El despertar del demonio.

Capítulo 33. El fruto del futuro.


Luego de un largo día de revisión e ir descartando de uno por uno cada documento, se encontraban Fluttershy y Rainbow Dash, revisando más documentos tras documentos. Los que al principio parecían ser solo algunas docenas se convirtieron en cientos de documentos, pilas y picas de carpetas, cada una con el registro de un diferente poni, sementales que ella no conocía y que probablemente nunca llegó a ver siquiera hasta este momento. Había de todo, desde ponis terrestres, pegasos, unicornios, incluso ponis de cristal, guardias y comerciantes de este mismo imperio de Cristal ¿Cómo podría elegir uno solo? Ambas yeguas se encontraban revisando entre ambas cada uno de los documentos, descartando a muchos ponis. Al no ponerse ninguna de acuerdo decidieron mejor cada una revisar los documentos e ir seleccionando a los posibles candidatos, las horas pasaron y finalmente una exhausta Rainbow Dash se dirige a Fluttershy quien aún no parecía elegir a un solo candidato.

-bueno encontré algunos posibles candidatos pero…. Tú eres la que lo va a tener así que… em…- murmura la pegaso arcoíris mientras le entregaba una pequeña pila de expedientes- ¿quieres revisarlos?-

-em… sí….- murmura Fluttershy mientras tomaba los documentos, y comienza a ojear a cada uno de ellos.

En la primera carpeta Fluttershy abrió los ojos exaltados al ver a un colosal semental que más que un poni parecía un caballo de tamaño completo, ni siquiera se molestó en leer su nombre, rápidamente cambio de carpeta, el segundo era un pegaso con un remarcado tinte deportivo, esta vez sí leyó un poco de su texto, y lo apartó para proseguir.

-todos…. ¿son deportistas?-

-sí, bueno…. así tendrás un bebé sano y fuerte-

-no lo sé, Dashie- murmura Fluttershy con inseguridad.

-oh por favor, solo revisa este, 24 años y ganó 3 años seguidos las medallas deportivas… ¡oh este! Sí, tiene 76 años pero ¡es un miembro retirado de los Wonderbolts!-

-no estoy muy segura….- murmura Fluttershy con inseguridad, la verdad ninguno de los candidatos que proponía Rainbow le inspiraban confianza.

-¿estas molesta por que dije que el zoólogo tiene patas de palillos chinos? Si ese fuera el padre tendrías un bebé muy delicado-

-no, Dashie… no…..-

-¿es por qué dije que el que dice que tiene 5 hijas tiene pocos huevos? ¡Por favor! Quien tiene tantas hijas, además si quieres un niño con este tipo las probabilidades parecen 0% o tendrás un niño muy….-

-¿muy qué?-

-em… nada….- ríe la pegaso arcoíris con nerviosismo.

-em… no me importa si es niño o niña….-

-lo sé pero si es niño será….-

- El que pueda elegir el género, no significa que deba hacerlo… no… no es natural…- dice Fluttershy indignada.

-bueno…. prácticamente el embarazarte en base a un frasco de vidrio tampoco es natural- comenta Rainbow Dash.

Al escuchar esas palabras Fluttershy enmudece y comienza a sentirse aún más insegura y temerosa, la pegaso arcoíris oculta su rostro entre su larga crin, es hasta ese momento que Rainbow Dash se da cuenta de que dijo algo indebido.

-disculpa…. No quise….-

-no…. No tienes por qué disculparte… es verdad…-

-lamento haber metido mis narices donde no me importa…. A final de cuentas él bebé será tuyo- murmura Rainbow Dash con algo de culpa en su ser, tras esto un silencio dominoóla habitación y al no recibir ninguna respuesta Rainbow comenzó a inquietarse- ¿Fluttershy? -

-¿si?- murmura con un tono poco audible.

-¿todavía quieres tener al bebé?-

La pegaso amarilla guarda silencio por un instante, y Rainbow Dash coloco su casco en el hombro de Fluttershy y volvió a formular su pregunta

- ¿todavía quieres continuar con esto?-

La pegaso amarilla no respondió con palabras pero si movió ligeramente su cabeza como una respuesta positiva.

-bueno…. es tarde…. ¿Qué tal si mañana continuamos con esto?-

-no…. Aún… aún quiero estar aquí un poco más….- murmura Fluttershy con un tono casi inaudible.

- bueno – suspira Rainbow Dash - elige a quien tú quieras… ya no me hagas caso-

-sí…. Gracias- murmura Fluttershy mientras mira a Rainbow Dash se retiraba. Fluttershy da un largo suspiro y regresa a los documentos.

