El despertar del demonio.
Capítulo 7: crudas realidades.
En el imperio de cristal, se encontraba una alicornio lila recostada en su cama y jugueteando con un pequeño potrillo de alicornio verde claro de crines azul y negra, con unos relucientes y bellos ojos azules como dos zafiros.
-eso es pequeñito jijiji- decía la alicornio lila entre risitas, el potrillo intenta usar sus alas para zafarse de ella pero esta lo toma y lo coloca entre sus cascos para luego hacerle cosquillas, el pequeño empieza a reír sin parar mientras intenta soltarse de la yegua pero esta lo tenía bien aferrado y seguía haciéndole cosquillas.
-¡basta! ¡Basta!- exclamaba el potrillo entre carcajadas mientras se retorcía entre los cascos de la yegua.
- ¡no te soltare! ¡Te voy a comer!- exclama la yegua mientras le hacía cosquillas al potrillo en la barriga, el pequeño seguía gritando y riendo sin parar, al punto de que casi se le iba el aliento.
-¿madre?- se escucha de repente, la princesa se detiene y mira en la puerta a una joven alicornio de poco más de 11 años de edad de piel amarillo claro, ojos azules y crines moradas con mechones rosados, en su lomo se encontraba una pequeña mochila azul claro con una estrella a los costados.
-Starlight….- dice Twilight algo apenada y un poco sorprendida por su repentina aparición.
-¿Por qué tu estas con….? olvídalo... creo que mejor yo me… retiro…..- murmura la poni.
-espera…. ¿A dónde vas hija?-
-yo… em….-
-por favor ven cariño- le suplica Twilight- ¡saluda mi cielo!-
-ho…. Hola….- balbucea el potrillo con algo de dificultad.
-hola Gloss…. Em- murmura la potrilla algo incomoda.
-¿Cómo les fue en Ponyville?-
-como siempre Ponyville esta echo cenizas- se expresa con un tono cortante, para lo que Twilight se deprime un poco al escuchar eso- pero…. esta vez fuimos al castillo de las dos hermanas nobles, nunca antes había visto el árbol de la armonía….. me recuerda mucho a nuestro castillo- murmura la potrilla con algo de nostalgia.
-si…. No sé si te conté que nuestro castillo surgió de un cofre que provino de ese árbol-
-creo que en una ocasión lo mencionaste en una de tus historias-
-bueno… ¿Por qué fueron al castillo de la armonía?-
-fue idea de Discord, no sé si sabrás que en estos momentos el castillo de Canterlot se está reconstruyendo, bueno le pidió a Rarity y Fluttershy que recolectaran algunas cosas del castillo y las usaran para el nuevo decorado de Canterlot, creo que quiere que restaure el arte de los viejos abanderados o algo así-
-oh entiendo… ¿y las chicas también vinieron de regreso?-
-no madre…. Rarity se fue a Canterlot para organizar a los decoradores, Applejack regreso a appaloosa con el resto de su familia a una reunión familiar, y Rainbow Dash y Fluttershy se quedaron en Ponyville…. Parece que están buscando a los animalitos perdidos de Fluttershy o algo así… no sé, yo regrese junto a Spike al ya no tener nada más que hacer…..- murmura la potrilla con inexpresividad.
-oh… ¿Dónde está Spike?-
-él fue se fue al mercado del imperio, creo que quería comprarte algo por lo de…..- murmura Starlight mientras suspira, esta se regresa por donde vino aparentemente para dejar a Twilight pero al poco tiempo regresa cargando una canasta donde tenía una serie de objetos.
-¿Qué es todo esto?- pregunta Twilight mientras Starlight le acercaba la canasta, dentro de este encuentra barios pijamas, unos cuantos juguetes viejos y algunas manzanas frescas en el fondo.
-Son de Applejack… estaban en su ático, ella me las regalo para mi futuro hermanito- explica Starlight para lo que Twilight se descobija un poco revelando su inmenso vientre que esta aun cargaba.
-muchas gracias…. Cuando veas a Applejack le das mis agradecimientos-
-si…. Bueno…. ¿Por qué estas cuidando de Gloss Green?-
-bueno, Ender tuvo que ir a Manehattan para ver a Luna y no podía llevar al pequeño así que se quedo (suspiro) tuvo que dejarlo aquí en el imperio-
-¿Por qué lo estás cuidando tú? Es lo que pregunte-
-bueno... tu sabes que mi maestra tras todo lo que ha pasado ella no se encuentra bien, Discord está de un lado a otro, transportándose a Canterlot y regresando al imperio cada 10 minutos… y mis amigas no se encuentran-
-mamá…. En cualquier momento será tu hora de dar a…. por eso mismo Spike y yo regresamos en lugar de ir a ayudar a Canterlot-
-jeje, puedo cuidar de este potrillo, además, aún falta un par de semanas mi cielo- murmura Twilight mientras acariciaba su vientre con delicadeza.
-pero…. Creo que lo mejor es que descanses…. Quizás pudo hacer que no se… otros lo cuiden… quizás Cadance-
-Cadance está muy ocupada hija…. Solo la veo firmando documentos… no creo que tenga tiempo para cuidar de bebés-
-madre….-
-estoy bien mi cielo, puedo cuidar de un potrillo, además… él es muy bien portado…. – murmura Twilight mientras al mismo tiempo piensa- excepto las noches cuando extraña a sus padres, espero que regresen pronto ya no tanto por mi si no por su pequeño-
- de acuerdo madre, como tu veas….-
-¿podrías ayudarme a cuidarlo?-
-¿eh?-
-así practicarías para cuando llegue tu nuevo hermanito- comenta Twilight con una sonrisa.
