El despertar del demonio.

Capítulo 17. El descanso de Celestia.

Era de madrugada en Canterlot, pese a que aún faltaban un poco más para que el amanecer tuviese que abrirse paso, la princesa Celestia, quien realmente lleva bastante tiempo despierta desde antes, no lograba conciliar el sueño como tal, durmiendo muy poco y despertando repetidas veces conforme avanzaba la noche.

Celestia ya no podía resistirlo más, por lo que mira a su lado, notando a Discord aún dormido. La princesa intenta levantarse, pero nota que por su cintura Discord la tenía abrasada. Luego de dar un suspiro, con mucho cuidado y sigilo retira la pata de águila de su esposo, teniendo cuidado de no despertarlo, pues no era tanto por no querer interrumpir su letargo, sino más bien para que el no interfiriese con lo que tenía en mente. Le cuesta un poco de trabajo, dado a lo escurridizo que era Discord para volver a aferrarse a ella, pero finalmente logra separarse de él. Celestia se sienta en la cama, donde se detiene por unos instantes al toparse con los muñones de sus piernas mutiladas. La princesa del sol se detiene por unos instantes y coloca su casco sobre los muñones para palmar estos mismos. La sensibilidad que ella tenía sobre los muñones era nula, pero podía sentir aquella piel abultada y arrugada con sus cascos. La imagen por sí sola, era desalentadora para Celestia, recordándole su fragilidad, su vulnerabilidad y todo lo que ha perdido, no tenía más sus piernas traseras, y esto género en ella un fuerte trauma del cual aún no ha logrado recuperarse del todo, Celestia cierra los ojos por unos instantes, respirando indo, intentando recobrar su valor por dentro, luego de esto al poco tiempo abre los ojos con una mirada más decidida y es entonces que con la misma cautela comienza a amarrar los arneses de sus prótesis. En momentos Celestia no lograba evitar soltar un leve sonido al mover los arneses y las correas al golpearse, sobre todo al ajustarlos contras sus entrepiernas. No podía hacer nada para evitarlo, incluso u ligero movimiento de ella provocaba que los resortes del colchón soltaran un tenue rechinido, cosa que le molestaba bastante pese a no ser realmente muy ruidosos, apenas y si emitía alguna respiración, con tal de minimizar el ruido, pues no quería ser descubierta tan pronto por su esposo. Mientras esta mordía sus labios con fuerza, logra finalmente amarrar las correas como es debido, para ya levantarse de la cama y salir de la habitación cuanto antes, sin embargo hay algo que ella no había notado, sujeto al dedo meñique de Discord, una cuerda delgada que este mismo ató a su dedo y cuyo otro extremo estaba atado en la cola de Celestia, este lo despertó tan pronto como Celestia dio sus primeros pasos fuera de la cama.

-¿ya vas a levantar el sol?- bosteza el amo del caos mientras se estiraba. Celestia se queda paralizada por unos instantes preguntándose en su mente que era lo que lo había despertado, cuando en eso esta nota la cuerdita atada a su cola, Celestia mira a Discord con indignación y de un tirón con su magia se quita esa cuerdita. Mientras tanto el draconequus estaba solamente estirando su espalda, dando un fuerte tronido -aj, creo que dormí chueco- murmura mientras con su cuerpo formaba un numero 8 con tal de así volver a tronar su espalda y descansar mejor, un fuerte tronido suena, y Discord se tiende en la cama muy aliviado.

-Aja. Quizás no deberías dormir tan pegado a mí- murmura Celestia con inexpresividad mientras avanzaba hasta su espejo, toma un cepillo y comienza a cepillarse el cabello, no tanto porque le interesase mantener su crin libre de nudos, sino para ganar un poco de tiempo y que Discord se fuera a ver a Tara o alguna otra cosa con tal de que la dejase sola para poder escabullirse a la biblioteca y seguir investigando. Anoche Discord la interrumpió cuando estaba a la mitad de una lectura sobre paredes de espacio tiempo, parte de las teorías e investigaciones de Star Swirl. De no ser porque Discord usó a su hija como excusa para levantarla de esa silla, quizás habría pasado toda la noche leyendo. Ante este tipo de chantajes Celestia no podía hacer mucho, puesto a que era verdad que desde que despertó es poco el tiempo que pasa con su marido y en especial con su hija.

-Mmm ¿o el reloj está atrasado o nos levantamos muy temprano hoy?- murmura Discord un tanto pensativo mientras revisaba un reloj cucú que flotaba por la habitación.

-tenía ganas de ir al baño Discord- murmura Celestia irritada.

-¿y por qué no simplemente fuiste al baño?- responde Discord con una sonrisa mientras señalaba con el dedo el cepillo que Celestia sostenía, para lo que esta última no supo cómo responderle- recuerda que llegamos a un convenio de que no te encerrarías en la biblioteca hasta después del desayuno, que te darías un descanso para pasar tiempo con Tara y que dejarías los libros a las 8:00, ¡es más! ¡Aquí lo tengo por escrito!- exclama este mientras hace aparecer un pergamino de la nada donde venía su firma hasta el fondo.

-nunca debí firmar ese pedazo de papel- murmura Celestia fastidiada.

