El despertar del demonio.
Capítulo 18. El regreso de las princesas.
En la cima de una de las torres más altas, Celestia observando desde lo alto de su torre el horizonte, llegando a notar un diminuto punto el cual la princesa del sol ya supondría de quien se trataba, más no aun de quien. Poco a poco el ritmo cardiaco de la princesa del sol empezaba a aumentar ligeramente, producto de los nervios que esta comenzaba a sentir, nuevamente esa faceta de relajación y calma que con tanto trabajo a Discord le había costado obtener en ella, se había desvanecido, no podía dejar de sentir un ligero e incómodo dolor de cabeza, sintiendo como si esta palpitara o tuviese una máscara pesada puesta, ante esto Celestia coloco uno de sus cascos sobre su cien y empezó a frotársela ligeramente para que esta le ayudase a relajarse un poco, de repente esta comenzó a sentirse un poco más cómoda al dejar de sentir tanto peso en sus hombros, esta mira a su lado y nota a Discord dándole un ligero masaje.
-Discord…-
-tranquila… solo vienen a ver como sigues ¿no?- le murmura el draconequus con un tono suave.
-eso es lo que decía el pergamino- murmura Celestia con bastante seriedad.
-sí, eso decía, yo también lo leí jeje-
-Discord… el consejo es algo serio, no es correcto que leas un documento privado de algún miembro-
-algo serio, si, si, si ¿crees que no lo es? Jeje, solo eso explica por qué nadie ha hecho nada por integrarme en el-
-Discord ya te dije por que no puedes entrar, se requiere de disciplina y orden-
-¡yo puedo ser disciplinado y aburrido si me lo propongo!- exclama Discord mientras aparece con un traje de copa gris.
-jeje, no, cariño, tu nunca serás aburrido- murmura Celestia con una ligera sonrisa demostrando cierto animo cosa que agrado a Discord.
-¿así que no puedo entrar? ¿Ni por qué soy tu lindo y cariñoso esposo? ¡la princesa del sol! ¡la principal monarca de Equestria! ¿Eso tiene que valer algo no?-
-no cariño… para ser miembro del consejo se necesita más que tener a algún pariente o amigo dentro, también tienes que tener el consentimiento del resto de los miembros, se tendría que hacer una votación…-
-¿y tú no botarías por mí?-
-jeje claro cariño... pero…-
-sí, sí, si, el resto de los ancianos nopiti, je, al cabo que ni quería ser miembro del consejo- murmura Discord mientras le daba la espalda a su esposa dando una media vuelta.
-oh Discord, no es algo por lo que debas enojarte… estas reuniones son algo molestas y aburridas-
-¡por eso quiero entrar! ¡Alguien debe animar las cosas en esas juntas de mala muerte! ¡vamos cariño, no te hará bien tanto estrés, debes en cuando uno tiene que reír como decía Pinkie Pie-
-por eso te tengo a ti- murmura Celestia, pero en eso está rápidamente voltea hasta la plaza de Canterlot, y nota como la primera carroza empezaba a aterrizar- han llegado… tengo que ir a recibirlos…- murmura Celestia un poco exaltada ya a punto de irse, pero en eso Discord la detiene.
-no te estreses mi vida, déjame ayudarte, yo recibiré a los cascarrabias-
-¡Discord por favor no te atrevas a decirles así!- reclama Celestia.
-shhhh, shhhh, shhhh- la calla Discord colocando su dedo contra sus labios- no te preocupes mi vida, solo estaba bromeando-
-por favor… no bromees con ellos….-
-no te preocupes, se lo importante que es esto para ti- le dice Discord con un tono suave y una ligera sonrisa en su rostro- mejor ve a tu habitación, tomate unos minutos, cepíllate la crin, dejaste algunos nudos, y cuando todos lleguen te lo hare saber-
-pero Discord….-
-Shhh, Shhh, shhh, no te preocupes, solo relájate y límpiate esas migajas de panqueques que tienes en las mejillas- le dice Discord con el mismo tono relajado- mmmmm jeje estas un poquito gordita cariño-
-¡Discord!-
-es verdad, creo que ya no debo cocinarte tantos postres, je, es lo único que comes-
- ¿no dijiste que ibas a recibir a los miembros?- murmura Celestia con un tono irritado.
