El despertar del demonio.

Capítulo 28. La sombra de la desgracia.

La nieve cae lentamente, tal y como plumas descendiendo a un ritmo muy lento y pacífico, envolviendo en un manto blanco toda Equestria, un fino y delicado manto que lentamente va cubriendo todos los techos, calles y jardines de todos los ponis que con optimismo ven este pequeño milagro de la naturaleza, contemplando su verdadera belleza, dejando de lado las ventiscas heladas que lo acompañaban, esto era solo un pequeño precio que se tenía que pagar a cambio de tal maravilla natural.

Entre los que se encontraban contemplando este bello espectáculo se encontraba la princesa del sol, Celestia, mirando a través de su ventana con bastante entusiasmo y emoción. Una vez levantado el sol y con este en su punto más alto pero sin interferir con la nevada se lograban divisar a todos los potros de Canterlot y uno que otro adulto saliendo a los jardines y plazas principales para disfrutar de la nieve, todos bajo el uso de abrigos que les mantendrían calientes, brincaban, cavaban, se arrojaban bolas de nieve, formaban fuertes o simplemente se tiraban en el suelo para formar angelitos con su siluetas bajo aquel manto blanco.

-¡si, si, si, si!- se escucha desde los pasillos y por la puerta entra una pequeña potrilla tan blanca como la misma nieve saltando de un lado a otro con gran emoción- ¡mami, papi ya está nevando, ya está nevando!-

-jeje, así es cariño- dice Celestia con una sonrisa.

-¡si lo sé, y yo ya estoy listo!- se escucha y de repente en medio de ellas aparece Discord con un equipo completo de esquiar y un trineo en garras- pero cariño, no tienes todo el equipo completo-

-¿a qué te refieres papi?- dice la pequeña con confusión mientras se miraba a sí misma.

-ejem, ¿no saldrás así verdad?- dice Celestia.

-¿eh? Oh, jiji iré por mi bufanda- dice la potrilla ya a punto de salir corriendo, pero en eso Discord chasquea los dedos y de repente es envuelta por todo lo que uno pueda imaginarse se usaría para los tiempos helados, un gorrito acolchado, orejeras, botitas acolchadas, dos bufandas envolviendo su cuello y una pequeña colección de abrigos y suéteres que asían parecer a la pequeña una pelotita de tela y colcha.

-¡papá!- exclama la potrilla irritada.

-tienes razón aun te falta una mantita caliente con la que te tapes la espalda- dice Discord haciendo aparecer una pequeña colcha y envolviendo a su hija con esta, ahora la pequeña parecía más una pila de ropa que una niña bien abrigada, al punto de que ni siquiera podía moverse y termino rodando por la habitación.

-Jeje, Discord ya basta de molestar a Tara y deja que ella misma elija que usar- dice Celestia divertida.

-oh por favor, el año pasado me regañaste por que deje que saliera con poco abrigo afuera y ahora me sermoneas de que es demasiado abrigo- dice Discord divertido- ¿quién las entiende? enserio ¿quién? para que me expliquen de una vez-

-el año pasado dejaste que saliera ¡sin! Abrigo y por eso se la paso todo el invierno enferma de la gripe- murmura Celestia con inexpresividad.

-he…. No recuerdo eso ultimo-

-por qué te la pasaste jugando en la nieve todo el invierno mientras yo cuide de ella mientras al mismo tiempo trabajaba- murmura Celestia con inexpresividad.

-he….-

-¡papi eres muy malo!- se escucha una vocecita irritada de entre una pequeña montaña de abrigos.

-¡no digas eso! ¡no soy malo! Soy… soy… soy divertido…- murmura Discord triste mientras se encogía al tamaño de una pulga.

Celestia ríe por un rato y luego ayuda a su hija a quitarse algunos abrigos para que esta pudiera respirar.

-gracias…- dice la potrilla mientras intentaba ver donde estaban sus cascos, con tanto enzima no podía ni sentir su propia colita, una vez libre Celestia se acerca a su hija y le susurra algo al oído- jijiji, claro- dice la potrilla riéndose al escuchar lo que su madre le dijo.

-muy bien Discord, no te preocupes, eso fue el año pasado, y pues ya como dice el dicho, lo pasado, pasado-

-¿eh?- dice el draconequus confundido mientras se rascaba la cabeza.

-que te perdonamos- dice Tara con una sonrisa.

-¡enserio!- exclama Discord haciendo ojos de perrito alegre.

-sip- dice Celestia.

-pero- dice Tara y en eso hace brillar su cuerno y de repente una pila aún más grande de abrigos envuelve al draconequus casi por completo- ¡ahora tú tendrás que usar todos esos abrigos todo el invierno, no importa que tanto te moleste o incomode! –

Discord se mira a un espejo que hace aparecer de la nada y se ve bastante redondito, mientras que su esposa e hija lo miraban con malicia.

-espero que no te moleste cariño-

-¡bromeas! Con todo este frio esto es mucho mejor, además, así puedo hacer esto- dice Discord con una sonrisa mientras comenzaba a rodar tal cual pelota, solo que a diferencia de Tara quien no podía moverse o controlar sus escasos movimientos Discord se movía con mayor fluidez, como si desde siempre hubiera sido una pelotita con vida- ¡QUÉ ESPERAS TARA, EL INVIERNO NO ES ETERNO, HAY QUE APROVECHAR CADA SEGUNDO DEL DÍA Y EN LA NOCHE CENAR UN CHOCOLATE CALIENTE CON PASTEL DE CHOCOLATE!- exclama este mientras salía rodando por la puerta.

-¡sitio! Jejeje- exclama Tara mientras seguía a su padre vistiendo solamente un abrigo, una bufanda pequeña y sus orejeras, pero en eso la potrilla se detiene en seco- ¿mami no vienes?-

-oh no gracias mi cielo, tengo cosas que hacer- dice Celestia.

-pero… sería bonito que estuvieras con nosotros- dice Tara con un poco de tristeza.

-lo siento cariño, en verdad me gustaría estar con ustedes pero en verdad estoy un poco ocupada- dice Celestia con un tono comprensivo.

-na, a tu madre no le gusta jugar en la nieve ni aunque su vida dependiera de ello- comenta una pelota de tela que rueda a un lado de Tara.

-¡Discord!- reclama Celestia con un tono severo.

-huy… creo que dije algo que… ¡Tara corre que se nos hace tarde!- exclama este mientras arrastra a Tara consigo saliendo apresuradamente como si en cualquier momento Celestia hiciera aparecer un bate para poncharlo.

Más tarde ese día, Celestia se encontraba revisando algunos documentos, con una pluma a la disposición para firmarlos uno a uno tras ser leídos y revisados, en momentos su concentración se veía interrumpida por gritos de alegría y gozo, no solo de su esposo he hija, sino también de todos aquellos otros ponis que disfrutaban de esta alegría. En ocasiones, Celestia ponía pausa a sus labores para echar un breve vistazo por la ventana, buscando con la mirada a su esposo y su hija divirtiéndose en la nieve, observándolos con felicidad y un discreto sentimiento de anhelo por acompañarles, pero en su mente ella quería mantener una cierta porte de respeto y autoría que sentía se vería manchada si salía afuera y se comportaba como cualquier otro poni , luego de su ultimo vistazo, Celestia estaba por regresar a su silla y continuar con otra pila de papeleo cuando en eso observa un pequeño reloj que tenía a un lado, el cual marcaba las 4:22.

-¡no, tenía que salir hace media hora!- exclama esta mientras sale apresurada de la habitación, y yendo apresurada por los pasillos de Canterlot.

