Muy bunas... ¿días? (Acá recién amaneció) Yo sé que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí pero me pasaron tantas cosas que por un tiempo perdí la voluntad de escribir, lo cual fue una muy mala decisión ya que es algo que siempre he amado hacer. Pero bueno, dejaré más explicaciones al final de este nuevo capítulo (¡Por fin!) para quienes les interese saber y conocerme un poquito más.

El título de este capítulo viene de la canción Incendios de nieve del grupo Love of lesbian.

Con ustedes, un nuevo capítulo:


No serás capaz de odiarme

Las horas habían pasado lenta y dolorosamente una tras otra, aun así 2D había esperado a que Noodle regresara. Buscó algo de desayunar pero sorpresivamente el refrigerador estaba vacío, así como las alacenas y casi toda la cocina. Salió a comprar algunas cosas cerca, pensando en que quizás ella no tardaría demasiado, se tomó la libertad de preparar para los dos. Comió solo, cansado de esperar.

Intentó llamarla pero nunca contestó. Se entretuvo viendo la tele, hojeando algunas revistas que encontró fuera de su lugar y curioseando un poco entre las estanterías de lo muebles. Después de algunas horas de aburrimiento, la curiosidad hizo mella en él y se planteó el revisar más a fondo las pertenencias de Noodle que tenía cerca, sin embrago se dijo que era mejor no meter las narices, seguro que a ella no le gustaría, y con su suerte, seguro que ella lo encontraría infraganti y lo último que quería era hacerla enojar después de todo lo que había pasado.

Repasó las últimas veinticuatro horas en su cabeza una y otra vez. En su cabeza surgió una de las interrogantes más grandes con las que habría de enfrentarse en toda su vida: ¿Qué había entre ellos ahora?

Se sentía un poco confundido, no de sus sentimientos, sino de lo que ella pensaba, de su repentina desaparición aquella mañana y de la nota que le había dejado: no explicaba nada, pero le había escrito un "te quiero" que se sintió casi como un beso en la mejilla, que dejaba un cosquilleo y el olor a ella flotando en el aire.

Al final, tras el reloj marcar las seis de la tarde, 2D decidió dejar el asunto y salir del apartamento. Se aseguró de no olvidar nada pues pensaba dejar bien cerrado, así que él no podría volver a entrar hasta que tuviera noticias de Noodle, y ella seguro se habría llevado sus llaves, no las veía por ningún lado.

Suspiró pesadamente y desde la puerta paseó su mirada por todo el lugar. Le pareció un poco más desordenado de lo normal pero no reparó en ello, aguzó el oído, como si esperara escuchar de repente su voz viniendo de la habitación. Nada pasó. Finalmente se decidió a salir, cerró la puerta detrás de sí y se aseguró de que estuviera bien cerrada. Suspiró una vez más, metió las manos en los bolsillos de su pantalón y caminó en dirección a la calle. Una vez afuera miró a su alrededor, buscando a Noodle entre la gente. Rendido, caminó con pesadez de vuelta a su propio apartamento.

Justo mientras buscaba sus llaves, su celular comenzó a sonar causándole un sobresalto. De inmediato pensó que era Noodle y de los nervios, el teléfono estuvo a punto de resbalarse entre sus dedos. Consiguió recomponerse y contestó casi en un jadeo, pero no fue la voz de Noodle la que le devolvió el saludo desde el otro extremo de la línea.

-¡Hey, Face-ache! ¿Dónde carajo estás? No sabemos nada de ti desde ayer, ¿qué has estado haciendo?

-Ah...Muds...-suspiró desganado.

-¿Qué? ¿A caso esperabas que fuera alguien más, idiota? Pensé que seguirías con ella, ¿tan pronto se ha aburrido de ti? ¡Eres un bueno para nada! Pensé que la ibas a convencer, todavía de que te pongo las cosas más fáciles...

-¿Pero de qué hablas, Muds?

-De nada, imbécil.- soltó un bufido y luego una carcajada.- Te llamaba sólo para ver cómo vas con la mudanza, ¿ya terminaste de empacar o es que ni eso puedes hacer bien?

-Aún me faltan algunas cosas pero ya está casi todo. Creo que estaré listo para mañana.

-Muy bien, Russ y yo iremos mañana entonces. Adiós, Face-ache.

2D se despidió de Murdoc con una enorme pesadez en la voz. Entró a su departamento y se dejó caer como peso muerto sobre el sofá que aún permanecía en su lugar. No había más que cajas de mudanza a su alrededor. Todo estaba listo pero él no se sentía así. Después de todo lo que había pasado, no tuvo oportunidad de hablar con Noodle sobre la mudanza, le hubiera gustado decirle...

