Ambos se quedaron mirando sonriendo, los dos eran inexpertos en el terreno pareja, aunque no eran tontos, sabían qué era lo que venía a continuación. Ella se mojó los labios y juntó sus manos dejándolas en su regazo. El corazón del muchacho latía a mil por hora. Empezó a girarse levemente hacia Akane, levantó sus dos brazos y los colocó en los hombros de la chica, que cerró los ojos y trató de calmar su agitada respiración. Él se acercó a ella tembloroso pero decidido, inclinó su cabeza levemente hacia la derecha para empezar a guiar sus labios hacia la boca ahora entreabierta de la peliazul. Ella levantó sus manos y las posó en el pecho de su ahora novio. Estando a tan sólo unos milímetros de rozar piel con piel…

-¡¿Akane?!

- ¡Papá!

-¿Qué haces aquí y con él a estas horas?

- Yo… papá no estábamos haciendo nada – se apartaron rapidísimamente los dos.

- Chico, no creas que no sé lo que tratas, quieres mancillar el honor de mi pequeña.

- No, señor, le juro que no es mi intención…

- Vamos a casa y discutiremos sobre el tema – dijo Soun, Akane miró de reojo a Ranma avergonzada, no podía creer que su padre le hiciera algo como eso. Seguramente después de la charla él no querría volver a saber nada de ella.

Ranma se levantó y empezó a seguir a Soun hacia la casa de los Tendo. Akane iba a su lado, los tres estaban callados, cada uno sumergido en sus pensamientos. La chica no podía creerse que su padre la hubiera pillado ante semejante situación, y peor aún, que hubiera estropeado lo que hubiera sido su primer beso, con su primer novio. Un momento único para cualquier chica de su edad, algo especial que debía recordar de por vida, y encima con el chico que rondaba sus sueños desde hacía ya mucho tiempo. Pero ahora lo recordaría de otra manera, todo había sido perfecto, hasta que él apareció. Eso no se lo perdonaría nunca, y más le valía no asustar a Ranma y conseguir que huyera lejos.

Por otro lado, el patriarca estaba aguantando sus ganas de llorar, su niña estaba creciendo, ya se veía incluso con chicos, ¿qué hubiera pasado si él no hubiera interrumpido? Peor aún, y si no era la primera vez que su hijita andaba besando a alguien. ¿Quién era este tal Ranma Sato y qué intenciones tenía con ella? Con suerte podría decirle cuatro cosas para que no se sobrepasara con ella y fueran con calma, Akane ya tenía casi 18 años, pero como el plan de Soun no había salido como esperaba, deseaba que ella se resistiera a los chicos hasta los 21 como mínimo.

El de la trenza en cambio estaba sudando, nunca se había imaginado que acabaría la noche así, teniendo que dar explicaciones al padre de su novia, novia con la que no llevaba saliendo ni 20 minutos… Tanto tiempo meditando si quería a Akane, si le gustaba, y ahora que por fin se había decidido, ni un primer beso se habían podido dar. Pero lo peor estaba por llegar, tenía que pensar meticulosamente qué decir, él era un experto en meter la pata, y este no era momento para cagarla. Pero en realidad, no tenía ni idea de cómo se tenía que expresar… ¿era correcto besar a Akane, no? Esto era lo que hacen las parejas, o eso creía él. Ojalá su padre hubiera dedicado algo de tiempo a explicarle también cómo funcionaba el amor y sus absurdos protocolos.

Finalmente llegaron a la residencia, Kasumi les abrió la puerta y se alegró mucho de ver a Ranma, hacía tiempo que no habían coincidido en persona, y verlo con su hermana la hizo muy feliz ya que sabía lo que él significaba para Akane. Soun pidió a su hija mayor que fuera a buscar a su esposa, que quería que hablaran los cuatro en el comedor. La pareja se sentó todavía en silencio esperando a que llegara la madre de las Tendo, mientras Soun tomaba asiento serio, meditando también sus palabras. Cuando la mujer llegó, Kasumi les trajo un poco de té y se retiró prudentemente.

Cuando la señora Tendo entró, se temía lo peor, ella había intentado guardar el secreto pero sabía que tarde o temprano la verdad saldría a la luz, aunque por ahora, estaba equivocada.

-Querida, igual esto te impresionará y sorprenderá, pero creo que es algo que debes saber y que debemos hablar los cuatro. Hace un rato encontré a Akane con este chico en el parque… a punto de be-be-be…

- Besarnos papá, estábamos a punto de besarnos hasta que llegaste – dijo la joven sonrojada sin atreverse a mirar a sus padres. Ranma sólo podía jugar con sus manos mientras pensaba "tierra trágame".