Celestia se encontraba sentada en un consultorio esperando a que se le sea atendida, esta se encontraba con los cascos ocupados, jugando a escondidas con un pedazo de papel para así entretener sus ansias mientras el medico finalmente aparecía.

-disculpe la tardanza… pero antes tuve otro paciente y…-se disculpa el medico apenado.

-no se preocupe, la culpa es mía por llegar media hora tarde al tiempo que habíamos estipulado- dice Celestia comprensiva y un poco apenada por su retardo- disculpe pero jeje, yo también tuve algunas cosas que hacer y no calcule mi tiempo-

-jeje, supongo que ambos tenemos algo de culpa-

-jeje, si como diga ¿ahora ya están mis?-

-oh claro, aquí están- dice el medico sacando una carpeta, Celestia toma la carpeta y revisa sus resultados un tanto impaciente, pero entre tanta información y datos le era difícil encontrar lo que estaba buscando- felicidades dio positivo- dice finalmente el médico.

Celestia deja a un lado el documento y mira al médico- es…. ¿está seguro?-

-muy seguro- dice el medico con una sonrisa.

Discord y Tara se encontraban en uno de los jardines de Canterlot jugando entre una de las colinas, siendo que Discord fingía ser una colosal bola que aplastaría a su hija, y esta tenía que huir de él, Tara se valía de sus poderes para huir de su padre, más precisamente de su capacidad de tele transportarse distancias cortas para eludirlo de un lado a otro, entre cada envestida e intento fallido de Discord por alcanzar a su hija no dejaban de escucharse las incesantes risitas de ambos.

-¡Te voy a alcanzar!-

-¡no, no lo creo!-

-¡yo creo que sí!- exclama Discord y en eso cuando Tara pasa cerca de un árbol una raíz aparece y apresa a la potrilla por una de sus patas traseras.

-¡hey eso es trampa!- reclama la potranca con disgusto y desespero al ver a la bola de nieve ya tan cerca.

-¡no, no es verdad!- exclama la bola ya estando muy cerca de ella. Tara en un desesperado intento por no perder el suelo, esta usa sus alas para volar, siendo que estaba prohibido bolar en este juego pero al ver que su padre ya había echo trampa apresándola, no le importó aun así, pero de todos modos no podía alejarse dado a que aún estaba apresada y esa bola estaba a punto de pasarle enzima, es entonces que Tara agita sus alas lo más fuerte que puede, la raíz se tensa, y a solo centímetros de que la bola le pasara por enzima, la raíz se rompe y le da un latigazo a la gigantesca bola, la cual inmediatamente fue repelida gracias al certero golpe, haciéndola rebotar hasta el borde de la colina, Discord no logra evitar caer colina abajo y estrellarse con fuerza contra una de las estatuas de los jardines. La bola de nieve se rompe en miles de pedazos y de esta surge un bastante mareado Discord, quien no duda en hacer aparecer una bolsa de papel y vomitar en esta.

-¡papi, papi, lo siento no quise!- exclama la potrilla bajando la colina apresuradamente mientras su padre aun intentaba recomponerse por su mareo, una vez que este se siente mejor hace desaparecer la bolsa con cuyo contenido repugnante, bebe un vaso de agua que se convierte en hielo rápidamente por lo que termina masticándolo e intento hacer gárgaras con este, escuche, se come una menta para terminar con todo.

-jeje, no importa cariño, no me paso nada ¡soy muy poderoso!- exclama Discord ya recuperado y aparentando una gran musculatura- se necesita más que eso para terminar con migo.

-si pero…. Em…. Papi… creo que la estatua no piensa lo mismo- dice Tara señalándole tras el, Discord voltea y ve un puñado de piedras desechas que antes solían ser una imponente y colosal estatua de una poni, estatua tan antigua como el mismo castillo y que simbolizaba el valor de todos los ponis de Equestria.

-okei… jeje no importa… solo un poco de cola-loca en gota y en brocha y quedara como nuevo- dice Discord con una sonrisa nerviosa- será mejor que me apresure, si tu madre se entera seguro nos mata- dice Discord intentando levantar los escombros, pero la estatua estaba tan destrozada que ni siquiera sabía por dónde comenzar.

-no, solo a ti- se escucha, y Discord siente un fuerte frio recorriéndole la espalda, los dientes y hasta la cola al ver frente a ellos a Celestia, la cual se veía presencio todo lo acontecido, mirando a ambos con una expresión severa.

-Cely… ho… hola… ¿Qué te trae por aquí mi cielo?-

-solo vine a verlos pero…- murmura Celestia acercándose lentamente hacia con ellos y mirando la estatua con seriedad- ¿sabías que esta estatua se edificó justo cuando se terminó de construir el castillo?-

-¡perdóname, solo dame 10 minutos y la tendré como nueva!- exclama un asustado Discord quien rápidamente usa sus poderes para armar la estatua, pero como resultado se arma la estatua de un poni sin cabeza- eh…. Solo déjame buscar la cabeza….- dice el draconequus asustado mientras saca una pala para intentar buscar la cabeza pero esta no estaba por ningún sitio, pero de repente una bola de nieve es arrojada, dándole en la cara y provocando que este se detuviera, en eso Discord voltea y solo ve a su esposa con la misma porte.

-creo que rodo cuando tu irresponsablemente te arrojaste sobre ella- dice Celestia con un tono inexpresivo, esta se acerca a Discord lentamente, y luego le señala hacia arriba, Discord voltea y de repente una pila de nieve cae sobre el enterrándolo, Discord emerge aún más confundido, y en eso Celestia se le abalanza, abrasándolo fuertemente riendo mientras lo hacía.

-jejeje, no puedo enojarme con tigo- ríe Celestia mientras tumba a Discord y ambos caen juntos, Celestia seguía riendo cosa que intrigaba e inquietaba al draconequus y aún más cuando esta se le encimo y le dio un profundo beso.

-em…. Jeje ¿Qué te pasa cariño?- pregunta Discord incomodo, pues no era muy común ver a Celestia con semejante humor.

-esta tarde me he dado cuenta de que tengo un regalito muy especial-

-¿un regalo?-

-uno muy especial, para nosotros tres- le dice Celestia con un tono picaron.

-¡es una casa de playa flotante con un bosque de dulces y ríos de chocolate!- Dice Discord de la nada.

-jeje, no tontito- le dice Celestia con una sonrisa y se acerca a su oído y le susurra algo, al escucharlo Discord abre completamente los ojos.

-es... es…. ¿es enserio?- pregunta Discord pasmado con cuya respuesta por parte de Celestia, solo paciente con la cabeza- ¡SI! ¡SI, SI, SI, ESTO ES INCREÍBLE, ESTO… ESTO… ESTO ES FANTÁSTICO, SI, SI, SI!- grita Discord con gran emoción mientras abrazaba a Celestia y daba de saltos con ella en garras. Muy cerca de ellos se encontraba Tara quien observaba la escena con mucha confusión.

-¿no entendí? ¡¿si nos darán la casa de jengibre en la playa?!-

-no mi cielo, es algo mucho mejor- dice Discord mientras le daba de besos a Celestia en el cuello, sin dejar de abrasarle en ningún momento.

-no entiendo… ¿Qué puede ser mejor que eso?- murmura Tara pensativa.

-jeje mi cielo,- dice finalmente Celestia- vas a tener un hermanito-


Luego de una larga noche de letargo, los rayos del entran finalmente por los ventanales de la extensa habitación de Celestia, provocando así que esta despierte finalmente.