-jeje, así que tienes ahora dos opciones, o regresas a la cama con migo o pasas tiempo con Tara, de lo contrario serás sancionada con una semana entera de tiempo en familia –

-¿¡Cuando estipulamos eso!?-

-Cuando firmaste el contrato. Ejem, lee las letras pequeñas cariño- dice Discord mientras le muestra el documento y se lo señala con una lupa- así que ¿quieres quedarte conmigo o con Tara?-

-Iré con Tara- murmura Celestia casi de inmediato, cosa que dejo a Discord con la garra en alto sin dejarlo terminar de expresarse.

-je, muy bien- murmura Discord mientras le da un beso al pergamino que hizo firmar a Celestia , luego lo enrolla y levanta el pelaje de su cuello y lo guarda dentro como si este se tratase de un saco. Al poco tiempo Discord pasa por la habitación de Tara para ver cómo estaban las cosas, se asoma y ve a su hija aun durmiendo y Celestia estaba apenas a un lado de ella, justo como el esperaba.

-¿a qué horas es el desayuno?- pregunta Celestia con inexpresividad.

-dentro de un par de horas más- responde Discord con un tono de vos muy suave.

-¿qué?-

-shhhh no quieres despertar a Tara ¿o sí?-

-¿Por qué falta tanto?- murmura Celestia con un tono un tanto irritado.

-bueno no es mi culpa que tú hayas querido levantarte temprano ¿verdad?- dice Discord con un tono burlón, mientras tanto Celestia bufa del fastidio y rueda los ojos.

-¿Por qué ella sí puede leer?- se queja Celestia al encontrarse con que su hija estaba abrasando un libro, dejando en evidencia que la potrilla se desveló otra vez leyendo.

-porque ella no se mata al hacerlo, además, ella solo lee libros de cuentos…. Eso creo- murmura Discord mientras ojeaba el libro de su hija y no encuentra más que puntos entre las páginas- ¿Cómo le hace para leer esta cosa?-

-si se desveló otra vez, quizás no despierte a menos que le llegue el olor del desayuno- murmura Celestia.

-si estas aburrida puedes ir conmigo, jeje, estoy seguro que nos divertiremos mucho en dos horas-

-vete- murmura Celestia con un tono cortante.

-okei, regreso en dos horas- murmura Discord mientras se retira con una sonrisa bien marcada en su rostro, dejando finalmente sola a su esposa, quien da un suspiro al por fin verse relativamente libre.

Celestia mira a su hija dormir con bastante calma, y por unos instantes un sentimiento de paz y quietud se manifiesta en la cansada princesa del sol; sin embargo esto, por desgracia, no podría durarle mucho tiempo.

Pasa poco más de hora y media, y Discord regresa ya con el desayuno listo apenas unos minutos antes de la hora prevista. El no tarda en llegar a la habitación de su hija; pero, al buscar con la mirada a Celestia, la encuentra escribiendo un pergamino junto a un par de libros.

-¡Hey, eso es trampa!- exclama Discord mientras entraba en la habitación de súbito.

-¡Discord Shhhhhh!- reclama Celestia- Vas a despertar….-

-aj… ¿Mamá? ¿Papá? ¿Son ustedes?- murmura la potranca quien estaba despertando y lentamente se levanta de la cama mientras daba fuertes bostezos.

-eh…. Mmmmmmm-

-¡tu madre acaba de romper el tratado y deberá ser sancionada!- Exclama Discord.

-¡no es cierto! ¡DIJISTE QUE FUERA CON TARA Y ESO HICE!-

-¡¿Lo rompió?! ¿Eso es verdad papi?- pregunta Tara un poco ansiosa.

-¡No! ¡Yo estaba con Tara!-

-Aja, ¿y qué es esto? ¡Un libro sobre paradojas! Jejeje- dice Discord entre risitas- No sé ustedes, pero esto no es un libro de cuentos jejeje-

-Discord… solo estaba buscando algo-

-mami, tu sabes a qué acuerdo llegamos- murmura Tara- si rompiste las reglas, según el documento estipula que de castigo debes pasar toda la semana con nosotros-

-¡ese documento no tiene valor!-

-Fue dictado por mí y escrito por mi tía, la princesa Luna- murmura Tara.

-¡yo lo selle!- agrega Discord.

-al tener la firma de mi tía Luna, y la tuya también, eso significa que tiene tanto valor como los decretos que tu ordenas- murmura Tara con seriedad.

-¿eh? ¡Desde cuando ustedes dos me salieron tan políticamente correctos!-

-algunos de los libros que he leído son sobre política. ¿No recuerdan que les dije que eran libros aburridos? Pero aun así, es lo mejor que puedo leer en esta condición-

-¡no pueden tomárselo enserio!-

-oh si, muy enserio, tanto que si no cumples las normas te enviaremos al tártaro- dice Discord con severidad.

-¿en verdad?- pregunta Celestia impactada.

-no… jajaja- ríe Discord- PERO... pero esconderé todos los libros y manuscritos de la biblioteca si no cumples- explica este con un tono persuasivo.

-pero… aj… comprendo…. Debo cumplir... Pero una semana es demasiado…. Que sea un día….-

-lo dices como si fuera un martirio estar con nosotros- murmura Tara con tristeza.

Celestia se da cuenta de cómo hizo sentir a su hija.

- no es eso…. Hija, Discord, por favor… tienen que comprender-

-Somos tu familia- reclama Discord.

-aj, esto es muy importante-

-¿más que nosotros?- murmura Tara.

Celestia intenta pensar rápidamente en algo que la haga salir de la situación, pero no se le ocurre nada.

-está bien… ustedes ganan- murmura Celestia derrotada.

-okei Cariño, la comida esta lista, puedes ir a desayunar si quieres, en un momento bajaremos.