-em… yo creo que… no-
-jeje vamos cariño, ahora tú serás la mayor… - comenta Twilight con una ligera sonrisa pero pronto esta se borraría de su rostro al recordar a Lúthien.
-madre ¿te pasa algo?-
-no… no me pasa nada….- murmura Twilight con inexpresividad.
Starlight se le queda mirando a su madre, esta podía ver claramente como esta se había deprimido, no le fue difícil suponer el por qué había sido, y en eso a esta se le ocurrió como podría animarla-Déjame ver….- murmura Starlight mientras buscaba en la mochila- sé que el día de las madres no es hasta mañana pero…. – dice la poni mientras le entrega un regalo envuelto a su madre- toma-
-no debiste….-
-no es nada, madre por favor ábrelo-
-je…. Preferiría abrirlo mañana que es el día-
-por favor- suplica Starlight.
-Está bien, tu ganas hija- Twilight toma el paquete y al desenvolverlo ella se queda bastante sorprendida al ver un pequeño álbum de fotos, con barias fotografías de toda su familia, en este álbum se podía ver principalmente barias fotos de Lúthien y Starlight de bebes, algunas fotos de la boda de Twilight y Bast y otro puñado de fotografías de Twilight y sus amigas.
-de…. ¿de dónde sacaste esto- pregunta Twilight con intriga y nostalgia.
-ayer que fui a nuestro antiguo hogar encontré debajo de algunos escombros barias fotografías nuestras guardadas en una caja de cartón, me sorprendió mucho que estas se salvaran del incendio, no son como las demás que estaban carbonizadas o medio quemadas- explica Starlight mientras mira como su madre ojeaba el álbum con bastante asombro- las fotografías venían sueltas, compre el álbum y la envoltura en una tienda cuando venía camino aquí-
-¿encontraste esto en nuestro castillo?- pregunta Twilight un poco extrañada.
-si- responde la potrilla- ¿Por qué lo preguntas madre?-
-reconozco los sucesos, pero… ¿Quién tomo estas fotos? Muchas de ellas se ubican en situaciones donde no recuerdo halla cámaras….- pensaba Twilight con intriga mientras ojeaba el álbum, pasando por una fotografía donde se mostraba también a Tara de bebe durmiendo pacíficamente y abrasando con fuerza a un diminuto Discord, luego por una fotografía donde se encontraban Luna y Celestia abrasándose luego de la noche más oscura del milésimo año y en el fondo se encontraba Pinkie Pie llorando a cascadas, también se verían barias fotografías de Twilight y Bast cuando eran novios, y luego esta se detendría en seco ante una foto en particular donde se mostraba a Twilight en medio del parto de Starlight, mostrándola a ella con el rostro sudado y enrojecido mientras apretaba los dientes con fuerza y a un lado de ella se encontraba su esposo también gritando puesto que justo en ese momento Twilight lo sostenía del casco y lo apretaba con tanta fuerza que parecería que le rompería el casco al unicornio. Tras unos instantes de silencio absoluto por parte de la yegua lila, solo un pensamiento cruzaba por su mente- ¡PERO COMO ES QUE ESTA FOTOGRAFÍA ESTA AQUÍ!-
En las profundidades del bosque Everfree se encontraban dos pegasos merodeando estos terrenos oscuros y salvajes.
-Rainbow… creo… creo que tenemos que regresar…. – murmura una pegaso amarillo claro de una larga y estilizada crin rosada.
-¡solo un poco más Fluttershy!- exclama la pegaso de crin arcoíris.
-es que… es que…. Ya está por oscurecer…. no... No es seguro que nosotras…..- murmura Fluttershy y de repente esta escucha algo detrás de los arbustos, por mera sorpresa la pegaso retrocede y termina topándose con un árbol el cual al tocar sus ramas la sobresaltaron y estaba a punto de soltar un fuerte grito pero antes de esto llega Rainbow quien le tapa la boca con su casco.
-¡solo un poco más!- murmura esta mientras mira a Fluttershy con seriedad- ven ¡Creí ver algo por acá!- dice la pegaso mientras se detiene al ver unas huellas en el suelo.
-¿encontraste algo?- dice Fluttershy yendo con ella y mirando el suelo.
-eso creo…- murmura Rainbow mientras observa más detenidamente las huellas- ¡no cabe duda son huellas de poni!-
-oh ¿y son recientes?-
-¿Cómo voy a saberlo?- responde la pegaso arcoíris mientras se rascaba la cabeza con su casco y miraba detenidamente las pisadas.
-pero… creí que…-
-mmmmmm déjame ver…. Mmmmm….. Son huellas en el fango…. Y el fango aún está fresco mmmmmmm ¡creo que si son recientes jeje!-
-¿eso es bueno?-
-¡pronto lo sabremos! ¡Vamos Fluttershy!- exclama la pegaso arcoíris mientras despegaba.
-¡espérame Rainbow!-
-¡deprisa Fluttershy!-
-¡no lo entiendo!... ¿Por qué tanta prisa?- jadea Fluttershy mientras hacia un esfuerzo por ir al pazo de Dash- ¡ni siquiera sabemos si es ella!-
-¡Pinkie Pie nunca desapareció se transformó en un lobo y se oculta en el bosque lo sé!-
-¡no sabemos si ella!-
-¡tú me contaste que existe la posibilidad que ella pueda seguir siendo ella misma! ¿No?-
-em bueno…. si pero….- responde Fluttershy con bastante timidez e inseguridad.