- ¿Y…? ¿Algo más? – Dijo la mujer empezando a respirar aliviada.

- ¿Algo más? ¿Qué querías que viniera Akane embarazada?

- ¡Papá! No exageres, no estábamos haciendo nada malo… de hecho aún no… no nos hemos ni besado.

- Tú, chico ¿qué intenciones tienes con mi niña?

- Yo ah… mmm señor, pues, Akane… me-me gusta, y hoy bueno, le pedí si quería ser ahm, algo más que mi amiga. No piense cosas raras, pienso respetarla y todo eso… no soy ningún pervertido.

- Eso lo veremos, seguro que andas detrás de los atributos femeninos de mi pequeña.

- Señor, Akane es la chica más marimacho que conozco, le aseguro que esa no es mi motivación.

- Ranma será mejor que te calles o no verás la luz de un nuevo día – susurró Akane apretando los labios y los puños.

- ¿Y ahora qué tiene de malo mi niña?

- Cariño, no hagas caso. Ranma es un buen chico, seguro que cuidará muy bien de Akane, él me lo prometió.

- Así es señor, y cuando un Saotome promete algo siempre lo cumple – dijo Ranma seguro de sí mismo mientras la madre se tapaba la cara con una mano.

- ¿Un Saotome? ¡Lo sabía! Esa trenza te delata ¡Lárgate ahora mismo de mi casa! – Soun se levantó y señaló la salida con el dedo.

- ¡Papá qué haces! ¿Te has vuelto loco? – Akane se levantó de repente enfadada, no entendía la reacción de su padre.

- Soun cálmate, deja que Ranma se explique…

- Señor no entiendo, ¿qué he hecho de malo?

-¿Tu padre nunca te habló de mí?

- ¿Mi padre? Mmm… no que yo recuerde… No me habló de mucha gente la verdad, a veces hablaba de un amigo suyo con el que entrenó cuando eran jóvenes pero nada más.

- Efectivamente, yo era el amigo con el que entrenó. Él me hizo una promesa que nunca cumplió.

- Bueno, eso sí suena como mi padre… Pero aun así, ¿qué tiene que ver conmigo?

- ¡Tú eras parte de esa promesa!

- Pero papá… nunca nos comentaste nada de esto…

- No, quería que lo supierais a su debido tiempo, hasta que un día vi que no sería necesario. A parte de la promesa que nunca llegó, Genma se presentó hará unos meses, tú y Nabiki estabais en la escuela y yo me alegré muchísimo de verle, pero vino solo. Me dijo que Ranma se había perdido en China cuando entrenaban en unos laberintos misteriosos donde el polvo de las plantas lo convirtió en un ser diminuto. Me dijo que seguramente ahora su hijo medía 10 centímetros y que necesitaba dinero para poder localizarlo y curarlo. Le dejé 30000 yenes para ayudarlo, pero coincidió con todo lo de la enfermedad de tu madre y no pude ir con él… - ¿por qué todo el mundo se creía esa sarta de sandeces?

- ¿Pero por qué la paga conmigo? Quiero decir, no fue mi culpa – dijo Ranma odiando más y más a su padre.

- Eso no es todo chico, hace unas semanas un panda vino y me entregó una carta diciendo que Genma había fallecido al salvar a todo un pueblo de un meteorito, que estaban recolectando dinero para un monumento en su honor, y yo, apenado por no haber acompañado a mi amigo le di 15000 yenes para que todo el mundo pudiera recordar su nombre. Así que puedes imaginarte los días tristes que pasé al enterarme de la trágica noticia – Akane y Ranma se miraron cómplices con una gota escurriéndose por sus sienes, esta historia les sonaba.

- No nos dijiste nada de esto papá…

- No quise molestaros y apenaros más, suficiente teníais con lo de vuestra madre… Pero la cosa no termina aquí.

- ¿Hay más? – dijo Ranma incrédulo cayendo de espaldas.

- Pocos días después me encontré a tu padre, vivito y coleando en un bar. Discutimos, nos peleamos y ahora no quiero saber nada más, ni de él ni de nadie de su familia. Es una vergüenza para la escuela de combate libre.

- Pero señor Tendo, yo no soy como mi padre… le juro que me siento muy avergonzado de todo lo que le ha hecho pasar, créame que tampoco ha sido un bueno conmigo…

- No quiero escucharte más, y no quiero que te acerques a mi hija, lo siento.

