amm...bueno pues ahi va un capítulo más, me parece ke está un poco más corto ke los demás pero pues a pesar de eso creo ke kedó bien, jiji. Bueno la canción del título es "Busccándote" de Panteón Rococo y la canión ke sale es "Amantes" de Insite (kya! está genial! me muero! xDDD) y pues ya, ja...
Ha Comenzado A Llover, Y Con La Lluvia No Te Puedo Ver
Bésame con amor, piénsame todo el día.
Quédate como estas, quédate entre mis brazos soñando
Pídeme más amor, mátame como sabes hoy…
Despierta soy yo…
Noodle comenzó a cantar y a tocar su guitarra. A pesar de tratar por todos los medios de no pensar en 2D, simplemente no lo conseguía.
Vísteme el corazón. Hoy vísteme la vida
Bájame el cielo amor, bájame el cielo y sonríe.
Pídeme por favor, pídeme que me quede hoy…
Había llegado tarde y Carol le había reclamado, eso la puso de mal humor, después James no paraba de preguntar qué le pasaba y eso sólo lo empeoró. Se esforzaba en concentrarse pero no podía, seguía preguntándose por qué el peliazul no le había mencionado nada sobre su mudanza.
Y quítame la razón, róbame todo el aire
Déjame sin valor. Pase lo que pase aquí estoy, amor…
Soy yo tu amante sin control…
Sabes yo no respiro sin ti hoy-
-… ¡Noodle! ¡Detente!- la interrumpió James.
-¿Qué? ¿Por qué?- se giró hacia él molesta y extrañada.
-¿Por qué? ¡Es obvio! Ya van como cinco veces que te equivocas y apenas vas a la mitad de la canción, lo peor es que ni siquiera te has dado cuenta. Claramente tus pensamientos no están aquí hoy, ¿qué te pasa? Desde hace unos días te portas de una forma muy extraña.
-Sí, justo desde que aparecieron esos tipos raros.- interrumpió Carol.
-Precisamente –continuó James-. ¿Qué pasa con ellos, Noodle?
-Ya te había dicho que son sólo unos amigos, y lo que pase con ellos es asunto mío, así que no tengo por qué darte ninguna explicación.
-Está bien, Noodle. Pero más te vale que esto no vuelva a pasar. Sólo ensayamos una vez a la semana, ¿es mucho pedir que te concentres por un par de horas?
-¿Es mucho pedir que dejes de poner pretextos y darme mi paga?-contraatacó ella.
-Oye, no es mi culpa que mi padre esté ocupado, ¿sí? Además, te estaba buscando antes de que llegaras pero como te dio por llegar tarde pues tuvo que irse.
-¿Podemos terminar con la pelea absurda y seguir ensayando?-intervino Carol de nuevo.
-Olvídalo. Se terminó por hoy, las veré hasta mañana. Tal vez para entonces, Noodle ya esté en condiciones de tocar decentemente.- dejó su lugar en la batería y se disponía a irse pero se detuvo.- ¡Por cierto! Convencí a mi padre de hacer un pequeño concurso de bandas el sábado, y obviamente no podemos quedar mal contra los que vayan a venir, así que tendremos que ensayar más. Lleguen temprano mañana.- se fue.
-Bien hecho, Noodle. Hacer enojar a James no es la mejor forma para que el dueño te pague.
-Cállate, Carol. No tengo ganas de seguir discutiendo y menos contigo.
Recogió sus cosas y se fue. Al abrir la puerta de la parte trasera del lugar, se dio cuenta de que llovía un poco. Recordaba haber llevado entre sus cosas un suéter pero al comenzar a buscarlo se dio cuenta de que no estaba, pensó que lo había dejado adentro así que estaba por regresar cuando una figura conocida se acercó a ella.
-¿Buscas este?-dijo sonriendo 2D, extendiéndole el suéter con una mano, mientras con la otra sostenía una sombrilla- Lo dejaste en mi casa y…supuse que lo necesitarías…
-Gracias, 2D.- le sonrió sorprendida y agradecida.
-¿No has salido temprano hoy? Recuerdo que me dijiste que ensayaban hasta antes de abrir.
-Sí, bueno…es que no me siento muy bien.- sonrió tristemente.
-¿Estás enferma?- preguntó algo preocupado.
-No, no. No es eso…sólo que…bueno, estoy un poco estresada por el colegio…nada más…-mintió.
-¿Segura? Ahora que te veo bien, te ves un poco pálida.- continuó mientras acercaba su rostro al de Noodle.- ¿Vas a tu casa? Deja que te acompañe.- le pidió sonriendo de nuevo.
-Ah…eh…sí, está bien...- respondió ella contrariada.
Comenzaron a caminar juntos y sin hablar, mientras Noodle trataba de mantener cierta distancia. Algunas gotas de lluvia la alcanzaban hasta que 2D le ofreció su sombrilla. Ella no quiso aceptarla y al no ponerse de acuerdo terminaron caminando sujetos del brazo pero cubiertos los dos por la sombrilla. Noodle tenía una extraña sensación, como si algo se le revolviera en el pecho. Pensó tristemente que tal vez, cualquier persona que los viera juntos pensaría que eran novios y eso la hizo sentirse triste. Suspiró y trató de pensar en otra cosa.
Estaban cerca de la calle en la que se encontraba el apartamento de 2D cuando Noodle vio a lo lejos, en la acera contraria, a una mujer que llamó su atención. Caminaba con la mirada perdida, casi como desorientada, con el cabello desordenado y una expresión triste. Noodle, sin dejar de mirarla, pensó en si tal vez se vería como aquella mujer: triste y asustada. Entonces sus miradas se cruzaron por un segundo y vio cómo abría los ojos con sorpresa. La vio correr en su dirección repentinamente, cruzando la calle sin ningún cuidado, se asustó un poco por la expresión desencajada que la mujer tenía mientras se acercaba.
-¡Stu-Pot!- gritó la mujer deteniéndose frente a ellos y mirando fijamente al peliazul. Noodle sólo pudo mirar la cara de sorpresa del chico.
-Paula…-le escuchó decir casi en un susurro.- ¿Qué haces aquí?
-Bueno pues…-comenzó a decir como apenada.- yo sólo…pensé que…en realidad quería… ¿no podemos hablar a solas?- soltó de repente, mirando de forma despectiva a Noodle, que sólo pudo desviar la mirada tras soltar el brazo del chico, sin evitar sentirse incómoda.
-Ahora no.- respondió fríamente 2D.- Tengo cosas que hacer.
-¿Con ella?- continuó con un tomo molesto y señalando a Noodle.
-Eso no es de tu incumbencia. Hablaremos cuando tenga tempo. Adiós, Paula.
Pero ella no se movió por unos segundos. Bajó la cabeza, masculló algo entre dientes, miró de nuevo a Noodle y caminó rápidamente pasando por un lado de ella. 2D suspiró pesadamente y comenzó a caminar tirando levemente del brazo de la pequeña chica quien se limitó a seguirlo en silencio.
-Disculpa el mal momento.- le dijo el peliazul poco después.- No pensé que…
-No, no pasa nada.- lo interrumpió.- No te preocupes.- trató de tranquilizarlo forzando una sonrisa en su rostro.
Llegaron a su edificio. Se despidieron de una forma mecánica y se alejaron en direcciones contrarias. Los dos tenían la misma sensación en ese momento, como si repentinamente, algo se hubiera roto inevitablemente.