-jeje, okei, nos vemos- dice este desapareciendo frente a ella y reapareciendo justamente frente a la carroza que había llegado, la cual ya tenía algunos minutos esperando, Discord aparece con un traje de botones junto a una larga alfombra roja, toma de la perilla, pero en eso un grifo de gran tamaño lo empuja y toma su lugar abriendo la puerta, y de esta asomándose el señor de los grifos Crown Wings III-
-demasiado lento- murmura el rey Grifo mientras ve a Discord en el suelo, un poco exaltado por lo que acabo de pasar, y aunque el draconequus pensó en hacer desaparecer al grifo que lo empujo, este rápidamente retomo la compostura, manteniendo una actitud relajada.
-¿gusta pasar? ¿O quiere que lo acompañe?- exclama Discord con una sonrisa bien marcada.
-no hace falta, ven cariño- dice el rey grifo y en eso de la carroza sale una segunda grifo, más pequeña, de plumaje blanco, quien no era ninguna otra que la hija del rey. Discord solo mira como ambos grifos escoltados por sus guardias personales se adentran en el castillo.
-je, yo su esposo y no me dejan participar en sus juntas, y ella es su hija y si puede acompañarlo, no hay justicia- murmura Discord mientras cruzaba sus patas, al poco tiempo llega una segunda carroza, igual guiada por grifos donde saldrían un grupo de grifos más ancianos, los cuales serían los consejeros y otros allegados del rey grifo.
-su patrón se fue por haya- dice Discord con un tono serio.
De los 10 grifos que pasaron junto a Discord, solo uno de ellos le dijo gracias, y era el más joven de ellos, un joven grifo de plumaje amarillo con algunas cuantas azules.
-je, se creen mucho porque tienen pico con el que pueden sacar los ojos, ¡YO SOY PARTE ÁGUILA TAMBIÉN SABEN!- exclama un diminuto Discord que se encontraba en el hombro del verdadero.
-tu cállate- bufa Discord mientras sacaba volando al pequeño Discord con el golpe de uno de dedos, quitándoselo igual que un insecto, en eso llega una tercera carroza, de la cual no parece salir nadie, rápidamente Discord supone que este espera a que alguien lo reciba, por lo que Discord sintió que este era su momento, para lo que el draconequus aparece de inmediato frente a la puerta de la carroza, nuevamente con su traje de botones, este toma aire para inflar su pecho, toma de la perilla y abre la puerta con total presentación.
-¡sea bienvenido señor perro diamante….!- anuncia el draconequus mientras se reverencia.
-¡SOY HEMBRA!-
-¡SEÑORA! Bulldog diamante- exclama Discord- ¡pase por favor! ¿Quiere que le ayude con su bolso?-
-aj, pero que servidumbre tan aberrante- se queja la señora perro diamante con repudio.
-lo mismo digo, lo mismo digo- responde Discord con una sonrisa.
-¡QUE DIJISTE!-
-pase, mi compañero la llevara a la sala de reuniones- dice Discord, y en eso aparece un segundo Discord con vestimenta de mayordomo- pase por aquí señora-
La réplica de Discord gia a la señora diamante por los pasillos de Canterlot, y pronto se encontrarían con el resto de los grifos, los cuales para sorpresa de Discord se encontraban esperando afuera del salón de juntas.
-¿Qué está cerrado con llave?- dice Discord mientras se abre paso entre los grifos, este abre la puerta y se encuentra con el salón de juntas en un estado semi destruido, aun con escombros por donde quiera y sin techo, dejando ver el vello cielo despejado desde lo alto, entrando los rayos del sol e iluminando un pequeño nido con polluelos que se encontraba sobre una estatua rota de Celestia.
-oh… jeje como… jeje… como nadie entra a esta habitación más que cuando vienen ustedes jeje, creo que se me olvido reconstruir esta habitación... y es que hay tantas habitaciones en este castillo que bueno.. jeje creo que se me olvido- murmura Discord un tanto nervioso mientras se muerde la lengua.
¿Dónde está la princesa Celestia?- exige Crown Wings con severidad.
-em… ella bajara en un momento…. Em… em….. ¡Esperen aquí!- exclama Discord mientras rápidamente entra al gran salón y cierra la puerta, los grifos esperaban impacientes mientras solo podía escuchar una serie de sonidos de rocas moviéndose, una serie de martilleos, se llegó a escuchar también una motosierra y un derrumbe de rocas.
-¡por el amor de •!"%&$/$•%/())! MI ""•%/•&## Y TAMBIEN MI •$# # ¬¬ POR QUE NO SE ##€¬ $%&-
La puerta se habré y por esta se asoma Discord- jeje, denme 5 minutos, ¿un poco de té y galletas?- dice este mientras ofrece un par de bandejas flotantes.
-no gracias- responde Crown Wings con un tono severo.
-yo si quiero uno- dice la hija del rey.
-yo también- dice el joven grifo de plumaje amarillo y azul.
