El despertar del demonio.

Capítulo 21. El valor de Wes.

Fuera del salón de espera se encontraba una desconsolada y joven princesa, sus ojos se encontraban completamente humedecidos, en contraste con el mar de lágrimas que hasta hace poco habían brotado de ella, aquel maquillaje, aunque sea leve que traía puesto se había corrido casi por completo, dándole un aspecto más marcado en sus lágrimas, resaltando en su delicada piel amarilla, la joven yegua se encontraba sentada en una de las tantas sillas de la sala de espera, junto a docenas más de ponis, la mayoría amigas y conocidas de su madre, quien precisamente por eso, es que todos están aquí desde un inicio. Pese a la presencia de todos estos ponis que se encontraban aquí por el mismo objetivo que ella, ella se sentía completamente sola aun así.

¿Cómo se sentirían ustedes si técnicamente toda su familia se encuentra en urgencias? Con la posibilidad de que más de alguno pueda morir, he de decir que esa sensación no se le desearía a nadie, el nivel de miedo, preocupación e impotencia terminarían consumiendo a cualquiera. Así era como se sentía Starlight, quien no podía creer como en un instante lo que fácilmente podría considerarse la mejor noche que ha tenido desde la muerte de su padre, puede demostrarle absolutamente lo contrario, viendo a casi toda su familia caer en una serie de eventos que eventualmente terminarían desmoronando todo lo que le quedaba. La princesa miraba con bastante tristeza su vestido, el cual ya ni siquiera recordaba que aún lo tenía puesto, intenta distraerse un poco observando los pequeños y delicados detalles de su vestido, sabía que preocuparse no mejoraría las cosas, y buscaba al menos por un instante, intentar distraerse, pues al darse cuenta de todos los ponis que se encontraban a su alrededor, una parte de ella, no quería llorar frente a todos ellos, desde el principio ella intento guardarse sus lágrimas, y aunque no lo logro del todo, pues sus mejillas ya se encontraban inundadas en estas, al menos no se desmorono frente a ellos, siendo un llanto más silencioso, mas sin embargo estaba muy lejos de lo que ella realmente sentía por dentro, tenía ganas de gritar, de golpear el suelo con fuerza, de sollozar con mayor intensidad, armar un completo escándalo, pero se esforzaba por no hacerlo, sin darse cuenta que esto solo empeoraba las cosas en ella, siendo una bomba a punto de estallar.

A un lado de ella se encontraban Spike y Wes, cada uno de un lado, ambos miraban contra el suelo, Spike al enterarse del asunto intento conectar con Starlight para poder consolarla, sin embargo ella se mostró muy indiferente ante esto, el joven dragón temía que de alguna forma Starlight lo culpase de lo que aconteció, especialmente con Twilight y el pequeño Eclipse, sobre todo porque anteriormente, Spike era el encargado de este último, pero desde que fue a trabajar con la princesa Celestia, el dragón se vio obligado a desconectarse de ese deber, cediendo la responsabilidad a Starlight, y cuando Twilight despertase ella tomaría el cuidado del pequeño con ayuda de su hija, siendo que se trataba del cumpleaños de Starlight, lo más lógico era que esta noche la que cuidase del pequeño fuera Twilight, para así darle un reposo a su hija y que con esto disfrutara de su noche especial. Los motivos por los que Spike se culpaba y creía que Starlight lo culpase en respuesta a su indiferencia, eran realmente poco racionales, puesto a que la razón por la que Spike nunca se acomido de cuidar a Eclipse eran porque en la noche anterior se había desvelado leyendo, por lo que al llegar a la fiesta realmente estaba muy cansado, y siendo sin serio, no poseía ganas de cuidar de un pequeño bebe, de echo aun no tenía planeado regresar con la familia Sparkle aun, pues Spike se encontraba a la mitad de una investigación importante, se la había pasado los últimos días buscando entre los pergaminos sueltos de la biblioteca las paginas perdidas de uno de los libros, y tenía pensado quedarse un par de semanas más, pero ahora, esos deseos y curiosidad por seguir buscando habían desaparecido, y en su lugar un creciente sentimiento de culpa comenzaron a dominarlo, ni siquiera tenía el valor de mirar a Starlight a los ojos.