- No lo dirás en serio papá… Ranma se ha portado muy bien conmigo… yo, yo le qui…

- Akane, sigues viviendo bajo mi techo y tendrás que seguir mis normas, lo siento pero no puedo fiarme de alguien como él, un hijo es el reflejo de su padre, y su padre es un monstruo.

- Cielo, cálmate, no ves que ellos son felices juntos. Ranma ha ayudado mucho a nuestra hija, y se llevan muy bien. Entiendo que estés enfadado con Genma, pero no es su culpa.

- Me da igual, por ahora no quiero que se vean y mucho menos que anden besándose – Ranma sopesó las palabras de ese hombre. En el fondo entendía su preocupación y lo único que podía hacer era tratar de enmendar los errores de su padre.

- Señor Tendo, conseguiré que vea que soy digno de salir con su hija, y que no tengo nada que ver con mi padre, prometí que cuidaría de Akane y eso es lo que haré. Soy el mejor artista marcial del mundo, un buen representante de la escuela libre de combate, haré que se sienta orgulloso de que salga con ella. Akane, volveré a por ti ¿de acuerdo? – Ranma se levantó, hizo una reverencia a los padres de la chica y salió corriendo por la puerta. Ella empezó a llorar.

- Te odio, te odio papá… - corrió hacia su habitación y se encerró allí.

- Cariño creo que te has pasado… él es un buen muchacho…

- No lo sabemos… lo mismo pensaba de su padre y mira – Soun empezó a llorar – él hirió mis sentimientos, creía que era mi amigo y me usó como a un trapo sucio – su mujer roló los ojos y le frotó la espalda para calmarlo, era un hombre realmente sentimental.

Akane se estiró en la cama y hundió su cabeza en el cojín, no podía creérselo, llevaba tiempo esperando poder salir con Ranma, y justo cuando lo consiguió todo se desmoronaba. Estaba segura de que su madre sabía todo, por eso evitó decirle a Soun que se llamaba Saotome y se inventó todo lo de Sato. Ojalá le hubiera explicado algo de eso, podrían haber disimulado mejor… y ocultarle a su padre el apellido del chico. Pero aun no sabía ni de qué promesa estaban hablando. Quería estar con Ranma, disfrutar de su compañía, conocerle mejor, entrenar con él y saber de su entrenamiento cuando era un niño, del terrible miedo a los gatos que demostró tener, quería abrazarlo, reírse de él y con él, pasear de la mano, besarlo… Probar esos labios que tan cerca estuvieron de los suyos. Rio al pensar en la declaración de Ranma, realmente había sido una declaración poco usual, poco romántica por decirlo de alguna manera, la verdad era que ni la palabra novia había salido de la boca del muchacho. ¿Timidez o inseguridad? Se preguntó Akane. No sabía por qué las dudas no dejaban de pasarle por la cabeza ¿Y si no está seguro de lo que siente? ¿Y si con todo lo de su padre prefiere irse y dejarla atrás? ¿Y si no regresa a por ella? Sacudió la cabeza para ahuyentar los malos pensamientos.

La madre de la chica irrumpió en su cuarto, picó y sin esperar respuesta entró. Se la encontró tirada en la cama, casi dormida, con los ojos rojos hinchados, símbolo de que había estado llorando. Se sintió fatal, por ella y por el chico.

Nunca fue su intención que todo terminara así, sabía que su marido era un poco exagerado pero también sabía lo duro que fue para él sentirse traicionado por su buen amigo Genma. Aunque ella no estaba del todo de acuerdo con la promesa que se hicieron inicialmente, con el tiempo llegó a pensar que quizás no estaba tan mal, que todo tendría que verse. Intentó ocultar ese pacto entre amigos a sus hijas, porque no sabía cómo se lo tomarían ellas, seguramente nada bien.

Se sentó al lado de su pequeña y le acarició el pelo maternalmente, pobrecilla, sabía lo duro que era el mal de amor, y su dulce Akane, ahora ya casi una mujercita se veía devastada.

-Mamá… tú lo sabías.

- Sí cariño, lo siento…

- ¿Por qué no me lo dijiste?

- Creí que era mejor en ese momento… no quería involucraros en cosas que os hicieran alejaros antes de hora.

- Creo que lo amo mamá.

- Lo sé… y él a ti también.

- No estoy tan segura de eso… nunca lo dijo, y ahora todo se ha complicado… ¿y si no regresa?

