El despertar del demonio.

Capítulo 15. Nuevas relaciones.

Sola en su habitación se encontraba la joven Tara, leyendo un viejo libro para ponis con su misma capacidad, usando sus cascos para palmar las hojas y así poder sentir las palabras, la potrilla se encontraba muy clavada en su lectura, siendo este una vieja novela que trata sobre un poderoso hechicero que debía de enfrentar contra una entidad tan poderosa y antigua que solo se le conocía como "la dama de negro" en esta historia relata la vida de un alicornio el cual trras ser huérfano, fue criado por un grupo de seres celestiales los cuales eran conocidos como los astrales, seres de Luz, responsables de la creación de Equestria, la potrilla se veía cada vez más intrigada y emocionada conforme leía, puesto a que la villana de la novela era incluso más poderosa que cualquier otro ser, inclusive los mismos astrales, las batallas se llevaban a cabo en múltiples universos sin precedente.

La potrilla estaba tan clavada en la lectura que no había dormido esa noche y ya estaba a punto de llegar el amanecer cuando en eso suena su despertador, la emoción al llegar a un momento crítico de la lectura combinado con la sorpresa que le dio el despertador hicieron que la potrilla diera un fuerte sobresalto y el libro que tenía entre sus cascos volara.

-¡No!- exclama esta mientras brinca de la cama como un fallido intento de alcanzarlo, pero esta no pudo calcular la fuerza de su salto lo cual la llevo a chocar contra su mesita de noche, derrumbando las cosas, el escándalo provocado hizo que la potrilla no supiese en qué dirección callo el libro, podría estar a un lado de ella y no se daría cuenta, no había ningún indicio de que este se encontrase cerca , no escucho en qué dirección callo, inmediatamente se echa ágatas y empieza a buscar desesperadamente , gateando por todo el alfombrado acolchonado de su habitación, pasan solo un par de minutos y la potrilla ya estaba desesperada ¿por qué? ¿Por qué tenía que pasarle esto justamente en la mejor parte? Ella no podía ver nada, para ella todo estaba en completa oscuridad.

Desesperada y casi olvidándose por un instante de que estaba ciega, la potrilla hace brillar su cuerno con el fin de iluminarse a su alrededor, es entonces que por extraño que parezca, la potrilla rápidamente divisa su libro casi sobresaliendo por debajo de su buro, inmediatamente esta lo toma con una sonrisa bien marcada de gozo y alegría al por fin encontrarlo, era tal que tardo un poco en darse cuenta de lo que había hecho, la poni alvina queda completamente paralizada y con una postura bastante incrédula y confundida.

-a… acaso…. Yo….- murmura Tara con asombro mientras apretaba con fuerza su libro.

-¡Tara!- se escucha con bastante exaltación y antes de que la potrilla pudiese decir o hacer algo, esta es levantada por su interlocutor.

-papi…. Yo solo estaba-

-¿te caíste de la cama?-

-no… bueno si…-

-¡no! ¡estás bien! ¡quieres que te lleve al médico! ¡Te duele algo! ¡Dime por favor si te duele algo!-

-¡papi, papi! (suspiro) no me caí… solo salte de la cama-

-¿Por qué saltaste de la cama? ¡NO ME LO DIGAS! Jeje, okei, hija por favor, se que esto puede llegar a ser divertido, tu habitación es demasiado esponjosa y abecés incluso yo mismo me veo en la tentación de saltar, pero por favor, ten mucho cuidado, ya tienes 14 años además, no eres una niña pequeña- le sermonea su padre.

-si… entiendo….- murmura Tara con la mirada baja pese a no poder ver a su padre, esta podía sentir su mirada sobre ella aun así, cosa que la incomodaba un poco- lo siento... no lo volveré hacer-

-¡muy bien! ¡Hora de bajar a desayunar! ¡Te prepare tu favorito! ¡Cereal con miel de oveja y fresas con crema!- dice Discord con una sonrisa mientras le quita el libro que la potrilla abrasaba entre sus cascos y lo aventaba por ahí.

-¡espera! ¡No! ¡noooo!- exclama la potrilla mientras su padre la sacaba de la habitación, con ella extendiendo sus cascos e intentando soltarse de estos, Discord por su parte disfrutaba de hacer esto, pues le parecía un pequeño castigo para su hija por andar de loquilla brincando de un lado para otro sin supervisión.

Discord entra en el gran comedor, donde el único poni sentado era el príncipe Blueblood, quien ya estaba tomando un café suave echo con la más fina y refinada leche de cabra y los granos más suaves y perfectamente molidos en su café mientras esperaba a que Discord (quien era el único que cocinaba por el momento) le preparase su desayuno.

-ya era hora, quiero un par de huevos con lechuga y un puré de papas- ordena el príncipe con seriedad.

-juro que un día de estos, si no provoca que alguien lo mate antes, lo are yo mismo- piensa Discord mientras se contenía por actuar impulsivamente frente a su hija.

-papi… ¿pasa algo?- pregunta Tara al escuchar como Discord rechinaba los dientes.

- no cariño, jeje,- murmura Discord mientras sentaba a su hija- espérame aquí iré a prepararles el desayuno-

Discord deja a su hija y este se dirige hacia otra habitación donde hace aparecer de la nada el pedido del príncipe Blueblood, este mira el platillo con inexpresividad y luego se asoma y nota como el príncipe y su hija estaban distraídos, es entonces que Discord se da la espalda y escupe en la comida del príncipe, usando una cuchara revuelve el escupitajo con el puré de papas para que este no sea notado y luego de esto, sale y le entrega con mucho gusto su platillo al príncipe.

-¡aquí tiene! ¡Espero que lo disfrute!- dice Discord con educación y una sonrisa bien marcada en su rostro.

-aja, ya puedes irte- murmura le príncipe con desinterés mientras estaba a punto de comer del puré, Discord no contiene la intriga y mira fijamente como el príncipe tomaba un poco de puré y estaba a poco de meterlo en su boca, pero en eso este baja la cuchara de repente, cosa que provoca la decepción en el draconequus, el cual no logra disimularlo en su cara.

-¿eh?-

-¿Por qué me miras así?-

-que… oh… es que… jeje, me gusta que… em….. Los demás me digan que les pareció la comida que les cocino- dice Discord con un tono inocente.

-Aja…-

-ejem… ¿Dónde está mi esposa?-

-no lo sé, no soy su niñera- murmura Blueblood con desinterés mientras toma un diario y comienza a leer, cada vez a Discord le daban más ganas de rapar al principito, pero este se resistía.

-la vi entrar a la biblioteca- se escucha, Discord deja de mirar a Blueblood con esa mirada acecina y voltea encontrándose con Luna quien cargaba en su lomo a su hijo.

