El despertar del demonio.
Capítulo 6: la fuente sangrienta.
Tras el despertar de Luna esta obligo a su pareja retirarse, pese a que Ender insistía en que debían llevarla al médico para que la revisaran, Luna se negó ante esto y siguió insistiendo en que la dejaran sola, Ender sentía gran preocupación por su esposa, este no quería dejarla sola, sobretodo porque aun sospechaba que esta intento suicidarse, Luna solo quería estar sola, más porque esta sentía que en cualquier momento se desmoronaría y no quería que ni su esposo ni nadie la viera en este estado.
Ender se quedó con Luna por unos instantes pese a las suplicas que esta le daba, pasan algunos minutos y Luna se calma un poco, ante esto vuelve a pedirle a su esposo que la dejara sola por lo que Ender diciendo que iría en busca de un médico, mas sin embargo este no se alejaría de la puerta, puesto que no hace mucho ya había pedido que se llamara a un médico, y mientras este llegaba, Ender lo esperaría en la entrada, con la oreja bien pegada en la puerta para asegurarse de que su esposa no cometiera una tontería.
Luna se encontraba en medio de la oscuridad de su habitación, creyendo estar completamente sola, esta comienza a llorar sin parar, aquellas imágenes sangrientas no dejaban de bombardear su mente cosa que la quebraba emocional y psicológicamente, la princesa no podía resistirlo, era demasiado para cualquiera, quien seguramente ya se habría vuelto loca, y en estos precisos momentos la princesa de la noche luchaba por mantener su cordura. Luna se encontraba arrinconada en su habitación, con las luces apagadas y en posición fetal, meciéndose e intentando calmarse por sí sola, pero le era imposible, no podía dejar de pensar en aquellos niños destazados que vio en su sueños, y de esto último ella no estaba del toda segura que lo fuese, la experiencia fue tan real y perturbadora que Luna no podía asimilarlo y dudaba que esto fuera es solo una horrible pesadilla.
¡Es su turno de jugar! ¡Es su turno de jugar!
¡Princesa bonita! ¡Es su turno si, ya es su turno!
¡Es su turno de jugar! ¡Es su turno de jugar!
¡Princesa bonita! ¡Es su turno si, ya es su turno!
¡Es su turno de jugar! ¡Es su turno de jugar!
¡Princesa bonita! ¡Es su turno si, ya es su turno!
No dejaba de escuchar esas palabras en su mente, aquellas boses de los niños rodeándola y sumiéndola en la oscuridad, Luna sentía como se sofocaba, el latir acelerado de su corazón sus desesperados intentos por respirar, sentía como todo su mundo se terminaba con ella, siendo este el final absoluto para ella, este castigo era tal que ella deseaba su muerte.
-¡CÁLLENSE! ¡CÁLLENSE!- exclamaba Luna con gran cólera, es entonces que las paredes comienzan a sangrar a los alrededores de Luna, al principio esta no creía en que fuera se real, pero pronto la sangre llegaría hasta ella, tocando el casco de Luna, sintiendo aquella humedad, caliente y viscosa que solo podía provenir de la misma sangre, Luna da un fuerte grito con todas sus fuerzas, intenta levantarse, pero de repente esta tropieza, mira al suelo y ve unos tentáculos hechos de carne roja y membranosa tomándola y arrastrándola hasta los charcos de sangre que cada vez se iban expandiendo tomando tamaños colosales recubriendo cada centímetro cuadrado de la habitación hasta convertirse en una mancha rojo sangre en el cual Luna poco a poco se iba hundiendo, mientras que la princesa de la noche no podía hacer nada por soltarse.
-¡AYÚDENME! ¡AYÚDENME! ¡ENDER!- gritaba Luna mientras era sepultada en un mar de sangre y se escuchaban aquellas boses de los niños cantando.
¡Es su turno de jugar! ¡Es su turno de jugar!
¡Princesa bonita! ¡Es su turno si, ya es su turno!
¡Princesa preciosa! ¡Es su turno de dar la cara y su corazón por nosotros!
¡Princesa sabrosa la esperamos ya! ¡Abajo en los túneles de la ciudad!
¡Princesa preciosa! ¡Es su turno de dar la cara y su corazón por nosotros!
¡Princesa sabrosa la esperamos ya! ¡Abajo en los túneles de la ciudad!
¡Princesa sabrosa la esperamos ya! ¡Abajo en los túneles de la ciudad!
¡Es su turno si, ya es su turno!
¡ABAJO EN LOS TÚNELES!
Luna abre los ojos con algo de dificultad, esta mira a su alrededor bastante confundida y desorientada, por unos instantes esta no sabía que es lo que pasaba, donde se encontraba o como es que había llegado aquí, Luna se levanta en sus cuatro cascos un tanto adolorida, le tomo algunos minutos en entender que se encontraba en lo que parecían ser las catacumbas y túneles de la ciudad.
-como… ¿Cómo es que?- murmuraba Luna mientras se tambaleaba lentamente por los túneles buscando la salida, en un principio dando pasos torpes, pero pronto recuperando cierta normalidad en su caminar con forme esta despertaba. Es entonces que Luna empieza a adentrarse más en los túneles pero esta vez dando pasos más lentos para no ser detectada por lo que fuera sé que se oculta en medio de esta oscuridad subterránea. Finalmente Luna ve una luz rojiza al final del túnel, ella pese a sentir algo de miedo se veía tentada a dirigirse a ese sitio, por lo que a paso lento se dirige hacia la luz, cuando en eso….
De repente Luna empieza a gritar desesperadamente, Ender entra a la habitación de súbito, este toma a su esposa e intenta preguntarle qué es lo que le estaba pasando pero Luna no respondía y en lugar de eso seguía gritando y retorciéndose como si estuviese siendo torturada brutalmente en sus sueños.
Luna fue internada en el hospital, los médicos atribuyen su padecimiento al estrés y trauma que le provocó la investigación aunque sin embargo eso ya es demasiado, desde entonces Luna se encuentra con una mirada perdida murmurando cosa referentes a los niños, que ellos quieren jugar y sobre algo oculto debajo de la ciudad, solo eso decía, parecía estar fuera de sí, reaccionando solo cuando los médicos intentan sedarla, actuando violentamente al tener un gran temor a dormir, pues esta solo revivía aquellas pesadillas que no la dejan tranquila, siendo esto algo muy desgastante en ella. Sin Luna al mando Ender no tubo de otra más que tomar su lugar, y aunque muchos de los investigadores no les parecía que el tomara el lugar de la princesa, decidieron que se quedara.