-¡sé que ella fue la que nos salvó esa noche con los dragones!-
-¡no estamos seguras de eso Dashie! ¿Por qué mejor no se lo contamos a las demás tal y como te lo dije y regresamos todas?-
-¡por la misma razón que nos ocultaste que Blu era un lobo!-
-em… bueno….- murmura Fluttershy apenada,
-Fluttershy, piensa, ahora no es lo más indicado que todas lo sepan, tras todo lo que ha pasado, ahora entiendo más que nunca porque no nos contaste nada sobre Blu, ahora esto mismo aplica para Pinkie Pie, no te preocupes, cuando las cosas se calmen se lo contaremos a todas-
Estos últimos días, Rainbow se ha impuesto una misión, en la que estaba dispuesta a lo que sea por encontrar a su vieja amiga desaparecida, en un principio ella misma formulo todas las pistas y llego a la conjetura de lo que pudo pasar la noche de los dragones, en un principio ella investigaba sola cuando venía junto a las demás a revisar sus tierras, no tardó mucho en notar esto Fluttershy quien tras una larga charla llena de rodeos entre ambas, terminaron comenzando lo que sabían, explicando Rainbow que ella creía que Pinkie era un lobo y que los había salvado esa noche de sangre y fuego, y luego de que Fluttershy le confesara lo de Blu, esto hizo clic en la yegua arcoíris quien desde entonces se acento en lo que queda de Ponyville para buscar a la poni rosada que todos quieren y odian. De no ser por todas las calamidades que han pasado últimamente y lo delicado de la situación, Dashie habría ido directo con Twilight e incluso con el resto de las princesas buscando su apoyo para ayudarlas a encontrar a Pinkie, pero tras todo lo sucedido, ella misma analizo que no es el mejor momento, en especial por que pese a que ya empezó ella misma (junto a Fluttershy) la búsqueda, esto sigue siendo una teoría lo cual le restaría mucha credibilidad a la hora de contárselo a las demás, sin mencionar que Fluttershy sigue mostrándose arrecia a contarle a alguien más lo de Blu, lo cual podría ayudar con esto. Rainbow todavía recordaba lo mucho que le costó que Fluttershy le contara todo lo que sabía con respecto a los lobos, por lo que sabía que sería aún más difícil hacer que esta cantara ante los demás, sobre todo ante Celestia. Evidentemente el que Fluttershy le ocultara las cosas molesto un poco a la pegaso arcoíris, pero al entender que esto confirmaba su teoría termino olvidándose completamente del asunto, estando más preocupada por encontrar a la poni rosada.
-¡Fluttershy veo a alguien!- exclama Rainbow Dash mientras aceleraba el vuelo.
-yo… yo también… Dash ¡espera!- exclama Fluttershy mientras ve como Rainbow la dejaba, tardo un poco en llegar con ella, la cual no hace mucho se había detenido de golpe al encontrarse con una poni que no esperaba ver, ante el silencio Fluttershy interrumpe diciendo el nombre de aquella yegua que las miraba con inexpresividad-¿Maud?-
En Manehattan, en el hospital se encontraba la princesa Luna recluida en una habitación, recién recuperándose de un shock que la había dejado incapacitada los últimos días, tras un coctel de calmantes, antidepresivos y finalmente una noche de sueño, la princesa de la noche empezó a mostrar mejoras en su recuperación emocional, esta se sentía muy apenada por tener aquel ataque y estar estos últimos 3 días incapacitada, pero al menos ya todo pazo, pues esta última noche ella finalmente logro conciliar el sueño y es apenas ahora cuando esta finalmente despertó de su letargo, siendo que durmió más de 16 horas, a juzgar por la hora que marcaba un reloj que se encontraba pegado en la pared de su habitación y posteriormente al checar un pequeño calendario que se encontraba en su buro que marcaba "9 de Mayo" la princesa se dio cuenta de todo el tiempo que estuvo fuera de servicio, tras finalmente hacerse recuperado del efecto adormesiente de sus medicamente esta no tardo en sentir nuevamente gran inquietud al punto de que estaba a punto de abandonar su cama de un salto, pero en eso esta se da cuenta de que estaba atada en la cama.
-¿pero qué demonios? ¡Doctor, DOCTOR, ENFERMERA! ¡Alguien! – exclamaba Luna con bastante desesperación, cuando en eso entra un medico seguido de dos enfermeras tras de él.
-¡princesa Luna por fin despertó! Qué alivio- exclama el medico con sorpresa, pues no esperaba que esta se recuperara de los medicamentos tan pronto.
-¿puedo saber por qué me ataron a la cama?- pregunta Luna con bastante cólera.
-mil disculpes, pero fue por su propia seguridad, quizás no lo recuerde, pero hace tres días usted no se encontraba mentalmente sana incluso temíamos que se auto infringiera daño-
-aja... creo recordar algo...- murmura Luna con seriedad- bueno, ya estoy mejor ahora ¡DESÁTENME!- exige esta algo impaciente.
-no princesa, usted acaba de despertar-
-¡y estoy mejor, ahora desátenme que tengo trabajo que hacer!-
-no princesa, de echo fue el mismo trabajo el que le provocó esto, y aun no sabemos si usted se ha mejorado luego de esta larga siesta-
-estaba cansada, solo necesitaba una noche de sueño- replica Luna.
-eso lo sabremos luego del examen ahora ¿me permite?- dice el médico.
-está bien- murmura Luna de mala gana- si solo así me desata- piensa esta.