-¿la biblioteca?-

-si….- responde Luna mientras se sentaba en la mesa.

-okei…. ¡ahora vuelvo!- dice Discord mientras desaparecía en un puf.

-¿puedo regresar a mi habitación?- pregunta Tara un tanto impaciente.

-¿ya desayunaste?- le pregunta Luna, y Tara estaba a punto de decir que si con tal de regresar por su libro lo más pronto posible.

-no- interrumpe Blueblood mientras toma un poco de su café.

-mmm me temo cariño que deberás esperar a que tu padre regrese y sirva el desayuno- murmura Luna mientras nota como la mesa estaba completamente solitaria, con excepción de lo que comía Blueblood. La potrilla se encoje de hombros pues se vería muy maleducado de su parte retirarse así nomás, sin mencionar que posiblemente en cualquier momento su padre entre con el desayuno de los demás.

Discord aparece en la biblioteca y no tarda en encontrar a su esposa sentada en una gran mesa, con docenas de libros y documentos a su alrededor.

-Celestia ¿Qué estás haciendo?- pregunta Discord un tanto curioso.

-estoy buscando algo-

-¿que buscas?-

- no estoy muy segura... este es un viejo libro de registros de Star Swirl-

-un libro de ese barbón… mmmmm ¿y para qué?-

-Esa gema…. Es demasiado poderosa, quería ver si encontraba algo sobre ella en estos viejos apuntes, pero no hay nada-

-¿la gema?-

-¡la que se robaron de mi bóveda! ¡La que dijiste que sentiste cuando paso lo de Manehattan!- exclama Celestia con seriedad.

-yo…. Si… creo que ya recuerdo…-

-Discord… esa cosa es demasiado poderosa… desde…. Desde lo de Luna, intente investigar en el imperio de Cristal, tampoco encontré nada, pero… esa cosa es muy peligrosa como para que estemos de cascos cruzados-

-Celestia…. Te juro que si sintiera el poder de esa piedra iría inmediatamente por ella- murmura Discord con seriedad.

-ah pasado mucho tiempo, y esa cosa solo aparece para hacer daño a mi reino… luego desaparece…. Algo muy grande esta por pasar… ¿no lo entiendes?-

-¿no crees que exageras?-

-esa gema provocó que los ponis de Manehattan se acecinaran unos a otros ¡¿Qué pasara si vuelve a aparecer? ¿Que pasara si obtiene más poder? ¿Que pasara con Equestria?!-

-no pensé en eso-

-quiero proteger a mi reino, a Tara, a Luna… a ti- murmura Celestia con seriedad- ahora que puedo caminar…. Iré….-

-¿qué?-

-eh estado mucho tiempo sin hacer nada… tengo que regresar y recuperar a mi reino- murmura Celestia con inexpresividad- solo así recuperare el control de todo, y podre protegerlos a todos-

-Celestia… aun te estas rehabilitando-

-¡eh estado mucho tiempo con el trasero contra una silla! ¡¿No entiendes?! Tengo que hacerlo-

-estas muy delicada aun…- murmura Discord.

-y es por eso que tengo que recuperar mi reino, mientras yo este débil, se pensara que mi pueblo también lo es, no puedo permitir eso-

-Cadance está a cargo, deja que ella lo haga todo de una vez, antes de esto ella no hacía nada más que descansar y dar mensajes de amor empalagosos a todos, ¡por favor!-

- Discord… solo yo puedo con esta tarea, solo yo, puedo arreglar las cosas- murmura Celestia con seriedad, es entonces que Discord nota las ojeras de su esposa.

-¿dormiste siquiera?-

-¿qué?-

-te ves cansada… dices que quieres aparentar fuerza… no puedes hacer eso si te ves cansada…-

-estoy bien, dormí un par de horas… luego me levante y vine aquí-

-dos horas no es nada….- murmura Discord preocupado.

-aunque quiera, no puedo dormir bien mi cielo… tengo que terminar con esto yo misma- murmura Celestia con seriedad.

-ven a desayunar por lo menos…-

-Discord… no hace falta-

-¿Cómo que no hace falta? ¡Primero no duermes bien y ahora no comes!-

-Discord… hace poco, yo misma me serví un par de bocadillos nocturnos… estoy bien, ya comí bastante bien… quizás después los acompañe en la comida-

-de acuerdo…- murmura Discord con seriedad mientras se retira.

Discord aparece en la cocina, e inmediatamente se dirige al refrigerador, y estaba a punto de tomar algunos huevos del refrigerador, al abrirlo nota que aquellos pastelillos que había guardado la noche anterior habían desaparecido, junto a las fresas con crema y algunos refrigerios más, Discord sonríe al verificar con esto que su esposa no le dijo mentiras, aunque si se vio un poco intrigado por la cantidad de postres que esta consumió, pero por el momento no diría nada, pues tenía otras cosas en que pensar, como el desayuno de su hija y cuñada.

En el gran comedor, Blueblood estaba a punto de retirarse, tras finalizar de desayunar.

-apenas tocaste tu plato de papilla de papa- comenta Luna.

-ese draconequus quedo demasiado mi papilla, odio que las cosas este aunque a ligeramente quemadas, al menos los huevos no salieron tan mal, pero, je, eh comido cosas mejores preparadas por mi sirvienta de Manehattan- reprocha el unicornio mientras se retira- sin mencionar que está demasiado salado para mi gusto-

-apenas lo probo- murmura Luna mientras mira el plato casi completo de puré- no es correcto desperdiciar así la comida-

-bueno, a mí me gustan las papas cosidas, mmmmm, creo que yo me lo comeré- murmura Tara.

-bueno, tu padre y tu madre no llegan, supongo que está bien- murmura Luna mientras usando su magia le acerca a Tara el plato con papilla- creso que se enfrió un poco ¿quieres que te lo caliente?-

-no hacia está bien- murmura la potrilla ya bastante impaciente mientras tomaba la cuchara y estaba a punto de comer la papilla.

-¡esperaaaaaaaa!- se escucha y de la nada aparece Discord quien con un coletazo golpea el tazón y la cuchara, evitando que Tara comiera de eso- uf demasiado cerca-

-¡Discord pero que haces!- exclama Luna.

-eh….. ¡PAPRIKA! Seee ¡tenia paprika! ¡Tara es alérgica a la paprika!-

-soy alérgica al comino…. Y solo me produce irritación en la garganta….- murmura Tara con inexpresividad - ni siquiera se me inflama-

-pues…. Más vale prevenir que lamentar ¿no?- murmura Discord con una falsa sonrisa.


La noche finalmente llega, con el descenso del sol y la salida de la luna.

