El despertar del demonio.

Capítulo 41: la caída de un régimen.


El cielo se oscurece como si la luz de las estrellas hubiera sido consumida y no haya quedado ni rastro. Las montañas comenzaron a estremecerse con violencia y prepotencia, mientras una transformación se efectuaba. La gema, pese a estar encerrada en el collar sobrado, comenzó a despedir su luz que lentamente fue absorbiendo la luz de las estrellas, dejando los cielos completamente a oscuras, mientras se tambaleaba en el cuello sin piel de aquella horrenda criatura que responde ante el llamado de Carnage.

Se escucha un imponente rugido que estremecería al mundo entero. Los ojos de la criatura comenzaron a brillar con prepotencia, y lentamente su masa muscular comenzó a aumentar, hasta adoptar la forma de un caballo de tamaño completo, le brotaron dos alas semejantes a las de los murciélagos, las cuales se desplegaban tomando una gran extensión que le hacían ver mucho más grande de lo que ya era. Una onda expansiva es expulsada de la gema barriendo con todo lo que tenía a su alrededor. Se formó un remolino en los cielos y Carnage comenzó a elevarse con la propia energía de la gema.

Discord miró con incredulidad y terror al ver que la criatura comenzó a soltar otro alarido, esta vez mas ahogado, como un suspiro mientras dos protuberancias comenzaban a manifestarse en su frente, arrasando con la carne que le cubría. Pronto le comenzaron a salir dos cuernos color marrón, y el cuerno torcido que este ya poseía comenzó a desvanecerse para que estos dos tomaran su lugar.

El draconequus intenta usar sus poderes, pero estos se encontraban muy debilitados aún. Veía impotente como ante él daba nacimiento un poderoso mal que fácilmente podría arrasar con el mundo; y, por sobre, todo a quienes el tanto ama. El no poder hacer nada le llenaba de cólera por aquella impotencia y frustración que le generaba.

Discord miró a un lado suyo y pudo divisar a Kira quien no se veía sorprendido o siquiera alegre porque su amo consiguiera lo que este deseaba. El pegaso de traje membranoso estaba sentado en el agua con su mirada completamente baja, pero no como signo de reverencia si no de aparente cólera. Discord dudó por un momento, pero no tenía tiempo de eso, este regreso su mirada hacia Carnage y pudo contemplar con su transformación estaba a punto de terminar.

Los temblores comenzaron a disminuir lentamente hasta volverse desaparecer por completo. Del cielo bajó una criatura imponente y malévola que con solo verla cualquiera diría que se trataba de un verdadero demonio salido de los mismos infiernos.

Aterriza en el lago, donde sete permanece de pie como si pudiera caminar sobre las aguas. Apenas estas rosaron sus cascos, el agua del lago se tornó roja y espesa como la mismísima sangre. Discord retrocedía rápidamente, saliendo del lago y llegando a tierra a solo instantes de que el lago se tornara completamente rojo.

-impresionante ¿no? Jeje, y pensar que la gema aún no ha rehabilitado todos sus poderes-

Discord escuchó a la criatura, por primera vez en su vida este sintió un verdadero miedo que fácilmente le haría desplomarse ante la incapacidad de hacer algo, pero se mantuvo firme, pese incapacitad con sus poderes, y desde luego intimidado ante la forma de la criatura se postró en posición de defensa como si retara a la criatura.

-si en algún momento hubiera un momento para mostrar tu valía este es el momento, por favor Discord no tengas miedo, hazlo por ellas, hazlo por ellas- pensaba Discord mientras buscaba valor, y pese a todo logró encontrarlo al pensar en su esposa, su hija, y desde luego su futuro bebé, que esperaba llegar a ver al menos una vez.

-¿Qué intentas hacer?- dice la criatura con una voz semejante al de una niña de cinco años que contrastaban con su figura atemorizante e imponente.

En circunstancias normales quizás esto le habría dado risa a Discord, pero no podía reír, ni siquiera una tenue risotada, al solo sentir la inmensidad de su poder de aquel que sin duda le superaría aun si no estuviera debilitado, hicieron que perdiera el sentido del humor, y al contrario, este sintió aún más terror. Se esperaba una voz prepotente y gruesa semejante a la de sombra, pero su voz era la de una niña, y de alguna forma eso le generaba más temor, y aunque sus piernas temblaron se mantuvo de pie ante Carnage y no intento huir pese a desearlo en el fondo.

-¿Por qué mantienes esa ridícula pose de pelea?- vuelve a preguntar Carnage con esa voz inocente.

Discord no respondió, manteniéndose en pie ante la entidad demoniaca, y Carnage comenzó a reírse con esa misma voz inocente, como una pequeña niñita que había hecho una travesura, y pronto esa vos cambio por una que Discord mas se esperaba, pero que al escucharla llego a sobresaltarlo, una vos etérea y prepotente, que estremeció sus oídos.

-entiendo, entiendo, jeje, pero es ridículo, si lo piensas, ni siquiera tienes poderes ahora- dice la criatura con su vos etérea y prepotente.

-aún no- piensa Discord mientras siente como lentamente se recuperaba del efecto del gas, y una chispa de esperanza, y a Discord le viene una idea a la mente- ¿Qué cosa eres? No mes has respondido-

-creí decirte que era una entidad del caos, como tú, jeje ¿no me crees aún?- se mofa Carnage con esa vos etérea y siseando entre pausas como una serpiente.

-discúlpame, pero hay tantos que dicen ser amos del caos o dioses de la destrucción que la verdad ya no se ni a quien créele, al menos a mí, mi mama me dijo de chiquito, tu eres Discord, amo del caos- intentó mofarse, y pese a su comentario sarcástico, se mantuvo completamente serio. Intentó relajarse, sabía que no le serviría de mucho recuperar sus poderes si se sentía presionado, ya que estos fusionan en base a su creatividad y espirito vigoroso, siempre ha sido así.

-Okei, entiendo tu punto-

-¿Por qué no me dices que cosa eres? No el título ¿que eres?- reformula Discord, debía hacer tiempo, debía esperar a que sus poderes regresaran.

-¿Qué soy?- murmura Carnage con su voz infantil- soy un pedazo de carne putrefacta que buscó la forma de tener cuerpo propio-

-eso ya me lo suponía- murmuró mientras intento sonreír levemente.

-jeje, no recuerdo bien donde nací, solo recuero que había mucha arena, desde el principio fui una criatura voraz, pero mi conocimiento y conciencia eran muy nulos. No sabía qué hacer, es entonces que la gema me llamo y me dijo… quién era, y que es lo que debía hacer-

-¡la gema! ¡¿Qué tiene que ver con esto?! ¡¿De dónde vino?!- exige Discord mientras enfoca su vista en el cuello de Carnage donde tenía su gargantilla y aún se podía ver.

-jajaja, fueron creadas para distribuir y controlar un poder mayor ¿de dónde vino? Je, de una entidad mayor a ti o mí-

-creadas…. ¡¿hay más?!-

-jijiji sí- ríe Carnage con su voz de potranca traviesa- y cada una es más poderosa que la anterior-

Discord por un momento pierde el equilibrio, pero logra mantenerse de pie apenas recomponerse.

-¿alguna otra pegunta? O quieres que te deje reposar para recuperes tus poderes-

-¡¿eh?!-

-Sé que estas esperando a que se te pase el efecto. La verdad no problema con esperar. Jeje, será interesante ver la capacidad de mis nuevos poderes, ¿y qué mejor que probarlos contigo? La criatura más poderosa de esta tierra, y veremos si de verdad tus poderes son tan legendarios como se dice-

Discord sintió gran cólera y rabia, ese maldito lo había descifrado y solo estaba jugando con él, y aunque esas eran sus intenciones, no quiso admitirlo, no quería darle el gusto. Carnage mira con desinterés sus cascos y expulsa una onda de energía que estremeció la tierra, Discord no pudo evitar estremecerse y temblar ante el poder de Carnage que comenzó a elevarse, posiblemente esa onda expansiva solo fue como una simple prueba para regular su poder.

Carnage no sabe usar aún sus habilidades y Discord quizás hay tena una ventaja, pero cada vez esa posibilidad se veía más distante para él.

-que decepción- murmura Carnage mientras mira al draconequus que le veía confundido- tienes miedo, así no será nada emociónate.

-cierra la boca- murmura Discord entre dientes.

-¿Por qué no regresas con tu familia?- le sugiere Carnage con una sonrisa y con su voz de potrilla, Discord apretó los dientes pero no dijo nada- enserio, de nada me sirve pelear contigo, si no tienes la determinación. Anda, regresa con tu familia. Según sé, tu bebe nacerá pronto, y sería una tragedia si no estás ahí y algo les llega a pasar-

-¡sí te atreves a tocarlos…!- exclama Discord entre dientes.

-¿Qué harás?- dice con un tono retador y una sonrisa leve pero malévola que hicieron click en Discord.

Enfurecido arremetió contra Carnage con el puño en aire, Carnage no se movió ni un centímetro, y antes de que Discord diera el golpe, su aumento tres veces su tamaño y se convirtió en roca sólida, dispuesto a darle su más poderoso golpe, también lo cubrió en llamas, este lanzo su ataque con fuerza, una poderosa onda expansiva barre el bosque que los rodea y estremece el algo con sangre, Discord mira incrédulo como Carnage detuvo su ataque con un solo casco.

-¿es todo?- se mofa con su voz infantil, y toma a Discord por el casco y lo arroja contra el suelo.

Discord suelta un alarido de dolor, al sentir como su brazo de roca comenzó a quebrarse.

-me gusta esa energía ¿pero no hubieras preferido esperar a recuperar todos tus poderes?-

-¡cierra la boca!- exclama Discord mientras convierte el suelo donde se encontraban en arenas movedizas hundiendo a ambos, Discord desaparece y Carnage queda medio enterrado antes de que el suelo se endureciera. Es entonces que este presencia como ante el aparecen cientos de lanzas, ballestas, espadas y bombas apuntando directo hacia él.

Carnage sonríe antes de que el batallón de lanzas y flechas lo atravesaran, seguido de una explosión que repelió completamente el lago de sangre que se encontraba aun en el bosque y las montañas.

Discord no estaba muy lejos de ahí, se encontraba aun agotado, y uso las pocas fuerzas que recupero en ese ataque.

-¿seguro que no quieres esperar?- escucha esa vos infantil de nuevo, voltea tras suyo y ve a Carnage ileso- en verdad esto se pone interesante, pero me gustaría verte en tu máximo, y no será posible y despedidas tus energías así de rápido-

Discord aprieta los dientes con tal fuerza que uno de ellos comenzó a tronar. Discord se quita su colmillo roto y lo mira con inexpresividad.