Por debajo de los túneles y drenajes de Manehattan se encontraba un grupo de ponis encabezados por Ender, quien al poner atención a los susurros de su conmocionada esposa, no tardo en deducir que la clave de todo esto podría estar aquí abajo. Pasando lentamente por la oscuridad de los túneles iban avanzando poco a poco los ponis, buscando algún rastro de los niños, sin embargo pasan barias horas y no se encuentra ni el más mínimo rastro, sin importar cuando recurrieras el grupo, parecían solo estar perdiendo el tiempo, sobre todo porque este ya era el tercer día en el que se adentraban a los túneles, cruzando cada uno de los desagües y sin encontrar rastro de ellos. Estos siguen caminando por los túneles hasta llegar a un gran túnel en donde justo en el centro se encontraba un fuerte remolino en donde desbordaba la mayor parte de los desagües.
-ahora estamos debajo de la plaza principal, se supone que aquí es donde concentran y conectan el mayor número de tuberías de la ciudad- explica un fontanero que acompañaba al grupo, - tengan cuidado de no caer en el agua, serán arrastrados por la válvula y morirán aplastados por la presión antes que por ahogamiento.
-eso no suena nada tranquilizador- murmura uno de los guardias.
-solo no salten al agua- murmura Ender mientras inspeccionaba los muros usando una linterna.
-ni loco entraría hay…. Este es el desagua de toda la ciudad- murmura otro poni con un poco de repulsión.
Ender camina hasta la orilla y mira la fuerte corriente que arrasaba con fuerza, este se queda mirando por algunos segundos mientras al mismo tiempo se ponía a pensar muy seriamente.
-fontanero, venga- ordena Ender.
-dígame señor…-
-¿Qué pasaría si alguien arrojara un cuerpo aquí adentro exactamente?-
-la corriente le rompería los huesos al sujeto mucho antes de que comience a ahogarse- explica el poni.
-¿y qué pasaría después? ¿A dónde llega esta corriente?-
-mmmmmmm bueno, para empezar si no llegara a atascarse en alguno de los desfiladeros o túneles más pequeños, lo más probable es que terminara en la costa-
-¿Qué probabilidades hay que más de un cuerpo llegase al mar?-
-señor... Mire, creo saber a qué se refiere…. Y si alguien arrojara docenas de cuerpos aquí, los de la compañía de aguas y drenaje nos habríamos dado cuenta hacía tiempo, si se tratara solo de un cuerpo o dos quizás es probable que pase desapercibido, no tenemos suficiente personal, pero usted habla de docenas de cuerpos, si eso llegara a pasar, los túneles se taparían, y habrían provocado severos problemas en la presión del agua e incluso la ciudad habría presentado problemas con inundaciones y si estos hubiesen llegado al mar, los cuerpos se hincharían y flotarían en la superficie- explica este ya un poco irritado, pues ya habían pasado barias horas desde que empezaron la búsqueda sin que haya señal de algún resultado.
Ender da un largo suspiro y mira al resto del equipo de investigadores- ¿han encontrado algo?-
-nada señor-
-no... nada aun...¡no puede ser….!-
-no hay pistas…. Iré a ver cómo le va al segundo grupo, no están lejos de aquí-
-¡esto es insólito!-
-parece como si la tierra se hubiera tragado a los niños, ¿Cómo pueden desaparecer docenas de niños en una sola noche y no dejar rastro? ¡Por Celestia eran casi 200!-
-quizás ni siquiera se encuentren ya en la ciudad-
-no lo creo, la princesa Luna puso bloqueos de cateo en las salidas de la ciudad, nos habríamos dado cuenta si 200 niños salían de aquí-
-¡200 niños! no estamos lidiando con un simple psicópata, esto es algo mucho más grande piensa Ender mientras caminaba por los alrededores, intentando encontrar alguna pista, sin embargo sus habilidades deductivas no eran mayores a las de muchos de los ponis que se encontraban presentes, siendo que su verdadera tarea es organizar a este grupo en ausencia de su esposa.
A Ender le provocaba un gran nudo en la garganta el solo recordar el estado de su esposa poco antes de venir aquí, ella estaba irreconocible, su expresión, la forma en que esta hablaba y se movía, estaba perturbada, muy mal psicológicamente, no dejaba de murmurar cosas, los doctores solo le dijeron que es una reacción al alto estrés al que ella se ha sometido las últimas semanas sumado a la conmoción de las horridas imágenes que esta se vio obligada a ver, aquellas fotografías de las primeras víctimas, niños mutilados y torturados hasta la muerte, imágenes sacadas directo de las más horridas y perturbadoras pesadillas.
Luna no fue la única, muchos otros del equipo de investigación también se vio obligado a abandonar la investigación por su propio bien, sin embargo pese a esto, no cabe duda que la más afectada de esto fue Luna. Ender tenía la teoría de que aquellas pesadillas que su esposa empezó a presentar recientemente eran causadas por ella misma al intentar usar sus poderes para entrar a los sueños de los niños desaparecidos, y que ella terminaría encontrándose con aquellas imágenes aún más horribles eh indescriptibles que las vistas por el equipo de investigación, sueños de niños desdichados y moribundos, sueños de sangre, dolor y lágrimas, posiblemente nadie en este mundo se haya tenido que enfrentar a tales pesadillas, pese a que Ender le dio mil vueltas a la cabeza a su teoría y lo que pudo provocar aquel ataque nervioso en su esposa, parecía haber algunos puntos que no concordaban del todo.
-¿Cómo es que solo hasta hace tres días Luna pudo ver tales cosas? ¿No pudo entrar a los sueños de los niños mucho antes? Van varias semanas desde que empezaron las desapariciones ¿Cómo es que hasta ahora la princesa de la noche logro acceder a los sueños? ¿Ella será consiente de que se encuentra en un sueño ajeno o acaso son los propios niños los que entraron en sus sueños para pedir ayuda?- estas y muchas cosas más cruzaban por la mente de Ender, quien no podía soportarlo, ya no tanto por no encontrar a los niños, si no que por eso su esposa se está consumiendo, sabe lo terrible que han sido estos días para todos, pero él no puede dejar de pensar en su esposa, siendo este el único motivo por el que se ofreció a dirigir a los investigadores.
-Luna esta enfermando, ella no puede continuar así… Luna…. ¿Qué pasara con tigo si logro encontrar a los niños y todos ellos están….? ¡No! No puedo pensar en eso…. No…. Pero….. 10 días han pasado ya…. Luna….¿así es como tenías pensado pasar tu día especial? Mañana es….. Nuestro bebe quería verte…. Incluso dibujo una tarjeta para ti….- pensaba Ender con algo de tristeza- Luna al menos tu hubieras regresado a casa… si es necesario yo me quedare aquí el tiempo que sea necesario…. Mi cariño…. No soporto verte así…. Quisiera que regresaras con nuestro bebe, él quiere verte y estoy seguro que tú también lo quieres ver a el- pensaba Ender mientras miraba como su grupo se dispersaba por los túneles para seguir buscando, este al verse solo decide caminar e ir con el grupo más cercano para supervisarlos, es entonces que antes de que este estuviera a punto de llegar escucha la conversación de tres de ellos.