Intentó llamarla una vez más pero esta vez tampoco tuvo suerte. Ya era de noche y ella no daba señales de vida. 2D no dejaba de pensar en qué había podido ser aquello tan grave como para que ella desapareciera sin decirle nada. El hacerse tantas preguntas, aunado al estrés de la situación, comenzaban a provocarle un dolor punzante que crecía de a poco en sus sienes. Completamente abatido, finalmente se rindió a la evidencia: el día se había terminado y el paradero de Noodle continuaba siendo un misterio. Tomó su medicamento y se metió en la cama. Concilió el sueño con bastante esfuerzo, estaba preocupado y eso sólo le provocaba más dolor.

Por la mañana, los golpes en la puerta lo hicieron despertar dando un salto. Escuchaba los inconfundibles gritos de Murdoc entre insultos y maldiciones. Se apresuró a abrir. La noche anterior no se había preocupado por quitarse la ropa, así que iba vestido. Tras la puerta lo esperaban sus amigos, aunque él no había pensado que estarían ahí tan... ¿temprano? Ni siquiera había mirado el reloj, desconocía si era temprano o no.

Murdoc se hizo camino hacia adentro del lugar empujando a 2D a un lado sin dejar de maldecir, mientras Russel seguía frente a 2D, escudriñándolo.

-¿Algo no va bien, D?-prrguntó ladeando la cabeza, buscando su mirada que de inmediato se había perdido en el suelo.

-Eetoy preocupado... No entiendo lo que está pasando. No sé nada de ella.

-¿Hablas de Noodle? Pensé que habías podido hablar con ella cuando no volviste al bar ayer.

-Hablamos, sí. Pero ayer...ella se había ido. No sé nada desde entonces.

-Pero, ¿qué te dijo?

-Nada, sólo dejó una nota.- Buscó entre sus bolsillos hasta encontrar la nota que decidió llevarse como un pequeño souvenir. Se la tendió a Russel que la leyó rápidamente y miró de nuevo a su amigo. Pensó que ahora entendía mejor esa expresión que no se le despegaba.

Murdoc se acercó en un rápido movimiento y le arrebató la nota de entre las manos, soltando pequeñas risas mientras leía.

-¡Te la tiraste, imbécil!- Gritó casi festivo a 2D.

-¡Muds! ¿Pero qué dices? Yo-yo no...Nosotos no...

-¡A mí no me engañas! -Dijo lanzándole a la cara la nota.- Pero eso me da igual -agitó su mano frente a su cara-, ¿podemos ponernos con la mudanza de una puta vez? Mira que me he levantado de muy buen humor como para venir a ayudarles así que deberían estar muy agradecidos. Y más vale que no agoten mi paciencia.

A unas calles del apartamento al que solía llamar hogar, Noodle caminaba con cautela, buscando confundirse con las sombras de la noche, atenta a todo lo que pasaba en los alrededores, que no era mucho pues era mitad de la noche y todo estaba desierto. Habría podido escuchar hasta la respiración de una persona que estuviera de pie a cien metros. Miró de un lado a otro antes de atreverse a atravesar el umbral del edifcio donde vivía 2D. Caminando de puntillas, asustada de hacer el menor ruido, se acercó a la puerta, sacó de su bolsillo un sobre blanco algo maltratado, lo alisó un poco con las manos y en un rápido movimiento, lo introdujo por la ranura entre la puerta y el suelo. Acto seguido, esta vez con un poco menos de cuidado, se alejó corriendo, asustada de que en una coincidencia, 2D estuviera de pie tras la puerta, hubiera visto la carta deslizarse hasta sus pies y abriera de golpe antes de que ella pudiera escapar.

Al doblar la esquina, un auto con el motor encendido era lo único que se escuchaba. Noodle se acercó y abrió la puerta del copiloto. Se subió de prisa sin mirar a quien conducía.

-Arranca.- Dijo en un tono seco. Casi no reconocía su propia voz.

-¿Sabes que te está esperando, no?

-Vámonos ya, me altera los nervios seguir aquí.

-Esto va a ser divertido...


Bueno, espero que este capítulo compense un poquito los cuatro años que pasé sin escribir. Quiero agradecer muchísimos a todas esas personitas que me dejaron sus reviews, ya que fue algo que me ayudó muchísimo a volver y por eso todo lo que escribo es con mucho cariño para ustedes, que espero me odien sólo un poquito por haber tardado tanto.

Quiero decir que no fue un tiempo muy fácil para mí, perdí a personas importantes y hubo muchos cambios en mi vida que complicaron mucho el que pudiera seguir escribiendo y como mencioné al inicio, perdí un poquito la voluntad de escribir, la verdad es que lo pasé muy mal y cuando quise volver había pasado mucho tiempo. Consideré la idea de cerrar esta cuenta y empezar de nuevo, pero me sentí muy mal de borrar por completo mis historias, la verdad que les guardo mucho cariño pues creo que se me notan las ganas de escribir en estas historias.

Pero no todo es malo, este tiempo me ha servido para mejorar y espero que los que me leen lo puedan notar más calidad en mi escritura y que eso les haga disfrutar de mis historias. Estoy muy emocionada por saber lo que piensan.

Los quiero a todos los que me están leyendo y gracias por haber esperado.