El medico rápidamente le hizo algunos exámenes sencillos entre los que se involucraban revisión de sus ojos con una linterna, evaluación reflejos, muestra de sangre y una serie de preguntas para evaluar su estado mental.
-muy bien, respondió perfectamente a todas nuestras preguntas, y parece que no hay daños severos permanentes en su corteza cerebral, ahora solo constaría de esperar los resultados de su prueba sanguínea, tomara dos días-
-¡perfecto! mmmm no necesito de esa última prueba- exclama Luna con una falsa sonrisa- ¡ahora desáteme!- ordena ella con seriedad.
-la desataremos…. Pero no nos parece correcto darle el alta, solo ha pasado una noche de mejora, necesitamos más tiempo para observarla y asegurarnos de que este todo bien con usted-
-¡no pueden recluirme aquí! ¡Soy una princesa, no tienen poder sobre mí!-
-si podemos, mientras su esposo lo quiera así, ahora él es el único que puede decidir por usted, todo procedimiento, examen e incluso su alta, solo puede ser dada si él está de acuerdo-
-mi esposo…-
-él está en la sala de espera, mande a un enfermera por el- dice el medico con seriedad- pero en lo personal lo mejor es que usted se quede en cama las siguientes semanas, descubrimos que el excesivo estrés de su trabajo fue lo que le provocó esto, y ahora que despertó ¿lo primero que quiere hacer es regresar?-
-usted no tiene ni idea de las responsabilidades que tengo- dice Luna entre dientes mientras una enfermera empezaba a desatarla, y cuando finalmente esta libre, Luna se sienta en su cama y se pone a la altura del médico, casi como si lo estuviera se retando.
-disculpe….- se escucha, tanto el medico como Luna voltean y ven a Ender en la entrada de la habitación.
-¡Ender!- exclama Luna al ver a su esposo, sin embargo este solamente se queda parado en la puerta.
-em…. ¿puede dejarnos a solas?- pregunta el unicornio.
-claro señor- dice el médico y tanto este como las enfermeras se retiran.
-Ender…. Ven mi cielo…- dice Luna algo extrañada con los cascos colgándole, pues quería abrasar a su esposo pero este no parecía entender el mensaje, el unicornio se acerca a la cama de Luna, mas esto solo fue para sentarse en una silla que se encontraba a un lado de ella, Luna solo mira un tanto confundida como este se sentaba en la silla e incluso llego a tomarse su tiempo para acomodarse en la silla y luego de esto, este mira a Luna.
-¿Ender? Te… ¿te pasa algo cariño?-
-ti…. Ejem… Luna, hay algo muy importante que debo decirte- dice Ender con seriedad.
-¿Qué paso?-
-encontré a los niños- dice Ender de la nada e incluso por un instante pareció como si este lo hubiera dicho con algo de desinterés.
-¡enserio!- con esperanzas.
-Claro que si- responde el unicornio con poca importancia.
-¿y cómo están ellos?
-Luna… todos están muertos-
-que… que… ¡¿Qué dijiste?!-
-todos los niños murieron, los encontré destazados-
-¡por todos los cielos! ¡No puede ser! ¡No puede ser!- exclama Luna con algo de dificultad al respirar, pues estaba a poco de experimentar otro ataque nervioso, sin embargo por alguna razón los aparatos que señalaban los signos vitales de Luna no hicieron sonar sus alarmas para llamar a los médicos, pues algo o alguien habían desactivado los aparatos hace muy poco tiempo.
-¿estás bien?- pregunta Ender.
-si… solo… solo dame un segundo….- murmura Luna mientras respiraba con dificultad, tardo bastante para que Luna lograra calmarse, pero finalmente la yegua azul logro componerse y mantener la compostura.
-así que…. Todos… todos murieron- murmura Luna con inexpresividad.
-sip, no quedo ni uno solo con vida- murmura Ender mientras mira su casco.
-pero…. ¿Qué voy a hacer Ender? ¡Les prometí a esos padres que rescataría a sus hijos….! ¡Los niños… los niños!- murmura Luna ya llorando.
-Luna por favor cálmate- dice Ender mientras coloca su casco en el hombro de la princesa, es entonces que esta se deja caer ante los cascos del pegaso y empieza a llorar en su pecho, mientras Luna desahogaba todas sus frustraciones y lágrimas, esta no se daba cuenta de que el unicornio no parecía inmutarse por verla en ese estado, de echo parecía estar un tanto aburrido. Una vez que este noto que Luna se calmó un poco el poni se separó de ella.
-llorar no te llevara a ningún lado- dice Ender con seriedad- no devolverá a esos niños-
-lo se… pero…. Pero… no puedo evitarlo…-
-Luna, debes tomar iniciativa, y responsabilizarte por todo esto-
-¿Qué dices?-
-los padres deben saberlo, tienen derecho a saber que ya no verán más a sus hijos-
-Ender….- dice Luna algo sorprendida mientras mira a su esposo – está bien… creo que tienes razón-
-me gustaría que mañana organizaras una conferencia en la plaza principal, esos padres tiene todo el derecho a saberlo-
-si…. Adelante…. Yo se los hare saber- murmura Luna mientras una lágrima rueda por su mejilla y esta contenía por dentro todo aquello que la carcomía y pesaba por dentro, el pensar que les ha fallado a todos ellos, a todos esos niños inocentes, a todos esos padres que tenían la esperanza de volver a ver a sus niños, todo esto destrozaban a Luna por dentro, ella no podía soportarlo, no podía evitar sentir gran culpa e impotencia, pues todo lo que ella intento no resulto en nada, y su pesar era aun mayor al recordar que estos últimos días ella estuvo fuera del caso, cuando aun existía la posibilidad, por más pequeña que esta fuera se, de hacer algo para rescatar a esos niños y evitar esta futura desgracia en los corazones de todos aquellos padres desafortunados que pronto tendrán que enfrentar la cruda verdad de que sus niños ya no se encuentran en este mundo.