Wes por su parte, se encontraba en una postura opuesta a la de Spike, realmente el no había intentado hacer algo por consolar a Starlight desde que todo paso, y no tanto porque no quiera, sino al contrario, cuando quería hacerlo, el miraba a su alrededor y miraba al resto de los ponis, cada quien en lo suyo posiblemente, pero esto le causaba gran miedo y temor, no se sentía listo, y realmente, el único contacto poni que ha tenido en público es con su propia madre, cómo reaccionarían los demás, era solo una de sus preocupaciones, pero, en realidad, lo que más temía era como lo tomaría un solo individuo, pues su temor ha sido confirmado, y seguramente éntrelas sombras, se encontraba quien lo engendro, mas no podría considerarse padre en ningún otro sentido, más que nada esto le generaba terror al potro, siendo que realmente no ha logrado precisar algo que de verdad genere terror en él, Wes desde siempre le ha temido con toda el alma, algo en él, provoca en el joven príncipe un terror indescriptible que no logra explicarse, es como si desde siempre, supiese del tipo de ser que es, o presintiera lo que el sería capaz de hacer a futuro, aun cuando es algo que ignora, él sabe que la presencia de su padre en el imperio no podría traer cosas buenas para nadie. Wes miraba a Starlight, notando algunas lágrimas brotándole de su mirada bacía, mas sin ningún verdadero sollozo, notando claramente como esta hacia un esfuerzo por contenerse. Wes se sentía impotente, quería hacer algo, pero tenía miedo, y más cuando una vaga idea comenzó a rondar por su mente al pensar en el regreso de su padre ¿Qué tal si solo lo hizo porque lo vio bailando con Starlight? Era lo que empezaba a temerse, pues no tenía sentido que atacase a la madre de Starlight, solo porque si, Wes quizás no conocía muy bien la entidad que era Carnage, pero si algo tenia presente de él, era que nunca hacia algo, si antes no lo tenía previsto ¿en qué le beneficia atacar a Twilight? ¿El provocó el accidente con Eclipse? ¿Por qué lo haría? ¿Es un castigo para él? Wes no dejaba de preocuparse por eso, pero al observar como Starlight miraba inexpresiva la mancha de sangre que esta tenía en su vestido, sangre que por cierto no era suya, si no de su propia madre, dicha mancha era relativamente reciente, notándose ligeramente ceca, Starlight no podía dejar de ver esa mancha de sangre en su vestido, Wes no podía saber qué era lo que ella estaba pensando, pero por su falta de expresión, el sentía gran tristeza y empatía con ella, no soportaba verla así, y aun con su miedo a su padre, Wes decidió hacer algo, que a primera instancia parecería muy simple y de echo eso esperaba el, pues no quería llamar la atención. Wes acerca su casco y lo coloca sobre el de Starlight para tomarla he intentar consolarla, casi de inmediato Starlight responde y lo toma por el casco, el corazón de Wes comienza a latir fuertemente, el mira rápidamente en todas direcciones, aparentemente a los demás ponis que se encontraban hay, pero en realidad, el buscaba con la mirada algún indicio de su padre o sus serpiente, pero no había nada sospechoso, por lo que él se calmó un poco por el momento. Es entonces que pasa algo que Wes no se esperaba, Starlight se recuesta en su hombro ocultando su rostro contra su pecho, Wes se sonroja por unos instantes, su corazón no dejo de latir ante esta acción, pero luego comenzó a notar los sollozos de Starlight, era muy discretos, posiblemente nadie más podría escucharlos más que el al estar muy cerca, pero no había duda, Starlight estaba llorando en su pecho, algo en Wes quería alejarse de ella, tal y como cuando escapo del baile, pero no tuvo el corazón de alejarse esta vez, y dejo que Starlight llorara aunque sea de forma discreta contra su pecho, ya dejando de importarle lo que los demás piensen, pero aun prevalecía su temor hacia su padre.

-Disculpen- se escucha de repente, todos los presentes parecen despertar de repente y miran en dirección a la poni que se encontraba frente a ellos.

-¿Cómo siguen doctora?- dice Celestia de repente, poniéndose al frente del grupo, tras ella inmediatamente se posiciona Starlight, quien no podía emitir ni una sola palabra y en su lugar solamente se quedó tras Celestia para escuchar, siendo que esta sentía aun algo de miedo, tanto por sus hermanos como por su madre.

-em… me gustaría hablar con usted en privado si no es molestia- murmura la doctora Diane.

-¡No!- Suplica Starlight- tengo que saberlo… ¡es mi mamá y mis… y mis… y mis hermanos! –

-¿estas segura de esto querida?- le murmura la doctora Diane, Starlight por su parte asiente con la cabeza mientras tragaba saliva.

-francamente… creo que todos queremos saber lo que pasa- murmura Spike.

-la princesa Twilight sufrió una contusión muy fuerte, hicimos radiografías para verificar que no hubiese fracturas o daños severos, por el momento los resultados no revelan nada serio-

-¿por el momento?- se escucha la tenue vos de Starlight por detrás de Celestia.

-sí, es que…. Una cosa es una fractura, y otra es una contusión o daño cerebral, el cerebro en sí, permanece Flotando en una de serie fluidos que evitan que este mismo golpee contra el mismo cráneo, amortiguando la mayoría de los golpes… pero…. Las radiografías revelaron que su cerebro empezó a hincharse… le hicimos un agujero para liberar la presión-

-un… un agujero….- piensa Starlight mientras sentía un frio recorriéndole la espalda.

