El despertar del demonio.

Capítulo 24. Relaciones delicadas.

En las profundidades del bosque negro, una tierra remota y alejada de toda civilización, hogar de una de las razas de bestias más peligrosas y desconocidas de este mundo, y también resguardo de uno de los secretos más grandes, la entrada a otro mundo, uno muy diferente a este, una tierra de seres nacidos en la oscuridad que buscan un lugar donde vivir en paz, al ser seres perseguidos eh incomprendidos tanto por propios como extraños.

Merodeando en el bosque, se encontraba un pegaso encapuchada, del cual entre su capucha apenas sobresalía un mechón de crines azules, caminando con bastante calma entre las tierras oscuras llenas de plantas de espinas y criaturas al asecho.

-odio tener que hacer esto- murmura el pegaso mientras sube una colina y al llegar a la sima se encuentra con un cráter de gran tamaño de diámetro, y en el centro se divisaba una montaña invertida, siendo que la punta de esta misma se encontraba precisamente a raíz del suelo, mientras el conforme se contemplaba se divisaba como dicha montaña se hacía más gruesa conforme más alto se miraba, una montaña de gran tamaño, cuya sima no se podía divisar desde el suelo.

-¿de quién fue la jodida idea de qué esta cosa se tiene que escalar o si no, no pasas?- se queja el pegaso mientras guarda sus alas entre su capucha, y corre en dirección a al montaña y dando un largo salto sin necesidad de impulsarse con sus alas logra trepar 10 metros antes de aferrarse contra la roca.

-si ese escudo de energía no me electrocutara cuando intento sobrevolar la montaña las cosas serían mucho más fáciles- piensa este mientras corre a toda prisa dando brincos y trepando la colosal montaña, pasados apenas algunos minutos este finalmente llega hasta lo que podría ser el final de la montaña, una malformación de nubes rojas con relámpagos, la cual el pegaso encapuchado miraba con bastante seriedad.

-malditas, espero que esta vez no intenten arrojarme lejos, todavía me duele la espalda de la última vez- piensa este mientras traga saliva antes de proseguir pero esta vez con mayor lentitud y cuidado, sosteniéndose de la roca, dado a que era muy consciente de que al menor movimiento este fácilmente podría caer y lo fácil que esto era, al empesgar a cruzar el pegaso empezó a sentir como sus alas se paralizaban, y como una serie de pequeñas descargas comenzaban a lastimarle levemente.

-¡aj ¿Qué hice?! ¡por qué siempre eres tan brusca con migo maldita barrera!- dice entre dientes, es entonces que como si alguien lo hubiera oído, que de repente surge una onda expansiva que lo golpean con fuerza, de no ser que estaba bien aferrado a la roca este habría caído en picada gracias a que sus alas permanecían adormecidas gracias a el aura que se manifestaba en esta zona, el pegaso se aferra con fuerza ante la roca quedándose completamente inmóvil por unos instantes, pese a el castigo de las descargas de la atmosfera de ese sitio. Cuando siente que lo peor paso, este continua adelante, dando pasos lentos, y en cada uno sujetándose lo más fuerte que podía sus cascos contra las rocas. Hasta que finalmente llega a la sima, un peñasco el cual estaba por sobre de las nubes rojas, este se tira al suelo, intentando descansar un poco antes de proseguir, pues para llegar a su destino aún tenía que pasar por un túnel de viento, el cual no estaba nada ansioso de cruzar, pero tenía que hacerlo.

Tras todo esto el pegaso finalmente llega hasta un gran salón donde se encontraban 8 puertas contando por la que este provino y una escaleras justo en el centro del salón. Este rápidamente trepa por las escaleras llegando a lo que sería la salida, pero rápidamente este sería sorprendido por dos colosales lobos negros, los cuales se imponen ante él.

-¡ahhh! ¡Tranquilos soldados…. !- exclama este mientras cae de espaldas y ambos lobos se ponen frente a él, gruñéndole ferozmente y mostrándole los colmillos.

-¡si, si, si, prometo no volver a correr por este recinto!- dice este muy exaltado mientras intentaba levantarse, pero volvía a tropezar.