Starlight se encuentra en la cornisa de una de las torres del castillo. No es la primera vez que vuela hasta uno de esos puntos, y se sienta a pensar. No estaba viendo nada en específico, solo una vista general de la noche. Escucha el sonido de los grillos, el cual le ayuda a relajarse. Su mirada está perdida, pues está en un estado muy pensativo, pensando en lo que le pasaba.

Ahora que Tara ya no se encuentra en el imperio, no tiene una amiga con quien hablar. Su madre sigue internada, lo cual la mantiene intranquila. A Starlight no le agrada la idea de que su madre se sometiera a esos procesos, no es que no quisiera que Luthien mejorara, pero tampoco quería que su madre tuviera que sacarse la piel para eso. Twilight aun esta inconsciente, por lo que no puede hablarle, siempre la visita mientras duerme, lo cual le da tranquilidad, pero preferiría tenerla despierta. El único con el que podía hablar era Spike, pero él siempre está ocupado cuidando a Eclipse, quien aún sigue haciendo que ella se siga sintiendo un poco incomoda. No es que odie a su hermano, solo que aún no se sentía conectada con él.

Al rato siente el frio de la noche y vuelve a entrar al castillo, sin percatarse de que un pequeño potro alicornio la observaba desde otra torre.

Starlight decide ir a la habitación donde duermen Spike y Eclipse, pues quería preguntarle algo al dragón. No le toma mucho llegar. Al llegar, toca la puerta y Spike sale a abrirle.

- Hola Starlight, justo iba a ir a buscarte-

-Hola, Spike... ¿Cómo esta, mamá?-

-De eso quería halarte – responde Spike feliz – Los doctores dicen que su tejido ya se está regenerando, así que despertara pronto.

Starlight pone una cara de emoción al oír eso, pues era justo lo que ella quería oír.

- ¿¡Cuando!? ¿¡Cuando despertará!?-exclama la potrilla sin lograr contener su emocion por esta noticia.

-Dicen que quizá en unos días-

-Oh – la pequeña pone una cara de decepción al oír eso.

-No te preocupes – dice Spike con calma – No es algo de lo que se recupere en un instante, pero es bueno que falte poco-

-Supongo que tienes razón-

En ese instante se escucha un fuerte llanto, y ambos voltean a la cuna que se encontraba en la habitación. Starlight pone una cara de fastidio, mientras Spike se mantiene calmado, yendo a la cuna.

- Ya, ya – dice Spike con cariño sacando al bebe de su cuna – Ya pequeño Eclipse, Spike está aquí – dice meciéndolo un poco.

Spike sostiene a Eclipse en una de sus garras, mientras que en la otra agarra el biberón del pequeño. Le hecha una muy leve flama al biberón para calentarlo, y al revisar que tiene una temperatura apropiada, se lo da a Eclipse para que se alimente, lo cual hace que él bebe se relaje.

- Últimamente llora mucho, ¿no? – comenta Starlight.

-Solo extraña a su mami, ¿verdad que sí, Eclipse? ¿Verdad que sí? – habla Spike con tono juguetón haciendo caras raras, que hacen reír al bebe – pero yo te cuidare hasta que mami despierte.

En ese momento se oye una puerta cerrándose. Spike se voltea, y ve que Starlight se había ido. Al ver eso suspira, y mantiene su atención en Eclipse hasta que el pequeño se duerme, lo cual le permite descansar al dragón.


La mañana siguiente llega sin problemas. Un nuevo día empieza para el imperio de cristal.

En el castillo, Spike se encontraba durmiendo tranquilamente en su cama, tratando de descansar de cuidar al pequeño Eclipse, quien dormía en una cuna a su lado. El dragón poco a poco abre los ojos, y…

- Hola, Spike-

-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Spike grita con todas sus fuerzas al ver una cabeza saliendo de sus sabanas.

- JAJAJAJAJAJAJAJA. Esa broma nunca pasa de moda – ríe Discord saliendo de las sabanas, para mantenerse flotando sobre el dragón.

-¡Discord! ¡Eso nunca ha sido divertido!

-Lo es para mí – responde el draconequus chasqueando sus garras, para hacer desaparecer una cúpula de vidrio sobre la cama, la cual había bloqueado el sonido.

Spike se sienta con fastidio, y mira a Discord con enojo.

- ¿No deberías estar en Canterlot? – Pregunta Spike - Molestando a alguien más - piensa dentro de su cabeza.

- Hacia allá voy, y te vienes conmigo.

-¿eh?-

- Necesito que ayudes a Celestia- dice Discord mientras apresa a Spike con su magia haciéndolo flotar de cabeza.

-¡espera!- exclama el dragón, mientras patalea, Discord lo suelta, provocando que este caiga de cara, por suerte para él, el impacto fue contra su cama.

- ¿Qué ocurre con la princesa? – pregunta Spike más preocupado.

-Desde que Celestia llego a Canterlot no deja de trabajar. A cada rato la veo leyendo y escribiendo documentos. Me preocupa que este teniendo exceso de trabajo, y como no confía en mí para esos asuntos, no sé porque,... como sea, el punto es que quiero que tú seas su asistente.

Spike se queda pensativo un rato, pero su mente se aclara al voltear a su izquierda y ver a Eclipse durmiendo en su cuna.

-Twilight siempre alardeaba sobre lo excelente asistente que eras, muy organizado y trabajador- agrega Discord.

- Lo siento, pero no puedo-

-¿que dijiste?-

-que no... perdona, pero también tengo mis responsabilidades aquí-

-¡Oh Por favor!– suplica Discord haciendo ojos de perrito tierno – Solo será hasta que convenza a mas ponis de regresar a la ciudad. Solo serán a lo mucho 2 semanas, quizá 2 y medio, pero te prometo que no serán años-

-¡Ya dije que no! Discord, tengo la responsabilidad de cuidar a Eclipse. No puedo dejarlos, en especial con Twilight estando internada-

-¡Bien!– responde Discord de mala gana mientras le daba la espalda muy disgustado, en eso una idea pasa por su mente a lo que de inmediato buelbe a boltearse – ¡ya se! Si quieres puedes traer a Starlight y al bebé. ¿Eso estaría mejor?-

-Hmmmm. No lo sé, primero tendría que decirle a Starlight...-

-Está bien – Discord vuelve a chasquear sus garras, e inmediatamente ambos desaparecen de la habitación, haciéndolos aparecer en la habitación de Starlight, quien seguía durmiendo - ¡Starlight!-

-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHH-

La potrilla despierta de golpe asustada, pero se calma un poco al ver que eran Discord y Spike.