- jeje, toma Wisper- dice la princesa ofreciéndole la charola.
-em... gracias...- dice el grifo algo apenado mientras tomaba uno.
-jeje okei….- dice Discord con un tono nervioso mientras nuevamente entra en la habitación, se escucha un choque eléctrico, y seguido de eso un derrumbe aun mayor y un fuerte estremecer-
-oh pi#€$% TECHO POR QUE TENIA QUE CAERSE ENSIMA DE MI #$&/()++*^-^3#####!%&* maltita ¡ #€¬¬- ¿Por qué la pared está destilando chocolate? # €¬¬-
-¿alguien entiende lo que está diciendo?- murmura uno de los grifos entre la multitud que de plano no entendía lo que pasaba adentro ni que tanto gritaba Discord.
-diría que son insultos…. Pero no se le entienden- murmura Wisper.
-¿está censurando sus propias groserías?- dice la princesa un poco extrañada.
De regreso en la plaza central, el Discord botones recibe a los dignatarios de Maretonia.
-¡buenas tardes! ¡Sean bienvenidos comenzales de maratónica!-
-es Maretonia y somos Dignatarios- murmura uno de ellos con seriedad.
-¡pasen por aquí por favor!- dice Discord mientras aparecía otro Discord mayordomo el cual los escoltaría, abriéndose paso por el castillo, los dignatarios se muestran algo confundidos al ver como Discord los llevaba por otro sitio.
-em Disculpe… ¿no se suponía que nos llevaría al salón de Juntas?-
-oh pero por supuesto, solo que aún estamos remodelando y cambiamos de lugar ese salón- responde Discord con total educación mientras los encaminaba por unas escaleras que llevaba hasta el observatorio de Canterlot, llegando hay Discord los guía por otro pasillo bajando de nuevo y dirigiéndose a la biblioteca, así se la pasaron por los siguientes 15 minutos hasta que en eso se encuentran con un cuarto Discord mayordomo el cual guiaba a los señores Yak.
-por favor príncipe, pase por aquí- les dice el cuarto Discord.
-¡más vale que falte poco o si no TENDREMOS QUE DEMOLER EL LUGAR!
-por favor no lo haga, acabamos de reacomodar las cosas después de la visita de los dragones groseros y satánicos que nos atacaron- dice Discord con total calma, cuando en eso este se topa con su otro yo.
-¡hola Discord!-
-¡hola Discord!-
-¡te vez muy bien!-
-¡tú también!-
-por favor príncipe pase por aquí- le indica Discord número 4 mientras subían las escaleras junto a los yaks, mientras que el tercero y los dignatarios de Maretonia bajaban estas mismas.
-por favor sígame, ya casi llegamos ¿oh esa capa es nueva? ¡Se ve muy bien!-
-em… gracias….- murmura uno de los dignatarios.
-¿es de ceda? WOW, ustedes si saben de moda ¿saben? yo conozco a alguien que hace fabulosos vestidos, creo que les encantara conocerla-
-em gracias…..-
-por aquí, falta muy poco para que termine-
-¿eh? ¿Quién?-
-¡que ya casi llegamos!, ¡solo tenemos que subir estas escaleras!-
-pero acabamos de…-
-¡digo, bajar!- exclama Discord mientras chasquea los dedos y hace aparecer una puerta desde el suelo- por aquí- dice este mientras abre la puerta, revelando un largo y profundo pasillo de escalones- después de ustedes- dice este mientras los Dignatarios bajan las escaleras.
Mientras tanto en la habitación de Celestia esta se encontraba sentada en su cama, muy nerviosa y ansiosa por lo que estaba por pasar, en su mente intentaba buscar su valor y fuerza para mostrar imponencia y seguridad ante el resto del consejo, mientras esto pasaba tras ella se encontraba Luna cepillándole el cabello.
-tranquila hermana no te sientas mal si estas nerviosa-
-¡yo no estoy nerviosa!- exclama Celestia pero al darse cuenta de ello, esta suspira y baja su mirada.
-no es forzoso que siempre debas ser la más imponente de todos, un poco de debilidad no siempre es malo, de echo te hace más humilde-
-eso no aplica aquí Luna- murmura Celestia.
-¿Por qué no? Mira todos en esa junta son un montón de pesados y falsos, ¿crees que todos ellos son así en la vida real? Aparentar frialdad no es aparentar fuerza, sino todo lo contrario- reclama Luna mientras le cepillaba el cabello a su hermana y quitaba un nudo en su cabello, provocando que Celestia suelte un leve alarido de dolor ante esto- lo siento- dice Luna apenada.
