico era inteligente, algo cursi en ocasiones, y sin duda no la hembra más arriesgada del mundo, pues Quilava la veía muy mojigata, y él no era un loco desinhibido; Umbreon era otra historia, dominante, con tendencias sádicas, y no muy amable, razones suficientes para Quilava como para cuestionar porque Flareon defendía a esta hermana suya en particular; Leafeon era tímida, callada, pero bastante tierna hasta donde Quilava la conocía; Glaceon era un dama, o Quilava así la definía, a pesar haberla conocido cuando estaba enferma, femenina, con cierta aura mística detrás de ella, pero a Quilava no terminaba de convencerle ese "encanto"; y por ultimo Sylveon, responsable, cálida, preocupada de los otros, tan dulce que te podría dar diabetes, era como la mamá linda y perfecta de un cuento de hadas. Sin duda un grupo complicado desde su planteamiento.
Quilava había convido con ellas desde que estas se dieron cuenta de sus sentimientos por Flareon, pero aun así no sabía que se podía esperar de ellas, de todos modos, eran un grupo altamente unido, pero a la vez disfuncional, interesante sin duda, y por más que el 80% de ellas le agradaran, tenía problemas con algunas. Y a eso sumarle al misterioso padre. Quilava ya no tenía ni idea de que esperar. Y solo se mantuvo aparentemente tranquilo hasta que estuvo frente a la enorme casa de Flareon, para darse cuenta de que no estaba solo.
- ¡¿Grotle?! ¡qué haces aquí? – se sorprendió Quilava al verlo parado inmóvil delante de la puerta de la casa.
- ¿Quilava? – dudó Grotle – supongo que no soy el único que va a conocer al padre de su novia – dijo Grotle algo nervioso – sinceramente aun no me da valor para tocar el timbre.
- Ahora o nunca – bromeó Quilava, arrepintiéndose, pues en eso Grotle se animó a tocar el timbre.
Quilava tragó saliva, y entonces miró a Grotle, el cual por alguna razón lucia bien arreglado. No elegante, pero cuando menos formal, en cambio èl ni se había preocupado en eso.
- jeje – rio grotle nervioso – espero que no se note que estoy usando peluca – murmuró.
- descuida se ve natural – dijo Quilava recordando entonces lo del desmadre, y que ahora Grotle sin la peluca tenía peinado punk, y que de hecho había mencionado aquella cena durante esa ocasión.
Entonces e abrió la puerta.
- hola chicos – saludó Jolteon – Vamos pasen, la cena está casi lista y mi papá quiere conocerlos, dense prisa – los apresuro.
Ambos con cierto temor entraron a la casa.
El interior era un extraño mosaico de diversos estilos de decoración, cada pieza de los muebles no combinaba con el resto, pero extrañamente el lugar se veía bien. Un sofá estilo vintage de color verde pasto, al lado de una mesita de vidrio minimalista, con una silla de madera tallada barroca con tapizado rojo, una alfombra de estilo arábigo, un jarrón de vidrio con un popurrí de colores otoñales, otro sofá de mimbre tejido con almohadones de color crema, un sillón individual de cuero negro súper mullido, la sala estaba coronada por un candelabro estilo gótico con cristales oscuros colgando.
- pónganse cómodos, papá acaba de llegar del trabajo, así que bajara en un instante, las demás están terminando de preparar la cena – dijo Jolteon retirándose hacia la cocina.
Quilava la siguió con la mirada y en lugar de ir a uno de los sofás a sentarse, la siguió discretamente para echar un vistazo a la cocina. Todas las hermanas estaban ahí, moviéndose en aquella gran cocina. Quilava por discreción no pudo ver mucho, pero escucho algunos fragmentos de conversación "¿qué pensara papá de Quilava?", "Los chicos ya están aquí" "pásame la pimienta", "no le pongas azúcar", "que nerviosa estoy", "¿crees que me quedo bien el arroz?". Sin duda ellas cocinaban y hablaban de ellos.