-esperemos que con esto la hinchazón baje, y con un poco de suerte se recuperara en unos días...- suspira la doctora Diane- aunque… Temo decirles, que el estado de Twilight es el menor de los males-

- ¡¿Qué es lo que les pasa?!- exclama Starlight de repente sorprendiendo a todos.

-Lúthien… perdió mucha sangre, su puntadas se abrieron, tuvimos… tuvimos que retirar una gran cantidad de carne de su cuerpo…. Empezaba a gangrenarse, intentamos retirar toda la carne dañada, si un solo germen entra en contacto con ella… morirá y aun asi… con todas las precauciones, no es suficiente, su estado está peor a como estaba hace unos días, ella misma… se infringió daños irreparables, ahora… solo podemos mantenerla con vida, dentro de una cámara hiperbárica y esperar que el tiempo haga un milagro-

Todos guardan silencio al escuchar esas palabras, el solo imaginar lo que Lúthien y Twilight están pasando, no podía ser concebido por nadie, todo era muy confuso, y muy trágico, ¿Cómo deberían reaccionar? Las manes six, las princesas y algunas más de sus amigas se encontraban presentes en esa habitación, intentando concebir lo que estaba pasando.

-¿Cómo esta Eclipse?- pregunta Starlight con un fuerte nudo en la garganta.

-aun intentamos salvarlo- murmura la doctora Diane con inexpresividad, al escuchar esas palabras no hizo falta que se expresara más, pues todos comprendieron el estado tan peligroso que el pequeño bebé estaba pasando, Celestia cerró los ojos, Luna abraso con fuerza a su pequeño hijo, las manes se unieron en un abraso, Spike intento incluir en el abraso a Starlight, pero esta se alejó de ellos, mientras en su mente intentaba procesar todo lo que se dijo, sin embargo a diferencia de los demás que se denotaban muy tristes, Starlight por su parte dejo de llorar y se encamino hasta la doctora Diane.

-¿Qué podemos hacer?- pregunta ella con seriedad.

-¿disculpa?-

-mi mama… intento ayudar a Lúthien... dio su sangre y su piel en repetidas ocasiones ¿yo también puedo hacer algo no?-

-bueno… quizás si… pero no se… es demasiado agresivo para una joven de tu edad… y tu madre esta incapacitada como para decidir-

-no me importa, es mi cuerpo, si pueden sacar algo…. Que sea de utilidad…. Háganlo- dice Starlight con decisión y seriedad, la doctora Diane incrédula mira en dirección a Celestia y Spike, los cuales no hicieron nada por objetar lo que la joven princesa se proponía.

-eres demasiado joven- dice la doctora Diane tomándola del hombro, Starlight baja la mirada con un tono sombrío- pero si hay algo que puede hacer, esto… no será tan agresivo como transferir un poco de tu piel, pero te debilitara mucho-

-no me importa- murmura Starlight con severidad.

Wes mira desde un rincón, tras de la multitud, como Starlight seguía a la doctora Diane hasta dentro de los salones, el joven potro no sabía que es lo que le aria a Starlight y algo dentro de si no quería ni imaginárselo, una vez que las puertas se serraron y Starlight dejo de verse, Wes se retiró del lugar inmediatamente.


Debajo del imperio de Cristal se encontraba un alterado y enfurecido potro, con prepotencia se postra frente a una gigantesca caverna y grita -¿¡POR QUE LO HICISTE!?-

- un hola, sería más adecuado para saludar a tu padre ¿no crees?- se escucha desde las sombras, y tras del potro aparece una criatura sin piel, la cual en primera instancia exalta a Wes quien da un brinco, pero rápidamente retoma una postura firme ante él.

-... RE... RESPONDEME-

-¿qué tengo que responderte?- pregunta Carnage con una sonrisa.

-POR QUE LASTIMASTE A TWILIGHT?-

-porque ella quería que así fuera, se sentía muy culpable por matar a su bebe, yo solamente quise ayudarla-

-¡aún no sabemos eso!- chilla Wes.

-¿a no? Je, de cualquier forma, creo que habría sido mejor para todos, jeje-

-¡Tu no la ayudaste!- grita Wes con gran cólera.

-yo creo que sí, ella ya ha sufrido mucho, es patético que siga viviendo después de tanto-

-¡No es cierto! ¡Twilight es una buena poni! ¡No merece eso!- reclama Wes mientras rápidamente el valor con el que había entrado empezaba a desvanecerse, notándose en sus cascos que empezaban a temblar.