-Ender…. ¡les falle a todos!- murmura Luna entre sollozos- ¡TODO ES MI CULPA!- exclama ella mientras se tapa la cara con sus cascos.
-no te preocupes, no te preocupes, veraz que cuando lo sueltes y se los digas a todos, te sentirás mucho mejor- le dice Ender mientras abraza a Luna y deja que esta llore en su pecho.
-si… se los diré… se los diré…. – chilla Luna mientras oculta su rostro en el pecho de Ender.
-muy bien mi preciosa princesa de la noche- dice Ender con una sonrisa mientras acariciaba su larga crin con suavidad- veraz que esto es lo correcto- dice este mientras sus ojos despiden por unos instantes un tenue brillo dorado.
Era de noche en la casa de Fluttershy se encontraban las tres ponis, Fluttershy estaba preparando el té en lo que restaba de su cocina, mientras recogía algunas galletas que ella recién había preparado con lo poco que había, en eso la pegaso amarilla mira en todas direcciones buscando a alguien- que raro… no eh visto a Ángel desde que regrese… -
La pegaso amarilla toma la charola y se encamina a su destrozada sala donde se encontraban las demás ponis esperándola.
-y dinos Maud…. ¿Qué haces aquí?- pregunta Rainbow Dash mirando a Maud con seriedad, en eso la poni introduce su casco entre sus pliegues de ropa y saca unas diminutas rocas rojizas- aja rocas, ¿estás aquí por rocas?... ¿Por qué no me sorprende?-
-estas rocas son muy diferentes- explica Maud con su típica mirada inexpresiva.
-aja… son rojas- murmura Rainbow.
- Rainbow- le murmura Fluttershy mientras le daba un ligero codazo.
-estas rocas provienen de un meteorito que cayó cerca de aquí hace aproximadamente un año- explica Maud.
-¡oh eso suena interesante!- dice Fluttershy.
-lo es- murmura Maud mientras toma un poco de té, dando movimientos lentos
-aja, un meteorito-
-son rocas muy especiales- murmura Maud.
-aja y supongo que no sabrás nada sobre Pinkie Pie ¿verdad?-
-¡Dashie!- exclama Fluttershy.
-se lo que paso, también se lo que paso aquí- murmura Maud.
-¿y?- dice Dashie.
-aún estoy muy triste ¿no lo ves?- murmura Maud con la misma expresión inexpresiva- estoy despedazada ¿no se nota? igual que la gravilla-
-oh lo siento mucho ¡Dashie discúlpate con ella!-
-¿qué? ¡¿Por qué?! ¿Qué dije?- en eso Fluttershy le hace la mirada a la pegaso arcoíris intimidándola completamente.
-discúlpate con ella- dice Fluttershy entre dientes mientras mira con una mirada acecina.
Más tarde, luego de tomar él te y cenar Maud dice que es momento de irse por lo que luego de una corta despedida de su parte y de agradecer la comida, la poni gris sale de la casa de Fluttershy a paso lento pero firme.
-¡espera! Ya es muy tarde ¿no quieres quedarte a dormir en mi casa?- le dice Fluttershy, Maud se detiene y se da la media vuelta mirando la destrozada caza de Fluttershy, y en eso se escucha como parte del techo se derrumba.
-no gracias, tengo un campamento cerca de aquí, no puedo dejar mis cosas solas mucho tiempo o los animales del bosque harán un desastre- explica Maud.
-pe… pero… ya es muy tarde…. El bosque no es seguro de noche-
-no se preocupen, se cuidarme yo sola- explica Maud.
-bu… bueno….-
-gracias por su hospitalidad, me alegra saber que Pinkie llego a tener muy buenas amigas, adiós- dice Maud con la misma inexpresividad y ante esas palabras Fluttershy no pudo evitar soltar algunas lágrimas mientras miraba a la poni terrestre retirarse, en el fondo ella quería pedir perdón pues sentía que todo esto era su culpa de alguna forma. Mientras tanto no muy lejos de ahí se encontraba observando cómo se alejaba Maud un conejo blanco con bastante recelo y malicia, como si aquella yegua sin aparentes emociones resultara algún tipo de amenaza para el.