-sí…. como digan- murmura Celestia mientras sale de la habitación derrotada.

La princesa ya estaba por bajar por las escaleras, cuando en eso recuerda que antes tenía que tomar una pastilla antes de cada comida, para lo que regresa a su habitación y es entonces que empieza a escuchar algunas risitas. Al acercarse más, nota que provienen de la habitación de Tara, no le es necesario asomarse para saber que los que se carcajeaban eran Discord y su hija.

-¡siiiiii!- gritan los dos de alegría.

-¡Sí! ¡Vencimos a mamá en su propio juego!-

-¡y ni siquiera tuvimos que esperar! ¡Solo han pasado dos días desde que hicimos que firmara el documento!-

-¡te dije que era buena idea hacerla firmar eso!-

Al escuchar como su esposo y su hija se burlaban de ella, Celestia empieza a rechinar fuertemente los dientes. Aunque en realidad no era algo de verdad grave, para Celestia esto era señal de acto de guerra y no dejaría que las cosas se quedasen así.

Celestia llega a la mesa donde ya como era de costumbre encontraría a él príncipe Blueblood y a su hermana con su pequeño hijo sentado en su regazo.

-¿Qué pasa, hermana? Te vez muy…-

-¿tenías que redactar ese documento?- murmura Celestia entre dientes.

-em… bueno…. Yo…. Pero… ¿tan pronto rompiste las normas?-

-no quiero hablar de eso- bufa Celestia.

-¿poque tia Celestia está enojada?- le susurra el pequeño Gloss a su madre al oído, mostrándose un poco intimidado y temeroso por su actitud.

-tranquilo Cariño, tu sabes lo cascarrabias que es abecés- le comenta Luna con un tono suave provocando la risa del potrillo.

-¿Disculpa?- reclama Celestia.

- ten cariño, come esto mientras llega el desayuno- le dice Luna a su hijo mientras le entregaba un pedazo de pan.

-gracias mami- dice este con alegría.

-ejem- bufa Celestia.

-oh… bueno… no lo veas de ese lado… no es tan malo como piensas... mira…. Je, no sabes lo mucho que me ha servido pasar tiempo con mi pequeño, jeje, seguro que no te harán mal estos días de sanción ¿verdad Cariño?-

-jiji, si mami- ríe el potrillo puesto a que Luna empezó a hacerle cosquillas.

-aja, lo que digas….- responde Celestia con seriedad, es entonces que Luna nota las prominentes ojeras de su hermana.

-Cely... ¿otra vez no pudiste dormir?- pregunta esta con preocupación.

-aj pero que estupidez- se escucha, ambas yeguas voltean y ven a Blueblood con una postura bastante severa- no hacen más que perder el tiempo- comenta este desinteresadamente- con razón el consejo ya no se ha molestado en llamarlas-

-tampoco te han llamado a ti- murmura Luna con un tono burlón.

-no hacen más que perder el tiempo mientras Equestria se hunde- dice Blueblood irritado, estas palabras hicieron enojar a la princesa de la noche, quien estaba por levantarse de su silla para responderle como es debido, pero Celestia la detiene.

-Luna, creo que él tiene razón… -

-¡¿cómo puedes decir eso?!- reclama Luna indignada.

-mira... solo olvídalo quieres... no lo vale-

-como digas...- murmura Luna mientras se sentaba.

Celestia se queda sentada en su asiendo con la mirada baja, pensando en las palabras de Blueblood cuando eso recuerda algo – Mmm… Luna ¿tienes una copia de ese documento?-

-em… si… como documento oficial, tengo copias pero….-

-quiero que me prestes una por favor, requiero leer ese documento para estar al tanto de mis capacidades- explica Celestia con una sonrisa.

-em… si… claro…. Digo…. legalmente tienes derecho a poseer una copia si así lo deseas, te la daré después de desayunar.

-je, muchas gracias-

-hermana por favor, no veas esto como un castigo. No veas estar con tu familia como un martirio-

-no los veo así, Luna, es solo que…- murmura Celestia con seriedad y en eso se da cuenta de que Blueblood estaba aún presente, aunque no se veía muy interesado en la conversación, aun así Celestia sentía que no era correcto seguir hablando – olvídalo - suspira.

-¡hoy es será un gran día para desayunar una torre de Waffles y pastelillos!- exclama Discord mientras entraba junto con su hija y una torre de Waffles recién hechos, mientras que tras de ellos flotaba una jarra de chocolate caliente.

-aj, ¿Cuándo vendrán los cocineros? ¡Estoy harto de esta comida tan corriente!- se queja Blueblood.

-si no quieres no comas jejeje- ríe Discord con una alegría bien marcada. Era tal su alegría que en esta ocasión nada de lo que dijera el principito arrumaría sus planes, sobre todo tras todo lo que este tiene en mente.

De repente, entra apresuradamente Spike quien cargaba consigo algunos libros y pergaminos.

-¡Princesa estuve buscando en la biblioteca y creo que encontré…!- dice este pero en eso todos los documentos que este cargaba desaparecen- pero… ¿qué?-

Discord aparece frente a Spike con un traje de abogado y unas gafas oscuras.

-momento mi amigo, me temo que la acusada no está en su derecho de leer nada que no sean libros de cuentos infantiles, y si usted intenta para alterar mi orden, me temo que será recluido por una semana entera en el tártaro- dice Discord con un tono severo.

-¿qué? Pero… ¿Qué está pasando?- pregunta Spike algo confundido y un poco intimidado pos las palabras de Discord.