-si… si… perdonen, perdonen…. Adiós… tenido que… tengo que irme…. – dice este mientras se aleja de los lobos con la cola entre las patas y con ambos lobos aun mirándole con severidad y gruñéndole, ya cuando cree que esta fuera del territorio este abre sus alas y emprende el vuelo, al principio un poco torpe, dado a su anterior encuentro con la barrera, pero rápidamente este recobra la compostura y sobrevolar con normalidad y alejarse de la colina, sobrevolando un poblado y dirigiéndose a un imponente castillo.


Posado fuera de uno de los balcones se encontraba un unicornio de pelaje azul observando la oscuridad de la noche con bastante seriedad, mientras en su mente intentaba imaginar lo que era de su vida anterior y por sobre todo en aquellas dos yeguas que el amaría, quien lo adopto y aquella que él consideraba el amor de su vida.

-¿Cuánto tiempo seguirás así?- se escucha, el joven semental no hace caso a estas palabras y en lugar de eso sigue mirando en dirección al cielo nocturno.

-muy bien no me digas nada- se escucha la misma voz. Tras del unicornio se encontraba recostada sobre un sofá de piel de cordero una yegua adulta la cual se encontraba estirándose en dicho sofá mientras que con su magia meneaba una pequeña cuna que se encontraba a su lado.

-¿sabías que el cielo de este mundo no es más que un simple reflejo de un mundo exterior?- comenta la yegua- oye al menos di algo, me desespera verte así todo el día.

-¿Qué quieres que diga Ara?-

-por el amor de Eru Night Light, no crees que ya estás muy grandecito para hacerle esto a tu hermana mayor.

-no eres mi hermana mayor-

-si lo soy- bufa esta mientras mece la cuna, cerrando los ojos y mirando a otro lado con bastante seriedad, pero al poco tiempo esta cambia su expresión por una de ternura.

-tu hermanito es muy amargado ¿verdad que sí, verdad que si?- dice esta mientras saca de la cuna a un pequeño bebe de alicornio de pelaje café, él bebe ríe ante esto

-jejeje, son tan tiernos cuando aún son pequeños- comenta esta.

-¿Dónde está Shining?- pregunta Night Light.

-creí decirte que salió con "13" por el fin de semana ¿Cuántas veces tengo que repetírtelo?-

-aja- murmura el unicornio azul mientras se da la media vuelta y ve de reojo al pequeño bebe que Ara sostenía en cascos.

-mmmm ya es tarde, creo ¿Dónde estará ese holgazán con mi hijo?-

-¿Por qué le dices holgazán a tu esposo, si se ve que es un poni muy trabajador?-

-mmmmm no lo sé, jeje solo me gusta decirle así- dice esta mientras con su magia levita una pelota roja y hace que esta flote alrededor del pequeño bebe, el cual comienza a reír y aplaudir ante esto.

-¡hay eres una ternurita!- dice Ara dándole de besitos en la mejilla al potrillo, ante esta acción, Night solo observaba la acción, prestando especial atención al pequeño potrillo que su hermana se comía a besos, por unos instantes Night no logro evitar en pensar en sus propios hijos y el cómo debería estarla pasando Lúthien y sus bebes.

-¿extrañas a tu familia Blu?-

-¿eh?-

-así te decían ¿no? Blu-

-¡Bu, bu, bu!- exclama el pequeño bebe aplaudiendo.

-jejeje, si ¡hay creces muy rápido ternurita!- dice Ara mientras levanta al potrillo en lo alto y luego lo baja rodeándola entre sus cascos. Night Light ante esta escena él no lo soporta más y estaba a punto de irse del lugar- no he terminado- dice ella con seriedad mientras la puerta se cierra en la nariz de Night, haciéndolo caer de puro sentón, él bebe se ríe ante esta acción.

-aj ¿Por qué hiciste esto Ara? ¡Eso si dolió!- se queja el unicornio.