- ¡Claro que lo hará! No has visto ya lo orgulloso que es… ni que sea para refregarle a tu padre que es mejor que él, lo hará.

- En realidad es un idiota egocéntrico que se cree muy guapo.

- Y lo es, ¿o no?

- Bueno sí… - se sonrojó - pero no entiendo por qué mi corazoncito lo escogió a él… me ha insultado más veces de las que me ha dicho cosas bonitas – su madre rio.

- Seguramente tu les has pegado más veces de las que lo has abrazado – Akane le devolvió la sonrisa confirmando su sentencia.

- ¿De qué promesa hablaba papá?

- Creo que es mejor que aún no lo sepas Akane, te lo diré, pero no todavía – la joven resopló cansada de tanto misterio.

- ¿Qué crees que hará Ranma para conseguir el perdón de mi padre?

- Eso es algo que tengo muchas ganas de ver jaja, no sé cómo se las apañará. Aunque ya sabes que Soun no es muy difícil de convencer.

Ranma corrió hacia la casa del doctor Tofu, confundido aún por todo lo acontecido en las últimas horas, su pésima declaración a Akane, su primer beso truncado, su padre chillando, el viejo liándola incumpliendo promesas e inventando historias que aún no sabía cómo se creía la gente, y ahora teniendo que solucionarlo todo si realmente quería estar con ella. ¿Pero qué podía hacer? La primera cosa la tenía clara, no estaba orgulloso de cómo conseguirla, pero no veía otra alternativa. Esa noche cenó con su amigo Ono, le contó que había encontrado a su madre y que ella estaba feliz del reencuentro, que su padre había complicado las cosas pero que finalmente todo había quedado en un pequeño susto. Primero evitó hablarle de su avance en la relación con Akane, pero el doctor, que no era tonto, acabó adivinando que algo había sucedido entre los dos por el brillo de sus ojos. Tofu rio al conocer la sutil manera que Ranma tuvo de pedirle a la peliazul ser su novia, desde luego el don de la palabra no era lo suyo, aunque quién era él para reírse, ya se había atrevido a más que él con Kasumi.

El de la trenza le contó también qué había pensado para conseguir su plan y aunque a Tofu tampoco le gustó la idea decidió que le ayudaría y guardaría el secreto, era mejor que Akane no se enterara por ahora.

….

Pasaron varios días y Akane no tenía noticias de su chico. O se había tomado muy en serio lo de compensar el error de Genma o la había abandonado. Siempre ella pensando mal, tenía que aprender a confiar en él y también en ella, claro que volvería. Pero ella quería verle, qué sentido tenía tener novio si no podía verlo, además ahora era un amor prohibido, más emocionante aún ¿no? Al salir del instituto decidió ir a la consulta del doctor para ver si allí se encontraba el pelinegro. Iba nerviosa, y dudando de si realmente estaba bien ir a su encuentro, su padre había sido tajante, y ella siempre había obedecido, pero sus ganas de estar con él eran superiores.

Llegó allí y entró a la sala de espera, poco después el joven médico apareció y se sorprendió por la visita de la chica, aunque sabía perfectamente a qué había ido. Él le explicó que en esos últimos días Ranma iba y venía sin dar demasiadas explicaciones, que sí dormía allí pero que él tampoco era muy estricto con el chico y no lo controlaba, al fin y al cabo era mayor y libre de hacer lo que quisiera.

Apenada, Akane pensó en otro lugar al que acudir, la casa de la señora Saotome. Seguro que Ranma había ido en algún momento y quién sabe si estaría ahora allí. A su llegada Nodoka le abrió la puerta y la invitó a pasar, estaba muy contenta de verla de nuevo, le confirmó que efectivamente Ranma la había visitado, pero que justo en ese instante no sabía dónde estaba.

-Akane-chan, ¿cómo van las cosas con mi hijo?

- Bien, supongo…

- Hace días que no lo ves ¿verdad? Ranma me dijo que estaría ocupado con unas cosas… ¿lo echas de menos?

- Sí… La verdad. ¿Puedo preguntarle algo? Verá es que… cuando le presenté a mi padre Ranma, me dijo que su marido y él tenían una promesa que Genma nunca cumplió… ¿sabe a qué se refería?

- Vaya, pensé que eso lo habían olvidado… Creo que es mejor que no lo sepas…

- Pero…

- Por qué no miramos un álbum de fotos de cuando Ranma era pequeño… - la peliazul asintió dándose por vencida, nadie le contaría nada al respecto.