Fluttershy no sabía qué hacer, podía usar cualquier recurso: basarse solo en el atractivo, la raza de poni o su expediente familiar y médico; no podía procesar la sola idea de que pueda elegir el que quisiera. Quien sea que eligiera, probablemente nunca sabría que ahora tendría un hijo de ella, todo esto era anónimo y en cuando esos sementales dejaron su material genético en el congelador, lo dejaron a la disposición de cualquiera que lo quisiera. Podía elegir a quien quisiera, entonces, ¿Cuál sería el problema? Probablemente ese sea el problema, ella posee esta responsabilidad. No se sentía muy cómoda elegir al padre de su hijo en base a solo un pedazo de papel, y la intriga aumentaría cuando se le comentó en su momento que el procedimiento no solo se limitaba a elegir al padre de su bebé si no el género. Según se le explicó eso es un punto más experimental, pero en base a un tratamiento especial podrían manipular el género del bebé, todos los óvulos desde un inicio son femeninos y no es hasta que se integra un gen en específico en el momento correcto que el óvulo se convierte en masculino, o simplemente se podría únicamente fecundar el óvulo y esperar que sea la naturaleza quien elija el resultado final ¿enserio esto sería posible? ¿Elegir el padre y género de su fruto? Todas estas interrogantes y libertades le inquietaban tanto. Fluttershy nunca fue buena tomando decisiones, y al ser esta una tan importante, ¿Quién podría ser el padre? Tantos candidatos y solo se permitiría una elección. La cabeza de la pegaso amarilla no paraba de dar vueltas y vueltas, no podía pensar en nada con claridad, tantas ideas inundan su cabeza que no logra concentrarse en nada más.


Era de mañana en la academia.

Wes despertaba finalmente de su letargo, un poco más fresco que el día anterior. Esta mañana el joven príncipe durmió hasta tarde, bien merecido se lo tenía luego de la última semana de exámenes a los que tuvo que enfrentarse. La cabeza aun le dolía un poco, pero su anterior noche de sueño había logrado minimizar su malestar. Estirándose en la cama, suena un fuerte tronido de su espalda seguido de un bostezo del príncipe.

-bueno…. Qué bueno que es sábado- suspira este mientras seguía estirándose, el potro mira un reloj y se percata que se trataban ya de las 11:47.

-¡mamá llega en 13 minutos!- exclama este exaltado mientras brincaba de su cama y apresuradamente comenzaba a tenderla.

Se dirige a su escritorio donde se apresura a acomodar sus libros valiéndose de su magia para hacer las cosas más rápido, mas no era suficiente. Él tenía que apresurarse cuanto antes pues no quería que su madre viera su habitación desordenada. A Wes siempre le gustaba que su madre le felicitara por lo organizado y responsable que era, y luego de una semana de exámenes tan larga, ¿qué mejor forma de des estresarse que pasándola bien con su madre? Aunque en el fondo, realmente no era lo que él quería. Por el momento no podía hacer mucho, solo ser un buen chico y complacer a su madre. Estaba a punto de terminar cuando en eso se percata del marco de Cristal que se encontraba sobre su buró. Wes lo mira y se percata de que aún poseía la fotografía de él y Starlight en aquella gala que fue su cumpleaños, donde ambos bailaron juntos. Wes se sienta un instante en su cama mientras no dejaba de mirar aquella fotografía.

-¿Por qué tengo que esconderla cuando mamá viene de visita?- se pregunta Wes a sí mismo- Mami me quiere mucho, ella me dio este marco pero…. Con otra fotografía- murmura mientras levanta la fotografía revelando la que tenía por debajo, una foto familiar de él junto a su madre y hermana cuando era más jóvenes.

Wes echa un último vistazo en la fotografía de él y Starlight, enfocándose en el bello vestido que llevaba su amada. Siempre que miraba esta foto no sabía por qué, pero su corazón no dejaba de latir. Era una sensación extraña superada solo por la sensación real que Wes sintió cuando bailó con ella. Aún podía verse a ambos en la pista de baile, tenía miedo, sentía muchos nervios, pero al ver los ojos de Starlight se sentía bien, se sentía feliz, una felicidad muy diferente a la que uno siente cuando algo le hace gracia o divierte. Esta felicidad era más pura; y, por ende, más confusa y complicada de entender para un potrillo que desde pequeño siempre ha crecido con miedo ¿Miedo a qué? Wes no comprendía.

Mientras más pasa el tiempo más la extraña, y anhela estar de regreso con ella. Quería volver a verla, volver a sentir su calor cálido, mirar sus hermosos ojos azules, oler su estilizada y delicada crin. Era difícil de describir esto para Wes, ni siquiera ahora terminaba de comprender lo que sentía, solo sabía una cosa, y era que lo que sentía era amor.

Se escucha como tocan a su puerta insistentemente.

