N: Es una especie de extra desde el punto de vista de Rin :).
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El señor de pelo largo me estaba mirando con el ceño fruncido, parecía enojado por algo. Caminaba hacia mí con ambas manos en su cintura, su mirada me estaba causando escalofríos. Me daba esa clase de mirada, aquella que me daban todos los adultos: Ojos semi-cerrados y barbilla alzada, como las que le daba el villano de la película al héroe cuando este se caía y no podía moverse.
Una mirada de rechazo.
La señorita Sango me ha dicho que no debo temerles, que ellos no son malas personas. Aún así no puedo dejar de sentirme tan pequeña, como si estuviera con las personas equivocadas en el lugar equivocado. Como si estuviera en un cuerpo ajeno y ellos me lo reprocharan.
Miré hacia la derecha, donde están mis juguetes y cosas para dibujar, él también fijó la mirada en el mismo lugar. Se detuvo y luego se agachó frente a la pileta de hojas en la que se habían convertido mis dibujos, tomó uno con sus delgados dedos y lo miró con un gesto que no sabría muy bien como descifrar.
Me encanta dibujar, no sé desde cuando realmente, pero amo hacerlo. Mi habitación está llena de ellos, me hacen sentir bien cuando el Señor Sesshomaru y la señorita Sango se van a casa, dejándome sola en este lugar. Miroku, el novio de la señorita Sango, es quien me está enseñando a dibujar y la señorita Sango es quien me compra lo que necesito para ello, pero ni siquiera ellos habían visto esos dibujos.
- ¡Oh! ¿Acaso este no es...? -dijo el señor dueño del teléfono-. ¡Pero si es Sesshomaru!
Risas se escaparon de su boca y mi corazón empezó a doler fuerte, aquellos eran mis más preciados dibujos y alguien se estaba riendo de ellos. Intenté arrebatárselos, pero es más alto que yo y se aprovechaba de ello mientras se seguía riendo a carcajadas.
-¡Dámelos! -Le pedí, mientras daba pequeños saltos e intentaba alcanzarlos agarré parte de ellos y tironeé, se rompieron.
Mis preciados dibujos están rotos. Rápidamente me lancé al suelo y empecé a recoger los trozos del rostro que veía a menudo en mis sueños: Allí él era un Yōkai y uno muy fuerte, cualquier otro demonio que escuchara su nombre sentiría miedo, pero lo que más me gustaba es que yo también soy parte de esos sueños. Viajábamos y el cuidaba de mi , como si nos conociéramos de toda la vida.
Seguí recogiendo los papeles mientras que una que otra lagrima arruinaba algún detalle en ellos, una vez los tuve todos los apretujé contra mi pecho.
1,3,7,9...me faltaba uno.
-Tienes talento, debo admitir -dijo, yo no le miré, sólo me encogí allí-. También tienes una gran imaginación.
Mi corazón se agitó y las lágrimas siguieron deslizándose por mis mejillas sin algún obstáculo. Aquel dibujo era sólo eso, un sueño marcado en una hoja de papel, uno que jamás se haría realidad por más así lo... ¿quisiera?, pero era sólo un dibujo de un extraño sueño a final de cuentas. Uno que nadie debía ver si ni siquiera sé por qué tuve ese sueño, por qué lo dibujé o por qué lo oculto. ¿Está mal?
-Gracias -respondí, tomando aquel dibujo también.
Lo rompí, al igual que el resto de mis dibujos, aquel señor se limitó a mirar una vez más en silencio, como si tratara de adivinar que cruza por mi mente. Como el resto de los adultos de este lugar.
-Vamos, es hora de desayunar -dijo-. O ¿esperarás a Sesshomaru?
No sentía deseos de hacer algo, sentía un gran vacío tras esas palabras y sin entender por qué.
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Lo sé, cooooooorto, pero como dije con anterioridad: Es una especie de extra, para que sepan que sucede en el corazón de Rin. Recuerden que a pesar de tener mentalmente unos trece años, y a veces es menor que eso debido a su déficit, es a esa edad que las hormonas empiezan a jugar y bueno, ella tiene en realidad 23 añotes xD.
PD: El dibujo queda a su imaginación, como les había dicho antes, este Fic es una adaptación a un EunHae (Super Junior) que ya tenía publicado, so, no me maten e.e