Tras que finalmente el pequeño Gloss Green finalmente se quedara dormido, Twilight le pidió a su hija que cuidara del pequeño en caso de que despierte, pues ella tenía pensado (ya como costumbre) dirigirse a las habitaciones especiales en donde se tenían a su hija mayor Lúthien y el hijo menor de Celestia, Luck , para mantenerlos seguros de cualquier posible infección que atente contra sus vidas en aquellas habitaciones estrictamente esterilizadas, libres de todo agente infeccioso por mas diminuto o inofensivo que este pueda llegar a ser, pues dado al extremado estado delicado que ambos desgraciadamente comparte, no pueden arriesgarse a verse expuestos a otros elementos fuera de sus habitaciones estelarizadas, al punto de que nadie más que los médicos especialmente entrenados puedan entrar con ellos luego de una rigurosa y extenuante desinfección total y bajo el uso de trajes especiales, altamente incomodos, pero que impiden que cualquier agente infeccioso entre o salga de ellos, todas estas normas de seguridad y asepsia se dan con tal de no exponer a los pacientes ante alguna posible y letal bacteria o infección que atente contra sus vidas. Por lo cual que siempre que Twilight o algún otro poni que no se tratara de un medico calificado, viniera a ver a los pacientes solo podrían hacerlo detrás de un grueso vidrio, siendo que no eran capaces de acercarse mucho a ellos y mucho menos tocarlos, había noches en las que Twilight se quedaba horas parada junto al vidrio solo mirando el estado decadente y delicado de su hija, deseando más que nada en el mundo que le permitieran entrar y poder tomar a su hija del casco siquiera, deseaba tener el contacto físico más mínimo y leve con su hija, sentía que tenía que hacerle sentir que ella estaba presente con ella, quería demostrar su cariño de alguna forma, pero por su desgracia Twilight no puede entrar teniendo forzosamente que conformarse con solo mirarla a través de aquel grueso vidrio que las separaba completamente la una de la otra, una madre lejos de su hija enferma y delicada, que aun cuando este le duele más que cualquier otra cosa, de alguna manera, Twilight se ve forzada a resistirlo. Pese a su embarazo bastante desarrollado, ella aun siendo consciente de que faltaban muy pocos días para que diera a luz su nuevo bebé, incluso los médicos le han recomendado que evitara ponerse de pie con tanta frecuencia, y que procurase descansar el mayor tiempo posible, pero pese todo esto, pese a los reclamos de los médicos, sus familiares, amigas, eh incluso el cansancio que le genera estar mucho tiempo parada, siempre sin falta Twilight bajaba hasta aquí con tal de ver a su hijita, sintiéndose obligada a estar con ella el tiempo que sea posible.
La princesa de la harmonía se encontraba a medio camino de las habitaciones de su hija y Luck, esta avanzaba lentamente dando paso lentos y cuidadosos, con una manta cubriéndole el lomo y parte de su vientre. Esta pasa junto a unos guardias que patrullaban los pasillos del castillo de cristal los cuales la saludan, pero Twilight en cambio siguió su camino, no tanto por ser grosera, sino porque estaba tan sumida en sus pensamientos que ni siquiera se dio cuenta de que la habían saludado.
De repente Twilight se detiene en seco, esta abre completamente los ojos, mostrando una expresión de incredulidad mientras sentía un ligero y en un principio escaso dolor en su vientre, pero pronto este se iría desarrollando a tal punto que Twilight no pudo evitar sultar una prominente y marcada mueca de dolor, la princesa empieza a jadear fuertemente mientras colocaba su casco con fuerza contra su vientre, el dolor fue tal que la princesa se deja caer en el suelo recargándose contra la pared mientras empezaba a gemir del dolor.
-¡¿pero qué pasa?!- murmura esta entre dientes, su corazón empezó a latir con fuerza no tanto por lo que le sucedía si no por el miedo que esta empezó a sentir ante la posibilidad de que algo malo este pasando con su bebe o que incluso haya llegado el momento de su parto. De repente así como empezó este se detuvo, el dolor rápidamente se había desvanecido, Twilight se quedó sentada en el suelo por varios minutos mientras miraba y acariciaba su vientre verificando que no hubiese pasado nada malo consigo o con su bebe.
-¿Qué fue eso?- murmura Twilight con bastante seriedad mientras se barajeaba la idea de ir directamente con el médico para que la revisara, sin embargo ella no quería hacer esto, pues sabía que si iba a que la revisaran como tal, lo más probable es que usaran esto para mantenerla recluida en la enfermería los siguientes días hasta el nacimiento. Pese a que ella sabía que esto era lo mejor para ella y su bebe que venía en camino, la razón por la que no quería hacerlo era porque si la mantenían recluida no se le permitiría ver a su hija hasta que se recuperara del parto, cosa que ella no toleraba pensar, pues no quería dejar sola a Lúthien, generándosele en su mente la idea de que tiene que estar con ella, Lúthien ya ha sufrido demasiado y necesita de su madre ahora más que nunca, no toleraba la idea de dejarla sola, aunque sea por la llegada de su nuevo bebé.
-¡¿PRINCESA LE SUCEDIÓ ALGO?!- se escucha al final del pasillo, Twilight dirige su mirada en aquella dirección y ve llegar a tres guardias que corren rápidamente hasta con ella, para sorpresa de Twilight los tres se mostraban muy agitados, rápidamente dos de ellos la ayudan a levantarse- ¿le sucedió algo?-
-no…. – murmura Twilight mientras no dejaba de mirar su vientre
-¿le pasa algo a su bebe?- pregunta uno de ellos algo inquieto.
-¡ya dará a luz!- exclama otro.
-No… no, solo estaba reposando un poco, estoy bien… los dos estamos bien- suspira Twilight sin mirar a los ojos a los guardias.
-¿está segura?-
-sí, gracias por preocuparse, pero no es nada-
-okei… ustedes dos vallan tras aquel poni encapuchado, yo me quedare a ayudar a la princesa-
-¡sí!- exclaman los otros dos guardias y rápidamente salen de escena.
-¿poni encapuchado?- pregunta Twilight algo inquieta.
-no hace mucho vimos a un poni extraño, aparentemente se trataba de un intruso, lo vimos merodear por los pasillos muy cerca de aquí, al pedirle que se identificara este huyo y corrió en esta dirección, al verla en el suelo creímos que le había hecho algo-
-solo estaba descansando... aunque... no… yo no vi a nadie pasar-
-no se preocupe princesa, la escoltare a su habitación inmediatamente-
-mi hija…-
-ella estará bien, cuando supimos del intruso enviamos tropas a las habitaciones reales para su protección, pero no sabíamos que se encontraba aquí-
-no… no me refería a eso- dice Twilight algo inquieta.
