De nuevo aquí con un capítulo un poco más corto, pero donde he preferido indagar en los sentimientos de los personajes para ver donde se encuentran y encaminar un poco más el futuro de la historia. Quiero agradecer a todos aquellos que siguen la historia su apoyo, especialmente a camilareveco, DaniRashell, juancarlosnunezespinal, nancyricoleon, alex2009, karlaisabelortizhernandez, ZURGAN, MacrossLive, Kelevra88, Astrid Saotome, un abrazo a todos. El próximo capítulo lo actualizo en breve, ¡ya que tendrá más acción!

….

En el capítulo anterior: "La puerta de su habitación se abrió lentamente, detrás apareció Kasumi, con los ojos aun hinchados síntoma de que también había estado llorando. La mayor de las Tendo se sorprendió al ver a los dos jóvenes así de abrazados, pero Ranma le hizo un gesto para que ella entendiera que su hermana estaba dormida. Kasumi asintió y miró hacia su derecha y casi susurrando le dijo a Tofu, que estaba a su lado, que entrara. El doctor se acercó a Ranma cogió a Akane en brazos y se la llevó, Kasumi se acercó al joven de la trenza que miraba triste como se llevaban a Akane de su lado.

-"Muchas gracias por cuidar de ella, te estoy muy agradecida".

-"Yo, espero que todo salga bien, espero que se recupere vuestra madre, si hay algo más que pueda hacer… aunque esté aquí…"

-"Ya has hecho mucho, sobre todo por mi hermana, espero que pronto puedas salir".

-"Gracias, por favor, despídete de ella de mi parte".

-"Así lo haré".

Kasumi cerró la puerta tras ella y Ranma se estiró en la cama colocando sus brazos sobre la cara, no sabía si volvería a verla y no había tenido ni ocasión de despedirse de ella. No esperaba que esto sucediera tan rápido, sabía que esta posibilidad estaba ahí, pero aún tenía la esperanza de que tardaran unos días en trasladarla. Él se sintió muy triste, y se imaginó lo duros que serían los siguientes días para Akane, y lo peor de todo era que él no podía hacer nada por ella."

….

Esa noche Ranma no consiguió pegar ojo. Se preguntaba tantas cosas, y le pasaban tantas absurdas posibilidades por su mente. La primera que pensó fue en escapar e ir a Kyoto con Akane, pero rápidamente la descartó, por un lado era un tema muy personal y no quería entrometerse en la familia, al fin y al cabo no pintaba nada y tampoco sabía si a ella le haría gracia tenerle allí. Por otro lado estaba el tema de su "enfermedad", si iba con ellos y se cansaba, lo único que haría sería desmayarse y preocupar a todos, además de ser una carga innecesaria.

Luego pensó en si ella volvería a por él, pasara lo que le pasara a su madre, una vez volvieran a Tokio ¿regresaría ella a verle al hospital? Igual su "relación" había terminado ese mismo día, tal y cómo empezó, desapareció. No podía ser, no se habían dicho ni adiós, y ella lo abrazó, lo abrazó durante mucho rato antes de irse. ¿Esa fue su manera de despedirse de él? Tal vez así fue, tal vez no necesitó palabras, pensó.

No tenía su teléfono, ni su dirección, todo lo que sabía era que se llamaba Akane Tendo, que estudiaba en el Furinkan y que no llegaba a los 18 años. Pero también sabía que tenía un dojo, no habría muchos dojos en Nerima, eso podría ayudarlo a buscar su casa, pero ¿para qué? Y si ella pensaba que era un acosador. Difuminó rápidamente sus pensamientos "Pero qué dices, ¿no ves dónde estás? No podrás ir a verla cuando vuelva, tu seguirás aquí… por otro lado le prometí a su madre que cuidaría de ella, y los Saotome siempre cumplimos nuestras promesas. Pues menudo trabajo estoy haciendo… ella triste en Kyoto y yo encerrado aquí".

