El despertar del Demonio.

Capítulo 22. Temores ocultos.

En Canterlot, se encontraban la princesa Celestia, repasando algunos documentos en su habitación, desde que esta regreso, dejando finalmente de lado su periodo de incapacidad que se le había dado por sus muchas heridas que esta había sufrido, nuevamente esta se vio inundada de documentos y pergaminos que revisar y firmar, la mayoría de estos eran de distribución comercial entre naciones, algunos asuntos legales y demás papeles que ella difícilmente podría revisar sola, es por eso que su hermana la princesa Luna le ayudaba con esto mismo, en determinados momentos, más precisamente cuando su pequeño dormía o era cuidado por Discord y Tara, siendo que Luna aún estaba en una etapa donde difícilmente podría separarse de él. Aunque la princesa de la noche lo negase, realmente ella no se había recuperado del todo, su salud mental aun esta algo delicada por lo que aun ahora se ve obligada a tomar calmantes y pasar tiempo con su hijo, como parte de su terapia emocional, al punto de que a Luna le es muy difícil separarse de el por mucho tiempo, pues sin él, Luna en momentos llegaba a revivir aquellas pesadillas que tanto la alteraban, imágenes que no solo le aterran sino que también le parten el corazón. Luna da un suspiro luego de firmar un documento donde se anunciaba la desaparición de un potro en el imperio de Cristal hacía apenas dos semanas.

-pero que terrible- murmura Luna.

-¿Qué pasa?- pregunta Celestia mientras hace a un lado una pila de papeles recién firmados y se detiene para tomar un pastelillo de una charola que ella misma había traído.

-esta carta anuncia la desaparición de otro potro…-

- ¿Dónde? ¿Hace cuánto fue?- pregunta Celestia intrigada mientras deja el pastelillo que acabo de morder de nuevo en la charola.

-en el imperio de Cristal, hace dos semanas- murmura Luna con seriedad.

-¿Qué edad tenia?- murmura Celestia con seriedad.

-según el reporte… 15 años- responde Luna, y luego se queda pensando por unos instantes- ¿no pensaras que…. Sea como lo que paso en Manehattan?- dice intrigada, mientras sentía un frio recorriéndole la espalda.

-no lo sé Luna… han pasado ya barios meces desde el incidente… y nunca atrapamos a los culpables- murmura Celestia con seriedad.

-los niños que secuestraban eran desde bebes hasta niños de 10 años a lo mucho- responde Luna con frialdad- lo sé por qué yo misma me encargue de escribirles a las familias-

-Disculpa Luna… perdona…- dice Celestia ya algo arrepentía al ver como rápidamente la alegre expresión de su hermana cambio bruscamente con una más fría he inexpresiva, guardando silencio por un largo rato mientras miraba en dirección al suelo-Luna...-

-les prometí que encontraría a sus hijos…. Yo se los prometí…- murmura Luna con inexpresividad.

-Hermana…- murmura Celestia mientras se acerca a darle un abraso, en eso Luna comienza a llorar, esta oculta su rostro contra el pecho de su hermana por unos instantes, hasta que Luna vuelve a calmarse.

-si quieres ve con tu hijo, yo puedo con esto- le dice a su hermana con una ligera sonrisa.

-no, estoy bien… además… aún faltan dos costales de correspondencia… no seas modesta hermana, esto no es trabajo para una sola poni, incluso para ti- dice Luna.

-estoy bien, jeje, ¿Qué son un montón de papeles?-

De repente sobre ellas aparece una nueva pila de documentos sin firmar sobre de ellas, enterrándolas entre una pila de cartas y pergaminos.

-aj ¿pero qué es esto?- exclama Celestia irritada al ver de nueva cuenta toda la correspondencia.

-¿no se suponía que Cadance se encargaba de ayudarte con los asuntos reales mientras estabas en reposo?-

-se supone….-

-toda esta correspondencia parece como si se hubiera acumulado desde hace meses- reclama Luna.

-aj, lo sé, lo sé, supongo que fue demasiado trabajo para ella, recuerda tras lo que paso aquí y en Ponyville (suspiro) con todo lo que paso, creo que es natural que haiga tantos pergaminos dirigidos a mi persona-

-aun así… son demasiados… casi parece como si no te hubiera ayudado en nada- murmura Luna inexpresiva.

-exacto ¿no?- se escucha y frente a ellas aparece Discord de entre una pila de pergaminos, con unos gogles y un traje de buzo puesto- ahora ¿ya podemos aplicar mi método?-

-¡no quemaremos los pergaminos!- exclama Celestia.

-aj, por favor, ¿Qué tan importantes pueden ser?-

-¿ves esto? ¡esto es un tratado de distribución de joyas al reino de los perros diamantes, a cambio ellos nos darían metales necesarios!-

-sí, sí, si, se necesita cobre para forjar herraduras- bufa Discord.

-no solo eso, el cobre también se usa para la fabricación de redes eléctricas- dice Celestia mientras le acerca el documento a su esposo, este lo toma y lo lee.

-veamos- murmura Discord.

-ves, es muy importante que estos documentos se revisen y se firmen-

-sí, pero ¿un documento que tiene casi un año desde que se entregó aun cuentan?- pregunta el draconequus muy pensativo.

-¡¿qué?!- exclama Celestia mientras le arrebata dicho documento y revisa la fecha- este tratado se debió firmar hace 9 meces….-

-¿Por qué nadie reviso el documento antes?-

-no me miren a mí, cuando ustedes estaban en cama yo solo me encargue de levantar el sol y la Luna- se escusa Discord.

-¡que es esto! ¡DISCORD COMO QUE LA LUNA CHOCO CON EL SOL HACE 5 MECES!- exclama Celestia mientras lee un reporte urgente de hacia barios meces.

-¡que la luna QUEEEEE!- reclama Luna impactada.

-no, no, no, ese reporte está mal- dice Discord relajado- je, si eso hubiera pasado la luna ya no existiría.

-¿enserio?- dice Celestia esperanzada.

-aja, fue Plutón quien choco con el sol- aclara Discord.

-Plutón…- dicen las dos hermanas con incredulidad y asombro- ¿Cómo se supone que tu….?-

-¿Qué importa? Ni siquiera era un planeta de verdad- se excusa Discord.

- Pero… pero….- murmura Celestia impactada.