- ¡Discord! ¡No puedes ir por ahí despertando a otros de susto! – le replica Spike.

- Así es más rápido – responde él de forma divertida.

-¿¡Qué está pasando!? – grita Starlight molesta.

-Veras…

-¡No! ¡Ya hiciste bastante! – grita Spike interrumpiendo a Discord- ¡Yo se lo explicaré!

-Bien, como quieras – responde Discord de mala gana, poniéndose un sombrero con forma de cono, y moviéndose a una esquina de la habitación.

Spike por otro lado se acerca a la cama de Starlight, y se sienta en esta.

-¿Qué ocurre Spike? ¿Le paso algo a mamá?- pregunta con intriga y preocupacion.

-No, no es sobre ella-

-¿Qué pasa entonces?-

-Discord llegó, y me explico que la princesa Celestia necesita un asistente por todo el exceso de trabajo, así que me necesita. Sin embargo no puedo dejarte a ti o a Eclipse, así que podemos ir todos a Canterlot. ¿Quieres venir?-

-Podrías ir a jugar con Tara – interviene Discord, pero la poni y el dragón lo miran feo – Bien, ya me calle – dice poniéndose un zipper en la boca.

Spike regresa su atención a Starlight.

-¿Qué dices?-

La niña se queda pensativa un rato, pero luego habla.

- Me gustaría visitar a Tara, pero no quiero dejar a mamá. Cuando despierte va a querer vernos a mí y al bebe. No podemos irnos.

Spike suspira al oír esa respuesta, y voltea a ver a Discord.

- Starlight tiene razón, Discord. Lo siento, pero no puedo ir...-

En ese momento Discord se empieza a poner rojo, como si fuera un volcán a punto de explotar, sobre todo por el humo que salía de sus oídos. Spike se apresura a cubrir a Starlight, para protegerla de la posible explosión.

- Esta bien - suspira Discord enfriándose.

Spike y Starlight voltean a ver, y ven que Discord había vuelto a la normalidad. Ambos suspiran del alivio.

- Lo siento, pero mi responsabilidad está aquí.

- Lo entiendo - suspira Discord con tristeza - ¿Estás seguro?

- S…

- ¡Espera! - Antes de que Spike respondiera, Starlight lo interrumpe levantándose de su cama – Yo puedo cuidar a Eclipse. Tú ve a ayudar a Celestia.

- ¿Qué? Pero Starlight….

- No te preocupes – responde con una sonrisa – Puedo cuidar a mi hermanito. Tú vete sin preocupaciones.

Spike mira como la niña estaba decidida, y luego voltea a ver a Discord quien se veía mas emocionado.

- ¿Estas segura?-

-Totalmente. Necesito pasar más tiempo con mi hermanito-

Spike mira con inseguridad a Starlight. Es cierto que ella debía pasar tiempo con Eclipse, pero no estaba seguro si podía cuidarlo ella sola. Ella es una pony inteligente, pero no sabe si tiene lo que se necesita para eso. Sin embargo, Spike tampoco quería negarle su ayuda a Celestia, pues ella también es una buena amiga para él y para Twilight. El dragón finalmente suspira y habla.

- Esta bien, voy a ir.

Tras la partida de Spike, Starlight lleva a Eclipse a su habitación, y lo coloca en su cuna.

- No sé porque Spike se preocupaba tanto, ¿Qué tan difícil puede ser? - se asoma a la cuna, y ve como su hermanito la veía fijamente – Solo eres un pequeño… AHHHHHH.

En ese momento Eclipse agarra del pelo a Starlight, y se lo empieza a jalar.

- ¡Para! ¡Suéltame! – Starlight grita de dolor, mientras su hermanito reía - ¡BASTA! – usa uno de sus cascos para pegarle a los de Eclipse, haciendo que la soltara, al principio se alegra de haberse soltado, pero inmediatamente… - Oh no.

En ese mismo instante Eclipse empieza a llorar con fuerza, por el golpe que le había dado su hermana. Starlight se alarma y lo levanta con magia hacia sus cascos.

- No por favor, no llores. ¡Perdón! – exclama Starlight pero el bebé seguía llorando - ¡Ya se! ¿Quieres comer? Aquí tengo tu lechita – agarra un biberón con leche que había en un pequeño refrigerador y se lo da al bebe, pero este al tenerlo en su boca lo escupe - ¿¡Que!? Vamos, a ti te gusta – intenta metérselo en la boca, pero el bebé se rehusaba.

Starlight entonces lo intenta mecer, y hacerle caras chistosas, pero esto solo hacía que llorara más.

-duérmete niño duerme ya que viene el...- cantaba ella con bastante intriga hasta que el bebe vomita en su pecho- ¡pero qué hiciste!- exclama ella con algo de rabia, a lo que él bebe responde con un llanto aún más fuerte.

-¡no! aj... ¿qué puedo hacer? aj... huele a papilla de zanahoria...-

El bebe continua llorando pese a todo, la joven yegua no sabía qué hacer ante tal situación, siendo que en el fondo ella empezaba a desmoronarse y a enloquecer dado a que no toleraba los llantos de su hermanito, intento darle juguetes, hacer caras chistosas, pero nada parecía funcionar. No podía pensar con claridad, por lo que finalmente ella se rinde, y lo deja en su cuna esperando que se le acabara el llanto mientras intentaba tapar sus orejas con los peluches que su hermanito no quiso para jugar.


El sol empieza a descender en el Imperio de Cristal. La princesa Cadance se encontraba en un jardín del castillo al lado de una carroza tirada por pegasos. A su lado se encuentra su hijo Wes Cruger, quien tiene una mirada triste en su rostro.

- ¿Por qué tienes que irte, mami? – pregunta Wes con tristeza.

-Perdón, mi cielo, pero es algo importante. Tengo que ir a un asunto con otras naciones – responde ella con una sonrisa, acariciando con cariño la melena de su hijo.

-¿Pero cuando regresaras?-

-No sé, mi cielo, pero te prometo no tardar mucho-

En eso, el potrillo se para en sus cascos traseros para darle un abrazo a su madre, quien lo rodea con uno de sus cascos.

- Te voy a extrañar mucho, mam-.

-Y yo a ti, Wes. Adiós-

- mami... ¿te puedo preguntar algo antes de que te vallas?-

-claro mi vida-

-¿por que le diste el día libre a todos los sirvientes del castillo?-

-jeje bueno, creo que ya han trabajado demasiado, adiós mi vida- dice esta mientras le da un cálido beso en la cabeza a su hijo y luego se sube a la carroza. Los pegasos despegan a la señal de Cadance, y se ve volando. El pequeño Wes solo la ve alejarse. Con tristeza el potro regresa al interior del castillo. Le daba mucha tristeza que su madre lo dejara. Sin embargo, una idea viene a su mente, sobre lo que hará ahora.