Por la mañana se levantó y desayunó, aunque seguía dándole vueltas al mismo tema, no sabía qué hacer. Ranma Saotome experto en artes marciales, por primera vez en su vida no sabía qué hacer. "¿Y si me olvido de lo sucedido? después de todo, antes vivía sin Akane, por qué torturarme pensando en ella y en si la volveré a ver, siempre han sido las chicas las que me persiguen, no al revés. Qué tendrá esta marimacho que no tienen las demás" se preguntaba. Tras desayunar regresó a su habitación hasta que llegó orgulloso a una conclusión, quería protegerla y cuidar de ella porque al prometerle a la señora Tendo que lo haría, aceptó un reto. Y como artista marcial no podía rechazar un reto, tenía que cumplirlo y sobre todo, ganar. "Será eso. Sí…" Se repetía triunfante al querer creerse que no había sentimientos escondidos de por medio.

Akane se encontraba en el vagón de un tren de alta velocidad dirección a Kyoto. A su lado tenía a su hermana Kasumi y en frente a Nabiki. Su padre había podido ir con su madre, cuyo traslado corría a cargo del hospital, allí se encontrarían todos. Habían tenido poco tiempo para hacer el equipaje, así que cogieron aquello que tenían limpio, no sabían cuánto tiempo estarían en esa ciudad, así que pillaron todo tipo de prendas. No había podido hablar con casi nadie de su familia, la noche anterior llegaron a casa, hicieron el equipaje y acordaron levantarse temprano para partir hacia la ciudad nipona.

La peliazul miraba pensativa por la ventana del tren bala. Veía el paisaje pasar rápidamente ante sus ojos, y pensó que así era ahora como veía el tiempo; borroso, y escurridizo, los días pasaban rápido, pero no llevaban a ninguna parte. Pensaba en cómo había cambiado su vida, y no solo por la situación de su madre, también por Ranma. Se entristeció al saber que no se despidió de él, no sabía cómo había podido quedarse dormida en sus brazos, se sentía tan vulnerable, pero recordó lo bien que se sintió con él, lo protegida y reconfortada que se encontró cuando la abrazó. ¿Qué pensaría él de cómo había actuado la tarde anterior? Se abalanzó sobre su cuerpo sin preguntarle… ¿Creería que era una aprovechada o que estaba desesperada? Seguramente él entendió su situación, por eso la tranquilizó como lo hizo, y ella, ¿qué podía hacer ahora por él? ¿Podría mejorar si ella no lo apoyaba? Ahora que ella había decidido ayudarlo, tenía que irse, parecía una broma cruel del destino. Pero todo desde hacía unos meses le parecía una broma pesada. Tenía que pensar en su madre, y concentrarse en su bienestar, pero no podía dejar de pensar en él y en cómo corrió a su habitación sin siquiera sopesarlo, ¿qué pensaría de ella su familia? ¿Y de Ranma? No le habían comentado gran cosa, pero era evidente que la fueron a buscar allí y que seguramente la encontraron en una situación extraña. Nabiki de golpe interrumpió sus pensamientos.

-"No sé qué hiciste en la cita con Kuno pero te felicito, en lugar de 10000 yenes como habíamos acordado me dio 25000 por agradecerte algo relacionado con una chica pelirroja. Así nos hemos podido pagar el hotel que está al lado del hospital de mamá.

-"No pienses cosas raras, Kuno-senpai está loco, por suerte parece que se ha enamorado de alguien que ya no existe… y se ha olvidado un poco de mi"

-"Por cierto Akane-chan, ayer no quise decirte nada porque creí que no era momento, pero Ranma-kun me pidió que me despidiera de ti." Comentó amable Kasumi sonriendo a su hermana.

-"Oh, gracias… él se portó muy bien conmigo ayer…" dijo cabizbaja queriendo disculparse de algún modo por haber salido así de la habitación de su madre sin decir dónde iba "yo no, no pensé claro y fui con él, aún no sé cómo… o por qué…" continuó diciendo arrepentida.

-"Está bien, no tienes por qué darnos explicaciones, yo te puedo decir el por qué… es muy guapo el chico, es normal que corrieras a sus brazos"

-"¡Nabiki! ¿No puedes ser más empática ni en momentos como estos?"

-"Ya, ya, no me riñas Kasumi onee-chan, tendremos que ver algo con humor… si no acabaremos deprimidas… no todo será malo, si como mínimo Akane-chan ha conocido al amor de su vida, pues alegrémonos por ella"

-"NO es el amor de mi vida…" dijo Akane sonrojada "es un buen amigo".

