El despertar del demonio.
Capítulo 54: lagrimas por la vida.
Discord apresa a su hija con su cola, esta aumenta de tamaño aplastando a Tara, esta intento defenderse, pero antes de que pudiera hacer algo, una aura roja comenzó a cubrir el cuerpo de Discord como un incendio, y por un momento la princesa fue incapaz de moverse.
-has sido una niña muy mala-
En el sitio que alguna vez fue una de las bibliotecas más grandes de Equestria y el mundo, un colosal hoyo negro comenzaba a salirse de control y empezaba a succionarlo todo.
Starlight entraba en una fuerte desesperación, impotente completamente, atrapada al filo de la muerte, incapacitada de hacer algo no solo por salvarse a sí misma y a los demás. Todos podían sentir como algo los arrastrada con fuerza hasta las fauces de la oscuridad, todos estaban atrapados, y aun cuando una vocecita le dijera a Starlight que soltara a los grifos e intentara salvarse ella misma, no lo aria, no había forma de que se librara de esta aun cuando sacrificara a los demás, pues ella era la que estaba más cerca del hoyo negro al tenerlo básicamente por sobre de sí misma. No había forma de que intentara hacer alguna alteración en su hechizo aun cuando lo intento en su eterna desesperación. Trato de tele trasportarse, a sí misma y el resto, fallo, trato de desplazarse con todos los demás, cambiar de dirección con su magia, pero al dar el más mínimo movimiento sentía como perdía fuerza de atracción contra el suelo, y si trataba de deslizarse con su magia para tratar de apartarse de la zona de peligro, pero esta se percataba el cómo cada vez que se deslizaba así fuera un solo centímetro, sentía como el hoyo los abrasaba con su fuerte atracción. No podía moverse, no podía hacerlo, el hacerlo podría romper la burbuja de alguno de los grifos o desestabilizarla, dejándola presa de la oscuridad.
-ayúdenme… alguien… por favor… Tara….- murmura Starlight mientras cerraba sus ojos con fuerza y soltaba algunas lágrimas.
Sus músculos comenzaban a dolerle, su cuerno comenzó a quemarle, sus ojos comenzaron a quedarse enceguecidos por la intensa luz de su propia magia, su respiración era cada vez más agitada así como su corazón, no podía resistirlo, no podía aguantar por mucho tiempo, y tristemente lo sabía muy bien, en cualquier momento los soltaría, todos caerían dentro
-¡NO PUEDE SER! ¡TARAAAAAAAAAA!- sentía como sus poderes se desestabilizaban y perdían fuerza, ella trato de plantar bien sus cascos al suelo, e hizo brillar su cuerno con mayor fuerza pese a que este ya se tornaba rojo brillante, el dolor fue tan intenso e insoportable que soltó un fuerte y desgarrador grito.
-¡STARLIGHT!- se escucha un fuerte grito, que la princesa reconocería de inmediato y por un momento sentiría una ligera esperanza.
Ante ella aparecen dos figuras de entre las sombras, una de ellas no conocía, pese a tener una ligera sensación de haberla visto en algún otro lugar (probablemente viejas fotografías de su madre cuando era una joven unicornio) pero la segunda figura que por siento esta sostenía fervientemente con sus cascos y le sujetaba contra el suelo, no podía traerle más alegría al ver a su madre en su auxilio.
-¡Starlight, sostén mi casco!- exclama Twilight mientras lo entendía ante ella, pero no se atrevía a tocarla, dado a que todo el poder que la princesa expulsaba para mantener su hechizo de contención era tan fuerte que incluso podría lastimar a quien se atreviera a tocarla.
Starlight algo cansada y entrecerrando los ojos, hizo lo que su madre le pidió, pero al hacerlo Twilight alejo su casco pues este estaba aún prendido en potente energía.
-necesito que apagues tu hechizo o no poder tocarte….- murmura Twilight.
-¡no puedo! ¡No puedo!- murmura Starlight entre lágrimas mientras con la mirada apunta contra los grifos, es entonces cuando la princesa lavanda lo comprende, esta mira a su hija con una expresión de temor, fuerte preocupación, pero sobretodo orgullo.
-Starlight….-
-¡si los suelto todos morirán! ¡Este plan fue de nosotras! ¡Si ellos mueren será mi culpa!- chilla Starlight.
Twilight extiende su casco, este es cubierto por la energía de Twilight, permitiéndole tocar a su hija, colocando su casco sobre la barbilla de su hija para hacer que esta voltee a verle, la joven princesa lo hace, con sus ojos en lágrimas.
-los salvaremos a todos, juntas- le murmura Twilight con una leve sonrisa, el cuerno de Twilight se enciende en su magia con casi la misma potencia que con la que Starlight lo tenía encendido, con la diferencia de que la magia de Twilight era mucho más estable y no desbordaba como la de su hija.
Twilight quien estaba bien aferrada por Shining le pidió que le diera algo de espacio, Shining le soltó de los hombros donde le tenía aferrada y se aferró a su cintura con mayor fuerza mientras clavaba las pesuñas contra el suelo. Y la princesa de la amistad se acerca a su hija lentamente, con su cuerno destellando, lentamente esta lo cruza con el de su hija, y la magia de ambas se combina con gran potencia surgiendo un fuerte brillo. Starlight cierra sus ojos con fuerza, su cuerno dejo de dolerle, pero sentía como su magia se apagaba e iba debilitando.
-¡No! ¡Mamá! ¡Mi magia! ¡Estoy perdiendo el control!-
-¡no te preocupes! Ahora yo lo tengo- le dice Twilight, Starlight confundida mira a su madre a los ojos y lo entiende- ya puedes soltarlos, ahora yo los tengo. Starlight, completamente agotada y ahora con la confianza que su madre le infundía, decide apagar su cuerno, la honda que le cubría se apaga como una vela, y antes de que el vórtice la succionara, Twilight la coge entre sus cascos y le da un fuerte abraso aferrándose a ella.
-ya te tengo, tranquila, mami está aquí- le susurra Twilight mientras la abrasaba con fuerza, y el viento arremetía con mayor potencia, alborotando las crines de ambas y haciendo que Shining que se encontraba abrasándolas con fuerza sintiera como sus cascos comenzaban a resbalar, es entonces que parcialmente se convierte en lobo, más específicamente sus cascos traseros cuyas pesuñas ahora convertidas en garras se clavan con fuerza contra la superficie de Cristal.
-no podrás sostenerlos por mucho tiempo tu sola…- murmura Starlight algo cansada.
-no los sostendré por mucho tiempo- murmura Twilight con severidad, es entonces que su cuerno brilla con mayor intensidad, y a su alrededor, cada uno de los grifos que se encontraban congelados en el aire comenzaron a ser cubiertos por una aura lavanda, muy brillante e intense, los grifos incrédulos e impotentes miran con algo de exaltación como poco a poco cada uno de sus compañeros desaparecía en un destello lavanda.