Wes despierta de su mundo de ensueño e inmediatamente esconde la fotografía de Starlight debajo de la otra foto del marco. Ni siquiera lo pensó, fue casi mero impulso. Una vez colocado el marco en su lugar, Wes caminó apresurado hasta su puerta, retiro el seguro de cadenita y abrió la puerta, encontrándose con quien esperaba. Frente a él se encontraba su madre, la princesa Cadance. Al verla finalmente Wes no logró evitar un "hola mami" tan agudo y precipitado que pareció que su vos regreso a la edad de 4 años.

-¡hola mi niño!- exclama Cadance abrasándolo y dándole un beso en la mejilla- te extrañe mucho- dice mientras le daba otros dos besos en ambas mejillas- ¿Cómo te fue esta semana mi vida?-

-bueno….- murmura un poco apenado- fue semana de exámenes…. Y bueno….-

-oh mi niño, has de estar muy cansado ¿verdad?- dice Cadance con un tono tierno mientras sacudía su crin.

-mami… ¿puedo preguntarte algo?-

-dime mi cielo ¿Qué cosa?-

-¿Cómo sigue Lúthien?-

-bueno, ya vinieron unos grifos a ayudarla. Creo que le darán un traje para que pueda mejorar, o no estoy muy segura de que sea- le cuenta Cadance mientras finalmente daba un suspiro- que bueno que no estas allá, hijo. Mis barrenderos están hartos de recoger todas las plumas que estos dejan atrás- se queja esta mientras frunce el ceño- sin mencionar que todos tienen unas miradas que pareciera que en cualquier momento te están observando, hasta a mí me incomoda eso-

-¿enserio?-

-si cariño, uf, es bastante incómodo. Pero bueno, todo sea en el bien de Lúthien ¿no?-

-comprendo- suspira Wes.

-¿Qué te pasa cariño?- pregunta Cadance un poco preocupada.

-no es nada… solo que…. Ya hace mucho que estoy lejos de casa….-

-por eso vengo todos los fines de semana, para que no extrañes tu hogar mi vida- dice Cadance abrasándolo.

-sí, lo sé pero….-

-¿pero?-

-extraño a Starlight….- confiesa Wes con algo de temor y timidez en su voz, y su miedo aumentaría al ver la mirada de su madre inexpresiva- ¿mami?-

-¿la extrañas? ¿Qué tanto?- murmura Cadance mientras se volteaba, dándole la espalda a su hijo.

-mucho…. Mami, no dejo de pensar en ella…. Creo… creo que la amo….-

-NO DIGAS TONTERÍAS. ERES MUY JOVEN PARA SABER QUE ES EL AMOR, A LAS ÚNICAS YEGUAS QUE PUEDES AMAR SON A MÍ Y A TU HERMANA, QUE EN PAZ DESCANSE- Piensa Cadance mientras le dirigía una mirada severa a su hijo el cual al ver esa mirada se sobresaltó y no logró evitar soltar un salto para atrás. Wes no comprendía lo que significaba esa mirada en su madre, pero despertó en él un miedo y un temor tan grande que por un momento no creyó que quien estaba frente a él era su madre.

-no te preocupes, te prometo que este fin de semana será el mejor de todos- dice finalmente Cadance con un tono relajado.

- ¿enserio? – pregunta Wes aún con algo de miedo.

-Claro que sí. Tenía pensado guardar esto para después, pero…. te tengo una sorpresita muy especial que creo que te alegrara mucho, quizás tanto como a mí-

-¿¡enserio!? ¿¡Qué es!? ¿¡Qué es!? ¿¡Es algo muy parecido a la lámpara que me diste la semana pasada!?-exclama Wes insistente cual potrillo, dejando a un lado completamente su lado sumiso, pues como a todos le encantaba recibir regalos.

Emocionado, se presidido en salir de su cuarto y mirar tras su habitación y buscar algo tras de su madre. Este la rodeo, dando tres vueltas antes de darse por vencido.

-jeje, no mi cielo, tu sorpresita no puedes verla aún-

-¿cómo? ¿Lo dejaste en tu carroza?- pregunta Wes un poco inquieto, le había encantado la lámpara que le había regalado su madre, por lo que no esperaba ansias por ver cual sería su próxima sorpresa.

-jeje, no, no está en la carroza corazón-

-¿entonces me llevaras a algún lado?-

-bueno tenía pensado llevarte al cine y pasar por una tasa de chocolate caliente para este frio, pero no jeje-

-oh… entonces… em…-

-jeje, paciencia, tendrás que esperar algo de tiempo para verlo-

-¿Cuánto tiempo?- murmura Wes algo intrigado.

-hmmmmm, más o menos como, d meces- responde Cadance con una risita traviesa.