-esto parece no tener sentido…. No importa que hagamos, parece que cada vez nos alejamos de resolver esto-
-estas son mamadas, nada tiene sentido-
-¡¿Por qué no podemos hacer nada por encontrarlos?!-
-mientras más tiempo pase, menos probable es que los encontremos con vida-
-¡no digas eso!-
-es verdad, no podemos negarlo-
-estamos hablando de niños…. Niños…. ¡¿Quién sería capaz de tal barbarie?!
-¡estoy harto! ¡Ellas no hacen nada para detenerlo!-
-¿Quiénes?-
-¿Quién crees? ¡Las princesas!-
-pero que tonterías dices-
-sí, eso ya ni viene al caso-
-¡desde que todo empezó ellas no han hecho nada para evitarlo!-
-por favor…. Sabemos bien que tras lo acontecido en Ponyville…-
-¡esas son solo excusas! ¡La princesa Celestia despertó hace mucho y las demás princesas también están bien de salud!-
-la princesa Celestia esta discapacitada, Twilight está embarazada de nueve meces, y la otra según tengo entendido está ocupada con los asuntos políticos que le corresponden a Celestia, oí cosas de una hambruna en el imperio grifo-
-excusas, excusas, "muy ocupada, si claro, como si fuera una gran labor sentarse en su trono" "otro bebe" ja "que lindo" "¡así seguramente todos olvidaran la masacre de nuestros niños y niñas!" "todos serán muy felices por siempre"-
-por favor amigo, cálmate, se lo que le paso a tu sobrina pero...-
-¡ustedes son los que no entienden nada!-
-será mejor que cierres la boca, tus quejas no nos llevaran a ningún lado- dice uno de los tres ponis con bastante seriedad mientras dejaba a los otros dos.
-creo que él tiene razón-
-tú cállate-
-además…. Luna ha estado con nosotros desde el inicio-
-jeje, si lo que digas, ¡la princesa Luna no soporta nada! ¿No oíste que ya se salió del caso? Je, se fue a descansar mientras nosotros hacemos todo el trabajo, dejando en su lugar a este inútil de su esposo-
-no digas eso…-
-tienes razón, él no es tan inútil, admito que sabe organizar bien pero ella je ¡nada de lo que ella ha hecho ha servido de algo! ¡De echo todo parece empeorar conforme ella mete la nariz!- exclama este con gran cólera y al terminar de decir esas palabras de repente un resplandor blanco aparece frente a él y es golpeado con tal fuerza que falto muy poco para que callera en el remolino, por suerte su compañero logro auxiliarlo y evitar que este callera, y mientras este estaba en el suelo Ender se impone frente a él.
-te permito hablar de mi lo que tú quieras, pero si vuelves a hablar así de mi esposa ¡te arrancare la lengua y te pateare las bolas!- exclama Ender con severidad mientras el otro poni lo miraba con bastante seriedad y disgusto desde el suelo- ahora, regresen al trabajo, ¡o si quieren pueden volver a la superficie ya que les gusta perder el tiempo!- luego de unos instantes de mirar al par con una mirada reprobatoria, Ender se da la media vuelta estando a punto de dejar a los ponis. De repente el poni brinca contra el tumbándolo y empieza a golpearlo con fuerza en su rostro.
-¡ustedes no hacen nada para evitarlo! ¡UNO DE ESOS NIÑOS ERA MI SOBRINA!- exclamaba el poni mientras golpeaba con fuerza al semental blanco de crin negra- ¡mi hermana!¡esta mañana fui a su casa y la encontré colgada de las escaleras! ¡SE SUICIDÓ! ¡MALDITO DESGRACIADO!- gritaba este mientras seguía dándole de golpes a Ender en la cara, pero de repente este lo toma por los cascos usando su magia, logrando retener al poni y seguido de este Ender le da un fuerte cabezazo lo cual hace que el poni pierda por unos instantes la orientación, cosa que Ender aprovecha para quitárselo de encima y provocarle una llave con la cual retiene al poni impactándolo contra el suelo. El poni intenta zafarse, pero Ender tuerce la llave provocándole al poni un intenso dolor, siendo que este sentía como si en cualquier momento le fuera se a romper el casco con un simple tirón.
-lamento lo de tu hermana- le susurra Ender al poni mientras lo soltaba, el atacante estaba tan lastimado que no podía ponerse de pie al dolerle bastante al intentar apoyarse en su casco que fue víctima de la llave- levántalo y llévalo de vuelta a la superficie, ustedes dos terminaron por hoy- ordena Ender con bastante seriedad.
-si…. Si….- dice el otro poni mientras que su compañero solo miraba a Ender con una mirada acecina, ambos ponis se retiran y al poco tiempo un pequeño grupo de investigadores llegan con Ender.
-señor… ¿Qué le paso? ¿Por qué esta sangrando?- pregunta uno de los ponis que va llegando, a lo que Ender se pasa el casco por su nariz y nota un poco de sangre.
-no es nada- responde este con bastante inexpresividad mientras sacudía su casco para limpiarse la sangre embarrada, esta misma cae en el suelo, y es entonces que Ender cree ver como su sangre por unos instantes empezó a despedir un destello rojizo y luego parecía moverse por sí sola hasta uno de los túneles y desaparecer en la oscuridad de este mismo.
-señor… ¿pasa algo?- pregunta uno de los ponis mirando un tanto preocupado a Ender, al notar como este por unos instantes se perdió en sus pensamientos. Ender mientras tanto vuelve a pasar su casco por su nariz aun sangrante y hace lo mismo derramando un poco de su sangre en el suelo, siendo que esta vez los presentes prestan atención y al ver como Ender dejaba caer unas gotas de su sangre en el suelo, la mayoría logran ser testigos de cómo la sangre se iluminaba y luego deslizaba por los túneles.
-se…. Señor…. Vi… ¿vio eso?-
-vallan por los demás...- ordena Ender con seriedad.
