El despertar del demonio.
Capítulo 48. Una pequeña oportunidad.
-me alegra de verlos igual de bien que hace un año- sonríe el pegaso de ojos dorados, mientras lentamente este avanzaba, de inmediato, Bast y Roz se colocan al frente de todos, y toman unas lanzas para amenazar al pequeño pegaso, este se detuvo pero no dejo de sonreír ni por un momento.
-esa voz….- murmura Bast mientras fruncía el ceño, y poniéndose algo nervioso, aunque este intentaba aparentar lo contrario para no preocupar a los demás, y por sobre todo a su esposa e hijas.
-¿Qué les pasa? ¿Acaso se olvidaron de mí?- murmura el pegaso con un ligero tono sarcástico, pero un tanto seco al mismo tiempo, casi como si estuviera fingiendo su actitud, esto último estuvo muy presente en Celestia quien no dejaba de mirarle con duda.
-Kira…- murmura Roz con severidad.
-sí, así me llaman- murmura el pequeño pegaso con un tono un poco sarcástico, pasando a dar una pequeña reverencia.
-¡tú eres aquel grifo! Veo que ahora tomas la forma de un pegaso, ¿Qué no te sientes conforme con tu forma real?- le reclama Bast mientras entraba en un severo estado colérico.
-esta es mi verdadera forma, o al menos lo es ahora- responde el pegaso con indiferencia.
-no eres un grifo... no debería sorprendernos, los asimiladores tienen la capacidad de adoptar cualquier forma que previamente sea consumida- piensa Roz con seriedad mientras se ponía en posición de defensa.
Todos estaban muy confundidos, no solo por la identidad de este pegaso, si no por su papel y que relación tenía con Bast y Roz, y también, el por qué este encabezaba aquel batallón de monstruos infernales. Y entre el grupo resaltaba Celestia quien mira al joven pegaso con algo de intriga y confusión, esta intento analizar su rostro, pues sentía que ya lo conocía, por alguna razón que ella no comprendía, le parecía muy familiar aquel pegaso, sabía bien que lo había visto en alguna otra parte y no era solo por lo que paso en Canterlot, si no mucho antes, no entendía nada. desde su sitio la princesa observo los ojos del pegaso, por alguna razón, esos ojos eran lo único en el que no le permitían identificarlo, pues creía conocerlo bien de alguna parte. Siguió mirándolo por un corto periodo y pudo identificar algo más al mirar una vez más a los ojos dorados de aquel pegaso, pudo distinguir un fuerte sentimiento de cólera y rabia, pero no era hacia ellos, ni siquiera contra los dos Wampira que ahora mismo les estaban resguardando, inclusive entre sus diálogos sarcásticos que decía, podía percatarse muy bien de como este ser de alguna forma, no estaba nada cómodo con sus situación.
Kira mira al frente suyo y observa a todo el grupo de ponis que Roz y Galben resguardaban.
Los dos unicornios activan unos brazaletes que ocultaban debajo de sus capuchas es entonces cuando una armadura comienza a cubrir el cuerpo de ambos completamente.
-interesantes juguetes- murmura Kira con inexpresividad, el pequeño pegaso blanco se les queda mirando con completa inexpresividad, es entonces que este comienza a avanzar lentamente, dando pasos muy lentos el pequeño pegaso caminaba hacia ellos, Luna inmediatamente usa sus poderes para crear un escudo de energía alrededor suyo y los demás, dejando a Kira y sus tropas de criaturas afuera. Kira mira con inexpresividad el escudo, este levanta un casco y lo coloca frente al escudo como si fuera a tocarlo, sin embargo lo deja un par de centímetros separado de este mismo. Kira observo a todos los que se encontraban detrás del escudo, cada uno de los presentes, inevitablemente llego a toparse con los siniestros ojos de Kira. tal y como si fuera un minino ante una pequeña jaula repleta de canaritos de todos los colores, Kira parecía que comenzaba a elegir entre el grupo a su primer bocadillo.
-¿Cuánto confían ustedes en su magia señoritas?- murmura Kira con indiferencia, es entonces que sus ojos destellan un brillo dorado que género en los presentes una sensación de miedo y temor.
-¡esto no funcionara! ¡Twilight, todas, corran a la biblioteca, nosotros los entretendremos!- exclama Bast desesperado.
-si eso parece sensato- murmura Kira mientras sigue mirando el escudo con falsa curiosidad.
-¡Bast son demasiados, no podrán ustedes solos contra ellos!- intenta detenerle Twilight.
-no estamos solos- murmura Bast con seriedad- ¡ahora!-
Es entonces que tanto Blu como Ara se trasforman en lobos, y de inmediato los dos hermanos aúllan con todas sus fuerzas, su aullido resuena fuertemente y estremece el imperio de cristal, es entonces que ante ellos aparecen un pequeño grupo de lobos oscuros, cada uno de ellos poseía algún tipo de armadura o semejante que cubría parte de su cuerpo. Los lobos comienzan a rodear a todas las ponis, Discord se interpone entre los demás, dejando a su esposa e hija en el centro del grupo. El draconequus pese a estar debilitado, parecía aun estar dispuesto a pelear si así protegía a su familia.
Los ponis se encuentran completamente rodeados por los lobos, las bestias comienzan a gruñir ferozmente, sin embargo no era precisamente a los ponis, si no al grupo de monstruos sin piel que tenían enfrente. Sin embargo las criaturas de Carnage no parecen inmutarse ante ellos, las ponis retroceden lentamente, mientras salían del asecho de las bestias de carne y los lobos les daban la oportunidad de apartarse, aun no estaban seguros si correr ahora, pero presentían que lo mejor era apartarse lentamente.
Gloss se abraso fuertemente a su madre, Fluttershy y Rainbow Dash se quedaron junto a Spike y Starlight, Tara fue cargada por Whisper mientras permanecía al lado de Lúthien, y por último los dos lobos azules, (Blu y Ara) junto al grupo de grifos que escoltaron a Luna, formaron un cinturón entre el grupo para resguardarlos. Lentamente, se fueron apartando, es entonces que Twilight al retroceder, impacta con algo muy grande y suave que no estaba ante ella hace 5 segundos, está un poco temerosa levanta la mirada y ante ella se encuentra con un enorme lobo blanco de lomo azul, del que pudo divisar que le faltaba un ojo al tener un inmenso e inquietante hueco en el rostro. En un principio asustada y confundida, al ver los ojos de la criatura algo en ella vio algo que no comprendía, algo muy familiar e inquietante, que le despertaba alguna especie de vieja sensación que hacía años no sentía, algo completamente diferente, un sentimiento de inquietud, pero no de miedo, sino todo lo contrario, al ver el único ojo del lobo blanco, pudo ver algo en él, un destello de luz que casi le hizo reconocerlo al instante, sus cascos comenzaron a temblar y desmoronarse como si se fuera a caer en cualquier momento, los ojos de la princesa comenzaron a inundarse en lágrimas.
-¿eres tu...?- murmura con voz quebrada-
El lobo parpadea una vez como si le respondiera.
-los cubriremos, corre- escucha Twilight en su mente, la princesa lavanda no logra evitarlo pero sus ojos comenzaron a humedecerse.
El lobo blanco de lomo azul se impone ante ellas, y se prepara para encabezar el grupo de las demás criaturas de la oscuridad.
Las criaturas de carne permanecen inmóviles, aparentemente esperando a que Kira hiciera algo.
-¿Qué esperas? ¡no vas a atacar!- exclama Roz impaciente.
-estoy esperando- murmura Kira con tranquilidad.
-¿a qué?- murmura Galben.
-a que lleguen los demás.
Es entonces, que se comienza a escuchar un estremecer en el suelo, pero no era de algo que asechara debajo de la tierra, sino de una multitud marchando en orden. Es entonces que todos presencian como de cada callejón comienzan a avanzar todos los soldados minotauros. Kira mira lentamente hacia el cielo, e inconscientemente todos le siguen, y es cuando todos observan a todos los soldados grifos por encima de ellos, cada una de las tropas venían encabezadas por su respectivo gobernante.
-princesa Luna, creí decirle que nosotros nos encargaríamos de esto- dice el señor de los grifos desde el frente del grupo de los grifos.