-no entiendo…. ¿Por qué tengo que esperar tanto tiempo? Mi cumpleaños es en 5 meces además…-

-jajaja. Ay, Wes. Eres muy listo, mi pequeñito, pero aun eres muy inocente. Jijiji, tendrás que esperar tanto tiempo porque es más o menos lo que tardara en venir tu nuevo hermanito-

-¿her… hermanito? - murmura Wes con los ojos bien abiertos y un nudo en la garganta, Cadance comenzó a reír al ver la expresión de su hijo.

-jeje así es, ya era tiempo Wes jeje- ríe Cadance mientras abrazaba fuertemente a su hijo- en unos meces más habrá un nuevo miembro en nuestra familia-


En el consultorio de la doctora Diane se encontraban Discord y Celestia esperando a que la doctora llegase con sus resultados, Discord comenzó a inquietarse un poco y empezó a jugar con los adornos del escritorio de la doctora.

-Discord por favor deja eso en su lugar-

-¿por qué? Si para algo son ¿no? Jeje mira este adorno parece un grifo-

-Discord ten cuidado con eso no lo vayas a romper- murmura Celestia mientras colocaba sus cascos contra su vientre.

-pero si este mi está mirando feo- murmura Discord mientras con su cola chasquea los dedos y así le daba vida a una figurita de Cristal he izo que esta se moviera como si tuviera vida, la figura se posó en sus patas delanteras y con las garras hizo una seña retadora a Discord-

-¿¡ah si!?- en eso Discord toma un mondadientes y reta a la figurita de cristal a un duelo de espadas, el pequeño adorno con forma de grifo toma una pluma y arremete contra Discord, el cual detiene la pluma con su palillo de dientes.

-¡¿es lo mejor que tienes?!- exclama Discord mientras se encogía al tamaño de la figura, armado únicamente con el palillo de dientes ambos se baten en duelo, uno a uno, golpe tras golpe era repelido. Ambos parecían estar a la misma altura hasta que Discord resbalo con una liga y tropieza, el grifo de cristal salta y estaba a punto de atravesar a Discord con su pluma, pero Discord rueda y toma la misma liga con la que tropezó y al atarla contra su palillo forma un arco, pero no tenía flechas, el grifo arremete contra él, Discord salta y se aferra contra un cuaderno, del cual arranca un pedazo de papel, el cual lo coloca en la liga y la dispara contra grifo encegueciéndolo momentáneamente. En ese momento el aprovechó para inmovilizar a la criatura enredándole encima un puñado de ligas, generando fuertes nudos.

-¡ahora pagarás por decirle gorda a mi esposa!- exclama Discord con un tono heroico ya a punto de arremeter contra la atrapada figura de cristal cuando en eso aparece un matamoscas y aplasta a Discord.

-¿a quién le dices gorda?- murmura Celestia con inexpresividad mientras despegaba como si fuera una calcomanía al aturdido Discord.

-Disculpen la tardanza, pero he estado un poco ocupada, Fluttershy aún no elige un….- murmura la doctora Diane mientras entraba y se encontraba con la curiosidad de un pequeño Discord tendido y aturdido en su escritorio.

-ejem…. No hay problema-

-bien, sus niveles de azúcar son perfectos, así como los exámenes de orina no revelan ningún problema con sus riñones, su presión es correcta, así como su nivel de insulina- responde la doctora Diane mientras revisa algunos documentos.

-perfecto- suspira Celestia.

-bueno, ahora solo faltaría el examen de ultrasonido-

-oh, no gracias…-

-¡Si!- exclama un emocionado Discord.

-Discord no creo que sea buena idea que….-

-¡ándale por favor, di que sí, aunque sea uno minutitos, nomás un ratito, no seas mala anda ¿siiiiiiiiii?!- insiste Discord mientras jalaba de Celestia.

-Discord por favor…..-

-¡dice que sí!- interrumpe Discord.

Celestia todavía recordaba la reacción de los otros médicos ante sus otros embarazos, uno incluso llego a gritar del pánico al ver que Tara presentada dos cuernos en la cabeza cuando se encontraba en su vientre. La princesa del sol mira la mirada suplicante de su esposo, de verdad quería que ella se sometiera a este eximente, y no podía culparlo, sin embargo Celestia aún tenía esa piedrita enterada en el casco

-de acuerdo- suspira Celestia un poco temerosa, inmediatamente Discord se le abalanza y le da un beso en la mejilla.

La doctora acerca el ultrasonido y comienza a revisar el interior del vientre de Celestia, Discord parecía un niño pequeño, muy entusiasmado por finalmente ver al bebé de su esposa aunque sea tras un monitor.

-muy bien…. Veamos, ahí está- dice la doctora mientras pasa el transductor por su vientre con bastante suavidad, casi asemejándose a un masaje. Celestia mira intrigada el rostro de la doctora, pues temía que esta sobrerreacciones si él bebé presentaba algo anormal como una cola de serpiente, un cuerpo alargado o partes del cuerpo muy inconsistentes o diferentes unas de otras.