-soy yo o Cadance es una floja- dice Discord como un intento de cambiar de tema- esa ya es noticia vieja y ni siquiera se aclararon las cosas- murmura dando una leve risotada, en eso Celestia se deja caer de espaldas sobre la pila de documentos.

-¿hermana? Hay no…- murmura Luna mientras va con Celestia para intentar hacerla entrar en si.

- miren nada más, estas cosas son de hace 10 meces, así nunca van a acabar- dice Discord- ¿enserio creen que todos estos papeles sirven de algo?-

-Discord, son papeles muy importantes… ni siquiera- murmura Luna mientras recoge algunos pergaminos- oh miren es una invitación para la fiesta de cumpleaños de la hija de Crow- lee Luna.

-¡eso lo dice todo!- exclama Discord mientras saca de la nada una pala y hace aparecer una bolsa de basura en la que introduce todos los papeles, Celestia aun inconsciente quedo flotando en el aire, justamente en la misma pose en que estaba cuando estaba recostada sobre la pila de cartas, producto de la magia de su esposo.

-creo que no será necesario partir leña para el invierno jeje- murmura Discord con malicia.

-¡Discord al menos deja los documentos de este mes!- exclama Luna.

-como quieras- murmura Discord mientras hace llover una serie de pergaminos sobre Luna- esos son los de este mes y también los de esta mañana- dice Discord mientras se retira con todos los documentos a cuestas.

-oh por cierto… les recuerdo que en una hora vendrá de nuevo el consejo, para que se preparen- anuncia Discord.

-¡Queeeeeee!- exclama Celestia despertando de repente.

-em... aquí está el anuncio...- murmura Discord muy intimidado mientras le entrega un documento a Luna y luego este desaparece en un instante.

-tiene razón... la fecha es de hace una semana... para hoy...- murmura Luna mientras le muestra el anuncio a su hermana.

-aj... ¿qué voy a hacer?- murmura Celestia muy estresada.

-tranquila hermana, ven... vamos a arreglarnos un poco- dice Luna mientras ayuda a su hermana a levantarse, llevándosela de vuelta a su habitación.


En el imperio de Cristal, siendo hora de comer, se encontraba Wes ayudando a Starlight a comer, cucharada por cucharada, el joven príncipe era muy cuidadoso y delicado a la hora de tomar un poco de papilla con la cuchara y acercársela a Starlight para que esta pudiera alimentarse, a Starlight le toma un poco de tiempo lograr pasar la comida con cada bocado, cosa que era un tanto bochornoso para Starlight, quien se sentía muy apenada e inútil al no ser capaz de alimentarse ella misma.

-bien… solo falta un poco más- le dice Wes con un tono amable mientras le acercaba otra cucharada, Starlight abre la boca para tomar ese otro bocado.

-creo- dice con la boca llena, se toma una pequeña pausa para tragar- creo que es suficiente, ya estoy satisfecha-

-¿estas segura?-

-si- asiente ella.

-bien… em… dejare esto por aquí- dice Wes mientras deja los platos en una mesita que se encontraba cerca- mmmmm que raro ¿Por qué las enfermeras casi no pasan por este pasillo?- se pregunta Wes.

-déjalos en la mesa, no creo que se acabe el mundo por un par de platos sucios-

-mmmm supongo que tienes razón…. Pero este es un hospital, eso no sería nada higiénico- murmura Wes-mmmmm si no vienen nadie en una hora yo mismo los llevare-

-oh Wes, no tienes que tomarte tantas molestias-

-no son molestias- Dice Wes mientras recoge una sábana que Starlight había tirado sin querer, este la sacude y la dobla con su magia.

-Wes, ¿Por qué haces esto?-

-¿Qué cosa?-

-¿Por qué eres tan gentil con migo?-

-bueno… te aprecio como amiga ¿Por qué no debo serlo?-

-amiga… si….- murmura ella mientras se sonrojaba- Sabes algo… esa noche…. En mi cumpleaños… antes de que todo esto pasara- dice señalando su casco que estaba conectado a una manguera, la cual esta vez en lugar de extraerle sangre, le suministraban antibióticos- me di cuenta de muchas cosas ¿tú no?-

-¿Qué cosas?-

-bueno... todo fue muy rápido…. Pero… cuando tú y yo bailamos, mi corazón no dejo de...de... pero… tu…- murmura Starlight con un nudo en la garganta.

-¿Qué pasa?-

-Wes, no te veo como amigo-

-¿No?- murmura Wes ya poniéndose deprimido.

-no… te veo como algo más-

-Algo más….-

-no lo sé… -murmura Starlight mientras se sonroja, Wes empieza a temblar y nuevamente escucha como su corazón comienza a latir aceleradamente- ¿tú que es lo que sientes?-

-yo…. Yo….. – murmura Wes mientras comenzaba a retroceder lentamente, con su mirada baja y su rostro tapado por su crin lacia, el potro retrocede hasta llegar a la pared, la cual al sentirla este se exalta.

-lo siento… perdóname, no quise incomodarte- se disculpa Starlight.

-no… no importa…. Em… llevare esto a… em… regreso pronto- murmura Wes mientras toma el plato sucio y sale de la habitación apresuradamente, ya cuando no cree que salió de la vista de Starlight, Wes se echa a correr rápidamente, escondiéndose detrás de un pasillo, donde creía que no había nadie, sin embargo al salir no paso tan desapercibido como él se creía, pues llego a ser visto por alguien que no se esperaba, siendo que no pudo darse cuenta de ello al salir a toda prisa.