-odio que me ignoren, no lo tolero hermanito, así que por favor no lo vuelvas a hacer, así que trae tu trasero aquí mismo ¿o me obligaras a ir por ti?- dice ella con un tono amenazante, Night ante la amenaza se levanta y camina hasta un sofá cercano, pero sin mirar directamente a los ojos a su hermana.

-eres igual de terco que papá- suspira ella.

-¿Qué es lo que quieres Ara?- se queja este.

-huy, que modales, ¡ese no es modo de hablarle a una chica!-

-si sigues así me iré sin importar que digas, sé que con él bebe en cascos no puedes ir a mi paso-

Oh, no, no, no- dice ella mientras se escucha un clic, Night voltea tras de sí incrédulo y ve como una cadena con una pesa de un extremo se había ajustado a la cola de el mismo.

-¡pero! ARAAA-

-Shhhhh no grites por favor, o asustaras a tu hermanito y si haces que llore juro que te dejo al bebe mientras yo me voy por un helado de piña-

-eres una bruja- piensa Night Light.

-hoy eso- piensa esta misma y Night es capaz de escuchar ese pensamiento- esa pesa es de 5 kilos, lo cual no es mucho a menos que la tengas sujeta a la cola, es así que si intentas arrastrarla, huy hasta a mí me duele de solo pensarlo, tomando en cuenta que no tienes la cola entrenada-

-aja ¡¿Dónde está la llave?!- exclama este mientras intenta quitarse la cadena, pero con esto solo lograba lastimarse la cola cosa que le causaba algo de dolor.

-francamente no lo sé, tendrás que esperar a que mi marido llegue, el colecciona estas cosas, seguramente debe de tener las llaves por ahí- reprocha ella mientras hace levitar un biberón y con este alimenta al potrillo que tiene en cascos, el potrillo al comenzar a alimentarse este empieza a mostrarse un poco somnoliento- ahora ¿te comportaras?-

-está bien- bufa este mientras se deja caer en el sofá.

-ahora, dime ¿Por qué no quiere hablar de ello?-

-¿Por qué tanto interés de saber?-

-porque soy tu hermana mayor-

-no, no lo eres-

-sí, si lo soy, y como hermana mayor, me preocupa por lo que está pasando mi pequeño hermanito- explica esta mientras tanto Night Light se cruza de cascos- por favor Blu, a papi también le preocupa, pero no tiene los huevos para hablar con tigo-

-¿y el te ordeno que me interrogaras de esta forma?-

-em nop, de hecho tuve que esperar a que él se fuera del castillo para poder hacer esto, sé que no calificaría de buena manera mis métodos persuasivos, pero cuando obtenga lo que ambos queremos saber, estoy segura que lo pasara por alto-

-y se supone que tú eres la psicóloga del castillo, pobre de todos aquellos que sean tus pacientes- piensa Night Light.

-mis métodos son diferentes para cada tipo de holgazán, puedo llegar a ser muy abierta y comprensiva si me lo dicen todo, y tú por ejemplo eres del tipo que debo encadenar en una mesa y ofrecerles una taza de té para que me lo digan todo- escucha en su mente.

-¿quieres un poco de Te hermanito?-pregunta Ara con una sonrisa.

-no… pazo-

-muy bien- dice Ara mientras de un cajón que se encontraba tras de ella levita con su magia un par de lentes y una libreta de apuntes, la yegua se pone los lentes y con una liga se sujeta su larga crin- muy bien, ahora dime- ¿Qué te aflige?-

-¿eh? ¿a qué estás jugando?-

-soy Psicóloga Night- dice ella.

-no pienso decirte nada- bufa el unicornio.

-muy bien, sigue si quieres, yo tengo toda la noche- murmura esta mientras aparentemente escribe algo en su blog de notas.

-aj, eres insufrible-

-sí, muchos me lo dicen, ¿insultarme te hace sentir mejor?-

-¡¿Cómo que insultarte si tú eres la que?!-

-shhhh, no hay necesidad de gritar-

-estás loca-

-quizás todos estemos locos ¿Cómo te hace sentir eso?-

La puerta se abre y por esta se asoma un unicornio negro de crines amarilla rojiza y un pequeño potrillo blanco azulado con una crin muy parecida a la de su padre.