Al poco tiempo no tardan en reunirse la mayor parte de los investigadores y oficiales que vinieron a ayudar en la búsqueda, todos se mostraron incrédulos tras lo que Ender les conto, pero al demostrarles el mismo con otro poco de su sangre que provenía de su nariz, todos quedaron muy sorprendidos. Sigan la sangre, esa fue la orden de Ender, pero esta ya había desaparecido en las sombras de la inmensa oscuridad de los túneles, perdiendo rápidamente el camino, era más que evidente que necesitaban un sangrado aun mayor, en un principio se tenía pensado que alguien se ofreciera se ha auto flijirse un corte no letal pero que les provocara un sangrado prominente para así poder seguirlo, posiblemente hasta dense se encuentran los niños. Evidentemente esto es una locura por lo que nadie se atrevió a tal acto, por lo que no tardo en ocurrírsele a Ender el mandar a alguien al hospital y que trajera consigo dos unidades de sangre con el fin de usarla, pero antes de que dicho poni corrieras al hospital uno de los guardias llega con dos ratas que recién había capturado y antes de que alguien le preguntara para que las había traído el poni las atraviesa con un cuchillo provocando un gran desastre que termina con las ratas chillando y finalmente siendo partidas en dos. Por unos instantes hubo una conmoción entre los propios ponis al ver la brutalidad con las que este destazo a las ratas, un acto muy cruel y violento que nadie estuvo preparado siquiera, nadie lo esperaba, nadie lo veía venir, y mucho menos de uno de los suyos, siendo que más allá del atroz acto, el rostro del poni reflejaba gran inestabilidad mental y bastante ira contenida. Pese a haber pasado solo unos segundos el silencio impuesto pareció eterno hasta que finalmente el propio poni habla- ¡no podemos perder más el tiempo!-
Antes de que Ender pudiera reaccionar y reprender al poni, todos los presentes empiezan a apuntar y a exclamar que sigan la sangre, cosa que no le dio tiempo a Ender, más que para ir tras el pequeño rio de sangres que empezaba a desplazarse por los túneles. Rápidamente los guardias unicornios prendieron sus cuernos en una intensa luz que iluminaba ampliamente la tubería que estaban siguiendo y varios metros adelante, no podían perder el rastro, hay iban 3 docenas de ponis, la mayor parte de los investigadores y oficiales que bajaron en busca de los niños, todos corrían apretujados, empujándose por los túneles, chocando con las paredes e incluso hubo alguno que llego a tropezar en el camino, y estuvieron a punto de ser pisoteados por los demás. Tras una larga corrediza siguiendo aquel charco de sangre que cada vez iba más rápido, finalmente pierden el rastro al perderse atravesando un inmenso muro de concreto. No tardaron en llegar las quejas y discusiones entre los ponis presentes, y aún más cuando el fontanero que los acompañaba explico que este muro no solo era muy grueso y sólido, si no que según los planos de las tuberías no había nada tras este muro de roca. La desesperanza empezó a sentirse en algunos de los ponis, justo cuando parecía que ya estarían tan cerca de repente aparece un muro que termina con todo.
Sin embargo, no todos se dieron por vencidos en ese momento, pues Ender y algunos de los detectives más importantes del equipo de investigación se mostraban muy escépticos ante esto, y mientras los demás discutían, este pequeño grupo se quedó inspeccionando el muro.
-¿piensan lo mismo que yo?- murmura Ender mientras inspecciona el muro.
-la sangre no pudo desaparecer así solamente-
-todos vimos como atravesó este muro pero…..-
-¡todos vimos como ese charco de sangre se movió por si solo hasta aquí! hay algo muy oscuro tras esto- murmura uno de los investigadores- esto podría estar protegido o resguardado con…-
-magia oscura-
-desde que bajamos…. Eh sentido un mal presentimiento…. Algo en el aire-
-yo también…. Pero…. No crei que fuera se algo tan…..-
-hay algo…. Algo que…. No se cómo explicarlo, pero ahora que estamos aquí… siento una presencia oscura aún más…. No lo sé…. Pero no dejo de sentir este temor….-
Uno de los ponis toca con su casco el muro y casi al instante este lo separa mostrándose bastante asustado- ¡¿sintieron eso?!- exclama este mostrándose bastante asustado mientras miraba el muro con temor, es entonces que por unos breves instantes estos creen escuchar un sonido extraño, muy parecido a un murmuro o un susurro el cual helo la sangre de los presentes.
-esto es demasiado para nosotros- murmura Ender con bastante seriedad mientras frunce el ceño- me temo que tendremos que regresar-
-tiene razón… esto podría ser muy peligroso para nosotros...-
-pero esta ola de asesinatos…. ¿Cómo reaccionara la gente?-
-no tienen que saberlo- murmura Ender mientras voltea a ver a los demás oficiales, en su mayoría de menor rango que los que se encontraban inspeccionando el muro- tenemos que salir de aquí-
-pero…. No podemos dejar las cosas así- murmura otro de los investigadores de mayor rango.
-si nos quedamos…. Temo que algo nos pase…. Ni con 1000 de los mejores soldados terminaremos con esto, ahora lo sabemos... ¡necesitamos de las princesas!-
-mi esposa aún está muy mal…. No creo que ella….- piensa Ender con preocupación.
-¡no necesitamos de ellas! ¡Requerimos de las portadoras! Solo los elementos terminaran con el mal que se oculta en nuestra ciudad-
Ender se queda pensando por un rato, él sabía muy bien que aún faltaban un par de semanas para que Twilight (la portadora principal) diera a luz, no podían arriesgarla a ella y su bebe que viene en camino, por otra parte no les quedaba mucho tiempo, y tendrían que terminar con este mal lo antes posible, esto ya había ido demasiado lejos, no podía esperar más, y ahora que están seguros que es una fuerza oscura la que está detrás de todo esto, solo los elementos terminarían definitivamente con este mal, ante esto las cuestiones eran ¿podían esperar a que Twilight se recuperase para usar los elementos? O ¿tendrán que buscar la forma de convencerla de venir lo antes posible, aun a costa del riesgo que representa para ella y su bebé? Las masas ya están muy alteradas, y ahora que su esposa está rehabilitándose, esto provocó que la anarquía entre los ciudadanos sea mayor, dominados por el miedo y la rabia, solo se requiere de un último empujon, un último acontecimiento para que la sociedad entera entre en una completa anarquía, causando el caos en las calles, digno de la época en que Discord era un ser maligno que solo provocaba el caos y desolación en los ponis. El tiempo era un factor decisivo, y no podían continuar así.
-solo los elementos nos salvaran de este mal-
-está bien…. Yo mismo iré por la princesa Twilight y sus amigas- dice Ender con bastante seriedad- por el momento quiero que todos regresemos a la superficie, y no le diremos nada de esto a nadie ¿entendido?-
-no hace falta que lo diga… desde lo que paso con su esposa, lo mejor es que la sociedad no se altere aún más-
El grupo de investigadores en jefe y Ender se ponen frente a los demás oficiales y guardias con una postura firme para imponerse y mantener el orden y anunciar su partida, al llegar notaron algo de impaciencia e inquietud entre la mayoría de los presentes.