-no podía dejarlos..- murmura Luna mientras abrazaba a su hijo con fuerza, el señor de los grifos con su aguda vista pudo divisar al pequeño en cascos de luna.
-ya veo- sonríe el Rey por un breve momento- me alegra que este bien princesa Celestia-
El Rey mira con seriedad a las criaturas que se encontraban por debajo de ellos, prestando principal atención a las criaturas sin piel, rápidamente este desenvaina su espada, una muy especial de hoja fina y reluciente, pero que ocultaba discretamente un filo acerrado, que fácilmente podría arrasar con la carne y atravesar hasta la piel más dura.
-parece que nos superan plenamente en número- sonríe Kira.
-¿te vas a rendir?- insinúa Discord.
-¿Por qué lo aria?- murmura Kira inexpresivo- si apenas esto se pone interesante-
-¡por qué haces esto! ¡tú no haces esto por gusto! ¡o si!- exclama Celestia.
Kira quien estuvo a punto de soltar la orden de ataque se detiene por un instante y mira con seriedad a la princesa del sol, inmediatamente Discord cubre a su esposa.
Las criaturas que venían con quiera comienzan a emitir sonidos seseantes y amenazantes mientras cada una de ellas se levantaba en sus patas traseras para mostrarse más grandes e intimidantes, mostrando plenamente los dientes, las garras, e algunos hasta los tentáculos, cada una de las bestias soltó un fuerte rugido, y arremetieron contra las ponis.
-por qué no tengo opción- murmura Kira con cólera- ¿alguien tiene algo más que decir antes de que todo dé comienzo?-
-je yo si- interviene una voz, todos miran al cielo, divisando al señor de los grifos- tal vez sea un poco tonto pero no está de más preguntar, ¿los lobos estarán de nuestro lado?-
Luna, Celestia y algunos lobos asienten con la cabeza.
-es todo lo que necesitaba saber- suspira el Rey.
Kira ya aburrido, suelta la orden de ataque, es entonces que las criaturas de carne finalmente reacción y comienzan su ataque, yendo directo contra el grupo de Celestia, pero rápidamente los lobos les bloquean en paso y arremeten contras las criaturas mientras los dos grupos colisionaban.
-¡corran, corran, corran!- exclama Bast a las yeguas.
Las bestias de Carnage arremete contra ellas, pero inmediatamente estas colisionan contra las tropas del señor grifo y minotauro, así como los lobos oscuros, las criaturas eran feroces y muy fuertes, haciendo que su desventaja numérica no fuese tan grande, los minotauros lucharon, pero aun un grupo de ellos les era muy difícil solo. Los grifos fueron más veloces y se valieron de sus armas punzo cortantes para arremeter contras las bestias, apuñalándolas repetidamente, siendo lo suficientemente rápidos para no ser alcanzados por los ataques de las criaturas sin piel.
Parecía no resultar, pues aun cuando las decapitaran, las bestias se regeneraban en segundos. Una feroz batalla mucho más grande y desesperante que contra los propios ponis de cristal había comenzado, y entre este combate velico, rápidamente las yeguas se apresuraron en correr hasta la biblioteca, mientras ante ellas docenas de grifos, minotauros y lobos luchaban difícilmente contra sus contrincantes.
-¡Rápido, la biblioteca está muy cerca!- exclama Luna mientras encabezaba el grupo, es entonces que ante ellas aparece una colosal criatura de carne con cráneo de elefante, cuerpo de dragón y tentáculos en la espalda, la criatura estuvo a punto de arremeter ante ellas, Luna creo un escudo, pero la bestia escupió la niebla roja que estuvo a punto de bañar a Luna, inmediatamente Whisper le empuja siendo el bañado por la niebla en lugar de Luna, y rápidamente este arremete contra la criatura y con una lanza este la clava en lo que sería la boca de la bestia, esta arremete e intenta quitarse al grifo de encima, pero Twilight atraviesa a la bestia de lado a lado en el pecho, la criatura cae al suelo, pero sigue retorciéndose aun asi, es entonces que todos presencian como lentamente la criatura comienza a regenerarse, mientras los ojos de la bestia destellaban un brillo dorado.
-¡por el amor de mi esposa! ¡No tengo tiempo para esto!- exclama Discord irritado y hace aparecer un matamoscas gigante con el cual aplasta a la criatura, y luego la eleva en el aire y como si el matamoscas fuera una catapulta, lanza lejos a la bestia, llegando a estrellarse contra el escudo que se encontraba al otro lado de la ciudad, quedando fulminada por su descarga cual mosquito.
El gozo y lo divertido del momento concluyo cuando vieron como Discord estuvo a punto de desplomarse, el draconequus jadea con bastante precipitación, y comienza a sudar a montón.
-¡Discord!- murmura Celestia a su lado.
Es entonces que por un callejón se escuchan venir más de esas cosas, rápidamente todo el grupo se dirige hasta una tienda de flores que era el único local con las puertas abiertas y el mas cercano como para resguardarse cuanto antes. Todos entran, y desde su interior perciben como algunas de esas criaturas sin piel pasaban muy cerca de ellos, aparentemente estaban patrullando las calles o aun peor, les estaban buscando. pasa un momento hasta que las bestias dejaran esa calle y pareciera estar todo en orden otra vez.
-se fueron, pero pueden volver...- murmura Ara con seriedad.
-tenemos que llegar a la biblioteca- insiste Luna.
-no podemos dejar que nos sigan, o si no de nada servirá llegar-
-estoy bien… estoy bien…- murmura el draconequus mientras aparta a su esposa y Fluttershy que no dejaban de revisarle.
-deja que nosotros nos encargamos…. Estas muy débil-
-esos fueron los primeros, de quien sabe cuántos, no creo que todas esas cosas estén peleando en la plaza, seguramente hay más por la ciudad buscándonos- murmura Ara con seriedad.
-falta muy poco para la biblioteca, hay nos resguardaremos-
-¿de qué sirve? ¡No tendremos mucho tiempo! Esas cosas podrán entrar sin problemas a la biblioteca en cuando se percaten que estamos allí- exclama Discord mientras dificultosamente mientras se levanta un poco tambaleante y se dispone a sostener a su esposa para ir más rápido.
-Discord...-
-él bebe ya va a nacer ¿verdad?- le susurra Discord al oído de su esposa.
-aun no…- murmura Celestia mientras se recargaba en su pecho.
-pero pronto…. ¡mejor escapemos y busquemos un lugar seguro ahora!-
-no, Discord...-
-¿por qué no?-
-no podemos perder esta oportunidad… Discord-
-no quiero perderte, ni al bebe… ni a Tara…- murmura este mientras observa como aun Starlight le cargaba.
-no tenemos otra opción-
-no podemos perder más el tiempo, si quieren hacer algo, háganlo rápido, me encargare de resguardarlos hasta su llegada a esa biblioteca- dice Ara con seriedad.
-ellos entraran, aun si ponemos un escudo- murmura Discord desesperanzado.
-la niebla…. Esa cosa me dejo sin poderes…- murmura Twilight con seriedad.
-esa cosa… fue la responsable de que mis hijos perdieran sus poderes cuando más lo necesitaban- murmura Discord colérico mientras en su mente pasaban tristes recuerdos- Luck… Luck…. mi niño... por qué demonios, no... No... - piensa con tristeza.
-no quiero perder a nadie más...- dice el draconequus colérico.
-iré a asegurar el camino, cuando vuelva, quiero que este tomada la decisión de lo que piensan hacer- dice Ara con severidad, es entonces que la unicornio azul desaparece y todos presencian como una sombra se desliza rápidamente por las calles del imperio.
-ya Discord… ya….- murmura Celestia abrasándole.
-¡no quiero perder a nadie más!- murmura este perdiendo la compostura por un momento y apoyándose en el pecho de su esposa. Mientras hacía esto, este discretamente se puso a acariciar el vientre de su mujer, para así poder relajarse.
-no podrán entrar... no si creamos un vacío además del escudo…- insinúa Starlight, y todos se le quedan mirando a la joven princesa.
-Tara tenía la capacidad de crear burbujas de vacío, lo hizo la vez que Luck quemo por accidente su cama al tener una pesadilla, extinguió las llamas con una burbuja de vacío -
-si no hay aire… la niebla no podría penetrar, y el escudo que nos resguarde podría resistir- murmura Twilight.