-no importa…-
-si quiere… puedo estar con tigo… técnicamente… también soy parte del consejo…-
-aun estas incapacitada Luna… si regresas ahora… te verás obligada a retomar todos los cargos de gobernación como la responsabilidad…. Aun no estás del todo sana Hermana… deja que al menos terminen tus terapias, aprovecha ese tiempo para estar con tu pequeño- murmura Celestia.
-Hermana… tu tampoco estas del todo sana… apenas aprendiste a usar tus prótesis… y tu salud.. No ha sido la mejor que digamos-
-tengo que regresar….-
-fuiste tú ¿verdad?- murmura Luna, pero Celestia se mantiene callada como si no la hubiera escuchado— el consejo no está al tanto de tu recuperación, y hasta donde ellos sabían, aun te estabas recuperando… pero…. Una de las cláusulas del documento que te retenía era que solo se anularía si elementos mayores requerían de tu presencia o atención, en otras palabras… solo un llamado del consejo u otra catástrofe como la de Manehattan te exonerarían del tratado de Tara…- murmura Luna.
-Luna… por favor… entiende-
-yo entiendo… pero…. Creo que debes decirles a Discord y Tara….-
-ahora me arrepiento de ello...pero... ayer... fue... había olvidado lo que era divertirse... estaba molesta esa noche… quería regresar a los libros…. -
-pues ahora lo harás- suspira Luna-con migo no es con quien debes disculparte hermana-
-tengo nauseas…- murmura Celestia.
-es tu conciencia….-
-creo que necesito ir al baño… antes de….- murmura Celestia mientras se levanta súbitamente y se aleja de Luna corriendo apresuradamente al baño. La princesa de la noche suspira mientras se dirige a un rincón donde se encontraba su hijo dibujando.
-¿Qué haces cariño?-
-¡mila mami!- exclama el potrillo mientras le muestra su dibujo a su madre, el cual era un dibujo del castillo de Canterlot.
-¡oh es muy bonito cariño! Jeje ¡es precioso!- exclama Luna mientras le daba de besitos en el cuello a su pequeño, el cual no evita reír ante esto. De repente se escucha tocar a la puerta.
-pase… está abierto- dice Luna, y en eso por la puerta se asoma Discord.
-em…. La junta comenzara en 5 minutos… la mayoría de los miembros han llegado-
-oh claro, muchas gracias, en un momento Celestia bajara-
-okei…- suspira Discord ya a punto de retirarse.
-em... Discord…- lo detiene Luna.
-¿Si?-
-em… ¿podrías hacerme un favor?- pregunta Luna.
-em… claro… creo…- murmura este.
-¿puedes cuidar de Gloss mientras yo em? (Suspiro) acompañare a Celestia ¿si?-
-claro... em… solo que ahora estoy un poquito atareado… pero… déjalo con Tara, y en 10 minutos iré con ella-
-muchas gracias- suspira.
Una de las réplicas de Discord se encontraba guiando a los Yaks por unas escaleras invertidas, estando completamente de cabeza, esto sin embargo no repercutiría en nada en los Yaks, más que una impaciencia que se convertía en rabia por no llegar aun al salón de consejos.
-mmmm saben que… creo que era por el otro lado, habrá que regresar- dice Discord con un tono muy relajado.
-¡YA ESTOY HARTO! ¡YAKS APLASTAR!- exclama el príncipe Yak mientras arremetía junto a sus acompañantes contra el draconequus, Discord aparece con una vestimenta de torero y con la muleta torea a los tres yaks los cuales impactan contra un gigantesco yunque que no vieron, suena un fuerte estruendo y los tres caen inconscientes.
-seamos sinceros, ¡Todos queríamos que algo así les pasara!- exclama Discord con una sonrisa. El draconequus toma a los yaks y juntos aparecen a solo un pasillo de la entrada del salón de juntas, Discord estaba por arrastrar a los tres miembros hasta el salón, cuando en eso recuerda que había algunos grifos esperando fuera, este se asoma y en efecto se asegura de que aún estaban hay esperándolo.
-mmm mejor usare la puerta trasera- murmura el draconequus mientras hacía aparecer una puerta tras de el, y por esta entra junto a los tres yaks inconscientes.
-¡por que se tarda tanto!- exclama Crow Wings con impaciencia.
-papá... solo han pasado 15 minutos- dice su hija.
- 20... - afirma Wisper.