-¡¿pudieron encontrar la forma de derribar el muro?!- pregunta uno de los ponis entre la multitud.
-me temo que no- responde uno de los investigadores en jefe.
-¡¿ENTONCES QUÉ?!- exclama otro más de los ponis, pero esta vez con mayor rabia, y por unos instantes se empezaron a escuchar una serie de murmullos de inquietud entre los ponis, más esto duro poco, permitiéndole a Ender proseguir.
-por el momento regresaremos a la superficie-
-¡QUEEEE!- se empezaron a mostrar mucho más inquietudes entre los ponis, a tal punto de que muchos se denotaban bastante indignados y molestos ante esto.
-¡cómo pueden hacer esto!-
-¡hemos llegado hasta aquí para nada!-
-¡las cosas no pueden quedarse así!-
-¡ya estamos aquí, terminemos con esto!-
-¡ESCUCHEN TODOS!- exclama Ender para callar y mantener el orden que cada vez era más difícil mantener- ¡escuchen! ¡Hemos llegado hasta aquí, es verdad! ¡Pero aún estamos lejos de resolver esto! ¡No lograremos nada si nos quedamos aquí!-
-¡¿entonces qué haremos?!-
-¡esto es mucho más grande que nosotros, yo regresare al imperio y pediré ayuda de las princesas!-
-¡LAS PRINCESAS!-
-¡NO HAN HECHO NADA POR NOSOTROS! ¿¡POR QUE CONFIAR EN ELLAS?!-
-¡SILENCIO!- exclama uno de los jefes.
-¡NOSOTROS! ¡No podemos con esto! ¡Es demasiado para todos nosotros!- explica uno de los investigadores.
-¡2 DÍAS, SOLO DENME DOS DÍAS!- exclama Ender- regresare en dos Días con las princesas, y esto terminara- tras esto la discusión solo siguió, pero finalmente pese que a esto indignarles y molestarle a más de alguno, parecían haber entendido y aceptado los términos de Ender, se mantuvo una seriedad por unos instantes entre los ponis, parecían finalmente aceptar y calmarse. Ya estando a punto de regresar por donde vinieron, todos incluyendo Ender y los investigadores en jefe se detuvieron en seco,
-¿Qué es lo que pasa?- más del alguno se preguntaba, algunos con miedo, otros con inquietud, y más de alguno con una inexplicable corrosión que los azotaba por dentro. Nadie podía explicarse que es lo que estaba pasando ¿porque todos se habían detenido de repente? ¿Porque ninguno sentía ya la necesidad de retirarse?. Es entonces que lo que al principio parecía ser el sonido del viento resoplando entre sus oídos empieza a convertirse en murmullos suaves y muy poco entendibles, murmullos que no eran comprensibles pero reflejaban y hacían sentir cierto sentimiento de euforia en los presentes. Lentamente, poco a poco aquellos susurros incomprensibles empezaron a convertirse en lamentos de niños siendo torturados y las risas de lo que parecía ser una criatura la cual parecía disfrutar hacerlos sufrir, estos incesantes gemidos y risas comenzaron a irritar cada vez más y más a los ponis, comenzando a apretar los dientes y los cascos mientras sus pupilas poco a poco desaparecían y en su lugar solo sus ojos blancos se expresaban reflejando la rabia contenida de cada uno de ellos, la cual rápidamente crecía más y más, al punto de que en cualquier momento estallaría.
-¡ayúdenos!-
-¡por favor sálvenos!-
-¡papi! ¡PAPI!-
Se escuchaban las incesantes suplicas y llantos de docenas de potrillos provenir detrás de aquella pared, esas voces eran como taladros en los oídos de todos los sementales, quienes al ya no resistirlo más corren contra el muro, siendo que inicialmente muchos se estrellaron con fuerza contra este, rápidamente los ponis terrestres y pegasos empezaron a enterrar sus cascos contra el muro y aun a costa de romperse o incluso arrancarse de raíz las pesuñas empezaron rascar la pared de ladrillo, apenas logran marcar algunos rasguños leves contra el muro de roca sólida.
-¡Deténganse!- exclama uno de los ponis que pese a también escuchar aquellas voces lograba apenas contenerse, pues también se sentía tentado a participar en aquella acción grupal.
-¡no los escuchen! ¡NO LOS ESCUCHEN!- exclama Ender mientras se tapaba sus oídos con sus cascos, la fuerza que este implementaba era tal que empezó a lastimarse los oídos al hacer esto.
-¡este es su juego! ¡Este es su juego! ¡TENEMOS QUE SALIR DE AQUÍ!- grita otro de los ponis que también intentaba resistirse, pero aunque este solo pensaba en correr y huir del lugar, sus patas no le hacían caso, estando completamente paralizado, pero muy tentado en participar con los demás, era demasiado tarde, ya todos estaban atrapados.
-¡DERRIBEN EL MURO!-
-¡LOS NIÑOS! ¡LOS NIÑOS!-
-¡RÁPIDO! ¡DENSE PRISA!-
-¡YA TUMBEN ESE MURO DE UNA BUENA VEZ!-
-¡HÁGANSE A UN LADO!- exclaman la mayor parte de los unicornios del grupo mientras se ponían en formación y empezaban a hacer brillar sus cuernos, el resto de los ponis miran incrédulos a los unicornios, y apenas segundos antes los ponis se logran apartarse antes de que una serie de rayos bombardearan aquel muro, una y otra vez, ninguno dejaba de disparar un rayo tras otro, generando una serie de bombardeos frenéticos contra la pared de roca, destrozándolo poco a poco, echando a volar trozos grandes de roca, rompiendo algunas tubería en el proceso y provocando que el drenaje empiece a desbordarse y bañando a algunos de los presentes, sin embargo pese a esto ellos continuaban y no se detenían ni por un solo instante, finalmente se empezó a formar un túnel frente a ellos, demostrando que había algo más detrás de este grueso muro de roca, finalmente todos los unicornios (incluido Ender quien no pudo evitar unirse a ellos dado a una fuerza mayor que los provocaba) crearon una gigantesca bola de energía la cual lanzaron contra el cráter que habían creado, se genera una fuerte explosión que provoca un derrumbe y un aun mayor estremecer en los túneles el cual se sintió incluso en la superficie. El polvo se levanta y los ponis caen al suelo dado al impacto en que se vieron envueltos, tras unos instantes el polvo empezó a disiparse por sí solo, permitiendo que los ponis que se estaban recuperando de lo aturdidos que quedaron por el estremecer se encontraran con una cueva que llevaba a un salón aun mayor que se encontraba a oscuras, sin pensarlo siquiera todos y cada uno de ellos se adentró a la cueva, adentrándose en una oscuridad aún mayor en la que ni siquiera los cuernos de los unicornios eran capases de iluminarlos más allá de sus narices, esta oscuridad era tan espesa que parecía que ni el mismo sol sería capaz de repelerla.