-¡es nuestro bebé! ¡es nuestro bebé!- repetía Discord emocionado mientras apretaba el casco de Celestia, apretándolo fuertemente para indicarle que esta con ella.

Celestia inclina su cabeza y se recarga en el hombro de Discord para sentirse más cómoda y a su lado.

-sí Discord… lo se…- murmura ella mientras no dejaba de observar la reacción de la doctora -si… como sabrá Discord…. Mi esposo…. Em…. El…. por favor no sé…-

-ahí está su colita, jeje veo que es muy larga, y parece tener dos diferentes alas- comenta la doctora mientras revisaba el monitor.

-como le decía, Discord…-

-jeje se parece mucho al padre- ríe la doctora Diane, mientras no parecía inmutarse por la apariencia del bebé, de hecho todo lo contrario, cosa que calmo un poco a la princesa del sol- deben estar felices, parece que tienen un bebé muy fuerte aquí dentro. Oh miren tiene dos cuernos jeje, se parece mucho a su papi.

-¡cariño!- exclama Discord mientras abrazaba a su esposa con fuerza.

-momento….- murmura la doctora Diane con seriedad.

-¿qué?- murmura Discord.

-¿le pasa algo al bebé?-

-¿usted hace mucha actividad física?-

-em… no… no mucha- murmura Celestia- ¿le pasa algo al bebé?-

-no realmente…. El cordón lo tiene demasiado cerca de su cuello, francamente le recomiendo que permanezca en reposo el mayor tiempo posible, no queremos que ese cordón se enrede en su cuello- murmura la doctora con seriedad.

-es… ¿es muy grabe?-

-no se preocupes no es nada serio, solo permanezca en reposo lo que resta de su embarazo- le recomienda la doctora mientras firma un formulario- será mejor que no se arriesgue-

-entiendo…- murmura Celestia con un poco de miedo mientras acariciaba su vientre.

-¿sabes algo? Acabó de recordar que en 5 días hay una reunión del consejo jeje, me temo que no podrías ir ya- se burla Discord.

-Discord por favor…-

-la verdad yo creo que es mejor que permanezca en cama el mayor tiempo posible. Si algo llega a pasarle podría peligrar la vida del bebé. Les programare la cirugía, él bebé viene en dos meces aproximadamente, y los últimos días son críticos. Me gustaría estar con ustedes los últimos días para asegurarme de que todo salga bien-

-sí, doctora- murmura Celestia algo preocupada, la doctora al notar el rostro de preocupación de Celestia esta le dirige una sonrisa.

-no se preocupe, me asegurare que todo salga bien, cuente conmigo-

Luego de imprimir la imagen como recuerdo para la pareja, Discord estaba ya saliendo del consultorio con su esposa en silla de ruedas.

-escuchaste a la doctora, nada de actividad por el resto de tu embarazo jeje- se mofa Discord.

-sí, eso significa también que nada de sexo- responde Celestia con una sonrisa ante lo que Discord se detiene por unos instante con los ojos como platos.

-demonios- murmura este.

Al salir ambos se encuentran con Fluttershy la cual se mostraba con una mirada muy inexpresiva.

-Fluttershy…. ¿ya te decidiste por la semilla?- pregunta Discord.

-no…. Em… de hecho solo los estaba esperando para regresar a Canterlot y decirle a la doctora que terminé de acomodar sus folders- murmura Fluttershy con un tono tímido que denotaba algo de tristeza- ya me despedí de Twilight… y creo que Rainbow Dash está afuera-

- ¿no te harás el tratamiento?-

-no… por favor… ya vámonos- suplica Fluttershy con un tono melancólico que preocupó a la pareja.

-¿estás segura de esto?- insiste Celestia- ayer te veías muy ilusionada con ser madre.

-por favor vámonos- suplica la pegaso amarilla, Discord y Celestia se miran algo incrédulos.

-partiremos en la tarde- dice finalmente Celestia.

-bien….- murmura Fluttershy mientras pasaba a su lado.


En un salón de enfermería, se encontraba Starlight Road recostada, con la mirada en dirección al techo. La alicornio amarilla miraba inexpresiva una mancha en uno de los focos superiores, llegando a notar incluso cuando esta parpadeaba levemente, llegando incluso a contar los segundos que transcurrían entre cada parpadeo de la lámpara.