Starlight se quedó en su cama, aunque quería ir por Wes, la verdad era que aún se encontraba muy débil y mareada como para dar ese esfuerzo, ella siendo consciente de sus capacidades actuales y del hecho de no querer exponerse aún más ante los demás decidió esperar recostada en la cama. Dado a lo nerviosa que empezó a sentirse, usando su magia toma una pañuelo de una mesa, y comienza a jugar con este en un inicio, para finalmente formar con este un pajarito de origami, el cual volaba sobre ella y para darle un poco más de altitud ella comenzaba a soplarle para que así este revoloteara más alto sobre ella. Es entonces que Starlight escucha unos pasos y algo postrándose ante su puerta, esta sonríe y deja caer el pajarito el cual le cae en el rostro, Starlight se levanta de la cama a punto de decir algo al creer que se trataba de Wes, pero pronto esa sonrisa se desvanecería al ver frente a ella a una yegua color lavanda, con algunos vendajes en la nuca y un parche en el ojo, esta miraba con su ojo sano a la joven princesa, la cual yacía recostada desde su cama. Un silencio incomodo domina la habitación por unos instantes, mientras ambas yeguas se miraban la una a la otra, no había palabras, no pareciera que hubiera algo que decir realmente, y si es que lo hubiera, pareciera como si con la sola mirada fuera suficiente para que cada una entendiese lo que la otra pensaba. En medio de ella se encontraba un incómodo dragón purpura el cual sentía la necesidad de romper el incómodo silencio que ya a el mismo empezaba a inquietar, pero decidió mejor retroceder y empujar a la yegua lavanda para que algo más pasase, gracias a esto la yegua lavanda y Starlight dejan de mirarse y finalmente la primera entra en la habitación, manteniendo la mirada baja, esta mira el estado de Starlight con mucha pena y tristeza, se acerca hasta su cama, posándose a solo un par de pasos de distancia la una de la otra, la yegua levanta su casco y con un leve movimiento acomoda un mechón de su crin, manteniendo su lindo rostro despejado.

-espero que me perdones- dice finalmente ella con bastante tristeza.

-mamá…. No estoy enojada-

-arruine…. Yo… tu….- comienza a decir ella, pero Starlight hace un esfuerzo por levantar su casco y lo coloca sobre sus labios, la yegua lavanda mira a Starlight y nota como sus ojos comenzaban a inundarse en lágrimas, y tal y como si se lo hubiera dicho con la sola mirada, Twilight se inclina y abrasa fuertemente a su hija, la cual la rodea con sus cascos fuertemente.

-tenía miedo… por favor… no vuelvas a asustarme- empieza a sollozar Starlight.

-perdóname….- llora Twilight.

Desde la puerta, se encontraban Spike y Wes quien hacía poco había regresado, ambos miran la escena con bastante aprecio. No se dijo nada por varios minutos, únicamente, Twilight y Starlight se quedaron hay por un largo rato. Finalmente es Twilight quien se levanta, toma a su hija por el casco y le susurra-gracias…. Por lo que hiciste por nosotros…. mi niña… ya estas madurando- le dice con una sonrisa orgullosa, Twilight se levanta y se dirige hasta la puerta donde aún se encontraban Spike y Wes, Twilight se acerca a Wes y le susurra- gracias por cuidarla por mí-

Wes se siente un poco apenado al escuchar esas palabras, pues realmente el no sentía como si hubiera hecho algo importante o sobresaliente, más que por su único deseo de estar con Starlight y ayudarla con todo lo que ha pasado.- de nada….- responde finalmente con un tono quedito, Twilight le acaricia la crin y finalmente se retira, con Spike yendo tras de ella. Wes mira de nueva cuenta a Starlight, la cual luego de limpiarse algunas lágrimas, esta mira al potro que la esperaba a su puerta, y le dirige una sonrisa.

Twilight salió de la habitación de su hija porque luego de despertar, lo primero que esta hizo fue visitar a su hija mayor, y ahora luego de ver a Starlight, aún le quedaba un sitio a donde ir, pese a lo doloroso que fue para ella encarar el estado de su hija mayor, la cual paso de estar en una habitación esterilizada a una cámara hiperbárica, la triste realidad es que una parte de su ser ya se había acostumbrado a ver a Lúthien en ese estado, pero posiblemente ahora ni ella misma sabría si está preparada para ver lo que le seguía, puesto a que ahora las cosas son un poco diferentes, y aunque sabe que el daño no fue tan severo en comparación al estado de su hija mayor, este caso en particular se ve reforzado por un fuerte sentimiento de culpa el cual no le dejarían tranquila, posiblemente por el resto de su vida.

Twilight llega a la sala de pediatría, en donde se encuentra con la doctora Diane, quien aparentemente le estaba esperando, fuera de una habitación de Cristal, se encontraba la poni terrestre, mirando en dirección a una cuna de vidrio.

-¿segura que quiere ver esto?-

-desde hace mucho me he tenido que enfrentar a cosas que no le desearía a ninguna madre, la verdad, parece como si la vida misma me estuviera castigando…. el mundo es cruel e injusto ¿no?-

-eso cree usted ahora…. Pero, alguien me dijo una vez, que la luz brilla más fuerte donde hay oscuridad- murmura la doctora Diane.

-¿Quién le dijo eso?-

-alguien muy especial- responde ella con una ligera sonrisa- de acuerdo… si usted gusta… puede entrar, pero me temo que no podrá cargarlo, lo siento... pero... se le pueden abrir las puntadas-

-lo entiendo... gracias- murmura Twilight con un tono depresivo.

-sígame por aquí- dice la doctora Diane mientras encamina a Twilight por un largo pasillo, hasta llegar a una habitación especial, esta se hace a un lado y espera afuera. El corazón de Twilight empezó a latir fuertemente conforme entraba a la habitación, al punto de que ella misma era capaz de escuchar sus propios latidos. Lentamente la alicornio lavanda se acercaba hasta una caja de cristal, dentro se encontraría con un pequeño bebé de pelaje negro y melena purpura, durmiendo aparentemente, y con un respirador conectado a su garganta, al ver el respirador, Twilight sintió un fuerte vacío que estuvo a punto de desplomarla, pero supo seguir adelante y continuo su camino, mirando más de cerca al pequeño bebé, el verlo dormir con tal calma y pasividad, por unos momentos causaban este mismo efecto en Twilight. El ver a su pequeño hay cobijado entre las mantas tentaban a Twilight en cargarlo y colocarlo contra su pecho, pero teniendo las palabras de la doctora Diane en mente, se abstuvo de hacerlo, y únicamente se limitó a verlo dormir, la ternura que esto generaba en Twilight, hacían que Twilight se sintiese mejor por unos instantes. Aun tentada a cargarlo, decide mejor solo acariciar la crin de su potrillo, y luego pasaría a acariciar su barriguita, un leve y suave cariñito, que ella esperaba su pequeñito pudiera sentir para que supiera de alguna forma que ella está a su lado, pero en eso el potrillo comienza a apretar los ojos como si este sintiera como si de repente este comenzara a sentir algo de dolor, ante esto él bebe por reflejo levanta sus cascos traseros y da una patadita, aun dormido, es entonces que Twilight se da cuenta de que algo andaba mal cuando noto que él bebe solo levanto uno de sus cascos traseros, de inmediato Twilight retira la cobijita que cubría a su bebé, al hacerlo, esta abre completamente los ojos, suelta la cobijita, retrocede torpemente y cae de puro sentón en el suelo, estando por unos instantes en un estado de incredulidad, pronto la realidad la golpearía cuando él bebe comenzara a llorar, con la sola mirada Twilight mira a su bebe llorando en la cuna, viendo que donde debía estar la pata trasera derecha de su pequeño, solo se encontraba un muñón con algunas marcas recientes de costuras.