Ante esta acción Celestia se acerca a Luna y le susurra al oído- necesito esa copia cuanto antes-

-sí….- murmura Luna mientras se retira, mientras tanto Celestia procede a tomar algunos waffles y empezar a desayunar.


Durante el resto del día, Celestia se la pasó casi en todo momento con Discord y Tara, jugando a las escondidas por el castillo, saliendo a almorzar en los jardines de Canterlot, ayudando a acomodar su habitación, jugando con su hija en su habitación acolchonada, entre otras actividades que pasaron juntos; estando de un lado a otro por todo el castillo descansado solo para comer, y finalmente una cena en familia. Solo en momentos Celestia encontraría oportunidades para revisar más minuciosamente aquellos documentos que la tenían atada a esto que ella consideraba una pérdida total de tiempo. En sí, Discord no podía decirle nada por leer dicho documento, pues así como este era una sanción completamente legal, significaba que ella misma tenía derecho de informarse de su condición, lo que sí es que no podía darse el lujo de sentarse a leer este pergamino, pues parte de su castigo era pasar todo el día con su familia, por lo que solo en pequeños momentos, ya sea breves descansos, comidas e incluso para ir al baño era cuando ella aprovechaba para leer este documento. Finalmente, el día culmina con una ronda de cuentos que cada uno contó, dentro de una casa de campaña improvisada, hecha con sábanas y colchas. Se contaron variedad de historias, leyendas, y una que otra anécdota del pasado de Celestia y Discord. El único punto de esto era mantener interesados a los oyentes, por lo que la mayoría de las historias eran de comedia, y así se la pasaron por algunas horas hasta que finalmente Tara termino rendida, siendo arropada por sus padres y llevada a su cama donde se esperaría el día de mañana. Tras terminar, Discord y Celestia se dirigen a su respectiva habitación, igual de cansados, sin embargo Celestia aún tenía algo que hacer.

-¿Cómo te la pásate hoy, cariño?-

-¿y todavía lo preguntas?- murmura Celestia de mala gana.

-oh, cariño, ¿sigues molesta?-

-no- murmura esta con un tono severo.

-oh por favor….-

-adelántate, en un momento iré a la cama- murmura Celestia.

-em… bueno…. está bien- murmura Discord.

Celestia se encamina hasta la habitación de Spike, donde encontraría al joven dragón algo somnoliento pero aún despierto.

-¿princesa?-

-hola, Spike- murmura Celestia- lamentos no haberte atendido hoy, pero Discord…-

-Luna ya me explicó el asunto- interrumpe Spike.

-si… lo siento… sé que como a mí, no te gusta perder el tiempo – murmura Celestia con fastidio.

-em bueno... princesa… me tome la libertad de ir a la biblioteca y buscar un poco más, creo que por fin encontré algo… algo que quizás…. No estoy seguro, pero quizás esto sea lo que estamos buscando…. em…. de hecho creo que los tengo…-

-Spike… No….- lo detiene Celestia- aprecio mucho lo que haces por mí… pero me temo que no puedo revisar los documentos… Discord lo usará para sancionarme por un mes…. lo entiendes, ¿verdad?-

-lo entiendo…- murmura Spike con un poco de decepcionó, pues en verdad creyó encontrar algo, sin embargo necesitaba que Celestia lo revisase- bueno…. Hasta donde sé... Nada impide que yo siga investigando…. Si usted gusta… puedo continuar buscando por usted- dice Spike con una ligera sonrisa-

-muchas gracias- le dice Celestia con una sonrisa mientras le sacudía la cabeza en señal de aprecio -no te preocupes, todo esto terminara, más pronto de lo que crees…. pero antes necesito que me hagas un pequeño favor.

-claro que sí. ¿Qué favor?-

-quiero que envíes un pequeño mensaje- le susurra Celestia al oído.

Celestia regresa a su habitación, y va directo a la cama, donde se encontraba ya Discord, mas sin embargo ella evita todo contacto visual con él, haciendo que esto incomodara y preocupase a Discord, quien no lograba sentir un nudo ante este trato de su esposa.

-¿no te la pasaste bien hoy?- pregunta Discord un poco preocupado, cosa que Celestia no le responde y en lugar de eso se cubre el rostro con las sabanas- Cely… -

-buenas noches- murmura Celestia con un tono cortante. Discord únicamente se le queda mirando con bastante tristeza.

En su mente, Discord había jurado que se había divertido. El Draconequs intentaba poner sus pensamientos en orden, puesto a que pese a que esto en cierto sentido le molestaba. Él no podía enojarse con su esposa, no podía reclamarle puesto a que en el fondo él sabía por qué ella se comportaba así. Ninguno puede ignorar que las cosas que han pasado últimamente han sido desastrosas para todos, no solo para ellos, sino también para el resto del reino, pero eso no significaba que no pudieran pasar al menos un tiempo en familia. Es muy posible que esto les venga bien a todos, puesto a que tras tanta tragedia, un momento de calma y alegría podría ayudarles. Discord sabía esto, pero él no tenía idea de cómo hacer que Celestia se olvidase aunque sea por un momento de que aún pueden ser felices, y convivir todos juntos.

-¡Discord por favor no me toques así!- reclama Celestia mientras se hace bolita en las cobijas- ¡no estoy de humor!-

-¿eh?- dice el draconequus extrañado, puesto a que él ni siquiera la había tocado.