Nodoka apareció con un álbum antiguo, no muy grande decorado con trozos de bambú donde se podía leer el nombre de su hijo escrito en japonés. La joven Tendo abrió la portada y lo primero que vio fue una fotografía de Ranma recién nacido en los brazos de su madre. Era un bebé rechoncho, aunque a pesar de su pronta edad ya se le veía fuerte. La siguiente hoja tenía enganchados varios dibujos (mejor dicho garabatos) donde no se podía reconocer nada, no podías adivinar si estabas viendo un Sol, una coliflor o un globo. Akane miraba enternecida y entusiasmada todas las fotografías de su querido Ranma, y pudo comprobar como poco a poco fue desarrollando esa pequeña larga melena hasta tenerla a punto para atarla en su característica trenza. Pero la imagen que realmente atrajo su atención fue la última foto del álbum, que estaba acompañada de una carta:

Querida Nodoka,

Parece que los niños se llevan mejor de lo que pensábamos, tal vez al final sí podamos unir nuestras escuelas.

Tuyo,

G.S.

En la imagen podía verse a Ranma haciendo el símbolo de la victoria y sonriendo con los mofletes bien sonrojados mientras una niña con pelo corto y azulado le besaba la mejilla.

-¡Pero si esta niña soy yo!- gritó confundida Akane, Nodoka simplemente le guiñó el ojo.

- Sssht, yo no te he enseñado nada – dijo la mujer cerrando el álbum y llevándoselo.

Akane salió algo aturdida de la casa de los Saotome, con una linda imagen en la cabeza, intentaba recordar el día en que esa fotografía fue tomada, pero no había nada claro, por las apariencias no tendrían más de cuatro o cinco años. Poco a poco empezó a recordar, estaban en una montaña, su padre la había llevado a entrenar, le dijo que sería solo un día y que se trataba de una ocasión especial. Allí se encontró con un hombre y un niño tímido con el que intentó pelear, pero a quien no pudo ni tocar de lo rápido que era. Los dos se adentraron en el bosque y encontraron un árbol cercano con cerezas adornando algunas de las ramas, él se moría de hambre y le pidió ayuda para que entre los dos se subieran y así poder comer algo. Él se colocó de pie en el suelo y ella subió a sus hombros, estiró los brazos para poder recolectar algunas piezas de fruta, pero un pájaro asustado voló de repente y Akane perdió el equilibrio. Ambos cayeron al suelo y ella se hizo un rasguño en la rodilla, sin pensárselo dos veces y sin decir nada, Ranma se arrodilló de espaldas a ella y la invitó a subir a caballito, ella tampoco dijo nada, pero accedió a que la llevara hasta donde se encontraban sus padres.

No podía evitar dejar de sonreír, ¿era cosa del destino que se hubieran encontrado de nuevo? ¿Qué significaba esa fotografía y esa carta? La pobre estaba muy confundida y nadie parecía querer darle respuestas. Mientras andaba distraída en sus cosas, le pareció ver una silueta igual a la del de la trenza entrando en un restaurante. Ella corrió hacia allí y se asomó, el letrero decía Neko Hanten, y sólo entrar pudo ver a Ranma hablando sonriente con Shampoo mientras ella lo cogía del brazo.

No pudo mirar más, su corazón empezó a latir con fuerza y se apoyó contra la pared dejándose caer hasta el suelo.

CONTINUARÁ

…..

Bueno, tras las peticiones de que no acabara aún la historia, he decidido publicar el final en dos partes (quizás tres porque ha quedado un poco largo). Aquí va la primera parte, espero que os guste. Estoy contentísima de que me escribierais diciendo que no querías que acabara, a mí me pasa igual cuando una serie o libro me gustan mucho, no quiero que nunca acaben, y es por eso que me habéis hecho muy feliz. Pero como todo, tiene que terminar, y esta historia está a punto J

Dejo un poco de emoción para el final, aunque habréis intuido la mayoría de cosas, espero que otras os sorprendan J

Quería dejar un par de cosas claras respecto al comportamiento de los personajes. Aunque la historia es relativamente distinta a la original (aprovecho para decir que todos los personajes así como parte del argumento son de la gran Rumiko Takahashi) he querido que las personalidades de Ranma y Akane fueran bastante fieles a los del Manga, es por eso que 1. Su relación avanza lentamente, tened en cuenta que en el anime/manga pasan 2 años y poca cosa ha avanzado entre ellos y 2. Akane es muy insegura porque así lo es también en la historia original, siempre desconfiando de Ranma y de su amor hacia ella. Dicho esto, espero que no os parezca que son OOC en mi historia, no era mi intención y lo he hecho con sumo cuidado: P

Ahora sí, lo prometido es deuda, aquí respondo a vuestras maravillosas reviews, espero que sigáis comentando, ¡ABRAZOS!