Starlight mira a su alrededor con algo de incredulidad, y observa como cada uno de los grifos desaparecían.
-no me sueltes- le murmura Twilight quien sentía como el agarre de su hija se iva desvaneciendo, Starlight mira a su madre y le sonríe, aferrándose fuertemente a su pecho. Uno a uno, los grifos fueron desapareciendo, la biblioteca se fue despejando rápidamente y pronto ya solo quedarían ellas por desaparecer para desaparecer.
-ya casi…. Shining, sostennos bien, pronto are que todos nosotros desaparezcamos-
-no te preocupes por eso- afirma el unicornio blanco.
-hija, contén la respiración, esto será un poco brusco-
La joven princesa asiente con la cabeza y Twilight le sonríe.
-muy bien, ahora, uno… dos…- murmura Twilight mientras el ultimo grifo desaparecía.
De repente algo es arrojado contra ellas, golpeándolas con fuerza, el suelo donde se encontraba posados estalla tras el impacto, haciendo que Twilight y Shining salieran despedidos momentos antes de que la desaparición se concretara.
Twilight y Shining aparecen en el centro de la ciudad, en la gran plaza, cercas de donde el corazón de Cristal se encontraba aun destellando su potente energía roja. Twilight se levanta algo desorientada, pero antes de siquiera recobrarse totalmente, algo le golpea con fuerza.
-¡Starlight!- la princesa mira sus cascos incrédula, su hija no se encontraba, la había soltado justo antes de que desaparecieran, apurada e incrédula, con su corazón a punto de estallar, mira en dirección a la biblioteca, a lo lejos se podía divisar el hoyo negro por encima de donde debería estar la biblioteca, la princesa busco con la mirada apurada, y es entonces que pudo verlo, no una sino dos figuras, siendo succionadas por el hoyo negro.
Una vez ubicándolas, Twilight no perdió más el tiempo y trato de realizar el hechizo de tele trasportación cuanto antes, ya la tenía en la mira, solo debía confiar en sus poderes para atraparla antes de que el hoyo la succione, todo parecía en cámara lenta para Twilight, podía divisar como lentamente ambas figuras eran arrastradas y elevadas hasta las fauces de la oscuridad, su cuerno comenzó a destellar, abrió sus alas, y estuvo a punto de salir despedida, pero en eso una larga cola de serpiente la toma por el cuello y la azota contra el suelo. El golpe fue muy duro pero Twilight tras esto aun así se reincorporo y trato de efectuar su hechizo, pero la cola que aún estaba aferrada a su cuello apretó con fuerza y comenzó a asfixiarla y a someterla mientras esta trataba de luchar por soltarse y sin despegar la mirada de su hija, aun buscándola, y viendo como lentamente ella y alguien más que en su momento no le intereso saber quién se acercaba a la inminente oscuridad.
-jajaja, mira nada más, contempla como las dos desaparecen, ese si será el gran truco, porque nunca volverá a aparecer-
-¡Discord!- exclama Twilight, el draconequus la toma por la barbilla y la obliga a mirar hacia el hoyo negro, mientras contempla como su hija y la ahora reconocida Tara, ambas estuvieron a punto de perderse para siempre.
-¡Nooooooo! ¡Starlight!-
Twilight no fue la única en gritar su nombre y forcejear de sus ataduras con desespero y violencia, pues oculto en algún pasaje del imperio de Cristal, también se encontraba Wes, en la misma situación de Twilight. Tanto la princesa lavanda como el príncipe carmesí. Las cadenas de Wes se estiraron y comenzaron a forzarse, Twilight uso todas sus fuerzas y poderes por tratar de soltarse de su captor, Shining y los grifos trataron de atacar a Discord para que soltara a la princesa, pero este fácilmente los repelía. Las cadenas resonaron, el diamante contra el que estaban sujetas comenzó a crujir, pero aun no era suficiente, ambos gritaron su nombre con fuerza y desespero, el tiempo se hizo cada vez más lento como si aún tuvieran una mínima oportunidad pero su captura no les permitía a ninguno movilizarse.
Twilight al ver que no podía hacer nada para liberarse, trato de golpear a Discord en algún sitio vulnerable, trato de golpearle en los bajos, pero sus cascos no llegaban por el largo de Discord, trato de golpearlo en sus costillas pero Discord no se inmutaba ni en lo más mínimo, trato de morderlo salvajemente pero el draconequus aguantaba muy bien esa molestia, es entonces que Twilight sin siquiera quererlo, con sus alas rosa contra el estómago de Discord, y pese a que este fue un pequeño rose, el draconequus soltó un gemido de molestia que no soltó cuando esta le mordió o trato de arrancarle los ojos. Entonces ella lo comprendió, hay en el estómago sintió la herida de Discord, la misma que Gloss le había hecho tras la muerte de Luna, no lo pensó un instante más, y goleo con todas sus fuerzas una fuerte y contundente patada en el estómago de Discord, sus cascos traseros se bañaron en la sangre de Discord mientras el draconecus le soltaba y exhalaba un grito ahogado y retrocedía. Twilight se libera y no pierde más el tiempo y extiende sus alas, pero cuando estaba a punto de arremeter para ir por su hija, sus ojos incrédulos y destrozados miraron al frente tratando de buscarla, pero no estaba, su hija, su niña, ya no podía verla.
-¡Starlight!- Twilight se negaba a creer que había perdido a su hija y tras un momento de Shock ella regresa en sí y se dispone a ir de todas formas, pero nuevamente alguien más le detiene, pero esta vez no se trataba de Discord.
-¡Shining! ¡Suéltame! ¡Suéltamele! ¡Starlight!- exclama Twilight mientras forcejeaba desesperadamente.
-¡si entras, no saldrás!-
-¡no me importa! ¡Starlight! ¡Starlight! ¡Ahhhhhhh!-
Twilight estuvo a punto de soltarse, pero en eso aparece Bast quien le sujeta también.
-¡Noooo! ¡Noooo!- Grita Twilight.
-cariño por favor….-
-¡nuestra hija! ¡Nuestra niña!-
-lo se… pero ella…-
-¡Suéltame!-
-¡Twilight por favor, tranquilízate que ella!...-
-¡tengo que ir por ella!-
-¡ella no entro al hoyo negro!-
Twilight deja de luchar por un momento y mira esperanzada y aun confusa a su esposo.
Los grifos ya reincorporados rodean al herido Discord mientras este se sujetaba con fuerza su estómago estando en un estado claramente vulnerable, el dolor que sentía en su estómago era tan intenso que aun cuando este no lo quisiera, se vio obligado a arrodillarse mientras lentamente los grifos le rodeaba y apuntaban con sus armas, y ante ellos aparece el señor de los grifos encabezando lo que restaba de su batallón.