Era de tarde en Canterlot, y luego de dos horas de discutir una serie de asuntos entre naciones, comercio, distribución y la expansión de algunos reinos, se decidió tomar un receso de media hora para el descanso de los miembros y merendar algo. Celestia y Luna por su parte se alejaron del grupo para descansar en la habitación de Luna por un rato, dado a que no toleraban estar más tiempo con los líderes y quería aprovechar el tiempo para darse un respiro para ellas mismas con sus hijos, también invitaron a Cadance a que las acompañasen, pero esta decidió mejor salir un rato a los jardines para respirar aire fresco. Para cuando el receso estuvo a punto de terminar, sabían que era hora de dejar a los niños y regresar, sin embargo ya se mostraban algo aliviadas dado a que finalmente todo estaba a punto de terminar, en especial luego de semejante reunión que pese a no ser tan larga como la mayoría de las reuniones, se sintió igual o más cansada, dado a tantas discusiones entre el rey grifo y el señor de los minotauros por las vetas de metales que se encontraban en las montañas que se encontraban como barrera natural entre los reinos, y ahora ambos peleaban por quien debía quedarse con esas montañas.

-hermana, no es tan malo, solo piénsalo así, en una hora ellos se irán y regresaremos con nuestros hijos-

- si supongo… (Suspiro) todavía debo regresar a revisar más correspondencia.

-aja- murmura Luna indiferente.

-Luna... sabes lo ocupada que estoy...-

-oh por favor hermana, tranquila, te estresas demasiado- le dice Luna con un tono divertido- después de esto te ayudare, ¿de acuerdo?-

-de acuerdo- suspira Celestia.

Las dos princesas estaban encaminándose al gran salón de juntas donde se encontrarían con el consejo, pero al llegar se mostrarían algo sorprendidas al no ver a ninguno de ellos.

-¿Dónde estarán todos?-

-mmmm quizás aún estén en el gran comedor- murmura Luna.

Al salir del salón se encuentran con Cadance quien sin siquiera dirigirles la mirada entro al salón solitario. Ambas princesas llegan al gran comedor y en efecto, hay se encontraban la mayoría de ellos, aparentemente discutiendo en la mesa, pero al verlas todos guardan silencio.

-em… ¿pasa algo?- pregunta Celestia algo intrigada.

-no, no pasa nada- murmura el señor grifo con una mirada agresiva que intimido a ambas yeguas.

-regresemos al salón- declara uno de los dignatarios de Maretonia, todos los miembros del consejo se levantan todos en fila y al pasar junto a las princesas, cada uno de ellos expreso indignación o molestia ante ellas, cosa que confundió e hizo temer a ambas princesas. Todos los miembros del consejo toman su lugar uno a uno, toma algunos minutos el que finalmente se deje de escuchar ruidos de sillas y pasos por la habitación que resonaba eco. Por un rato se guarda silencio interrumpido únicamente por algunos murmullos entre los presentes, cosa que inquietaban a las princesas de Canterlot, quienes sentían como si estuviesen hablando de ellas.

-em bueno…. Ahora continuaremos con los asuntos- lee la dignataria superior- revisión de traslado especies animales del imperio minotauro para el reino grifo para ayudar con la crisis de hambruna en….-

-¡por favor ¿esto se va a quedar así?!- exclama el rey grifo con severidad mientras se ponía de pie.

-¡papá por favor…!- le dice su hija mientras lo detiene.

-señor Crow por favor siéntese- ordena la dignataria con seriedad.

-¡ÉL TIENE RAZÓN!- se escucha otra vos entre la multitud.

-¡¿Cómo es que no nos informaron sobre esto?!- reprocha la señora perro diamante y todos miran con reprobación a las princesas.

-¿Qué es lo que pasa?- pregunta Celestia inquieta y ya comenzando a sentirse muy estresada.

-¡ESO MISMO QUEREMOS SABER!-

-¡USTED! ¿POR QUÉ NO NOS DIJO NADA?—

-¡¿a qué se refieren?!-

-¡a esa reliquia que devasto Manehattan!- se escucha entre la multitud, al escuchar esas palabras Celestia se paraliza.

-que… que….-

-¡orden en la sala! ¡Orden!- impone la dignataria superior.

-¡YA CONFIESEN!- exclama el señor grifo.

-¡Señor Crow no se lo repetiré! ¡Siéntese o salgase!-

-de acuerdo- dice con un tono extrañamente relajado, pero al sentarse se muestra que no era asi al arrastrar la silla al acomodarse provocando un fuerte chirrido.

-Princesas, Luna y Celestia, cuando les preguntamos si había algo más que ustedes supieran sobre los ataques a Canterlot y Manehattan, ustedes juraron que nos lo habían dicho todo- dice la dignataria mirando a ambas princesas con severidad.

-si….- responde Celestia mientras su corazón comienza a latir a mil por hora.

-ahora, recién nos llegaron reportes de que ustedes mantuvieron oculto un objeto oscuro en su castillo por 20 años y que ese mismo objeto fue robado para causar los desastres en las ciudades antes mencionadas ¿no es verdad? ¿Qué dicen ante eso?-

-yo….-

-princesa Celestia, le recuerdo a usted que fue la que lo presencio y acepto en su momento, que hace 150 años se estipulo un tratado en el que aquellos objetos de procedencia oscura o poder incontrolable, sean guardados en la bóveda o destruidos si cuyo riesgo atenta ante las naciones-

-yo…. Lo se… pero... esa gema… es algo muy diferente a una palantir corrompida-

-la bóveda se creó con el fin de sellar los males, ¿Por qué no nos entregó dicho objeto cuando lo obtuvo hace 20 años?-

-por que…. Esa cosa se alimenta de oscuridad… no quería que al estar encerrada con todos esos objetos malignos… se fortaleciera aún más- murmura Celestia con un fuerte nudo en la garganta, mientras intentaba no quebrarse ante el consejo- temía que ese mal se hiciera más fuerte…-

-¡POR QUÉ NO LO DESTRUYO!- se escucha una vos entre la multitud.

