Hola espero les guste esta historia, se que va un poco lenta pero créanme se pondrá intensa poco a poco así como le entra el agua al coco. Bleach y sus personajes no me pertenecen sino al gran Tite sama, pero esta historia sí. ;)

Capítulo III

Rock Team.

Orihime no era de esas chicas que la dejaran salir fácilmente, sus padres eran del tipo sobrepotrectores, ellos sabían que era una chica muy linda y Su que voluptuoso cuerpo no pasaba desapercibido para los chicos; Su madre sabía lo vulnerable que podía ser al cargarse semejante cuerpo, Ya que ella había sufrido algún tipo de acoso en su juventud por las misma razón y es que la chica tenía de donde heredar aquellas curvas. A razón de eso sus encuentros con Ichigo habían sido muy escasos y fugaces, digamos que… era cerca de una relación ficticia ya que era casi nula su interacción.

-Hime chan tendremos que salir de viaje de imprevisto, un asunto de negocios con tu padre- le comentaba su madre con un guiño a su hija, le emocionaba a la mujer el hecho de viajar ya que para ella eso significaba que iría todo el fin de semana de compras en otra ciudad y no cualquier ciudad si no en la gran ciudad de Tokio que tanto le encantaba. - Oka san yo... Tengo mucha tarea que terminar y hay un proyecto que debo entregar el lunes, si voy con ustedes no podré entregarlo a tiempo - comentaba Orihime pues ya era viernes y a pesar de tener tarea no quería irse de Karakura ni siquiera por un par de Horas. -Bien Hime le diré a tu padre que haremos al respecto. Por qué mañana a primera hora salimos - su madre le decía mientras tomaba su barbilla de modo pensativo, acto el cuál adoptó Orihime pensando en quien podía quedarse con ella el fin de semana -Lo tengo Oka san y ¿si le decimos a la tía Yoruichi San?-con una expresión de esperanza sugirió la chica - Hai Hai Hai le llamaré en un instante - Orihime sólo pudo cruzar los dedos para que su tía aceptara. Aquélla era una mujer joven de unos 24 años que estudiaba Astrofísica, a pesar de ser la hermana menor de su madre ella y Orihime eran muy cercanas.

Eran las cinco de la mañana del sábado y Gin el padre de Orihime subía el equipaje en el auto – Rangiku... Ya está todo listo - Decía en voz alta mientras su esposa revisaba que todo estuviera en orden. -Yos hermanita te encargo a mi princesa- Le decía a Yoruichi con un tono alegre - hasta pronto Hime chan termina tu trabajo - mientras se despedía de su pequeña y le despeinada su no muy acomodada cabellera ya que aún se encobraba un poco adormitada; Yoruichi por su parte parecía muy despierta y es que desde el momento que aceptó cuidar de su sobrina su hermana le había ordenado que debía quedarse en casa desde ese mismo instante ya que saldrían muy temprano por la mañana - Ya váyanse y que se diviertan en su luna de miel - les decía a modo de broma. La madre de Orihime solo sonrió de modo picaron mientras miraba a su esposo - nos estamos viendo y sólo porque es un proyecto de fin de semestre te estoy dejando bajo el cuidado de tu tía, Orihime; de lo contrario jamás te dejaría con ella - respondía el padre de la chica a modo de venganza por aquel comentario imprudente. - Adiós Oka san, Otou san - se despidió la chica mientras frotaba sus ojos pues el sueño aún persistía ,los cuales volvió a cerrar una vez que sus padres se habían marchado pues el sol aún no salía, regresó a su habitación y durmió un par de horas más.