-su majestad- dice Discord con ironía y una falsa sonrisa mientras no dejaba de apretarse el estómago, el draconequus retrocede lentamente, aparentemente indefenso, pero los grifos no se confiarían tan fácilmente.
-¿Cómo que no entro al hoyo negro?- murmura Twilight ansiosa.
- uno de los lobos fue por ella cuando estuvieron a punto de cruzar- le explica Roz.
-no puede reconocer de quien se trataba, pero vi como se la llevó a ella y también a la otra princesa- le explica Shining.
Twilight le mira ansiosa.
-¡pero lo que importa es que está bien!-
Twilight comienza a respirar más tranquilamente, aunque aún tenía algo de pendiente, se sentía mejor. Twilight se tiende en el suelo mientras intenta aclarar su mente y calmar su corazón, es entonces que esta se percata de Discord, que era rodeado por los grifos y la princesa se levanta y se dirige al grupo. Mientras tanto los tres ceméntales se miran mutuamente con seriedad.
-no fue ninguno de mis lobos- piensa Shining con seriedad.
-no, ningún lobo tiene la fuerza para dar un salto tan largo y regresar al suelo, no cuando un vórtice le atrae con fuerza- piensa Roz.
-los abrían succionado, a quien sea que haya ido, pero no fue así-
-son muy pocos los lobos que podrían hacer eso, quizás algún alfa o un definitivo muy poderoso…. O quizás….-
-un hibrido con asimilador, si fue alguno de ellos, entonces las princesas no están a salvo-
-tenemos que ir por ellas entonces-
-Discord aún no está derrotado, y conociéndolo solo está jugando con nosotros-
-¡por eso es que tenemos que ir por ellas!-
-seguramente ira tras nosotros si nos ve partir, las pondríamos en un mayor peligro-
-debemos ser cautelosos-
-es mi hija de quien hablamos-
-lo se hermano, pero claramente somos parte de un juego, y si queremos salir bien librados, no debemos caer donde esa cosa nos quiere-
-bien…. no le digan a Twilight hasta que estemos seguros-
-alguien deberia ir...-
-no me parece prudente...- piensa Shining- no es momento de separarnos, eso es lo que quieren-
-¡si algo le pasa a mi hija, yo mismo te patare!- le responde Bast con severidad.
-si ves que es peligroso, regresa cuanto antes y todos iremos, no importa si tengo que matar a ese draconequus-
Shining y Bast se encaminan y resguardan a Twilight por la espalda. La princesa yacía al lado del señor grifo para someter al draconequus. La herida de Discord destila sangre, la misma se derramaba y caía al suelo por que la patada de Twilight fue tan fuerte que había hecho que la herida no solo se le abriera, sino que también se le reventara un intestino teniendo una fuerte y prominente hemorragia interna, Discord vomita sangre mientras siente como su estómago ardía en su interior, y su garra ahora ennegrecida, sostenía con fuerza su herida.
-¿pero qué te paso?- murmura Twilight con vos temblorosa, mientras observa a Discord con preocupación y miedo, mientras los ojos del draconequus destellaba con fuerza, notando la influencia de la gema en él.
-hola princesa….- murmura Discord mientras su boca destilaba sangre como si fuera baba.
-tu…. ¿Qué has hecho?-
-nada, jejeje, solo le provoque un aborto a mi esposa, despelleje a la princesa Luna, le di una paliza de lo lindo a mi hija y mi mayor crimen, provoque la destrucción de una antigua biblioteca, rompí pergaminos, e hice que miles de ejemplares únicos se perdieran para siempre, jeje, que malo soy ¿no crees?-
-¡maldito, porque hablas como si fueras Discord, si todos sabemos que tú lo estás controlando!-
-sí, lo estoy controlando, je, pero es verdad, jeje ¿y ahora que van hacer todos ustedes? Me tienen aquí, ¿van a destruir este cuerpo mal herido? adelante, es solo una marioneta de todos modos-
Todos gruñen con cólera, los grifos se aferran fuertemente a sus armas. Discord vomita sangre, y por un momento sus ojos rojos se vuelven blancos y sufre un tic como si se fuera a convulsionar, pero el brillo escarlata vuelve y sostiene el cuerpo agónico, antes de tener una recaída.
-creo que me provocaste un derrame intestinal con tu patada- se mofa Discord con un tono agónico.
Twilight frunce el ceño, tratando de mostrarse severa, cuando en el fondo comenzaba a sentir culpa y preocupación.
-jeje este cuerpo resulto no ser tan fuerte, solo un golpe y ya se está muriendo, dentro de poco ni mi control será suficiente para mantener con vida a esta patética criatura, pero no importa, hare que pelee hasta que muera entonces, da igual-
- ya basta y libera a Discord, el ya no podrá contra todos nosotros, todas tus tropas cayeron y cuando te encontremos no podrás contra nosotros tu solo-
-jajaja, no se preocupen por mí, acabo de conseguir otro ejercito- dice Discord con la voz de Carnage.
-a que... ¿a qué te refieres?-
-¿qué tal un tono dramático?- se mofa Discord mientras chasquea los dedos y de repente las tropas comienzan a ser rodeados por una espesa y amplia niebla que les nublan completamente la vista a sus alrededores.
Se siente un estremecer consecutivo, primero unos golpes como tambores, luego va en aumento, como si fuera una marcha, la niebla se vuelve más espesa, pero las pisadas se escuchan con más fuerza y cercas de ellos. Los grifos toman sus armas y las apuntan en lo alto mientras todos sienten como eran rodeados, a través de la niebla una serie de siluetas enormes comienzan a materializarse, y rodearlos a todos.
-¿Qué son esta vez? - murmura Twilight mientras se pone en posición de defensa.
-serán... ¿Más asimiladores neófitos?- murmura Bast.
-no lo creo…- murmura Shining mientras percibía un aroma muy específico de las criaturas.
Los ojos rojos de las criaturas se acercan lentamente hacia ellos, y antes de que la niebla se disipara, el señor de los grifos siente un vuelco al percatarse de quienes se trataban, su odio por Carnage se intensifico en el como un incendio, sintió gran rabia al mismo tiempo que cólera, cuando de entre la niebla, encabezando el nuevo ejército ofensivo de Carnage aparecía el señor de los minotauros, el Rey Minos, con los ojos inyectados con la magia de la gema sangrienta y un marcado atisbo de ira irrefrenable ante todos los demás presentes, con deseos incesantes y malignos de luchar.
La oscuridad es cada vez más sombría en el salón del trono de cristal.
-¡devuélveme a Eclipse!- reclama Lúthien mientras sostenía la espada negra con fuerza y determinación.
-oh, claro, claro que si mi princesa, je, él está en las habitaciones superiores, durmiendo, puedes ir si quieres, y te darás cuenta que no le he hecho nada- le dice Carnage con una sonrisa mientras la gema comenzaba a brillar con intensidad en su cuello, y su brillo era reflejado en los ojos purpuras de Lúthien- así que ¿Por qué no vas por el?-
-eso es lo que quieres que haga…. Quieres que te dé la espalda- murmura Lúthien con seriedad mientras empuñaba la espada de metal negro.