En eso se habré la puerta, mostrando a un Discord muy agotado y exhausto, este tenía sobre su cabeza el nido de los polluelos s como sombrero- pasen….- suspira este, en eso todos los grifos y demás miembros del consejo que ya se encontraban hay entraron con bastante prepotencia, haciendo a un lado al exhausto Draconequus, este sale del salón y se dirige a donde estaban otros tres como él.
-¿Qué me ven?-
-¡que bonitos pajaritos, creo a Tara le gustaran!-
-¿Por qué te tardaste tanto Discord?-
-¡soy el amo del caos! ¡no de la arquitectura victoriana! ¡y digan que lo hice en 15 minutos!-
- 20- dice otro.
- aj ¡recuerden que nos tomó barios meces reconstruir el resto del castillo! ¡Esto! esto... - se queja Discord mientras se tira al suelo por el agotamiento, el nido que este tenía por sombrero estuvo a punto de caer también, pero otro de los Discord logra atraparlo a tiempo.
-¿deberíamos dejarlo hay?- pregunta uno de los Discord.
-yo no sé, eres tú-
-también tú eres yo-
Finalmente luego de tantos rodeos, todos los miembros del consejo que hasta ahora habían llegado y seguían vagando y rodeando el castillo eran llevados al verdadero camino del salón de juntas, uno por uno se acomodaba en su respectivo asiento, la mayoría ya poseían un lugar pre designado, por lo que no hubo mucha discusión entre quien debía sentarse en determinado lugar, con excepción de los que cuyos lugares correspondían donde se encontraban sentados los yaks, pues nadie quería meterse con ellos, dado a lo agresivos que podían llegar a ser abecés (y por eso mismo pocas veces eran invitados a las juntas del consejo) sin embargo gracias a que estos tenían el rostro cubierto de pelo, ninguno de los miembros del consejo noto que estaban inconscientes, y dado a que tampoco querían sentarse en los lugares delos yaks para no tener problemas, se fueron a un rincón a esperar. Entre los últimos miembros del consejo en llegar eran la princesa MI Amore Cadenza y el señor de los minotauros, ambos llegaron juntos, dado a anteriores negocios que tuvieron previamente a él llamado, esto en si no impresiono ni llamo la atención de nadie más que de Discord quien no podía dejar de preguntarse del porque ella estaba con él, siendo que Equestria no tiene digamos una relación muy amistosa con el reino minotauro, sería más probable ver a Luna salir con el señor de los grifos que a Cadance con el de los minotauros, y eso ya es decir mucho.
Luego de que la mayor parte de los del consejo aparecieran, Celestia finalmente llega a la entrada del salón de juntas, donde ya todos estarían esperándola, la princesa se encontraba un poco inquieta eh indecisa, esta se encontraba posada frente a la puerta, intentando en su mente reacomodar sus ideas y tomar la actitud que desea presentar ante el consejo, no quería que nadie notara su miedo y debilidad, incluso esta traía puesta una capucha con el fin de ocultar sus prótesis de madera y cicatrices que esta poseía a lo largo de su cuerpo, dichas cicatrices le provocaban algo de vergüenza ante su postura con el resto de los gobernantes del mundo, pues según ella, representaban su debilidad y fragilidad. Apenas habían pasado un par de minutos desde que Celestia había llegado y no se atrevía a entrar, pese a haber sido muy poco tiempo el transcurrido para ella este era demasiado lento, al punto que ella podía escuchar sus propios latidos.
-tranquila hermana, estaré con tigo- se escucha, Celestia voltea y ve a Luna con una sonrisa bien marcada en su rostro.
-Luna…. No debes estar aquí…-
-si debo…- dice esta mientras abrasa a Celestia con su ala, por unos instantes, los temores de la princesa del sol parecían desvanecerse por sí solos- ¿estas lista?-
-eso creo….- murmura Celestia con algo de inseguridad.
-bien…- murmura Luna mientras toma la capa de Celestia con sus dientes y se la retira.
-¡Luna!- exclama Celestia.
-no tengas miedo que vean tus marcas… cuando las aceptes, serán tu fuerza- le dice Luna con una sonrisa.
-gracias…- dice Celestia mientras las dos se dan un abraso. Ambas hermanas entran al gran salón, y antes de que alguna de ellas usara sus poderes para abrir la gigantesca puerta, esta es abierta por si sola, siendo que atrás de ellas se encontraba Discord (cargando al pequeño de Luna entre sus garras) y observando la escena.