Al despertar el desayuno estaba servido era un par de huevos estrellados con unas tiras de tocineta y un vaso de jugo de naranja, la tía Yoruichi se había adelantado ya que de lo contrario sufriría algún problema estomacal con los guisos de su sobrina – Ohayou Yoruichi san - la llamaba así ya que a su tía le molestaba que le llamara de manera más formal- huele delicioso, demo… no te debiste molestar yo pude haber preparado algo por las dos- dijo la chica a modo de agradecimiento.– no te preocupes Orihime, sabes que es un placer cocinar para ti- decía la tía mientras le caía una gota de sudor frío por la nuca. Desayunaron en la sala viendo la televisión, se divertían y bromeaban sobre algunas cosas que pasaban por la T.V. Al terminar de desayunar Orihime subió rápidamente a su habitación y se dispuso a terminar su proyecto, realmente no es que no fuera a acabarlo antes de tiempo, sino que la razón de no ir a Tokio con sus padres era porque ese día habría un festival de bandas de rock locales para darse a conocer y para ella era la oportunidad perfecta de poderse encontrar con el chico que andaba ya que se realizaría en el parque que quedaba cerca de la escuela.

-Yoruichi san he terminado con mis tareas. Etto…hoy por la tarde habrá un festival muy cerca del colegio ¿me podrías dejar ir un rato?- preguntó un poco tímida la chica. Yoruichi solo la miro alzando una ceja – Así que es por eso que no quisiste acompañar a tus padres, dime Orihime ¿con que clase de chico sales?- y no es que su tía fuera adivina o alguna clase de bruja que pudiera predecir el futuro o leer los pensamientos, simplemente que conocía muy bien a Orihime y por experiencia sabía lo que el amor y las hormonas pueden generar en las personas.

- Etto... yo… - alcanzo a decir mientras jugaba con sus dedos – JAJAJAJAJA mira tu cara Orihime, no es que el mundo se fuera a acabar por admitirlo, pero en verdad quiero saber de quién se trata, ¿es guapo? ¿Es alto? – preguntaba de lo mas tramada su tía. - ¿Cómo te has dado cuenta? – preguntó la chica; su tía le comentó las burradas que uno comete cuando está enamorado y las excusas que ella ponía para verse con su chico cuando más joven, Orihime le contó sobre ichigo, cómo fue que se dio cuenta que sentía algo por él y el cómo se hicieron novios y lo poco que se han visto - ¿no lo has besado y ya llevan un mes? O por dios Orihime solo llévalo a un lugar oscuro y hazlo tuyo – Tatsuki ya le había dado el mismo consejo pero para ser verdad la chica era muy tímida cuando se encontraba frente a él – Yoruichi San entonces ¿si me dejas salir por la tarde? – Emocionada preguntó - Claro Orihime ve y diviértete - y a pesar de que no haber hecho ni una cita previamente ella tenía la intuición de verlo en aquel lugar. Se apresuró llamo a Rukia y a Tatsuki para quedar.

Y así fue que llegó la tarde, para ser exactos las 7:00 pm. Se encontraron las tres chicas. En aquel parque había una gran multitud de personas en su mayoría chicos del colegio y de otras escuelas aledañas. Orihime llevaba una falda circular negra una blusa blanca con rayas gruesas negras y mangas que le cubrían hasta los codos, unas medias de encaje del mismo color y un par de flats negros con un tacón no muy pronunciado, su cabello suelto y solo llevaba el delineado en el parpado superior y un poco de brillo labial, Tatsuki por su parte llevaba unos jeans color negro con una camisa a cuadros de mangas que le cubrían los codos y un par de zapatos deportivos en rojo y negro con el cabello despeinado estilo punk, Rukia llevaba unos jeans color mezclilla claro, una blusa blanca con el dibujo de una calavera de azúcar muy colorida y un poco holgada que le dejaba al descubierto una parte de su hombro derecho así como de unos botines negros con estoperoles dorados de tacón pequeño su cabello suelto y acomodado como de costumbre. Se dispusieron a acercarse a la multitud, muchos chicos saltaba y cantaban al ritmo de la música, algunos incluso clandestinamente habían bebido alcohol, pero a las chicas parecía no sorprenderles; sabían que algunos chicos solían destramparse en ocasiones como esa. Ellas disfrutaban de la música mientras miraban el espectáculo comían takoyaki y bebían alguna clase de té frío. – Kuchiki San ¿Abarai kun? ¿El no vendrá? – preguntó repentinamente Orihime