-¿eh?-
-mi hija….- murmura Twilight mientras voltea en la otra dirección al pasillo que llevaba directo a las habitaciones esterilizadas, siendo que aún faltaba algo de camino, para llegar a ellos tenían que pasar por un extenso pasillo que estaba cuidadosamente reluciente- Lúthien...- dice esta mientras respiraba agitadamente y colocaba su casco contra su vientre al sentir algo de molestia.
-princesa, creo que lo mejor es que regrese a su habitación, con el intruso merodeando no podemos arriesgarnos-
-dijo que enviaron tropas a las suites reales ¿Por qué nadie ha enviado tropas aquí?-
-eh… la princesa Cadance….-
-¡lléveme con mi hija, y traigan tropas que resguarden este pasillo!- exclama Twilight con bastante cólera.
-de acuerdo princesa- responde el guardia con sumisión mientras ayudaba a Twilight a dirigirse a aquellas habitaciones, mientras tanto no muy lejos de ellos, oculto desde las sombras se encontraba un particular poni encapuchado quien observaba como se llevaba a Twilight.
-¿pero qué demonios fue eso? Por un momento pensé que daría a luz aquí mismo, que bueno que hice que esos estúpidos guardias bajaran hasta aquí- pensaba el encapuchado con bastante seriedad.
-¿princesa está segura que no quiere ver a un médico?-
-Estoy bien, este no es el primer hijo que tengo, estas construcciones que tengo son normales cuando una yegua se encuentra en esta etapa, más allá de mi dolor de rodillas y espalda estaré bien, además este pequeñina se quedara aquí adentro una temporada- murmura Twilight con inexpresividad.
-bueno… ¿segura que no quiere regresar con su hija menor?-
-ya le dije mis razones-
-pero… con ese loco suelto no es bueno que usted merodee estos pasillos….- dice el poni pero luego este se queda callado cuando al entrar se topa con la princesa Celestia, posada en su silla de ruedas mirando en dirección al cristal donde se encontraba su hijo.
-¿Princesa Celestia?-
-Twilight, te estaba esperando- murmura Celestia mientras miraba en dirección al cristal donde se encontraba su hijo- déjenos solas soldado, quiero hablar con ella asolas-
-pero princesa… precisamente le decía a la princesa Twilight que hay un intruso merodeando estos pasillos-
-Discord- murmura Celestia con inexpresividad, y de repente de entre las sombras aparece el draconequus, el cual expresaba una mirada bastante triste- ya puede irse soldado-
-si… si princesa….- dice el poni mientras salía rápidamente de la habitación, siendo que aún había ponis que le temían a Discord y pese a que este temor ya es mínimo, la expresión severa de Celestia hizo que el indefenso guardia real sintiera bastante incomodidad y miedo.
-Discord, ve y espéranos afuera, vigila la entrada, quiero hablar con mi estudiante asolas-
-como digas- responde Discord mientras desaparece al chasquear sus dedos.
-prin… princesa, no creí verla aquí-
-yo tampoco, pero me pareció que lo mejor era decírtelo aquí-
-que… ¿Qué cosa?- murmura Twilight con algo de temor dado a que el tono sombrío de Celestia le infundía inseguridad.
-¿Cuánto ha pasado? ¿7, 8 meces?-
-eso creo…- murmura Twilight con bastante inseguridad mientras veía a su maestra usar su magia para darle media vuelta a su silla de ruedas y ver en dirección al cristal donde se mostraba a su hijo.
-creí… que ya le habían dado sus prótesis-
-son muy incomodas- murmura Celestia con inexpresividad.
-jeje… lo sé a Lúthien tampoco le gustaban al principio pero vera que pronto...- comenta Twilight con un tono amistoso como un intento para bajar la tensión y seriedad a la atmosfera que se hacía sentir, sin embargo al mencionar el nombre de su hija Celestia mira a Twilight con seriedad, cosa que intimido un poco a Twilight.
-Lúthien, precisamente quería hablar de ella, y mi hijo- dice Celestia con un tono sombrío.
-que… ¿Qué pasa?-
- 8 meces han pasado desde que nuestros hijos…. Míralos, Twilight por favor míralos- ante esas palabras la alicornio lila voltea lentamente y se toma su tiempo para ver y observar el estado de ambos ponis, empezando por su hija, aquella que alguna vez fue una hermosa y alegre yegua de apenas entre 17 y 18 años de edad se encontraba en un estado irreconocible al perder la mayor parte de aquella hermosa y tersa piel que tanto le favorecía en su persona, aun cuando a esta le faltaba una pata delantera, era considerada por mucho como la princesa más hermosa de Equestria, gracias a sus hermosos ojos purpuras, su hermosa cabellera negra que destellaba brillos morados y sobre todo por su delicada y preciosa piel blanca como la nieve de invierno, ahora nada de eso estaba presente, y aquella princesa ya era todo lo contrario a lo que alguna vez fue, estando conectada a un respirador y una serie de aparatos electrónicos que la seguían manteniendo contra apenas con vida. el ver a su hija en este estado y debajo de todos esos aparatos claramente esto era un golpe muy duro para Twilight, la cual pese a hacer venido infinidad de veces a visitar a su hija, nunca deja de ser tan doloroso para ella. Twilight enfoca su vista en el otro cristal donde se encontraba el delicado Luck, quien ahora no contaba con muchas de sus extremidades pareciendo más una especie de gusano deforme de él que apenas se alcanzan a ver algunos vestigios de pequeño y alegre potrillo que alguna vez fue, a diferencia de Lúthien quien pese a su estado no ha demostrado alguna otra complicación, Luck solo va de mal en peor, siendo que repetidamente se le ha sometido a innumerables cirugías para amputarle partes de su cuerpo y transparentándole algunos otros, siendo que ya se le han trasplantado tres riñones y dos hígados con la esperanza de que pueda soportar y filtrar el veneno que lo carcome lentamente. Sin embargo para sorpresa de todos su corazón y su cerebro se mantienen casi intactos y es de echo por esto mismo que aún se mantienen las esperanzas de logra salvar la vida de este pequeño víctima de la crueldad del destino.