-por favor siéntate, tengo todo la noche, no hay problema si espero-

Discord arroja su diente contra Carnage y para sorpresa de este, este se convierte en una lanza de marfil cubierta de energía. Carnage lo esquivo, pero inmediatamente la lanza dio la vuelta y siguió a Carnage, empalándolo de lado a lado, al atravesar su carne, Carnage sintió como se quemaba, ante la energía expulsada de lanza. Discord no se detendría, y aunque el pelear hacia que tardara más en recuperar todos sus poderes. No podía pensar en claro, las burlas de Carnage que le enfurecían y por sobre todo sus deseos por proteger a su familia solo hacían que un único pensamiento pasara con su mente, destruir a Carnage lo más rápido posible.

Discord crea un sol del tamaño de una pelota de playa y se lo arroja a Carnage. Impacta. Discord notaría que le hizo verdadero daño, al ser quemado por el fuego, la criatura chilló, Discord continua arrojándole soles en miniatura. Carnage se soltó de la lanza, y arremetió contra Discord, el cual le esquivo antes de que impactara en el aire. Carnage provocó un inmenso cráter, y Discord usó sus poderes para hacer que las rocas que volaban por el impacto regresaran y golpearan a la criatura repetidamente. Los golpes pese a ser muy fuertes, no le hacían mucho daño, pero si impedían que se concentrara para lo siguiente. De la nada aparecieron unas cadenas inmensas que se amarraron a los cascos de Carnage. Este intentó liberarse, pero se daría cuenta que las cadenas absorbían sus poderes, siendo incapaz de poder soltarse de ellas. De entre el suelo aparecieron lanzas de diamante que empalaron a Carnage de lado a lado, inmovilizándolo aún más.

El cielo se despejo y un brillo potente se hizo presente, Carnage miro con incredulidad como en los cascos de Discord se formaba una gigantesca bola de energía.

-¡TÚ MALDITA ESCORA!...-exclama Discord con prepotencia, pero de repente se escucha un disco rayado que lo interrumpe- em…. No se me ocurre nada que decir sin que suene cliché-

Carnage le mira con incredulidad desde su cautiverio.

-¡COMO SEA, ESTE ES TU FIN!- exclama Discord mientras arrojaba la colosal bola de energía contra Carnage.

La esfera le aplastó rotundamente, en entre gritos y alaridos de dolor, Discord intentaba contener su propio ataque para que no destruyera el mundo. Esto desde luego le provocó aún más agotamiento, aquella esfera era la más potente que podía crear en el estado en que se encontraba, y debía asegurarse que acabara con Carnage impidiendo que la energía se distribuyera en el impacto. Es así que Carnage fue incinerado completamente, pero no sería suficiente, antes de que pudiera eliminarlo completamente, la esfera de Discord comenzó a disminuir de tamaño, el poder no podía mantenerse, y lentamente se fue disipando, no logrando terminar su trabajo, dejando a Carnage en un estado marchito y decadente, pero aún se encontraba de pie, tambaleándose, aun encadenado. Discord no podía darse el lujo de un nuevo ataque igual de poderoso, de echo ni siquiera poseía energías para seguir luchando contra él, por lo que al ver su oportunidad arremetió contra la criatura decadente y con su pata de águila tomo la gargantilla. Un golpe seco y punzante se sintió, unas gotas de sangre cayeron al suelo y Discord soltó un tenue alarido mientras era atravesado por una garra que surgió del pecho de Carnage.

-la gargantilla- murmura Carnage con cansancio, y mientras Discord colgaba por la garra, presencio horrorizado como rápidamente el cuerpo de Carnage se regeneraba ante él, la criatura se liberó de sus cadenas con total facilidad y se puse de pie levantando aún más alto a Discord que se desangraba por el estómago- la gargantilla ¡NOOOO!- exclamó mientras arrojaba a Discord contra las rocas, estrellándose con fuerza.

De estar agotado, paso a agonizar mientras perdida sangre rápidamente, de no haber gastado todos sus poderes en ese último ataque probablemente lo habría resistido, pero ahora su vida corría grave peligro con ese solo ataque. No podía respirar con facilidad, perdía mucha sangre y ya no tenía fuerzas. Intentó ponerse de pie, pero ni siquiera pudo apoyarse en sus garras. Lentamente Carnage se acercaba a Discord mirando como este estaba agonizando en el suelo.

-lo siento en verdad, no quise darte un golpe tan sorpresivo, pero, no me dejaste opción- ríe Caranga mientras señala la gargantilla- la gargantilla, no, no jeje.

-eres…. Un cobarde…. Depender de esa cosa… para…. Para…- Discord escupe sangre.

-no malgastes energías-

-vete al infierno- tose Discord.

-¿y de donde crees que vengo?- dice Carnage mientras toma a Discord por el cuello, y con su lengua de serpiente le lame una gota de sangre que brotaba por su rostro.

Discord no podía hacer nada, no sentía que pudiera moverse, apenas sentía los cascos, y el inmenso dolor que le generaba su herida en el estómago

- jajaja, no te duermas o no despertaras nunca, no querrás morir antes que tu esposa.-

Discord sintió cólera ante esas palabras, quiso gritar pero no podía, en su lugar le escupió a Carnage en la cara. Este no se molestó y al contrario, se limpió con su propia lengua. Luego retrocede mientras sostenía su casco contra la gema.

-casi me la quitas, jejeje- ríe con su vos infantil.

-casi no significa nada- reclama Discord mientras intenta recuperar fuerzas, pero no podía.

-casi, significa todo jejeje. He de agradecerte Discord, en verdad- se burla la criatura- si hubieras logrado quitármela, habría retomado mi forma anterior, y si escapabas habría significado una derrota muy vergonzosa para mi.

-¿Por qué me agradeces entonces?-

-por darme una lección muy importante, me volví tan poderoso, sentía tal euforia, que no pensé que pudieras hacerme algo realmente significativo, y quitarme la gargantilla. Jeje, eso sí sería muy malo para mí. Jejeje, gracias por enseñarme a no confiarme, tendré más cuidado ahora, muchas gracias.

-desgraciado….- vuelve a escupir sangre. Discord sentía como sus poderes regresaban nuevamente, pero ahora no servirían para luchar, si no para mantenerlo con vida pese a la pérdida de sangre.

Carnage patea a Discord y pisa directamente en su herida en el estómago. Discord no lo resiste más y suelta un desgarrador alarido de dolor, mientras Carnage se reía, el draconequus se retorció en el suelo, detenido por el pisotón de Carnage.

- jeje, la verdad pensaba eliminarte y en entregarle tu cuerpo a tu esposa, pero como me has hecho enfadar, voy a divertirme con ella lentamente ¿te parece? Te arrancare los brazos y hare mires como me divierto.

-¡No! ¡No te atrevas!- exclama Discord y luego suelta otro grito de dolor al ser pisando otra vez por Carnage en la herida. Entre el cólera, Discord decidió usar nuevamente lo que le quedaban de fuerzas para atacarlo una vez más, pero Carnage inmediatamente expulso de su boca la niebla roja, y Discord perdió sus poderes, y esta vez al estar herido, comenzó a agonizar nuevamente, no podía respirar, sentía como se le cerraban los pulmones.

-No te resistas, solo aceleraras tu muerte. Jeje, tus seres queridos, debes verlos una última vez, y ver como termino con sus vidas-

-no…. No…..- intentó gritar, pero comenzó a ahogarse con su propia sangre.

-O quizás debería dejar que regreses con ellos, solo para que seas tú el que los mate- sonríe malévolamente, y Discord le mira con confusión, mientras sentía como se le nublaba la vista - duerme - dice con esa vos infantil.

Antes de que perdiera completamente el conocimiento, un resplandor blanco se manifiesta, y Discord ve como Carnage desaparece mientras todo se oscurece para él.

-¡papá, papá, papá!- escucha apenas mientras cerraba los ojos.

-Ta… Tara…..-


Una gran amenaza se aproxima a Equestria; sin embargo, en otro mundo lejano, el mundo del Herrero…

En lo que parecía ser una enfermería, se encontraba un unicornio con pelaje negro como alas de cuervo y en contraste una reluciente y tersa melena rosada. el unicornio se encontraba sentado en una silla. Ante él se encontraba una enorme capsula de vidrio llena de líquido verde, en la cual se encontraba flotando un unicornio en muy mal estado. Conectados a la capsula se encontraban varios equipos que indicaban los signos vitales del paciente. El paciente era Galben Nevinovat, y observándolo se encontraba su hermano Roz.

Galben había resultado muy herido durante una dura pelea contra esa bestia llamada Kira. Aunque en la Equestria en la que pelearon había pasado poco menos de dos años, en este mundo han pasado poco más de tres años. Galben era un Wampira, o un vampiro como dirían algunos. Él poseía habilidades curativas, pero eso no era suficiente para curar el daño recibido. tras ese combate apenas tuvo suerte de sobrevivir, y aun con todo el tiempo y cuidados que ha recibido, su cuerpo aún no se había recuperado, por lo que aun permanecía en coma, dentro de esa capsula que lo bañaba con un líquido que le curaba lentamente.

Roz lo visitaba bastante seguido, esperando que su hermano despertara en algún momento. Y en cada visita, siempre divagaba sobre cosas del pasado.

- ¿Sabes? Ya no recuerdo mucho cómo se veía mamá – empieza Roz con un tono calmado y una sonrisa - Ha pasado mucho tiempo, supongo. Creo... creo que si me concentro puedo recordar su sonrisa. Si... ella siempre llevaba esa sonrisa tan amable, y su melena… sí, ¿Cómo olvidarla? Tú me recuerdas mucho a ella. Siempre tuviste esa misma sonrisa, a diferencia de mí que heredé su melena- murmura el unicornio un tanto melancólico mientras pasaba su casco por su crin.

Roz ve con atención a su hermano, quien sigue inconsciente dentro de la capsula. Algo dentro del unicornio negro le hace sentir que Galben le escuchaba. Algunos médicos le dijeron que sí, y que eso quizás ayudaría, pero Roz no estaba seguro. Quizás solo hablaba con su hermano para desahogarse sin importarle si le escuchaba o no.

- ¿Recuerdas todos esos paseos por el bosque que dábamos? ¿O esos picnics? Sí, yo los detestaba, pero a mamá le encantaban. Ella solía decir que cuando tuviéramos nietos, los lleváramos a hacer lo mismo- suspira el unicornio- que tiempos... fue hace tanto, ¿tú la recuerdas?-

A pesar de esas palabras, Galben no despierta. Claro, Roz realmente que esperaba que despertara de repente, por lo que solo cierra los ojos, manteniendo su sonrisa.

- Ahora estamos aquí. Qué raras son las cosas, ¿no? ¿Qué pensaría mamá? A veces pienso que podríamos buscarla en otros lugares, pero no sería mamá, no... Podría parecerse... pero no sería nuestra madre, no lo seria-

Roz suelta un suspiro, y mira a una lámpara en el techo, manteniéndose calmado, sin perder su sonrisa.

- Tengo miedo, hermano. Ya pasaron tres años, y aun no logró quitarme a esa bestia de la cabeza – dice Roz refiriéndose a Kira – No puedo evitar sentir que lo volveremos a ver. Todo ese poder… (Suspiro) Era demasiado, y aún lo es. Como me gustaría que estuvieras despierto… no sé, eso me haría sentir más seguro.