-perdona, perdona- se escucha una voz suave mientras Celestia siente como una manta comienza a envolverla- shhhh sigue durmiendo, shhhh yo me encargare de todo hoy-

-fue un sueño- murmura Celestia con nostalgia.

-¿que cosa cariño?-

-nada... ¿qué horas es?- murmura está dando un bostezo.

-las 10: 32- responde el Draconequus con un tono suave- sigue durmiendo mi cielo.

-¡no, no Discord!- exclama Celestia mientras lentamente se levanta, presentando algo de torpeza ante su aun cansancio que presentaba, la princesa del sol da un largo bostezo y mira a su esposo, y mira por la el ventanal, notando que el sol ya estaba en lo alto, opacado un poco por algunas nubes grisáceas, por encima de aquel manto blanco que envolvían sus tierras.

-no debiste hacerlo- murmura Celestia mientras mira su reloj- Discord ¿Por qué apagaste mi despertador?- dice ya un poco más seria.

-oh, bueno, solo quería que durmieras un poco más, tienes que descansar mucho mi cielo-

-Discord, no soy una inútil- se queja Celestia mientras se talla los ojos- aun tengo muchas responsabilidades.

-lo sé, lo sé, y no lo eres, pero por favor cariño, piensa en él bebe- dice Discord apareciendo tras de ella y dándole un masaje de hombros, Celestia miea inexpresiva el ya notorio y relativamente enorme vientre que esta cargaba consigo.

-Discord…. Prometí que continuaría con esto… si no interfería con mis labores ¿recuerdas?- suspira Celestia.

-oh por favor, cariño, el que te levantes un par de horas tarde no es nada malo, debes descansar cariño-

- Discord…- murmura Celestia.

-¡mira esto Celestia!- exclama Discord emocionado, y mostrándole una cinta métrica- ¡mira, mira, TU VIENTRE CRECIO MEDIO CENTÍMETRO DESDE ANOCHE!- dice este con gran emoción.

-si…. Es fantástico….- murmura Celestia apenada e incómoda, no tanto por los cuidados de su esposo, si no más porque no se sentía que merecía este trato, sobre todo tras aquel intento de terminar con esta vida que tenía dentro, no se sentía merecedora del perdón y buenos tratos de Discord como si este acontecimiento nunca hubiera pasado, tal y como si se tratara solo de un mal sueño, de aquellos que fácilmente te olvidas he ignoras, siguiendo con tu vida con normalidad, quizás para Discord eso era, solo una mala vivencia que solo quiere ignorar que nunca paso, pero para Celestia era todo, era un símbolo de su debilidad, y fragilidad, un error que pudo cometer y luego arrepentirse de ello, y pese a todo esto, pese a estar arrepentida de intentarlo, algo dentro de ella, seguía queriendo terminar con la vida de este pequeño regalo del cielo, y es por eso que no se siente merecedora de los buenos tratos de Discord, pues aun siente que lo mejor para todos seria terminar con el embarazo ahora y evitar traer otra vida inocente a este mundo lleno de peligros ocultos en las sombras e inseguridad . sin embargo pese a esto, ahora Discord ya no tiene que temer por eso, pues ahora Celestia ya no tiene el corazón para deshacerse de su bebe, a pasado justamente lo que ella no quería que pasara, ahora ya le tiene cariño al pequeño que crece dentro de ella, pese a aun no verlo siquiera, el simple hecho de sentirlo dentro de ella, y ver su vientre crecer poco a poco con el pasar delos días, gestaron en ella ese sentimiento especial que solo una madre podría ser capaz de sentir, un amor puro e incorruptible que le hacen sentir impaciencia por que llegue el día en que por fin pueda tenerlo entre sus cascos. Pese a que aún hay una vos en su cabeza que le susurra que todo sería mejor si esto no hubiera pasado, cada vez esa vos es más tenue , provocando un sentimiento de culpa y confusión en Celestia, ella quiere tener al bebé, pero aún no está segura de lograr darle la vida que este merece, sigue teniendo miedo por aquello que se mofa de ella, oculto donde no puede encontrarlo y ella sabe, solo espera el mejor momento para dar su siguiente golpe, y teme que este de alguna forma afecte al pequeño inocente que lleva dentro así como a su hija discapacitada y el resto de su reino.

-¿Cely?- escucha la princesa del sol.

-eh… ¿Qué?- dice desorientada.

-em… pregunte si querías algo en especial de desayunar-

-oh…. Bueno, no importa realmente, has lo que quieras cariño- murmura Celestia con inexpresividad.

-¡no te vas a defraudar, preparare un banquete, recuerda que ahora comes por dos jeje!- exclama el Draconequus dándole un beso en la mejilla y luego haciendo esta misma acción con el vientre de Celestia. Discord estaba por retirarse pero en eso nota la mirada inexpresiva de su esposa, el draconequus la toma por la barbilla dándole una sonrisa.

-¿sigues preocupándote mi cielo? Por favor, no te agás eso a ti misma, yo me encargare de que todo sea perfecto para ti, y para nuestros hijos- le dice este mientras acaricia con sumo cariño el vientre de su esposa, Celestia por un instante deja a un lado su rostro inexpresivo y lo cambia por una ligera sonrisa. Discord finalmente se retira dejándola sola en la habitación, mas sin embargo Celestia aun permanecía sentada en su cama, con un casco contra su vientre.

Luego de un rato la princesa del sol se levanta, retirando sus cobijas esta se sienta en la cama para ponerse con cuidado cada una de sus prótesis, ya cuando estaba a punto de levantarse, Discord aparece y la obliga a regresar a la cama.

-¿pero qué estás haciendo? No puedes levantarte en ese estado-

-Discord por favor no exageres- dice Celestia un poco molesta pero intentando calmarse un poco con tal de conservar su paciencia sobre su esposo.

-cariño, por favor, si de por si te es difícil mantenerte en pie en condiciones normales, ahora con tu….- murmura este mirando sus prótesis- No me parece buena idea que estés de pie, quizás no puedas sostenerte mi cielo- dice este con un tono que denotaba demasiada preocupación- en un momento más yo mismo te traeré el desayuno-

-Discord, por favor, ya tuvimos esta conversación, puedo levantarme y caminar por mí misma, mis prótesis no me representan ningún impedimento- dice insistente mientras intenta levantarse, pero Discord la detiene, devolviéndola de sentón en la cama, Celestia comienza a mostrarse poco a poco más molesta.

-lo sé pero….-

-Discord, ¿no recuerdas lo que acordamos?- le dice Celestia con un tono severo.

-bueno si pero….-

-déjame hacer mi trabajo por favor- dice Celestia con severidad.

-es… está bien, tú ganas-

-bien (suspiro) ¿falta mucho para el desayuno?-

-em, jeje, en un momentito estará-

-bien… ¿Cómo sigue Fluttershy?- pregunta Celestia un poco preocupada.

-pues… no lo sé… se encierra en el cuarto que le dimos… apenas logramos convencerla de comer algo-

-está muy afectada- murmura Celestia- debió ser trauman te estar en presencia de esos lobos-

-y debió ser aún más trauman te perder a ese conejo, la verdad yo siempre pensé que era una molestia, no sé qué tanto le veía...-

-perdió su hijo, su casa, su pueblo, ese conejo era todo lo que le quedaba-

-si…-

-¿has podido hablar con ella?-

-solo un poco, creo que… la verdad, lo único que me pide es que la regresemos al bosque, quiere buscarlo… pero… con estas nevadas es muy peligroso-

-entiendo… bueno…. Cuando regrese creo que hablare con ella- murmura Celestia mientras se estira.