-¿no confías en mí?- dice con un tono inocente.
-¿tú que crees?-
-je, si, entiendo, tiene sentido que desconfíes de mí, de hecho, nadie debería confiar en mí, pero, si tuvieras el sentido de Applejack, sabrías que no estoy mintiendo cuando te digo que ese potrillo está a salvo-
-¿y tras todo lo que has hecho, porque no lastimarlo?-
-¿Por qué no lastimar a un potrillo inocente? No lo sé, tu dímelo-
-¿intentas jugar con migo- murmura la princesa con severidad.
Carnage sonríe ampliamente y retrocede un par de pasos, con total lentitud perdiéndose en la oscuridad, hasta que el único rastro visible de su presencia era la gema que brillaba en su cuello.
-¡no lograras sorprenderme!- exclama Lúthien mientras se daba la vuelta y apunto la espada a solo centímetros del cuello de Carnage, el cual se mantuvo inmóvil, mirando a la princesa con interés, mientras esta apretaba con fuerza la espada.
-¿Qué sucede? ¿Por qué no me decapitas?-
-dime ¿eso te mataría?-
-jeje, no, pero podrías intentarlo aun así- murmura Carnage mientras con su casco aparta la espada de Lúthien, pero esta da la vuelta y vuelve a colocar la espada a solo centímetros de la criatura, Carnage sonríe al ver como la princesa no le tenía miedo.
-dime ¿por qué?-
-¿Por qué, que?- murmura la princesa con un tono severo.
-¿Por qué no me temes?- sus ojos brillan con intensidad, y suelta un fuerte y estrepitoso siseo.
Lúthien se queda completamente seria, sin saber cómo responder.
-dímelo, por favor, dime ¿Por qué no me temes?- suplica con su tono inocente.
-¿eso que importa?-
-porque ¿Por qué no me temes? Necesito saberlo-
-¿Por qué debería temerte?-
-¿Por qué no deberías temerme? Soy una criatura monstruosa, sin piel, con ojos que destilan oscuridad, un poder inconmensurable el cual ni siquiera una criatura tan poderosa como Discord o cualquier otra princesa podría enfrentar, soy considerado un acecino, un desalmado, una criatura aberrante la que no te gustaría toparte en algún sitio oscuro, sola, y aun así, henos aquí, tu, una princesa que paso casi toda su vida en hospitales, sobreprotegida y contenida, que no me teme, cualquiera diría que solo un completo idiota, no me temería, pero tú, claramente no eres tonta, no, no lo eres ¿Por qué no me temes?-
-no lo sé….- Murmura Lúthien intentando deducir cuál era su punto y tratando de mantenerse alerta en caso de alguna treta o trampa que este mismo le prepare.
-creo que si lo sabes, muy en el fondo de ti, todo el mundo le teme a lo desconocido, pero tú no me temes, porque sabes que me conoces, en alguna parte, quizás no lo recuerdes, o quizás tu mente omite mi recuerdo, pero tú sabes quién soy-
-te vigile desde que eras una potranca muy pequeña, desde el inicio de todo, yo estuve hay para ti, y vi que no eras feliz, nunca fuiste feliz, porque este mundo no era para ti, nunca lo fue, tu odiabas a los ponis, odiabas la felicidad de todos, y por eso es que yo existo-
-¡es mentira!-
-si es mentira ¿entonces por qué existo?- sonríe Carnage.
Lúthien empuña con fuerza la espada, esta comienza a temblar levemente, su respiración comienza a volarse agitada por alguna razón, sus pupilas se contraen, comienza a sentir un fuerte sentimiento de cólera, pero pese a esto, pese a sentir que en cualquier momento estallaría, ella no ataca a Carnage pese a la necesidad que comenzó a sentir.
-¿Por qué no me atacas?-
-por qué fácilmente responderías y me quitarías la espada-
-acaso... ¿me estas analizando?, jeje, excelente, pero ¿Qué es lo que tu lograras? ¿A qué quieres llegar? SI NO ME ATACAS-
-Dime quien eres- exige saber Lúthien con severidad, mientras que con determinación y sin una sola pisca de miedo o inseguridad sostenía la espada de metal negro apuntando contra Carnage, quien caminaba lentamente a su alrededor, siseando como la serpiente que es.
-yo no soy nada realmente, solo una pieza en el juego, como todos los que están presentes, todo el mundo cree ser libre o tiene la esperanza de poseer la libertad, cuando la verdad es que todos somos marionetas atadas a hilos, solo... hilos. Nadie en este mundo es libre, y lo demostré al tirar de los hilos de todos, todos siguen faltas ilusiones, falsas esperanzas, motivaciones inútiles, y son demasiado ciego como para percatarse de lo que realmente los controla-
-puedes pensar lo que tú quieras, si crees que eres un esclavo, o un esclavista, no importara, al final caerás-
-oh claro que caeré, je, ese ha sido mi destino desde el principio, y aunque al principio me costó aceptarlo, ahora lo entiendo, lo entiendo todo, todo es tan claro ahora, y estoy seguro que pronto, tú lo entenderás-
-¿Qué voy a entender? ¿Qué no importa lo que haga solo soy un peón en tu juego de ajedrez?-
-je, un peón, no, no, tu eres mucho más que eso, una reina tal vez-
-¿y quién es el que mueve las piezas?-
-la "eternidad" y "ella"- Carnage se acerca más a Lúthien y acaricia suavemente su mejilla- ¿aún no lo entiendes? Porque, porque pequeña yegua, no lo comprende aun dime ¿en qué crees?-
-creo en el amor, creo en la amistad, creo en el bien y la bondad de todos-
-¿por qué?-
-por qué….-
-Lúthien, no te mientas a ti misma, te e vigilado, desde tus años más inocentes, y ambos hemos sido testigos de lo patético y cruel que es tu realidad, un mundo de decepciones, tristezas y dolor, y la peor parte es que ni siquiera puedes expresarlo. Desde pequeña sufriste las circunstancias de hospital en hospital, desgracia tras desgracia, sufriste trágicos accidentes, casi mueres desangrada a los dos años por un corte en la muñeca, intentaron secuestrarte solo por dinero, tuviste un pequeño monstruo como hermana, la amistad no era más que una ilusión patética, un sueño que nunca se hizo realidad, los niños se burlaban de ti, te consideraban rara, mas patética que sus míseras vidas, te separaron de tu familia para satisfacer los deseos de un reí egoísta, te violaron, te golpearon, maltrataron, abandonaron y humillaron, y todas esas cosas, yo no las hice, fueron solo las cosas que te tocaron vivir, nada más que la miseria que te rodea, y dime ¿Por qué aun crees en los ideales de tu madre? si desde siempre se te ha demostrado todo lo contrario-
Las palabras de Carnage dieron justamente en el cabo. El cólera de Lúthien se volvió tan grande e intenso que casi podía emanar un aura oscurecida, producto de toda su tristeza, ira y rencor que su corazón ahora sentía.
