ja bueno... pues ya ke no tuve nada de tiempo para subir otro cap pues por fin aki estan los dos siguientes, jijiji. Bueno el título de este capítulo es la canción homónima de The Doors
Moonlight Drive
Noodle se había estado sintiendo extraña desde aquél momento. Comenzaba a sentir que después de todo, no conocía a 2D tanto como ella creía. "…sólo lo conozco de hace unos días…", pensaba para tratar de calmarse pero aún así, no podía dejar de preguntarse sobre lo que el peliazul no le había dicho nada: su mudanza y aquella mujer con la que se encontraron. Algo la hacía sentirse mal, pero no podía decir con exactitud qué era y entre más le daba vueltas, siempre terminaba haciéndose la misma pregunta: ¿estaba enamorada de 2D?
-¿Pero cómo así…? –Hablaba consigo misma recostada sobre su cama.- A penas lo conozco y tal vez pronto no lo vuelva a ver… ¿qué se supone que debo hacer; decírselo? ¿Cómo podría si ni siquiera estoy segura de lo que siento? Es decir, me gusta, le he tomado cierto cariño… ¡pero, maldita sea, no tiene ni una semana que lo vi por primera vez! Cuando estoy con él…cuando sonríe…nada más importa…y cuando me besó… ¡dios, fue increíble! Pero… ¿con qué motivo debería decirle que siento algo por él? No creo que algo así lo haga cambiar de opinión sobre mudarse si está tan decidido como Murdoc dijo…-se quedó en silencio un momento y se sentó en el borde de la cama.- Ése tipo dijo que yo podría convencerlo, ¿a eso se refería? O tal vez… ¿estará tratando de chantajearme? Algo como "si no te nos unes 2D se irá y no volverás a verlo". Si es eso, tengo que admitirlo, es bueno. Estoy comenzando a considerarlo… ¡NO, NO, NO! ¿Pero qué tonterías estoy diciendo? No puedo dejar Dusky Jewel por algo así, es absurdo... ¿Qué podría esperarme con una banda que recién comienza? En el Dusky, me pagan, la gente me conoce… ¿por qué debería escoger el tener que empezar desde cero? No, no estoy pensando bien las cosas. No vale la pena para nada. No lo haré…- se cruzó de brazos con una mirada decidida pero tras unos segundos suspiró y se levantó de la cama con los brazos a los costados.- ¿Qué debo hacer?- se preguntó mirando la playera del peliazul que había dejado sobre un mueble.
Lo que Noodle no sabía es que sus suposiciones no estaban equivocadas; Murdoc sí estaba chantajeándola. No le había mencionado la mudanza del peliazul sólo porque sí y además, no le había dicho toda la verdad. Murdoc se había dado cuenta de inmediato que entre su vocalista y Noodle había cierta atracción, pero a ambos les era difícil notarlo. "Me lo terminarán agradeciendo.", se había dicho a sí mismo dispuesto a hacer lo que hiciera falta con tal de que Noodle aceptara unirse a su banda. Sí, es cierto que Murdoc Niccals no ve más que por sí mismo pero algunas veces, sin que él mismo se de cuenta, trata de hacer algo por los demás convencido con la idea de que el mayor beneficio lo tendrá él.
Por otro lado, 2D estaba igualmente recostado sobre su cama, fumando un cigarrillo, tratando de aclarar un poco sus pensamientos con respecto a la reciente e inesperada visita de su exnovia Paula Cracker. Ella de verdad lo había lastimado y el hecho de que repentinamente apareciera pidiendo disculpas, en realidad sólo lo hacía enojar. Hacía mucho que había entendido que Paula no lo era todo, lo había superado. Pero lo que le molestaba era que justamente ella, se atreviera a llamar a Noodle un remplazo de sí misma, como si aún fuera una parte indispensable de su vida.