Grotle entonces le lanzó a Quilava una mirada acusatoria, como diciéndole que estaba mal espiar a las chicas, así que Quilva se retiró nervioso. Quilava termino sentándose junto a Grotle con cierta carita de culpabilidad. Y antes de que Grotle dijera algo, pues era obvio que iba decir algo, Umbreon salió de la cocina.
- Hola – los saludo con disgusto, y luego se dirigió a la puerta, pero cerca de la puerta bajo las orejas en un gesto involuntario de vergüenza.
Los chicos la observaron curioso, Umbreon no era de las chicas que bajaban las orejas. Umbreon abrió la puerta y ahí apareció Houndoom. Houndoom sin percatarse del par de novatos adolescentes ue estaban de curiosos, intento saludar a Umbreon con un beso, pero Umbreon lo detuvo.
- Tranquilo, mi padre está en la planta alta, y tenemos un par de intrusos – dijo Umbreon señalando a Grotle y Quilava, los cuales con sonrisas nerviosas saludaron con la pata.
Houndoom gruñó un poco, y luego tomo un tono irónico.
- Noche de conocer a tu suegro – dijo.
- Exacto, y ahora ve a sentarte – dijo Umbreon algo autoritaria.
En eso Vaporeon y Espeon salieron de la cocina.
- Hola chicos – los saludo Vaporeon.
- descuiden la cena estará lista en unos minutos, y papá bajara enseguida – anunció Espeon – Umbreon, ayudamos a poner la mesa – pidió su hermana.
Umbreon con una mala actitud se dispuso a ayudar a sus hermanas.
- Si quieren las ayudo chicas – se ofreció Grotle.
- descuida, no es necesario – agradeció Vaporeon.
- Son nuestros invitados, solo por eso, en otra ocasión se apreciará su gentileza – dijo Espeon antes de desaparecer por una pared que dividía la sala del comedor.
Entonces se dio un silencio incomodo entre los 3 machos que estaban sentados en la sala. Grotle no era el tipo de chico que sintiera confianza en un tipo siniestro, Houndoom era amigo de Zoroark, con quien Quilava no se llevaba bien, y si los iniciales se ponían a hablar, estarían excluyendo a Houndoom.
- oye Quilava – de repente hablo Houndoom.
Quilava solo lo miro algo nervioso.
- Tus problemas con Zoroark no me incumben – dijo el tipo siniestro, como si hubiera leído la mente de Quilava.
- ¿enserio? – dudó Quilava algo torpemente.
Houndoom solo termino lanzándole una mirada de impaciencia, y luego desvió la cabeza.
- Houndoom – de pronto se atrevió a hablar Grotle – ¿conoces al padre de Umbreon?
- Si, ya conocía al señor Lord – admitió Houndoom con cierta molestia – pero nunca como el novio de Umbreon – admitió de forma honesta, de todos modos, estaba en el mismo predicamento que los iniciales.
- No me digan que las hermanas Eevee siempre hacen esto de llamar a todos sus novios para que su padre los conozca – comentó Quilava algo impacientado.
- pues si – respondió Houndoom – solo a los nuevos claro.
Grotle y Quilava se miraron algo inquietos. En ese momento Glaceon salió de la cocina llevando un bold de ensalada.
- Hola chicos – los saludó y se fue fugazmente.
Detrás de ella, Flareon y Vaporeon llevaban una olla entre las dos.
- Hola chicos – saludaron ambas al unisonó, sin mirar demasiado a los chicos. Y detrás de ellas comenzaron a salir más hermanas.
Se escuchó una ligera conmoción en el comedor. Quilava y Grotle no pudieron evitar intentar asomarse, pero al final no lograron ver nada. Luego de eso las hermanas salieron en tropel de manera algo torpe, pero riéndose.
- Chicos ya es hora – de repente les informo Sylveon acercándoseles tranquilamente – papá ya va a bajar.
- Houndoom, conmigo – indico Umbreon de modo casi autoritario.