-¿Cómo que cuando regreses?-

-bien, que a lo mucho en un par de horas tendré que partir al reino grifo para llegar a tiempo a la junta del consejo de esta noche-

-¡¿Qué?!- exclama Discord- ¡no me dijiste que irías a una junta hoy!-

-¿no te lo dije? Si hasta Luna te pregunto que si le hacías el favor de cuidar al pequeño Gloss –

-¡si pero no dijiste que tú también irías!-

-tampoco dije que faltaría a esas juntas, Discord sabes que son cosas muy importantes, y no puedo faltar a ellas-

-¡pe… pero y él bebe!-

-¿Qué le puede pasar? Es solo una junta, a lo mucho la única molestia es el extenso camino- dice Celestia desinteresada.

-lo sé pero…. Cariño… no crees que em…. ¿El consejo no te puede dar un periodo por maternidad?-

-esos periodos de descanso no se dan hasta que nace- ríe Celestia mientras se ajusta los arneses de una de sus prótesis.

-si pero…. Digo discapacidad ¡si eso! ¿No te pueden dejar en paz al menos en estos últimos meces?-

-el bebé no nace hasta dentro de 3 meces, Discord-

-si pero…. Tres meces se van volando jeje-

-exacto (suspiro) mira Discord, cuando estuve internada falte por casi un año a esas juntas, y ve el caos que se desato por mi ausencia, de echo ahora no puedo descansar como tú quieres, todavía no recobro todo el control de Equestria, Manehattan está en crisis y Ponyville sigue destruida, y ni hablar de Canterlot…-

-¿Qué tiene? Hice mi mayor esfuerzo por reconstruir este castillo, nada te satisface- dice Discord con un tono dramático y trágico, como si se tratase de una pobre víctima de las circunstancias.

-jeje, no, en verdad aprecio lo que hiciste pero, dejando de lado a nosotros, solo hay 4 sirvientes y media docena de guardias-

-¡son a los únicos que logre convencer de regresar! , de hecho estuve a punto de contratar a otra veintena, pero ellos no parecían confiables, los pocos sirvientes y soldados de cartón que están aquí son los únicos que pasaron mi examen de confianza... y por ciento que lo pasaron apenas. Y por cierto que tuve que ofrecerles un buen pago para regresar, suerte que en el salón de los tesoros hay mucho-

-no me digas que les estas pagando con tesoros….-

-em…. Nop… jeje ¿Qué te hace pensar eso?- dice Discord mordiéndose los labios.

-muy bien, solo por favor no les ofrezcas las reliquias, son invaluables y algunas poseen secretos que no preferiría mencionar- suspira Celestia.

-aja….- dice Discord sonriendo- em… jiji... iré a preparar mi… digo… el desayuno-

-si has lo que quieras….- suspira Celestia, finalmente cuando Discord se retira, esta se levanta de la cama, ya sin el riesgo de que Discord aparezca de nuevo y la ate a la cama. La princesa se estira un poco, llegando a tronar su cuello y espalda, producto del estrés y que nunca llega a dormir correctamente. Lentamente camina hacia el espejo de gran tamaño y está en primera instancia lo usa para poder arreglarse y peinarse como es debido, pasando su peine con cuidado sobre su larga y extensa crin ondulada, y a diferencia de Cadance que tenía que darse 300 cepilladas mínimo para aplacar su crin, con menos de 30 Celestia ya estaba lista.

Una vez lista, Celestia baja casi por impulso su mirada, topándose con su vientre abultado casi como si fuera hipnótico, Celestia no deja de mirarse a si misma y a su vientre, perdiéndose por unos instantes en sus pensamientos, Celestia comienza a comparar sus estado actual con el de hace poco más de una década cuando tenía a Luck creciendo dentro de ella, intento recordar lo feliz que esto la hacía sentir, he intento aunque sea por unos instantes sentirse feliz a si misma por su estado, intento olvidarse de todas las tragedias y calamidades con tal de poder sonreír ante el hecho de estar embarazada, de sentir a otra pequeña vida creciendo dentro de ella, el hecho de sentir cuando este se movía, pero aun con todo esto, Celestia no podía sonreír de forma natural, si ella quería podía fingir una sonrisa para decirle a Discord que todo estaba bien, pero ella sabe que las cosas no están bien por ende, por más gracioso que sea Discord, por mejor que vallan las cosas, por tal que sea esa sensación dentro de ella, no podía soltar una verdadera y sincera sonrisa, una que le diera esperanzas, una que le dijera que tener este bebe es buena idea, una que le dé una promesa de un mejor futuro ya no para ella, si no para sus hijos, pero en momento esa promesa se va perdiendo, siendo solo una ilusión que ella ni de lejos, ni aunque quisiera llegaría a creer. Celestia estaba por darse la vuelta, cuando en eso esta nota por su ventanal que aún estaba nevando, lentamente esta se acerca y contempla la escena, mirando a través de su ventana aquel bello manto que envolvía su reino, y por unos instantes ella recuerda aquel día en que se enteró del embarazo de su pequeño Luck, dicho momento al ser revivido en la mente de Celestia esta estuvo a poco de expresar una verdadera y ligera sonrisa, pero pronto esta murió al recordar el trágico final de su pequeño, el recuerdo de ese acontecimiento combinados con los dulces recuerdos de un mejor tiempo fueron demasiado para Celestia, la cual comenzó a tambalearse y se dejó caer en la cama, necesitaba reorganizar su mente antes de que comenzara a desmoronarse, cosa que no quería hacer.

Celestia baja la mirada con inexpresividad, pero con una diminuta lagrima brotándole de su ojo y rodando por su mejilla, hasta finalmente caer a solo centímetros de su casco en el suelo, lentamente esta acerca su cascos y acaricia su vientre con cuidado y delicadeza y al sentir una ligera patadita esta logra calmarse un poco.

-bueno…. (suspiro) será mejor que me apresure, o Luna me dejara en Canterlot y sola se ira a la junta, tal y como paso hace 10 años- suspira Celestia mientras recordaba cómo tiempo atrás cuando estaba embarazada de Luck, Luna tomo sola el carruaje que las llevaría a una de las juntas.

Al llegar al gran comedor, Celestia ve a Blueblood, su hija Tara, a su hermana con su hijo y a Rainbow Dash, sentadas en la mesa, Fluttershy no se encontraba con ellas, cosa que no era de extrañarse, pues la pegaso amarilla quedo muy afectada tras todo lo acontecido. Discord aparece frente a ella he inmediatamente le ofrece asiento a su esposa embarazada, con total presentación y delicadeza, este atendía a su esposa llegando a ofrecerle mucha más comida de la que cualquiera de los presentes pudiera comer, Celestia realmente no le puso atención a la cantidad, perdida entre sus pensamientos, sin darse cuenta devoro cada ración que Discord le entrego, parecía como si fuera aire para Celestia, pues solo hacia el acto de masticar y tragar todo con facilidad, mientras para algunos esto parecía algo desagradable para Discord era todo lo contrario, siendo que le gustaba a su esposa alimentarse bien.

-¿Cómo sigue la poni…?- pregunta Celestia finalmente, siendo esta una de las tantas preocupaciones que no dejaban de rondar por su mente.

-Maud… - murmura Rainbow con inexpresividad- su nombre es Maud-

-¿Luna cómo sigue…?-

-está mejor, no tiene heridas muy graves que atienten contra su vida, lo más grave es algunas costillas fracturadas, y una contusión que bueno… despertara quizás en unos días, y estoy segura que se recuperara pronto- dice Luna con una sonrisa tranquilizadora mientras miraba a Rainbow, pero esta mantenía la misma postura seria.