-no se puede… es indestructible… ya lo intente… por todos los medios posibles….- responde Celestia mientras comenzaba a sentir como las miradas de todos la asechaban, Luna la tomo por el casco discretamente para intentar calmarla pero esto no pareció funcionarle.

-aun así debió informarnos- decreta la dignataria- princesa Celestia y Luna, si quieren conservar su puesto como miembros del consejo y también conservar nuestra ayuda en la reconstrucción de Manehattan deberán decirnos todo lo que saben de esa piedra-

Celestia mira alterada en todas partes, notando como todos los miembros la miraban a ella y a Luna con bastante severidad, y pese a que también su hermana era vista con los mismos ojos, solo Celestia se sentía tan presionada, al punto de que empezó a sentir como se le cerraba el aliento, dificultándosele respirar, sudando a montón y palideciendo ante ellos.

-Hermana… por favor tranquilízate… hermana…. cálmate- le dice Luna ya muy preocupada, es entonces que al darse cuenta del estado de Celestia el consejo comienza a bajar sus miradas.

-bien, supongo que será todo por hoy, pero pronto organizaremos otra junta donde esta vez, queremos que nos diga todo con detalles- decreta la dignataria con severidad mientras se retira junto a sus allegados. Es así que ahora el resto del consejo comenzó a retirarse, algunos pasando junto a Celestia la cual intentaba recuperarse, pero no podía, aun se sentía demasiado alterada.

-hermana tranquila… no te hará bien…-

-como…- murmura Celestia- ¡¿Cómo lo supieron?!- dice ella jadeando bastante.

-eso no importa ¿verdad?- se escucha, ambas princesas voltean y ven al señor grifo mirándolas con sus ojos de águila al acecho. Luego de unos instantes, el grifo se da la media vuelta y lentamente sale del salón junto a su hija y sus acompañantes.

Celestia y Luna son las ultimas en salir del salón, y para entonces ya la mayoría de los miembros estarían subiendo a sus carrozas para regresar a sus respectivos reinos. Dado a la conmoción, Celestia tuvo que ser ayudada por Luna para salir del lugar, pues de no ser por ella, probablemente ella se habría quedado sentada en su silla, probablemente inmóvil, pues ese era su estado hasta antes de que Luna le ayudase a levantarse.

-¿Qué fue lo que paso?- pregunta Discord preocupado al ver el estado de su esposa, este se acerca y la toma por las mejillas para mirarla a los ojos, notando su mirada perdida- Celestia... Cely... ¿me escuchas? ¡¿Qué le hicieron?!- dice ya enojado.

-¿Qué le pasa a mami?- pregunta Tara quien estaba en el lomo de Discord.

-no pasó nada cariño...- responde finalmente Celestia, mirando a su hija.

-pero... ¿Cely? por favor dime mi vida...- le insiste Discord, pero Celestia vuelve a quedarse callada.

-ha estado bajo mucha presión... - murmura Luna.

-¿mami? ¿Qué te pasa?-

-la verdad…. fue un día muy pesado… será mejor que hoy se recueste pronto... necesita descansar- le sugiere Luna.

- si pero…- dice Discord preocupado.

-ya es muy tarde Discord…- murmura Celestia con inexpresividad, dicho murmullo fue tan leve que por un momento pareció no escuchar.

-bien... preparare la cena entonces- dice Discord.

-no tengo hambre- murmura Celestia con inexpresividad.


El crepúsculo había llegado y en las profundidades del imperio de Cristal, en el sitio más alejado del imperio se encontraba un joven potro de unos 15 años de edad aproximadamente, colgando de una cadena de cabeza, el potro ya llevaba varios días en esta postura, sin nadie que viniese siquiera, aunque en momentos este llega a ser capaz de escuchar algunos murmullos, y por sobretodo y (esto en especial termina helándole la sangre y provoca que entre en pánico) también llega a escuchar algunos rugidos de alguna bestia que él no logra identificar, pero cuyo alarido es lo suficiente como para hacer que se helase su sangre y en momentos se detenga el corazón, bajo el terror de llegar a ser devorado. De repente este escucha algo, solo que esta vez, no se trataban de rugidos o alaridos, esta vez, se trataba de algo muy diferente, algo que por un momento lo llenaría de esperanzas.

-por favor… por favor…. Quien sea…. Por favor…. Bájenme- murmura el potro con bastante miedo y cansancio, con un fuerte dolor en su cabeza dado a estar colgado por demasiado tiempo-

-oh disculpa las molestias, pero realmente no sabía que hacer- se escucha una vos a primera instancia inocente, muy semejante a la de una potranca- además estaba muy, muy, mucho muy ocupada con otros asuntos-

-¡por favor ayúdame a bajar!- exclama el potro muy alterado y casi rayando a la desesperación- por favor… aj…. Ya no lo resisto…-

-claro, hare lo que me pidas siempre y cuando lo pidas por favor- se escucha de entre las sombras aparece una potranca apenas un par de años más joven que él, esta misma hace brillar su cuerno de entre la extensa oscuridad y baja al potro con cuidado, y se acerca al potro lentamente, es entonces que el potro queda perplejo al ver que quien era su posible recatadora.

-Princesa Penny…- murmura el potro muy sorprendido.

-jijiji hacia mucho que no me decían así ah, eres muy lindo- dice la yegua divertida.

-que…. Usted…. ¿estuvo aquí abajo todo el tiempo?- pregunta el potro algo intrigado.

-jeje, quizás sí, quizás no, lo más seguro es que quien sabe, pero gracias por preguntar-

-eh….- murmura el potro algo incómodo, es entonces que se escucha un rugido segido de unos fuertes golpes de cadenas, el cual hizo reaccionar al potro el cual pese al agotamiento se levanta de un salto y toma a Penny, por el casco- ¡tenemos que irnos de aquí o lo que sea que está en ese túnel nos matara!- exclama el potro mientras sale corriendo con Penny, esta última mantenía una sonrisa inocente bien marcada en su rostro mientras comenzaba a sonrojarse.