El unicornio ve a una pared, y allí vio un reloj que indicaba la hora. Eran pasadas de las ocho de la noche. Da una última mirada a su hermano, quien seguía sin despertar.

- Bueno, es hora de cenar. Debo ir con mi familia. Te veo después, supongo.

El unicornio negro se levanta de su silla, y está a punto de irse, pero antes de marcharse, se acerca a la capsula donde estaba su hermano, y pone su casco sobre esta.

- Por favor despierta – susurra Roz con tono casi inaudible, con una cara de gran preocupación.

Roz se queda en esa posición unos segundos, hasta que se rinde tras soltar un suspiro. Solo sale de la habitación, pues debía ir con su familia que le esperaba para cenar, sin embargo de repente, este se detuvo, había algo extraño, comenzó a presentir que algo pasaba, pero no lo comprendía. No estaba seguro de que podía ser, o que era lo que estaba pasando, y no era el único con este presentimiento, pues entre la propia población de lobos y otros habitantes ellos mismos presentía que algo pasaba en alguno de los mundos cercanos, y no era de menos pues justamente entre una de las ocho entradas un resplandor rojo estremeció por un instante el templo de las ocho puertas.

Roz sintió un frio recorriéndole la espalda, sintió como si algo muy serio estuviera a punto de pasar.

-no puede ser….- murmura Roz con un nudo en la garganta- ¿qué es ese poder?-

De repente algo comienza a pasar en la enfermería, apresuradamente este regresa, solo para presenciar como también los médicos se apresuraban en llegar, Roz entra a la cámara donde tenían a su hermano y ve como este se retorcía en su capsula, impactándose contra el cristal, el había despertado y ahora intentaba salir desesperadamente. Los médicos intentaron suministrarle un sedante muy potente para dormirlo inmediatamente, pero Galben en el interior de su capsula se había retirado todas las ampolletas, haciendo que no pudieran suministrarle nada por medio de las maquinas. La capsula finalmente estalla y todo el líquido es derramado por todo el salón, y Galben cae de súbito al suelo. Los médicos intentaron ir en su ayuda, pero presenciaron como el unicornio expulsaban de su cuerpo una onda de energía para repelerlos.

Roz corre apresuradamente, Galben se altera pero al ver los ojos de su hermano se calma apenas un poco, pero no permite que este le levante, siendo que el mismo se sienta en el suelo por su cuenta apoyándose contra un muro, mientras miraba exaltado como los médicos le rodeaban, Galben comenzó a sentirse presionado, y Roz pudo notar que si continuaba así atacaría de nuevo.

-¡Aléjense por favor, aléjense!- Exclama Roz apartando a los médicos con una seña. Los médicos obedecen pero no salen de la habitación. Roz regresa su mirada contra su hermano, el cual le miraba con bastante exaltación, era evidente que este estaba muy confundida ante su condición, no sabía que había pasado o dónde estaba seguramente.

-¿hermano?-

-Roz…- murmura Galben con un quejido.

Roz ve con asombro a su hermano. Galben se encuentra totalmente empapado por el líquido curativo. Su piel estaba traslucida y sin color, muestra de que esta se acababa de regenerar. poseía barios huecos entre los músculos que se encontraba inacabados, algunas de las venas se le llegaban a divisar entre el cuello y los cascos desnudos, y en su cabeza solo había pequeños rastros de lo que solía ser su melena.

Galben intento levantarse, pero tropezó al poner un casco en el suelo, por lo que este prosiguió a arrastrarse aun con algo de dificultad.

-hermano por favor detente- le suplica Roz, Galben solo le mira con una expresión alterada. Uno de los médicos se acerca un poco solo para ofrecerle una manta a Roz, y este procede a cubrir a su hermano con esta, Galben respira agitadamente, el unicornio cierra los ojos e intenta ordenar sus pensamientos en orden, intentar comprender lo que pasaba. Galben está a punto de caer de nuevo, pero su hermano lo sujeta a tiempo. Galben pudo mantenerse de pie gracias al apoyo de Roz.

-tranquilo, aquí estas a salvo-

-no… Debo volver... debo volver... yo... yo lo prometí-murmura Galben un tanto desorientado mientras escupía parte del líquido.

- ¡No puedes ir a ningún lado en ese estado!- le reclama el unicornio negro.

- Me necesitan…-

-¿de qué hablas?- pregunta Roz muy alterado y preocupado por el estado de su hermano.

-no lo entiendes... tengo que regresar… tengo que regresar ahora-


Discord despierta lentamente. Abre los ojos e intenta divisar algo pero dado a la conmoción este no distinguía más que algunas siluetas, pero aún no podía divisar nada. De pronto siente como algo le estrujaba el cuello con fuerza.

-aj…. ¿Qué es lo que?- piensa Discord mientras intentaba respirar, aun con la vista un poco nublada, le toma un momento recuperar la vista.

-¡papi no vuelvas a asustarme así!- se escucha una voz colérica que Discord reconoció casi al instante.

-Ta… Tara….- murmura Discord recuperando la compostura.

-¡papi! ¡Papi! Creí…. Creí que estabas…. ¡me asustaste mucho!- llora la potrilla en el pecho de Discord al entender lo que estaba pasando.

Con cuidado, Discord abrasa a su hija. Estuvo a punto de pedir disculpas, pero de repente este sintió un intenso ardor en el estómago, Tara al escuchar su quejido se separa de su padre un poco temerosa. El draconequus hace a un lado sus sábanas y se toma por una largo vendaje cubriéndole el estómago.

-¡Tara!- se escucha una nueva voz, esta no era otra más que la doctora Diane quien recién había entrado. Rápidamente la poni terrestre camino en dirección a Discord dejando la bandeja que cargaba a un lado sobre una mesita, y prosiguió a revisar a Discord.

-qué bueno…. No se le abrieron las puntadas- suspira ella, y al escuchar eso Tara se siente muy arrepentida de haber actuado sin pensar apenas ver que su padre despertó.

-¡Papi! ¡Perdóname… perdóname no quise….!- chilla Tara con vos quebrada mientras se tapaba la boca con los cascos.

Discord mira a su hija con pena, era la primera vez que veía a su hija de esa manera, incluso cuando ella despertó y se enteró que ya no volvería a ver, no se lo había tomado tan mal como ahora. Discord vio cómo su hija realmente se preocupaba por él y en parte ahora se sentía algo culpable por haberle preocupado. La doctora Diane no dice nada, y en su lugar únicamente revisa el estado de Discord.

-cariño… no te preocupes… yo… aj… más cuidado ¿no?- le reclama a la doctora, sin embargo Tara interpreto que iba dirigido a ella y se siente aún peor.

-disculpe, pero esta delicado, y tengo que revisarlo- suspira la doctora- Tara, si quieres puedes salir, tengo que cambiar los vendajes de tu padre-

Tara no responde, permanece de pie en su lugar, completamente mortificada y preocupada por el estado de su padre, no es hasta que Discord le dice que por favor salga que esta reacciona, y aunque un poco insegura, sale de la habitación. Afuera se encontraba Starlight quien le miraba con preocupación.

-¿Cómo sigue?-

-ya…. Ya despertó- responde Tara con un tono muy bajo que recordaba mucho al de una pequeña potrilla asustada.

-oye…. No te pongas así, él se pondrá bien- le anima Starlight.

-tú no entiendes…. Casi… casi… muere en mis cascos- murmura Tara con un tono colérico, y de ser posible habría caído en llanto ante aquel cólera y remordimiento que sintió.

-por favor… no te pongas así, lo importante es que lo trajiste a tiempo-

-mi papi… mi papi…. Casi muere…. No quiero… no quiero perder a otro ser querido… no…. No- repite Tara con cólera mientras se sentaba en el suelo abrasando su pecho, Starlight se sienta a un lado de ella y le abrasa con su ala.

-ya tranquila, eso no pasó… y eso es lo que importa, lo que importa ahora es que él estará bien- le sonríe Starlight; sin embargo, Tara por obvias razones no se percató de eso, aunque de todos modos no habría sido tan fácil animarla.

La joven princesa se había remontado a los 3 años cuando le tenía miedo a todo lo que ella desconocía. Ahora desconoce el futuro de su propio mundo y aunque no estuvo presente ante Carnage, no le hizo falta pues desde Canterlot ella fue capaz de sentir el inmenso y monstruoso poder que este esbozaba. Cuando ella finalmente se armó de valor para ir a ese sitio al presenciar cómo el poder de su padre había desaparecido casi por completo. Ahora ella se lamentaba el hecho de que si hubiera aparecido antes quizás su padre no hubiera sufrido tanto.

Tara hace brillar su cuerno ante su amiga, esta le mira confundida al no saber por qué hacía esto, sin embargo fuera del castillo el escudo que le protegía se fortalecía aún más. Starlight y los pocos habitantes de Canterlot no lo saben, pero cuando Discord fue derrotado, su escudo se desvaneció sobre Canterlot, esto fue precisamente lo que le alentó a aparecer allá, al temer que algo que hubiera pasado a su padre, y no estaba equivocada. Usando como base el poder de aquella entidad oscura, Tara pudo aparecer en el campo de combate. Al llegar, esta inmediatamente expulsó una onda expansiva que le mostraría todo lo qué había en el sitio, gracias a ella pudo encontrar a su padre, quien estaba agonizando. Discord no le escuchaba, no despertaba, e inmediatamente usando su poder regreso a Canterlot. Mientras aparecían Luna y la doctora Diane para llevarse a Discord a cirugía, Tara permaneció en el suelo, bañada con la sangre de su propio padre.

Permaneció a su lado estos últimos días, su madre también quiso permanecer con ella, pero por diversas razones no pudo quedarse ahí con ella.

-tranquila, estará bien- le insiste Starlight pero Tara no reaccionaba.

La yegua amarilla suspira ante el estado de su amiga y le mira con preocupación, miro su rostro y miro su expresión sombría, su larga y los colores de atardecer de su crin se apagaron, aquellos amarillos, naranjas y rojos que brillaban con intensidad, casi se habían apagado, volviéndose oscuros y tormentosos reflejando sus pensamientos y sentimientos más profundos. Starlight sintió un podo de asombro ante esta reacción en la crin de su amiga, luego se olvidó de eso completamente al entender lo que esto significaba.

-ven… vamos con tu mamá, vamos a decirle la buena noticia- le dice Tara mientras intenta a ayudarle a ponerse de pie, pero tara pese a no mostrar expresión se resiste, volviéndose más pesada que el plomo siendo incapaz de levantarla.

-¡Tara!-

-yo me quedo… yo me quedo aquí- murmura la poni colérica.

Starlight mira algo indignada a su amiga, pero luego comprende como esta se debe de estar sintiendo.

-está bien, yo le avisare a todos- suspira Starlight mientras intenta dirigirle otra sonrisa tranquilizadora.