-gracias- murmura la pegaso arcoíris cerrando la conversación pese a Celestia realmente no quería terminar hay, pero dado a la falta de tiempo y que tampoco sabía cómo animar a la ponis, desdijo tal y como lo prometió, dejarlo para otro día.

Entre el desayuno las cosas fueron muy silenciosas, ahora

Celestia se encontraba ya a punto de terminar de desayunar en el gran comedor junto a los demás, cuando en eso aparece Discord con un pequeño regalo para su mujer, dentro de una bolsa de regalo.

-bueno, sé que no puedo evitar que vayas a esa aburrida junta, pero eso no significa que no vallas bien abrigada- dice Discord sacando de la bolsa un sencillo suéter aparentemente tejido a mano- hace frio afuera, esta echo con una tela especial, por lo que te mantendrás muy calientita teniéndolo puesto-

-oh Discord… no debiste…-

-oh, el crédito no es todo mío, fue Rarity la que lo hizo, aunque he de decir que yo mismo le puse algunas cosillas extras- dice Discord mientras sin pedir permiso siquiera le pone el suéter a Celestia, dejándola solamente un poco aturdida por su rápida acción.

-wow, e increíble- comenta Luna.

-su panza desapareció- murmura el pequeño Gloss.

-¿Qué?- dice Celestia y en evento su extenso vientre aparénteme se había ido.

-es un truco muy simple, jeje, mientras lo tengas puesto el suéter crea la ilusión de que no está- comenta Discord con grandeza de sí mismo.

-wow, es facinante…- dice Luna.

-ñe- bufa Blueblood.

-Wow Discord es… es…. ¿es?- dice Celestia mientras rápidamente su expresión de asombro cambia a una de incomodidad total.

-jeje, sabía que te sería de gran utilidad ¿no sé por qué no se me ocurrió antes?- murmura Discord pensativo.

-Discord… si el objetivo de este suéter era disimular mi embarazo…. Entonces por qué… ¡¿Por qué le escribiste un letrero que dice "bebé abordo" y un dibujo de un pequeño….?!- dice Celestia irritada y avergonzada por el dibujo tan meloso de un pequeño bebe alicornio sonriendo, en primera instancia esto le parecería un acto bastante tierno por parte de Discord, pero para Celestia no cuadraba que este suéter que supuestamente oculta su vientre, pero el hecho de que el mismo señale su estado era indignante, sin mencionar que a ella nunca le gusto usar este tipo de ropas, cosa hilarante tomando en cuenta lo mucho que le gustaba vestir a Tara de conejita y abejita cuando era más pequeña.

-em… yo… yo…. Fue idea de Tara- dice Discord asustado por el carácter de su esposa y comenzando a ponerse triste.

-¡¿Qué?!- exclama Celestia volteando a ver a su hija que pese a estar siega pudo saber que su madre la miraba con recelo gracias a la intensidad de su respiración.

-creí que te gustaría, como a mí de niña me comprabas puras pijamas de conejitos- dice la joven yegua mientras bebe un poco de su té con toda la calma del mundo- ¿abra postre?-

-aj…. Ustedes dos son igual de….- piensa Celestia mientras intentaba calmarse.

-no… ¿no te gusto?...- murmura Discord entristecido.

Celestia da un largo suspiro- si… si me gusto mi cielo, jeje, es solo que em… Luna ¿no se nos hace tarde?-

-mmmm probablemente- dice Luna un tanto pensativa- pero si no quieres ir a la junta hoy, si quieres por ti y solo por ti, yo también me quedo-

-je, si como digas, tu quédate si quieres, yo me iré-

-si Luna se queda significa que yo puedo ir… digo ella puede cuidar de los niños- dice Discord de repente con gran ansiedad, no tanto por que quisiera ir a esas juntas que él consideraba aburridas y donde a cada rato lo amenazan de muerte, de echo si fuera por él no tendría nada que ver con los del consejo, pero por su parte él no quiere dejar sola a su esposa, y lo único que le impide acompañarla según Celestia es que no puede llevar a los niños y tampoco pueden dejarlos solos.

-Luna te espero en la carroza- dice Celestia entre dientes mientras se retira del comedor con bastante molestia.


Llegado hora del atardecer finalmente la carroza de las princesas llega al gran castillo de la capital del imperio grifo, lentamente la carroza aterriza en una gran pista donde se podían divisar otras carrozas pertenecientes al resto de los miembros, tal y como siempre Blueblood quien también era parte del consejo y siempre las acompañaba a este tipo de juntas, era el primero en bajar, si siquiera molestarse en ayudar a su tía embarazada, el unicornio blanco baja de la carroza y camina apresuradamente hasta la sala de juntas.

-henos aquí- suspira Luna- ahora solo tenemos que… ¿pero qué estás haciendo?- dice ella al encontrar a Celestia intentando quitarse el suéter que Discord le había dado.

-no me presentare ante los miembros de todas las naciones con esta cosa- dice Celestia mientras con algo de dificultad logra quitarse el suéter, no tardo en revelarse nuevamente su inmenso vientre.

-¿y ahora que, vas a estar así desnuda con este clima?- reclama Luna mientras señalaba la nieve.

-mientras tú estabas despidiéndote de tu hijo yo oculte un abrigo en la carroza- murmura Celestia mientras levanta un compartimiento, sacando de este un viejo abrigo-

-¿no hubiera sido mejor dejarte el suéter y ponerte el abrigo enzima?-

-¿Cómo dices eso si apenas me queda el abrigo? No sirve para taparme el suéter si lo tuviera puesto- se queja Celestia mientras se ponía aquel abrigo, he intentaba abrochárselo, pero su inmenso vientre no se lo impedía totalmente.

-si tuvieras el suéter puesto no sería así- dice Luna insistente- ¿se te olvido que te rebaja la panza?-

-mira Luna, ya no tenemos tiempo, se nos hace tarde para la junta-

- se ve que le puso mucho cariño a tu presente- murmura Luna mientras observa como Celestia esconde el suéter en el mismo compartimiento donde saco el abrigo- le romperás el corazón si se entera -

-por eso no le dirás nada ¿verdad?- dice Celestia con un tono severo mientras se bajaba de la carroza, Luna suspira y la sigue, yendo tras de ella.

Al poco tiempo frente a ellas aparece un joven grifo de plumaje azulado.

-bienvenidas su majestades, el resto del consejo les espera- dice el grifo reverenciándose- por aquí.

Celestia y Luna son guiadas hasta un gran salón ubicado en la parte trasera del castillo, frente a ellas se encontraban don colosales puertas resguardadas cada lada por colosales estatuas de grifos con una postura agresiva y pese a no tener realmente ojos, poseían unas miradas muy acechantes y amenazantes, como si realmente les observaran.

-nunca me gusto venir a este reino- murmura Luna.

-¿por estar tan lejos?- murmura Celestia.

-no por….- murmura Luna mirando las estatuas.

-je, y eso que no has visitado el reino minotauro- dice Celestia mientras era la primera en entrar al gran salón, dentro se encontrarían una serie de bancas en filas circulares y en el centro dos estrados, el primero perteneciente a la miembro líder del consejo y sus allegados los dignatarios de Maretonia, el segundo que se encontraba apenas a un lado era para el rey grifo y su hija que pese a no tener puestos muy importantes en el consejo, por el simple hecho de tratarse de su reino esto significaba que se sentían merecedores de tener semejante lugar a comparación de los demás que solo se encontraban en mesas y sillas que pese a ser elegantes y cómodas, no eran nada comparadas con los lugares del señor grifo.