Las horas pasan, y Eclipse no dejaba de llorar. ¿Cómo era posible que aun siga? Pensaba Starlight viendo al bebe. Sus ojos estaban un poco rojos, y su melena hecha un desastre, por lo mucho que ella misma se jalo los pelos por el estrés. Afuera el anochecer cubre al imperio, ninguno de los 2 podía dormir.

- ¡Por el amor de Celestia, deja de llorar! – grita Starlight, pero él bebe seguía - ¡Solo eres un miserable que arruina mi vida! ¿¡Que no ves que estoy intentando hacerme cargo de ti!? ¡Cállate de una vez!

A pesar de sus gritos, Eclipse no de deja llorar. Ya rendida, Starlight se deja caer en el suelo, mientras ella también empieza a llorar.

- Por favor – solloza ella – Solo cállate. Te lo suplico.

Starlight permanece allí llorando junto a su hermano, suplicándole que deje de llorar; aunque, obviamente, él bebe no le entiende. Siguen así por varios minutos, sin que ninguno de los 2 pare.

Toc toc toc

Alguien toca la puerta, pero Starlight no se percata. Los toquidos siguen, pero nadie responde. En eso, la puerta se abre.

-¿Starlight?-

La joven princesa abre los ojos de golpe, y en la puerta ve a Wes Cruger, quien la veía confundido. Ella se levanta, y se seca las lágrimas rápidamente, aunque era obvio que él ya las había visto.

- Hola, Wes – saluda ella con melancolía.

- ¿Estas bien? -

-¿Eh? Ah sí, estoy bien- responde ella con una sonrisa forzada, pero el llanto de Eclipse la vuelve a enojar.

Wes se percata de que eso era lo que molestaba a Starlight.

- ¿Ne… necesitas ayuda? – pregunta él nervioso.

-¿Qué? No. Yo puedo sola – responde ella con orgullo, mientras vuelve a usar magia para poner al bebé en sus cascos – Solo necesita que le den cariño – dice agitando al bebe, quien no dejaba de llorar – Puedes irte, yo me encargo.

-Oh, ok – responde el decepcionado – Solo pensé que…

-¡Estoy bien, Wes! – vuelve a hablar ella con más seriedad.

-Perdón – el potro se da la vuelta y se dispone a irse, pero voltea su cabeza una última vez y ve lo desesperada que ella estaba – Debes sujetar su cabeza.

-¿Ehh?-

-Si se la dejas colgando, se va a lastimar-

Starlight se da cuenta, y reacomoda al bebe, para que su cabeza quede fija, pero aun no deja de llorar.

- Pon su cabeza en tu pecho…. Con cuidado….. em… puedes usar tus alas para cobijarlo-

-¿Cómo dices? – pregunta ella confundida.

-Déjalo escuchar los latidos de tu corazón, y respira hondo…. No le gusta cómo suena cuando estas tensa-

Starlight al principio duda, pero el escuchar los llantos de su hermano la hizo ver que no tenía más opciones. Hace como dijo Wes, y pone a Eclipse contra su pecho. Al principio no pasa nada, pero conforme ella respiraba profundo, su ritmo cardiaco disminuye. Eclipse sigue llorando, pero en eso empieza a oír el sonido calmado del corazón de su hermana. Poco a poco se fue tranquilizando con la comodidad que sentía.

-cuenta hasta 10, y respira hondo- le decía Wes con un tono suabe, es entonces que Starlight se da cuenta y se alegra al ver como el pequeño bebe empieza a acurrarse entre sus cascos.

- ¡Funciono! – Exclama ella con susurros, pues no quería asustar al bebé.

- si... lo haces bien...-

– co... ¿Cómo supiste que eso funcionaria?- murmura ella mientras suspiraba de alivio.

-Eso me gustaba cuando yo era bebe – responde el con una sonrisa inocente – Mejor me voy – dice poniendo una cara triste – Se cuándo no me quieren en un lugar.

Wes se empieza a marchar, pero…-

- ¡Espera! – Susurra Starlight en tono alto – Te necesito, Wes – dice con tono de súplica.

-Pero dijiste que…-

-Perdón, estaba siendo una tonta. Por favor no me dejes-

-Es… está bien – responde él inseguro, aunque sintiendo una extraña felicidad por dentro.

Wes se adentra más a la habitación, quedando frente a Starlight.

- ¿Qué más debo hacer? – pregunta ella poniendo su atención en Wes, quien se incomoda un poco por eso.

-Pues… ¿ya le diste de comer?

-Eso intente, pero no quiere – dice viendo a un biberón con leche.

Wes lo toma con su magia, y lo siente en sus cascos.

- Esta fría. ¿Se lo calentaste?-

-¿¡Había que calentarla!?-

-okei...-

Ambos pasan la siguiente hora cuidando al bebe. En ese tiempo Wes le explica a Starlight como cuidar a Eclipse. Le enseña que siempre debe revisar la temperatura de la lecha para que él bebe tenga una buena alimentación. También le enseña a darle golpecitos al bebe después de comer, para que este eructe y saque el gas en su interior. Starlight queda asombrada por el conocimiento de Wes.

Ahora mismo, Wes se encontraba levitando un sonajero frente a Eclipse para hacerlo reír, lo cual si funciona. Starlight estaba en su cama, viendo todo con ternura. No solo veía la risa del bebe, sino también la expresión inocente de Wes.

-No sé cómo Spike aguanta cuidarlo. Es una molestia total – comenta ella.

-Es solo un bebé, no sabe lo que hace – responde él con calma.

-Aun así, es toda una molestia. Espero no tener en el futuro.

-¿No quieres tener hijos? – pregunta él viéndola.

-jeje, no. Solo serían un dolor de cabeza. Solo los tendría si te tuviera a ti para cuidarlos.

Al oír eso, Wes se sonroja.

- ¿Es… estas diciendo… que quieres que tengamos hijos?

-¿¡Que!? ¡No! – Responde ella también sonrojándose – Era solo una broma. ¿No te diste cuenta?

Wes baja la mirada apenado.

- Perdón, no soy muy bueno con las bromas.

Starlight suelta una risita y se rueda, quedando de espaldas, pero aun viendo a Wes.

- Eres muy tierno, y divertido a tu propia manera.

-¿Eh?

-Ya es la tercera vez que me siento triste, y tú me animas – dice ella sonriéndole al potro.

-Pe… pero si no dije ninguna broma – responde el rápidamente.

-jeje, no hizo falta. Me haces feliz siendo tú mismo.