-estas enfurecida, pero, no con migo, al menos no específicamente, si no con todos-
-cierra, la…. Boca…- murmura Lúthien con cólera, intentando contener su rabia que crecía como un incendio.
-temes demostrar la oscuridad de su corazón, le temes a lo que puedes hacer ahora, puedo sentirlo-
Los recuerdos comenzaron a atacar a Lúthien, recuerdos del pasado, traumas de su niñez, tragedias, burlas, accidentes, de todo comenzó a bombardearle la cabeza, risas de niños contra ella, extrema soledad, ella atrapada en hospitales, en su cuarto, sin su casco, sin su piel, sin sus hijos, perdida, completamente sola y triste pero sin la capacidad de poder llorar pese a desearlo con todo el corazón. Imagen tras imagen, le golpeaban en la parte más endeble de su persona, torturándola, una tortura sin igual que no requiere de dolor físico para hacerla desear la muerte, ver lo patética y triste que fue su vida, le provocaban un dolor, un cólera, una rabia y tristeza sin precedentes.
Lúthien no lo resiste y se arrodilla ante Carnage, tratando de ahogar su cólera, tratando de calmarse, pero algo no andaba bien con ella, no podía respirar, sentía como quedaba atrapada, como si las paredes a su alrededor se serraran, esas risas, esos ojos juzgándola, no podía aguantarlo.
-¡el vestido!- piensa esta y comienza a quitárselo, se desabrocha los botones, el corsead, trata de quitárselo y cuando estuvo a punto de dejarlo caer, su cuerpo regresa a ser el bulto carnoso que antes era, y pierde el equilibrio al no poder sostenerse así misma pese a estar arrodillada, cayendo en seco, con el vestido a medio quitar, mientras su carne se exponía, y sus quemaduras resaltaban, agonizando nuevamente, respirando con mayor dificultad que antes, pero ahora sin sentir esa presión en la cabeza que no le permitía pensar con claridad. Estaba agonizando, pero al menos las imágenes se habían desvanecido.
-oh, ¿por qué haces esto?- murmura Carnage con desilusión- ¿te gusta sufrir? ¿Cierto?-
Lúthien no respondió, su cuerpo ahora palpitaba levemente mientras no podía moverse en el suelo, ya no podía ver a Carnage con claridad, su visión era borrosa y nublada, solo podía ver los cascos carnosos de la criatura ante ella.
Se escucha un fuerte golpe, Carnage voltea y se percata que proviene de la puerta principal, alguien se encontraba del otro lado tratando de entrar, Carnage no expreso ninguna mueca, más que desinterés y aburrimiento mientras algo golpeaba las puertas con fuerza.
-creo que te encontraron- murmura Carnage con inexpresividad mientras acerca su casco carnoso contra el pecho de la demacrada Lúthien, tomando los botones de su vestido para levantarlo y cerrarlo.
Por un instante el cuerpo de Lúthien estuvo a punto de recuperarse, pero Lúthien aleja a Carnage, el vestido se le abre otra vez, y vuelve al suelo, a agonizar otra vez
-prefieres vivir en una ilusión que afrontar la verdad-
-La única ilusión, era el cuerpo que me diste…. Ese no era mi cuerpo, mi figura, ya no lo es, esto, esto soy ahora- murmura Lúthien mientras entrecerraba los ojos.
Los golpes se escuchan con mayor fuerza, y del otro lado se escuchan dos voces desesperadas aclamando el nombre de Lúthien.
-tú solo buscas controlarme-
Carnage sonríe por un momento.
- solo intentaba ayudarte, tú te mientes a ti misma al decirte que este mundo pertenece a la luz, cuando la verdad es que en todos nosotros hay oscuridad, y no importa que se haga, siempre todos tendrán un atisbo de maldad en su ser, y como la gravedad, solo se requiere de un empujón para caer en las tinieblas-
-cállate…. Cállate….- murmura Lúthien cansada, mas esto no se le entendía, siendo más un quejido mientras su cuerpo palpitaba en el suelo.
-necesitas verlo con claridad, tienes que quitarte esa venda de los ojos, y ver el mundo como es-
Carnage desaparece delante de ella, los golpes contra la puerta son cada vez más prominentes y severos, incluso se podía divisar una luz tratando de atravesar la puerta, era una especie de rayo tratando de penetrarla, pese a todos los golpes que estos daban con insistencia, la puerta no parecía inmutarse ni en lo más mínimo, pero de repente, como si toda la fuerza de las puertas de diamante se hubiera disipado, ambas se abren de par en par, exponiendo a dos reconocibles figuras ante Lúthien.
-¡Lúthien!-
Ambos corren hacia ella, y la cogen entre sus cascos y garras, Lúthien agoniza entre sus garras mientras las dos figuras titubean al verle en ese estado.
-oh no puede ser… ¡Lúthien!-
-¡¿puedes oírnos?! ¡Lúthien!-
-Whisper…. Murmura Lúthien agónica entre las garras del grifo, este sonríe al escucharle llamarle por su nombre, mientras su compañero se quedaba un tanto serio mientras le miraba con seriedad.
-estamos aquí, tranquila- le dice el grifo con una titubeante sonrisa mientras trata de cargarla, y el poni retrocede un par de pasos.
- Blu….- murmura Lúthien.
El unicornio azul no responde y simplemente se queda serio mientras este sentía algo en su pecho.
-no te preocupes, los dos te sacaremos de aquí, te llevaremos a un lugar seguro, y te pondremos a salvo-
Whisper trata de colocar a Lúthien con mucho cuidado en su lomo, consiente de su estado tan delicado, la envuelve en el vestido, pero sin cerrar los botones, usándolo solamente como una manta para cubrirla.
-tenemos que irnos de aquí- murmura Whisper con seriedad, Blu tarda en hacerle caso, y este asiente con la cabeza. Los dos se llevan a Lúthien, dejando atrás la espada de metal negro, Lúthien desde su sitio mira como la misma se queda atrás mientras lentamente se alejaban. Ya estaban a punto de cruzar el umbral, pero cuando estaban a punto de salir por las puertas, estas se cierran súbitamente ante ellos.
-oh pero que tiernos, los dos vinieron a su rescate- se escucha la voz burlona e infantil de Carnage.
Whisper y Blu se ponen alertas, y miran en todas direcciones, tratando de encontrar a locutor de aquella macabra voz. Es entonces que en dirección al trono aparece Carnage ante ellos, con una amplia sonrisa de lado a lado, esta se encamina lentamente hacia ellos.