-y los buenos ponis no merecen sufrir ¿verdad? la muerte seria el fin de su sufrimiento-

-Pero... ¡Eso haría que Starlight sufriera mucho!-

-Starlight, je hijo mío, ¿no te has dado cuenta? ella es una cretina, un cáncer que solo trae penurias a los que la rodean, merece todo lo que le pase, y más-

-¡No es cierto! ¡No la conoces!-

-¿ah no? je, y que te hace pensar que tú la conoces mejor que yo?-

Siempre estoy con ella-

-y yo siempre la estuve vigilando, desde antes de que nacieras-

-¿Qué? ¿Porque?-

-jeje, eso no importa, tengo ojos en todas partes hijo mío, siempre eh estado al tanto de todo- ante esas palabras Wes empezó a sentir un fuerte frio recorriéndole la espalda- será mejor que no cometas una estupidez, o tu amiguita, un día de estos, simplemente desaparecerá-

-¿Qué? ¡No! ¡No la lastimes!- suplica Wes, arrepintiéndose de haber bajado.

-francamente me estas tentando a hacerlo, a ver si así y solo así, aprendes a respetar a quien te dio la vida-

-NO, POR FAVOR NO LO HAGAS

-jejeje, adiós-

-No, por favor, NO LA LASTIMES- grita Wes mientras corría por el túnel el cual pese a estar completamente oscuro, Wes era capaz de orientarse perfectamente y no chocar entre la oscuridad.

Carnage desaparece entre las sombras mientras Wes corría desesperado tras él.

-¡Regresa! ¡por favor!- exclama Wes mientras este se detenía de golpe al finalmente perder el rastro de su padre, Wes mira a su alrededor y nota que ahora se encontraba en una parte de los túneles que él no conocía, siendo que rara vez el baja a este sitio, el joven alicornio nunca ha presentado la oportunidad de recorrer cada uno de los túneles. Wes mira a su alrededor, intentando encontrar sus huellas para regresar de inmediato, siendo que empezó a sentir un fuerte temor que él no sabía explicar, Wes encuentras sus huellas finalmente, el potro siente un alivio ante esto por lo que solo tendría que seguir ese pasillo para regresar a la superficie cuanto antes. De repente se escucha un fuerte y agudo rugido, Wes exaltado mira tras de sí, intentando ver algo que no se encontraba hay, ¿fue su imaginación acaso? Él no tenía pensado en quedarse para averiguarlo por lo que inmediatamente este se voltea con el fin de salir corriendo, pero entonces pasa algo insólito, Wes impacta contra un muro de roca y cae de espaldas contra el suelo, le toma unos instantes reponerse, Wes mira algo confundido al frente suyo, mirando un muro de roca solida el cual antes no estaba ahí, asustado, inmediatamente se levanta de un salto, busca sus huellas nuevamente, y no tarda en encontrarlas, pero, esta vez su confusión y temor se acrecentarían al ver que su camino se dirigía directo al muro de roca ¿Cómo podía ser posible? Ese muro no estaba ahí, y en ningún momento pareció haber algún derrumbe de cualquier tipo, es más, el muro parecía como si desde siempre hubiese estado hay.

El potro rojo vuelve a tropezar, y arrastrándose en el suelo busca una salida apresuradamente, su corazón empezaba a latir con mayor intensidad mientras corría con desespero entre los túneles oscuros y desolados, pese a que Wes poseía visión nocturna, tal y como su padre y hermana, aun así, no era la oscuridad lo que en verdad temía, si no a lo que se oculta en ella, y pese a poder ver con relativa claridad lo que lo rodeaba, eso no significaba que pudiese verlo todo, hay cosas ocultas que incluso con la ayuda de una linterna o el mismo sol, nunca sería capaz de encontrar, y eso era lo que tanto temía, ahora mismo podría ser vigilado por centenares de monstruos que él nunca sabría dónde o como están escondidos, pero algo en su ser le dice que están hay mismo.

Wes estaba perdido en un sitio que para él se asemejaba el mismo infierno, un sitio que él sabe está repleto de criaturas horridas y siniestras, que pocas veces el ah visto, pero cuyos recuerdos siguen perturbándolo en sus pesadillas. Wes en momentos podía ver algunos ojos rojos observándole desde algunas cuevas, el joven procuraba mantenerse firme e intentar controlarse a sí mismo, no quería gritar y correr pues sabía que eso incitaría a las bestias. Es entonces que finalmente Wes ve lo que para él sería un rayo de esperanza y alivio, al ver que de unos de los túneles provenía una luz, inmediatamente el corre hasta ella encontrándose con algo desagradable que no se esperaba ni imaginaba encontrar. Wes se detiene en seco al ver frente a el a lo que aparentaban ser tres capullos o huevos, un vistazo más detenido confirmarían que aparentemente estaban hechas de carne o una especie de membrana, Wes hace brillar su cuerno, y se sobresalta al ver que dentro de una de esas esferas se encontraba un pequeño poni acurrucado en posición fetal, Wes empezó a temblar, y aún más cuando de repente ese mismo poni abre los ojos y Wes pudo ver una iris muy semejante a la de una serpiente, mirnadole finamente, Wes inmediata mente retrocede muy asustado cuando de repente un enorme aguijón lo atraviesa de lado a lado. el joven alicornio mira incrédulo su pecho perforado por una cuchilla echa de hueso sólido, y su sangre empezando a brotar a borbotones.