-sí, es a lo que quiero llegar- dice Starlight.
-si pero…. Yo no sé hacer eso, o algo semejante- confiesa Twilight un poco apenada.
-tampoco yo…- murmura Luna.
-y no creo que Tara despierte ahora para ayudarnos ¿verdad?- murmura Starlight- era solo una idea… olvídenlo-
-yo sí puedo… - murmura Discord levantándose.
-Discord no… aun estas muy débil- le dice Celestia preocupada.
-dime algo que no sepa- dice este con una ligera sonrisa, Celestia le corresponde una mirada severa al escuchar ese comentario- Cely… perdona, pero solo yo puedo hacerlo-
-no podrás mantenerlo- murmura Celestia- Discord, si haces esto, no sabemos que tanto pueda perjudicarte-
-quizás funcione- murmura Luna pensativa.
-¡Luna por favor!-
-no, no, no me entendiste, podemos crear ese escudo, si Discord usa mi energía, yo no sé el hechizo, pero si Discord lo hace, yo poder ayudarle a mantenerlo-
-transferirle tus energías... eso te dejara indefensa- murmura Celestia.
-si funciona, no necesitaremos pelear, hasta que encontremos la respuesta-
-todo está despejado- se escucha una voz y ante ellos aparece Ara quien les mira con severidad e impaciencia- ¿Qué decidieron hacer?-
Discord y Luna se miran fijamente.
-si puedo hacerlo, no es tan sencillo como crear un matamoscas gigante, pero poder hacerlo, si me brindas tu poder.
-no perdamos más el tiempo- dice Luna con una sonrisa.
Todos corrieron tan pronto como pudieron contra la biblioteca, apresuradamente, ya solo faltaban algunas cuantas cuadras, podían lograrlo, es entonces que lo ven todos, el escudo que luna puso sobre la biblioteca relucía como una luz al final del túnel, su destino estaba cerca, ya faltaba muy poco, todos apresuraron el paso. Pero no todo podía salir bien efectivamente, pues cuando ya faltaba muy poco, cuatro criaturas colosales se unieron al combate y arremetieron contra los ponis, Twilight se puso al frente y creo una onda expansiva que inicialmente golpeo a las criaturas, pero estas no tardaron en rehabilitarse y continuar en su persecución.
Whisper y los dos lobos azules arremetieron contra las bestias intentando que se alejen del grupo principal. El grifo logro deshacerse de una de las bestias entrando a una casa y burlando a la bestia haciendo que se estrellara con todo a su paso, y provocando un derrumbe que atrapo a la criatura. Los lobos lograron detener a las bestias con sus rayos, logrando aturdirlos por unos momentos pero sabían que no tardarían en levantarse de nuevo por lo que se apresuraron
Ya estaba muy cerca, podían llegar, lo sabían, solo faltaba un poco más, Rainbow Dash tomo a Fluttershy entre sus cascos y rápidamente se apresuró en ser las primeras en entrar a la biblioteca, les siguen los demás, incluido Whisper quien se había quedado atrás por un momento.
Desde los cielos, los ponis eran ayudados por los grifos quienes desde la biblioteca se habían atrincherado y disparaban una serie de flechas y lanzas contra las criaturas que intentaban alcanzar a los ponis que aún no llegaban a la biblioteca.
Los dos lobos azules ya estaban muy cerca de la entrada cuando en eso una de ellas se detiene.
-¡Ara! ¡¿Qué se supone que estas asiendo?!- le reclama Blu en su mente.
-prometí que los traería a la biblioteca-
-lo se pero….-
-si quieres quedarte con ellos está bien, pero yo tengo trabajo que hacer, no puedo dejar a los nuestros- la loba azul se da la media vuelta y regresa por donde vino rápidamente- ¡cuídalos Blu!-
-¡Ara!- exclama el lobo mientras retomaba su forma poni, Blu vio correr a su hermana y pelear con algunas criaturas en su camino mientras se alejaba contra la oscuridad.
-¡niño! Vas a entrar o no- le reclama Discord quien comenzaba a concentrarse para crear el escudo de vacío que habían acordado, no muy lejos de él se encontraba Luna la cual se notaba muy agotada, probablemente por haberle transferido toda su energía, y un poco más atrás se encontraba Celestia, bastante inquieta y esperando a que esposo y hermana entren cuanto antes, Blu entra rápidamente a la biblioteca, y Discord usando las fuerzas de Luna crea finalmente sobre el primer escudo un vacío total que no permitía el paso del oxígeno fuera del escudo por un área apenas mayor a dos metros de distancia del mismo, suficiente para evitar que la niebla roja afecte el primer escudo, manteniéndoles finalmente a salvo.
Finalmente todos estaban de vuelta, seguros por el momento, en el interior de la biblioteca, las criaturas comenzaron a asentarse a los alrededores de los escudos, pero ninguna de las presentes parecía molesta o frustrada por no poder pasar, sino todo lo contrario, pues pese a estar aparentemente en calma, ninguno de los presente se sentido seguro inmediatamente, como si tuvieran el presentimiento de que algo peor pasara en cualquier momento.
Los ponis se detuvieron en el lovi de la biblioteca, intentando tomar un respiro tras todo lo que había tenido que sufrir. Lo merecían después de tanto martirio. Quizás era muy pronto para festejar, pero todos los ponis se pusieron finalmente felices tras asimilar que estaban a salvo, con los dos escudos y los grifos reguardando el perímetro, no pudieron evitar sentirse bien aunque sea por un momento, pues esa inquietud aún les asechaba.
Blu comenzaba a apartarse lentamente de las yeguas, realmente, él no sabía por qué había entrado a la biblioteca, él se cuestionaba en su mente que era lo que debía hacer, no tenía por qué entrar, después de todo, la única familia que le queda, está afuera peleando, debería ir con ellos ¿entonces por qué entro cuando pudo ir con su hermana?
-¿Por qué me llamo Blu? Siempre me llamaba por el nombre que me dio nuestra madre…. - piensa este al recordar lo último que le dijo su hermana, es entonces que al entrar observa a los demás ponis, Lúthien ya no estaba en el grupo, se había apresurado a ir a los estantes de la biblioteca, es entonces que ve a su madre entre el los demás, la cual le miraba con ojos llorosos, es aquí cuando Blu finalmente lo comprendió.
La yegua caminaba lentamente hasta el unicornio azul, sin dejar de verle a los ojos, y con estos inundados en lágrimas, Blu difícilmente podría saber si estaba triste, enojada o (aunque esto realmente no se lo esperaba) feliz por verlo. El unicornio también se acercó a ella lentamente al ver como esta no apartaba sus ojos de sí.
-Ma….-
-Blu…. ¿si eres tu verdad?-
Blu asiente con la cabeza.
-¡Bluuu!- llora Fluttershy y salta en los cascos del unicornio, no pudiendo contenerse más, la pegaso soltó en llanto- Blu... Blu... cuanto has crecido... mi niño...-
-lo siento…. Ciento haberte dejado-
-Blu… mi Blu….- seguía llorando Fluttershy.
-perdóname- dice este mientras le regresa el abraso a quien lo crio cuando era pequeño, a quien tanto le quería pese a todo, a quien por mucho tiempo le llamo como "mamá" a su posiblemente verdadera madre, quizás no de sangre, pero sí de corazón, Fluttershy.
-lo siento… en verdad lo siento mucho, no debí dejarte-
-no, yo lo siento, no debí ocultarte, debí ayudarte a buscar tu hogar- llora Fluttershy.
-siempre tuve un hogar con tigo- le susurra a su madre con cariño.
Mientras tanto no muy lejos de donde ellas se encontraban, una colosal batalla había comenzado, lobos, minotauros y grifos contra las criaturas de Carnage. Pese a estar favorecidos mayoritariamente en número, las criaturas de carne putrefacta eran mucho más fuertes, aún más que los minotauros, podían resistir fuertes impactos y grandes cantidades de daño, y al poco tiempo estas se recuperaban, siendo redundante cuanto les lastimen, no importaba si eran partidas en dos, si pulverizaban sus cráneos o si de plano rompían cada hueso de sus deformes cuerpos, las criaturas regresaban al combate.