-¡no la tocaras!- exclama Blu colérico mientras se transformaba en Lobo, Whisper con cuidado deja a Lúthien en el suelo, recargada contra la puerta, e igualmente se prepara para la defensiva, tomando una lanza y extendiendo sus alas para arremeter cuanto antes.
-y aquí ante nosotros, los dos caballeros de armadura vienen por la princesa en su rescate- recita Carnage con su voz infantil- oh pero esperen jeje ¿Por qué son dos? ¿No debería ser solo uno?-
-¡te destrozaremos!—exclama Blu.
-jeje, quisiera ver eso- sonríe Carnage mientras avanzaba lentamente, Blu dispara un poderoso rayo contra Carnage, el cual con desinterés, levanta su casco, y el rayo estalla en el casco de Carnage, provocando una fuerte cortina de humo, que al desvanecerse mostraría a Carnage intacto.
-¿puedo saber? ¿Por qué están aquí? La batalla es afuera, los necesitan abajo, y en lugar de eso, ustedes dos, están aquí, y el que estén aquí, ni siquiera ayudara a mi derrota, ninguno de ustedes es el oponente indicado para mí-
-¡cierra la boca o tendré que arrancártela!- exclama Whisper con severidad.
-ustedes, solo díganme ¿Por qué están aquí? ¿Están aquí por Lúthien? ¿La aman?-
Ninguno responde, pero ambos quedan completamente serios, mientras se imponían ante Lúthien para protegerla.
-jajaja pero que tonto soy, je, si la respuesta es obvia- ríe Carnage como una potrilla- ustedes dos la aman, que lindos, en verdad, ella se sentiría muy alagada, el que dos fuertes… lobo y grifo, (curiosa elección) vengan hasta aquí, y enfrenten al diablo mismo, solo para salvarla de mis garras-
-¡déjanos ir o tendremos que enfrentarte!- reclama Whisper.
-en verdad tienen que estar enamorados para hacer esto por ella, ¿no les importa que ahora solo parece un costal de carne? Parecido a mí, pero más demacrado y patético-
-no la abandonaremos- murmura Whisper.
-pero si ambos ya lo hicieron alguna vez, la dejaron atrás ¿Por qué volver por ella? es claro que en ese estado morirá de todas formas-
-no volveremos a fallarte, cometimos errores, pero no otra vez- murmura Blu con severidad mientras retomaba su forma poni, pero sin dejar su estado de defensa.
-ah, no tengo deseos de enfrentarlos, ni siquiera quiero matarlos, solo quiero saber si ustedes serian capases de morir por ella ¿Qué tanto la aman? ¿Pelearían por ella?-
-siempre- murmura Whisper.
Carnage sonríe.
- ¿aun cuando al final, solo sea uno el que se quedara con ella?-
-abre esa puerta ahora- murmura Blu con severidad.
-claro, pero antes respóndanme esto, al final, solo uno se queda con ella ¿Quién será? ¿Quién de ustedes la merece? ¿Quién será el que la obtenga?-
Los dos miran a Lúthien con ansiedad y duda, para luego mirar a Carnage.
-maldita escoria, solo juegas con nosotros- murmura Whisper con seriedad.
-eso no parece una respuesta, no, creo que no- dice con esa vos de potrilla.
-Lúthien no es un objeto, y si solo uno se puede quedar a su lado, solo ella será quien lo decida- murmura Whisper con seriedad.
Lúthien mira por detrás de ambos a Carnage, esta era incapaz de mover un solo musculo, pero en su mente ya comenzaba a hacerse una idea de que era lo que Carnage planeaba, intento advertirles, pero de si solo salían murmullos y quejidos apenas audibles. Trato de esforzarse, trato de llamarlos, pero de si apenas un quejido semejante a un susurro broto de sí.
-creo que ella decidió, ¿no lo creen? Y aun si no los elige, ¿pelearan por ella?-
-claro que si- murmura Blu-
-con mi corazón y mi lanza, por siempre- murmura Whisper.
Carnage sonríe ampliamente y enfoca una mirada en Lúthien, cruzando las miradas de ambos, sus ojos se conectaron por un momento, mientras un fuerte latir comenzó a hacerse en los oídos de Lúthien
-te demostrare que es la verdad- escucha Lúthien en su mente, mientras el latido que esta escuchaba se escuchaba con más fuerza, como si en cualquier momento este fuera estallar.
-¡peleen por ella entonces!- exclama Carnage con una siniestra sonrisa.
De repente, antes de que Lúthien o Whisper pudieran preverlos, una criatura colosal arremete contra Whisper, el grifo apenas logra sentirlo, y retrocede gracias a su velocidad en vuelo, pero sin antes dejar tras de sí un rastro de sangre, el frigo posado en una cornisa mira su rodilla, y divisa un largo corte que le rebanaba la carne y le hacía sangrar prominentemente.
Tanto Lúthien como Whisper miran incrédulos al atacante, quien aún poseía sus garras manchadas con la sangre del grifo, este gruñía exponiendo sus largos colmillos, y sus fieros ojos azules miraban a Whisper con un deseo acecino.
-¡Lúthien es mía!- grita la criatura azul entre un fuerte y feroz aullido, y de un largo salto trato de clavarle sus garras al grifo para destrozarlo.
La guerra tiene labios azulados, ojos de soledad, carne de frío, campos de noche eterna, gesto airado, inviernos sin otoño y sin estío, la guerra tiene dientes afilados, cuchillos de acerado desafío, inmensa podredumbre hacia el vacío, harapos y negrura de atavío, alaridos sin nombre y sin soldado, desbordadas las venas, turbios ríos rojos que desafían y corrompen la clarides del agua.
El sentimiento de la guerra, solo trae catástrofe y dolor, miedo y desolación, desgracia, muerte y tristeza. Es eso lo único que quiere la gema, traer el final, hermanos contra hermanos, amigos contra amigos, no hay respeto y honor en la guerra solo muerte. Muerte bajo el manto rojo, y aquellos que se creen enemigos pelearan hasta el final, aunque no sea verdad, aunque no sean tan diferentes a los rivales, no importa la amistad, el amor o cualquier lazo, pues la guerra esta echa para romperlos a todos de una forma u otra, bajo el frio acero de las espadas, en una estela de sangre y lágrimas, este será el final, y muchos se irán pues el tormento rojo está aquí.
Sangre por sangre, muerte por muerte, ese es el deseo de la gema, la sangre le fortalece, la muerte la enriquece, el sufrimiento le encanta, le encanta el sabor del dolor, la desesperación, las luchas encarnizadas, luchas sin sentido más que traer la muerte y desgracia para todas y todos, hasta el final del infinito, así será, hasta que no haya nadie, hasta que todos estén muertos.
Luchas encarnizadas se llevaban a cabo en todo el imperio, grifos contra minotauros, amigos contra amigos, la ceguera del sentimiento del odio cubría los ojos de todos ellos, la lucha por la supervivencia, o simple orgullo entre razas, acaso importa el motivo.