-cariño….-

-mami….-

-LLEGAS TARDE ¡cuida del cachorrito mientras yo me encargo de aplacar a este holgazán, hola mi vida, quédate con tu papi, adiós, adiós, adiós!- dice esta mientras con su magia le da a su marido el somnoliento bebe que sostenía entre cascos.

-okei….- dice este mientras la puerta se cierra en su cara.

-disculpa el inconveniente ¿me dacias algo sobre esa tal Lúthien? –

-¡yo no dije nada de eso!-

-pero lo pensaste y eso cuenta-

-sabes que solo pierdes el tiempo con migo ¿verdad?-

-no es la primera vez que pierdo el tiempo limpiándole la baba y secando las lágrimas de una nena que no acepta sus emociones- murmura esta mientras continua escribiendo en su blog- pero tú eres mi hermano, y yo como hermana mayor me corresponde ayudarte de laguna forma-

-si lo que digas-

- mmmm tengo que hacerte un espacio en mi agenta, mañana poder verte, pero a partir de la próxima semana me temo que solo tendremos una sesión cada semana, mmm tengo muchos pendientes y otros pacientes que ver antes que a ti-

-¿Qué te hace pensar que volveré?-

-no te preocupes, todos vuelven, todos vuelven, ¿miércoles a las 6:00 está bien?


En las profundidades del castillo. Se encontraba merodeando el pegaso encapuchado, este caminaba lentamente entre los extensos pasillos del castillo, dirigiéndose a la enfermería del castillo, buscando a alguien en específico, este se adentra en la enfermería, pero al llegar solo lobos enfermos o con una pata rota ve a su alrededor, al sentirse algo incómodo este regresa, y decide mejor preguntar a un guardia cercano.

-disculpa… ¿Dónde está Roz?-

-¿Quién?-

-Roz… aj el de crin rosa-

-oh, mmmmm creo que lo vi mmmm, puedes preguntar en administración- dice el guardia señalándole a una yegua ordenando papeles, este se acerca y le hace la misma pregunta.

-está en la subsección D, dos plantas abajo, salón de capsulas- le responde la yegua sin dejar de revisar sus papeles.

El unicornio hace caso de su indicación, y se adentra en lo más profundo de la enfermería, una vez hay, uno más de los guardias tubo que escoltarlo dado a que ponis de su rango no tenían permitido venir solos a esa área, finalmente es llevado a una habitación con techo esférico, y frente a él se encontraba una capsula y un poni unicornio de pelaje negro y crines rozadas.

-Roz….- murmura el al verlo.

-puedes irte soldado- dice el unicornio sin dirigirles la mirada.

-claro señor- dice la escolta del encapuchado mientras se retiraba.

-si regresas a recuperar tu trabajo me temo que si quieres hacer eso tendrás que empezar de 0, te ausentaste demasiado tiempo y tendrás que hacer otra vez el examen de lealtad y seguridad-

-no vine a trabajar otra vez de guardia del castillo- reclama el encapuchado.

-entonces a que has venido ¿Por qué tanto empeño por ocultar tus pensamientos?- murmura Roz mientras mira en dirección a la capsula frente a él.

-he venido a pedir su ayuda-

-¿ayuda?-

-¡si así como te acompañe a ese mundo para salvar a tu hermano tú debes…!-

-¿salvar? No digas tonterías, viniste porque quisiste acompañarme, para ver a tu hija-

-¡aj como sea mi punto es que me debes un favor!-

-no te debo nada, fui tu maestro y tú superior en la guardia-

-¡pero somos amigos! ¿O no?- dice este entre dientes.

Roz queda en completa seriedad por unos instantes, sin siquiera voltear a ver al pegaso que esperaba impaciente su respuesta, finalmente este suspira y voltea en dirección al pegaso- ¿Qué es lo que deseas Flash?-

-mi hija, está muy grabe…. La infecte con mi plaga pero ella… no funciono- dice mientras se quita el gorro de la capucha y mira a Roz con seriedad.