Wes observa fijamente a Starlight. Su crin estaba hecha un desastre y unas ojeras cubrían sus ojos, pero su cara sonriente emitía un brillo que lo tranquilizaba, y lo hacía sentir feliz por dentro. El no entiende porque, pero lo hacía muy feliz el ver feliz a Starlight. Es un tipo de felicidad que él aun no comprende.

Allí mismo se escucha un bostezo, el cual viene del pequeño Eclipse. Wes sonríe, y levanta al bebé, para ponerlo en su cuna. Allí mismo, lo cubre con una mantita, y le tararea un arrullo, para ayudarlo a dormirse.

Starlight observa con ternura la escena, sintiendo ella también algo de sueño por el arrullo.

Eclipse no tarda en quedarse dormido, y al hacerlo Wes deja de tararear.

- Ya se durmió – susurra el potro.

Starlight se baja de su cama, y suelta un bostezo también.

- Gracias, Wes. Eres todo un salvavidas.

-Pero si no te salve la vida, solo te ayudé con el bebé.

Starlight vuele a soltar otra risita al oír eso.

- Es lo mismo – dice dándole un abrazo a Wes – Gracias por todo.

-De… de nada – responde el sintiéndose raro por el abrazo – Cuando tú quieras.

-¿Qué tal mañana? – pregunta ella emocionada separándose del abrazo.

-¿Eh?

-Aun me falta mucho por aprender, y debo cuidar a Eclipse hasta que mi mamá despierte. ¿Me ayudas?-

-Yo…- murmura Wes con sorpresa y algo de nervios.

-Por favooooor – dice ella haciendo una mirada tierna de súplica.

-Es… está bien – acepta Wes mientras no lograba evitar soltar una ligera sonrisa.

-¡Sí! – Exclama ella susurrando para no despertar a Eclipse – Gracias Wes. Aunque Tara ya no esté aquí, es bueno saber que tengo un buen amigo en el castillo.

-¿A… amigo?

-Sí, eres un gran amigo. Gracias por estar para mí.

De… de nada – dice él sonrojado - Me… Mejor me voy, es tarde.

-Sí, tengo mucho sueño. Mejor duermo mientras pueda. ¿Oye?-

-¿Sí?-

-¿Por qué viniste a mi habitación?-

-Em… yo… escuche tus gritos….. y me preocupe-

-Pero tu cuarto queda algo lejos-

-Esto…-

-¿Me estabas siguiendo de nuevo?-

-Yo… - empieza a sudar bastante-

-Jeje, tranquilo, no estoy enojada – responde ella con tono alegre – Me alegra tener un ángel guardián – le da un beso en la mejilla haciéndolo sonrojar de nuevo – Buenas noches, Wes.

-Bu… buenas noches, Starlight-

Wes sale de la habitación, y cierra la puerta detrás de él. Una vez afuera suelta un suspiro, y pone una cara de tristeza.

- No soy un ángel – piensa con melancolía mientras se perdía en la oscuridad del pasillo.


En las profundidades de un bosque, cubierto por una espesa manta de nieve el oscurecer se abre paso y poco a poco las sombras empiezan a envolver estas tierras, las pequeñas aves y mamíferos empiezan a ocultarse debajo de rocas, madrigueras y nidos en las copas de los árboles, buscando resguardo y refugio de las bestias de la noche. La noche abre paso, un día termina para unos cuando para otros apenas está comenzando todo, de entre cuevas, debajo de la tierra y la sima de montañas innumerables bestias nocturnas aparecen y van en búsqueda de presas indefensas y cegadas por la oscuridad que a ellos les proporciona seguridad y resguardo. Serpientes, aves más grandes, bestias jamás antes vista entre otros depredadores van en búsqueda de algo que cazar para alimentarse a sí mismos y los suyos.

Rápido como un rayo dos seres se abren paso en la oscuridad, uniéndose al grupo que busca algo de comer, pero estos no se veían interesados en pequeños roedores o aves, ellos vienen por algo más grande.

No muy lejos de ahí se encontraba un gigantesco lago congelado, y en el centro se divisaba una enorme grieta, de la cual sale apresuradamente un gigantesco oso blanco el cual se aleja rápidamente de la grieta, con una pata coja y lastimada aun sangrándole por una herida que no hace mucho se le había provocado, el oso hace todo lo posible por alejarse de aquella grieta y adentrarse a tierra donde estaría seguro, es entonces que de entre las sombras surge un gigantesco lobo azul el cual planta sus patas sobre la gruesa capa de hielo. El oso intenta levantarse en sus dos patas delanteras con el fin de verse más grande que el lobo e intimidarlo, pero rápidamente este tropieza y cae de espaldas, para lo que el lobo arremete contra el buscando su yugular para matarlo lo más pronto posible.

-¡espera!- se escucha.

De repente de la grita en el hielo surge un gigantesco tentáculo el cual apresa al lobo de pelaje azul y lo empieza a arrastrar hasta el agua, el lobo intenta aferrarse con sus garras contra el hielo, cosa que de poco le sirve más que para darle un poco más de tiempo antes de que de entre las sombras apareciera un segundo lobo pero este tenía el pelaje blanco como la misma nieve, solo tenía algunos mechones azul cielo a lo largo de su lomo y su cola. El lobo corre en dirección a lobo que se encontraba atrapado entre los tentáculos, pero en lugar de intentar hacer algo para ayudar a escapar al lobo azul esta da un largo brinco y entra al agua de golpe, provocando una fuerte salpicadura. El agua empieza a agitarse con fuerza y violencia mientras el lobo azul seguía intentando aferrarse con fuerza contra el hielo para no caer el agua. Es entonces que de repente los tentáculos lo sueltan, el lobo azul inmediatamente se levanta, pero en eso este resbala del hielo y cae de boca, pues se le presentaba un poco de dificultad el mantenerse de piel sobre el hielo mojado. Este intenta pararse pero sus patas no dejaban de patinar por lo que no paraba de tropezar.

De entre el agua surge una inmensa criatura de tentáculos muy semejante a un calamar combinado con un lagarto, poseyendo barios tentáculos a lo largo de su lomo y cola, y una cabeza superior semejante a la de un dragón, la bestia sale completamente por el agujero, el lobo se pone en sus cuatro patas con un inicio un tanto torpe, pero logra ponerse en pose de defensa listo para atacar a la gigantesca bestia, la bestia sale completamente y se desploma fuertemente a un lado del lobo azul, agrietando un poco el hielo que se encontraba por debajo de ella. El lobo observa a la bestia y nota que esta se encontraba agonizante y con una prominente herida detrás de la nuca.