-¿Starlight?- se escucha una voz muy familiar para la joven yegua, mas sin embargo esta no se inmutó ni en lo más mínimo- ¿cariño?-

En la entrada a su habitación se encontraba Twilight Sparkle, observando a su hija con un sentimiento de lastima, temor y preocupación. La alicornio lavanda intentó llamar a su hija por su nombre otras tres veces pero ella no respondía, era como si no estuviera en sí. La yegua lavanda entró a la habitación y se sentó a un lado de su hija. Ella seguía sin responder o reaccionar, manteniendo su mirada fija contra el techo. Twilight se mordía los labios mientras observaba a su hija, quiso llamarla nuevamente por su nombre, pero esta vez el tono fue muy poco claro dado al nudo en la garganta que presentaba esta, no sabía cómo dirigirse a su hija, o como comenzar. El silencio comenzó a ser una tortuosa e incómoda situación para la yegua lavanda. Al ya no saber qué hacer, esta intenta comenzar con lo primero que se le ocurre; lentamente esta acerca su casco contra su hija y la coma con algo de temor. Al tomar a Starlight por su casco, esta finalmente dio un parpadeo y respiró hondo, cosa que su madre notó y llegó a calmarla un poco.

-Starlight…. Em…. Yo quiero que sepas que…- murmura con un tono apenas audible, y con un tono maternal, Twilight suspira y prosigue a acariciar la crin de su hija con cariño.

-cómo… ¿cómo sigue Lúthien?- dice finalmente Starlight, cosa que sorprendió y cautivó a Twilight, sintiéndose feliz, no solo porque había logrado que esta hablara con ella para romper el hielo, sino que también le demostraba que ella realmente se preocupaba por su hermana.

- Mejor. Ya salió de cirugía y está ahora en recuperación. Fue un acto muy noble de tu parte, estoy segura que cuando Lúthien despierte se sentirá muy agradecida contigo- murmura Twilight con una ligera sonrisa mientras acaricia las crines de su hija- hiciste mucho por ella-

-solo le di un poco de mi sangre- murmura la yegua con un tono completamente frio e inexpresivo mientras regresa su mirada contra el techo.

-estoy segura que apreciara eso-

-¿apreciar qué…..?-

-lo que has hecho por ella… darle de tu sangre cuando ella….-

-¿Cómo sigue?-

-bueno…. acaba de salir de operación, se esta vez fue para incluirle el exoesqueleto…. Si todo resulta bien ella….-

-podrá caminar- murmura la alicornio amarilla.

-quizás…. Sí, podrá moverse otra vez….-

-podrá moverse de nuevo- repite Starlight- pero nunca se recuperará totalmente ¿verdad?-

-no digas eso, tu hermana es muy fuerte y estoy segura que saldrá adelante-

-no dije que no saldría adelante… dije que nunca lograría recuperarse totalmente-

- ¿Starlight?-

-nunca recuperará lo que le fue arrebatado. Cuando menos, su cuerpo estará cubierto por docenas de cicatrices-

-¿Preferirías que tu hermana este…?- murmura Twilight con voz quebrada.

-no… no…. No me refiero a eso-

-¿entonces a qué?-

- ¿crees que se sentirá agradecida por mí solo porque le di un poco de sangre? Ella lo perdió todo por mi culpa-

-oh Starlight…. No digas eso, no es tu culpa. Tú no tienes la culpa de nada, ya lo hemos discutido antes…. No tienes la culpa de nada, ella te quiere, y por eso se sacrificó por ustedes-

-lo hizo por ti… no por mí…. No tenía que salvarme a mí- piensa Starlight con cólera mientras cerraba los ojos y se contenía por no llorar.

-lo extrañas, ¿verdad?- pregunta Twilight, al escuchar esas palabras Starlight abre completamente los ojos y mira con recelo a su madre- A Wes…. Lo extrañas ¿verdad? Está bien si lo extrañas, pero…-

-vete…..-

-hija, por favor escúchame lo que tengo que decirte-

-por favor déjame sola- murmura Starlight con un tono leve pero firme mientras le dirigía una mirada severa a su madre la cual quedó helada al verla. No sabía por qué, pero al ver a su hija a los ojos llego a sentir una sensación demasiado extraña, una intimidación y parálisis mientras se sentía diminuta ante la mirada de su hija. Twilight quiso decir algo más, quiso expresarse ante su hija, aquella preocupación y comparecencia que sentía por ella, pero de su boca no surgió ni una sola palabra, quedó completamente enmudecida.

-está bien….- dice finalmente mientras bajaba la mirada en señal de derrota mientras se daba la media vuelta, dejando a su hija completamente sola nuevamente.


Fluttershy se encontraba en uno de los balcones del castillo mirando en dirección al cielo con bastante inexpresividad. En eso se escuchan unas risitas. Fluttershy baja la mirada en dirección a la plaza principal y divisa a una pareja saliendo con sus hijos, aparentemente paseando por las tiendas. Ver la alegría de los niños y los padres provocaron en Fluttershy un sentimiento de añoranza, ella quería estar en sus lugares, añoraba esa vida, pero no se sentía que lo mereciera.