Celestia aún se encontraba un poco nerviosa, pero pronto sus nervios serian dispersados por un nuevo sentimiento, asombro, asombro por su entorno, por aquella habitación en la que esta había entrado, el gran salón del consejo ahora era muy diferente a como ella lo recordaba, siendo ahora para ella un encanto visual sin precedente, con grandes y relucientes pilares que levantaban la estructura y apuntaban hasta un inmenso tragaluz conformado por docenas de vitrales muy semejantes a los encontrados en su salón del trono con ilustraciones de ella y las demás princesas, y lo que más le llamaría la atención y terminaría apenando, una enorme estatua de ella y Discord besándose, en donde algunos de los detalles de esta misma estaban labrados en oro y diamantes, dándole un tono más celestial y encantador para la vista de Celestia, quien no podía evitar sonrojarse ante la obra de su esposo.
No muy a lo lejos, sentada por detrás se encontraba la princesa Cadance observando con repudio y celos en su ser a su tía Celestia, sentía náuseas y repudio ante como esta se paseaba por el gran salón contemplando la obra de su esposo, tanto así que ella deseaba en el fondo que pronto pasara algo que destruyera este sitio junto a su tía Celestia.
-desgraciada, pasearse frente a nosotros como si nada, y en sima nos presume que viene bronceada, no siente ni una pisca de vergüenza o decencia, maldita desgraciada, como me gustaría quitarte esa sonrisa de tu cara- pensaba Cadance mientras apretaba los dientes, intentando ocultar su rabia que lentamente se acrecentaba conforme pasaba más tiempo en este sitio, el cual es una oda al amor que Discord le tenía a su Celestia, cosa que la volvían loca por dentro, corroyéndose en su envidia y celos.
-oh Discord…. Esto debió tomarte una eternidad…. ¿Cuánto has de haber trabajado por hacer esto… por mí? Cariño… siempre sabes cómo cautivarme- pensaba Celestia mientras inconscientemente se tapaba el rostro con uno de sus cascos. Mientras Celestia caminaba con la mirada enfocada en el tragaluz y la estatua, la mayor parte del consejo se mostraba un tanto sorprendido ante el estado físico de Celestia, la mayoría ya sabía desde antes del ataque en Canterlot, y que Celestia había resultado gravemente herida tras esto, pero nunca se imaginaron del daño que esta recibió, muchos ni siquiera concebían que ella hubiese terminado perdiendo alguna de sus extremidades, con todas las miradas sobre sus piernas de palo que esta movía como si de sus patas reales se tratasen. Por suerte para Celestia el encanto que esta sentía por la arquitectura de su esposo fue tan grande que en ningún momento se sintió intrigada o presionada ante las miradas de todos los presente, incluso ella dejo de moverse y se quedó parada en un mismo punto, sin percatarse de que estaba en medio de todos, para poder observar mejor un vitral donde aparecía ella cargando entre sus cascos a sus dos hijos de pequeños, ante esta imagen que le traía tan bellos recuerdos, Celestia no logro evitar soltar una ligera lagrima de nostalgia ante esto.
-puede sentarse princesa- se escucha de repente, cosa que saca de onda a Celestia quien estaba muy distraída por andar admirando la obra de su esposo que por unos instantes se había olvidado de su propósito en este sitio.
-hermana por aquí- le murmura Luna.
-oh… claro…- dice Celestia un poco exaltada, yendo rápidamente hasta su asiento, sentándose a un lado de su hermana. Ante el frente del salón se posiciona una de los dignatarios de Maretonia, siendo actualmente por elección la cabecilla del consejo desde que Celestia fue forzada a abandonar el cargo hacia casi 20 años.
-recibimos su confirmación con respecto a su recuperación, nos complace saber que finalmente dos de nuestras más importantes miembros regresaran- dice la dignataria, ante esas palabras, Luna a escondidas le da un codazo en el costado a Celestia, puesto a que esto de antemano confirma y reafirmaban lo que se sospechaba. Celestia por su parte se muerde los labios y oculta su rostro en señal de pena.
-primero que nada, queremos darle nuestro más sincero sentido pésame, estamos al tanto de lo que ha sufrido últimamente y le ofrecemos todo nuestro apoyo para que su adaptación se lleve lo mejor posible.
-pero que hipócritas- murmura Luna con disgusto.
-Luna, aquí no... Todos nos observan- le dice Celestia con seriedad.
-¿Disculpe?- le llama la atención la cabecilla, quien no pudo escuchar lo que Luna dijo pero si noto a ambas yeguas decir algo mientras esta estaba hablando.