Todos los minotauros arremeten contra los grifos, el choque de ejércitos estremece la tierra como si fuera un temblor, garras contra pesuñas, fuerza contra agilidad, resistencia contra vuelo. Ambas razas pese a ser tan diferentes, poseían algo fuertemente en común, y era que ambas razas eran de guerreros sin iguales, aun con que cada uno tuviera su propio estilo de lucha, ambas rasas eran mortíferas y parejas, por lo que ni siquiera la ventaja del vuelo sería una ventaja tan grande para los grifos, muchos de los minotauros de hecho, habían sido entrenados para luchar precisamente contra criaturas que pudieran volar, emboscadas, trampas, atraparlos con una cadena, romperles las alas si se acercan demasiado, poder dar saltos impresionantes para alcanzarlos e incluso una destacable puntería en el arte de arrojar objetos, eran solo algunas de las contraofensivas que los minotauros desarrollaron, y ante estas tácticas solo los grifos más jóvenes cayeron y murieron al poco tiempo.
La mayor tontería que un grifo podía cometer era intentar atacar a un minotauro de frente, porque no solo el fácilmente podría destrozarles el cráneo con un solo golpe, si no que así podrían atraparte con mucha más facilidad, y una vez que un minotauro te tiene entre sus brazos es casi imposible soltarse. Les rompían alguna pata, o incluso les arrancaban sus alas de un solo jalón solo para humillar al contrincante y dejar que el mismo se desangre o suplique hasta su muerte. Algunos otros los rodeaban entre sus brazos y con una fuerza descomunal los aplastaban entre sus músculos tal y como lo aria una serpiente constrictora, dejando al final solo un cuerpo suelto, sin vida, caer como un muñeco de trapo, con todos los huesos rotos en su interior.
Pero sin duda, la táctica más desalmada y horripilante era la de aplastar las sandias: los minotauros tomaban sus cabezas, y con sus gruesos dedos presionaba y aplastaban los ojos de sus contrincantes desafortunados, les aplastaban los ojos contra el cráneo, sus cuencas sangraban, ellos gritaban desesperadamente, trataban de clavar sus garras contra los corpulentos brazos de los minotauros inútilmente, gritaban , se retorcían, trataban de patear, librarse de algún modo, desesperados por sus vidas, hasta que el minotauro arto les aplastaba la cabeza como si fuera un melón, desparramando su materia cerebral y demás fluidos corporales sobre todo el piso, una muerte agónica y cruel sin duda, pero sobretodo aterradora para la misma victima quien antes de morir siente como su cráneo era aplastado, como sus ojos reventaban como sígueles y la sangre escurría a borbotones por sus cuencas, como desesperadamente intentan hacer algo por salvar la vida, en un dolor agónico y descomunal que no tiene precedentes, y toda esta tortura no terminaría hasta que al final solo se detiene cuando tu cabeza finalmente estalla en cientos de pedazos, y lo que resta de ti baña el rostro y los brazos de tu acecino.
Los grifos mayores conocían bien estos peligros, y no se hacían de los que fácilmente se podían agarrar, eran conscientes de que sin importar que tanta fuerza hayan desarrollado nunca competirán contra los monstruosos minotauros, era crucial para ellos que ninguno los cogiera con sus corpulentos brazos, aunado a esto parece casi irrisible o irónico que la parte más resaltante y atemorizante de los minotauros, sea la que menos peligro les represente; los cuernos pese a ser un arma igualmente mortífera que su fuerza, realmente pese a que muchos minotauros están acostumbrados a envestir para atacar, difícilmente lograban arremeter contra los grifos quienes esquivaban los ataques con relativa facilidad, no importaba su tamaño, de echo mientras más grandes sean los cuernos de un minotauros, este irónicamente era mucho más lento e impreciso, al ser demasiado peso el que cargan en la cabeza, no podían girar con rapidez y perdían estabilidad con facilidad.
La mayor arma de los grifos contra los minotauros eran sus cerebros y su velocidad, no podían confiarse, podían atacarlos a distancia, era lo preferible, pero no todos los minotauros eran lentos, y algunos incluso son más peligrosos si se les ataca a distancia. Por suerte en un amplio repertorio de combate muchos grifos están más que capacitados para luchar contra bestias grandes, lo demostraron cuando pelearon contra las bestias de Carnage, saben eludir, saben engañar y despistar, saben cuándo dar un golpe mortífero en alguna parte blanda o endeble como detrás de la cabeza, los talones, el costado, decapitarlos, saben actuar rápido como relámpagos, y es por todas estas habilidades y circunstancias que ellos estarían al mismo nivel que los minotauros, de echo poseen una ventaja más sobre esas criaturas, y es la paciencia, ahora los minotauros atacan desalmadamente, sin pensar demasiado en sus ataques, pueden usar eso a su favor.
Los grifos tiene una oportunidad de ganar, pero hay un problema, y es que, hermanos contra hermanos, pese a haber una fuerte rivalidad entre especies, la verdad es que muchos de ellos son conocidos, e incluso amigos, el caso más resaltante es por su puesto el de ambos reyes, quienes se conocieron desde muy jóvenes, jugaron juntos, entrenaron juntos, lucharon juntos, y ahora pelean a muerte. No importa que tanto lo intente Crow, cuanto trate comunicarse con Minos, este simplemente no lo escuchaba, y de hecho, intentar razonar con el comprometía su defensa y lo dejaba vulnerable, no tenía más opción, debía luchar contra su mejor amigo, y ganar si lo que quería era seguir viviendo, cosa que no tenía fácil, si había alguien que conociera todas sus tácticas, todos sus métodos y estrategias, era Minos, entrenaron juntos, y desarrollaron sus habilidades, y aunque el también conoce las habilidades de su amigo, Minos sigue teniendo algo de ventaja pues tras la muerte de su esposa, Crow perdió el interés en la lucha, dejando de entrenar por más de una década, y aunque aún tenía ciertas habilidades, lo cierto es que ya no es tan veloz como antes, cuando era incansable, cuando era mejor que Minos en la lucha.
Hermanos contra hermanos, amigos contra amigos, los dos pelearan hasta que uno caiga, solo así puede ser, solo así llegara el final para uno de estos reyes, y pronto el reinado
Starlight abrió sus ojos con algo de cansancio, al primero todo era difusos y confuso, aun somnolienta esta miro en todas direcciones, un tanto confundida, al principio no comprendía que había pasado o donde se encontraba, hasta que todo se aclaró ante ella y lo recordó, inmediatamente se sobresaltó, y se levantó, soltando un fuerte quejido, esta coloco su casco contra su hombro, y sintió un fuerte ardor, al principio tuvo miedo de mirar, pues cuando coloco su casco contra su hombro, inmediatamente sintió un fuerte ardor acompañado de algo caliente brotándole, cuando lo hizo, pudo ver una prominente herida aun sangrando.