– ¿huh? mmm si… supongo – respondió la chica y es que Rukia no había quedado con el ese día – aunque déjame decirte Inoue no creo que venga solo, lo más probable es que venga con los chicos; ya sabes eso incluye al pelopincho de Ichigo – mientras continuaba bebiendo de su te – Pues eso creo que significa que no morirá; al menos no pronto – dijo Tatsuki mientras señalaba a un chico de cabello rojo y brazos tatuados, acompañado de Ishida e Ichigo. Renji llevaba una camisa de color negro de botones y manga corta , un par de deportivos tipo converse del mismo color y una banda negra le cubría parte de su frente mientras su cabello lo llevaba trenzado ya que lo mantenía largo (no se sabe como lo admitieron en el colegio con esa apariencia) Ishida llevaba un pantalón de color kaki con una camisa de color azul oscuro y un par de zapatos café oscuro de cuero, por el contrario ichigo llevaba unos jeans de mezclilla color negro, una playera de color verde militar y unas zapatillas skate DC. Color negro y blanco. Los tres chicos lucían muy bien. – Hey Renji – alzando la mano le llamo Rukia- por aquí vengan – seguía haciendo señales para que le vieran – Yoo Rukia, no esperaba verte por acá el día de hoy- respondía el chico mientras se acercaba hacia ella, Rukia cruzo los brazos y le recriminó que él no quería verla ese día, Renji trató de convencerla de que no se lo esperaba pero que le alegraba habérsela encontrado. Los chicos lo siguieron y se pararon a un costado de las chicas Renji logró convencer a su chica y la abrazó por detrás mientras veían la actuación de la banda de chicos que se encontraban en el escenario Ishida se colocó a un lado de Tatsuki pues no le quedaba otra opción y tampoco era que le desagradara su compañía, ichigo por su parte se paró a un lado de Orihime metiendo sus manos dentro de sus bolsillos – Hola Inoue, ¿ya tienen rato por acá?- preguntaba el chico mientras veía a la chica de reojo – mmm no kurosaki kun solamente ya vimos una banda tocar - Respondía nerviosamente la chica, pero sin poder mirarlo y es que él le causaba gran nerviosismo – Ya veo – respondió él mientras miraba el escenario en el cual la siguiente banda se acomodaba - Hey Chicos es el turno de la banda de Chad – dijo Renji alertando al par de muchachos .Ishida e ichigo le miraron y sonrieron ya que habían esperado tanto para poder ver a su amigo en acción. La banda empezó a sonar y los tres muchachos empezaron a aclamarlo y darle ánimos, la presentación fue espectacular, su música hizo vibrar a la multitud de jóvenes que se encontraban en el lugar, todos disfrutaban y se divertían con el show. Ya pasado el tiempo Sado se unió como espectador junto a sus amigos ya que las bandas seguían subiendo al escenario. Rukia y Renji decidieron que querían estar un momento a solas. Orihime empezó a sentirse más nerviosa que al principio pues ese par eran los que hacían que no todo pareciera de lo más normal – Bien Tatsuki chan creo que ya debo ir a casa ya son más de las 10:30 pm la tía Yoruichi se enojará conmigo - Orihime le dijo a su amiga para poder irse juntas a sus hogares - bien Orihime yo aun no me voy – y es que se estaba divirtiendo con la compañía de sado e Ishida – déjame acompañarte – Ichigo se ofreció – mmm no te preocupes Kurosaki kun – respondía muy apenada - no es molestia, pero aun así no puedo dejarte ir sola ya es muy tarde - Orihime acepto su invitación con gran timidez y emprendieron su camino hacia casa de la chica, el camino fue de silencio pero no era de esos silencios incómodos, ambos disfrutaban caminar uno al lado del otro . Un par de casas antes de llegar a la de la chica Ichigo se detuvo abruptamente; en aquel lugar había un auto viejo y una gran roca a un costado de este en la cual el optó por sentarse – ¿qué sucede Kurosaki kun?