-¡tenemos que terminar con todos de una buena vez!- exclama el rey Minos mientras tomaba a una colosal bestia por la cabeza y con el brazo libre le dio un golpe a la criatura tan fuerte que el cuerpo salió despedido pero la cabeza de la criatura se quedó en la mano del minotauro.
-¡¿y cómo piensas hacer eso?!- exclama el rey Crown mientras con su espada partía a dos criaturas que pese a tener los intestinos salidos seguían tratando de atacarlo, es entonces que el Rey abre sus alas y las usa para darse a sí mismo impulso de rotación, convirtiéndose en un torbellino cortante que convirtió a las criaturas en papilla. El rey uso sus alas para cubrirse en todo momento, lo cual hizo que solo estas fueran bañadas por el baño de sangre, y al sacudirlas fuertemente, se libró de todo rastro.
-¿terminaste?- murmura el rey minotauro mientras se limpiaba el baño no fortuito.
-aun no-
-necesitamos desintegrarlos- reclama el señor minotauro, es entonces que la criatura que había decapitado hace solo unos momentos volvió para abalanzarse sobre él, tomándolo por sorpresa, la bestia sin cabeza logro tumbarle y someterlo momentáneamente.
-¡maldita cosa! ¡No dejare ni el recuerdo de ti!- reclama el señor minotauro mientras forcejeaba con la criatura.
Es entonces que la criatura chilla de dolor pese a que el minotauro todavía no le había echo nada, es entonces que una larga hoja metálica atraviesa a la criatura por el pecho y un fuerte movimiento hace que la bestia se separe del minotauro, la criatura rueda no muy lejos de ellos.
-¡no tenías que ayudarme con esto! ¡él era mío!-
-esa cosa estuvo a punto de clavarte un aguijón en el cuello ¿no lo viste?- le señala el grifo una cola amputada, muy grande y con un aguijón protuberante, muy semejante a la cola de una manticora, pero más grande y deforme, está aún estaba retorciéndose en el suelo.
-¿Qué cosa es eso?- reclama el señor grifo, este mira lo que tenía aun en el brazo y se da cuenta que la cabeza que sostenía aún seguía tratando de morderle, de no ser porque el señor minotauro lo traía por los escasos y grasientos cabellos que esta cosa poseía, ya lo hubiera hecho, el rey Minos miro la cabeza con intriga y extrañeza.
La criatura volvió a levantarse y corrió contra ambos, el grifo le clavo su espada dejándola a medio cuerpo, mientras el minotauro tomo las patas de la bestia y se las arranco de tajo. Ambos observan como la criatura, sin cabeza ni extremidades aun seguía retorciéndose en el suelo.
El minotauro toma la cabeza de la bestia, y con la fuerza de sus brazos aplasta la cabeza tal y como una toronja, salpicando sus jugos, pero la criatura, sin cabeza, seguía retorciéndose e intentando reincorporarse.
-¡¿Qué estas cosas no se mueren?!- exclama el minotauro ya arto.
-parece que…..- murmura el rey grifo, pero se interrumpe a si mismo al ver algo que le comenzó a llamar la atención este se encamina lentamente hasta el torso destazado de la misma criatura y en el sitio donde debería estar el estómago divisa una bola carnosa y palpitante, sobresaliendo de lo que restaba de su cuerpo. El grifo se acercó lentamente con total sigilo a la criatura, observando esa bola carnosa palpitando como un corazón, es entonces que este atraviesa esa bola con la punta de su espada, y justo cuando lo hizo, la criatura dejo de retorcerse, y todo rastro de vida en ella se apagó completamente, saco su espada de la bola carnosa y esta se volvió negra y seca al poco tiempo.
El grifo se levanta con una mirada bastante intrigada y pensativa.
-¿me estás diciendo que estas cosas tienen el corazón en el estómago?- dice el rey Minos con extrañeza.
Antes de responder, el señor grifo miro a su alrededor, observa los restos pulverizados de las dos criaturas que el había destazado con su espada en el giro de torbellino, noto que ninguno de los resto seguía retorciéndose, como si definitivamente les hubiera dado muerte, es entonces que este observo que la cola de la manticora mutante aún seguía retorciéndose como un gusano. Este fue directo hacia ella, y con un tajo de su espada, abrió la cola de lado a lado, y hay pudo divisarlo, otra esfera carnosa y palpitante, nuevamente con su espada, el grifo atravesó la bola carnosa, y la cola finalmente se dio muerte al tenderse en el suelo como un ratón muerto. El señor grifo miro a su alrededor una vez más, notando la dificultad con las que sus tropas lograban mantenerse a la par con las bestias, sin embargo al ver a los lobos luchar, se fijó en su estilo de combate, esquivar y disparar rayos contra el pecho y otras partes del cuerpo de las bestias, y noto como algunas luego de ser pinchadas determinado número de veces, caían en seco y fuera de combate, es entonces cuando finalmente todo parecía estar claro en su mente.
-no creo que tengan el corazón en el estómago Minos, creo que tienen más de un corazón- murmura el grifo con seriedad- regresa con tus tropas, tenemos que avisarle a los demás-
A los alrededores se podía divisar a grifos y minotauros luchando ferozmente contra las criaturas sin piel, una sangrienta y ardua batalla que parecía estar lejos de tener su final se libraba por las calles del extinto imperio de cristal, sin embargo no muy lejos del conflicto principal, aun se encontraban tres ponis que aún no se habían unido a la lucha.
Roz y Bast se encontraban ante Kira, esperando a que el pegaso comenzara la pelea contra ellos, pero este se encontraba muy tranquilo, ahí parado en su lugar como si nada, mirando a ambos ponis mientras un sanguinario combate se libraba a su alrededor.
-que gusto encontrarlos de nuevo- dice finalmente el pegaso blanco de melena rojiza- veo que se han recuperado luego de la paliza que les di hace dos años, que gusto verles de nuevo-
-eres un desgraciado, infeliz- piensa Bast mientras el cólera se gestaba en su interior.
-¿quieren continuar en donde nos quedamos? ¿O prefieren luchar con sus amigos pulgosos?- les pregunta Kira relajadamente.
-no desperdiciare mi tiempo peleando con un montón de neófitos- se impone Bast.
-hermano, por favor, se más sensato- le dice Roz en su mente.
-¡ahora! ¡Estás listo para pelear o no!-
-bueno, lamentablemente, yo siempre estoy listo, pero no me satisface pelear solo contra ustedes, ¿Dónde está su otro amigo? Creo que era un pegaso-
-no está- murmura Roz mientras fruncía el ceño.
-oh, que lastima- murmura Kira con decepción- bueno, supongo que podemos jugar, pero tendré que ser más delicado con ustedes, o todo terminara pronto-
-eso ya lo veremos- murmura Bast mientras sonríe maliciosamente debajo del cristal de su armadura. Es entonces que Bast arremete el solo contra Kira, el pegaso esquiva ese primer ataque simplemente agachándose.
-¡maldito desgraciado!- exclama Bast colérico.
-¡tú eres un idiota!- exclama Roz a lo lejos, aunque no se refería precisamente a Kira.
-vamos a jugar un rato entonces- sonríe Kira ligeramente, aunque no precisamente se notaba emocionado por pelear.
Rápidamente los dos hermanos Wampira saltan contra Kira, el pegaso se queda completamente inmóvil mientras los dos ponis arremetían contra él, estando a solo centímetros de llegar a él, Kira da un paso a la derecha, y primero esquiva la patada de Bast, al momento siguiente da un salto leve y evita que Roz ataque sus cascos, da un brinco por la calle ha se detiene justamente ante la cabeza de diamante perteneciente a la estatua de Spike, Kira le mira con curiosidad, momentos antes de que Bast y Roz regresaran por él, pero Kira con un solo casco levanta la gigantesca cabeza de diamante y la arroja contra ambos ponis, estos la esquivan mientras continúan arremetiendo contra Kira, pero al llegar a donde este se encontraba de un momento a otro el pegaso desapareció, atónitos buscan con la mirada al pequeño poni, pero antes de que se dieran cuenta la cabeza de Spike regresa hacia ellos, puesto a que Kira había alcanzado la cabeza de diamante en el aire y de una patada la había regresado. Roz y Bast apenas logran esquivarla mientras la cabeza explota al impactar contra el suelo de diamante, dispersando sus trozos como una granada en todas direcciones.
