El despertar del demonio.
Capítulo 30. La sorpresa de Discord.
El viento sopla con prepotencia y devastación, los Windigos se han apropiado de buena parte de los terrenos desolados de Equestria, lo que alguna vez fue Ponyville y aquel pantano que ahora es el bosque Everfree ahora pertenecían a estas criaturas de hielo y desolación, pareciera difícil ahora pensar que antes todos estos terrenos pertenecían a aquellos ponis alegres que una vez habitaron estas tierras, pese a todo esto y el infierno helado en que se habían convertido estas tierras heladas, había un punto brillante entre tanta bruma y aquellas devastadoras ventiscas de hielo y nieve, por encima de una enorme he imponente montaña aún se encontraba Canterlot, envuelta entre un manto de energía, semejante a una burbuja de jabón, y pese a parecer frágil realmente solo con ella todo Canterlot estaba completamente protegida tanto de las heladas como el poder de estas criaturas espectrales, quedando completamente aisladas y segura día y noche.
Por encima de todas estas nubes de nevadas se encontraba la luna y las estrellas, tan hermosas y resplandecientes como siempre, siendo una verdadera lástima que aquellas nevadas no permitiesen que fuesen contempladas como se merecían, con excepción de un ser que se encontraba posada por encima de las nevadas, justamente en la punta de la montaña que conforma a Canterlot, estando apenas por encima de las nubes de tormenta, haciendo parecer a estas un simple manto acolchado, tan espeso que pareciera como si cualquiera pudiera caminar y rebotar sobre ellas.
-supongo que todos merecemos ser felices al menos una vez- murmura Discord mientras observa aquellas luces tenues que representaban a los Windigos, desplazándose por sus territorios, y por primera vez con total libertad después de tanto tiempo de estar recluidos en las montañas nevadas, lejos de todo ser viviente con sangre caliente.
-bueno diviértanse mientras puedan, que cuando llegue la primavera yo los sacare de aquí apuros golpes de pala- bosteza Discord mientras se estiraba desde su posición, sentado en la punta de la montaña, pese al inmenso frio que se cernía, para Discord era apenas una simple ventisca, en parte principal a usar un abrigo que el mismo diseño para mantenerse caliente, como su resistencia sobre los poderes de los Windigos y el hecho de que al estar sobre las nubes y fuentes de todo este infierno de hielo, le permitían sentarse con toda calma y contemplar las estrellas.
Este paraje aunque caótico y helado, le recordaban un poco a cómo fue aquel bello momento con Celestia, Discord empezó a recordar aquella tarde en que Discord se le declaro a Celestia, hace poco más de 15 años igual que en estos tiempos, cuando él se declaró a Celestia, que aunque pareciera tan lejano, para Discord era como si hubiera sido apenas ayer.
Flashback.
El draconequus quería que todo fuera especial y único, al querer impresionar a su amada y al mismo tiempo demostrarle que en ocasiones puede ser un poco más tranquilo e incluso romántico y tierno se la paso planeando esta noche por meses, y nunca terminaba de convencerse, en su mente pasaban desde las ideas más extravagantes y exageradas como llevarla a la luna y hacia decírselo, como las ideas más sencillas y simples como simplemente invitarla a cenar. Discord no quería que esta noche fuese algo muy sencillo y simple por lo que descarto la cena, también opto por eliminar su idea de llevarla a la luna, dado a los problemas que estos implicaban y por sobretodo el hecho de que la luna representaba un hecho que a Celestia le duele mucho recordar, así es como cada día descartaba idea tras idea sin poder convencerse a sí mismo de como declarársele, quería que fuera algo emocionante, pero al mismo tiempo simbólico, algo extravagante pero tampoco tan exagerado, algo divertido pero tampoco infantil, estaba en un completo dilema y si continuaba así podría pasar una eternidad completa sin que se le ocurriese nada.
Discord quiso llevar a Celestia a un lugar lejano, pero dado a que la princesa del sol se reusaba alejarse de su castillo por periodos de tiempo muy extensos sobre todo por su trabajo, Discord termino teniendo la idea de llevarla a la cima de la montaña de Canterlot, justo en la punta de esta misma, por sobre las nubes y todo lo lejano, parecía el lugar perfecto, hermoso, espectacular, romántico y por sobre todo muy cercas de Canterlot, estaba nervioso, todo debía salir perfecto para si de ser posible poder declarársele hay mismo.
Comenzaron con contemplar la puesta de sol que la misma Celestia había creado, ambos se vieron encantados con esto, sobretodo Celestia quien era la primera vez en mucho tiempo que observaba una puesta de sol de esta forma, pese a ser ella la responsable de su creación, realmente nunca se le había ocurrido o pasado por la cabeza contemplarlas y en especial desde esta altura, donde la apreciación era mayor, y al ser época de invierno, los últimos destellos del sol se reflejaron sobre los mantos de nieve de toda Equestria generando un verdadero y bello espectáculo, que sorprendió a ambos.
La noche llego y Discord también incluyo esa noche algunos trucos para impresionarla, comenzando con una pequeña lluvia de estrellas y luces, en un momento a Discord se le vio tentado a hacer que esas luces bailaran tomando un aspecto muy caricaturizado, pero se detuvo al ver la cara de asombro de Celestia, con esto el sentía que no era momento de chistes y le gustaba mucho ver su rostro iluminado ante tal asombro y emoción.
La noche fue larga e inolvidable para ambos, pero tras 15 años desde aquella noche, la parte que Discord mas recuerda con cariño es a Celestia y a él recostados en este mismo punto, muy cercas el uno del otro pero aun separados, contemplado las estrellas, y tomándose de los cascos, lenta y cautelosamente, mientras poco a poco se acercaban más y más, hasta el punto en que ambos ya estaban muy cerca, Discord estaba muy nervioso, no paraba de repetirse a sí mismo cual sería el mejor momento para declarársele, estuvo incluso a punto de dejar pasar su oportunidad, el draconequus se perdía en la mirada de Celestia, y quedaba completamente enmudecido, terminando diciendo cualquier otra cosa, abecés incluso sin tener ningún sentido lógico, sacando comentarios poco racionales y hasta infantiles, esto a Discord desde luego le apenaba mucho, pero era capaz de decir cualquier cosa que pasara por su mente excepto las palabras mágicas que tanto deseaba decir en verdad.