-oh, nada, solo…. Mi hermana me decía algo sobre su hijo, asuntos familiares-
-de acuerdo, ahora nosotros les damos la bienvenida y esperamos que….- dice esta pero nuevamente algo la interrumpe, hasta el fondo se ve y escucha como nuevamente se abre la puerta, y por esta se asoma el príncipe Blueblood, quien como si estuviera en su propia casa se habré paso entre el salón y busca con la mirada un asiento lo más cercano posible del frente, mientras este entraba se guardó silencio total, escuchándose solo el sonido de los pasos del príncipe, y finalmente un fuerte rechinido producto de una silla que este arrastro para acomodarla y finalmente sentarse con toda comodidad.
-pueden continuar- dice este con total cinismo y desinterés.
-bueno, Princesa Celestia, no sé si ya lo sepa, pero desde que nos enteramos del ataque en Canterlot, nosotros, con ayuda de su sobrina Mi Amore Cadenza nos hemos encargado de los dragones de Equestria, recluyéndolos en sus tierras, las montañas de fuego, y asegurándonos de que no regresen a Equestria, con excepción de su dragón asistente de nombre Spike, y unos pocos más, ya no se encuentra ningún dragón no registrado en las tierras de Equestria, mientras organizábamos la reubicación interrogamos a docenas de dragones, ninguno parecía estar involucrado por lo acontecido, intentamos encontrar a los culpables, pero sin su testimonio era nulas las descripciones de los agresores, además del hecho de que algunos como su esposo, no quiso decir nada al respecto-
-lo entiendo- murmura Celestia.
-si usted esta lista, podemos enfocarnos en la búsqueda de aquellos que atrevieron a atacar su ciudad-
-la verdad… todo fue muy rápido… y aun… intento….. Disculpe… es muy duro para mí...- murmura Celestia con tristeza, la princesa del sol oculta la mirada entre su larga crin, al más puro estilo de Fluttershy.
-lo entendemos, no se preocupe, todo a su tiempo-
-gracias….- Murmura Celestia.
-Bien… según la agenda del consejo primero revisaremos los informes de escases de alimentos en el imperio grifo y las muchas donaciones que se han hecho de los reinos vecinos, también revisaremos la bolsa de valores de cada una de las naciones, discutiremos los términos de expansión del reino minotauro y las normas de comercio entre razas y recursos- lee la dignataria de un documento que se encontraba frente suyo- pero primero, queremos preguntar (claro si no es inconveniente) ¿Qué es lo que paso en Manehattan? En el caso de Luna ¿y qué sucedió exactamente en el atentado de Canterlot? Princesa Celestia-
En el imperio de Cristal, se encontraba Starlight en su habitación junto al pequeño Eclipse y Wes, esta trataba de hacer que su hermanito comiera un poco de la papilla que ella misma habia preparado, aunque el pequeño bebé por su parte no le hacia las cosas tan fáciles a su hermana negándose a comer.
-¡por favor come!-
-Starlight… em… no es bueno que le hables así… solo empeoraras las cosas….-
-¡es que este niño es demasiado especial y no quiere comer nada de lo que le doy!-
-em… ¿quieres que te ayude con eso?-
-No… es mi hermano, y debe comer lo que su hermana le dé- dice esta entre dientes, en eso él bebe golpea la cuchara aventándola lejos de ellos.
-Starlight…. Em…. Mira…. Los bebes nunca reaccionan bien ante…. Los malos tratos… tienen que ser amables con ellos-
-¡soy amable! ¡De lo contrario ya lo habría metido en su cuna sin desayunar!-
-Star… Star… por favor… no te pongas así, tu hermanito nunca cooperara si te desesperas- le explica Wes mientras toma una cuchara limpia- ¡haber aquí viene el pajarito! ¡el pajarito!- dice este con un tono bobo y haciendo caras mientras le acercaba al pequeño una cucharada de papilla, al contrario que con Starlight, con Wes el pequeño no da ninguna objeción porque lo alimentara.
-aj… él bebe me odia- murmura Starlight derrotada.
-no… no digas eso…-
-créeme… si no fuera por ti… este niño ya habría muerto de hambre… o algo peor…- murmura ella con tristeza- creí que podría hacerlo pero… -
-no te pongas mal… mira…. Mira… lo has hecho muy bien estos días… solo que aun tienes cosas por aprender- le dice Wes con un tono tranquilizador.
-no sé cómo le haces…- murmura Starlight- tú le haces cosquillas y el niño ríe a carcajadas, ¡yo le hago cosquillas y el niño llora!-
-solo… se amable, has una que otra bobada, el pequeño no entiende tus palabras, pero si tus gestos, si te ve molesta, esa molestia se reflejara en él, tienes que ser amable…. no estoy seguro de cómo decir esto pero… un poco tonta… hacerlo reír con tus gestos, eso le gusta, por eso yo hago esas cosas… se que parece una tontería, y lo es, pero sirve… sirve para hacerlo reír y que te tome más confianza- le explica Wes.