Una vez que entro el último de los ponis y se adentró algunos metros en la oscuridad, sin que ellos se percataran siquiera, las rocas y escombro a sus alrededores, empezaron a moverse por sí solos y dirigirse de vuelta en su lugar reconstruyendo el muro y cerrándoles la salida a los inconscientes ponis.
-¿pero que estamos haciendo?- se preguntaba Ender mientras caminaba con el grupo hasta la oscuridad, este intenta hacer brillar su cuerno e iluminar su camino, pero al igual que con los demás la luz que este producía apenas lograba iluminar más allá de su propia nariz, todo lo demás a su alrededor no podía distinguirse ni el detalle más mínimo, solo se sabía que se encontraban en una catacumba y que había barias cadenas colgando por el sonido que se producía al caminar por aquella oscuridad.
-¿Por qué tanto escándalo? ¡¿Me despertaron de mi sueñito?!- se escucha una niña quejándose.
-esa voz…. ¿Por qué me parece tan familiar?- pensaba Ender mientras el resto de sus compañeros se detenían en seco al escuchar aquella voz infantil y aparentemente inocente.
-¡visitas! ¡Para mí! ¡HOLAAAAAAA!- se escucha más ninguno de los ponis logro identificar de donde provenía, es entonces que todos empezaron a voltear incrédulamente en todas direcciones, si no ver nada más que oscuridad y solo eso, algunos incluso empezaron e chocar entre si y a tropezar con los demás.
-jijiji, son muy graciosos ¿saben? jeje-
-¡¿Quién eres?!- exclama Ender.
-niña sal... no te haremos daño...- dice otro de los ponis.
-yop mmmmmm ¿no sé si me crean si se los digo? jijiji Me gustan las visitas jijiji aunque….. no los esperaba ¿vinieron a recoger a los niños?- se escucha la vos infantil e inocente con un tono bastante juguetón y aunque parezca raro también tierno, cosa que desconcertaba a todos los presentes. Ender da unos pasos al frente para intentar imponerse como tal, pero al hacer esto el pisa algo húmedo, como una especie de charco pero más espeso, el unicornio levanta su casco y mira la tenue luz que su cuerpo se permitía expresar, al hacer esto esté queda sin aliento al ver que lo que había pisado no era nada más que sangre coagulada.
-¿acaso menciono a los niños?- murmura uno de los ponis.
-algo me dice que no es una niña común...- le murmura uno de los ponis a Ender.
-¿quieren jugar con migo? ¡Será divertido! Además…. Creo que mis invitados ya se cansaron de jugar con migo, cosa que me pone un poco triste ¡pero me alegra verlos! ¡Será muy divertido! ¡Si, si, si, si!-
-¡YA CIERRA LA BOCA!- gritan Ender quien ya no podía soportarlo más- ¡ya basta de juegos! ¡Mencionaste a unos niños! ¡¿Dónde están los niños?!-
-jijiji, no se preocupen aún están aquí-
-¡en ese caso muéstralos!-
-¿seguros? ¿No quieren jugar con migo primero?- dice la voz un poco triste.
-¡no estamos aquí para jugar!- exclama Ender y tras de èl algunos ponis empezaron a decir lo mismo y a exigir que se entregaran a los niños.
-¡que malos son!-
-¡donde están los niños! ¡Por qué te ocultas!- exclaman la mayor parte de los presentes mientras que los demás aún se encontraban bastante confundidos ante lo que estaba pasando.
-¡¿DÓNDE ESTÁ LA PRINCESA LUNA?!- se escucha el grito de la potrilla con tal fuerza que por unos instantes todos quedaron ensordecidos y aturdidos- ¡se supone que mis invitaciones fueron para ella! ¡¿Por qué no vino ella?! ¡¿Por qué vinieron ustedes?!- se escuchan los llantos melancólicos y con un ligero toque de ira de la potrilla, mostrándose bastante irritada con ellos.
-¿Luna? ¿Por qué quiere a mi esposa?- piensa Ender mientras se muerde el labio.
-esperen…. ¿tú eres Ender?- se escucha la voz de la potrilla un poco más calmada.
-¡esa voz! ¡¿Acaso es?!-
-jijiji hola- dice ella con una risita siniestra y antes de que Ender pudiera decir el nombre de la potrilla un gancho de fierro atraviesa el hombro de Ender, el poni da un grito de dolor mientras colocaba su casco contra su hombro sangrando y sintiendo aquel fierro frio y oxidado que atravesaba su carne y de repente este lo jala y levanta, la fuerza fue tal que le arranco a Ender un gran pedazo de carne, haciendo que el gancho soltara al unicornio sin antes arrancarle un gran pedazo de su ser, cayendo con fuerza contra el suelo mientras gritaba de dolor y se desangraba.
-ups, perdón- se escucha la vos de la potrilla y de repente aparecen una serie de cadenas que se aferran con fuerza contra Ender y lo levantan en lo alto llevándoselo fuera del alcance de los demás. Todos los demás ponis exclamaban el nombre de su capitán mientras aun desorientados y confundidos lo buscaban torpemente con la sola mirada, algunos incluso llegaron a disparar rayos en las direcciones donde creían escuchar algo, algunos de los rayos provocaron fuertes golpes entre las cadenas, y al creer que se trataban de las cadenas que apresaban a Ender, siguieron disparando hasta que escucharon un golpe seco, de algo cayendo contra el suelo. Cuatro de los ponis corren hasta la dirección donde se escuchó el sonido y al llegar se encuentran con un cuerpo inerte, mas sin embargo no era el de Ender, si no el de un pequeño potrillo de cuatro años de edad, el cual no tenía piel, pues se le había arrancado completamente, quedando expuesta la carne y parte de sus huesos, ante tal visión los ponis pierden por unos instantes el aliento.