-Discord eres un completo idiota, idiota, idiota y cobarde- no paraba de repetirse a sí mismo, pues para el cada segundo que dejaba pasar era una oportunidad única que había perdido por hacerse el distraído, él tenía en claro lo que quería hacer, quería declarársele a Celestia esta noche ¿pero cómo lo haría? Hasta el momento la noche que habían pasado juntos parecía perfecta, pero aun así por mas motivador que llegase a ser el momento el Draconequus no lograba concentrarse y decirle a su amada lo que tanto quería, si continuaba así, dejaría pasar una noche más y dado a que Celestia era de las que trabajaban mucho, eso era una perdida muy grande, precisamente esa misma noche era la primera en todo un mes que Discord logro salir con ella, dado a una serie de juntas que hicieron de ese mes que apenas pudieran verse y acompañarse a alguna que otra comida y saludo casual (o ni tan casual ya que Discord siempre que podía aparecía frente a Celestia para robarle un instante de su tiempo, llegando en momentos a ser un poco molesto para la misma Celestia) ¿Quién sabe cuándo vuelvan a tener una noche como esta? Una noche en la que por fin la tendría para el solo como tanto quería, una noche en la que pudiera tenerla tan cerca y aunque ambos poseían abrigos gruesos por cuestiones del clima de aquel entonces, Discord era capaz de sentir el calor de Celestia y por sobretodo escuchar sus propios latidos, resonar una y otra vez. Era desesperante para él, en verdad quería decirle, tenía la argolla preparada y lista, el mismo la había hecho con un mineral que el mismo obtuvo de las profundidades de un volcán, un mineral morado de destellos rosados, no parecía ni metal ni diamante, sino una combinación de ambos el mismo había tallado la argolla usando todas sus habilidades para darle la mejor forma, creía sentirse preparado para declarársele en tanto tuviera la argolla perfecta, pero han pasado 11 meces desde que la forjo y sigue sin poder decirle lo mucho que la ama y lo que le gustaría, encantaría, honraría, emocionaría si ella le dice que si quiere ser su esposa. Pero pese a todo, pese a haber tomado la decisión un año atrás continuaba indeciso en eso, no podía hacerlo, probablemente porque una parte dentro de él tenía miedo, mucho miedo ante el rechazo ¿Qué tal si le decía que no? no era la palabra que Discord tanto le tenía miedo, solo eso, solo el miedo que tenía a escuchar esa respuesta era lo que le detenía y dejaba en duda si decirle o no, si era el lugar prefecto o si tendría que esperar a otra oportunidad aun si esta no llega hasta dentro de 3 meces.
Discord observaba a Celestia, usando aquel abrigo celeste de algodón blanco cubriéndole casi todo el cuerpo, observaba como su abrigo se ajustaba perfectamente a su figura y hacia contraste con su estilizada y ondulada melena multicolor, dándole un aspecto más enternecedor que ponían aún más nervioso al draconequus, el cual no podía poner en claro sus pensamiento.
-son muy lindas ¿no?- murmura Celestia.
-¿eh? ¿Qué cosa?- murmura Discord un poco distraído y apenado.
-las estrellas ¿no te parecen lindas?-
-eh…. Si, son muy lindas em…-
-hacía tiempo que no veía de esta forma las constelaciones, creo que la última vez fue cuando le enseñe a Twilight unas clases privadas de astronomía, poco antes de que se fuera a Ponyville-
-eso… em... fue hace tiempo-
-si…. Lo que pasa es que he estado muy ocupada, no he tenido tiempo de mi misma- suspira Celestia.
-oh….- murmura Discord apenado y un poco nervioso, esas palabras de Celestia comenzaban a desanimarle, dado a que le hacían pensar en que era verdad que no ha tenido mucho tiempo libre y quizás eso signifique que le dirá que "no" ya que tiene una responsabilidad muy grande con su reino.
-perdóname- suspira Celestia.
-¿Por qué?-
-en verdad quise salir con tigo la semana pasada, y la antepasada, pero se me vino encima mucho trabajo, y hasta ahora pude hacer un hueco en mi agenda, los tiempos de festividades son un dolor de cabeza, mucho que firmar y muchos eventos a los cuales asistir-
-no te preocupes… lo entiendo….- murmura Discord un poco triste mientras hacía aparecer su argolla y la miraba con tristeza- ¿quizás no es momento?- pensaba Discord mientras la hacía desaparecer de un chasquido.
-pero si tú quieres puedes venir con migo al festival de los corazones cálidos- dice Celestia.
-¿eh?-
-si… em… sé que no te gusta asistir a esos eventos, pero me gustaría que fueras-
-por… ¿por qué….?- pregunta Discord un poco temeroso.
-bueno… solo era una idea… si no quieres acompañarme no importa…-
-no… em… si quiero… pero… ¿no te importa lo que digan los demás?-
-¿lo que dirán los demás?- murmura Celestia un poco pensativa, en el breve silencio que esta se tomó para pensar el corazón de Discord no dejaba de latir- ¿eso no debería importarnos? ¿o sí? Jeje me gusta estar con tigo- dice Celestia con una sonrisa mientras se recargaba en Discord, el draconequus se sonroja bastante ante esta acción de Celestia.
-enserio piensa eso de… de…. De mi…- murmura Discord nervioso.
- pero claro, me gusta estar a tu lado, siempre encuentras la forma de animarme el día- le responde Celestia mientras cerraba sus ojos.
-a mí también me gusta estar con tigo- murmura Discord con un nudo en la garganta mientras no evitaba soltar una sonrisa apenada y ponerse tan rojo como una manzana.
-Discord….- murmura Celestia con un tono de deseo mientras lo miraba a los ojos, Discord acaricia su crin y se paraliza al ver a Celestia a los ojos, quedando igual o más sonrojado y nervioso que antes. Lentamente la princesa del sol se aferra a su cuello, y se coloca frente a sus ojos, las mejillas de Celestia estaban sonrojadas y una leve sonrisa se veía tenuemente en su rostro.
-no sabes cuánto te amo- murmura Celestia mientras finalmente se acercaba a los labios de Discord, y este comenzó a abrasarla mientras estaban a punto de caer de la montaña, caen algunos metros pero rápidamente Discord hace aparecer una serie de nubes que terminan amortiguando su caída y mantenerlos aun en el aire, Celestia comienza a reír ante la emoción, y a disculparse con Discord por ser tan atrevida.
-perdóname… no… no sé qué me paso….- murmura una apenada Celestia mientras se separa del draconequus con bastante pena, teniendo la cara tan roja como una manzana.