¡Es que no eran ni siquiera un poco parecidas! Es verdad que cuando él y Paula salían, sentía como que cada cosa era diferente, que había algo excepcionalmente especial que compartían pero luego todo se vino abajo y la realidad le golpeó en la cara casi tan fuerte como Murdoc con su auto. Pero cuando conoció a Noodle, cuando la escuchó cantar por primera vez, todo dio vueltas en diferentes direcciones, y al mismo tiempo todo se paralizó. Se sintió perdido en lo profundo de sus ojos verdes, un mareo, destellos borrosos que se disuelven en un estallido cegador de luz…una sensación tan increíble como adictiva. Desde ese momento lo supo: estaba enamorado. Sin embargo las cosas no eran tan simples, ¿cómo saber si ella sentía lo mismo? Es más, ¿cómo tener la menor esperanza de que ella podría corresponderle?
Aquí fue donde 2D se dio cuenta que el enojo inicial se había disipado por completo, sustituido por una sensación tranquilizadora y relajante, igual que sus pastillas, pero mucho más dulce. Recordó aquél primer beso y los que vinieron después y una amplia sonrisa se dibujó en sus labios, hasta que el recuerdo de un sueño lo hizo sentirse repentinamente acalorado y sacudió la cabeza tratando de pensar en ello demasiado. Sin embargo…
-…se sintió tan bien…- susurró para sí el peliazul sin dejar de sonreír.
Mientras tanto, Paula había deambulado por las calles sin un rumbo en específico, sumida en sus pensamientos que se balanceaban entre tristeza, culpabilidad, odio y frustración. Ya era tarde pero sabía que no había nadie que se preocupara, que la esperara sin poder dormir, así que le importaba muy poco. Seguía caminando sin permitirse sentir cansancio, hasta que a lo lejos, atenuada por sus pensamientos, escuchó una voz bastante familiar. Giró la cabeza en todas direcciones tratando de encontrar con la mirada a aquella persona. Por un segundo tuvo miedo de que fuera una mala jugada de su cabeza, una ilusión para tratar de consolarse a sí misma, pero al fijar la mirada en la persona correcta, suspiró aliviada y sonrió de lado.
Estuvo a punto de acercarse hasta que notó que no iba solo, así que decidió guardar cierta distancia y comenzó a seguirlos. Hubiera querido acercarse más para poder escuchar la conversación pero era demasiado arriesgado: ella sabía de sobra que no querían verla. Cuando por fin parecieron llegar a su destino, se quedaron mirando algo un rato, mientras ella esperó en la acera de enfrente hasta verlos desaparecer entre la gente, esperó un par de minutos por mera precaución y luego cruzó la calle.
Se encontró frente a un bar del que jamás había escuchado, pero bajo un letrero de luces neón blancas que rezaba "Dusky Jewel" vio exactamente lo mismo que los otros dos y de inmediato adivinó sus pensamientos.
-¿Habrán encontrado un remplazo?- fue lo primero que se preguntó.- Tal vez… Así que… ¿estarán aquí el sábado? Entonces tendré que venir a verlos, quiero saber con quién me han sustituido.
Se sintió tonta al darse cuenta que hablaba sola, lo mejor sería mantener sus pensamientos dentro de su cabeza pero no le prestó mucha atención, su concentración se centró en observar los alrededores de aquél lugar para poder llegar hasta él una vez más.
Paula sonreía, no estaba segura del motivo pero aún así lo hacía. Tal vez, aún tenía una pequeña oportunidad de reconstruir las ruinas del puente que había existido en algún momento entre Sturat Pot y ella. Si era lo suficientemente inteligente, sabría cómo aprovecharla. El éxito dependía de los sucesos de los días siguientes.
-"Así será, todo volverá a ser como antes, estoy segura… Sí, sí, así debe de ser, no importa qué pase, no importa quién trate de vitarlo, así es como las cosas deben ser… No importa quién…ni siquiera esa niña, ¡nadie! Algo tengo que hacer… algo tengo que hacer con ella…"
Paula se alejó rápidamente del lugar sumida en sus pensamientos de nuevo, sin llegar a darse cuenta de que justamente en ese momento, a quienes seguía salieron del bar y de que un ojo excepcionalmente fino, reconoció su figura un tanto familiar pero sin llegar a reconocerla por completo.
-¿Qué miras, Muds?- preguntó el baterista llamando su atención.
- No, nada…tal vez sea sólo mi imaginación…