-oh ¿eres tu Wes?- se escucha una vos que no tardaría en identificar.

-pe… Penny…- murmura Wes mientras sentía como se le iba el aliento.

-jijiji lo siento mucho hermanito, pero papi me dijo que nadie puede entrar aquí- dice Penny con una risita inocente mientras Wes seguía siendo atravesado por la garra de Penny, dejando debajo de si un extenso charco de sangre- ¡te extrañe mucho, mucho, mucho hermanito!- exclama Penny mientras le daba un tierno besito a Wes en la mejilla, y luego desencaja su largo aguijón del torso de su hermano, dejándolo caer en seco contra el suelo, mientras su sangre se extendía por todo el piso.


Wes despierta de golpe, exaltado mira en todas direcciones, y se encontraría con la sorpresa y alivio de que se encontraba en su habitación, recostado aun en su cama, como si lo que acabo de pasar se hubiera tratado de solo un sueño, inmediatamente él se levanta y corre hasta un espejo, eh inmediatamente se retira la pijama que traía puesta, de un tirón desabrocha los botones de su pecho, llegando a romper algunos botones, y mira con asombro su pecho, el cual estaba completamente intacto ¿todo fue solo un sueño? Se preguntaba el con inquietud, pues no recordaba el haberse regresado a su habitación y mucho menos haberse puesto una de sus pijamas, la cuales èl solo usaba en temporadas heladas y siendo que últimamente a echo un poco de calor, no parecía lógico que el por más cansado que estuviese se hubiera puesto una pijama para dormir.

-Wes cariño ¿ya despertaste?- se escucha de repente, Wes se voltea y ve asomándose por la puerta a su madre, la princesa Cadance quien entrando a su habitación, notándose muy contenta, más de lo habitual, cosa que llamo la atención del joven príncipe.

-em…. Si…. Si… em-

-jiji, okei, te espero para desayunar-

-em… si… claro- murmura el potro aun algo inquieto, sin embargo Cadance no pareció notar eso en Wes, ella estaba demasiado contenta como para siquiera notar la incertidumbre con la que su pequeño despertó ¿Qué es lo que hace que su madre este tan contenta? No dejaba de cuestionarse Wes mientras al mismo tiempo intentaba no pensar en la supuesta pesadilla que tubo, aunque seguía pensando que esta fue demasiado real como para serlo.

Wes baja al gran comedor, en donde únicamente se encontraban ellos dos, cosa poco habitual, pues siempre los acompañaban la familia Sparkle en cada comida, Wes extrañaba un poco el hecho de ver a Starlight sentada en aquella silla que se encontraba en el centro de la extensa mesa, en eso este dejo de pensar en su pesadilla y recordó lo que paso apenas anoche, Wes se empezó a maldecir a sí mismo, en el sentido de haber dejado de pensar en ella y preocuparse por una sola pesadilla que este tubo, recordó con claridad como encontraron a Twilight en el suelo con aquel cristal en casco, y como Starlight corrió a detenerla, pensó en que Eclipse y Lúthien ahora corrían peligro de muerte, y como todos esperaron por horas fuera del consultorio, en eso Wes voltea a ver a su madre y nota como esta tenía una mueca de alegría bien marcada en su rostro mientras leía el diario con toda tranquilidad.

-mama… ¿Cómo siguen?-

-no se hijo, me fui a la cama temprano- murmura Cadance con el mismo tono relajado y despreocupado.

-te… te fuiste a la cama… ¿es por eso que no te estuviste con nosotros? Sabes… ¿sabes lo que paso con Twilight?-

-si- dice ella con despreocupación mientras comía una galletita dando mordiscos muy pequeños y refinados, luego levita su servilleta y se limpia con esta- disculpa, estuve toda la noche con tu padre jijiji- dice ella sonrojándose.

-aja…- murmura Wes mientras sentía un frio recorriéndole la espalda.

-por cierto me dijo que por favor ya no viajes a los túneles, no es lugar para un niño como tu mi cielo- dice Cadance con un tono amable.

-he… es… está bien- murmura Wes mientras se encogía en hombros y ocultaba su rostro en su crin lacia, mientras al mismo tiempo su corazón comenzaba a latir precipitadamente dando al miedo que esto le infundía.