-"Tienes razón, es un buen amigo, antes de irme me dio esto para ti, dijo que te lo iba a dar para agradecerte no sé qué cosa del otro día" Kasumi sacó una bolsita de su bolso y se la entregó a Akane, que de golpe aumentó el tono rosado de sus mejillas a rojo fuego.

Lenta y disimuladamente la joven Tendo abrió la bolsita desde arriba echando un pequeño vistazo al interior sin que sus hermanas pudieran ver de qué se trataba el obsequio del chico de la trenza. Al observar el libro de recetas de cocina, una pequeña sonrisa apareció en su rostro, cosa que no pasaron desapercibida ni Kasumi ni Nabiki, pero prefirieron no decir nada, su hermana pequeña no lo estaba pasando bien en general así que se alegraron de que algo la hiciera un poco más feliz.

Al mismo tiempo en el hospital de Nerima, Ranma escuchó como alguien picaba a su puerta, miró el reloj y no supo quién podía ser a esa hora, no era turno de medicamentos. Se apresuró a abrir la puerta curioso, y se encontró con un hombre de unos 26 años, pelo castaño y gafas. Le sonaba, hacía poco que le había visto, pero no recordaba dónde. Tenía pinta de médico, esperaba que no fuera otro que viniera a hacerle más estúpidas pruebas o a darle más medicinas inútiles.

-"¿Quién es usted?" preguntó el pelinegro desconfiado.

-"Mi nombre es Ono Tofu, soy doctor aquí en Nerima, y de hecho, ya nos conocimos ayer" Ranma se rascó la cabeza e hizo gesto de intentar recordar en qué momento se habían conocido "yo recogí aquí a Akane…"

-"¡Usted! Es verdad, ¿le pasó algo a Akane? ¿Está bien?"

-"Todo bien chico, está camino a Kyoto"

-"Menos mal… ¿qué hace aquí entonces?"

-"Al despedirme ayer de ella, me pidió si podíamos hablar un momento. Me comentó sobre tu estado de salud y de lo que había sucedido. Igual te sorprenderá pero no eres la primera persona que ha caído en Jusenkyo que conozco" Ranma frunció el ceño asombrado. "Me dijo que por favor contactara contigo y que intentara ayudarte ya que ella no podría. Entiendo que no confíes en mí, pero estoy seguro de que confías en Akane". Ranma asintió. "Me contó que fue a visitar al hombre que te hizo esto" el pelinegro levantó las cejas muy sorprendido.

-"¿Qué ella hizo qué? ¡Está loca! Con lo peligroso que es, cómo se atreve… cuando la vea voy a decirle cuatro cosas… no podía ser como cualquier chica normal, tenía que meterse en líos…" Tofu lo interrumpió.

-"Ya, ya, nada le pasó, Akane es muy fuerte, sabe cuidarse sola, no temas. Me dijo que el viejecito que te dio las inyecciones no está recibiendo tu vitalidad, de algún modo tu vitalidad simplemente desaparece. Creo que si intentamos canalizarla, y hacer que en vez de esfumarse regrese a tu cuerpo marcándole un camino, conseguiremos que puedas volver a ser tú mismo"

-"No entiendo, ¿entonces ese viejo asqueroso hizo mal el "hechizo" o lo que sea que tengo?"

-"Eso parece, así que esto facilita mucho las cosas, sería distinto si tu vitalidad se transfiriera a su cuerpo, pero al no ser de este modo, tienes algunas posibilidades de curarte" Ranma no pudo evitar sonreír. "Piénsalo y cuando hayas sopesado tus dudas llámame, este es mi número" Tofu le extendió un papel y se lo entregó.

- "Así lo haré, muchas gracias doctor Tofu"

…..

Los días en Kyoto pasaban muy rápido. Durante las mañanas Akane y sus hermanas podían estar con su madre y hablar con los doctores sobre los avances que habían hecho con ella. Seguían sin estar seguros, pero por el momento parecía que la señora Tendo no rechazaba el tratamiento. Se sentía más cansada, pero eso era normal, demasiadas pruebas y nuevos medicamentos, de algún modo se sentía como un conejillo de indias, aunque entendía que todo lo que hacían era por su bien. Si conseguían encontrar la cura no solo salvaría su vida, si no la de todos aquellos que en un futuro pudieran contraer la misma enfermedad.