Nuevamente Tara no responde y permanece en el suelo, con su nariz apuntando en dirección a la puerta, tras la cual se encontraba su padre.

La doctora cambia los vendajes e Discord, el draconequus esboza uno que otro gemido mientras esto pasaba, pese a ser gemidos muy leves, Tara podía escuchar cada uno de estos desde su lugar, sintiendo gran cólera en su interior.


En la biblioteca se encontraban las princesas Luna y Celestia discutiendo sobre lo acontecido.

-¡hermana por favor ya deja esos libros!-

-¡estoy cerca Luna, estoy muy cerca!-

-¿de qué? ¡Si sigues así, provocaras que des a luz antes de lo previsto!- le reclama Luna.

-Luna… esto es importante-

-¿tu esposo está hospitalizado y tu darás a luz en cualquier momento?-

-por eso tengo que darme prisa, ¡ya no hay tiempo Luna!-

-por eso tenemos que irnos al imperio de Cristal, hay puedes seguir investigando cuanto quieras, después de que nazca el bebé-

-¡Luna hay cosas más importantes que el bebé!-

-podría nacer en cualquier momento ¿Qué harás? ¡Seguir leyendo esos textos mientras estás en labor de parto!-

-tal vez…- murmura Celestia mientras lee un documento.

-hermana, por favor, se consiente que lo que haces es una locura, con Discord inconsciente y contigo ya cumpliendo los 9 meces, lo mejor es buscar un sitio seguro donde tengas a tu bebé.

-Tara protege Canterlot con sus poderes-

-Tara tiene miedo…. Y siendo sincera yo también…. Todas sentimos ese poder… tenemos que salir de aquí cuanto antes-

-es muy tarde Luna…. Como dices, daré a luz en cualquier momento, sin Discord que nos lleve… sería un viaje muy largo…. daría a luz en medio del camino, estaríamos más expuestas que aquí-

-¿Tara no puede llevarnos?- sugiere Luna.

-no creo…. No sabe controlar sus poderes… dudo siquiera que sepa dónde está el imperio… la única razón por la que llego a su padre a tiempo, es por ese poder monstruosos…. Solo Discord podría llevarnos al imperio a salvo-

-entiendo… pero… en ese caso hay que hacer que vengan por nosotras-

- bien, pero no le diremos nada al consejo-

-hermana por favor-

- no están preparados para esto-

-¡¿y nosotras sí?!- exclama Luna alterada, pero luego esta se calma- además ya lo saben-

-¿¡queeee!?- exclama Celestia alterada.

- les envié una carta tan pronto Discord se estabilizo (suspiro) no podemos seguir guardando el consejo… hermana, siendo sincera… no podemos enfrentar esto solas-

-lo sé…- murmura Celestia con sumisión mientras acariciaba su vientre al sentir una patadita un poco inquieta, como si el bebé supiera lo que estaba pasando.

-¿estás bien?- pregunta Luna preocupada.

-sí… desde esa noche él bebe está un poco inquieto-

-ha de saber que algo muy serio pasa-

-sí, yo también pienso lo mismo- murmura Celestia mientras busca entre sus documentos y encuentra un pequeño libro de apuntes- aquí esta…-

-¿Qué es?-

-un libro de apuntes de Star Swirl. Spike lo encontró para mi hace algunos meces, ante no creí que tuviera algo que ver con lo que pasaba pero ahora….-

-¿Qué contiene?-

-las primeras páginas… solo describen algunos hechos referentes a la astronomía, lluvias de cometas, no creí que fuera relevante hasta a que vi esto- murmura Celestia mientras le muestra a Luna un dibujo el cual ilustraba una monstruosa serpiente con cuernos.

-¿Qué cosa es eso?-

-Star la describe como la serpiente del mar de sangre, un demonio de otra dimensión-

-¿otra dimensión?-

-el relato cuenta que la criatura fue encontrada por el en el desierto tras un evento de asteroides, se abrió un portal y esta criatura surgió- murmura Celestia con seriedad.

-déjame ver eso- murmura Luna mientras toma la libreta de apuntes del hechicero y lee las ultimas paginas donde se relataba lo acontecido con la criatura, al terminar de leer Luna quedo atónita y se mostró muy ansiosa y exaltada al notar que le faltaban algunas páginas al libro.

-¡¿Dónde está el resto?!-

-llevo casi seis meces buscándolo-

-no puede ser… ¿crees que tenga que ver con lo que está pasando?-

-en la descripción dice que la criatura era roja como la sangre y sus ojos era dorados y esbozaban una oscuridad siniestra ¿no te recuerdan a algo?-

-las fotos que tomaron los investigadores del rey grifo… una era de la serpiente… una muy similar a esta-

-viste lo que esa cosa fue capaz de hacer a un pueblo, ahora, imagina lo que nos ara a nosotros… Luna… ¡Star cuenta que esa criatura desarrollo inteligencia propia y que era solo una cría pese a aparentar ser un animal maduro, siguió creciendo y evolucionando!-

-¿Qué pasaría si una de esas cosas se desarrolla lo suficiente?- murmura Luna.

-exacto… no podemos irnos hasta que encontremos las páginas faltantes y sepamos como destruyó a esa cosa-

-pero no podemos quedarnos, no en tu estado-

-Luna…-

-entiendo lo que dices…. Pero… significa que es muy peligroso para ti…-

Celestia baja la mirada con sumisión, sentía gran impotencia. Luna se le acerca y le abrasa.

-Luna…. Tengo miedo-

-yo también… pero tener miedo no nos permitirá seguir adelante, tenemos que enfrentarlo-

-¿Cómo?-

-juntas- responde Luna con sinceridad y Celestia le mira con algo de asombro y confusión, luego de entender a qué se refería esta le sonríe. En eso escucha los pasos de una potranca llegando con ellas, al mirar al frente divisan a Starlight llegar un poco apresurada.


Luego de una ardua tortura para Discord, el draconequus finalmente pudo descansar en su cama, aún algo adolorido por su herida en el estómago, pero no estaba tan complacido por cómo le trató la doctora Diane.

-¡oye! ¿¡Que intentas matarme!?- exclama Discord colérico.

-le dije que no se moviera-

-¡y usted me arranca los vendajes como si me hiciera un calzón chino!-

-le dije que no se moviera, de no haberse resistido no le habría dolido tanto-

-¡aja, pero dice que de todos modos me iba a doler!- reclama Discord.

-déjeme terminar mi trabajo, ¿si?, o no habrá chupeta- dice la doctora Diane con autoridad.

-je como si me importara-

-es de fresa- le dice la doctora Diane mostrándosela.

-aja-

-y es cubierta de chocolate-

-chocolate….- dice Discord con baba en la boca. El draconequus masculla algo, y luego suspira- usted gana, me portaré bien-

-bien, ahora, quiero revisar la herida de su garra- le dice la doctora.

-¿herida?- murmura Discord mientras mira su garra y nota un vendaje amplio cubriéndola.

-oh…. No me acordaba de ella-

-¿puedo verla?-

Si usted quiere Doc- murmura Discord mientras le ofrece el casco, la doctora retira los vendajes y observa la herida, la cual eran dos incisiones redondas que predominaban entre la marca curveada. La doctora observa la herida con bastante seriedad.

-¿pasa algo?-

-la herida era más grande según recuerdo- murmura la doctora con seriedad.

-es más pequeña ahora, eso es buen, ¿no?- pregunta Discord.

La doctora comienza a olfatear el corte, y luego suelta un gruñido.

-¡oiga!- dice el draconequus retirando la herida del alcance de la doctora.

- ¿Cómo se la hizo?- le pregunta la doctora con seriedad.

-em creo que… hmmmmmm nop no recuero, pelee con una lagartija de alcantarilla-

-¿lo mordió?-

-probablemente ¿por?-

-nada en especial, ahora necesito una muestra-

-¿eh?-

-necesito una muestra de su sangre, la extraeré con esta jeringa, por favor no se mueva- dice la doctora con seriedad mientras le muestra a Discord un jeringa con una nada inspiradora aguja de diez centímetros de largo, los ojos del draconequus se hicieron pequeños y comenzó a sudar.

-por favor no se mueva-

-¡oiga espere!- exclama Discord mientras detiene a la doctora con su cola para apartarla de su garra lastimada.

-le digo que no se mueva, por favor no intervenga-

-¡no me va a clavar esa cosa en la mano!- exclama Discord sudando.

-dije que por favor, me permita…-

-¡No! ¡No! ¡No!- exclama el draconequus cual potrillo asustado.

-¡he dicho que por favor no se mueva!- exclama la doctora y mira a Discord con sus penetrantes ojos azules, el draconequus por un instante quedo paralizado ante eso, como si hubiera sido hipnotizado.

-ahora, le pido que por favor, si usted es muy amable, permítame su garra para que tome mi muestra- pide la doctora amablemente. El draconequus sin cerrar los ojos le extiende su brazo de oso a la doctora y esta con semejante aguja le extrae la sangre a Discord. En principio el draconequus no hizo ni la menor queja, pero justa y precisamente en el momento que la doctora extrajo la aguja Discord reacciono y soltó un agudo y estremecedor grito que estremeció todo el castillo. Difícilmente aquel desgarrador grito que Discord soltó no sería escuchado por los ponis todos los habitantes de Canterlot.

De súbito entra de golpe Tara, y después de ella le siguen Celestia y Starlight quienes iban llegando.

-¡papá!-

-¡Discord!-

-¡AHHHHH MI GARRA MI GARRA, AHHHHHH!- se queja el draconequus mientras se chupa el cascos.

-aquí tiene una chupeta, ahora si me permite tengo que analizar esto de inmediato- dice la doctora mientras le entrega la paleta cubierta de chocolate a Discord, directo en la boca para que se calle. Luego de un instante y saborear la paleta, el draconequus se calmó un poco distraído por el deleitante y sabroso sabor de su paleta de fresa cubierta de chocolate. Tardó un momento en percatarse que su esposa se encontraba mirándole al pie de la puerta, con lágrimas en sus ojos.

Ambos guardan silencio por un instante, solo se miraron. Discord pese a un estar algo adolorido no evitó soltar una sonrisa, y más al ver que su no se había perdido tan especial evento. Celestia, pese a comenzar a llorar por la cólera y preocupación, tampoco evito soltar un una sonrisa y un tenue alarido de alegría al ver a su esposo y aparentemente bien.

-¡Discord!- Celestia quiso saltar de la silla de ruedas y correr hacia su esposo, pero en eso se percata que no traía puesto las prótesis, y luego de pensarlo un momento razona que no es buena idea ser tan brusca, no solo por su estado, si no por el de Discord. Luna le ayuda a su hermana a encaminarse hasta la cama donde se contaba Discord, el cual no dejaba de mirarle con una sonrisa.

-Discord…-

-Celestia…-

-¿Cómo te sientes?- dice al unísono.