-eh hay la prueba máxima de la egolatría de nuestro señor- comenta Luna en voz baja para su hermana- ¿crees que sea para compensar algo más importante?-

-jeje, que no te escuche decir eso- susurra Celestia mientras caminaban muy juntas por el estrado y buscaban sus lugares.

No muy lejos de donde ella se encontraba, estaba la princesa Cadance, mirando con repulsión y ojos envidiosos a Celestia, prestando atención especial al inmenso vientre que era muy visible a través de ese abrigo. Entre el consejo Cadance no era la única que miraba de esta forma a Celestia, pues entre los demás miembros muchos la veían con una gama de miradas diferentes, desde aquellos que se mostraban comparecientes ante el estado de Celestia como aquellos que de plano no aprobaban su estado y lo consideraban una completa deshonra, impropia de una miembro con tantos años de antigüedad.

-por aquí princesas- se escucha la voz de Fancy Pant quien les señalaba sus asientos a solo dos filas delante de él.

-em muchas gracias….- murmura Celestia apenada mientras se acercaba a sus asientos, pero en eso Fancy Pant y uno de los grifos le ayudan a Celestia e incluso le acercaban el asiento para que esta se pudiera sentar.

-¡pero que desgraciada!- piensa Cadance mientras rechinaba los dientes con bastante fuerza.

-disculpe las molestias- dice Celestia apenada.

-no es ninguna, por favor siéntese-

-vamos Luna….-

-em si….- Ambas princesas se sientan juntas y esperan a que la dignataria de comienzo a la reunión.

El embarazo de Celestia hizo que muchos de los que estaban molestos con ella por ocultar lo de la gema pareciera haber quedado olvidad, la verdad era que muchos de los del consejo solo estaban teniendo consideración con ella por su estado, es por eso que incluso aquellos que no aprueban su estado, deciden dejar pasar solo un poco este hecho, aun así muchos otros de los miembros siguen enfurecidos porque se les ocultara tal información. Sin embargo aun con todo esto, los miembros del consejo no eran completamente unos monstruos sin corazón, muchos de ellos tenían familias que cuidar y proteger por lo que en cierto punto comprendían lo que Celestia estaba pasando, además del hecho de que no era ningún secreto que Celestia perdió un hijo en aquel ataque en Canterlot, y pues después de ver como Celestia sufrió un colapso en la reunión de hace 3 meces algunos temían y sentían culpa por que algo le hubiera afectado al bebe. La situación era compleja entre los miembros del consejo y ante los que no aprobaban el embarazo y quienes se alegraban de este, se mantuvo una sensación de discreción, sobre todo entre los que no les parecía, inclusive el propio rey de los grifos, en las ultimas juntas en ningún momento llego a decir algo en contra de Celestia o referente a su embarazo.

-sean bienvenidos todos, miembros de todos los reinos y naciones- anuncia la dignataria con prepotencia y autoridad- antes de comenzar me gustaría darle reconocimiento a la princesa Celestia por asistir a esta junta pese a que le habíamos pedido que no viniera.

-¡¿Qué?!- exclama Luna.

-jeje, mi deber esta primero- dice Celestia apenada.

-así que no era mi imaginación cuando vi que echaste algo en la chimenea- murmura Luna dándole una mirada severa a su hermana, esta última suelta una sonrisa de incomodidad y una expresión que decía "por favor no le digas a Discord".

-muy bien, ahora los asuntos que hoy nos vienen a tratar son- dice la dignataria mientras revisa sus documentos- restauración de Manehattan retribución de habitantes afectados, quinta enmienda de comercio entre el reino minotauro y las naciones del norte, tratado de transporte entre los reinos, caminos que conecten directamente en naciones vecinas y nuevas rutas de vuelo, desplazamiento del bosque negro por parte de los grifos y tratos legales con respecto a las tierras de grifos y minotauros-

-otra vez- comenta Luna a lo que Celestia no logra evitar soltar un chascarrillo.

-muy bien, antes de comenzar quisiera preguntar a los presentes si se tiene alguna noticia sobre la gema- dice la dignataria con seriedad, cambiando en un instante su expresión relajada por una seria.

-em yo….- murmura Celestia estresándose nuevamente, mientras en un solo instante su actitud relajada se iba a Pike, dado a su creciente estrés, empezó a sentir un ligero dolor en su vientre el cual inmediatamente esta intento calmar presionando su casco contra este y respirando hondo.

-no hay rastro de la gema- dice Fancy Pant de repente.

-la gema desapareció desde el incidente en Manehattan- se une Cadance, cosa que sorprendió tanto a Luna como Celestia, parecería un acto por protegerla a ella, pero Cadance lo hacía con otros motivos, y es que realmente no le agradaba que este tema se tocara en las reuniones- no se sabe realmente donde este oculta.

-francamente- se levanta el señor grifo Crown Wings, cosa que intimido y puso aún más nerviosa a Celestia, y esto solo se agravó cuando el mismo grifo volteo a mirarla con la misma mirada llena de frialdad de siempre- por mi parte me encargue de enviar a mi mejor equipo de investigadores a Equestria y por sobre todo en las ciudades afectadas.

-¿ciudades afectadas, pero solo fue Manehattan?- murmura Luna.

-creo que también se refiere a los incidentes de Ponyville y Canterlot- murmura Celestia con un nudo en la garganta.

- la gema se tubo cautiva por 20 años tal y como la princesa del sol naciente nos lo reporto… con 20 años de tardanza- agrega el señor Crow mofándose un poco- pudimos encontrar algunas irregularidades, no solo no tiene sentido los rangos de ataque, de echo casi parecerían haber sido hechos al azar, fuentes más confiables y unas no tanto, mencionan los vestigios de serpientes escarlatas rondando el área, cosa que en lo personal quizás no parecería importante de no ser por dos razones, primero, Equestria no son el tipo de tierras donde existen gran variedad de especies reptiles, la más conocida es el cocodrilo de roca pero las serpientes son mayormente escasas y en su mayoría inofensivas, segundo según esta fotografía- dice el señor Crow sacando una foto de una carpeta donde se muestra una difusa fotografía de una serpiente escarlata- según los herpetólogos más importantes de mi nación, esta serpiente, no existe-

-¿Qué dice?- piensa Cadance intrigada.

- es muy raro que de la nada no aparezca una nueva especie que pocos han visto, y aún más sospechoso que esta se le vea en momentos sumamente trágicos- anuncia el señor Crow con seriedad, mas esta no era una que regañara a Celestia mas parecía todo lo contrario- y aquí hay otra cosa, la primera vez que se tiene reporte de haberse visto una serpiente con esta descripción, fue hace aproximadamente 15 años, en Canterlot-

-¿Qué?- dicen tanto Luna, Celestia y Cadance al unísono.

-tengo un testimonio de uno de los trabajadores más antiguos del castillo que vio una serpiente roja moverse por los pasillos del castillo, y según el mapa que poseo de su estructura, se le vio muy cerca de donde estaba la bóveda donde según nos dijo la princesa Celestia, tenían resguardada ese objeto oscuro-

-fue cuando Tara solo era una bebe…- piensa Celestia con algo de miedo y al mismo tiempo alivio porque no le paso nada.

-según las conjeturas de mis investigadores, "eso" que se llevó la gema, la estaba buscando desde hace mucho tiempo, es probable que la buscara desde la primera vez que se le encontró debajo del imperio de Cristal, ¿qué cosa es? Aun no lo sabemos, pero si sabemos que está relacionado con esas serpientes- todos los presentes, en especial las princesas de Equestria se encontraban pasmados ante las palabras del rey grifo.