-déjame dormir ¿sí?- murmura Celestia mientras daba un largo suspiro.

-de… de acuerdo….- murmura el draconequus un poco extrañado y preocupado mientras se levanta de la cama- em…. Duerme…. Creo…. Creo que iré mejor con Tara- dice mientras se retiraba, dejando a Celestia completamente sola -creí que se la había pasado bien…-

Discord muy triste se encamina hasta la habitación de su hija. Antes de que este entrase, se escucha a su hija decir.

- puedes pasar-

-¿cariño? Creí que estabas dormida…- murmura Discord un poco sorprendido.

-yo también lo note-

-¿eh?-

-a mami no le gusta estar con nosotros- suspira la potrilla desde su cama.

-no… no digas eso, es solo que…. Tiene mucho en la cabeza que…. No puede ver las cosas con claridad-

-quizás sea verdad, quizás… solo le... Estorbamos…-

-¡No! No… no es verdad… solo está muy cansada y confundida. Créeme, le estamos haciendo un bien. Si… si dejáramos que siga exigiéndose tanto, estoy seguro que enfermara… debemos hacerle ver que un poco de alegría puede ser más beneficioso que…. No se me ocurre nada…-

-creo que entiendo- murmura Tara.

-hay que darle su espacio… hoy… creo que fueron demasiados juegos infantiles para ella- murmura Discord.

-perdona… sé que muchos de esos juegos fueron idea mía… a veces olvido que ya no soy una niña- dice Tara con pena.

-no digas eso cariño, je, siempre serás mi niña- dice Discord con un tono paternal mientras acaricia la crin de su hija con mucha delicadeza.

-creo…- murmura Tara un poco pensativa.

-¿Qué mi vida?-

-creo que… tengo una idea… mañana… hay que hacer algo especial para mami…. Hay que hacer que mañana… sea su mejor día….-

-¿cómo?- pregunta Discord algo interesado.

-em… no… no lo sé…. Pero… quizás… no se… ¿llevarla algún lado?-

-Mmm, no es mala idea… jeje creo que tengo un lugar en mente- dice Discord con una sonrisa.

-¡¿Dónde?!- exclama Tara con intriga y algo de emoción.

-jeje, tranquila mi cielo, todo a su tiempo, jeje, todo a su tiempo-

-oh, papi- dice esta con decepción y suplica- por favor papi dime ¿sí? Por favor-

-jeje, tranquila, también será una sorpresita para ti, mi cielo- dice Discord con un tono travieso mientras acariciaba la mejilla de su hija.

-jeje okei…-

-bueno… creo que… mmmm regresaré con tu madre… espero que se le haya pasado el… o si no tendré que dormir en el sofá… em… buenas noches mi vida- dice Discord dándole un beso en la mejilla a su hija ya como despedida para dejarla, pero cuando este estaba a punto de retirarse algo lo apresa.

Discord mira en todas direcciones desorientado, al ver como todo a su alrededor era mucho más grande, es entonces que se da cuenta que las cosas no se habían hecho más grandes, si no que él se había encogido y que ahora estaba envuelto entre los cascos de su hija, abrasándolo igual que un peluche de felpa.

-si mami está enojada, mejor dejarla sola por esta noche, después de todo, dijiste que hay que darle un poco de espacio ¿no?- murmura Tara.

-jeje, sabía que eras tú- ríe el pequeño Discord mientras se acurruca entre los cascos de su hija, para así al poco tiempo quedar dormido pacíficamente entre estos.


Era aún de noche en Canterlot y Celestia se encontraba recostada en su cama, aún despierta. Pese a las horas que habían pasado ya, ella no era capaz de conciliar el sueño, pese a que ella se sentía en verdad cansada, es ahora que se da cuenta que la única razón por la que anteriormente lograba dormir al menos un par de horas, era por esa escasa pero necesaria calma que Discord infundía en ella. Nuevamente no había podido dormir gracias a lo que le carcomía el alma, la princesa no podía dejar de preocuparse por una serie de infinidad de cosas, miles de cosas pasaban por su mente, las tragedias pasadas que tanto la marcaron a ella y a los que quiere, el presente con su reino en decadencia y el temor al futuro, del cual ella no sabe por qué, pero cada vez le es más difícil recordar esa premonición, aquella imagen del final de su raza que era tan clara como el agua. Cada día que pasa se vuelve más difusa, y ante su saber del por qué su preocupación se acrecentó a cada segundo, ante la intriga de que les depara en el futuro.

-cuando desperté… esa imagen seguía presente… luego sucedió lo de Luna… y mi corazón se desmoronó…. Por poco olvido ese sueño…. ¿Qué era? No recuerdo ya casi nada… el imperio de Cristal… la gema… la gema está en el centro…. Es la fuente de todos los males… tengo que encontrarla... y destruirla…. Seré capaz de hacerlo…. Sabiendo que eso significaría la muerte de Twilight…. – pensaba Celestia mientras sus ojos comenzaban a inundarse en lágrimas- parece que no tengo opción…. No puedo continuar con estos juegos… - se levantaba de la cama, y al estar a punto de salir, a solo milímetros de tomar de la perilla, escucha como tocaban a su puerta.

Celestia se detiene solo por unos instantes, y finalmente decide abrir la puerta. Al otro lado de la puerta estaba su hermana Luna.