-entonces…¿tengo que hacer caras de idiota…?-
-bueno… es solo parte… si lo haces reír… si lo haces sentir bien… confiara en ti más fácilmente, es muy pequeño y no entiende muchas cosas-
-de acuerdo…- bufa Starlight mientras lentamente se acerca con él bebe, con una mirada seria, el bebe hace exactamente lo mismo.
-si no puedes hacerlo… por lómenos sonríele-
-¿crees que no puedo hacerlo?- reclama Starlight.
-em… yo…. no quise…. – murmura este muy apenado y encogiéndose en hombros.
Starlight se voltea y en eso está mira una almohada la cual toma con su magia y se cubre el rostro, el pequeño mira a Starlight con confusión y un poco de intriga, luego de un momento a otro esta quita la almohada y hace una cara rara sacando la lengua y con los ojos desorbitados, rápidamente se vuelve a tapar la cara, y vuelve a quitársela mostrándose esta vez mordiéndose los labios, con los dientes salidos y los ojos en blanco, vuelve a taparse la cara y al descubrírsela infla las mejillas, repite esta misma acción varias veces más, esperando a que él bebe reaccionase, este por su parte mira a Starlight con algo de curiosidad, preocupando a la alicornio amarilla, tardo un poco pero finalmente hace reír al pequeño, en eso Starlight toma la cuchara y le intenta dar de comer, esta vez, el bebé no se opone y tras esto empieza a reír a fuertes carcajadas y a aplaudir fuertemente.
-¡lo logre! ¡lo lo…..!- dice Starlight emocionada, pero repentinamente las palabras se desvanecen al ver frente a ella aun fantasma, hay asomándose por la puerta de su habitación observando la escena, Starlight no podía creerlo, y por unos instantes, todo se quedó en silencio.
-ma… mama…. Murmura Starlight con un tono que asemejaba a un balbuceo de bebé.
-hola mi vida- dice Twilight con un tono maternal, al escuchar estas palabras provenir de ella, los ojos de Starlight comenzaron a inundarse en lágrimas.
-¡mamá!- exclama esta mientras corría y saltaba sobre Twilight, abrasándola fuertemente- ¡mamá, mamá, mamá! ¡Estas despierta!-
-si mi cariño… lo estoy…- dice Twilight con un tono maternal mientras acariciaba la crin de su hija con suma delicadeza, y de paso limpio sus lágrimas con uno de sus cascos, Starlight oculto su rostro contra el pecho de su madre por un rato, luego al separarse un poco esta nota que su madre poseía en algunos de sus vendajes al rededor de su cuerpo y sobretodo en su vientre, notando como de estos sobresalían partes de su piel que se mostraban diferente al resto de su cuerpo, mostrándose algo arrugada y deforme, cicatrices y marcas que nunca llegaran a desvanecerse del todo - no llores por favor, estoy bien cariño... y ustedes también, y eso es lo que importa-
-mamá… pe... pero… ¿cuándo?-
- desde hace apenas dos días desperté mi vida, se me puso en observación… y esta mañana se me dio de alta…-
-pe… pero…. Si despertaste… por… porque… ¿Por qué nadie me dijo nada?- murmura Starlight aun con lágrimas en su rostro.
-cuando supe que tu cuidabas de tu hermanito… decidí que lo mejor era esperar y verte con mis propios ojos - dice Twilight con una sonrisa en su rostro, en eso ambas se abrazan fuertemente, mientras lentamente Wes se escabullía de la escena, pues no sentía como que perteneciera en ella, y prefería dejar a madre e hija juntas disfrutando de su momento. Wes sale de la habitación y se encuentra con la doctora Diane quien miraba con bastante ternura aquella escena.
-¿Por qué no crees que perteneces hay? No te sientas excluido, porque aquí hay ponis que te quieren- le dice la doctora al potro, el cual voltea y mira nuevamente la escena, sintiendo una sensación extraña al verlo, una sensación agradable en su pequeño que no podía describir ¿era este acaso su corazón? Era lo que él se preguntaba.
En Canterlot luego de tres horas de una larga y estresante junta, cada uno de los miembros regresaban a sus carrozas y se encaminaban en su regreso a sus respectivos reinos, mientras tanto Luna y Celestia los observaban irse desde el balcón.
-hermana- murmura Luna.
-dime-
-¿Por qué no les dijiste nada sobre la gema?-
-¿tú les dirías?- murmura Celestia con seriedad mientras observa como una a una de las carrozas desaparecían en el cielo.