El combate entre los dos Wampira comienza, Kira fácilmente evadía cada ataque que ellos intentaban darle. Generando en ambos ponis un amplio sentimiento de impotencia y frustración.
Durante todo el combate, Bast y Roz se comunicaron telepáticamente para intentar coordinar sus movimientos y discutir cómo hacer que su plan funcione.
-¡cuidado, esta atrás de ti!-
-¡ya lo vi!- exclama Bast en su mente mientras expulsaba una onda expansiva que solamente evito que Kira se le acercara un par de metros. Al ver la oportunidad, Bast saco una lanza y con este intento atravesar a Kira, pero el pegaso no solo esquivo la lanza, si no que de una patada hizo que la lanza actuara como palanca y con el otro extremo de esta Bast se golpeara fuertemente en la barbilla.
-¡ten más cuidado!- le ínsita Kira mientras estuvo a punto de aplastar su cabeza con su casco derecho, Bast apenas logro quitarse y presencio como los escombros de diamante salían volando y como proyectiles le golpeaban en la cara, de no ser por la armadura que traía puesta, más de algún fragmento de cristal se le abría clavado en el rostro y pero en los ojos.
-¡Donde están los lobos!-
-peleando con las demás criaturas, Kira es solo para nosotros, no nos atacan porque él se los ordena-
-desgraciado, solo está jugando con nosotros-
-tenemos que derribarlo, y mantenerlo ocupado lo suficiente-
-¿hasta cuándo?-
-lo suficiente-
Con cada golpe fallido, Roz y por sobretodo Galben comenzaban a exasperarse por su situación, Kira por su parte no parecía tan preocupado.
-esto es inútil, ni con las armaduras aumentando nuestras capacidades podremos tocarle ni un solo pelo- musita Bast frustrado.
-¡simples golpes no lo detendrán, necesitaremos ataques más poderosos que esto!- exclama Roz en su mente.
-si…. Yo creo que conozco uno que aprendí antes de venir aquí, pero no sé si funcione- escuchan una voz en la mente de ambos.
-¿qué planeas Armor?- responde Bast en su mente mientras dificultosamente trataba de cercenarle un golpe a Kira.
-conozco un hechizo que quizás pueda detenerlo-
-¿Qué requieres?-
-que me den 30 segundos para cargarlo y que no se salga del radio en el que ahora está-
-aj, mejor dinos cuando llegara el tirador-
-no vendrá hasta que todo este despejado, no hasta que los demás lobos se encarguen de las otras bestias, si ataca ahora, se vería comprometida su posición y no podemos usar muchos lobos para protegerlo-
-entiendo...- murmura Roz.
-muy bien, ¡prepara el maldito hechizo ahora!-
-le cortare las alas a ese desgraciado- murmura Bast entre dientes mientras se elevaba en los cielos, sobrepasando a Kira en los aires. En ningún momento Kira pierde de vista su objetivo, pero en eso Roz ataca al pegaso con una combinación de ataques múltiples tanto con armas como rayos, los cuales Kira en un principio se ve dificultoso en esquivar por estar distraído. Ya al ver que Bast no bajaba a atacarlo, se encargó de lleno con Roz.
El pegaso arremetió contra el unicornio negro, Roz le disparo un rayo inmovilizante a Kira el cual este mismo esquivo solo para molestarlo. Es entonces que Bast aparece por la espalda de Kira, tratando de atravesarlo con un potente hechizo, pero Kira se fue volando a toda velocidad, Bast siguió a Kira con el hechizo aun disparando, destrozando todo lo que tuviera a su alrededor.
-creo que necesitas ser más rápido- se burla Kira.
-¡yo te enseñare!- exclama Bast mientras desactivaba el hechizo y creaba una serie de esferas de energía las cuales explotaban en el aire momentos antes de que llegar a Kira, el pegaso no parecía resultar afectado, ni siquiera en su velocidad de vuelo.
Roz tomo una lanza de metal con la cual intento cortar a Kira, pero este fácilmente se escurrió como una hoja en el viento, donde ya un poco aburrido y ya queriendo que esto se pusiera más interesante.
Los dos hermanos comenzaron a rodear a Kira por ambos en pleno vuelo, una vez que aparentemente lograron seguirle a la par ambos se sincronizaron volar alrededor del pegaso creando inicialmente una burbuja, ambos estaban tratando de crear un bucle de viento, estos trataron de aprisionarlo, sin embargo de nada les serviría una vez que Kira abanicara sus alas, al hacer este acto, Kira destrozo el bucle de vacío, y la presión de la burbuja estallando fue suficientemente dura para deshabilitar el vuelo de ambos y hacerlos estrellarse en diferentes direcciones.
ya un poco aburrido, es entonces que Kira dio su primer golpe directo contra los Wampira, yendo con el que tenía más cerca, Kira dio un certero golpe contra Roz, originalmente destinado en el pecho, Roz apenas logro moverse un poco antes de que ese golpe lo rozara, y solo eso basto con un solo roce del casco de Kira en el muslo de Roz, no solo destrozo esa parte de su armadura en cientos de pedazos, sino que también los huesos de toda la parte inferior del cuerpo de Roz, pulverizando su cadera y pierna izquierda.
El unicornio negro dio un grito tan fuerte y desgarrador que fácilmente fue escuchado en todo el imperio de Cristal.
-pero que frágil, yo esperaba que durara más que eso, ni siquiera lo di con fuerza, para que lo esquivaras- murmura Kira decepcionado mientras tomaba a Roz por la cara- ¿Qué pretendían ambos con atacarme así?
-hicimos que te quedaras en el sitio por 30 segundos- sonríe Roz, es entonces que en el cielo se gesta una cúpula que rodea a Kira y Roz completamente. Kira inmediatamente mira en dirección al cielo como de entre uno de los edificios, da un largo salto un colosal lobo blanco el cual desde hacía tiempo venia cargando el hechizo.
-¡Roz, no te levantes!- escucha Roz en su mente, es entonces que aparece Galben el cual se tira al suelo con Roz y usa su propio cuerpo para protegerlo.
Kira se coloca en posición de defensa, pensando que el lobo arremetería directamente contra él.
-¡maldito desgraciado, ahora si prepárate para esto!-
La cúpula se sella, y se forma un enjambre de relámpagos dorados que comienzan a desintegrar todo lo que toque, Roz y Galben se hacen bolita en el suelo, mientras los relámpagos apenas llegaron a rosarlos. Sin embargo para mala fortuna de Kira, ferozmente era atravesado por cada uno de los relámpagos, mientras se veía inmovilizado por la electricidad recorriendo su cuerpo a toda velocidad.
-¡pero qué tontería! ¡Esto no es más fuerte que lo que intentaron la última vez!- reclama Kira quien más que sentir dolor por los relámpagos sentía molestia e incomodidad por tal acto, el único verdadero efecto era que sus músculos se adormecían levemente, pero no era nada que le importara al pegaso blanco.
-¡ya me arte de esto!- exclama Kira mientras se esfuerza por extender sus cascos a los lados, y luego con un último esfuerzo da un fuerte y resonante aplauso, que genero una poderosa onda expansiva que estremeció la tierra y disipo la cúpula violentamente. el lobo blanco es golpeado por la onda expansiva generada, mientras todo regresaba a la normalidad.
-¡no sirvió de nada!-
-esa cosa no era para lastimarte idiota- exclama Bast mientras arremete contra Kira, el cual como siempre, intenta esquivarlo, pero esta vez, el asimilador no pudo evadirlo, siendo que ya no podia moverse con total libertad y velocidad, pues aun sentía los músculos adormecidos, Bast tomo a Kira por la cintura y lo arroja contra una de las casas de cristal, apresuradamente este entra momentos antes de que Kira se levantara y por primera vez acciona un mecanismo en su armadura de tracción antes de dar el siguiente golpe, de esta forma, el golpe que propino a Kira fue cientos de veces más poderoso de lo que haya sido su fuerza normal, al punto de que mando a Kira a estrellarse contra el suelo de diamante varios metros hasta llegar a las catacumbas.