-Luna… em… ¿qué? ¿Por qué tocas a esta hora?-

-hermana…. Tú y yo sabemos que no estabas durmiendo… yo sé cuándo lo haces-

-¿Qué es lo pasa?-

-em… bueno… quería charlar contigo-

-okei… pasa si quieres- murmura Celestia mientras termina de abrir la puerta, dejando pasar a la princesa de la noche, esta última se sienta en la cama, y Celestia la rodea y se sienta en un pequeño sofá que estaba cerca.

-¿Cómo has seguido?- pregunta Celestia para romper el hielo.

-mejor…. Em…. Ya no…. Ya no veo con tanta frecuencia esas… imágenes- suspira Luna.

- perdóname….-

-hermana… te perdoné hace mucho-

-lo sé... pero…. Aún siento este remordimiento dentro de mí….-

-no deberías…. Realmente nunca fue tu culpa-

-eso dices…- murmura Celestia.

-no te he agradecido…-

-¿por qué?-

-por borrarle la memoria a mi hijo….-

-eso…. No es algo por lo que debas sentirte agradecida Luna…. Realmente no lo considero algo….-

-yo sí…. Y es que… fue muy duro para mí… confrontar el hecho de que mi Ender… ya no…. Cada vez que mi pequeño preguntaba por él…. Se me partía el alma-

-Luna… tranquila… sé que sufriste mucho-

-ahora… no sé… no sé… si hice lo correcto…. No sé si fue buena idea…. Borrarle la memoria a mi pequeño…- murmura Luna un tanto confundida y triste.

-¿Qué es lo que sientes?-

-me siento muy culpable… ¿fue buena idea privarle de sus recuerdos cálidos a mi hijo?-

-Luna… francamente no puedo… no puedo darte una respuesta a eso…. Por qué…. A mi… a veces también me gustaría olvidar que Luck nació….. Por qué el solo pensar en él…. Me hace sufrir por dentro, pero…. Olvidarlo… significaría olvidar cuanto lo amé- murmura Celestia con tristeza.

-entonces…. Hice… hice mal… al… al… borrarle la memoria a mi hijo…. De su….-

-francamente… en mi opinión… no sabría decirte en realidad…. Pero…. ¿Por qué lo hiciste?-

-¿eh?-

-lo hiciste por ti… o por él…- murmura Celestia.

-yo…. No quería que mi hijo… sufriera lo mismo que yo… No tenía el valor de anunciarle su muerte…. No tenía el corazón… para resistir más, y… continuar con la mentira- murmura Luna con cólera.

-lo hiciste por ambos- murmura Celestia.

-¿fui egoísta?-

-quizás, pero… también lo hiciste por él, por lo que… creo que no hiciste ningún mal… eres su madre… y a veces… ser madre…. significa tomar decisiones difíciles-

-¿crees que deba decirle algún dia?-

-eso… creo que tú lo sabrás en su momento- murmura Celestia con seriedad, esta se queda mirando la expresión melancólica de su hermana, para lo que ella levanta del sofá y se sienta a su lado para luego proceder a colocar su ala sobre su espalda cobijándola con esta.

-¿aún piensas en Luck?- murmura Luna.

-siempre- murmura Celestia con seriedad.

-¿Por qué no puedes dormir?- le pregunta Luna a su hermana con algo de preocupación.

-aún tengo presente lo que paso aquí hace casi un año- murmura Celestia con seriedad- estuve demasiado tiempo en coma y luego… con lo que aconteció en Manehattan, no dejo de pensar en que…. Alguien se está burlando de nosotras-

-¿Qué es lo que paso aquí?- murmura Luna sin dejar de sentir aun un poco de esa culpa constante que siente al haber dejado sola a su hermana en aquel incidente.

-robaron la gema… vinieron por ella…. Solo por eso vinieron… y estoy segura que esa piedra tuvo algo que ver con lo que aconteció en Manehattan-

-pero… si vinieron por la gema… ¿Por qué atacaron Ponyville?-

-no estoy segura…-

-¿crees que buscaban obtener algo también de ahí?-

-¿Qué es lo que buscarían? ¿El árbol de la armonía? Hace poco fui junto con Discord a revisarlo, aún está intacto - murmura Celestia.

-¿pero?-

-no lo se-

-hermana… ¿hay algo que no me estés diciendo?- le pregunta Luna con seriedad, a lo que Celestia con la mirada completamente baja y lentamente niega con la cabeza- hermana…. Te prometo que… cuando esto termine…. Tu sanción… anular´d el pergamino… y te ayudare en todo en todo lo posible-

-¿Por qué hasta que termine la sanción de Discord?-

-por qué… estoy de acuerdo con él. Necesitas descansar- murmura Luna- por favor, trata de relajarte, o esto terminara contigo más pronto de lo que crees... por favor… trabajas demasiado….- le suplica esta mientras la miraba con una mirada llena de preocupación e intriga.

-está bien Luna, lo intentare, pero… aun así, no creo poder dormir- murmura Celestia con seriedad, en eso Luna la mira con una ligera sonrisa.

-para eso vine- murmura ella mientras le pedía que se recostase en la cama, Celestia obedece sin la más mínima objeción- muy bien… ahora, hermanita… cierra los ojos por favor-

-je, Luna, se cómo dormir-

-¿entonces por qué no lo haces?- le dice Luna a lo que ella no supo cómo responderle- muy bien, la razón por la que no logras conciliar el sueño, es porque te estresas demasiado. Puedo ayudarte a descansar, pero necesito que me hagas caso, acata mis indicaciones hasta la más mínima, no importa lo insignificante que te parezcan.

-Está bien Luna- suspira Celestia.