-tengan cuidado, no todos están muertos- se escucha la voz de la potrilla- aun no- se escucha y de repente a sus alrededores todo se ilumina, mostrándoles a los ponis una escena de pesadilla. Halla en lo alto, por encima de ellos se divisaban docenas de pequeños cuerpos, algunos desollados con la carne expuesta, otros mutilados sin sus extremidades quedando solo el puro cuerpo, otros más con moretones o cortes a lo largo de sus pequeños cuerpos, y otros más que no presentaban ni un solo corte o moretón y parecían estar intactos, pero al mirarlos mejor notarían que habían sido alterados de alguna forma, siendo que algunos poseían alas o cuernos que no les correspondían, o al contrario al mirarlos al rostro se denotaba que no tenían ojos y que las bocas fueron cosidas de lado a lado marcando una sonrisa que recordaba a la de un espantapájaros. Todos y cada uno de los cuerpos se encontraban colgando por algunas cadenas que los sostenían, y pese a no parecerlo, algunos cuantos de los cuerpos aún estaban con vida, solo que ninguno de los niños que aún estaba vivo podía pedir ayuda, pues no podían moverse y además sus lenguas les fueron arrancadas, solo podían ver y oír desde lo alto los rostros conmocionados de sus rescatadores, algunos de ellos solo podían oírlos, pues no tenían ojos con los cuales poder ver si quiera.
Ante el horror, los ponis intentaron escapar de esta horrida visión al bajar la mirada, pero estos terminarían encontrándose con pequeños ríos de sangren que recorrían toda la habitación y también hasta el fondo de la habitación algunas pieles colgadas en una especie de tendedero, pertenecientes a aquellos potrillos cuya piel les fue arrancada.
El horror fue tal que ninguno puso atención en lo que se encontraba en el centro de la habitación, un lago de sangre y en el centro una pequeña isla donde se encontraba posado y palpitando un objeto de gran maldad. Los ponis estaban destrozados, ante tal impotencia muchos se arrodillaron, otros más empezaron a llorar y algunos incluso llegaron a vomitar el heno del desayuno, de no ser que la mayoría habían sido entrenados para tener estómagos fuertes ante las escenas del crimen que se veían obligados a asistir, todo el mundo estaría con el estómago descompuesto.
Entre los lamentos y gritos de rabia y melancolía de los ponis uno llego a preguntar- ¡¿Por qué nos trajiste si ya terminaste con todos?! ¡¿Por qué nos obligas a ver esto?!- a lo que no tarda en ser respondido.
-bueno, la verdad yo no los llame, a la única que quería aquí era a la princesa Luna, pero ustedes tenían que venir-
-pero… esas voces….. ¡SI TODOS ESTÁN MUERTOS! ¡¿QUIÉN FUE EL QUE?!-
-supongo que fue esa piedrita bonita- responde la voz, es entonces que finalmente todos dirigen sus miradas ante aquel objeto que se encontraba en el centro de la habitación, en el lago de sangre donde todos los ríos desbordaban, se encontraba sobre un pedestal una pequeña gema que despedía un siniestro brillo rojizo- esa piedrita abecés dice cosas, ella fue la que me pidió la sangre de sus niños, y papi me dijo que la cuidara y obedeciera, ¡y yo como soy una niña muy obediente!-
-¡esa roca hay que destruirla!- es una idea que se hizo presente en la mayoría de los presentes, pues no les era muy difícil deducir lo que esta roca significaba sin mencionar que podían sentir su poder oscuro ahora que enfocaron su atención en ella.
-¡destrúyanla! ¡rápido!- exclaman algunos de los ponis, pero en eso se percatan de que la mayoría había quedado paralizados al mirar aquella roca sangrienta, perdiéndose en el palpitar que esta producía conforme la sangre que recorría su pedestal la bañaba, muy semejante a un corazón bombeando.
-¡¿Qué es lo que esperan?!- preguntan los que no se perdieron en el encanto de la gema a los otros que no se movían ni un centímetro, ni siquiera parecía que respiraran.
De repente sin previo aviso los ponis que quedaron paralizados empiezan a atacar a los demás, dando gritos de guerra todos fueron dominados por un oscuro deseo de luchar, de acecinar, tomando sus espadas, sus cuchillos, todos empezaron a matarse los unos a los otros, los ponis que no fueron influenciados por la gema aun así se vieron obligados al pelear dado a que sus vidas estaban en juego, y si no se defendían pronto serian asesinados. Uno a uno, iban cayendo muriendo desangrados o a merced de los golpes y patadas de sus congéneres, no tenían piedad, no podían razonar, estaban guiados por la sed de sangre. Entre esta masacre apenas dos unicornios que lograron escabullirse del combate se dirigieron a la gema mientras los demás se mataban entre sí, dispuestos a destruirla al entender que era esa roca la fuente de esta masacre. Ambos se posan a la orilla del lago de sangre y estaban a punto de unir sus fuerzas para dispararle un potente rallo contra la gema cuando de repente del lago de sangre surge una gigantesca bestia la cual con sus garras atraviesa a ambos ponis.
-jeje ¡no, no, no! ¡No se toca! ¡Incluso a mí se me tiene prohibido!- exclama la bestia de carmesí mientras los dos ponis se desangraban entre sus garras y rápidamente morían.
La masacre continua y en solo 10 minutos ya todos estaban muertos o agonizando, desangrándose en los suelos mientras su sangre se deslizaba por la habitación hasta llegar al lago de sangre generando un mayor brillo escarlata en la gema sangrienta. Es entonces que entre la pila de cadáveres se ve merodeando una pequeña potrilla rosada, de crin roja con mechones negros y con alas y cuerno de alicornio, bastante sorprendida por el baño de sangre que se provocó a su alrededor.
-Wow…. Es la primera vez que veo algo así ¡GENIAL!- exclama la potrilla sorprendida mientras admiraba los cuerpos de las docenas de ponis regados por toda la habitación- jeje ¡no sabía que podías hacer eso!- dice esta mientras voltea a ver a la gema -jijiji-
Rojo es mi color favorito si que si.
Rojo es, rojo es, rojo es mi color favorito.
Nala la lala jijiji rojo es rojo es
Pa, pa, pa, la, la, la rojo es si señor
Mi color favorito es el rojo ¡SIIIII!
Cantaba la potrilla mientras brincaba los charcos de sangre y saltaba los cuerpos de los ponis que yacían a su alrededor.
-¡o si! ¡Casi lo olvidaba jiji!- exclama ella mientras hacía brillar su cuerno y de repente de entre los cuerpos encadenados en lo alto baja a un unicornio blanco que se encontraba desangrándose, ahora con docenas de moretones provocados por las cadenas que lo apresaban, algunos cortes en la cara y los cascos, y con una prominente herida en el hombro de la cual brotaba bastante sangre, esta herida de echo era tan grande y profunda que la pérdida de sangre que le había provocado era la causante de que Ender se debilitara rápidamente, mas halla de todos los demás cortes y moretones que este poseía. ademas de todo esto, como sereza en el pastel estaba la conmocion del unicornio quien fue presente desde lo alto de aquella desastrosa masacre.
-JI, JI AUN ESTAS VIVO ¡SIIIII!-
-¡Penny!- dice Ender con algo de dificultad, este intenta hacer brillar su cuerno, pero en eso la potrilla le sopla a Ender una ventisca roja la cual anula la magia del unicornio.