Bast consiente que no podía desaprovechar la oportunidad bajo y busco a Kira. Lo encontró semienterrado en escombros, con el rostro destrozado y regenerándose en el acto, pese a tener la cara irreconocible, con la mandíbula partida y el cráneo perforado, este pese a toda la sangre, no parecía haber recibido gran daño. Bast rechino los dientes y maldijo en su mente la regeneración tan prodigiosa de los asimiladores. No siguió perdiendo más el tiempo, y accionando el mismo mecanismo dio un potente golpe en el pecho de Kira, el cual lo reventó como una piñata y lo hizo estrellarse más profundo en la cueva.
Kira en su descenso, siguió regenerándose sin importar que tanto daño hubiera recibido, aun cayendo en el aire, su cuerpo seguía curándose a sí mismo a una velocidad sin igual. Bast hizo brillar su cuerno y le disparo un potente relámpago a Kira para seguir con la parálisis, aunque esta vez era mucho menos efectiva. Logro llegar al aun destrozado Kira, lo tomo por la parte más maciza de su cuerpo y lo estrello fuertemente contra las rocas mientras con los guantes de su traje seguía generando corrientes eléctricas contra Kira, su cuerpo se convulsionaba y temblaba frenéticamente, luego Bast dio otro golpe a Kira con la tracción de su guante ganando tiempo para concentrar otro hechizo poderoso, esta vez creo un torbellino de fuego mientras al mismo tiempo disparaba un relámpago muy potente, el torbellino de fuego se encargaría de desintegrar los pequeños trozos de carne que se separaban del cuerpo de Kira, mientras el relámpago era para seguirse asiéndole daño.
El unicornio amarillo definitivamente atacaba con todo al pegaso, ataque tras ataque, uno después de otro, dándose apenas pequeños respiros solo para canalizar sus energías. Bast comenzaba a agotarse, notoriamente, no podía mantener tantos ataques poderosos por demasiado tiempo, necesitaba detenerse, pero no había nadie que lo relevara.
Finalmente y por desgracia para Bast, tantos ataques combinados provocaron en el túnel (pese a estar estructurado por diamante) provoco que se debilitada e inevitablemente no duro mucho más hasta que comenzó a quebrarse y un derrumbe resulto finalmente, el cual inevitablemente separaría a Bast y a Kira.
-¡No! ¡Ahora no! ¡Maldita sea!- Exclama Bast mientras intenta alcanzar a Kira pues luego de su último ataque este había provocado que el deformado pegaso impactara lejos de donde él se encontraba en ese preciso instante, de haberlo previsto posiblemente habría tomado a Kira y lo hubiera sacado del derrumbe, pero no fue así por desgracia, y no logra llegar antes de que el muro de rocas los separarse.
-¡Nooooo! ¡Maldición!- exclama el unicornio desesperado, es entonces que una roca estuvo a punto de aplastarlo, de entre las sombras aparece el lobo blanco, el cual tomo a Bast y por la fuerza lo saca del túnel momentos antes de que este se derrumbara completamente.
-¡espera maldito perro! ¡QUE ESTÁS HACIENDO!- exclama Galben desesperado.
-le salvo la vida al esposo de mi hermana ¿qué tal si coperas?-
Pese a estar ahora seguros gracias al escudo que protegía el edificio, rápidamente todas las ponis corren a las puertas y ventanas y comienzan a atrancarlas con todo lo que tienen a la mano, usando mayoritariamente muebles como sillas y mesas de lectura para tapiar cada uno de los ventanales y puertas por las que lo que sea que este afuera pueda acceder. Mientras todo esto pasaba, Celestia se quedó sentada en su silla de ruedas, mirando con inexpresividad por uno de los huecos de uno de los ventanales, observando como docenas de criaturas se encontraban al pie del perímetro, observando el escudo de energía que les cubría, sin embargo, algo que intrigaba un poco a Celestia era ver que las criaturas no se notaban precisamente frustrada o molestas por no poder alcanzarles, sino todo lo contrario.
-¿pasa algo hermana?- pregunta Luna mientras estuvo a punto de llegar de con ella, esta mira a Celestia con una mirada insegura contra aquel hueco del ventanal, observando a las criaturas que yacían fuera.
-¿hermana?-
-no lo sé Luna….- murmura Celestia mientras mira por una de las ventanas hacia el exterior, fuera donde se podía divisar varias criaturas reptando y paseándose por el perímetro del escudo que les protegía de las criaturas externas.
-¿hermana?-
-¿no entiendo por qué no entran?- murmura Celestia con seriedad.
-el escudo doble que creamos funciona, tranquila, estamos a salvo aquí…. el escudo no les dejara pasar-
-¿eso crees?-
-si… -
-Hermana... míralos... solo están observándonos... ni siquiera lo intentan- murmura Celestia muy insegura.
-¿a qué te refieres?-
-no estoy segura Luna….- murmura Celestia mientras se queda hay sentada acariciando su vientre, esta siente algunas pataditas un poco fuertes lo que le llevan a sentir un tenue dolor que le incomoda.
-¿pasa algo?-
-no… no es nada…. Vamos Luna…. tenemos que apresurarnos- dice Celestia mientras coloca sus cascos en las ruedas de su silla para impulsarse por sí misma. Luna suspira y camina a la par de su hermana.
-si hermana, está bien- dice Luna mientras empuja con cuidado la silla de ruedas de Celestia dejando de lado que ella misma se iba a movilizar sola, molestando indirectamente a su hermana, haciendo que esta se cruzara de cascos.. Teniendo ante ellas docenas tal vez cientos de repisas de inmenso tamaño, algunas tan altas como una casa, cientos y cientos de libros hasta donde alcance la vista, un cierto aire majestuoso se sentía en el área pese a que este sitio también se vio afectado por la gema tronándose todo rojo, la estructura seguía manteniendo su imponencia, aunque con un ligero toque oscuro.
-¿Cuánto tiempo crees que tenemos para buscar?- murmura Luna mientras al mismo tiempo se sentía un poco intimidada por tal cantidad de repisas y libros por los cuales comenzar a buscar.
-el tiempo que tengamos, tenemos que hacer que valga la pena- murmura Celestia con seriedad.
-¿por dónde comenzamos?- llegan Blueblood con ellas un poco apurado y asustado.
-¡llegaron!- dice el príncipe exaltado.
-¿encontraste algo?-
-aun no... la dignataria superior entro y está buscando en el departamento de la historia del Equestria-
-creo que lo mejor es separarnos- murmura Celestia con seriedad.
-sí, tienes razón, son muchos subniveles… Blueblood puedes comenzar a buscar en la sección de historia del imperio, todo lo que encuentres apártalo en una pila y si puedes ponle un separador para identificarlo cuanto antes, busca todo lo que puedas referente al corazón de cristal-
-si…- murmura el príncipe mientras se retiraba apresuradamente.
-Luna tu busca en la sección de hechizos avanzados y rituales, trata de encontrar algo que pueda ayudarnos en la purificación y contrarrestar esto-
-si pero…. ¿tú que aras hermana?-
-hay una sección en la planta baja de este lugar repleta de pergaminos viejos y libros sin portada o con paginas faltantes, muchos de esos libros datan de incluso antes de la fundación del imperio, incluso podrían ser más antiguos, empezare hay- murmura Celestia.
-espera… ¿en la planta baja? ¿Cómo podrás….?- murmura Luna señalando la silla de ruedas de Celestia.
-Luna, no tenemos tiempo para eso-
-y por eso yo tengo que ir…-
-no perdamos más el tiempo, además, Discord me ayudara a bajar- murmura Celestia con frialdad, es entonces que dé tras de Celestia aparece Discord.
-está bien- suspira Luna.
Discord atraviesa la biblioteca a paso moderado, mientras los demás se distribuían por las instalaciones para buscar lo más rápido posible en cada una de las secciones y pasillos de la extensa biblioteca, cada una de las ponis eligió una sección y comenzaron a buscar sin más pérdida de tiempo.
Mientras Discord le llevaba hasta la planta baja, Celestia se desesperaba un poco por lo lento que Discord le llevaba.
-Discord ¿podríamos ir más rápido?- murmura la princesa un poco irritada.
-tranquila cariño… estaremos hay en seguida…- murmura Discord con un tono cansado.
-¿estás bien?-
-si… si…. Solo un poco cansado… supongo que por eso de la sangre- murmura Discord con un tono deprimente.