AbiTaisho: Cositas bellas!

Lizzy Dezzy: Siii, por fin hay un poco de amor entre ellos… aunque los interrumpan…

Sabel-sama: Muy bueno, no lo termines ... TT ... Hasle mas capítulos

Lizzy Dezzy: Seguí tu consejo, y haré más capítulos, bueno de hecho no es que haga más, es que lo publicaré dividido e J

Nancyricoleon: ay tan pronto va a terminar me gusta mucho tu historia

Lizzy Dezzy: Bueno, todo tiene que terminar, aunque a mi también me da pena L Me alegro de que te guste, muchas gracias por tu apoyo J

Akanita: Nooooooo! No quiero que termine! Por favor! Esta historia me a encantado, que sea capítulos mas.. Por favor!

Lizzy Dezzy: Jajaja, bueno tendrás más capítulos finalmente, me alegra un montón que no quieras que termine, de verdad… que te encante me hace muy feliz. ¡Gracias!

Guest: Esta bien haz uno largo, si es el final y no demores, felicidades

Lizzy Dezzy: Finalmente he decidido dividir el último capítulo en varios, porque si no era realmente largo… ¡Gracias!

Blaupadme: Jajajajaja ! ! Buenísimo! ! Me ha encantado, una combinación perfecta de comedia y romance. Las excusas de Genmá son geniales y todo el capítulo una delicia, estaba deseando leerte. Tengo la sensación de que te vas superando. Besos! Hasta muy pronto!

Lizzy Dezzy: Qué decirte, millones de gracias por tus palabras… has dado en el clavo, buscaba exactamente encontrar en este capítulo un buen equilibrio entre romance y comedia, porque de eso va Ranma ½ ¿no?... Espero que te siga gustando la historia y este capítulo, ya me dirás J

Annabf1982: Hola!
La verdad es que siempre he sido reacia a leer historias sobre Ranma y Akane que salieran de la historia original, pero me gustó mucho Un fin de semana muy largo y no pude más que leer el resto de tus historias. Simplemente es genial, me encanta! Cada día miro la web a ver si hay actualización! Y eso que me llegan los avisos por mail :-P!
Temgo muchas ganas de ver como acaba la historia (Creo que me hago una idea, una teoria, a ver si acierto ;-P)
Muchas gracias por tus historias! Disfruto muchísimo leyendolas! Tienes mucha mano para ello!
Muchos ánimos y hasta pronto!

Lizzy Dezzy: No sabes la ilusión que me hace saber que estás pendiente de mis actualizaciones :D ¿Va por el buen camino tu teoría? Jajaja tengo curiosidad por saber cuál es :O! Gracias a tu por leer mis historias y decir que te gustan, de verdad que eso me anima a escribir más y más. ¡Un abrazo!

Alambrita: ¿Cómo que el último? JAJAJAJAJA ains, Soun siempre inoportuno T_T

Lizzy Dezzy: ¿Qué sería de Ranma y Akane sin interrupciones? Gracias por comentar J

Haruri Saotome: Me dejaste sin palabras hermoso capitulo en verdad que lo ame y que te puedo decir tengo sentimientos encontrados por un lado me emociona saber el final pero por otro siento que no quisiera que terminara la historia por que me gusta mucho en espera de la siguiente actualizacion muy buen capitulo

Lizzy Dezzy: Gracias Haruri J Me alegro de que te guste y no quieras que termine, es un capítulo que me costó mucho hacer porque pasan muchas cosas y es un poco largo, pero esoty muy feliz de que te gustara y me lo digas para darme apoyo J ¡Un abrazo! Y espero que te siga gustando después de este capítulo.

Yahiko Saotome: jaja, con unos padres así no me gustaría presentarles a alguien jajaja, muy buen capitulo de verdad, hay muchos secretos aun que ojalá de descubran. Me entristece un poco saber que el próximo será el ultimo capitulo, gran, gran historia, espero que le hagas epilogo

Lizzy Dezzy: Mil Gracias Yahiko, ya ves que al final no es el último porque me había quedado larguísimo y era demasiado pesado de leer, así que será en fascículos jaja, espero que no os importe. Espero que poco a poco vayas descubriendo los secretos que la historia escondía! J