-no… no te preocupes…- murmura Discord igual de apenado y mientras se mordía los labios, finalmente este voltea a ver a Celestia con seriedad y decisión- yo también te amo-
Celestia voltea a ver a Discord con curiosidad y pena, mientras nuevamente se acercaban lentamente, esta vez los corazones de ambos no dejaron de latir siendo incluso perceptibles para ambos. Ante tal silencio de inconformidad e incomodidad, finalmente es Discord quien rompe el hielo.
-em… creo que tienes algo atorado en la crin- murmura el draconequus.
-¿mi crin?- dice Celestia un poco apurada mientras repasaba con sus cascos su extensa crin buscando algo que no podría encontrar.
-em… yo te lo quito- murmura Discord mientras se acerca a ella y coloca su pata de oso y la desliza por la crin de Celestia- era esto- dice sacando una pequeña cajita con un listón, Celestia mira el objeto con curiosidad e intriga, y continua mirándolo una vez que Discord lo coloca entre sus cascos. Probablemente en el fondo sabría que era, pero algo en ella no podía procesarlo- em… ¿Qué esperas? Ábrelo…- murmura Discord con bastante pena mientras se daba la media vuelta para ocultar su pena a Celestia. La princesa del sol observa la cajita con algo de curiosidad y finalmente se dispone a abrirla, un destello purpura surge e ilumina su rostro, mientras finalmente contemplaba aquella argolla de compromiso. La princesa del sol la observaba con sorpresa e incredulidad, el no escuchar una inmediata respuesta comenzó a inquietar al Draconequus quien inmediatamente suponía el peor de los escenarios, no se atrevía a voltear y ver su expresión, la sola idea de recibir un rechazo rompería su corazoncito en miles de pedazos en tan solo un instante. La espera de su respuesta era grande y la falta de esta le hacían dar por sentado que esta seria negativa.
-acepto- escucha de repente Discord, ante esas palabras, el corazón de Discord se detuvo completamente, ¿era verdad? ¿En verdad no quiso decir "No" acepto? ¿No estaba sordo? Quizás debió limpiarse las orejas antes de venir a la cita. Estaba paralizado y algo dentro de él no podría creerlo, y seguía pensando que todo podría ser un engaño o quizás se refería a otra cosa.
-¿Discord?-
-ce… ce….- murmura Discord mientras se daba la media vuelta- ¿es verdad lo que….?- pregunta este pero al voltear Celestia ya no se encontraba, Discord comenzó a respirar agitadamente y a sentir decepción y tristeza al no verla. De repente cuando este se da la vuelta, Celestia se le abalanza, empujándolo sobre las nubes y besándolo apasionadamente.
-acepto ji, ji ¿no me escuchaste la primera vez?- dice Celestia con un tono seductor, Discord mira a Celestia con bastante asombro, en eso este nota su argolla colocada sobre el cuerno de Celestia, es entonces que lentamente un sentimiento de alegría empezó a manifestarse, en el, ver aquel anillo en el cuerno de su amada era la confirmación que el tanto esperaba, y le hizo entender que esto era verdad y que no era ningún sueño que él estuviera teniendo, es entonces que este finalmente se aferra a Celestia con fuerza y ambos comienzan a besarse y acariciarse apasionadamente.
Fin del Flashback.
-pero que recuerdos- murmura Discord con nostalgia mientras observaba la luna en lo alto- hmmmmmm es curioso, 9 meces después de esa noche tuvimos a Tara…..- murmuraba Discord muy pensativo, y en eso otra idea pasa a su mente y comienza a reírse.
-Bueno creo que es hora de levantar el sol- murmura Discord mientras saca un reloj de la nada y luego lo arroja hacia atrás dándole a un gato que quien sabe de dónde salió. El draconequus se levanta en sus dos patas traseras, estirándose y tronándose los huesos, y luego este levanta una de sus garras y la coloca en posición al oriente y como si estuviese jalando algo este tira con algo de dificultar y finalmente comienza a asomarse un destello dorado.
-¡muy bien flojito es hora de salir!- exclama Discord mientras colocaba su garra en dirección al destello y comienza a levantar su garra lentamente hacia arriba y así levantando lentamente el sol en lo alto del cielo- ¡y ya está!- exclama este con aires de triunfo una vez terminada su tarea.
-hmmmmm ¿el sol siempre es tan grande?- murmura Discord muy pensativo, mientras comenzaba a sentirse algo de calor completamente innatural, sobretodo en este clima, la nieve que cubría Equestria empezaba a derretirse e incluso los Windigos comenzaron a debilitarse ante esto- por si las moscas lo recorreré un poco para atrás- dice Finalmente Discord mientras colocaba su garra en dirección al sol, tapándolo con este mismo y literalmente empujando el sol para atrás.
-¡ya está ahora sí!- exclama este mientras se sacude las garras- ¿es normal que mis garras tengan cenizas?- murmura este al ver una nube de polvo negro brotar al sacudirse los cascos.
Luego de una noche fuera, Discord aparece finalmente en Canterlot, más precisamente en las habitaciones de Celestia, gracias a su última acción con el sol, los Windigos habían retrocedido un poco permitiendo que finalmente se pudiera apreciar el sol como se debía, dichos rayos de sol alcanzaban a entrar en la habitación de Celestia, por lo que Discord rápidamente cierra las cortinas y le echa un vistazo a su esposa aun durmiendo pacíficamente y haciendo una acción que le pareció bastante divertida a Discord, pues encontraría a Celestia mascando la almohada, teniendo esta ya bastante humedecida, probablemente porque Celestia nuevamente estaba teniendo ese sueño en el que estaba en aquella tierra de pasteles y helado infinito. Discord con algo de diversión hace aparecer sobre la almohada un pastelillo de crema, el cual Celestia comenzaría a roer en lugar de la almohada, dando mordiscos pequeñitos y lentos, estando por supuesto aun durmiendo ante todo esto.
-oh es tan linda cuando duerme- dice Discord con ternura mientras de la nada hace aparecer una cámara y le toma una foto a su amada- pal álbum- dice este mientras de la nada hace aparecer un álbum de fotos y la pegaba en las últimas páginas, tal y como lo hizo aparecer este mismo desaparece en un parpadeo, y Discord lentamente se acerca a su esposa, toma las sabanas y la descubre apenas un poquito para poder contemplar su vientre el cual ya era bastante grande y notorio pese a un faltar tres meces para el alumbramiento. Discord mira con una amplia sonrisa el vientre de su amada y asegurándose de no despertarla, este hace aparecer una cinta métrica y lentamente envuelve a Celestia con esta, alrededor de su inmenso vientre para poder medirlo.