-muy bien mi cielo-

El desayuno continuo con normalidad y silencio para ambos, hasta que en eso a Wes, dado a la inquietud que tenía por lo que paso anoche, decidió aprovechar la oportunidad para preguntarle algunas cosas a su madre.

-em… ¿la tía Celestia regreso a Canterlot?- pregunta Wes un poco curioso, ante esas palabras la sonrisa de Cadance se desdibujo por un instante.

-no, creo que ella y los demás durmieron en la sala de espera, je que importa, mientras no estén molestando aquí, no me interesa realmente- replica Cadance mientras se sirve un poco de azúcar en su te.

Wes estaba por preguntarle a su madre si sabía algo más, que alguien le haya informado sobre el estado de la familia Sparkle, pero al notar el reproche de su madre otra cuestión comenzó a inquietarlo-mami…. ¿Por qué no te caí bien la tía Celestia?-

-en primer lugar no es tu tía, es tu tía abuela, en segundo…. Me tengo que retirar- dice Cadance levantándose de la mesa con bastante brusquedad, llevando a golpear la mesa, y derramando el vaso de jugo de Wes, el potro mira como su madre se alejaba con bastante prepotencia y molestia, como si en un solo instante, todo el buen humor que ella tenía se hubiese desvanecido.


Más tarde Wes se encamina en dirección a la enfermería, en eso este se topa con la princesa Celestia quien tenía en su lomo a Tara.

-Wes….- murmura Celestia al verlo, el potro pudo notar en Celestia una ojeras bien marcadas a lo largo de su rostro.

-buenos días-

-tardes mi cielo… ya son tardes- murmura Celestia con un bostezo, Wes en ningún momento se dio cuenta de que ya era tarde, en su mente creía que era de mañana, pero dado a que tanto él como su madre se levantaron tarde por diversas razones, no se dio cuenta de que ya sobrepasaba la una de la tarde.

-disculpe… em… ¿Cómo siguen?- pregunta Wes preocupado.

-Twilight parece que se recuperara pronto, quizás despierte mañana… -

-qué bueno...- suspira Wes con alivio- ¿y que paso con Lúthien?-

-ella... todavía tenemos esperanza...- murmura Celestia con un tono sombrío.

-oh... bueno... ¿y Eclipse?-

-em... ahora mismo iba a ver cómo sigue el pequeño Eclipse- murmura una muy cansada y adolorida Celestia, puesto a que durmió en esas incomodas bancas de la sala de espera.

-oh… ¿puedo ir con usted?-

-claro mi cielo…- murmura Celestia mientras inclinaba su cuello y este emitió un fuerte tronido. Wes la acompaña hasta la sala de pediatría, donde en una habitación especializada se encontraba el pequeño bebe dentro de lo que parecía ser una cuna de vidrio, muy semejante a una caja de cristal, cobijado entre algunas mantas, conectado a un respirador y una serie de artefactos que indicaban sus signos vitales, el simple hecho de ver al pequeño conectado a tales aparatos, provocaba un vacío en ambos ponis que solo miraban al pequeño bebe con gran preocupación y miedo.

En eso ven salir por una puerta a la doctora Diane, la cual cargaba consigo algunos blogs de notas.

-oh… hola princesa Celestia- murmura ella reverenciándose.

-¿Cómo sigue el pequeño?-

-su presión cardiaca ha disminuido, su temperatura se ha regularizado, pero sin embargo tuvimos que….-

-no, no, no- interrumpe Celestia- me refiero a como sigue…. Él se… (Traga saliva) ¿Estará bien?-

-bueno, por el momento está fuera de peligro, si es lo que quería saber…. Gracias a las donaciones de Starlight, logramos….-

-¡Starlight!- exclama Wes de repente mientras mira a la doctora con intriga, en eso se da cuenta de lo imprudente que fue, eh inmediatamente se retrae y se encoge en hombros- disculpen…. Lo siento… no quise…. Perdónenme- murmura Wes temeroso.

-em… si… ella esta…. Está al final del pasillo, dos puertas a la derecha- le indica la doctora Diane- en un momento iré a revisarla puedes adelantarte si quieres…-

Wes mira a ambas yeguas, y luego camina a paso apresurado hasta la habitación de Twilight, mientras este llegaba no podía dejar de pensar en las amenazas de su padre y temía que algo le hubiese pasado o pudiera pasarle en cualquier momento, Wes entra en la habitación, lo primero que ve es a Starlight recostada en una cama de enfermería, mirando en dirección al techo, la joven princesa se veía muy pálida, Wes se acerca a ella, a paso lento y temeroso, y en eso nota que Starlight tenía algo conectado al casco, esto parecía ser una manguera con la que se suministraba antibióticos, solo que al mirar la bolsa Wes se helaría al ver que se trataba de sangre, y entonces comprendería que esa cosa en lugar de suministrarle algo, le extraía su sangre.