-¡hola! ¡¿Me recuerdas?!-
-no lo entiendo….. Tú eres la hija de Cadance… pero…. Pero…. Se supone que estabas muerta-
-si se dicen muchas cosas- murmura la potrilla con inexpresividad.
-¿tú eres la que causo todo esto?- pregunta Ender bastante incrédulo y confundido.
-nop…. Nunca espere que se mataran entre ustedes- murmura la potrilla mientras mira a su alrededor- la verdad quería jugar con ustedes un ratito, pero bueno, no todo se puede.
-me refiero… ¡los niños! ¡¿tú fuiste la que…?!-
-mmmmmm sip- dice ella sin culpa y con algo de desinterés- jiji fue divertido, lástima que no aguantaron mis jueguitos, me habría gustado que fueran más…. ¿Cómo decirlo? ¿Resistentes?-
-¡no puede ser! ¡No puede ser! ¡y todavía tienes el cinismo de decirlo así! ¿Qué cosa eres?-
-jeje ¿te gustaría saber?- murmura la potrilla con un tono siniestro mientras presionaba la herida de Ender, este da un grito de dolor, pero no puede hacer nada por evitarlo- jijiji mami tiene razón, eres una niña como yo-
-¡tu madre! Aj ¡¿ella esta tras de esto?!-
-jijiji ¡no puedo decirte, te, te, te jijiji!-
Ender no sabía que pensar, él era muy consciente de la masacre de los niños y sus compañeros, pero aun no podía procesar el hecho de que la responsable (o una de las responsables) fuera Penny quien aún era solo una niña pequeña ¿Cómo una niña puede contener tanta maldad y sadismo?
-¿Qué es lo que quieres de mí?-
-¡oh sí! Jijiji por poco lo olvidaba, quería preguntarte algo muy mucho muy importantisisisisimo para mí- dice la potrilla con una sonrisa muy alegre y por increíble que parezca sin mancha de alguna maldad, lo que confundía aún más a Ender ya que oh esta niña es una gran actora y sabe cómo ocultar sus verdaderas intenciones, o ella en verdad no tiene ni una sola noción de la diferencia entre el bien y el mal, cosa que es aún más perturbador.
-¿Qué es lo que quieres?- murmura Ender con inexpresividad mientras en su mente intentaba entender la mentalidad de la potrilla.
-¿sabes por qué Luna no vino? ¡Yo le mande barias invitaciones desde hace tres días y no ha venido, cosa que me pone un poco triste, pero ahora en lugar de venir ella vinieron ustedes! ¡¿Sabes por qué no vino?! ¡¿por qué no vino a mi fiesta sorpresa?!-
-espera…. ¿invitaciones?-
-me introduje en sus sueños y le mande muchas señales de donde quería verla pero nunca vino ¿Por qué nunca vino? ¿Por qué?-
-tu…. ¡tú fuiste la que le introdujo esas imágenes a mi esposa! ¡por tu culpa! aj- exclama Ender pero de repente Penny vuelve a presionar su herida para que este se retorciera del dolor.
-eran para que supiera donde encontrarme pero no sé por qué no viene ya me estoy impacientando mucho, mucho, mucho-
-¡ella nunca vendrá! ¡Estás loca si crees que bajara hasta aquí solo para verte!- exclama Ender entre dientes.
-que grosera- murmura la potrilla con disgusto- todavía que me tomo la molestia de invitarla y no viene, eso me pone mucho, muy triste…. Supongo que seré yo quien debe ir hasta con ella-
-¡si te atreves a tocarla!-
-¡YA SEEEEEEEEEE! SI, SI, SI- brinca la potrilla emocionada de un lado a otro- ¡tú me llevaras a ella! ¡si! ¡si! ¡si!- es entonces que la potrilla es envuelta en un resplandor rojo y de repente su forma cambia al de una potrilla de unicornio amarillo claro de crin color leche con mechones cafés, Ender estaba muy sorprendido al verla cambiar de forma de un momento a otro- ¡si, si, si, si! ¡Sera un juego! ¡Jugaremos al príncipe azul y la damisela en apuros! ¡Yo seré la damisela en apuros, diremos que yo soy la única poni que sobrevivió y tú me salvaste como todo un héroe! ¡Sera fabuloso! ¡Así es como me llevaras con Luna! ¡si, si, si soy una genio! ¡¿Verdad que si lo soy?!-
-¡NOOOOOO!-
-pe… pero… ¿Por qué no?-
-¡¿y todavía lo preguntas?! ¡ni loco te llevaría con mi esposa! ¡Preferiría que me mataras ahora mismo antes que poner en riesgo su vida con tigo!-
-pe… pero… pero…-
-¡eres un monstruo! ¡Acecinas niños por diversión! ¡No sé lo que eres! ¡Pero tu perteneces al infierno!- exclama Ender mientras intenta levantarse, pero su cuerpo aún se encontraba paralizado, Penny retrocede y empieza a llorar como si de una potrilla normal se tratara, según parecía las palabras de Ender la habían herido mucho. Penny da un fuerte grito de cólera y de repente esta hace aparecer unas garras del tamaños de espadas de su pequeño casco con las cuales rebana el torso de Ender, haciendo que este perdiera sangre muy rápida, aun inmóvil en el suelo mientras la potrilla llora a su lado. Luego de unos instantes la potrilla se calma un poco y fija su atención en el agonizante unicornio blanco, pero esta vez mirándolo con una mirada que denotaba rencor, mientras Ender se ahogaba en su propia sangre, Penny se le acerca lentamente sin que el unicornio pudiera hacer algo para evitarlo, y es entonces que ella lo toma por las mejillas como si de una anciana acariciando a un bebe se tratara.
-¿sabes algo? Yo quería que tú me llevaras, Luna me recibiría, tu serias tomado como un héroe al salvarme, ¡eso había sido perfecto! Pero…. (Suspiro) si no quieres…. Está bien… pero tienes que saber algo antes de irte al otro lado- murmura Penny con inexpresividad mientras mira su casco bañado con la sangre de Ender, es entonces que esta lame la sangre y luego de dar un suspiro de aparente placer la potrilla se acerca al oído de Ender y con una sonrisa le murmura al oído- que en realidad no te necesito- estas palabras helaron a Ender al escuchar que la niña las dijo con la vos de él, la potrilla se aleja de su oído y lo mira a los ojos, es aquí cuando este nota que sus ojos eran idénticos a los suyos- lo sabes ¿verdad?- murmura con una sonrisa esta mientras tomaba la cabeza de Ender y de un solo movimiento la estrellaba con fuerza contra el piso destrozando su cráneo y esparciendo su materia cerebral.