-veamos... con cuidado… con cuidado…- murmura Discord mientras lentamente retira la cinta métrica ya con una marca puesta para saber cuál era su medida, al ver el resultado los ojos de Discord se abrieron tanto como platos y estuvo a punto de dar un grito de alegría, pero logro contenerse haciendo desaparecer su boca a sí mismo y de paso sus extremidades también para no hacer ruido, mientras se retorcía en el aire sin boca y extremidades, una vez que se calmó, este hace aparecer las partes de su cuerpo que hizo desaparecer.
-¡dos centímetros! ¡Su vientre creció 2 centímetros! ¡DOS CENTÍMETROS!- no dejaba de pensar este, conteniéndose aún por no gritar de la emoción con tal de dejar seguir durmiendo a su amada esposa.
Ante todo Celestia comienza a retorcerse un poco ya pareciendo que estaba a punto de despertar, Discord se da cuenta de que Celestia estaba despertando gracias a que le había retirado las cobijas y la helada que aún se cierne no tardaría en ser sentida por ella, por lo que Discord rápidamente aparece rodeándola con su cola y cuerpo, tomando sus cobijas y haciendo aparecer algunas más para taparla.
-shhh, shhh, shhh descansa, shhh, shhh, shhh descansa mi cielo, shhh- le susurra Discord mientras le acariciaba la crin y le daba un masaje en la espalda para relajarla, Celestia al mover la cabeza contra la almohada sin querer y sin darse cuenta aplasta el pastelillo que Discord le dejo con la cara, embarrándoselo todo en la nariz y mejillas –unps…. Em… em… shhh, shhh eso es, si, shhh sigue durmiendo- susurra este mientras intentaba limpiar el rostro de su esposa sin despertarla, pero al pasar un trapito por su rostro noto como comenzaba a incomodar a Celestia estando a punto de despertarla, este intentaba maniobrar y limpiarla, pero Celestia tenía medio rostro cubierto de pastel en una zona que era poco accesible, en eso este nota como Celestia comienza a sacar la lengüita y a lamerse las mejillas y los labrios.
-oh…. Bueno…. Supongo que ella sola se limpiara- suspira Discord- si pregunta, ella es sonámbula ¿entendido?-
-pasteles… pasteles- murmura la somnolienta Celestia.
-bueno… supongo que sigue siendo tierna jeje- murmura Discord con ternura, Discord se acerca a acariciar la crin de su esposa, peinándola por detrás de su oreja con suma suavidad y delicadeza- sigo sin creer que tú me aceptaras, me siento muy afortunado- suspira Discord- descansa mi vida-
Discord se coloca en posición al vientre de Celestia y comienza a acariciarlo por encima de las sabanas- tú también descansa, se bueno, papi los cuida- murmura Discord mientras le daba un beso al vientre de Celestia y luego procede a acariciarlo con suavidad, llegando a sentir una patadita, Discord suelta una leve risita y alarido de ternura ante este- ya quiero que nazcas jejeje, mi pequeñito- dice dándole otro beso en el vientre e imaginando como si fuera su bebe el que recibiera el besito en la frente.
Discord retrocede lentamente sin despegar la mirada de su esposa aun durmiendo, la escena era tal que en el fondo el draconequus se veía tentado a incluirse en la escena, sentía ganas de recostarse junto a Celestia abrasarla del vientre y recargando su rostro contra su pecho para dormir juntos, sin embargo pese a lo que le pese, tenía otras obligaciones como que él era el único que proporcionaba desayuno comida y cena en el castillo, y aunque Luna y más actualmente Fluttershy, en ocasiones le ayudaban con preparar las comidas, tenían a alguien que era muy delicado con lo que comía, siendo Discord el único que podría preparar sus alimentos al simplemente hacerlos aparecer porque si, y no por que tuviera ganas, Discord Sabia que si no se apresuraba en cualquier momento aparecería ese unicornio molesto y tocaría con prepotencia su puerta para despertarlos a ambos y en especial a Celestia. Discord no quería que nada despertara a su esposa, prefería que ella simplemente se levantara cuando estuviera lista a que cualquier otro llegase y la despertara de un grito o golpe contra la puerta.
-descansen- se despide Discord mientras daba un último vistazo contra su esposa dormida, cerrando lentamente la puerta haciendo cada vez más y más minúscula la franja de luz que entraba desde el pasillo hasta que finalmente se escucha un leve golpe, siendo este la puerta finalmente cerrándose ante la salida de Discord.
Pese a los esfuerzos de Discord, evidentemente Celestia no se quedaría en cama todo el día ni aunque la atara a esta, es así que desde su despertar hasta este momento, la princesa del sol se encontraba sentada en la biblioteca estudiando una serie de libros antiguos referentes a simbología y códigos.
-¿em cariño?- se escucha de repente.
-¿Qué pasa Discord?- murmura Celestia con un tono relajado.
-¿sigues aquí?-
-em… si-
-creí que descansaría…-
-Discord….-
-Luna te está ayudando con tu correspondencia, y yo con cuidar a tara, a tu sobrino, cocina, mantener la casa limpia, protegida y libre de chusma (o casi toda) todo para que puedas estar tranquila y relajada- murmura este mientras pensaba en Blueblood.
-sé qué haces mucho, si quieres que ayude con algo solo pídemelo- suspira Celestia.
-no me refería a eso- murmura Discord.
-aún hay cosas que hacer Discord- murmura Celestia mientras daba un suspiro.
-lo sea pero… ¿quieres que traiga a Spike de nuevo?-
-no, él tiene cosas más importantes de que preocuparse-
-cariño… estas embarazada, por favor descansa-
-Discord, aún tengo muchos deberes, por favor entiende- murmura Celestia con un tono relajado pero directo.
-lo se… pero… - murmura Discord con un tono preocupado- ¿Qué estás haciendo?-
-investigo un tipo de manuscrito arcano-
-¿y eso significa?-
-investigo el significado de unos símbolos antiguos- responde Celestia finalmente.
-¿era tan difícil decir eso?... bueno.… ¿y eso como para que o qué?- murmura este mientras aparece a un lado de Celestia encontrándose únicamente con pilas de documentos y documentos sobre símbolos antiguos, signos que ni siquiera el había visto antes en su vida.