-¿Qué tan grabe estaba?-

-demasiado... es sorprendente que siga con vida siquiera-

-si sus heridas tienen mucho tiempo, no me sorprende que la transformación no tomara el efecto que esperabas, su cuerpo ya está acostumbrado a estar en ese estado-

-pero… ¡No! ¡No!-

-shhhh, aquí no es lugar para gritar- le dice este con severidad mientras voltea a ver a la capsula- ¿Qué es lo que quieres que haga?-

-¡quiero que me ayuden… su medicina… quizás puedan ayudarla!- dice Flash con exaltación , Roz por su parte le da la espalda y queda en silencio, como si no le importara realmente el estado errático de Flash- por… por favor… - dice finalmente con un tono suplicante.

-muy bien, tráela aquí, y are que la atiendan-

Ante esa respuesta, Flash abre completamente los ojos y mira a Roz con una expresión de alegría que el mismo no pudo disimular.

-gracias… pero, requiero de ayuda… no puedo traerla yo solo su…-

-Su estado es muy delicado- termina de decir Roz con seriedad.

-si… exacto…-

-lamento decirte que estamos cortos de personal, y nadie se atrevería a ir a ese mundo, los nuestros no son bien vistos en esas tierras, sin mencionar que medio mundo nos está cazando-

-lo sé pero…. Podemos hacer esto…. Solo requiero de que tu vengas con migo….-

-no- dice Roz.

-¿no?- dice Flash molesto.

-no puedo irme de aquí, ya me eh ausentado mucho tiempo, además, no puedo dejarlo solo-

-¡por favor! ¡solo necesito que tu me…!-

-DIJE QUE NO- exclama Roz con severidad.

De repente se siente una perturbación en la habitación, sin embargo esta no fue producida por Roz, sino por la capsula que yacía detrás de él. Ambos ponis miran al frente, en dirección a la capsula, dentro de esta se encontraba un maltrecho poni, prácticamente irreconocible dado a las muchas malformaciones producto de todas las cicatrices y partes inacabadas de su cuerpo que este presentaba, aquel poni que estaba conectado a tubos y mangueras empezaba a presentar fuertes movimientos violentos, inmediatamente entran dos médicos los cuales revisan los signos vitales, y le administran algo al poni de la capsula, al poco tiempo todo se calma, y se le informa a Roz sobre lo acontecido.

-¿Qué fue eso?-

-no se preocupe señor, esto es normal- le dice uno de los médicos.

-¿despertara?-

-em, no, aun no es recomendable que eso pase, su cuerpo aún está muy dañado, pero esto es un indicio de mejoría-

-mejora ¿se estaba convulsionando?- interviene Flash.

-no, estaba despertando-

-¡¿qué?!- dice Roz ansioso.

-su cuerpo aún está demasiado vulnerable, debe permanecer en la cámara al menos un año más, hasta que podamos reconstruir todo el tejido, señor, esto es una buena noticia, significa que vamos por buen camino para la recuperación de su hermano, solo que… aún tenemos que mantenerlo hay dentro por su propia seguridad.

-entiendo- murmura Roz, el medico se despide y se retira, dejándolo solo con Flash quien aún esperaba impaciente una respuesta, Roz mira con seriedad a Flash por unos instantes, el pegaso dejo de lado su coraje mostrando esta vez una expresión más suplicante y temerosa, ante su respuesta, él sabía que Roz tenía superiores y precisamente es por esto que él se negaría a ayudarle, pero es el único con quien Flash puede ir a pedir ayuda en este mundo.

-ve y busca al doctor Brooks, es un médico en jefe, dile que te de dos unidades de sabia de Splinter pura, llévate esa sustancia y con ella baña a tu hija, su cuerpo reaccionara casi de inmediato-

-¿sabía de Splinter?- pregunta Flash confundido- ¿qué le hará eso?-

-es una sustancia diez veces más eficaz que la saliva de Wampira, sería capaz incluso de resucitar un árbol marchito, con ella tu hija se estabilizara, no sería suficiente para curarla, pero al menos la estabilizara lo suficiente como para que resista el viaje hasta aquí, tráela y yo me encargare de que los mejores médicos estén a su cuidado-