-preguntó sorprendida por la acción del muchacho. El solo movió la cabeza a modo de negación – Inoue aun no hemos podido conversar, no sé cuáles son tus intereses que tipo de música te gusta, que edad tienes y porque es que estamos aquí- respondió el chico mientras permanecía sentado en la roca. Orihime miró hacia su casa y vio que su tía la miraba desde la ventana de su habitación. Su tía la miro y asintió con la cabeza como diciendo: adelante puedes quedarte un rato mas , Orihime se sentó en el cofre del carro y empezó a conversar con el chico de cabello naranja – Bien kurosaki kun, tengo 15 años, me gusta, el k-pop, un poco de reggae y el pop rock igual un poco de rock clásico, y me gusta mucho comer donuts y tostadas con miel y wasabi…- la chica empezó a contarle cómo es ella, lo que le gusta y su relación con sus padres, Ichigo por su parte escuchaba y en algunos gustos que coincidía con ella hacía comentarios, intercambiaron nombre de algunos grupos musicales y de películas. Orihime supo que ichigo tenía diecisiete años y que le gustaba mucho el chocolate. Los minutos pasaron y Yoruichi se acercó a ellos – chicos ya son las 00:00 horas, tienen 5 minutos para despedirse – mientras miraba su reloj, después escaneó al novio de su sobrina lo más rápido que pudo - Hai Yoruichi san- Respondió Orihime mientras su tía regresaba a la casa de su sobrina –Bien Inoue - ichigo se puso de pie – Hai kurosaki kun espero poder verte pronto - mientras se bajaba de la parte delantera del coche y quedaba parada frente al chico, ella le había mencionado que sus padres la matarían si se enteran que anda con algún muchacho – Inoue ¿puedo abrazarte?- sorprendida la chica alzo la mirada y vio un par de ojos cafés que la miraban en busca de repuesta ella sintió sus mejías arder, solo pudo asentir con la cabeza. Ichigo la tomó por la cintura y delicadamente la rodeo con sus largos y bien torneados brazos; lentamente sus cuerpos se fueron acercando, Orihime posó su rostro en el pecho del muchacho; su aroma era muy claro para ella un olor a fresa y sándalo quería que su olfato se impregnara de su perfume. Ichigo acercó su rostro al cuello de la chica ella olía a vainilla y chocolate su aroma era dulce, él se preguntaba si así sabrían sus labios. Repentinamente el tomó el rostro de la chica y lo dirigió hacia la de el. Él quería verla a los ojos, Orihime solo descendía su mirada era casi imposible mantenerla pues su rubor solo empeoraba -¿Por qué bajas la mirada? preguntó el chico un poco desesperado – no bajes la mirada, que no le debes a nadie – le dijo de modo suave mientras seguía mirándola cara a cara - ¿puedo darte un beso? - Orihime abrió los ojos como platos; pero Ichigo no esperó su respuesta y lentamente acercó sus labios con los de ella, Orihime le correspondió al principio el beso era algo tímido un mero roce de sus labios podía sentir su aliento y ambos probar su respiración, el sabor era dulce; Ichigo se preguntaba si podía sentirla más cerca. Poco a poco el beso se fue volviendo un poco más sensual Orihime se dejó llevar y comenzó a besarle con la intensidad que el chico deseaba, ella quiso recorrer cada milímetro de su boca, explorarla por completo empaparse del sabor a fresa tan presente para ella en sus labios de él, rozando sus lenguas delicadamente, disfrutándose tanto que parecía que el tiempo se detenía; era como tocar el cielo, ambos disfrutaban del sabor de cada uno sabían tan bien. Se separaron hasta que ya no les quedó aire y Orihime solamente volvió a bajar la mirada Ichigo siguió tomándola de las mejías y la observaba – Kurosaki kun debo retirarme – decía muy apenada la chica sus mejías lucían de un tono rosa cálido – no me digas Kurosaki, llámame Ichigo a partir de hoy – el chico insistió en mirarle a los ojos, ella fugazmente le miró – Hai ichigo kun- dándole un tierno beso para después marcharse. Ella se dio la media vuelta y se retiró a su hogar mientras él la observaba entrar. – ¿Cómo te fue?-le preguntó su tía con los brazos cruzados mientras la chica se quitaba los zapatos para poder entrar – bien Yoruichi san – esa noche Orihime no dejó de pensar en aquel beso y conciliar el sueño le fue casi imposible.

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