-todavía no lo sé Discord, pero sé que es importante-
-Okei… es importante pero no sabes que es….-
-Discord por favor, solo estoy leyendo libros, esto no le hará daño al bebé tampoco me estresa mucho… de hecho, me estresaría mas no hacer nada-
-entiendo pero….-
-solo déjame terminar de leer este capítulo e iré a cenar ¿sí? – suspira Celestia finalmente- de todos modos, ya estoy un poco cansada y quizás continúe mañana-
-de acuerdo- Dice Discord con una sonrisa más relajada- oh pero…. Em…. No vine solo a decirte que la cena estaba lista- murmura Discord con un tono juguetón.
-¿Qué pasa entonces?-
-jeje, tengo una sorpresita para ti… después de la cena, me gustaría que me acompañaras jeje-
-¿Qué es?- pregunta Celestia intrigada.
-jeje, ya lo veraz- murmura Discord con una risa traviesa mientras desaparecía entre una pila de libros, dejando a Celestia finalmente sola. La princesa del sol da un largo suspiro al ver a su esposo retirarse y es entonces que saca por debajo de algunos pergaminos algunas fotografías tomadas no hace mucho de aquellos símbolos de oro que poseía el espejo blanco que mantenía escondido en el salón de los tesoros.
Luego de una deliciosa cena preparada por Fluttershy y los postres hechos por Discord, Celestia acompañaba a su hija hasta su habitación para recostarla.
-valla cariño, parece que ya sabes cómo llegar a tu habitación sola- le dice Celestia con asombro.
-conozco bien el camino a mi cuarto mami…. Aunque admito que aún me es difícil subir y bajar escaleras y por el contrario me es muy fácil perderme en los jardines jeje-
-Jeje, por eso no queremos que salgas- le dice Celestia con un tono divertido.
-¿Por qué no? El que no pueda ver nada no significa que no pueda estar sola, he vivido en este castillo por 15 años, y además creo que….- murmura Tara un poco pensativa.
-¿Qué mi cielo?-
-nada…- murmura Tara mientras caminaba lentamente hasta la puerta de su habitación, palmando la pared, localizando la puerta y abriéndola ella sola, rápidamente esta pisa el acolchado suelo de su cuarto y ya a partir de ahí ya era incluso capaz de llegar hasta su cama sin la menor ayuda, Celestia solo observa con orgullo y admiración como su hija camina lentamente hasta su cama, esquivando una mesita de centro y algunos otros juguetes y luego trepando ella misma hasta su cama, una vez hay, Celestia hace brillar su cuerno para cobijar a su hija.
-¡mami! ¡Ya te dije que yo puedo sola!- le reclama Tara con una sonrisa.
-lo sé, pero me gusta hacerlo- murmura Celestia mientras se acerca a su hija y ella misma le acomoda las sabanas y almohadas con sus cascos.
-bien, jeje creo que ya está- murmura Celestia mientras contempla a su hija recostada con 4 almohadas detrás de la cabeza, en eso Tara se quita una de las almohadas y la coloca entre sus cascos para abrasarla, colocándose de lado en dirección a su madre.
-mami… ¿crees que algún día pueda hacer algo por mí misma?-
-¿pero qué dices mi cielo? Si ya sabes hacer muchas cosas-
-me refiero a otros tipos de cosas- murmura Tara con timidez.
-¿Cómo qué?-
-cuando era más pequeña siempre quise aprender a cocinar, también extraño volar en los cielos y también… extraño las estrellas… pero sé que nunca volveré a verlas- murmura Tara con un tono inexpresivo, ante esas palabras el corazón de Celestia se parte en mil pedazos, poniéndose un poco triste ante lo que su hija le dedica- también extraño ver tu rostro y el de papi…. Si no escucharas sus voces me sentiría muy sola-
-no estás sola…. Mi niña…- murmura Celestia con sus ojos inundados en lágrimas, esta toma a su hija y la envuelve en un fuerte abrazo, colocándola contra su pecho.
-al menos aun puedo escuchar- murmura Tara entre el abraso de Celestia- y sentir- agrega esta mientras acaricia el vientre de su madre-
-tu hermanito vendrá en unos meces, jeje…. ¿has pensado en un nombre?- pregunta Celestia mientras mira su vientre con ternura.
-¿nombre? ¿Tú no se lo elegirás?-pregunta Tara un poco inquieta.
-bueno… todavía no me decido por uno en específico, y me gustaría consultarlo con tigo-
-bueno…. La verdad…. No se me ocurre ninguno- murmura Tara un poco indecisa.
-no te preocupes, aún faltan tres meces, estoy segura que ambas pensaremos en un nombre-
-¿y papá?-
-ha…. Te lo pondré así, cuando naciste él no se decidía si llamarte Golpeadora o Alvina- le dice Celestia, provocando en sí, un silencio incomodo por unos momentos.
-entonces mejor escogemos nosotras el nombre ¿verdad?- ríe Tara y ambas se echan a carcajear por un rato.
-sí, tu padre nunca ha sido bueno con los nombres, a Luck le quería poner Chaotic-
-bueno Alvina no me pareció tan malo, aunque jeje me gusta más Tara jeje-
-Si a mí también- rie Celestia.
-¿lo de Solaris también fue idea tuya?-
-mmmm no eso si se le ocurrió a tu padre, aunque no se le ocurrió hasta que dije que te llamarías Tara-
-jeje okei-
-buenas noches mi cielo- se despide finalmente Celestia con un abrazo.
-buenas noches mami- continua ella mientras la despide con un beso en la mejilla.
Celestia sale de la habitación de su hija y lentamente se asegura de cerrar la puerta sin provocar mucho ruido.
-¿así que no se dar nombres?- se escucha de repente, Celestia da un chillido de sobresalto.
-¿yo elegí el nombre de Solaris sabes?-
-jeje- ríe Celestia nerviosamente- si perdona-
-además, debes admitir que Chaotic sonaba cool- ríe Discord mientras sacaba unos lentes oscuros y se cruzaba de cascos.
-si… como digas…- murmura Celestia mientras una gota de sudor brota por su frente. La princesa del sol da un suspiro y regresa a su cuarto.
-¿A dónde vas?- pregunta Discord.
-a la cama, estoy algo cansada cariño- suspira Celestia mientras acaricia su vientre dado a que esto le generaba demasiado peso que provocaba su rápido agotamiento al estar de pie.
-oh, pero si dijimos que tenía una sorpresita para ti mi cielo-
-puedes mostrármela cuando este recostada en la cama- suspira Celestia.