Por las tardes Akane aprovechaba para estudiar, aún tenía la esperanza de poder ir a hacer los exámenes y sacar buenas notas a pesar de que los profesores le habían dicho que no pasaba nada si tenía que realizarlos más tarde. Pero ella no aceptó, cuando una es testaruda… poco se le puede hacer. Por las noches cenaban todos juntos y luego iban a dar un breve paseo por Kyoto, así despejaban sus mentes y de paso conocían los barrios de la ciudad, mucho más ajetreada que su natal Nerima.

Una semana más tarde de su llegada a Kyoto, Akane juntó el valor necesario para llamar al hospital para preguntar por Ranma.

-"Buenos días, me gustaría hablar con Saotome Ranma, de la habitación 102".

-"Disculpe pero el señor Saotome ya no se encuentra entre nosotros"

-"¡¿Cómo?! ¿Qué le pasó?" gritó horrorizada.

-"Perdón, realicé mal la frase, el señor Saotome ya no está en el hospital, se fue hace tres días"

-"¿Le dieron el alta?"

- "No. Simplemente se fue, el lunes cumplió la mayoría de edad y ya no pudimos retenerle aquí" Akane enmudeció, ¿se había ido sin estar bien? ¿Dónde estaría? ¿Con quién?

-"Ahm, gracias" ella colgó y rápidamente pensó en el doctor Tofu, seguro que tenía algo que ver en su desaparición.

Lo llamó a la consulta, pero nadie cogió el teléfono. Volvió a probarlo pasados cinco minutos.

-"¿Diga?"

-"Doctor Tofu, soy Akane, ¿cómo está?"

-"Oh, estoy bien, ¿cómo estáis vosotros? ¿Tu madre y Ka-Kasumi?"

-"Mi madre sigue igual, lo que es bueno puesto que no ha empeorado debido al tratamiento, cruzaremos los dedos para que al final le sea efectivo, y Kasumi onee-chan bien, como siempre, cuidando de todos.

-"Ya veo, dime ¿para qué llamabas?"

-"Doctor… ¿consiguió hablar con él?"

-Si te refieres a Ranma sí, hablé con el chico, pero es muy testarudo como dijiste. Le propuse ayudarlo pero me dijo que tenía que pensarlo y bueno, no me ha llamado ni nada por el momento."

-"En-entiendo doctor, gracias por intentarlo. Adiós" Akane colgó algo triste y preguntándose por qué el pelinegro había desaparecido así.

…..

Cinco minutos antes en Nerima, el doctor se encontraba en su consulta haciendo té cuando escuchó el teléfono sonar.

-"¡Espere! Antes de cogerlo, si es ella no quiero que le diga que estoy aquí, por favor…"

-"Pero…"

-"Por favor" miró él apenado. El teléfono dejó de sonar.

-"¿Estás seguro de querer esconder esto? Ella estaría más tranquila si supiera que…"

-"¡No! Prefiero que no sepa nada de lo que estamos haciendo. No quiero que sepa que me fui del hospital, no sé si lo aceptaría, además no puedo decirle que me dejaron salir por mi propia voluntad porque ya soy mayor de edad, seguro que se apena por haber pasado mi cumpleaños así…"

-"Pero Ranma, ella se preocupará más si no sabe qué es de ti, ¿no lo ves?"

-"¿No lo entiende? Por ahora nada de lo que estamos haciendo ha funcionado, podemos seguir intentándolo, pero si nunca llega a nada no quiero que ella se haga falsas ilusiones, ya tiene suficiente con lo de su madre". El teléfono sonó de nuevo.

-"¿Diga?"

-"Doctor Tofu, soy Akane, ¿cómo está?" el doctor Tofu dirigió su mirada a Ranma para que él entendiera que quien llamaba era efectivamente la peliazul, él le devolvió el gesto negando con la cabeza.

-"Oh, estoy bien, ¿cómo estáis vosotros? ¿Tu madre y Ka-Kasumi?"

Continuará…

¿Qué edad tiene Tofu? Intenté buscarlo pero no recuerdo que nunca se diga claramente cuantos años tiene O_O.