-bien, jeje, solo duele un poquito- ríe Discord, y Celestia también ríe- me alegra ver que no me lo perdí-

-¿Qué cosa?-

-el nacimiento de nuestro bebé- sonríe Discord mientras intenta acercar su casco para acariciar el vientre de su esposa, pero este no lo logra, y Celestia le ayuda, manteniendo su casco contra su vientre para que sienta a su bebe- no sabes cómo me tenías preocupado, pensé que les había pasado algo-

-Discord…. Tú me tenías a mi preocupada…. Estuviste dos días inconsciente- murmura Celestia preocupada.

-¿dos días?- pregunta Discord y comienza a reír, Celestia le mira molesta- significa que solo faltan 5 días para el nacimiento-

-¿Por qué te ríes? Esto es serio Discord… creí que te perdería-

-y yo creí que no volvería a verte, por eso estoy feliz- le sonríe animosamente.

-¡Discord!- solloza Celestia y coloca su cabeza contra el pecho de su esposo, el draconequus siente una ligera molestia en el estómago pero lo resiste por que le gusta ver a su esposa haciendo eso y permitirle sentir su suave crin.


Celestia se aleja de su esposo por un instante para poder poner sus pensamientos en orden.

-¿pasa algo cariño?-

-no… Discord… tengo que decirte algo-

Discord se queda un poco serio, y asiente con la cabeza.

-Discord…. Me temo que…. Tras todo lo que pasó….- murmura Celestia con cólera mientras abrazaba su vientre. El draconequus suspira mientras mira como su esposa buscaba el valor para decírselo.

-tenemos que abandonar Canterlot ¿verdad?- murmura Discord con inexpresividad.

-si…. Con todo lo que ha pasado…. Tenemos que salir de aquí… somos….-

-ya no puedo protegerlos es lo que me intentas decir ¿cierto?-

-Discord…. No…. No quise decir eso, no… no me refiero a eso-

-tranquila cariño, lo entiendo, yo también pienso lo mismo… por eso cuando desperté me sentí aliviado al verlas sanas y salvas…. Sí….- murmura Discord mientras palmaba su herida con su pata, colocándola sobre los vendajes y sintiendo y leve ardor- la pregunta es dónde-

-no lo sé... supongo que el imperio... pero no estoy muy segura si sea el lugar mas seguro... pero falta muy poco para ya sabes... y creo que ese es el mejor lugar para tenerlo...-

- está bien… los llevare al imperio- dice este intentando levantarse, pero su esposa le detiene.

-Discord por favor…. Luna hará que vengan por nosotros- le explica Celestia mientras mira a su hermana quien le esperaba junto a su hija fuera, en el pasillo.

-no es lo suficientemente rápido- murmura Discord con inexpresividad.

-lo sé pero…-

-no quiero que tengas a nuestro bebé en una carretera o paraje en medio de la nada-

-Discord…. Él bebe aun no nacerá, eso te lo prometo-

-nunca se sabe…. Tara nació dos días antes de lo que se nos dijo-

-y Luck cuatro días después, Discord, por favor descansa… además…. Si te preocupas tanto por mí, la doctora me acompañará, y aún tenemos a los enfermeros que trajiste-

-no es lo mismo que des a luz en un hospital a que lo hagas en medio de la nada-

-Discord- suspira Celestia mientras lo toma de la garra vendada- a este bebé, aún le falta para estar listo, te lo prometo, por favor, no te esfuerces tanto tesoro, descansa ya hiciste mucho-

-no… no he hecho lo suficiente- murmura Discord mientras cierra los ojos para aguantar un dolor que comenzó a corroerlo y sentía como avanzaba- puedo hacer una tele transportación más-

-Discord, no-

-puedo hacerlo Cely… puedo hacerlo….- dice Discord acariciando la mejilla de su esposa con delicadeza- solo necesito que todos se reúnan en un solo salón, y poder trasladarlos en un parpadeo-

Celestia lo piensa un momento, y luego ve la expresión relajada de su esposo que le inspiro confianza por unos instantes, Celestia no evita devolverle la sonrisa.

-está bien…. Tú ganas mi cielo- le sonríe Celestia mientras retrocede en su silla de ruedas.

-no… por favor quédate con migo cariño- le implora Discord.

-solo le avisare a Luna, y le diré que reúna a las chicas y a los demás- le explica Celestia.

-pero por favor regresa-

-lo haré- le promete la princesa del sol. Celestia avanza lentamente hasta la salida donde se encontraría con su hermana y las niñas, no sería mayor sorpresa para ella ver también a Fluttershy y Rainbow Dash, quienes también estaban preocupadas por Discord y al escuchar que había despertado vinieron cuanto antes.

-¿Cómo sigue?- dice Fluttershy, siendo la primera en romper el silencio que desde hace rato había dominado la habitación.

-está mejor- suspira Celestia pero luego esta se queda pensando con seriedad.

-¿pasa algo malo?- pregunta Rainbow Dash.

Celestia mira a su hermana con seriedad y esta le regresa la mirada con la misma expresión, tal y como si se comunicaran de esta forma, acordando que ya era momento.

- Chicas… Tara, Starlight... esto es importante, requiero que todas vallan a sus habitaciones y comiencen a empacar sus cosas, esta noche abandonaremos Canterlot-

-¿Qué? ¡¿Por qué?!- dice Rainbow Dash algo exaltada y Fluttershy simplemente se queda petrificada, comenzando a recorrerle un fuerte miedo a lo desconocido, ella también fue testigo del resplandor como los demás, aunque no pensó que fuera tan grabe.

-esto es serio, por favor, tenemos que partir antes de que llegue el oscurecer- explica Luna.

-¡¿pero de noche no sería más peligroso?!- dice Fluttershy de repente mientras abrazaba su vientre con bastante exaltación, Rainbow Dash al notar la preocupación de Fluttershy esta le abrasa con su ala y la toma por el casco.

-Discord nos llevara al imperio de Cristal-

-pero…. Papá todavía está herido- murmura Tara con preocupación.

-tiene suficientes fuerzas para sacarnos de aquí- le explica Celestia a su hija, Tara no se notó más calmada sino todo lo contrario.

-Starlight, tú y Tara vayan y empaquen sus cosas, dense prisa, nos veremos aquí en unas dos horas- le indica Celestia al ver como su hija se notaba un poco fuera de sí.

-sí…. Vamos Tara- asiente Starlight mientras toma a Tara de los hombros, esta vez sí fue capaz de levantarla, más sin embargo Tara permanecía con la misma inexpresividad y algo desorientada, por lo que tuvo que ayudarle a indicarle el camino.

-Fluttershy, Rainbow Dash, hagan lo mismo, nos veremos aquí en dos horas- les indica a las pegasos, y estas asienten y se retiran. Finalmente Celestia se dirige a su hermana- reúne a los demás ponis, busca a la doctora y sus enfermeros-

-si hermana-

Celestia con su magia mueve su silla de ruedas, y estuvo a punto de retirarse también, pero Luna le detiene.

-¿A dónde vas?-

-tengo que regresar a la biblioteca, en esos libros podría estar la respuesta, ¡necesitamos ese diario!-

-yo iré por él y empacare tus cosas, tú regresa con Discord-

-Luna, puedo hacer esto-

-lo sé bien, pero créeme en el estado de ambos, lo mejor es que permanezcan juntos-

-Luna por favor…..- Celestia se calla y comienza esbozar una expresión de dolor, esta coloca su casco contra su vientre.

-¡hermana!- dice Luna exaltada, y yendo con su hermana.

-él bebe…. Aj… -

-¿¡ya viene!?-

-no... aj... solo está algo inquieto- murmura Celestia, intentando ocultar su dolor.

-¿segura?-

-si... creo... creo que ya se está calmando- murmura Celestia mientras intentaba esbozar una sonrisa.

-mejor regresa adentro…. Iré a buscar a la doctora para….-

-Luna estoy bien… aj….-

-Hermana por favor…. Quédate con Discord-

-está bien- suspira Celestia comenzando a sudar mientras mantenía sus cascos contra su vientre. Celestia entra por su cuenta, pese a que Luna quería acompañarle, pero esta le pidió que se apresurara y le dejo. Sin embargo al entrar a la habitación de Discord Celestia se encontraría con su esposo colocando sus garras contra su cabeza como si de la nada comenzara a sentir una intensa jaqueca. Este apretaba los dientes con tal fuerza que Celestia podía escuchar como estos crujían.

-¿Discord… estas….?- pregunta Celestia con bastante preocupación.

-aj… Celestia….- intento calmarse y disimular su dolor, pero no le era nada fácil- estoy bien solo…. Aj ¡demonios!- murmura el draconequus irritado mientras cerraba los ojos con fuerza. Este se recuesta, intentando relajarse un poco, Celestia lo toma por el casco y nota como su esposo empezó a tener algo de fiebre.

-¡Discord! ¡Doctora! ¡Doctora algo le pasa a….!- intento salir apresuradamente, pero esta se detuvo a medio camino al sentir un dolor más fuerte en el vientre.


Rápidamente todos comenzaron a empacar sus cosas, tenían que darse prisa para ser trasladados antes de que llegue el momento del oscurecer, por el bien de todos, lo mejor era que dejaran Canterlot, con Discord herido y Celestia a poco de dar a Luz, la única protección del castillo era el escudo protector de Tara y el poder de Luna, el cual no sería suficiente contra aquello que estaban seguras vendría en camino. Todos fueron testigos del inmenso poder de la criatura, que aunque no pudieron verle, si pudieron sentir el poder de esta criatura al sacudir sus tierras con violencia y prepotencia.

Tara se encontraba sentada en una silla mientras Starlight comenzaba a guardar sus cosas.

-¡Tara necesito que me digas donde guardas tus medicamentos para los ojos!- le reclama Starlight mientras hacía un esfuerzo por cerrar un maletín repleto de ropa y algunos libros.

La yegua de crin multicolor le señala en dirección a unos cajones con su casco, manteniendo la misma inexpresividad. Starlight corre directo al cajón y al abrirlo encuentra algunas pastillas para el dolor, barias gotas y desinfectante que usaba para limpiar su cuencas cada noche después de bañarse.

-bien…. ¿son todas?- le pregunta Starlight mientras guardaba todo en un morral, la yegua blanca asiente con la cabeza, y Starlight comienza a desesperarse por la actitud de su amiga, e inmediatamente corre ante ella y la toma por las mejillas.

-¡escúchame, sé que estas muy preocupada por tu padre, y que ese último incidente te conmociono, pero te necesito aquí!- le dice Starlight con seriedad. Tara permanece por un instante inmóvil, como si no le hubiera escuchado, Starlight un poco impaciente comienza a sacudir a su amiga para que reaccionara de una buena vez.

En eso Tara levanta levemente la cabeza, apuntando en dirección a Starlight como si finalmente hubiera reaccionado, Starlight le sonríe, pero Tara cambia su inexpresividad por una expresión de miedo, sus labios comenzaron a temblar tenuemente, y de estos soltó un quejido, que apenas se escuchó. Es entonces que Starlight se percata que súbitamente comenzó a hacer calor en el ambiente, miro a su alrededor y noto como el cielo comenzó a tornarse color rojo sangre.