-oh, pero no creo que pueda mostrarte esto desde tu cama a menos que habrá un agujero en las paredes jeje- ríe Discord. Celestia ya con algo de intriga voltea a ver a su esposo pero este ya no se encontraba dónde estaba recargado, vuelve a voltear y lo encuentra delante de ella, a solo unos pasos de su habitación, Celestia vería la entrada a otra habitación, una que ella no recordaba.
-Discord….- murmura Celestia.
-ven mi cielo- le dice el draconequus mientras la toma por el casco y la dirige hasta dentro del nuevo cuarto. Al entrar la princesa del sol quedaría boquiabierta al ver semejante belleza, un hermoso y estilizado cuarto infantil bien decorado con figuritas de animalitos en las paredes, barias estanterías con juguetes de felpa y algunos libros de cuentos, y en el centro una pequeña y reluciente cuna de madera tallada.
-oh Discord…- murmura Celestia mientras se adentraba en la nueva habitación- tu… ¿tu hiciste esto?—
-si, aunque he de admitir que recibí asesoramiento de Rarity- agrega Discord, pero pronto se arrepentiría de eso.
¿Ella te ayudo a construir esta habitación en un día?-
-¡no! ¡Acabo de decir que solo me asesoro en la decoración, je, casi me arrepiento de eso, ¿puedes creer que quería que rehiciera toda la habitación? ! Je, me tomo semanas terminar este cuarto, trabaje en ella todas las noches mientras dormías para así mantenerlo como una sorpresa - bufa Discord mientras se cruza de cascos, en eso Celestia se le acerca y le da un beso en la mejilla.
-gracias por ser tan atento-
-si… jeje, así soy- dice Discord apenado.
La princesa del sol se aventura entre la habitación, observando con detenimiento, curiosidad y asombro, un sentimiento de alegría mesclado con uno de nostalgia comenzó a predominar en la princesa mientras miraba cada uno de los detalles, ineludible los más minúsculos y delicados, para contemplar el que será la habitación de su futuro bebe.
-obviamente cuando nazca pasaremos la cuna a nuestro cuarto los primeros meces, y ya cuando sea un poco mayor lo mudaremos aquí, quise poner unas ventanas, pero la verdad no estoy muy seguro de si sea buena idea, bueno aún falta mucho para pensar en eso, y Rarity me dio un esquema de donde poner la ventana, y los demás juguetes…. Y las cortinas…. Y los tapetes de juego…. y el armario…. Y….. aj básicamente todo un remodelaje de la habitación- murmura Discord con fastidio mientras observa a su esposa aun paseándose por la habitación y deteniéndose frente a la cuna, observando en su interior.
-¿Qué te parece?-
-es perfecto- responde Celestia.
-¡aja lo sabía! ¡esa Rarity que sabe de armar habitaciones!- exclama Discord triunfante.
- pero…- murmura Celestia mientras mira en todas direcciones.
-¿qué?- pregunta Discord intrigado, y aun más cuando viera a su esposa salir apresuradamente de la habitación, saliendo al pasillo y mirando en todas direcciones con intriga.
-¡¿Dónde está?! ¿Dónde está?- repetía ella una y otra vez mientras se dirigía a una pared que se encontraba en medio dela habitación de Tara y el nuevo bebe. Celestia coloca su casco contra el muro, buscando algo que ya no se encontraba.
-tranquila… tranquila mi cielo-
-Discord… ¿tu?-
-no, no tuve corazón para hacerlo- murmura Discord con seriedad mientras se acerca al muro donde se encontraba Celestia, y luego de golpearlo tres veces, frente a ellos aparecía una puerta de gran tamaño, la cual Celestia reconocería de inmediato, sin perder más el tiempo, Celestia se encamina hasta la habitación y abre la puerta lentamente, un rechinido suena deteniendo la respiración de Celestia mientras perseguía a terminar de abrir la puerta y tras ella le seguía Discord.
Celestia se detiene justamente en el centro de una habitación oscura y un poco empolvada, una que ella conocía perfectamente, un cuarto repleto de estanterías de libros y juguetes, una mesa de centro, donde reposaba una maqueta del sistema solar, la cual era capaz de prender con un interruptor y rotar tal y como lo aria en la vida real, Celestia se acerca lentamente hasta aquella maqueta y la enciende, la esfera central que representaba el sol, comenzó a brillar con total intensidad, iluminando la habitación, y lentamente el resto de las figuras comenzaron a rotar a su alrededor. Celestia suelta un chascarrillo que se convertiría en llanto, mientras se tapaba la boca con su casco, estaba a punto de caer de espaldas por la conmoción pero Discord logro detenerla.
-tranquila… tranquila… estoy aquí…- le dice Discord con un tono comprensivo- he de admitir que… al principio quería convertir esta habitación en la del nuevo bebe… pero no pude mover nada…. No pude…. Ni siquiera un libro- murmura Discord con tristeza.
-Discord….- murmura Celestia con los ojos repletos de lágrimas.
-siento como si aún estuviera aquí…. ¿tú no?-
-siempre está aquí… con nosotros…- murmura Celestia con lágrimas en sus ojos- nuestro niño siempre estará aquí… en nuestros corazones- murmura Celestia mientras se recargaba en el pecho de Discord y contemplaba las estrellas fluorescentes que decoraban el techo de la habitación, asemejándose al cielo nocturno.
-todavía lo extraño…. – murmura Discord con tristeza.
-yo también…. Siempre lo extrañare- solloza Celestia.
-¿recuerdas cuándo creo una luna del tamaño de una pelota que rotaba alrededor de una lámpara de noche?-
-jeje si…fue el último regalo que dio…. Se lo dio a Luna cuando nació Gloss... lástima que la robaron de la cabaña de Luna- murmura Celestia con tristeza.
-encontrare esa lámpara- se propone Discord con seriedad.
-Discord… no importa…-
-sí importa… fue lo último que hizo nuestro hijo antes de….-
-Discord….- murmura Celestia entre lágrimas, le dolía demasiado recordar lo que le paso, ambos se quedan sentados en el suelo de la habitación, sintiéndose incapaces siquiera de sentarse en la cama, no querían distenderla, no quería alterar lo que les rodeaba, ni un solo objeto, sentían la necesidad de preservarlo tal cual.