De entre el agua helada sale una temblorosa loba blanca la cual se dirige lentamente y dando uno que otro estornudo, se encamina hasta la cabeza de la bestia, mirándola con algo de inexpresividad, el lobo azul mira a la loba blanca con algo de intriga y confusión, de repente la loba blanca arremete contra el rostro de la bestia de tentáculos arrancándole la cabeza de un solo mordisco, el cuerpo de la bestia se retuerce unos instantes antes de finalmente dejar de moverse.

-mete las garras, usa tus almohadillas- le dice la loba al lobo azul es entonces que comienza a encogerse y lentamente esta toma la forma de una unicornio blanca (con un ligero tono azulado) y crines azules de mechones blancas, la yegua suspira y se recuesta en el suelo- así no resbalaras con el hielo-

-¿estás bien?- pregunta el lobo azul mientras se transformaba en un unicornio azul.

-si… solo quiero descansar un poco- suspira la yegua mientras enfocaba su mirada contra el cielo, viendo la ligera nevada caer sobre ella, es entonces que esta empieza a hacer angelitos de nieve en el suelo.

-¿es enserio? Por poco te come este monstruo y tú te pones a jugar en la nieve-

-jeje Night Light, creo que en realidad eras tú el que casi era devorado- murmura la yegua con una risita juguetona mientras se estiraba en el hielo- yo solo me di un chapuzón y le rompí el cuello a un juvi del ártico-

-¿y no tienes frío siquiera?-

-nop, jeje, de echo a mí no me afecta mucho el frio hermanito, dicen que tengo la sangre muy caliente-

-aun así Ara…. Me parece demasiado imprudente de tu parte, se ve que esta agua esta demasiado helada.

-por favor Night Light, deja de ser aguafiestas- murmura la yegua mientras se levanta de la nieve, y empieza a sacudirse como un perro, mojando al unicornio azul, luego esta commienza a dar vueltas a su cuello para destensarlo un poco- además, el imprudente eres tú, por atacar al oso-

-estaba herido, se nos dijo que debemos comer animales heridos y enfermos para mantener el equilibrio-

-estaba huyendo ¿no te diste cuenta? Ese pobre osito estaba huyendo de… esta cosa- murmura esta mientras le daba una patada a la criatura muerta a un lado de ella.

-odio el pescado, lo bueno es que a mi esposo le encanta- murmura esta mientras se transformaba en loba y con sus mandíbulas se aferraba a la criatura- no se debe desperdiciar una potencial comida- piensa esta mientras arrastraba el gigantesco animal.

-¿no es demasiado pesado para ti?- murmura Night Light mientras también se transformaba en lobo y seguía a la loba, la cual parecía que para ella aquel monstruoso monstruo no pesara nada.

-¿quieres que te ayude?- piensa el lobo comunicándose con su mente con la loba.

-jeje, no hace falta hermanito, guarda energías para cuando estemos en la pata de la araña, hay si necesitare toda tu ayuda para cargar a esta cosa-

-¿segura que quieres cargarlo todo el camino hasta la colina?-

-bueno, si quieres ayudarme- piensa la loba mientras suelta al calamar, el lobo azul se acerca a la bestia y en eso cuando intenta tirar de él, se ve forzado a usar todas sus fuerzas para arrastrarlo apenas medio metro.

-ya me ayudaste mucho, vamos, tenemos que llegar a la pata antes de que llegue el amanecer y el sol eche a perder a mi presa-

-si lo que digas- piensa el lobo azul con pocos ánimos.

-mmmm, ¡ya se! Puedes vigilar si quieres que no lleguen carroñeros que intenten arrancarle un trozo a esta cosa, odio llegar a casa y presentar una presa mordisqueada, como para que digan que yo me la iba comiendo en el camino, sé que abecés yo hago eso, pero si es molesto cuando no soy yo-

-sí, lo que digas- piensa Night mientras seguía a la loba.

No muy lejos de donde ellos se encontraban, se podía divisar una inmensa montaña invertida a la cual ellos se dirigían, pese a la presencia de una tormenta de nieve que cubría esa zona. Mientras la loba arrastraba semejante presa, aun así el lobo azul oscuro se llegó a quedar atrás, con la mirada baja apenas y si seguía a su compañera.

-Vamos Night Light, no te quedes atrás-

Ambos lobos recorren un largo camino, aun arrastrando esa bestia muerta entre los dientes, pasando por praderas, una pequeña extensión del bosque y tras una colina se encontraba aquella montaña invertida, empezando justamente en el centro del cráter.

-¿segura que podemos cargar esa cosa hasta arriba?- murmura Night light con inexpresividad al ver el largo camino que debía recorrer.

-je, claro que sí, usaremos nuestra magia para evitar esa cosa- responde Ara con una sonrisa.

-pero... ¿Por qué no lo hiciste desde el principio?- pregunta Night Light un poco intrigado.

-quería aprovechar el largo sendero de nieve para que se congelara un poco, sin mencionar que nuestra magia produce una frecuencia de calor un poco leve, cosa que no sería problema de no ser que es un largo camino y la comida podría echarse a perder antes de que lleguemos siquiera, si mis cálculos no me fallan, la comida aun permanecerá fresca cuando lleguemos- explica la poni mientras transformaba sus patas en aquellas patas de lobo y da un largo brinco llegando hasta un barranco.

-Night, esto será muy duro, aquí si necesitare que me ayudes- dice Ara- ayúdame a sostener esta cosa, no puede chocar contra la coraza ni mucho menos dejarlo caer ¿entiendes?-

-si, si, si, no es la primera vez que te acompaño a cazar-

-pero es la primera vez que cargamos un pulpo de 5 metros de largo cojeado hasta la cima, entiende, esta cristalizado por los jugos que posee en su cuerpo, si recibe un golpe muy fuerte se destrozara igual que un cristal- le explica Ara muy insistente.

-okei…. Sabes demasiado de traslado de carne ¿no crees?-

-¿Por qué crees que no se les permite a novatos bajar sin supervisión? Si no sabes cómo cargar un calamar de 12 metros hasta la cima, no podrás subir ni siquiera un par de conejos … eso me recuerda ¿Dónde están las liebres que cazamos antes de encontrar este pulpo?-

-Aquí esta…- suspira Night mientras le muestra una bolsa con tres conejos muertos-

-muy bien, tienen un par de horas, pero estoy segura que con el frio de la montaña se mantendrán bien- dice Ara mientras mira a los conejos- muy bien, uno será para mí, otro para ti y el tercero creo que se lo regalaremos a "13"-

-si lo que digas- murmura Night de mala gana.