- Grotle – llamó Leafeon algo abochornada.
Flareon por su parte llamó a Quilava con un gesto de su pata.
Los tres chicos parados al lado de sus respectivas novias, junto con las hermanas de estas miraban hacia la escalera.
- Oye, pudiste haberme dicho con más anticipación – reclamo Quilava a Flareon por lo bajo.
- Espeon me obligo a llamarte, yo te quería fuera de esto – dijo Flareon con cierta culpa.
- ¿Por qué? – dudo Quilava algo más preocupado.
- Mi padre puede ser algo…
Flareon no tuvo tiempo de terminar la frase, cuando un umbreon vario color de aspecto adulto bajó por la escalera. Aquel tipo siniestro ostentaba un pelaje negro con los anillos y ojos azules, lo cual le daba un aspecto solemne e intimidante.
Las hermanas de arremolinaron alrededor de su padre, el cual parecía muy feliz de ver a sus hijas, intercambio palabras con todas ellas incluso Quilava pudo entonces observar algo sin precedente. Umbreon dejando que su padre le acaricie la cabeza, para luego responder de manera cariñosa. Luego en señor Lord, se volteó hacia los tres chicos, y las chicas volvieron a ponerse a su lado.
- Houndoom, vaya no esperaba verte aquí – dijo aquel hombre con una seguridad tan firme, que hizo gruñir a Houndoom, era como una provocación directa.
Umbreon rio.
- Tranquilo Houdoom, solo bromeaba, ahora dame la pata y saludémonos como hombres – dijo Lord ahora más amable extendiendo la pata.
Houndoom selló aquel saludo, no sin sentir que había caído en una especie de trampa. Pues lord lo miro a los ojos de una manera inquisitiva. Al soltarle la pata la atención del padre de las Eevees, se fue sobre Grotle.
- Es un honor conocerlo, señor, mi nombre es Grotle – se presentó Grotle exhibiendo su buena educación.
- dime Grotle ¿Cuáles son tus intenciones con mi hija? – preguntó el variocolor.
- Yo solo quiero pasar el tiempo con ella, y desarrollar una relación agradable para ambos – dijo de manera muy ofuscada, se había enredado un poco con las palabras que quería decir.
- Dime ¿Ya has besado a mi hija en la boca? – preguntó Lord aun en ese tono firme y severo.
- ¡Papá! – reclamo Leafeon avergonzada.
- Cariño, necesito oír su respuesta, debo asegurarme de que te trate como merece – dijo Lord.
- pues si he besado a Leafeon de esa forma antes, señor, pero le puedo asegurar que yo la respeto mucho, y estoy dispuesto a tratarla como se merece – dijo Grotle con algo más de convicción.
- Pues me alegra – respondió Lord ahora con un tonó más amable, y extendió la pata para darle la bienvenida.
Quilava ya había visto a Grotle y a Houndoom ser "aceptados" por el padre de las Eevees con relativa facilidad. Y creyendo ser algo más listo de lo que normalmente podía ser, se puso a analizar la situación como había visto a otros hacerlo, en base a su realmente escaso conocimiento de psicología. Como Lord era un tipo siniestro, no podía evitar tener una tendencia natural a la crueldad, por eso se divirtió intimidando a Grotle y Houndoom, pero Grotle demostró que era un buen tipo, y alguien decente por el modo en el que respondió la pregunta; y Houndoom, había sido frienzoneado previamente por Umbreon, quien hasta donde Quilava podía ver, era la consentida de su padre. Quilava entonces solo debía bajar la cabeza hasta que aquel hombre le diera el pase, y todo iba a estar bien, comería, se haría el buen tipo, y luego iría a casa sintiéndose tranquilo, para al día siguiente ir al ensayo de teatro como si nada, y volver a una rutina relajada.
Quilava evito el contacto visual mientras Lord se le acerba, pero para demostrar confianza hizo un contacto ocular con él bastante forzado cuando este parecía que iba a dirigirse hacia él.