-¿enserio estas bien? No te hoyes muy bien-
-si… estoy bien… y tu ¿Cómo sijes cariño?- le pregunta Discord un poco preocupado mientras mira de reojo el inmenso vientre de su esposa.
-estoy bien Discord- murmura Celestia mientras acaricia su vientre con ambos cascos.
-se suponía que mañana te harían la cesaría… - murmura Discord con voz temblorosa.
-sí, lo se…. No te preocupes por él bebe-
-no es solo él bebe lo que me preocupa…. Cariño…. Sin un doctor… ¿Cómo tomaras el embarazo? Y luego una cesaría….como… como…-
-no lo sé Discord… pero nos encargaremos de eso cuando llegue el momento-
-¿pero qué tal si llega en 10 minutos? ¡OH 5! ¡Enserio cariño! ¡Donde tendrás al bebe! ¡no creo que ese escudo dure más de una noche! y eso si tenemos suerte-
-yo tampoco creo que dure tanto- piensa Celestia- por eso tenemos que apresurarnos en la búsqueda-
-estoy bien Discord…. Enserio, no te preocupes por eso cariño-
-no puedo evitarlo….- murmura Discord triste.
-Discord…. (Suspiro) mejor dime ¿Dónde dejaste a Tara?-
-la recosté en una de las mesas y la cobije con una cortina- responde el draconequus- pero aun no despierta….- murmura este con un tono melancólico- Starlight se quedó con ella, también Fluttershy y Rainbow le cuidan-
-Entiendo- suspira Celestia un poco más calmada, es entonces que esta al mirar a su esposo le nota algo triste- está bien, no te preocupes… estoy segura que despertara pronto- dice al suponer que pensaba en Tara, y ciertamente también era algo que a ella le preocupaba mucho.
-¿Cómo lo sabes?- murmura Discord dolido- ¡se supone que esas cosas curaron sus heridas, pero aun no despierta!-
-lo se…- murmura Celestia mientras lo toma por la garra vendada- es muy fuerte, como tú-
-yo no soy tan fuerte… ni siquiera pude terminar con esto yo…-
-shhh, shhh, ya Discord, está bien, no te exijas demasiado cariño-
-quiero ayudar…. Eso quiero… pero…-
-ya hiciste mucho por nosotras, no te preocupes más mi cielo-
-quisiera hacer más-
-ya hiciste suficiente-
Discord baja la mirada un poco apenado y pensativo, este se arrodilla y se recarga sobre una de las bancas de la biblioteca, para tomar un reposo antes de bajar las escaleras donde necesitara todas sus fuerzas para ayudar a bajar a su esposa.
-no te preocupes, todo estará bien ahora-
-¿Cómo estás tan segura?-
-lo estoy- dice Celestia con seriedad- llévame al sótano cariño…-
-de acuerdo- suspira Discord.
_ Todas las chicas se distribuyen rápidamente, cada una toma una sección determinada que pareciera tener algo de utilidad, inclusive Lúthien y Fluttershy, distribuyéndose entre la sección de magia antigua no verbal y leyendas de Equestria respectivamente.
Lúthien parecía una máquina de escaneo, pues solo requería de tomar un libro por unos breves instantes y hojearlo para decir que no era útil, Whisper quien era el que le resguardaba y cuidaba mientras ella trabajaba, observaba sorprendido la rapidez con la que ella revisaba cada libro, no tardo mucho tiempo en que el tuviera que ayudarle para apartar los libros ya revisados y permitir que ella siguiera con lo suyo sin dificultades.
Fluttershy también se encontraba resguardada por Rainbow Dash, quien desempeñaba un papel semejante al de Whisper, apartando los libros ya revisados, la pegaso amarilla se enfocaba principalmente en buscar cosas referentes al imperio de cristal, buscando algo que les sea de ayuda. Y merodeando por los libreros se encontraba Blu, quien al no conocer bien como buscar lo que requerían, desidia mejor patrullar el área, deteniéndose momentáneamente para observar a Lúthien y su madre cuando tenía la oportunidad, pese a toda la desgracia, Fluttershy parecía estar feliz pues al fin había visto a su hijo.
En otra sección no muy apartada se encontraban Twilight y Starlight, la princesa de la armonía al igual que Lúthien revisaba rápidamente cada libro de hechizos tanto reciente como antiguo buscando una respuesta. Starlight también reviso algunos libros, pero no lo hacía tan bien como su hermana y madre, de hecho, ella estaba un poco más empeñada en el cuidado de su amiga aun inconsciente, en una banca no muy apartada le habían hecho una cama improvisada a la pobre princesa que aún no despertaba, y cada determinado tiempo, Starlight y en otras ocasiones Fluttershy, venían con ella para revisarla y asegurarse que estuviera bien, pero en todo el proceso no había ni un solo cambio, todo permanecía exactamente igual, ella estaba inconsciente y no pareciera como si fuera a despertar pronto._
Sacándole de la cueva, ambos resurgen en los límites de la ciudad, lejos del conflicto principal entre los grifos y asimiladores.
-¡Maldición!- exclama Bast mientras apresuradamente comienza a escarbar en la roca, tan pronto como puede, usando cascos y hechizos para retirar todas las piedras, debía apresurarse, el tiempo corría demasiado rápido, y no podía perderlo más.
-detente- le dice el lobo blanco en su mente.
-¡No lo entiendes! ¡Ya lo tenía!-
-no, no es verdad, ahora, lo mejor es esperar a que...-
-¡si no me apresuro, esa cosa escapara!-
-algo me dice que no lo hará, por favor, Galben, Bast, cual sea tu verdadero nombre, estás perdiendo el control-
-¡tú no lo entiendes! ¡No sabes lo que esa cosa me hizo!- reclama este mientras observa sus cascos malformados, los cuales pese a haber pasado tanto tiempo en la capsula de recuperación, realmente nunca pudo recuperarse totalmente, y ahora todo su cuerpo era recuerdo de aquella batalla en la que casi pierde la vida.
-lo se... Roz me lo conto todo-
-¡entonces déjame hacer esto!-
- si pierdes el control, si continúas así, volverá a hacerte lo mismo-
-¡maldito perro!- exclama Bast colérico, es entonces que por un instante, los ojos del unicornio comenzaron a destellar un brillo intenso- tengo que matarlo, tengo que eliminarlo-
-¡controla tu ira maldita sea! este no eres tú, Galben, es la roca hablando por ti- el lobo blanco comienza a gruñirle al Wampira-tenemos un plan, y lo vamos a seguir-
-¡no me importa su estúpido plan!- exclama con más cólera que nunca, y sus ojos se vuelven completamente rojos. Es entonces que el lobo blanco arremete contra este y lo estrella contra las rocas fuertemente.
-¡quítateme de enzima maldito perro!- exclama Bast mientras comenzaba a ponerse rojo de la ira. El lobo blanco le golpea en la cara dos veces, y luego lo sacude en el aire y lo arroja contra las rocas con fuerza.
Galben se levanta un poco aturdido y adolorido.
-¡¿ya se te quitó? ¿o tendré que arrancarte la cabeza?!- el lobo comienza a gruñirle cual fiera.
Galben se levanta, con una mirada sombría.
-maldito perro-
el lobo blanco estuvo a punto de decirle algo, pero en eso sus oídos se percatan de algo moviéndose en la tierra, no pasa mucho tiempo antes de que Galben también se percatara y ambos miran, con la guardia alta en dirección a los escombros, es aquí cuando presencian como Kira comienza a emerger lentamente.
-¡es mío!-
-¡espera! ¡Galben!-
Bast reacciona y rápidamente carga un rayo para inmovilizarlo, pero antes de que pudiera disparar, Kira resurge de los escombros y arremete contra el,
-eso fue muy astuto- dice Kira. Bast carga nuevamente su golpe tractor a la máxima potencia y dio un poderoso golpe contra Kira el cual este último paro con su casco, la onda expansiva que provoco el impacto de ambas fuerzas fue tan poderoso, que rompió todas las ventanas del imperio.
-lindo juguete- murmura Kira mientras presionaba el guante de metal y lo aplastaba con la misma facilidad con la que se comprime una lata de refresco -perdóname, creo que lo rompí-
-¡AÚN TENGO EL OTRO!- exclama Bast mientras golpea con su casco libre en el rostro de Kira justo como lo hizo la primera vez, pero esta vez no resulto tal y como se esperaba, en lugar de que el cráneo de Kira se destrozara en cientos de pedazos esta vez fue el guante de metal el que termino destrozado.