-qué Lindo, estoy seguro que Starlight nunca aria esto por Wes- piensa Penny mientras corría al lado del potro, este por su parte intentaba encontrar la salida de esta serie de túneles aparentemente interminables, mientras Penny únicamente se mantenía a su paso, dando ligeras risitas divertida.

-¡Donde está la salida!- exclama el potro muy exaltado, ya arto de correr en círculos por todas partes excepto por los sitios donde se escuchaban esos rugidos, los cuales evitaba rotundamente.

-jeje es por el otro lado tontito- dice Penny divertida.

-¿Qué?-

-por haya- dice Penny señalándole con su casco a un túnel el cual se mostraba cada vez más estrecho.

El potro se arma de valor, pues tenia que llevar a la princesa a casa.

- No se preocupe, la llevare a casa-

-Jeje, eres todo un caballero-

El potro toma de nuevo del casco a Penny para correr, pero esta no se mueve.

- ¡Ya recordé! - en ese momento Penny somete al potro contra el suelo.

-¿Princesa que hace?-

El potro intenta quitársela de encima, pero esta de alguna forma tenía mucha más fuerza que él.

-Te traje aquí para besarte-

-¿Que?-

- Mi hermanito Wes ya dio su primer beso. Jejeje, no puedo dejar que me tenga ventaja.

- Usted...

Penny transforma su cola en un aguijón y lo pone cerca de la cara del chico, haciendo que quedara callado del miedo.

-No te muevas, porfis - dice Penny acercando su cara a la del potro asustado.

Inmediatamente Penny junta sus labios con los del poni, pero va mas allá y le mete la lengua en la boca. El potro sentía como se ahogaba con la lengua de la princesa, la cual se sentía tan larga que llegaba a su garganta.

Penny se separa al rato dándole al potro oportunidad de respirar.

-¡Estuvo horrible! - exclama Penny escupiendo.

- ¿Princes...- murmura el potro ya empezando a aterrarse, en eso este siente algo caliente pero punzante atravesándole el pecho, el potro se arrodilla mientras comienza a vomitar sangre.

-que decepción, al menos me quedare con tu corazón- murmura Penny con frialdad mientras le sacaba algo del pecho, el poni incrédulo cae de súbito al suelo, mientras Penny da una leve risita al ver como lo que sostenía entre sus cascos, daba sus últimos latidos antes de finalmente convertirse en un trozo más de carne- jiji, me gusta que aun latan antes de comerlos- dice ella entre risitas traviesas mientras se comía el corazón a mordiscos.


Fuego y cenizas caen desde el cielo oscuro que cubría toda Equestria, muertos tirados en las calles, criaturas horrendas similares a serpientes infestan y devoran todo a su paso. El imperio de cristal ahora estaba recubierto por una serie de cristales rojo sangre mientras relámpagos surgían de estos, y al frente donde debía estar el corazón de Cristal se encontraba una pequeña jema infectando la sagrada reliquia y usándola para fortalecerse. Todo este infierno era presenciado por Celestia quien no podía creer lo que veía.

-¡no puede ser! ¡No puede ser!- exclama Celestia con desespero.

-¡mami!-

-¡Tara!- Grita Celestia al escuchar la vos de su hija, esta corre desesperadamente en la dirección donde ella creía provenía su hija, se escuchan gritos cada vez más y más fuertes, Celestia corre lo más rápido que puede, intenta bolar, pero por alguna razón que ella no podía explicar sus alas no se abrían siquiera.

-¡MAMI!-

-¡Tara! ¡Haya voy mi cielo! ¡Resiste!- exclama Celestia con desespero mientras corría más rápido, pero en eso está tropieza y cae de súbito rodando por el cuello y golpeándose con fuerza.

-¡MAMI! ¡Mami! Mami…..- se deja de escuchar la vos de la potrilla, hasta que finalmente esta deja de ser perceptible para Celestia y todo a su alrededor se desvanece.

-¡TARA!- grita Celestia con gran desesperación mientras era rodeada por las tinieblas.

-ya lo olvidaste- se escucha una vos femenina que a Celestia le resulta curiosamente familiar, mas no podía recordar de quien era esta, la princesa del sol mira desesperada en todas direcciones, pero no podía ver nada a su alrededor más que oscuridad-lo olvidaste-

-¡¿Qué olvide?! ¡qué está pasando!- reclama Celestia con algo de desesperación.

-tu visión, se hará realidad si no haces nada para evitarlo- se escucha nuevamente la voz esta vez con un tono más crítico.

-¡te refieres a!- exclama Celestia y en eso aparecen barias visiones frente a ella de la gema sangrienta, la sangre siendo derramada y el espejo de oro blanco.

- quiero hablar con tigo- se escucha con un tono de vos tenue hasta que finalmente se deja de escuchar las palabras.

-¡espera! ¡Que es lo que está pasando!-

Se siente un fuerte estremecer, la oscuridad que rodea a Celestia se desvanece apareciendo en su lugar una devastada ciudad que no pertenecía a Equestria, la princesa siente un frio recorrerle la espalda al sentir un intenso calor repentino, lentamente y con algo de temor esta voltea su mirada y tras ella puede observar una figura alta en la cual lo que mayor predominaban eran sus dos largos cuernos que tenía en su frente y aquella mirada sin piedad que se clavaban en Celestia igual que un depredador acorralando a su presa, la figura extiende su casco y en este se materializa una espada de fuego.

-no…. Por qué tenías que ser tú- Llora Celestia.

-¿dejaras que esta sea tu realidad?- se escucha mientras la criatura de cuernos arremete contra Celestia y estaba a punto de partirla en dos con esa espada de fuego y oscuridad mientras se escuchaba un fuerte rugir proveniente de las llamas que estaban a punto de azotarla.

Celestia despierta completamente exaltada y sudando a montón, esta mira con desespero a su alrededor y nota a su esposo recostado a un lado de ella aun durmiendo, pronto se vería confundida y aliviada por el silencio de la noche, ante la incredulidad y el sobresalto, Celestia finalmente comienza a sollozar, era demasiada la presión que ella tenía en la cabeza, que ni siquiera ella misma sabia porque estaba llorando. El sobresalto y posteriores sollozos de Celestia, despiertan a Discord después de un rato, quien preocupado le pregunto si pasaba algo.