- Flareon ¿realmente él es el talento prodigio del que tanto hablan tú y la profesora Masquerain? – preguntó Lord.
Quilava a pesar de que había pasado por un pequeño circo por ese asunto del teatro, nunca había sido llamado "prodigio" en su cara. Aquello le hizo involuntariamente levantar la cara con una expresión extraña llena de vergüenza y asombro, claro que luego tuvo la necesidad de mirar a Flareon reaccionar ante lo que parecían sus propias palabras, unas que literalmente lo adulaban.
- Yo no dije eso – reclamó Flareon algo confusa, aquello había sino no solo inusual en su padre, sino que aterrador, Flareon nunca le había mencionado directamente a su padre las condiciones en las cuales Quilava se había integrado a al Club de teatro, y dudaba que su padre le hubiera preguntado directamente a la profesora.
- Tus hermanas mencionaron algo de eso – dijo su padre para salirse de forma fácil después de que obviamente había puesto palabras en la boca de Flareon.
Flareon miró a sus hermanas que tenía esa sonrisa penosa que afirmaba que alguna de ellas había llamado "prodigio" a Quilava.
- Fue Glaceon – dijo Umbreon de frente.
La situación de pronto se tornó en una de las típicas veces donde Flareon y sus hermanas tenían una pequeña disputa. Glaceon trato de explicarse diciendo que Quilava si le parecía un prodigio por lograr cantar a ese nivel sin entrenamiento formal. Y luego Espeon intento decir que era solo opinión, Luego Flareon reclamo que no debían sobreestimar a Quilava, luego Umbreon hizo un comentario sobre el empoderamiento de algo que Quilava no entendio, mientras Jolteon protestaba que arruinaban la cena, y Sylveon intentaba calmarlas diciendo que era vergonzoso frente a los invitados.
- Olvidenlo ya, vamos a comer – dijo Lord imponiendo de manera simple el orden aquella casa. Sim embargo, Quilava estaba muy confundido. Y lo más importante, no había recibido la susodicha "aprobación".
Quilava se sentó en la cena entre Grotle y Flareon. Se sentía extraño, no entendía en que momento había metido la pata, y tampoco tenía idea de la impresión que había dejado en su suegro; y mucho menos por qué Flareon había actuado así ante unos halagos sobre él. Quilava ya no sabía qué hacía, y solo se limitaba a comer sopa de manera adecuada.
Para cuando el postre estuvo servido, Quilava por alguna razón se había unido a la conversación, y había olvidado el miedo. Claro que Flareon también parecía haberse olvidado del asunto. Y a esa situación de hacer como si todo hubiera salido bien en cierto momento se unió Lord. Al final del postre, la conversación seguía. Pero solo en el momento en el que las hermanas Eevee comenzaron a recoger los platos, Quilava noto como estaba decorado el comedor.
Sillas de tres juegos diferentes, uno de madera y tapiz azul, otro de barras metálicas y un cojín pintado de negro, y sillas con estructuras de un material que parecía plástico en formas posmodernistas, alrededor de una mesa de madera lacada en marrón oscuro con vidrio encima de un mantel de flores. Esta vez la lámpara era una de estilo moderno. Pero lo que más llamó la atención de Quilava fue que la casa resultaba tener una chimenea que se desperdiciaba en el comedor.
Quilava tras ayudar a las chicas a recoger sus platos, se fijó algo más en la chimenea, sobre la cual había algunas fotos enmarcadas. Una de ellas de toda la familia, Lord, y una Espeon rodeados de ocho pequeñas Eevee.
- oigan, vamos a tomar café en la sala ¿quién quiere una tasa? – de repente ofreció Vaporeon
-También tenemos té y algo de leche – agregó Espeon.
Quilava no tenía mucha Sed, de todos modos, había bebido mucho jugo de baya durante la cena. Así que en lugar de pasar a la sala se quedó viendo la primera foto de la familia completa de las Eevee que veía.
- Quilava – de repente la voz de lord lo llamaba por detrás.