Discord y Celestia se quedaron sentados al pie de la cama de Luck, inspeccionando en momentos con la mirada la habitación de su hijo, llegando a recordar en momentos situaciones y vivencias con su pequeño hijo cuando este yacía en vida, cada objeto en la habitación hacia que se les viniera algo en la mente, aquella vieja caja de pañuelos pintado de negro y salpicado con brillantina plateada les recordaba a cuando Tara y Starlight se habían resfriado por jugar bajo la lluvia aquella noche, y sin miedo a enfermarse este ayudo a cuidar de ellas a su manera, Luck evidentemente era demasiado pequeño para saber cómo cuidarlas y atenderlas, pero siempre estuvo a su lado, coloreando, leyendo o intentando entablar conversación con alguna de ellas, Luck era un potro muy callado y reservado, pero también era muy listo y noble, Celestia aun podía recordar cómo era Luck el que se encargaba de llevarles la comida a su hermana y amiga y posteriormente cuando ambas se mejorarían, este haría ese lapicero con una de las cajas de pañuelos.
Discord aun podía imaginarse a su hijo dibujando puntitos que él decía eran estrellas sobre aquella mesita que se encontraba en el rincón mientras Celestia divisaba el telescopio que su hijo usaba para observar las constelaciones.
-le gustaban todo lo referente a la astronomía….- murmura Celestia dolida.
-si jeje, recuerdo cuando le mostré como hacer un sol en miniatura jeje, él nunca pudo recrearlo, pero como le fascinaba- dice Discord con un tono nostálgico.
-¿eso cuando paso?-
-en su último cumpleaños jeje, supongo que eso es lo que le inspiro a crear esa Luna, todavía recuerdo cuando él y yo salíamos y le di de regalo una experiencia más vivida de lo que era contemplar las estrellas-
-wow…. Yo solo recuerdo que... que... em... ¿asi que eso hicieron cuando termino la fiesta?-
-sip, también comimos helado, aun cuando ya habíamos comido pastel jeje-
Celestia se puso a pensar en aquella fiesta de cumpleaños, pensando en aquel día, pero entre tanto que se esforzó por recordar, solo una imagen apareció en su mente y era el de ella comiendo el pastel con forma de sol y media Luna, Celestia intento esforzarse por recordar algo más, pero esa era la única imagen que ella tenía del ultimo cumpleaños de su hijo, bueno, en realidad no, también recuerda haber estado gran parte del día firmando documentos, que pese a ya haber pasado tanto tiempo, aun recordaba que se trataban de documentos de comercio y reportes de avistamientos de un lobo azul en el bosque Everfree ¿Cómo era posible que pudiera recordar eso y no recordara a su hijo comer pastel siquiera? ¿Cómo era posible? Celestia comenzó a sentir un fuerte vacío en el estómago, así como un dolor sobre las cienes producto de no lograr concretar ni una sola imagen de esa noche.
-jeje, y ese pastel que él y yo preparamos nos quedó delicioso- ríe Discord con nostalgia.
-¿ustedes lo hicieron?-
-¡si! ¿No te acuerdas? ¡Si te comiste como 6 rebanadas!- ríe Discord con un tono burlón.
-no…. Recuerdo el pastel… recuerdo que estuvo delicioso…. Pero no me acordaba que…..- murmura Celestia mientras sus ojos comenzaban a inundarse en lágrimas.
-¿Cely? ¿Te pasa algo cariño?-
-yo…..- murmura Celestia y más temprano que tarde la princesa del sol comenzó a caer en llanto desconsolado mientras al mismo tiempo se mordía con gran fuerza los labios, sentía gran rabia consigo misma, no toleraba la idea de que ella no paso el suficiente tiempo con su hijo aun en su último cumpleaños, cosa que era como una daga contra su corazón y orgullo, Celestia podía recordar más a ella misma firmando unos documentos y reclutando más soldados para la búsqueda de los lobos que cantándole a su hijo las mañanitas, de echo ahora que se ponía a pensar, ni siquiera recuerda haberle dicho feliz cumpleaños, cosa que empeoraban las cosas para ella, probablemente si llego a decirle alguna vez las felicitaciones por su cumpleaños, pero no lo recordaba, no podía recordarlo, como si ese día simplemente no hubiera existido.
-Cely…. Por favor dime ¿Qué te pasa?- pregunta Discord ya muy preocupado al ver a su esposa ya respirando con dificultad, Celestia sentía como se le cerraban las paredes, como toda la culpa de su ser la estrujaba, haciendo que se mostrara muy agitada.
-¡Celestia por favor, dime que te pasa! ¡¿Es él bebe?!- pregunta Discord ya muy preocupado mientras miraba en dirección al vientre de su esposa.
-¡No!- exclama Celestia mientras cerraba los ojos con fuerza.
-¿entonces qué te pasa?- murmura Discord un poco asustado.
- él siempre me pedía que le acompañara…. Pero yo lo mandaba con su tía Luna…. – murmura Celestia mientras comenzaba a sollozar.
-Cely…-
-¡él quería pasar tiempo con migo y yo siempre lo hacía a un lado!- exclama Celestia con gran cólera en su ser.
-Celestia…..-
-siempre lo hacía de lado…. Siempre que él quería que le explicara algo prefería enviarlo con Luna, nunca me detuve a explicarle por mí misma el siclo de los cometas o el siclo de la luna- se lamenta Celestia mientras Discord la abrasaba para intentar calmarla un poco.
-ya… ya….- le dice Discord mientras le daba de palmaditas en la espalda.
-mi bebe…. mi bebe…. Porque fui tan idiota… por que no aproveche mi tiempo con el- repite Celestia una y otra vez.
-ya…. Ya…. tranquila cariño, shhhh, no hiciste nada malo-
-¡soy terrible! ¡SOY LA PEOR MADRE!-
-no, no lo eres-
-¡él quería que pasara más tiempo con él, pero siempre estaba trabajando!-
-no eres una mala madre-
-¿Por qué dices eso? ¡SI NI SIQUIERA PUDE PROTEGERLO! ¡SOY LA PEOR MADRE DE TODAS!-
-¡CELESTIA!- grita Discord llamando toda la atención de Celestia, quien le mira con ojos aun llorosos- ¡no eres una mala madre!- dice con un tono firme.
-pe…. Pero….- murmura Celestia pero Discord la calla.