A diferencia que con su hija que aun pese al dolor que le producía verla aun en ese estado, Twilight no restito más de 10 segundo en ver el estado de Luck, incluso llego a sentir ganas de vomitar y nuevamente sintió algunas contracciones menores en su vientre, pero pudo resistirlo luego de voltearse y alejarse de aquel cristal que exponía a ese niño que se pudría en vida, un estado tan decadente y cruel que incluso aquel con el estómago más fuerte no lograría contener las ganas de vomitar ante tal aberración horrida y cruel de la naturaleza.
-¿Qué dices Twilight?- le pregunta Celestia con la misma inexpresividad mientras cerraba los ojos y respiraba hondo.
-que ahora entiendo por qué usted no baja a ver a su hijo tan seguido como yo- piensa Twilight mas no lo dice pues sabe que este comentario suyo podría llegar a tomarse a mal- Princesa Celestia…. Francamente no sé qué decirle…. Solo que lo siento mucho…-
-Twilight ¿sabes algo?-
-¿qué princesa?-
-mi hijo... mi hijo... mi hijo pudo morir hace mucho tiempo, pero gracias al tratamiento especial que recibe logramos mantenerlo con vida, se le han dado órganos que se desperdician y que pudieron tener un mejor uso en otros, pudiendo salvar otras vidas con mayores posibilidades- murmura Celestia mientras voltea a ver al cristal donde se tenía a su hijo, a diferencia de Twilight, Celestia parecía haber perdido toda capacidad de expresar o sentir algo.
-no entiendo… ¿Qué intenta decirme?-
-el corazón y cerebro de mi hijo por alguna razón continúan funcionado… es como una especie de castigo, los médicos dicen que si se detiene el tratamiento al que está sometido mi hijo, este morirá lentamente, gracias a que su corazón y cerebro continúan funcionando, el proceso de putrefacción se acelerara….pero por desgracia... pero no lo suficiente, se someterá a una lenta y dolorosa agonía, y tras tanto sufrimiento el finalmente morirá cuando no quede nada mas de su cuerpo-
-¡eso es horrible!-
-lo es…. Y mucho Twilight- murmura Celestia con inexpresividad mientras voltea a ver a su estudiante con la misma mirada inexpresiva- no puedes imaginar lo que mi hijo está sintiendo, nadie puede-
-Princesa…. Como lo siento en verdad…. Nunca me imaginé que fuera tan….-
-lo es y por eso eh venido aquí para hablar con tigo-
-¿Qué es lo que quiere decirme?-
-tu y yo como madres sufrimos al ver a nuestros hijos en este estado- dice Celestia mientras que con su casco apunta en dirección a los cristales- ¿no es verdad Twilight?-
-si…. Lo sé muy bien-
-pero nunca pensamos en lo mucho que nuestros hijos sufren-
-¿eh?-
-Twilight, nuestros hijos siguen con vida, porque los mantenemos así, gracias a nuestro cargo de princesas y gobernantes hacemos que nuestros hijos reciban lo mejores tratamientos, los cuales ¡NO SIRVEN DE NADA! - grita Celestia mientras golpea el suelo con su casco y esto combinado con una onda expansiva que ella inconscientemente libero, genero un leve temblor en la habitación.
-Princesa Celestia….- murmura Twilight un poco asustada mientras colocaba su casco contra su vientre, puesto que cada vez que Twilight se alteraba o asustaba esto también afectaba a su bebe provocándole algunas contracciones leves.
-perdona, perdona… me altere un poco, no quise asustarte a ti y tu bebe- murmura Celestia mientras esta respira hondo para calmarse un poco- lo que quise decir, es que, no vale la pena continuar con esta farsa-
-princesa… aun no logro entender… que es lo que trata de decirme- dice Twilight con bastante cólera, algo dentro de ella ya se daba una idea de a dónde iba todo lo que ella le decía, pero al mismo tiempo había otra parte en ella que le impedían comprenderlo e incluso lo ignoraba.
-mira Twilight, esto es algo muy difícil de explicar… sobre todo porque nos afecta a ambas- suspira Celestia con un tono más sereno y acercándose con su silla de ruedas hasta con Twilight- nuestros hijos sufren más que nosotras, y todo por nuestra culpa, no podemos seguir manteniéndolos así-
-princesa… ¿Qué insinúa? ¿Acaso usted quiere?-
-hacia años considere la Eutanasia como una práctica monstruosa, pero ahora entiendo que hay casos en los que lo mejor es dejarlo ir- le explica Celestia a Twilight mientras la toma del casco, la yegua lila se mostraba aún más inquieta y asustada que nunca, mientras su maestra la tomaba del casco para intentar relajarla y le decía- es momento que dejemos que nuestros hijos dejen de sufrir-