-intenta calmarte, respira hondo y lento- le dice Luna, a lo que Celestia aún cuando se rio al principio, obedeció- muy bien – murmura Luna mientras mira como su hermana se relajaba- deja de pensar en todo lo que te acoge, e intenta imaginar una situación agradable-

-¿agradable?-

-shhh, no hables, solo escucha y has lo que te digo, piensa en algo que te haga sentir bien, un lugar, una situación, tu postre favorito. ¿Lista?- murmura Luna con un tono suave, a lo que Celestia que estaba a punto de hablar, mejor decide responderle asintiendo la cabeza- muy bien, piensa en eso, y respira- murmura Luna mientras hacía brillar su cuerno lentamente, con una tenue luz azul.

-son tus preocupaciones y temores los que no te dejan descansar, esta noche, te ayudaré a bloquearlos- piensa Luna mientras hacía brillar su cuerno y nota como al poco tiempo su hermana deja de manifestar esa postura engarrotada y finalmente suelta el cuerpo, abre la boca y comienza a roncar. Finalmente había logrado entrar en un sueño profundo.

-descansa- murmura Luna mientras con su casco cerraba la boca de su hermana- esta noche cuidare que no tengas pesadillas.


Celestia durmió con tanta pasividad, que por esta vez, fue Luna quien trajo al sol de vuelta y así permitir que esta durmiera un poco más. Nadie la molestó, ni siquiera se le fue llamada para el desayuno, sin embargo no haría falta, pues Celestia despertaría casi de inmediato al oler el dulce aroma de las galletas que su esposo estaba horneando. La princesa del sol se levanta de la cama dando un fuerte bostezo y alarido de comodidad, mientras se estiraba en la cama. Celestia se toma su tiempo para arreglarse y finalmente se dirige al comedor, donde se encontraban Discord, Luna, su hija y el principito a la mitad del desayuno.

-Cariño…. Em… esperaba que aun estuvieras durmiendo- murmura Discord, notándose algo intrigado por la larga sonrisa de lado a lado que Celestia tenía en su rostro, producto del buen descanso que tuvo esa noche.

-es que no pude evitar el olor…. ¿son galletas de chocolate con chispas de chocolate blanco?-

-em… si…- responde Discord.

-huelen deliciosas- dice Celestia mientras se sentaba en la mesa.

-son el postre…- murmura Discord.

-no importa, jeje, em ¿Dónde está la avena?- dice Celestia.

-oh sí, aquí esta- dice Discord mientras chasqueaba los dedos y hacia aparecer un platón de avena frente a ella.

-perfecto, ¡oh, y le pusiste fresas!- exclama ella.

-jeje, sí, sé cuánto te gustan - murmura Discord mientras le servía un poco de jugo de naranja a su esposa, procediendo a desayunar comiéndose tres tazones de avena con fresas antes de proceder y culminar con las galletas de chocolate, hecho que dejó algo sorprendido a Discord y Tara, quienes no acababan de comprender que sueño pudo haber cambiado el humor a su esposa tan pronto. Mientras tanto Luna miraba a determinada distancia, con una sonrisa bien marcada en su rostro.

-Bien ¿Qué haremos hoy, mi cielo?-

-¿eh?-dice Tara un poco sorprendida por la pregunta.

-¿no se suponía que hoy nos la pasaríamos en familia?-

-eh… ¡Si!- exclama la potrilla con una mescla de sorpresa pero al mismo tiempo alegría.

-muy bien ¿Qué quieres hacer mi cielo?- pregunta Celestia con un tono amable.

-papi…-

-eh… ¡oh sí! Ejem, las dos prepárense que en una hora las llevaré a un sitio especial-

-¡Sí!- exclama Tara con alegría- ¿¡Qué debo preparar!? ¿¡A donde iremos!?-

-jeje, solo quiero que se les baje un poco el desayuno, realmente yo ya tengo todo preparado en este maletín- dice Discord mientras les muestra ambas un pequeño maletín apenas más grande que el casco de Tara.

-Jeje okei- ríe Celestia.

Luna pasa acerca de Celestia solo para susurrarle- diviértete.


Pasa una hora, y finalmente Celestia y Tara se reúnen fuera del casillo, originalmente tenían pensado en invitar a Luna y su hijo para que viniera con ellos, pero esta se rehusó rotundamente, diciendo que este día era solo para ellos. Por su parte nadie se molestó en invitar o siquiera avisarle a Blueblood. Discord las sorprendería con una gran carroza de oro sólido, con incrustaciones de diamantes, y luego aparece frente a ellas, vistiendo un traje de mayordomo, y procede a abrir la puerta de la carroza, invitando a su esposa e hija a subir. Ambas princesas sentían gran intriga por saber a donde los llevaría. El viaje fue corto, pero la princesa Celestia no pudo saber a dónde se dirigirán debido a que una nube de neblina las siguió durante todo el camino, obstruyendo la vista de Celestia, sin embargo, Tara empezó a darse una idea de a donde se dirigían gracias al sonido del viento y sobretodo el aroma, que aunque un poco sutil, no era difícil de percibir si se prestaba la debida atención.

-¡prepárense sus majestades! ¡que hoy será su día!- exclama Discord mientras hacía desaparecer la neblina, dejando ver a Celestia el lugar, este no era ningún otro que un arroyo de agua cristalina, ubicado en una pradera, y a solo unos cuantos metros, se encontraba el océano, el cual Tara pudo oler esa característica ventisca salada, incluso momentos antes de comenzar a aterrizar.