-¡HIJO DE PUTA! ¡OH NO! ¡CARNY…..!- piensa Cadance mientras su corazón empezaba a latir a mil por hora.

-¡Y es probable que si encontramos el nido de esas serpientes, lo encontremos a él y a la gema!- anuncia el rey grifo con prepotencia y casi como si todos se vieran obligados comienzan a aplaudir, todos excepto las princesas quienes por su parte estaban pasmadas ante esto, y en especial la princesa del imperio quien ahora mismo temía por su amado.

Tras esto y algunos reportes más del rey grifo la reunión continúo con normalidad, y una vez esta finalizo todos los miembros regresaron a sus carrozas para emprender el largo camino a casa. En ningún momento en la reunión se llegó a mencionar la reciente aparición de los lobos en el bosque Everfree dado a que este era un echo relativamente reciente y también porque ni Celestia ni Luna querían comprometer a Rainbow Dash y Fluttershy en una investigación tras trauman te acontecimiento, y se sentían capas de poder manejarlo ellas mismas, aun así algo en Celestia temía que el Rey grifo ya lo supiera dado al número de investigadores que este posee, y también tomando en cuenta todo lo que pudo aprender y descubrir en cuestión de semanas, no era de extrañar que también se enterara de ese hecho, o al menos que supiera de la llegada de estas pegasos a su castillo.

Luna y Celestia suben a la carroza, esta inmediatamente abre el compartimiento secreto y saca de este el suéter que Discord le había regalado, ella tenía que ponérselo antes de partir, pues era peligroso para ella y él bebe que intentara cambiarse en pleno vuelo, y quería que su esposo la encontrase con el suéter al llegar.

-¿estas lista?- pregunta Luna mientras intentaba ignorar a quien se encontraba sentada junto a ella, ósea el príncipe Blueblood quien se denotaba más molesto que antes, cosa que no agradaba para nada a Luna.

-creo que si… uj… que frio…. – murmura Celestia mientras coloca su segundo abrigo enzima de su espalda con el fin de cobijarse con este.

-bien dense prisa que quiero llegar a casa- reclama el príncipe Blueblood a los pegasos, los cuales al igual que ellos pasaban igual o mayor frio, y se veían muy intimidados al hecho de volar con estas temperaturas tan bajas y de noche. Pero en eso Celestia divisa entre la multitud de concejales y carrozas retirándose, al rey Crow merodeando por la pista.

-esperen…- murmura Celestia mientras baja de la carroza y se encaminaba hasta con el rey.

-princesa Celestia ¿pasa algo?-

-em yo… quisiera preguntarle sobre el…-

-¿el reporte? Enviare una copia a Canterlot si lo desea revisar, de hecho se me ordeno que enviara copias a todos los miembros del consejo- dice el rey.

-no… yo quería preguntarle como… ¿Cómo es que obtuvo toda esa información?-

-mire princesa con todo respeto, si se lo dijera usted misma me lanzaría una bofetada o dos, solo diré que mi equipo de investigación es uno de los mejores de todo el mundo y gracias a ellos puedo saber casi cualquier cosa sobre cualquier persona de cualquier raza- murmura el rey con un tono cortante que casi rallaba en amenazante, ya a punto de retirarse, pero en eso este se detiene y suspira- espero que entienda que ser un líder significa hacer lo correcto, no importa a que costo -

-lo sé muy bien- dice Celestia con un tono severo, el rey grifo voltea a verla.

-quizás tengan razón… debí decirles de la gema desde antes- murmura Celestia con sumisión, mientras se daba la media vuelta, desde que todo comenzó, nunca antes Celestia se había sentido tan cerca de resolver el acertijo, para ella era increíble que en tan poco tiempo Crow supiera más que ella en 20 años, y aunque aún conservaba sus dudas e inseguridades, una parte de ella sentía como lentamente se le quitaba un peso de encima gracias a él.

-Espere- escucha Celestia, esta se voltea y ve al rey mirándola con seriedad- hace mucho frio para alguien en su estado- murmura este buscando su vientre que ya no estaba y encontrando solo el dibujo en el suéter de Celestia y aquel letrero que decía "bebe abordo" Celestia al percatarse de esto inmediatamente se cubre con el otro abrigo.

-la Reyna diamante y los dignatarios se quedaran en mi reino por esta noche, si usted gusta puedo proporcionarle una habitación a usted y su hermana, y podrán irse por la mañana- dice el rey.

-em yo…- murmura Celestia un tanto sorprendida por lo que este le proponía.

-como guste, si quieren quedarse Whisper las guiara a sus habitaciones- murmura el rey grifo mientras se retiraba finalmente.


Celestia acepta la invitación del rey, y junto a su hermana pasan la noche, Blueblood por su parte no quiso quedarse ni un segundo más en estas tierras, llevándose la carroza y los guardias que vinieron consigo, esto en si no les tenía mucho cuidado a las princesas, que solo tenían que esperar a que Discord viniera por ellas, pues aun cuando Blueblood no les dijera nada sobre que sucedió con ellas, la opción más obvia es que Discord al no verlas llegar el mismo vendría solo para recogerlas, aun así, el rey grifo ofreció una carroza tirada por 4 de sus mejores grifos para llevarlas de vuelta, ante este último ofrecimiento ellas se negaron, sabiendo que Discord no tardaría en llegar por ellas.

Discord aparece finalmente tras el desayuno, este al llegar lo primero que hace es ir con Celestia y abrasarla fuertemente, para luego acariciar y medir su vientre desde su ausencia. Ya estaban a punto de irse, y ahora Celestia y Luna solo querían anunciarle al rey grifo su partida, y aunque este no aceptara sus agradecimientos, de todos modos le darían las gracias por hospedarlas.

-con su permiso señor, nos retiramos, gracias por su hospitalidad- se reverencian Luna y Celestia ante el Rey que las miraba con aparente indiferencia, ambas hermanas ya estaban por retirarse cuando en eso...

-esperen, antes quisiera hablar de algo con la princesa Celestia- dice el rey con seriedad, esto a Discord en primera instancia no le pareció, pero aun así tubo que obedecer a su mujer, tanto Luna como Celestia salen del salón del rey dejando a Celestia, pero aun esperando en la entrada.

-¿Qué es lo que pasa?- pregunta Celestia intrigada.

-sabes algo, cuando envié a mi equipo de investigación, lo que viene en el reporte que les enviare no es todo lo que descubrieron- murmura el rey grifo dando un suspiro- ¿Por qué no se nos informó nada sobre el estado de la princesa Lúthien?-

-em… -

-casi se cumple un año desde lo que paso, y apenas se nos reportó lo acontecido, supimos de su estado, de lo que pasó en los pueblos y su castillo, pero nunca se nos informó lo que le paso a la princesa Lúthien-

-ella… fue un daño colateral, como muchos otros más, terminaron gravemente heridos, muchos de los cuales llegaron a morir tras la primera noche… desde que Twilight dejo el consejo… y desde que ella regreso a casa… todo asunto de la familia Sparkle dejo de incumbirles, y fue suficiente con lo que nosotros mismos les hicimos pasar-

-lo entiendo, pero se equivoca al decir que no me incumbía lo que le aconteció a la princesa Lúthien, por ella recupere a mi hija- dice el rey con severidad.