- Señor Lord – dijo Quilava algo raro, pues hasta cierto punto eso de "señor Lord" era redundante.
- No pudimos terminar de presentarnos adecuadamente hace rato – recordó lord tornándose frio.
- Sí, eso no estuvo bien – dijo Quilava volviendo a ponerse nerviosos. Como le molestaba que el padre de su novia fuera un tipo siniestro. Ahora que lo pensaba no se llevaba bien con ningún siniestro.
- Dejare los juegos de padre sabio a un lado y seré director – anuncio el variocolor, pero no fue suficiente – No me agrada que seas un mocoso que cree que se pasa de listo, ni tu falta de dirección en la vida, y no quiero verte cerca de Flareon.
- ¿Qué? – ahogadamente dudo Quilava.
- vi el video de tu audición al club de teatro, solo fuiste natural, tu actuación es débil, pero tienes carisma, y no hay muchos chicos dispuesto a actuar en un musical, y tú cantas, pero no lees música, no conoces musicales de los cuales no haya una película, y te tomas lo del teatro muy poco enserio, al igual que todo en la vida por lo que veo – dijo Lord, recordándole a Quilava el lado de Flareon que lo tenía conflictuado, el que no sabía si amar u odiar.
- no – dijo Quilava sin saber que responder – no es eso.
- ¿Por qué volviste unos segundos después de que abandonaras el club de teatro? – preguntó Lord.
- ¡Por Flareon! – respondió Quilava impulsivo.
- si ella termina contigo, dejarías el club, y volvemos a lo mismo, hay pokemons mejores, y con más personalidad que seguro serian mejores que tú con Flareon – dijo Lord.
- Oiga yo… – Quilava no pudo terminar de excusarse.
- Tu amigo Grotle es un gran chico, los profesores lo adoran, y parece que es algo más que solo un buen sujeto, alguien con quien Leafeon se siente comoda; ya conocía a Houndoom, Umbreon ha sido mala con él, pero tiene las agallas para ponerla en su lugar cuando lo necesita, y saca lo mejor de ella; en cambio tu no pareces ser lo suficientemente bueno para Flareon – decía Lord.
- ¡Papá, ya basta! – de repente dijo la voz de Flareon que había ido a ver lo que ocurría.
Flareon lucia muy enfadada.
- por eso no quería traerlo – aclaró Flareon.
- Flareon, sabes que hago esto porque me importas – se explicó Lord.
- Ahhhh – gruñó Flareon – estaba harta de los tipos pretenciosos que no se me dejaban de insinuar, conozco a alguien normal y que me quiere a pesar de mi carácter, y tu insistes en que no es para mí – reclamo Flareon.
- Flareon, yo sé que ahora no lo entiendes – dijo Lord queriéndose imponer.
- No papá – dijo Flareon con fuerza – Ya sabía que no te iba agradar, no quieres que ninguna de tus niñas salga con un actor, peor aún si es uno sin preparación, peor si canta – lo encaró.
- Flareon – dijo Quilava confundido acercándose a ella que estaba algo decaída tras todo eso.
- vámonos – dijo Flareon arrastrando inmediatamente a Quilava hacia el exterior.
Quilava estaba confundido, pero quería saber lo que ocurría.
- Flareon ¿Qué sucede? – se atrevió a preguntar.
- Me obligaron a invitarte a última hora, esperaba que esto no pasara, pero ya sabía que el concepto de tu existencia molesta a mi papá – dijo Flareon frustrada.
- ¿Qué? – dudo de nuevo Quilava.
- La foto que estuviste viendo, es la última que queda de mi madre, y hay algunas cosas que debes saber sobre mi familia – dijo Flareon.
- No entiendo.
- es normal – dijo Flareon con mucha más paciencia de lo habitual – pero soy una hija de Ditto, en más de un sentido de la palabra, y eso incluye el literal – tuvo que agregar pues Quilava no parecía entender.
- ¿qué tu mamá no era una Espeon? – dudó Quilava teniendo miedo a equivocarse.