Todos los habitantes de Canterlot miraron desde una ventana o jardines en dirección a los cielos, y presenciaron con terror como las blancas y espumosas nubes se tornaban rojas carmesí, como si en cualquier momento fuera a llover una tormenta de sangre. Se siente un estremecer como el de un huracán y el aire fresco y suave se vuelve caliente y pesado, provocando gran dificultad para la respiración. En el aire llegaba un fuerte olor a sangre, y la tierra lentamente comenzó a estremecerse.

-¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!- exclama Starlight mientras intentaba mantenerse de pie, es entonces que esta presencia aterrada como las paredes del cuarto de Tara comienza a agrietarse y abrirse ferozmente. Esta mira frente suyo y nota como la ventana del cuarto comienza a tronarse como algo comenzara a hacer gran presión sobre este. Es entonces que el cristal explota, y los vidrios estuvieron a punto de impactar contra Starlight quien estaba muy cerca, pero en eso Tara le empuja haciendo que caiga sobre la alfombra.

-¡¿Qué está pasando Tara?!- pregunta Starlight ya sintiendo gran terror.

-el, está aquí…- responde Tara con una expresión preocupada.

Una feroz ventisca caliente entra directamente por la ventana de Tara, casi como si fuera fuego obligando a las princesas a adentrarse más por el castillo. Dado al calor intenso se vieron obligadas a arrastrarse por el suelo hasta finalmente llegar al pasillo. Las dos princesas estaban muy desorientadas y asustadas, pero este no era el mejor momento para pensar en que estaba pasando, pues de repente la tierra comienza a sacudirse súbitamente, como si estuviera a punto de caerse, Starlight se tambalea y estuvo a punto de caer, pero para su sorpresa Tara le detiene. Asustada mira a su amiga la cual mantenía la misma expresión que ella. Se escucha un fuerte y estremecer aullido que resonó fuertemente.

-¡tenemos que salir de aquí ahora!- exclama Tara.

Ambas potrillas salen apresuradamente, y corren por el pasillo a toda prisa, se escucha un rugido provenir de la tierra.

-¡al suelo!- exclama Tara empujando a Starlight, es en ese preciso instante que el techo cae sobre ellas de lleno, estando a punto de aplastarlas, Tara apenas pudo hacer brillar su cuerno antes de que una tonelada de rocas cayeran sobre ellas.


En las afueras de Canterlot, se encontraba una figura alta y roja de la cual sobresalían sus enormes cuernos, la criatura mira con desinterés el castillo de la ciudad capital, rodeándolo se encontraba un aura color carmesí, la cual provenía directamente de aquellos cuernos que este poseía en la cabeza, siendo este el causante de estos aterradores cambios atmosféricos. Desde donde él se encontraba, se podía divisar claramente como Canterlot se encontraba cubierta por una inmensa esfera escarlata, mirando con algo de desinterés como la ciudad se agitaba y devastaba ante sus ojos.

- tres días y no pasa nada, algo está interfiriendo- murmura la criatura con su vos etérea, mientras mostraba total inexpresión.

Tras él, tres imponente figuras de sombras se materializan y lentamente toman la forma de tres lobos, sin embargo estos no eran simples lobos, no solo por el hecho de poseer alas y cuerno, si no que estos no poseían piel que les cubriera su cuerpo, poseyendo huesos expuestos, algunos de los cuales que terminaban en punta, tenían largos colmillos, y no poseían ojos, en su lugar una membrana de carne les cubría esa parte de la cabeza. Sus garras eran largas y afiladas como las de un dragón, poseían patas largas y reforzadas con una densa capa muscular, completamente expuesta. Las criaturas babeaban constantemente ante la falta de labios y este al caer al suelo derretía lo que tocaba al instante.

- Es momento que dejemos de lado los entrenamientos debajo de las colinas, y pasemos directo a los entrenamientos de campo. Entren y tráiganme el feto de Celestia-

Dos de los tres lobos sueltan un potente y resonante aullido que sin duda llego a oídos de los pocos habitantes de Canterlot, el cual sin duda llego a infundirles miedo y confusión. Acto seguido los dos lobos corren precipitadamente contra Canterlot, dejando a uno de los suyos atrás. El tercer lobo permaneció de pie tras Carnage, mostrándose algo confuso e indeciso.

-si quieres volver a verlo y que te rasquen la barriga será mejor que vallas o te encerraré- dice Carnage con su voz infantil.

Inmediatamente el lobo reacciona, y sin mostrarse tan entusiasmado como sus compañeros corrió deprisa contra Canterlot, alcanzan do a los otros dos al poco tiempo, avanzando a la par con ellos.

-¿yo también puedo ir?- se escucha una dulce vos inocente.

-por supuesto Penny, solamente no te propases, has que sufran el infierno antes- murmura Carnage con inexpresividad, sin siquiera mirar a la pequeña potrilla rosada que se encontraba tras él, esta última sonrío y sonto una risita traviesa.

-jijiji, okei papi-


Todo el castillo comenzó a desmoronarse a pedazos, desde su sitio Celestia presencia como la torre del observatorio se destroza y ve como esta cae directo al abismo.

-¡no puede ser!- exclama Celestia.

De repente el suelo donde se encontraba se inclina, y su silla de ruedas se desliza directo contra un muro, pero Discord la toma rápidamente por su torso, dejando que la silla choque directo contra el muro el cual atraviesa como si estuviera echo de papel, derrumbando toda la pared.

-¡tenemos que irnos!- dice Discord exaltado.

-¡Tara… las chicas!- exclama Celestia con terror. Discord le mira bastante pensativo y preocupado, de repente el techo se abre y estuvieron a punto de ser aplastados por una serie de escombros, pero Discord usa sus poderes para desaparecer, sin embargo no funciona como esperaba y reaparece únicamente en un pasillos cercano.

-¡pero que paso..,. Yo quería aparecer fuera de este infierno!- piensa Discord mientras apretaba sus dientes.

-¡Discord no estamos seguros aquí!-

-esa neblina…. Está en el aire… suprime mis poderes… ¡DEMONIOS!-

-¡Discord tenemos que buscar a Tara y a los demás!- exclama Celestia alterada mientras se aferraba en el cuello de su esposo, dado a que perdieron la silla de ruedas y no poseía sus prótesis era incapaz de trasladarse por su cuenta- ¡Discord!-

-sí…. No te preocupes no dejaremos a nadie- murmura Discord con seriedad mientras rápidamente se lleva a su esposa por los pasillos. El draconequus intentó desaparecer un par de ocasiones más, pero lo más que podía hacer era reaparecer 10 metros más adelante, el aire estaba inundado con aquel gas, la dosis no era suficiente para dejarlo sin poderes, pero si para debilitarlo a él y todos los demás. ¿Qué era lo que podía hacer? Debía darse prisa, tenía que buscar a todos, pero eso significaba cargar a su esposa consigo todo el camino, exponiéndola a mas peligros que seguramente enfrentara, pero no había donde dejarla.

-¡demonios, demonios, demonios!- pensaba Discord mientras sostenía a sus esposa entre sus garras, teniendo especial cuidado de no ser muy brusco, y atento a cualquier cambio a su alrededor para protegerla de las adversidades de mal tiempo.

Mientras tanto Celestia se encontraba en los brazos de su esposo, se sentía muy impotente al no poder siquiera correr por su cuenta, por primera vez en mucho tiempo se sentía como un potrilla, una bebe que tiene que ser cargada y protegida por los demás, el hecho de estar completamente indefensa, sin saber que hacer siquiera. Y la cosa solo podía empeorar al no saber dónde estaba su hija, su hermana y todos los demás

Las cosas solamente empeoran y ahora estaban atrapados en su propio castillo, el cual sería su tumba si no salían pronto. Discord apenas pudo evitar que fueran aplastados por las rocas repeliéndolas con su magia, estuvo a punto de tropezar, pero logro rehabilitarse.

-¡perdona! ¡¿Estás bien?!- pregunta Discord al percatarse que fue un poco brusco al buscar evitar su caída.

Celestia conmocionada asiente con la cabeza, y Discord sin perder más el tiempo continúa. Sin embargo algo innegable y que pronto vendría a perjudicarle aún más era que conforme este corría por los pasillos derrumbados de Canterlot su herida comenzaba a abrirse, y sin percatarse de ello dado a la adrenalina y fuerza de la situación, comenzó a perder algo de sangre.


Todos se encontraban dispersos por el inmenso castillo mientras este sería estremeciéndose con violencia. Corriendo apresuradamente entre los salones principales se encontraba la princesa Luna, buscando con desespero a su hijo quien se había quedado solo en sus habitaciones.

-¡no puede ser! ¡No puede ser! ¡GLOSS! ¿¡GLOSS DÓNDE ESTAS!?- grita Luna con desespero mientras corría apresuradamente.

De repente un pilar estuvo a punto de caerle encima, y la princesa de la noche con mucho trabajo logra evitar que este le aplaste apartando los escombros con su magia. Luna logra salvarse, pero termina algo cansada. Algo extraño había en el aire lo cual lentamente suprimía sus poderes. Esta se arrodilla por unos instantes, completamente agotada, intentando respirar, pero no era nada fácil porque esa cosa que permanecía en aire, cada vez se hacía más predominante.

-¡Mamá!- escucha de repente Luna, y esta abre los ojos con exaltación.

-¡Gloss!-

-¡Mamá ayúdame, mamá ayúdame por favor!- escucha la voz desesperada de su pequeño, es entonces que Luna encuentra la fuerza al pensar en que su hijo podría estar atrapado o herido y se levanta rápidamente en sus cuatro patas, y corre apresuradamente entre el maltrecho y peligroso camino.

-¡GLOSS!- Exclama Luna al estar cerca de llegar a las habitaciones reales.

-¡mamá ayúdame!-

-¡Gloss, haya voy bebe, haya voy, resiste, resiste!- exclama Luna con bastante exaltación mientras corría a toda prisa, logrando llegar a la habitación donde había dejado a su hijo durmiendo. Al llegar lo primero que noto era que la puerta estaba atascada, aparentemente este se había quedado atrapado, intento abrir la puerta pero no podía hacerlo.

-¡No, no, no! ¡GLOSS!- grita Luna con desespero- ¡Gloss ¿puedes escucharme?! ¡soy mami!-

De repente se escucha un prepotente aullido, Luna voltea tras de ella y no ve nada, exaltada mira en todas direcciones, pero no veía más que los pasillos derrumbándose. Debía darse prisa, no estaba segura, pero si su hijo estaba atrapado, no podía perder el tiempo o de lo contrario lo perdería.

-¡Gloss!-

-¡mami ayúdame!-

Luna hace brillar su cuerno, al principio este dado al efecto del gas no produce ningún brillo, pero Luna se concentra y usando todas sus fuerzas logra hacer que su cuerno brille un poco, y así con algo de trabajo de por medio, logra abrir la puerta, sin embargo esta pronto volvería a atascarse, pero le permitió abrir un espacio lo suficientemente amplio para que su niño pase. Luna solo rezaba por que su hijo no estuviera herido o atascado, de lo contrario debería hacer un mayor esfuerzo para poder entrar ella misma y ayudarle.