-¿Qué les parece?-

-oh Discord…- murmura Celestia mientras voltea a ver a Tara.

-no te preocupes… por eso escogí este cutio… las aguas son limpias… no hay rocas afiladas, no hay riesgo de que se lastime… y cerca está la playa por si quieren hacer castillos de arena- murmura Discord un poco nervioso, pues sabia lo complicado que esto sería para ellos con Tara en ese estado.

-no sé… Tara… tu qué opinas….- pregunta Celestia, pero en eso se da cuenta de que su hija ya no estaba a su lado, ambos padres voltean y ven a Tara correr hasta el arroyo, empezando a galopar entre las aguas poco profundas, salpicándose a sí misma y a sus padres, mientras poco a poco se introducía en las aguas.

-¡vamos! ¿¡que esperan!?- exclama Tara mientras con su magia elevaba una burbuja de agua y al no saber dónde estaban sus padres la hace estallar en el aire para así bañar toda la zona. La larga y estilizada piel de Celestia queda completamente empapada y colgándole mientras correaba a montón, mientras Discord aún permanecía seco gracias a que se cubrió con un paraguas.

-jeje ¿estás molesta?- dice Discord mientras se mordía el labio, en cambio Celestia solo volteó a ver a Discord con una mirada severa, cosa que empezaba a incomodar al draconequus. En eso, el silencio incomodo termina con Celestia escupiéndole un chorro de agua (que esa había tragado) en el rostro de Discord, la alicornio comienza a reír y corre en dirección con su hija, tomándola con su magia y arrojándose juntas un estanque más profundo, provocando un fuerte salpicón que baña Discord.

-¡conque esas tenemos ¿eh?!- exclama el Draconequus con una sonrisa bien marcada mientras se arrojaba al agua y provocaba un fuerte remolino que hundió por unos instantes a su esposa, mientras que su hija simplemente flotaba en una burbuja de agua.

Celestia aparece detrás de él, logrando apresarlo con sus cascos y empujándolo al fondo, es aquí cuando se comienza una pequeña guerra de ver quien se salpicaba más, en la que los tres participaron, siendo que el agua del arroyo no es era suficiente y entre careticas y escapes, sin querer terminaron en el mar. Al darse cuenta de eso, Discord y Celestia estaban por regresar, pero Tara se rehusaba, diciendo que se divertirían más en el mar, y al final accedieron, convenciéndose que no le pasaría nada, si ambos ponen de su parte para cuidarla. Es así como los tres se aventuraron en la orilla del mar, y mientras que Celestia se aseguraba de que Tara no tragase agua ni tuviera dificultades para nadar, Discord se aseguraba de que ninguna de ellas se adentrara demasiado en mar adentro, de igual manera, Tara no estaba tan indefensa, puesto que también se valía de sus poderes para mantener cierta estabilidad en el océano y no hundirse con tanta frecuencia.

Luego de una larga jornada de competencias de natación, clavados, guerras de agua y demás juegos, todos regresarían a la playa, en donde continuarían con competencias de castillos de arena, meriendas, y cavar un foso donde enterrarían a Discord por una hora, mientras Celestia y Tara tomarían el sol. Regresarían al agua una última vez, pero cuando llegara el momento de bajar el sol, todos salieron y acaparan en la playa, donde Discord armaría una fogata para asar malvaviscos, donde se acordaría que cada uno debía de hacer alguna gracia. Tara comenzaría contando una historia corta sobre una princesa del océano, Discord contaría barios chistes para animar el ambiente, inclusive recreando algunos de ellos. Cuando finalmente llega el turno de Celestia, esta no sabía qué hacer, para lo que Discord le susurró al oído algo que podía hacer. Celestia se apeno ante esto, pero al final termina accediendo.

-Tara… esto es para ti- murmura Celestia mientras mira a su hija con una ligera sonrisa y es entonces que comienza.

Cuando tú naciste, me trajiste una gran alegría.

Qué gran alegría me diste, no sabes cuanta!

Al tenerte en mi vientre, sentía como te movías.

No podía esperar más a verte.

Una mañana a fines de mayo, tú llegaste a este mundo,

Y tan grande fue aquella ilusión que me diste

Que como pude te tomé entre mis cascos

No podía dejar de verte, mi vida, mi cielo, eres mi corazón.

Verte crecer día a día, estar a tu lado,

Te sentía grande aunque tenías 6 años,

Y al mismo tiempo seguía considerándote mi bebé

No importa cuánto crestas siempre lo serás.

Tengo recuerdos que no se han borrado,

Que llevo conmigo, mi querido angelito eres tú. . .

La luz de mi vida, tu sonrisa me ilumina

Eres la esperanza que nunca dejare.

Siempre te amare…..

Le canta Celestia a su hija con un tono maternal y dulce, el cual de ser posible, la pequeña princesa habría caído en llanto, en lugar de eso, esta se arrojó contra los cascos de su madre, aferrándose fuertemente a ella, mientras Celestia le regresaba el abraso. Esta mira Discord y lo invita a formar parte de su momento. El momento no podría ser más perfecto, de no ser que lamentablemente este sería interrumpido con la aparición de un pergamino ante los presentes. Celestia toma la carta y su mirada de alegría cambia por una de absoluta seriedad.

-¿Qué es?- pregunta Discord mientras ve a su esposa leer la carta.

-es el consejo… se me… se me ha convocado a una junta en Canterlot, mañana temprano-