Wes se acerca lentamente hasta la yegua, y en eso este nota como ella voltea a verlo, dando movimientos un poco leves y delicados.

-Wes….- murmura ella dando una sonrisa.

-te…. ¿te encuentras bien?-

-solo estoy un poco cansada…. Supongo que es normal…- murmura Starlight con un tono muy quedito.

-¿Cuánto te sacaron?- pregunta Wes un poco temeroso, Starlight mira su bolsa de sangre casi repleta hasta el tope.

-no tengo la menor idea- responde ella mientras se acomodaba en la cama- solo espero que sea suficiente… Wes…. ¿Cómo sigue mi mami?-

-ella…. Escuche que la doctora Diane dijo que… ella se mejoraría pronto-

-¿y Eclipse?-

-em… acabo de verlo… esta mejor….-

-¿el se?-

-si… parece que si- responde Wes con un tono esperanzador, en ese momento los ojos de Starlight empezaron a humedecerse más sin embargo esta no sollozo en ningún momento y la mueca de su rostro era inexpresiva por lo que Wes no podía saber si eran lágrimas de felicidad o de tristeza.

-¿tu cómo te sientes?- pregunta Wes preocupado por ella.

-estoy bien… muy bien….- murmura Starlight mientras cierra los ojos.

-¡oh por Celestia! ¡Starlight que hiciste!- se escucha y de repente por la puerta entra apresuradamente la doctora Diane, quien corre inmediatamente hasta la bolsa de sangre, mirando con algo de exaltación la bolsa llena -¡¿Por qué lo hiciste?!-

-¿qué? ¡¿Qué pasa?!- exclama Wes asustado.

-¡ya te habíamos extraído un litro!-

-no era suficiente sangre- murmura ella muy cansada.

-oh por Celestia… aquí debe haber poco más de un litro…- murmura la doctora mientras inmediatamente saca su estetoscopio y revisa el pulso de Starlight.

-¡¿Qué le pasa?!-

-perdió demasiada sangre…. – murmura la doctora mientras tomaba un reloj y revisaba la velocidad de su pulso- se suponía que solo tenía que descansar… pero en cuanto extrajimos el primer litro inmediatamente salimos para tratar a su hermano…. No debimos dejar el aparato junto a ella… ¡donde se supone que están las enfermeras! ¡Por qué nadie reviso a esta niña!- dice la doctora enfurecida.

-eso…. ¡¿estará bien?!- exclama el joven potro rojo muy asustado por ella.

-sí, lo estará… pero me temo que tendremos que regresarle su sangre- dice la doctora a regañadientes.

-no… no… désela a mis hermanos…. -suplica ella- Ellos la necesitan más…. Dénsela a ellos, por favor…- murmura Starlight mientras entrecerraba los ojos.

La doctora Diane le toma la temperatura y luego le suministra una dosis de epinefrina para estabilizarla, en eso llegan los enfermeros.

-saquen está cosa de aquí, no podemos dejar que extraiga otro litro o ella misma se provocara la muerte- murmura la doctora con seriedad, inmediatamente los enfermeros toman el aparato- lleven la sangre al salón 7G suminístrenselo a la princesa Lúthien- murmura la doctora Diane mientras guardaba sus cosas, los enfermeros obedecen-

Wes solo mira como los médicos sacaban la bolsa de sangre y se la llevaban por el pasillo, en eso por la puerta entra la princesa Celestia, quien se mostraba un poco confundida al ver a Starlight en ese estado tan decadente, pues ella no recordaba que esta se encontrara tan grabe.

-¿Qué le pasa?-

-nada… solo que…. Por la falta de sangre, le tomara algunas semanas recuperarse, lo mejor será que este en cama y descanse y que de una vez alguien me proporcione mejores médicos- murmura la doctora Diane mientras se daba la media vuelta, mirando en dirección al pasillo y notando como enfermeros y enfermeras se escondían de su mirada.

-tengo que ir a ver cómo sigue la paciente Lúthien- suspira ella mientras pasa a un lado de Celestia.

-Oh si… em… con respecto a eso… me temo que me tengo que retirar con asuntos relacionados con las naciones- dice Celestia un poco deprimida, pues no quería irse.

-lo entiendo-

-pero… en verdad… si algo… lo que sea, por favor escríbanme, Spike se quedara aquí…. por favor, cualquier cosa, comuníquenmelo- dice Celestia con bastante preocupación.

-no se preocupe, déjelo todo en mis cascos- responde la doctora, Celestia se retira finalmente de la habitación y la doctora Diane da un último vistazo en dirección a Wes- hazme un favor… ¿podrías vigilarla por mí?-

-claro….-

-gracias…- suspira la doctora mientras se retira.