-todo fue un sueño…- murmura Celestia ya calmándose un poco, mientras ella misma se secaba sus lágrimas con su casco, pero en eso esta se queda bastante seria por unos instantes- oh... no… no lo fue-

-¿Qué, que pasa cariño?- pregunta el Draconequus preocupado mientras nota como Celestia comenzaba a temblar- ¿te sientes bien? ¿por qué estabas llorando?- le dice este mientras comenzó a tomarle la temperatura con su garra.

-estoy… estoy…- murmura Celestia con ascos y sin dejar de jadear fuertemente.

-Cariño….-

-espera… espera….- dice Celestia mientras corre a toda prisa por la habitación hasta llegar al baño y hay vomitar. Por la puerta entra inmediatamente la princesa Luna quien también se notaba muy exaltada, esta busca a Celestia en dirección a la cama y solo encuentra a Discord en esta, con una expresión cada vez más confusa, en eso ambos ven a Celestia entrar en la habitación, la cual se mostraba un tanto mareada.

-¿hermana?- se escucha, Celestia voltea y se encuentra con Luna mirándola con algo de miedo y preocupación, Celestia no le dirige ni una sola palabra solo mira a su hermana con bastante seriedad como si ella ya supiera lo que pasaba- ese sueño que tuviste…. Fue…-

-Si….- murmura Celestia con tristeza y miedo, mientras se sienta en la cama, está aún se mostraba muy agitada, cosa que preocupaban tanto a Discord como a su hermana, el draconequus hace aparecer un abanico y empieza a soplarle aire a su esposa, mientras este aparecía frente a ella con una facha de doctor y comenzaba a tomarle la presión.

-sé que no soy un profesional… pero esto no se ve nada bien….- murmura Discord muy preocupado al ver lo alta que se encontraba la presión de su esposa.

-¡Discord por favor suéltame!- exclama Celestia muy exaltada, casi pareciendo una rabieta que una orden, cosa que confundió aún más a los presentes ¿Qué es lo que le estaba pasando a su esposa? Y aunque Luna si poseía una ligera idea de que era lo que esta pasaba, realmente no se esperaba que esto le afectarse de tal forma en tan poco tiempo, Celestia comienza a jadear fuertemente, cosa que inquietaban demasiado a los presentes.

-cariño… por favor dime… ¿Qué te pasa?- pregunta Discord ya muy asustado, y al mismo tiempo este empezaba a entristecerse por lo molesta que se estaba poniendo ella.

Luna se acerca a Celestia y coloca su casco sobre su frente- Discord… será mejor que la llevemos a un médico de verdad-

-¡Sí!- Dice Discord a punto de acercarse a su esposa para cargarla, pero esta rápidamente se niega, y en su lugar ella misma se levanta y estaba por salir de la habitación, pero Luna la detiene.

-¡suéltame Luna! ¡No iré a ninguna parte!-

-Hermana, no entiendes, solo mírate, no estás bien- dice Luna con seriedad.

-cariño por favor…- suplica Discord.

Mientras tanto fuera de la habitación, dicho escándalo que armaba Celestia, no solo habían despertado a Discord, fuera entre los pasillos se encontraba una muy confundida y preocupada Tara, quien gracias a que ella misma ya se había encargado de memorizar algunas partes del castillo, ya era capaz de llegar ella sola hasta la habitación de sus padres, pero en esto está al estar a punto de llegar a la puerta choca con algo, o mejor dicho con alguien.

-¿qué?- murmura esta.

-Shhhh- alguien la calla.

-pero… ¿Príncipe Blueblood?- dice ella al reconocer la voz y por sobre todo, el perfume que este siempre se pone, pero en eso el poni se abalanza sobre ella para taparle la boca, este la apretaba tan fuerte que provoco que Tara se mordiera el labio, he incluso impedía que esta pudiera respirar.

-¡Cállate mocosa!- reclama este con severidad mientras colocaba su casco con fuerza contra la boca de Tara, quien ahora se mostraba muy asustada al no entender que es lo que pasaba o por que el de repente la empezó a tratar de esta forma.

-aj, demonios- dice Blueblood mientras suelta a Tara y se retira a toda prisa por el pasillo. Discord se asoma al poco tiempo y este se ve extrañado al ver a su hija tirada en el suelo.

-¡Tara! Pero… ¿Qué haces hay?- dice Discord, Tara no quiso hablar, pues sentía mucho dolor en su labio y aún estaba algo sobresaltada.

-¿te pasa algo cariño?-

-no… no pasa nada- murmura Tara con un tono bastante temeroso, Discord voltea tras de él, mirando a la conmocionada Celestia, quien Luna intentaba de calmar, inmediatamente, él pensó que se trataba de eso.

-cariño… tu madre… estará bien… solo…- murmura Discord- aj… ven cariño, te llevare a tu habitación… debo llevar a tu madre al doctor-

-no… no te preocupes por mi… yo puedo sola- dice Tara mientras obliga a separarse de las garras de su padre.

-Cariño tu….-

-se bien el camino de memoria…. Si mami esta tan mal… será mejor que te apresures- murmura Tara con seriedad mientras con su casco se sobaba su mejilla, pues aún le dolía por dentro.

-de…. De acuerdo… ve cariño- murmura Discord con una sonrisa confiada, mientras ve como su niña regresa por si sola por donde vino.

-¡muy bien vámonos!- exclama Discord con severidad, te llevare al hospital del imperio de Cristal-

-¡NO IRÉ A NINGÚN LUGAR!- grita Celestia con todas sus fuerzas.

-em… mejor llevémosla al hospital de Manehattan… está mucho más cerca…- sugiere Luna.

-em… claro- murmura Discord aun sorprendido por el grito de su mujer.

-estoy bien, no iré a ninguna parte…. ¡Luna díselo!- exclama Celestia.

-hermana…. Por favor… si sigues en ese estado tu…. –

-será mejor que la duerma- piensa Discord mientras chasquea sus cascos y una onda de energía envuelve a Celestia.

-¡Discord no lo intentes!- exclama Celestia con rabia y de repente el manto de energía desaparece por sí solo, cosa que sorprendió tanto a Discord como a Luna- no me llevaran a ninguna parte, ¡ya perdí demasiado tiempo, no lo entienden!-

-Discord…. Ve a el imperio o donde sea, trae un medico aquí- murmura Luna.