-¿Gloss?-

Luna se asoma por la abertura que abrió, intentando buscar a su hijo, pero no le veía, Luna comenzó a desesperarse, ya estaba a punto de gritar su nombre, cuando en eso esta divisa una pequeña figura sentada en la cama de su hijo.

-¿hijo? ¿Eres tú?- murmura Luna un poco confundida al no distinguir bien la figura y comenzando a parecerle que se trataba de alguien más.

-nopiti, nopiti nop- responde la figura con una vos inocente y de repente la figura se voltea, exponiendo sus singulares ojos morados, y de un momento a otro arremete contra la puerta derrumbándola y destrozándola como si esta hubiera estallado.

Luna es expulsada e impacta contra un muro mientras las puertas de sus habitaciones eran derrumbadas y de entre los escombros surge una enorme criatura que no poseía una forma fija al estar conformada de barias partes de criaturas como una masa de carne roja, lo único que se divisaba de ella eran sus predominantes ojos morados que pronto pasarían a ser dorados, brillando con intensidad, y también poseía principalmente una serie de tentáculos de gran tamaño, los cuales poseían púas entre las ventosas.

La criatura toma a Luna por el cuello, provocándole una herida al solo rose de las ventosas, esta es arrastrada hacia la criatura, al ya estar muy cerca de la masa de carne, Luna reacciona y le dispara a la criatura con un rayo directo a lo que ella creía era su cabeza, esta se suelta, y se retuerce en el suelo, pero al poco tiempo logra recuperarse y empieza a regenerarse ante ella.

-¿¡qué le hiciste a mi bebe!?- exige saber Luna con cólera.

-me lo comí, jijiji- responde la criatura con la vos de una potrilla.

Por un instante, el mundo de Luna se acabó, al escuchar esas palabras, al imaginar que su pequeño ya no estaba, y que aún peor, que fue devorado por esa cosa, Luna sintió un fuerte vacío en el estómago, y temblor en la medula mientras inconscientemente sus ojos comenzaron a inundarse en lágrimas.

-¡no! ¡No es verdad! ¡NOOOOOOOO!- grita Luna con cólera

-¿no me crees?- dice la criatura mientras abre la boca, e introduce uno de sus tentáculos, los cuales hacen que se asome por la boca de la criatura una pequeña figura desgarrada y cubierta de sangre y jugos gástricos que Luna desgraciadamente reconociera al solo verle, pese a estar ya bastante desgarrado, no podía ser otro, era su niños, su pequeño niño está muerto.

La princesa de la noche suelta un resonante y colérico grito y arremete contra la bestia, la princesa de la noche entre su cólera es cubierta por una inmensa capa de energía azul con la cual logra darle un poderoso golpe a la bestia, haciendo que esta impacte contra la pared y provocando un leve derrumbe, inmediatamente la criatura lanza sus tentáculos contra Luna, pero esta expulsa una onda de energía repeliéndolos, y continua atacando a la bestia.

La risa inocente de un potrilla divirtiéndose empezó a hacerse presente en oídos de Luna, provocando en ella un sentimiento mayor de cólera.

-jeje no pudiste salvar a tu hijo, no pudiste salvar a tu hijo- se escucha el canto de la potrilla, cosa que no podía hacer más que enfurecer mucho más a Luna.

-¡CÁLLATE!- exclama Luna mientras dispara un poderoso rayo que atraviesa de lado a lado a la bestia, pero esta pese a caer al suelo continua moviéndose.

-jijiji, estás enojadita, ¿verdad que si? jijiji ¿por qué? ¿Por qué ese niñito murió? jijiji el murió, el murió igual que esos niños que no salvaste-

-¡NOOOOOOOOOOOO!- grita Luna con cólera mientras disparaba un potente rayo aun mayor contra la bestia desintegrando la mayor parte de sus tentáculos, pero esta aun seguía moviéndose, y las risas continuaban.

-dejaste que muriera, jeje, igual que a todos esos niños, jiji igual que tu querido esposo-

-¡Dije que te calles!- replica Luna mientras hacía que una estatua que se encontraba sobre un pilar callera sobre la bestia aparentemente moribunda.

Luna entre tantos ataques comenzó a sentirse agotada rápidamente, tanto por efecto del gas rojo como el hecho de desperdiciar todas sus energías en intentar eliminar a la bestia. Al darse cuenta de ello, Luna prepara un hechizo del que esperaba terminara completamente con ese monstruo al no dejar rastro de ella. El problema era, que si aplicaba todo ese poder en este sitio provocaría un derrumbe aún mayor en el que seguro quedaría atrapado, y al ya no poseer más fuerzas, no habría forma de que lograra sobrevivir. La verdad no le importaba ya, si así vengaba a su bebe.

La princesa de la noche estuvo a punto de dispararlo de lleno contra el estómago de la bestia, pero esta abre una segunda boca en su estómago por la cual saca una serie de tentáculos. Luna logro verlos e intento retroceder, pero la criatura logro enganchar uno de sus tentáculos contra el casco de Luna, de esta forma la bestia azoto a Luna repetidamente contra el suelo y cuando esta quedo aturdida por los golpes, la bestia estuvo a punto de arrastrarla contra la boca de su estómago.

De repente, de uno de los muros, surge lo que aparentaba ser una pelota de energía rosada la cual arremete contra la bestia golpeándola con fuerza y aparta a Luna de esta.

La criatura se enfurece e intenta atrapar a la pelota de energía, pero esta empuja a la bestia contra un pilar, el cual cae encima de la bestia.

Luna un poco desorientada logra ponerse de pie, y no creería lo que vería, la bestia sin forma se levanta con prepotencia, y la pelota de energía aparece y la golpea nuevamente. Aun enfurecida, esta se levanta dispuesta a vengar la muerte de su hijo.

-me las pagaras… por mi bebé….- musita Luna mientras intentaba reincorporarse para seguir peleando.

-¡mami no vallas!- escucha una voz, Luna se detiene de golpe, no podía ser ¿acaso lo escuchó? ¿o era su imaginación?

-¡Mami!- vuelve a escuchar, confirmándole que no era mentira, pero aún no lo creía.

Luna mira con incredulidad tras ella. No muy lejos de donde se encontraba, ocultándose tras una estatua, vio lo que al principio creyó era un fantasma o una alucinación, y posiblemente hubiera seguido pensándolo hasta que de repente el pequeño corre hasta sus cascos llorando, y una vez que sintió su calor, supo que su hijo estaba vivo.

-¡mami! ¡Mami!- llora el pequeño Gloss mientras se aferraba a su madre- ¡por favor no me dejes, por favor no vallas! te... tengo mucho miedo... por favor ¡no te vayas!-

Luna aun incrédula acaricia la mejilla de su niño, sintiendo su suave piel, y se pone a observar sus ojos, y contempla la luz que estos reflejaban, pudo ver a través de los ojos llorosos de su hijo a sí mismos llorando. La princesa de la noche quedo sin habla por un momento, cuando finalmente entendió lo que pasaba, cuando finalmente acepta que esto no era una alucinación y que realmente tenía a su potrillo frente a ella, esta abraza con fuerza a su pequeño niño, no conteniendo el llanto.

-¡Gloss!- exclama esta al abrasarlo.

-mami... mami...- solloza el potrillo mientras oculta su rostro contra su pecho.

-Gloss... mi Gloss... mi bebé... - también llora Luna mientras una ligera sonrisa se formaba en su rostro. Abrazando con fuerza a su pequeño, Luna no dispuesta a soltarlo y dejarlo ir nunca más.

Estuvo a punto de decirle que no se preocupara, pero antes de que lo hiciera la criatura cae y provoca un fuerte estruendo, el combate entre la criatura aún continuaba, no había tiempo de explicaciones, debía poner a su hijo a salvo y de ser posible buscar a los demás. Luna rápidamente toma a su pequeño y corre apresuradamente con este en cascos.


-¡Luna! ¡Tara!- grita Celestia.

Se escucha un fuerte y estremecedor aullido, de la anda enfrente de ellos aparece y frente a ellos aparece un colosal lobo el cual arremete directo contra ellos, Discord al percatarse usando los poderes que le quedan hace un una metralla de rocas arremetan contra el lobo, la criatura chilla pero continua adelante dispuesto a envestirlos. Discord toma a Celestia y ambos caen en un rincón a poco de ser arrollados por el feroz lobo rojo, la criatura atraviesa un muro y Discord usa su cuerpo para proteger a su esposa.

-¡Celestia, ¿estás bien?!- pregunta Discord preocupado.

-aj…. Si…. Aj…- chilla Celestia mientras tenía un casco contra el vientre y otro en el costado, Discord dirige su mirada contra el costado de su esposa y ve con conmoción como una roca puntiaguda se le había clavado, producto, la revisa mejor y nota que poseía barios rasguños en el lomo. Se escucha nuevamente un aullido y de entre los escombros emerge el lobo rojo Discord aprieta los dientes, e inmediatamente se levanta en sus dos patas delanteras y se impone ante el lobo, la criatura le gruñe.

-¡que esperas! ¡Ven por mí!- exclama el draconequus con cólera.

La criatura ruje y arremete rápidamente contra Discord, el draconequus usa sus poderes para levitar todas las rocas, que lo rodeaba, y con ellas crea una ola de escombro la cual el lobo intentó atravesar así como hizo con los muros, pero este queda atrapado, y Discord inmediatamente prende las rocas en llamas y el loco comienza a chillar del dolor mientras se quemaba. Este intento disparar con su cuerno algunos rayos contra Discord y Celestia, pero el draconequus uso sus poderes para crear un escudo que protegiera a su esposa, y el resto de los ataques los repelía con rocas más grandes que estallaban.

Celestia miraba con asombro como su esposo contenía la bestia, tomando en cuenta que incluso ella en estos momentos no se siente capaz de usar magia, y pese a que también notaba a su esposo afectado por este mismo mal, aun así usando los poderes que le quedan, este podía mantenerlo a raya. La criatura no dejaba de chillar de dolor, se estaba consumiendo el llamas, y las rocas le mantenían apresado.

Pronto la emoción de Celestia terminaría abruptamente al ver como un extenso charco de sangre se encontraba por debajo de su esposo, era su herida, estaba abierta más que nunca, y no dejaba de perder sangre, Celestia sintió un frio recorriéndole la espalda, y las cosas no terminarían hay, pies una sombra comenzó a materializarse tras él.

-¡Discord!- exclama Celestia, pero antes de que el draconequus pudiera reaccionar algo muy grande se abalanza sobre él era un segundo lobo, el cual aplasta a Discord con sus patas traseras. El fuego se detiene y el lobo que había sido incinerado por Discord cae de súbito al suelo, aun emitiendo un gemido como el de un cachorro sufriendo.