- Era una ditto, pero no le gustaba que lo supieran, por eso andaba como una Espeon – explico la tipo fuego bajando la cabeza.
- ¿qué tiene que ver eso con lo de ser cantante y actor improvisado como yo? – dudó Quilava.
- Mi padre siempre lo supo, peor no le importaba, estaba feliz con mi mamá – contaba Flareon – papá solía ser productor de obras de teatro, y mi mamá era chef, pero un día un actor sin preparación apareció dando una actuación magnifica para un musical; mi papá persuadió al director para darle un protagónico, pues veía potencial en ese actor, se hicieron amigos, lo trajo a casa a conocer a su esposa e hijas, y…
- ¿Segura que quieres contarme? – le preguntó Quilava.
- SÍ – respondió Flareon con fuerza.
- adelante – Quilava trató de darle valor.
- Sylveon un día encontró a nuestro "tío Dante" besando a nuestra mamá, se lo contó a papá, y luego todas supimos, nuestros padres pelearon, y luego papá saco a Dante de la obra, y luego muchas cosas pasaron, hasta que un día mamá no estuvo más y papá renuncio al teatro para comenzar a trabajar en la publicidad – explico Flareon.
- entonces yo le recuerdo a tu papá a ese tal Dante – dijo Quilava asustado.
-sí, y ahora ya sabes porque se insulta diciendo que alguien es un hijo de ditto, mi mamá resulto ser todo lo malo que suelen ser los ditto, y bueno – dijo Flareon para terminar.
- Oye, cálmate, que tu padre me odie no es para tanto, y lo pasado queda en el pasado – trató de animarla el inicial.
- sí, pero no para mi papá – dijo Flareon frustrada – sabes que me gusta de ti Quilava, que te siento como un amigo cercano al cual contarle cosas, y con quien salir a tontear, no como un novio con quien tenga que ser linda.
- me gustaría no haberlo arruinado, debo confesar que sí, intente pasarme de listo con tu padre, cosa que no salió bien, pues no soy muy listo, lo lamento mucho – se disculpó Quilava.
- descuida, lo noté, pero salido incluso mejor a lo que me temía, no esperaba que terminaras de comer la cena – confesó Flareon riendo un poco.
Y ambos se pusieron a reír. En eso, una tercera sombra se dibujó en la acera, tapando el alumbrado público.
- Flareon, debo disculparme contigo – dijo Lord – y también contigo Quilava.
- ¿Cuánto terminaste escuchado? – interrogó Flareon.
- casi todo, me sorprende como manejaron el asunto, y si me lo permite, volvamos a casa y terminemos la cena como se debe – propuso Lord.
Flareon y Quilava se miraron, y luego de asentir, los tres se fueron hacia la casa.
Al final de la cena Quilava estaba algo rendido, sin duda aquello había sido muy loco. Para la hora en la cual Quilava ya debía volver a casa.
- me alegra ver que tú y Flareon tengan tan buena conexión, y que ella confié en ti – dijo Lord.
- gracias – dijo Quilava – más bien gracias por no destruir toda mi autoestima – rio.
- bien hecho muchacho – dijo Lord extendiendo la pata.
Y Quilava respondió al gesto. Por fin había conseguido la bendición de su suegro y podría dormir en paz. Todo ese drama había terminado de manera feliz y satisfactoria.
- por cierto, Quilava, quizá este de más decirlo, pero mi bendición no implica que, si le rompes el corazón a Flareon, no voy a hacerte daño, y buscar vengar a mi hija con tu dolor y humillacion, buenas noches – se despidió Lord… (esta historia continuará).
NOTA: A ver mis niños, estoy escribiendo lento porque me estoy acostumbrando a un nuevo teclado (larga historia). Pero Halloween es Halloween, así que voy a esforzarme para reeditar el viejo especial de Halloween, para que sepan cómo iba a ser en un inicio, así que esperen algo para esas fiestas, nos leemos luego.