-si pero…-

-intentare calmarla mientras tanto… -

-Está bien-

Discord desaparece finalmente, dejando a Celestia y a Luna en la habitación, Luna se acerca a la puerta y la cierra con seguro.

-Luna… no estoy loca, conozco esas caras ¡tú viste mi sueño ¿verdad?! ¡Por eso viniste de inmediato! – exclama Celestia alterada.

-si… lo vi… pero… fue solo eso un sueño… ¿Cómo puedes creer que…?-

-¡Luna escúchame! ¡Desde que todo comenzó no hemos hecho nada más que perder el tiempo, desde siempre, desde que todo comenzó! ¡Desde hace 20 años!-

-¿te arrepientes de no haber destruido la gema cuando tuvimos la oportunidad?- pregunta Luna con seriedad.

-yo…. – Celestia guarda silencio y baja la mirada- nunca quise que esto pasara…. Ya no se…. Ya no sé qué es lo correcto… quizás si…. ¡Luna! Viste el poder de esa roca…. Quizás… pueda llegar a rivalizar con el de los elementos… ¿Qué haremos si eso pasa? ¡¿Qué pasara si esa roca se vuelve más poderosa?!-

-hermana… si tu sueño… es real… es una visión del futuro…-

-una visión no… una advertencia quizás…- murmura Celestia.

-hermana…. Creo entender lo que piensas… pero… ¿Qué tal si te equivocas? ¿Qué tal si ese sueño es parte de…. Una manipulación de alguien que te quiere hacer daño o que hagas algo incorrecto?-

-¿Cómo piensas eso Luna?-

-sabes que uno de mis dones es entrar y manipular los sueños, pero no soy la única que puede hacerlo, cuando tuviste esa pesadilla, detecte una magia involucrada en esto, aun no estoy segura si alguien intenta manipularte… o…-

-o qué tal si intenta guiarme- murmura Celestia.

-eso no lo sabremos, hasta que sepamos qué es lo que está pasando-

-sea como sea, manipulación o no, tiene razón, esa gema no ha causado más que penurias desde que apareció – murmura Celestia con un tono decidido, esta estuvo a punto de levantarse, pero en eso está siente un ligero dolor, el cual si bien no era muy fuerte si llegaba a ser molesto para ella, sobre todo por el estrés que esta pasaba, Celestia se inclina por unos instantes hasta que el dolor pasa por sí solo.

-¿estás bien?- pregunta Luna preocupada.

-si.. si...- murmura Celestia aun algo alterada, pero intentando calmarse.-¡CÓMO ES QUE SE ENTERARON!- grita ella.

-no lo sé… se supone que solo nosotras y las chicas sabían de esa gema… ¿crees que Cadance le haiga dicho algo?-

-no lo sé… no lo sé…. No quiero pensar eso…. Quizás... fue alguno de los grifos de ese Crow…. ¡vi un puñado de grifos llegar a la hora del receso, quizás ellos nos investigaron y les informaron!-

-no podremos saberlo…. El punto es que ellos ya lo saben….-

-no debían enterarse…. No debían hacerlo….- murmura Celestia muy estresada.

-lo se… pero ¿Qué podemos hacer? ¿Dejar el consejo?-

-si dejamos el consejo, se nos tendrá prohibido involucrarnos en la búsqueda de la gema, y posiblemente intenten ponernos un freno…-

-¿que pueden hacernos?-

- esos idiotas poseen la mayoría de esas reliquias antiguas, esparcidas por todo el mundo hace milenios… y una de ellas es capaz de robarnos a nosotras nuestros poderes-

-¡¿qué?!-

-fue encontrada en Maretonia hace 150 años… fue mucho antes de que despertaras…. hay un orbe…. que puede quitarnos nuestros poderes-

-¿tal y como lo hace Tirek?-

-peor…. Es capaz incluso de matarnos, nos robaría hasta la vitalidad…. por todos estos años, intente apropiarme de ese objeto, pero… al final se decidió esconderlo, si ellos lo usan en nosotras… si no nos matan... quedaremos indefensas- murmura Celestia con miedo.

-no puede ser….-

-tenemos que ayudarles con lo de la gema…. Solo así…. Todo podrá seguir adelante… solo así…-

-no puede ser…. No…-

-ellos serían capaces de cualquier cosa con tal de preservar el orden…. Ese orbe por poco provoca una guerra en todo el mundo…-

-¿Por qué no sabía de esto?-

- solo los miembros más antiguos del consejo conocen de su existencia…. Tú estabas…. Desde ahora, solo podemos seguir las reglas que ellos nos imponen… la gema podría estar en cualquier parte… y cuando la encuentre… quizás intenten destruirla.

-Hermana… si eso llega a pasar… ¿crees que?-

-no lo sé…. Luna... no lo sé...- murmura Celestia con lágrimas en los ojos, comenzando a llorar nuevamente dando a la impotencia que esta sentía y a todo el miedo que comenzaba a sentir ante las posibles adversidades, ante aquello que aún no comprenden, ante el hecho de tomar decisiones que podrían terminar con la vida de más de un inocente, era demasiado para ella, en eso Celestia vuelve a dar otra expresión de malestar y se aprieta el vientre.

- mira…. - suspira Luna y toma a su hermana por los cascos para consolarla- Entiendo lo que pasa… pero… de nada servirá estresarte de mas, eso solo te enfermara, hermana por favor mírate… sufrirás un colapso - murmura Luna mientras la cobija con una manta- creo que iré por un poco de te... (Suspiro) hermana, por favor, intenta relajarte por un momento, o el estrés terminara matándote -

-estoy bien Luna, solo fue una patadita- suspira Celestia mientras se tallaba los ojos.

-¡¿Qué dijiste?!- pregunta Luna intrigada, en eso Celestia abre completamente los ojos de golpe, la princesa del sol mira con incredulidad su vientre y con un casco comienza a palmarlo, es entonces que siente otro golpecito, los ojos de Celestia comienzan a inundarse de lágrimas precipitadamente.

-no puede ser…. no... no ahora…. – llora Celestia.


Espero que les haiga gustado el capítulo de hoy, fue muy entretenido de escribir y espero a ustedes también les guste y me lo expresen en sus reviows XD.

Y bien, este será el último capítulo del año XD, Espero continuar escribiendo estos fanfics que disfruto escribir tanto como ustedes disfrutan leerlos, sin más les deseo a todos un feliz año nuevo y que vuestras metas se cumplan.