-shhhh, tú no eres una mala madre, eres trabajadora, atenta, y muy cariñosa ¿acaso olvidas que tú le enseñaste a volar? Luck era muy tímido y temeroso, él no me tenía confianza a mí, pero a ti te escuchaba, el dejo de tenerle miedo a las alturas gracias a ti, sí, yo era el papá divertido, pero tú eras la mamá cariñosa y protectora, tú le enseñaste a leer, a escribir ¿yo que le enseñe? Un par de hechizos del caos, Luck le tenía miedo a sus poderes y no los usaba para otra cosa que no fuera convertir sus vegetales en galletas o taparle la boca a Pinkie Pie cuando esta se tornaba insoportable, Celestia tu hiciste más como madre que yo como padre- le cuenta Discord con bastante seriedad y poco a poco relajando su cara mostrándose con más confianza para reflejarla en su esposa, terminando finalmente con una ligera sonrisa.
-pe… pero… todo eso se lo enseñe cuando era muy pequeño…- murmura Celestia con pena y aun algo de tristeza.
-trabajabas mucho ¿y eso que? No te vuelve una mala madre-
-si lo hace- murmura Celestia con frialdad mientras estaba a punto de levantarse he irse, pero Discord la detiene. Celestia voltea aun con la mirada baja, incapaz de mirar a su esposo a los ojos, pero este la toma por el rostro, obligándola a mirarlo a los ojos, Celestia no quería verle, tenía miedo de toparse otra vez con esa mirada severa que tanto le paralizaba el alma, sin embargo al llegar a la altura del rostro de Discord, no se encontró con una mirada severa, sino todo lo contrario.
-si, Es verdad, cuando Luck creció ya no pasabas mucho tiempo con nosotros, pero cuando lo hacías eran nuestros mejores días para todos nosotros, aquel día en la playa, aquella noche en que todos acampamos, aquella vez que fuimos todos juntos a Ponyville a festejar la noche de pesadilla, esos días te lo aseguro, fueron los más felices que Luck, Tara eh incluso yo pudimos tener, y aunque no nos gustaba que te la pasaras trabajando tanto tiempo…. La verdad es que eso hacía que esos días fueran más mágicos y especiales-
-Discord….- murmura Celestia con un nudo en la garganta, pero pronto Discord se acerca a ella y le da un beso en los labios, Celestia abre completamente los ojos ante la sorpresa, pero al darse cuenta de lo que se trataba, este cerro los ojos y se aferró al cuello de Discord.
-te amo Celestia, y siempre te amare, hasta el final de los tiempos, siempre estarás en mi corazón-
-Discord…. - murmura Celestia mientras se separaba de el-¿en verdad me amas?-
-más que a mi vida-
-¿puedo preguntarte algo entonces?- murmura Celestia con un tono tímido, cosa poco usual en ella, y que provoco en Discord una sensación de seriedad.
-dime mi cielo- le responde Discord con un tono suave.
-¿te gusta esto?-
-¿Qué cosa?-
-esto…. Vivir así…. Como…. Mi….-
-yo te amo mi cielo, si quisiera estar en otro sitio lo estaría mi vida, yo solo quiero estar con tigo- murmura Discord mientras toma a Celestia por su casco y les daba unos tiernos y suaves besitos en estos.
-si… pero…. ¿Cómo sería si em….?- murmura la princesa un poco tímida.
-¿Qué cosa mi cielo? Por favor, dímelo, puedes contármelo todo-
-Discord… ¿alguna vez te has puesto a pensar como serian nuestras vidas si fuéramos…. Ponis normales?-
-¿Cómo qué?-
-si…. Tu yo…. Como serian nuestras vidas si yo fuera una poni común, y tu… bueno también…. ¿Cómo serían nuestras vidas?-
-eh…. ¿a qué vino eso? ¿Por qué lo preguntas?-
-bueno…. no he dejado de pensar últimamente…. En que…. Sabes que olvídalo…. Buenas noches-
-Cely… - murmura Discord mientras acaricia su mejilla- puedes decírmelo ¿Qué te acongoja?-
Celestia da un largo suspiro mientras se reincorporaba, la cabeza le pesaba, pero sentía que debía sacarse esto que tiene en el pecho- durante años he visto a generaciones de mis súbditos, he sido testigo de ver nacer a infinidad de ponis, verlos crecer, casarse, tener hijos y luego…. Pese a todo… la mayoría de las veces todos parecen tener una vida feliz, y sencillas…. Ya ni siquiera recuerdo cuanto tiempo llevo encargándome de mi labor de gobernante, siempre busco encargarme de los asuntos políticos y reales, he pensado en como serian nuestras vidas si estuviéramos en su lugar…. Hacerme preguntas ¿cómo sería mi vida si no fuera una alicornio que es capaz de vivir miles de años…? ¿Cómo sería mi vida si fuera un unicornio, una pegaso o incluso una terrestre? ¿Nunca has pensado en eso?-
-la verdad… no mucho…. Pero si pienso, en cómo habría sido mi vida si no te hubiera conocido, ya hora puedo decirte que si me dieras a elegir entre todo el poder del caos o estar con tigo, elegiría estar con tigo, tener todo el poder del mundo no es divertido si no tienes a nadie más- murmura Discord con un tono suave pero que denotaba cierta chispa en Celestia, la princesa del sol le sonríe a su esposo mientras se limpiaba las lágrimas de sus ojos, en eso Discord interviene y le ayuda a secarse las lágrimas.
-es hora de ir a dormir ¿no crees?- murmura Discord con una sonrisa.
-si… supongo que tienes razón- murmura Celestia con una sonrisa.
Ambos salen de la habitación de Luck, y al serrarse la puerta esta se desvanece entre la piedra de la pared desapareciendo completamente, mientras ambos se dirigían lentamente hasta su habitación, Discord le ayudo a su esposa a retirarse las prótesis y con mucho cuidado y cariño la recostó en la cama y la cobijo con sumo cuidado para finalmente acurrucarse junto a ella, abrasándola del vientre y ambos recargándose el uno contra el otro para así estar unidos en un fuerte y caluroso abraso que lo mantendrían seguros del frio, protegiéndolos de esta manera así sea simbólicamente al bebe que Celestia cargaba consigo quedando técnicamente en medio de ambos, no hizo falta que ninguno dijese algo más, para cuando las luces estaban apagadas ambos comenzaron a cerrar sus ojos y pronto entrarían en un profundo sueño sintiéndose seguros y unidos, soñando con su familia he imaginando como sería el futuro retoño de esta pareja ¿Qué les esperaría ahora? Es un misterio, pero de algo estaban seguros, mientras se tuvieran el uno al otro junto a sus hijos, serian felices, no importa que tan mal estén las cosas, su verdadera felicidad radica en su unión y en sus pequeños, esperando así un futuro mejor.