-¿estés segura de no querer hacer esto?- se escucha la voz de Discord y el draconequus aparece junto a ella.

-estoy segura…- murmura Fluttershy.

-pero… em… te veías muy ilusionada ayer ¿Qué paso?- pregunta Discord preocupado.

-no pasó nada….-

-¿enserio? No puedes simplemente decir que no pasó nada…. ¿Qué paso? Anda puedes decirme ¿Qué no éramos mejores amigos?- dice Discord con un tono animoso.

-sí… todavía recuerdo cuando salíamos a tomar él te con mis animalitos-

-si jeje ¿Cuándo fue la última vez que salimos a tomar el té? ¿Tres? ¿cuatro años?

-diecisiete- suspira Fluttershy.

-oh….- murmura Discord incómodo- supongo que el tiempo pasa volando ¿no?-

-sí… todo pasa demasiado pronto…- suspira Fluttershy mientras miraba a Discord con una mirada triste.

-¿qué? ¿Tengo algo en los dientes?- dice Discord mientras hace aparecer un espejo flotante e hilo dental.

-no… estás bien- suspira Fluttershy.

-ya, por favor dime porque no quieres el tratamiento…. ¿no querías tener un bebé? Últimamente has estado muy triste y todos esperábamos que eso te animara- comenta Discord mientras de la nada hace aparecer una banca y se sienta, Fluttershy le mira por unos instantes y ella también se sienta.

-no lo sé, Discord…-

-¿Qué cosa?-

-son demasiados donantes…. Podría elegir a cualquiera, y nunca se sabría quién fue el padre-

-bueno… ¿eso no suena tan mal o sí? Así no tendrás ningún compromiso más que el de cuidar de tu bebé-

-lo se… pero… son demasiados… no pude elegir a ninguno… son muchos…. ¿Cómo puedo? Me la pase toda la noche leyendo cientos de expedientes… no pude decidirme por ninguno, revise sus expedientes y registros familiares y de salud, su edad, todo… pero… ¿Cómo puedo elegir a alguien en base solamente a un papel?-

-pues elige el que te inspire más confianza- comenta Discord.

-confianza….-

-sí, ósea, no te fijes tanto si el fulano está casado, tiene hijos o es un solterón, solo piensa en alguien que te de la confianza que buscas como para tener un producto de él, a final de cuentas, sin importar a quien elijas el niño será tuyo-

-no sé si sea tan sencillo Discord- murmura la pegaso amarilla mientras ocultaba su rostro.

-¿Por qué no?-

-no conozco a nadie… y no puedo sentir confianza hacia alguien que no conozco.

-hmmmmm ¿y si eliges alguien que conozcas?-

-¿Cómo?-

-¿no hay nadie que tú conozcas entre esos expedientes?-

-No conozco a muchos sementales, Discord…- murmura Fluttershy con pena.

Discord se pone a pensar y en eso este hace chasquear los dedos haciendo aparecer un par de expedientes.

-veamos…. Aquí hay un tal Bulk Biceps… ¡por el amor de mi esposa mira esas alitas!- ríe Discord y en eso este mira la mirada inexpresiva de Fluttershy- em… aquí hay otro… vaya, Bast también está en el registro.

-¡¿enserio?!- comenta Fluttershy intrigada.

-sí, aquí esta- dice Discord enseñándole el documento- hmmmm ¿a qué se referirá con reserva privada?- murmura Discord pensativo, al escuchar esas palabras Fluttershy se desanima.

-la doctora me explicó que significa que solo la esposa pareja tiene acceso a su... Nadie más puede disponer de él más que Twilight-

-entonces pídele permiso a Twilight y ya está-

-no…. No le haría eso… probablemente sea lo único que quede de su esposo…- murmura Fluttershy.

-hmmmmm, podrías pedírselo a alguien más entonces, según se, no necesita estar registrado, no sé, solo pídele a alguien que te done su…. ¿Cómo puedo decirlo sin que suene obsceno?-

-no conozco a muchos sementales, Discord… y creo que no me gustaría tener que llegar y decirles si me donan un poco de su material para tener un bebé suyo. La sola… la sola idea es…. Mejor no Discord… mejor no… las cosas están bien así-

- ¿estás segura de eso?- murmura Discord un poco preocupado.

-sí…-

-¿segura que no hay nadie? ¿Quién sea? De todos modos, esto no entablara ninguna relación, es solo para que puedas tener….-

-no lo sé, Discord… yo….- murmura Fluttershy mientras comenzaba a inundarse sus ojos en lágrimas.

-shhh, shhh, shhh, no llores, está bien- le dice Discord mientras la abrasaba, Fluttershy al verse envuelta entre sus garras y sentir su calor no logro evitar sentirse sonrojada ante esto- no te preocupes, sé que estas confundida. Solo piénsalo un poco mejor, y si aún quieres tener un bebé, regresaremos el próximo mes si lo deseas- le dice Discord con una sonrisa.