-¿algo más?-
-¡Idiota!- exclama el lobo blanco mientras dispara un potente rallo azul que impacta directo contra Kira, Bast pese a tener el casco lastimado por el daño que recibió al destrozarse su guante, logro zafarse de Kira en el movimiento del lobo, y rápidamente saco algo de entre su capucha, y lo acciono, este se disparó una onda de choque que aparto a Kira apenas algunos centímetros, Bast aprovechando que por lo menos logro distraerlo, saca de entre su capucha un último objeto el cual clava en el pecho de Kira.
-ARMOR, ALEJATE- exclama Bast en su mente, y ambos corren, apartándose tanto como pueden. El aparato cilíndrico que estaba en el pecho de Kira comenzó a destellar y casi de inmediato se fragmenta en discos y despide una poderosa explosión, fue tan fuerte que incluso logro disolver una parte de la cúpula creada por Carnage en los límites del imperio. El agujero se mantuvo abierto por un par de minutos, hasta que nuevamente logro reincorporarse.
Bast busco a Kira para seguirlo atacando, pero antes de que lo encontrara, este mismo lo encontró y tomo por el cuello ahorcándolo, todo estaba muy difuso por el humo de la explosión, pero para cuando este se disolvió, pudo ver así sea por un momento, una representación del cuerpo carnoso de Kira, con un ojo negro y reventado, destilando sangre, mostrando los colmillos y algunos huesos, al poco tiempo todas sus quemaduras que le hacían tener esa apariencia se curaron por si mismas en cuestión de instantes, y regreso a ser el mismo pegaso que era.
Kira toma a Bast por el rostro y comienza a estrellar su rostro contra los escombros ferozmente, el unicornio amarillo no podía hacer nada por librarse, no podía soltarse del agarre de Kira, no podía hacer nada, el pegaso lo traía como si fuera un muñeco de trapo, lastimándolo hasta la muerte.
En la biblioteca, una perturbada Twilight dejaba caer todos los libros que levitaba con su magia al sentir algo muy duro golpeándole en su corazón, un presentimiento de lo que estaba sucediendo afuera.
-¿madre pasa algo?- le pregunta Starlight algo preocupada, pero Twilight no respondía, estaba completamente inmóvil, con los ojos bien abierto. Su piel comenzó a rezarse y sus ojos parecían perderse en la oscuridad mientras parecía sentir cada golpe contra su esposo.
Bast se encontraba tirado en el suelo, con heridas en todo el cuerpo, agonizando por los tratos de Kira, este aun parecía dispuesto a seguir peleando, pero pese a los deseos de su mente, su cuerpo ya no podía levantarse.
Kira lo toma por el cuello y lo levanta a la altura de su rostro.
-¿algo más que quieras probar?-
-tal vez una cosa- murmura Bast sonriendo.
-¿así? Je ¿y qué cosa es?-
-ya veras, maldito bastardo- escupe sangre Bast en la cara de Kira, y este no pareció inmutarse siquiera un poco. Es entonces que de repente, ante ellos aparece nuevamente el lobo blanco, el cual le gruñe con fuerza al pegaso, Kira suelta a Bast dejándolo tendido en el suelo.
Kira mira con una sonrisa al lobo mientras que a su lado aparecían 4 lobos más que esta vez acompañarían a blanco para su combate contra Kira.
-bien, creo que esto podría mejorar un poco- dice el pegaso sarcásticamente, antes de que los tres lobos arremetieran contra él.
En la cima de una terraza de entre una de las casas más grandes se encontraba un unicornio gris, con melena amarillo pálido, solo poseía un ojo color naranja, puesto a que en la otra mejilla poseía una larga cicatriz que le deformaba medio rostro. Este unicornio se encontraba observando todo el caos con bastante inexpresividad, más precisamente observando a las criaturas escarlatas, carentes de piel alguna que cubra sus cuerpos. El unicornio suelte un gruñido semejante al de un lobo. El unicornio se dirige hasta un maletín negro con doble cerradura, este lo abre quitando aunó a uno los seguros y por un momento duda en abrirlo, este toma un poco de aire y abre el maletín. Dentro se encontraba primeramente una serie de elementos pertenecientes a lo que aparentaba ser un arma, con mucho cuidado el unicornio tomo uno a uno, los elementos y los armo con mucho cuidado, formando una ballesta de metal oscuro, el frente del arma era muy semejante a la figura de un lobo, así como la culata que era muy semejante a la cola del animal.
Es entonces que de entre las sombras ante el aparece un imponente y amenazante lobo oscuro,
-señor- murmura el unicornio mientras se reverencia, esta criatura no podía ser otro que Scut Sbie, el líder de este grupo de lobos, lentamente el lobo oscuro se encoge de tamaño y toma la forma de un alicornio oscuro.
-son asimiladores, tal y como nos informó ese Wampira- dice con una voz severa.
-sí, lo sé, si mi señor- murmura el unicornio mientras se mantenía reverenciado.
-¿trajiste lo que te pedí?-
-¡si señor! A… aquí esta- dice el unicornio mientras se apresura al maletín, es entonces que esta saca una caja de metal que se encontraba esquinada en el interior del maletín, con mucho cuidado y con algo de temor y precaución, el unicornio abre la caja de metal y de esta saca un recipiente de vidrio con un pequeño animal dentro.
Scut Sbie le quita el recipiente al unicornio y lo mira con detenimiento.
-¡señor tenga cuidado! Una gota de su…-
-lo se- dice el alicornio con voz cortante, mientras observa a la pequeña criatura que tenía dentro, a primera vista parecería que el recipiente no contenía nada dentro más que agua, pero al colocarlo contra la luz se lograba divisar una pequeña criatura, muy semejante a un renacuajo al que apenas le estaban brotando sus extremidades traseras, el cuerpo de la pequeña criatura era traslucido, como si estuviera echo de gel, tenía dos ojos azules muy grandes que resaltaban en su cabeza.
-es un bebé solamente- murmura Scut Sbie con indiferencia.
- es muy peligroso tener a un adulto aun encerrado, tener a un tritón X Centum requiere de muchas precauciones, no se puede tomar a la ligera, le aseguro que aunque sea una cría su toxina es lo suficientemente fuerte para matarnos a todos-
-bien, ¿pudiste ordeñarlo?-
-el recipiente se encarga de ello, mientras el pequeño nada hay dentro, al ser un sitio confinado expulsa diminutas dosis de su toxina, las cuales se acentúan en el fondo de su recipiente, y son extraídas por la parte inferior- Scut Sbie le entrega el recipiente y el unicornio tras ponerse unos guantes negros y una mascarilla, extrae de la parte de abajo del recipiente, un pequeño frasco, el cual tenía apenas la mitad de capacidad, destacándose una sustancia azulada brillante.
-hasta el momento, contando este, solo he podido obtener 7 dosis- murmura el unicornio mientras del maletín saca una caja de metal en la cual se muestran otros seis frascos semejantes, cada uno poseía apenas una cantidad mínima equivalente apenas a unas cuantas gotas por frasco, el cristal de cada una era demasiado grueso y tenían la parte superior una tapadera de metal.
-no desperdiciaremos una dosis en puros neófitos de primer y segundo nivel-
-el chico que pelea contra Roz parece un definitivo, si es así, necesitaremos al menos 3 dosis para detenerlo- murmura el unicornio mientras toma del maletín una varilla de metal y una punta de flecha, paso a enroscar la parte de metal de uno de los frascos con toxina a una de las puntas, y luego coloco la varilla inferior para terminar el trabajo, colocando la flecha ya terminada en la Ballesta que previamente había armado.
-mientras tengamos a la salamandra en su capsula podremos obtener más toxina, pero tomara tiempo, al ser un bebe solo produce dos gotas por hora-
-entiendo, no importa dime... ¿Cuánto tomara comenzar la descelularización ?-
-¿tras el primer pinchazo?- sonríe el pegaso con malicia- esta toxina se vuelve más fuerte y distribuye por el cuerpo gracias al metabolismo del individuo, en una criatura como el asimilador, los primeros efectos será inmediatos, será una muerte agónica, tenlo por seguro-