-muy bien, esta parte de la montaña es muy difícil lo mejor será que solo tus patas estén transformadas, así podrás sujetarte contra las la coraza sin problemas, si te transformas será mucho peso y podrías caer con facilidad – piensa Ara mientras empieza a escalar la montaña, pero aun así su hermano fue capaz de escucharla perfectamente, dado a que pensó en voz alta.

-siempre tiene que ser así, me repite lo mismo cada vez que bajamos- piensa Night mientras mira la cima de la colina con algo de intimidación, este hace brillar su cuerno creando un manto mágico que cubre a la bestia de tentáculos, ya una vez en el aire, Ara crea un segundo manto con su magia y así entre ambos cargan aquella bestia colosal por la sima de la montaña, pasando por aquel largo trayecto, escalando una montaña que aparentemente no tendría fin.

Tras un largo trayecto, los dos ponis paran en lo que vendría siendo poco más de la mitad del camino para poder descansar un poco.

- 5 minutos más y volveremos a subir- dice Ara.

-¿Por qué tan poco tiempo? Aún falta un largo trayecto y esta cosa esta muy pesada-

-no quiero perderme otra vez del cumpleaños de mi hijo- murmura Ara mientras estira la espalda, para lo que Blu se le queda mirando un poco confundido- jeje, espero que no haiga pasado mucho tiempo-

-¿Por qué lo dices? Solo pasamos como 10 horas en ese mundo-

- haber…. Si mas no recuerdo, esta es la tierra 423 del sector, el tiempo pasa tres veces más lento que aquí, mmmm si mis cálculos ni me fallan, ya pasaron como dos días desde que partimos, mi niño y mi esposo deben extrañarme-

-los tiempos de cada mundo… es muy complicado para mí eso ¿tú sabes cuál es la frecuencia temporal de cada mundo?-

-mmmm solo de los 8 a lo que podemos cruzar, la verdad hay cientos quizás miles de dimensiones en este sector, y eso que hablamos solo de un pequeño punto en todo el macrocosmos, y a lo que tengo entendido cada una camina a diferente frecuencia, es muy complicado, lo sé, pero esto es algo que se tiene que saber, sobre todo si vas a bajar a diferentes mundos como yo lo hago jeje, una vez estuve tres días en la tierra 289 y cuando regrese mi bebe ya sabía caminar, cuando lo deje solo gateaba, (suspiro) desde entonces ya no regreso a ese mundo, ni a ningún otro donde el tiempo pase tan lento-

-si…. Y por qué no vas a aquel mundo donde la velocidad de tiempo es un poco mayor que a al nuestra, un día hay solo serían algunas horas en el otro-

-¿la tierra 369? El puente da directo con el bosque negro, solo casaríamos arañas y serpientes venenosas, entre otras criaturas que son incluso peligrosas para nosotros, sé que hay más extensiones de tierra con mayor variedad de criaturas que podríamos cazar, pero están muy lejos, el tiempo no se sentiría en casa, pero si en ese sitio y no pienso pasar más de una semana en un solo lugar solo por buscar un par de liebres- dice Ara- sin mencionar que los ponis de esa tierra odian a los que son como nosotros, sería muy peligroso, sin mencionar que podríamos exponernos, y esa es la regla número uno para los que bajan a estas tierras-

-si… no tenías que recordármelo- piensa Night con bastante tristeza.

Finalmente tras un largo trayecto, Night y Ara llega a la cima, entrando en aquella habitación de las 8 puertas.

-espérame aquí, iré a ver si consigo que alguien nos ayude con este pulpo- dice Ara mientras sale corriendo rápidamente.

Mientras tanto Night simplemente se sienta en el suelo, buscando con la mirada una puerta en específico, es entonces que esta presta su atención hacia un túnel que a simple vista no tendría nada de especial, pero para él lo significaba todo, siendo este el único recordatorio de su antigua vida.

Ara llega al poco tiempo, encontrándose con un distraído Night Light quien no dejaba de mirar hacia aquel túnel de viento, dos lobos entran y toman a la gigantesca bestia, mientras Ara se acerca a su hermano.

-Night… es momento de ir a casa- dice Ara mientras lo toma por el hombro.

-si… claro- murmura Night Light mientras sigue a su hermana, aun con las liebres en aquella alforja que tenía en su lomo.

Night Light y Ara se dirigían al castillo, pasando por la plaza central, junto a varios lobos y ponis, ya estando a punto de llegar a la entrada del castillo de entre la multitud aparece un pequeño potrillo blanco azulado con crines rojas y amarilla, el cual de un brinco salta hasta los cascos de Ara, quien inmediatamente lo abraza. -¡cariño! ¡Te extrañe mucho!- dice Ara con ternura mientras le daba de besitos.

-¡yo también mami!- exclama el potrillo con alegría.

-bueno aún tiene 4 años- dice Night Light de forma burlona.

-jeje, si- murmura Ara mientras le daba de besitos a su hijo.

-¡mami! ¡Mami!- dice el potrillo.

-¿sí? ¿Qué pasa mi vida?- en eso el potrillo al notar la multitud se acerca al oído de su madre y empieza a susurrarle, es entonces que una sonrisa se marca en ella mientras sus ojos se abrían completamente- ¡Night! ¡Ya nació!-

-¿Qué dices?- murmura el unicornio azul con algo de intriga.

Night y Ara corren rápidamente hasta el castillo, pasando justo a un lado de dos gigantescos lobos negros que resguardaban, y esos no interfirieron, ni siquiera se inmutaron ante la presencia de ellos, más que por uno que apenas y si rodo los ojos, más siguió en su misma postura. Abriéndose paso pos los pasillos, finalmente llegan hasta una enorme habitación, en la cual se podían divisar a varios alicornios reunidos (todos hijos del "Herrero") y algunos guardias y sirvientes del castillo.

Ara sin siquiera tener la decencia de pedir permiso se abre paso entre los ponis, y Night Light la sigue por atrás, entrando finalmente a la habitación. En el centro de la habitación se encontraban "13" y Shining recostados juntos, y entre los cascos de "13" se encontraba envuelto entre unas sábanas un pequeño bebe de alicornio, color café claro de crines café oscuro con mechones azul cielo.

Ara da un alarido de ternura y corre a ver más de cerca al potrillo con gran emoción, mientras Night Light se mantenía inmóvil, completamente paralizado mirando con los ojos bien abiertos al pequeño bebé.

-Night… ¿no vendrás a saludar a tu nuevo hermanito?- le pregunta Shining.

Fuera de la habitación se encontraba un unicornio negro de crines rosadas y ojos rojos observando junto al resto de guardias y sirvientes la escena, mirando al unicornio azul con bastante inexpresividad, luego de un rato este se da la media vuelta y se aleja de la escena, perdiéndose en la oscuridad solitaria del pasillo.