El resto del día Wes se quedó al lado de Starlight, pendiente ante cualquier cambio, el pequeño no se movió de su lugar en ningún instante, llegada la hora de la comida, Wes ayudo a Starlight a comer, siendo que esta se encontraba muy débil, no podía levantarse y mucho menos sostener algo entre sus torpes cascos, es así que Wes tuvo que sostener el vaso de licuado de zanahoria con manzana, acercándole el popote a los labios de ella para que pudiera succionar, y aun esto le costaba algo de trabajo, por lo que le tomo casi una hora beberse un vaso de medio litro de jugo, limpiándole la boquita en barias ocasiones que ella misma regurgitaba un poco del jugo, Wes estuvo atento ante cualquier cosa para ayudar a Starlight, ella parecía una bebe ante sus movimientos torpes y débiles, incluso en momentos esta balbuceaba algunas cosas que apenas Wes lograba entender, pero esto realmente nunca le importo al potro, solo quería estar hay para ella.

Llego el anochecer, Wes seguía con Starlight, la doctora Diane se encargó de que las enfermeras no lo molestasen con eso de ya haber pasado las horas de visitas, Wes permaneció a su lado, tanto por el estado delicado de Starlight, como por su miedo a que algo le pasase al aun recordar las amenazas de su padre las cuales fueran un sueño o no, él no podía permitirse que nada le pasase a ella.

Starlight parecía dormir con algo de dificultad en su cama, Wes en eso noto como ella comenzó a mover los labios, y luego como esta apretaba los ojos, pareciendo que esta tuviese una pesadilla, Wes se levanta y se acerca a ella, notando como ella movía levemente la cabeza, retorciéndola en la almohada, en eso Starlight abre los ojos y suelta un alarido muy quedito.

-¿Qué paso? ¿Tuviste una pesadilla?- pregunta Wes con preocupación, Starlight por su parte únicamente se le queda mirando- no te preocupes… yo estoy aquí- dice este sonriéndole, Wes se le queda mirando por unos instantes, Starlight por su parte no dejaba de mirarlo, Wes se quedó parado a su lado por unos instantes, pero pronto el cansancio vendría a cobrarle, sintiendo la necesidad de sentarse, por lo que regresa a la silla donde estaba sentada, por su parte Starlight no dejaba de mirarlo, siguiéndolo con los ojos.

-vuelve a dormir… aquí estaré- murmura Wes.

-Wes….- murmura Starlight con su tono quedito- Wes… por favor…-

-¿eh? ¿Qué pasa?- murmura Wes volviéndose a acercar a ella.

-tengo miedo-

-no te preocupes… no tienes por qué temer mientras este aquí- le dice este con un tono tranquilizador, Starlight lo mira a los ojos por unos instantes.

-Wes… ¿puedes dormir con migo?- pregunta Starlight, dicha pregunta dejo paralizado a Wes.

-eh.. per… ¿perdona?-

-cuando… cuando era niña, siempre que tenía miedo… siempre que soñaba cosas feas.. dormía con mis padres…. O con Tara…. Pero…. Ellos no están aquí…. – le explica Starlight.

-no estoy seguro… no creo que sea correcto- murmura Wes mientras comenzaba a sonrojarse y retrocedía algunos pasos.

-por favor- suplica Starlight mientras Wes nota como una lágrima brotaba de la mejilla de Starlight.

-es… está bien- suspira Wes mientras se acerca a ella lentamente y se acomoda en la cama, quedándose en una orilla, aun con el riesgo de caerse, él no quería quitarle tanto espacio a Starlight, sobre todo por su estado, Starlight inmediatamente se acurruca en el pecho de Wes, el por su parte no dice nada, y solo deja que Starlight se acomode, aunque siendo sinceros, este contacto tan cercano incomodaban mucho al joven príncipe. En eso cuando Starlight oculto su rostro contra el pecho de Wes, este comenzó a escuchar algunos sollozos.

-es… ¿estás bien?- pregunta Wes con un nudo en la garganta, Starlight por su parte no le responde y sigue sollozando en su pecho por algunos minutos, Wes al no saber qué hacer decide abrasarla con su ala, Starlight continua sollozando, pero poco a poco esta se va calmando, hasta que finalmente esta deja de llorar, es aquí, cuando ella separa su rostro del pecho de Wes y lo mira a los ojos, Wes observa como sus ojos estaban humedecidos, pero de su boca denotaba una ligera sonrisa.

-gracias…. Ahora si lo estoy- murmura esta mientras le da un beso en la nariz y luego esta pasaría a acomodarse en los cascos de Wes, obligándolo a abrasarla, y finalmente ambos así se quedarían, durmiendo juntos en un fuerte abraso hasta llegado el amanecer.