El segundo lobo da un fuerte pisotón en el estómago de Discord, provocándole un fuerte dolor, Discord suelta un grito de dolor, intenta hacer algo para quitarse la bestia de enzima pero esta exhala sobre Discord una nube de neblina roja la cual termino definitivamente con los pocos poderes que este poseía.

-¡Discord!- exclama Celestia desde donde se encontraba, esta intento hacer brillar su cuerno, pero de este solo una luz tenue broto- ¡No! ¡Discord!-

Una tercera criatura aparece y acorrala a Celestia, este la toma por el cuello y arremete contra la pared con fuerza, amenazando con desgarrarle el vientre de un solo tajo ya sea con sus garras o sus colmillos, la verdad no importaban, sin su magia, estaba completamente a su merced.

-¡Celestia!- grita el draconequus con cólera mientras estiraba su casco para intentar alcanzarla, la criatura que le apresaba lo piza con mayor fuerza en su herida, Discord vuelta otro grito el cual no fue solo de dolor sino también de cólera ante la total impotencia de hacer algo.

La bestia abre sus fauces para arrancarle la cabeza a Discord, pero de la nada aparecen unas cadenas las cuales le apresan el hocicó, y al poco tiempo también aparecen otras cadenas que le apresan sus patas delanteras y traseras, esto mismo paso con el otro lobo que acorralaba a Celestia. Ambas criaturas chillaron y antes de que Discord o Celestia supiera que estaba pasando, las criaturas son alejadas de ellos. Las cadenas jalan de ambas bestias y las estrellan con fuerza contra uno de los pilares, el techo se derrumba sobre ellos, pero un escudo de energía los cubre y protege del derrumbe tanto a Discord como Celestia.

La pareja mira incrédula a su alrededor y divisan no muy a lo lejos a Tara, la yegua se notaba muy cansada, era evidente que también estaba siendo afectada por la atmosfera roja, pero aun así tubo suficiente poder para salvar a sus padres.

-¡Tara…!- dicen ambos al unísono, pero ninguno pudo ir con ella. Inmediatamente tras ella aparecen Luna y Starlight para ayudar a Discord y Celestia. Luna va por su hermana mientras que Starlight ayuda al draconequus. Tara permanece en su misma posición, como si se estuviera concentrando.

-¡hay vienen!- exclama Tara- TODOS QUÉDENSE DONDE ESTÁN-

Luna y Starlight se quedan con Celestia y Discord respectivamente, mientras Tara permanecía del pie en medio de todo, de repente uno de los muros es derrumbado y por este aparece un el primer lobo quien recién se había recuperado de la incineración de Discord. Celestia sintió la necesidad de advertirle a su hija, pero Tara se apresura y expulsa una onda expansiva que repele al lobo y también a un segundo que iba a atacarla por la espalda. Los lobos se golpean con fuerza contra el suelo pero inmediatamente se levantan y vuelve a arremeter contra ella, esta vez Tara desaparece, provocando que ambos lobos impacten uno contra el otro. La princesa reaparece junto sus padres y los demás. Los lobos rápidamente les rodean y arremeten contra ellos, Tara crea un escudo protegiendo a su familia. La yegua intentó lanzar otra onda expansiva para repelerlos, pero se dio cuenta que si lo hacía no tendera suficiente poder para salir de Canterlot. Sin embargo no podía tele transportarse sin retirar antes el escudo pues mantenerlo le restaba poder, y para poder trasladarse tenía que quitarlo antes para así juntar todas sus fuerzas.

Los lobos comenzaron a exhalar de su boca una tenue neblina roja, estaban listos para dispararla contra el escudo de Tara para poder desintegrarlo y llegar a ellos. Estaban atrapados y parecería que este sería su fin.

-¡HEY, ALÉJENSE DE ELLOS!- se escucha una vos aguda, todos voltean y ven a la doctora Diane al frente. Los lobos voltean y se quedan completamente inmóviles ante ella.

Uno de los lobos se atreve a atacarla, pero la doctora le esquiva rápidamente.

-¡vamos vengan por mí!- exclama la doctora con severidad, tentando a los lobos, los cuales se alejan del grupo.

-¡eso es eso es!- dice la doctora mientras dos de los lobos arremeten contra ella, pero la doctora brinca y logra evadirlos.

-¿que esperan? ¡Vallanse!- exclama la doctora con exaltación.

-TODOS QUÉDENSE JUNTOS- exclama Tara mientras hace brillar su cuerno, el escudo desaparece y en su lugar una cúpula de energía los cubre a los cinco, y estuvieron a punto de desaparecer, pero en eso aparece una cuarta criatura que no tenía forma de lobo, pero aun así arremetió contra el escudo de Tara, la criatura ataco con sus garras las cuales estaban cubiertas del gas rozo y logro rozar el escudo antes de que todos desaparecieran.


Tara y los demás aparecen en medio del bosque Everfree, no muy lejos de donde se encontraba Canterlot, desde ahí se encontraron a Rainbow Dash y Fluttershy cuidando de Gloss. También se encontraron la mayor parte de sirvientes y guardias que se encontraban en la ciudad, la mayor parte de estos últimos se encontraban con margas de garras y moretones, al ser ellos los primeros en enfrentarse a los lobos. Entre el grupo también se encontraba Blueblood el cual era el único que estaba casi ileso. Desde ese sitio todos miran con asombro y terror como frente a ellos aquella imponente ciudad, Canterlot, se desplomaba de la montaña donde reposaba y caía súbitamente contra el abismo. Mientras caía se podía escuchar como un rígido, como esta agonizara una última vez antes de perderse en las profundidades de la tierra. Se siente un inmenso estremecer que azota con fuerza y prepotencia la tierra.

Muestras el resto de los ponis, miraban con asombro e incredulidad como la montaña destronaba y Canterlot desaparecía ante sus ojos, Discord y Celestia se mantuvieron abrasados mientras presenciaban el evento, destrozados al ver como su hogar, aquel lugar donde pasaron tantas cosas, aquel lugar donde vivieron juntos y criaros a sus hijos ya no estaba. Simplemente ya no estaba. Ante esto, los únicos que podían sentirse tal y como Discord y Celestia fueron Luna y Tara, quienes también pasaron por tanto en ese lugar, pero sin duda los que más resultaron afectados fue la pareja real, para ellos Canterlot era más que un castillo, más que un hogar, era su propia felicidad y alegría, su tierra de ensueño donde pasaron sus mejores momentos junto a sus hijos, y por sobretodo junto a Luck quien ya no estaba en ese mundo.

No podían creer lo que sus ojos veían, Canterlot ya no existía.

El momento de silencio que se guardó ante tal acontecimiento fue interrumpido cuando Tara cayó al suelo, dejando tras de sí un prominente charco de sangre aun mayor que el de Discord. La joven yegua no pudo soportar más sus heridas y callo rendido.

-¡Tara!- exclama Celestia mientras la sostenía entre sus cascos, y perdiendo casi el aliento al ver como su hija poseía cuatro prominentes marcas a lo largo de su rozo, llegando a exponer parte sus huesos.

-¡Tara reacciona!- exclama Discord quien pese intento cargar a su hija pero inmediatamente sintió como sus garras se paralizaban, él también estaba perdiendo demasiada sangre, pero su fuerza de voluntad le mantenían despierto, por otro lado Tara quien se empeñó en sacarlos a todos y por sobre todo a sus padres que no los había encontrado cuando los busco en su habitación, ya había cumplido, y ahora no le quedaba nada más por que seguir luchando, no ahora que su familia está a salvo, no ahora que no queda nada más por que luchar.


Carnage se encontraba posado sobre una montaña contemplando como la que alguna vez fue la gran e imponente Canterlot se despedazaba y perdía en el abismo eterno. Carnage esboza una leve mueca de molesta en la cabeza y hace que sus largos cuernos dejen de brillar. Este respira hondo y suspira para descansar, pues la criatura se encontraba un poco cansada luego de haber provocado el derrumbe de Canterlot, sin embargo estaba satisfecho con el resultado al probar que pudo destruir la ciudad entera con solo pensarlo.

-jeje, aún me falta dominarlo, pero es un buen comienzo- murmura Carnage con una sonrisa, mientras ignoraba la tenue jaqueca que le provocó su última acción.

En eso este divisa a lo lejos a los tres lobos rojos, sobrevolando a lo lejos y rápidamente los tres aterrizan ante él, y para sorpresa de Carnage, llegaron con una pequeña poni, que aparentemente habían capturado en su ataque. Estos dejan a la pequeña poni en el suelo, la cual se encontraba con la mirada completamente baja, sin dirigirle la mirada Carnage.

-creí decirles que no quería prisioneros- murmura Carnage con molestia mientras mira a sus lobos con seriedad.

-yo les pedí que me trajeran- se escucha una voz y Carnage mira incrédulo como la poni se levanta y le mira con seriedad.

Carnage estaba muy confundido, no estaba seguro de quien podría ser esta yegua, pero algo en su olor le resultaba un poco familiar.

-¿Qué pasa? ¿No me reconoces?- dice la yegua con un tono frio.

En eso, la yegua se quita los lentes, y se desata su coleta liberando su lacia crin rosada. Es entonces que algo que Carnage no se esperaba, pese a todo lo acontecido, a todo lo que ha tocado ver, creía que ya nada podía sorprenderle, la criatura esbozo una expresión de incredulidad total al ver de quien se trataba su supuesta prisionera.

-jejeje debo de admitir, que realmente me engañaste, te creí muerta- admite Carnage volviendo a sonreír maliciosamente.

-realmente no fue difícil- dice la yegua con una ligera sonrisa, sin mostrar el más mínimo temor hacia Carnage pese a ya haber demostrado su verdadero poder.

-y pensar que por mucho tiempo estuviste ante mí ocultándote- murmura Carnage con seriedad.

-jeje, yo nunca me escondí, tú eras el que siempre permanecía en su madriguera- replico la poni rosada, como si lo estuviera retando.

Carnage guarda una expresión seria, ese último comentario le había molestado bastante, pero luego de pensarlo un rato, la criatura sonrió ante la yegua, y solo para intimidarla, hizo brillar sus cuernos, provocando que la tierra se estremezca. Sin embargo la yegua se mantuvo completamente seria ante él.

-¿es todo lo que sabes hacer?- murmura la yegua con aburrimiento, mientras algunas rocas flotaban a su alrededor.

Carnage mantiene su sonrisa.

-veo que no te impresionas, jeje-

-¿Por qué debería? Ni siquiera sabes controlarlo-

- jeje, quizás aún no, pero de todos modos ¿Qué puedes hacer contra mi pequeña terrestre? murmura Carnage con prepotencia mientras comienza a caminar alrededor de la yegua para evaluarla. La poni únicamente se mantuvo de pie, sin prestar mucho interés o una sola pisca de miedo ante Carnage- ¿Qué harás ahora Doctora Diane? ¿O debería decir? Pinkamena Diane Pie-