-lo siento… -

-nuestros tratamientos y avances son mayores que los suyos, ¿sabe? Estos últimos años mi gente ha trabajado en un traje prototipo que reestructura y protege cuerpos dañados, si Lúthien está lo suficientemente estable creo que podría usarlo- murmura el Rey grifo con seriedad- si es así, ella recuperara la movilidad y ya no tendrá que pasar dentro de una incubadora, podrá salir al exterior, interactuar con otros, podrá recuperar al menos un poco de su vida, y seamos honestos, la vida que ella posee ahora, no es vida-

-us… ¿usted aria eso por… por ella?-

-por quien le debo la vida de mi hija si- murmura el Rey grifo con seriedad- ¿acepta mi ayuda?-

-yo…. Creo que eso sería un acto muy generoso… no se bien como lo tomara la familia Sparkle… Pero creo que estarían muy agradecidos-

-muy bien, enviare a Wisper y a mis mejores médicos mañana, hasta pronto princesa- dice el señor grifo con un tono educado- suerte con su bebe.


En el imperio de Cristal se encontraba una enfurecida y alterada princesa Cadance, quien al llegar inmediatamente, busco a Carnage en las criptas del imperio de Cristal y lo que restaba del subterráneo que estaba en su mayoría bloqueado por muros de lava petrificada, al no encontrarlo, Cadance empezó a desesperarse y se dirigió a su habitación, sin antes correr a todos los ponis que se encontraban en el piso donde se encontraba su cuarto. Cerró todas las cortinas y puso los seguros de sus puertas y ventanas.

-¡NO PUEDE SER!- grita finalmente Cadance mientras con su magia levita una silla y la arrojo con fuerza contra su pared, la fuerza fue tal que no solo despedazo la silla, sino que también provocó una enorme grieta en aquella pared de cristal, casi parecía que si lo hubiera arrojado con un poco más de fuerza hubiera sido capaz de romperlo ella misma.

-¡desgraciado!- exclama esta mientras corre hasta su cama, pero en lugar de arrojarse a la cama, esta enviste la propia cama y con un movimiento rápido de su cuello, fue capaz de levantar ella misma toda la cama y hacer que esta impactara contra el techo, cayendo sobre ella un montón de escombros y trozos de madera y resortes de lo que alguna vez fue su cama, y aun pese a haberse provocado un fuerte chichón y un sangrado predominante en su frente a esta no le importaba ni en lo más mínimo.

Esta toma su buro y con un fuerte movimientos lo arrastra y arroja contra otra pared, despedazando en el acto dicho objeto, mientras por toda su habitación se divisaban barios charcos de sangre propios de ella, cuyo sangrado en la cabeza comenzaba a nublarle la propia visión. De repente Cadance siente un pinchazo en su costado, esta voltea y ve una serpiente negra de ojos rojos mirándole, antes de que siquiera comprendiera lo que paso Cadance cae inconsciente, pero antes de llegar al suelo cae ante los cascos de un poni que ella tanto apreciaba.

-despierta, cariño despierta- escucha Cadance mientras lentamente recobraba el conocimiento, esta despierta en una cama de sabanas rojas en una habitación que ella no conocía, esta mira a su alrededor confundida y le cuesta un poco reconocer el lugar, en primera instancia solo viu una serie de decoraciones con telas rojas y barias pieles de animales exóticos, inclusiva algunos animales disecados como aves y comadrejas, esta se levanta de la cama, algo mareada y desorientada y al colocar sus cascos contra el suelo pudo sentir un suave y esponjado tapete el cual resultaría ser la piel de un oso polar, al divisar la estructura pudo saber que se trataba de una de las cuevas subterráneas del imperio, más la decoración tan refinada y un tanto sensual le confundió en primera instancia.

-la rabia es un arma de doble filo cariño, puede sacar tanto la mejor como la peor parte de ti misma, será mejor que la sepas canalizar y enfocar en quienes la merecen, y en los momentos mas indicados- escucha ella, voltea y ve a Carnage, vistiendo una sencilla capucha echa con la piel de un lobo gris.

-¡Carny precisamente quería hablar con tigo! ¡Pero cuando baje al subterráneo solo me encontré la barrera de lava petrificada!- dice Cadance de repente- ¡esto es importante! ¡Eso idiotas tienen!-

-no te preocupes, lo sé- murmura Carnage con inexpresividad.

-pero cariño…. ¿Qué aremos?-

-no te preocupes, se cómo manejar esto, solo necesito que no te alteres, si es verdad que ese rey tiene ojos en todas partes, no puede tener estos arranques de ira-

-lo… lo siento…. Pero desde que escuche todo lo que ese infeliz descubrió…. Tenía que sacarlo de alguna forma- murmura Cadance apenada mientras ocultaba su rostro triste entre su larga melena, en eso está siente como un delicado casco pasa por su melena y le acaricia el rostro, esta levanta la mirada y divisa a Carnage el cual se veía bastante relajado y con una mirada llena de confianza.

-¿por qué?- pregunta Cadance con un nudo en la garganta.

-¿Por qué que cariño?-

- Esto… ¿no tienes miedo?-

-miedo… solo le tengo miedo a una cosa- murmura Carnage.

-¿a qué le temes?-

-a perderte- responde Carnage.

-Carny….- murmura Cadance, cautivada por sus palabras- yo también tengo miedo de eso…. No soportaría perderte- comienza a llorar, Carnage la envuelve entre sus cascos, dándole cobijo y consolación, cosa que ella era lo que quería recibir, la princesa del amor oculta su rostro contra el pecho de Carnage y comienza a llorar.

-¿Por qué lloras?- murmura Carnage.

-no quiero…. No quiero… no quiero perderte…. Te amo demasiado… no lo soportaría- comienza a sollozar Cadance al punto que apenas lograba entendérsele lo que esta intentaba decir.

-Shhh, shhhhh- le susurra Carnage mientras coloca su casco levemente contra los labios de Cadance, esta última lo mira con sus ojos inundados en lágrimas.

-está bien tu ganas-

-¿Qué?-

- hace tiempo me pediste que te diera algo muy especial, y si aún lo quieres, te lo cumpliré, pero debes prometerme que sin importar lo que pase, tu mantendrás la calma y acatas cada una de mis peticiones-

-Carny… si…. Lo que sea- murmura Cadance, con completa entrega a él, es entonces que Carnage lentamente acerca sus labios contra los de ella, rosando suavemente uno contra el otro, dándose un profundo y apasionante beso, Carnage levanta a Cadance con uno solo de sus cascos y con cuidado y delicadeza este la recuesta en la cama.

-¿estas lista para esto?-

-para ti, siempre- le dice Cadance con una sonrisa pícara y al mismo tiempo tímida, Carnage le da otro beso, pero esta vez en el cuello y lentamente este comienza a bajar recorriendo el cuerpo de Cadance mientras esta comenzaba a respirar hondo con bastante intriga y excitación, ambos comienzan a acariciarse mutuamente con bastante delicadeza y pasión, uniéndose finalmente comenzando entonces el acto prohibido de pasión y lujuria que les traería tanto gusto y placer.

Cadance comienza a gritar del gozo, aclamando el nombre de su amado entre cada gemido y jadeo, mientras todo su cuerpo era puñado por una fina y brillante capa de sudor dado al calor que esto le generaba, mientras Carnage seguía en lo suyo, revolcándose en la cama una y otra vez, hasta que terminaron haciéndolo por toda la habitación, recargados en los muros de rocas, recostados sobre las suaves pieles de los animales, haciéndolo todo el día, sin aparente descanso o un final próximo, pasando horas enteras juntos, acariciándose mutuamente, y mientras realizaban aquel acto, sin ningún testigo más que aquellos ojos de todos esos animales disecados y la propia oscuridad de aquella fría caverna donde ambos se encontraban.