Fluttershy no pareció escucharle y antes de que Discord pudiera preguntarle si aún se sentía mal, la pegaso amarilla se abalanza sobre el draconequus y lo besa apasionadamente. Por unos instantes el tiempo pareció detenerse ¿pero qué estaba pasando? Ninguno lo sabía, Discord quiso quitársela de encima, pero algo en él se lo impedía y Fluttershy por alguna razón no se separaba de él. Mientras sus labios estaban unidos, todo el mundo pareció estallar. Una sensación extraña y gratificante, un placer culposo que ambos sentían pero ignoraban, luego de un momento de confusión y pasión finalmente, es Fluttershy la que parece reaccionar, separándose de Discord inmediatamente.

-¡lo siento yo….! No… no sé qué me…. ¡adiós!- exclama la pegaso amarilla mientras salía volando precipitadamente.

Discord estaba paralizado, no sabía que hacer o que pensar ante esto.

-¿Discord?- se escucha una voz muy familiar que hizo que la espalda del draconequus se helara.

-¡Celestia yo… yo… no es lo que parece…!-

-Discord… lo vi todo- murmura la princesa mientras salía al balcón, rodando su silla de ruedas.

-¡yo… yo… te juro que….!- dice Discord exaltado, pero en eso nota como Celestia se lleva un casco a su vientre.

- Fluttershy está muy confundida, ha pasado por mucho - suspira Celestia.

-yo… ¿Qué podemos hacer?-

Celestia guardo silencio un momento y luego vio a su esposo

-¿Qué estas dispuesto a hacer por ella?- pregunta Celestia.


Wes encontraba recostado en su cama muy pensativo, todo el día se la paso pensando en lo que su madre le había contado, ella que dijo que en algunos meces tendría un hermanito y este no sabía cómo sentirse ante esto, en todo el día no dejo de pensar en ello, en como seria su nuevo hermanito, más que generar en él un sentimiento de alegría, por alguna razón que aún no comprendía la noticia le inquietaba bastante, sentía algo de miedo, un miedo semejante al que solo Penny le provocaba en él, pese a que Penny nunca provoco en el una verdadera razón para tener miedo, Wes siempre presentía algo atemorizante en su alegre hermana, y ahora este sentimiento se volvía a hacer presente en el al saber del nuevo embarazo de su madre ¿Por qué sentía inseguridad? ¿Por qué parecía tener miedo por la llegada de su nuevo hermanito? Wes no lo comprendía.

La noche transcurrió con normalidad y Wes no conciliaba el sueño, el joven príncipe no dejaba de moverse de un lado a otro en su cama, dando vueltas, envolviéndose y descobijándose una y otra vez sin parar. Wes se levanta de la cama por un poco de haga, pasando muy cerca de una segunda cama, en la cual dormía su madre, siendo que esta cada semana se quedaba con desde el sábado hasta el domingo, siendo que no se irire hasta la tarde del día siguiente. En eso Wes se percata que no era el único con problemas de sueño, al notar como su madre también se movía demasiado en la cama, la única diferencia es que ella si parecía estar dómida, cosa que inquieto a Wes.

Cadance no dejaba de moverse, llegando a incluso patear las cobijas descubriéndose totalmente, luego como si de repente sintiera el frio viento que se está cerniendo, la alicornio rosada se hace bolita en la cama un sin despertar. Wes recoge las cobijas y estaba por cobijar de nuevo a su madre, cuando en eso este nota algo muy extraño, por un momento este creyó ver algo moverse, pero la oscuridad no le permitió distinguirlo, mas por curiosidad que por otra cosa Wes hace brillar su cuerno con una tenue luz morada como sus ojos, iluminando a su madre. Cadance estaba con los cascos contras el pecho, aparentemente sentía mucho frio, en eso está como si se sobresaltara, extiende los cascos y se estira en la cama, es ahí cuando Wes lo ve, su mandíbula se desencaja mientras soltaba las cobijas y un tenue alarido casi inaudible mientras contemplaba como algo semejante a un gusano se movía dentro del vientre de su madre, reptando y sobresaliendo entre su piel como si se asomara, en eso el gusano se detiene y voltea como si pudiera ver a Wes atreves de la piel de Cadance. Wes no sabía qué hacer, estaba congelado, quería gritar pero no podía hacerlo quería correr pero sus patas no le respondida, mientras tanto notaba como ese gusano le asechaba y miraba fijamente pese a la barrera de piel, luego como si este se cansara de Wes se desvanece entre la piel de Cadance desapareciendo totalmente.

Wes finalmente reacciona y corre contra su cama, y se tapa con las cobijas totalmente, buscando resguardo donde no lo había.