La princesa se recargo contra un muro mientras se desangraba, mira a su alrededor para intentar comprender donde se encontraba, parecía ser alguna de las casas del imperio de Cristal, mira al techo, donde se encontraba un agujero que le permitía ver el cielo oscurecido y tormentoso, es aquí cuando pudo ver una serie de resplandores destellando en el cielo, la princesa al principio no lo comprendió pero cuando enfoco su mirada, pudo ver así sea por solo un instante a la silueta de su madre sobrevolando a toda velocidad, mientras trataba de esquivar algo a que aparentemente le perseguía.
-¡Mamá!- grito la princesa colérica, tratando de que le escuchara pero parecía que era inútil, su grito fue más un quejido que apenas pudo ser escuchado por sí misma. Starlight intento extender sus alas, pero al hacerlo sintió un fuerte y agudo dolor, estas cayeron contra el suelo, arrastrándolas y es aquí cuando pudo notar una serie de cortes a lo largo de sus alas. Aun así trato de hacerlas funcionar, pero no hizo más que abanicar el aire y soltar una fuerte mueca de dolor, esta gimió, y se arrodillo, mirando al suelo y respirando con algo de dificultad. Pero no se rendiría tan fácil, dio un salto trato de emprender el vuelo, pero solo callo con fuerza contra el suelo, se raspo las rodillas, y ahí se quedó, gimiendo de dolor, tratando de aguantar sus ganas de llorar.
Arrastro los cascos e intento levantarse, pero le era imposible, no podía hacerlo, era demasiado para ella, aun así, se aguantó sus lágrimas, intento pararse una y otra, y otra vez, reacia a quedarse en el suelo, y motivada por ver a su madre aun peleando, por esta extendería sus alas aun tratando de hacerlas funcionar, pero al no lograr nada más que martirizarse a sí misma, esta se arrastró hasta un muro en el que se recargo y con este se ayudó a ponerse de pie, con algo de dificultad al inicio logro apoyarse contra la pared y poco a poco levantarse en sus cuatro cascos, los cuales no dejaban de titilar, apenas aguantando su propio peso. Aun recargada contra la pared, no podía separarse de ella, sus cascos le dolían demasiado, y no respondían como debían, todo su cuerpo le dolía, pero lo aguantaría porque aún hay esperanza, aun la hay, si su madre aun pelea, es porque la hay, era lo único que pasaba por su mente en ese momento.
Trato de avanzar, coloco un casco al frente, y luego el otro, trato de caminar por sí misma, separándose de la pared, dios unos pasos, y luego volvió a caer, golpeándose la barbilla con fuerza. Se sintió impotente por solo un momento, pero luego le seguiría, trato de arrastrarse, obstinada a rendirse, salió del cuarto, y llego a un pasillo, por el cual nuevamente trato de recargarse contra la pared, y por medio de este camino por el pasillo, lentamente, mientras sus rodillas aun le sangraban.
Con la idea de no rendirse, de no perder siguió adelante, en eso, esta se encuentra con una puerta abierta, al cual estuvo a punto de dejar de lado y continuar su camino, pero al ver levemente, pudo ver una silueta reconocible para ella.
-¡Tara!-
Ante el sobresalto perdió el equilibrio y volvió a caer, pero no perdió más el tiempo y al no poder levantarse de inmediatamente se arrastró a como pudo hasta su amiga, y al estar a punto de llegar, casi pierde el aliento al verle en un estado tan deplorable, parecía un cadáver, con heridas expuestas y los huesos reluciendo entre la carne palpitante, temía lo peor y se apresuró en buscar el pulso en su amiga tan pronto le alcanzo, no parecía que respiraba, cosa que le alarmo, coloco su oreja contra su pecho, al principio no escucho nada, eso le asusto, entrando en negación volvió a escuchar, cerró los ojos y trato de concentrar su oído, pudo percibirlo, hay estaba, percibió un latido, muy débil, casi imperceptible, pero aún estaba hay. Coloco su casco sobre la boca de Tara y sintió su exhalación caliente, tenue, pero indicaba que aun respiraba.
-Tara… Tara despierta…- trato de moverla, pero no estaba segura si hacerlo le provocaría más daño, por lo que opto por ser más delicada.
- Tara... Tara por favor… por favor amiga, despierta, despierta-
Pero la princesa no despertaba. Sus ojos comenzaron a mostrarse empeñosos, pero trato de contener sus lágrimas, quería ser fuerte, debía serlo, no podía ser más la princesa débil y delicada, debía ser valiente, como su madre, valiente como amiga, pelear, pero ya no podía mover sus cascos, sus heridas eran grandes, no podía resistirlo.
Ya estaba a punto de rendirse cuando en eso...
-¿Qué aras ahora?- escucha ella, mira en todas direcciones pero no ve a nadie a su alrededor.
-¿hola?- murmura con algo de esperanza, pero con una ligera sensación de miedo.
-¿te vas a rendir?- escucha de nuevo la vos, esta mira en dirección a unos cristales en el suelo, y hay, le parece ver la silueta de una especie de yegua alga. Mira al frente donde debería estar la reflejada, pero no había nada más que un muro en ruinas.
-¿Qué está pasando?- balbucea Starlight incrédula- ¿Quién eres tú?-
-eso no importa, lo que debería importarte es, quien eres tú-
Starlight agita la cabeza, trata de poner sus pensamientos en orden, mira a su alrededor sin ver a nadie, solo ella y algunas ruinas, temerosa volvió a mirar al cristal en el suelo, y aún estaba ahí la figura, observándole.
-¿Qué quieres?- murmura tratando de ocultar su intriga.
-que me digas quien eres tú-
-¿Por qué quieres saberlo?- se queja Starlight.
-por qué no conoces la respuesta-
-¡si la ser, y si no fuera así! ¡Si yo no la se tu tampoco…..!-
-¿Quién eres tú?- repite la voz.
-¡soy Starlight! ¡Soy una de las princesas de Equestria, y me estoy cansando de esto!- responde colérica.
-¿Quién eres tú?- repite la voz con un tono serio pero sereno.
-¡ya te lo dije! Mira ¡ya no quiero jugar! ¡Quiero regresar con mi madre, quiero ayudarles a todos, quiero pelear!-
-¿Por qué quieres pelear?- pregunta la figura del reflejo.
-por qué… por qué… porque yo tengo que hacerlo, es mi deber-
-¿y cómo piensas hacerlo si tienes todo el cuerpo invalidado? ni siquiera puedes ponerte en pie tu sola-
-yo…. yo…. porque soy una princesa, y si no peleo por mi pueblo, por los demás, por lo que amo, no debería serlo, no sé quién eres, pero si quieres hacerme algo, hazlo ya, si me vas a ayudar ayúdame, pero ya basta de esto, ya basta, no lo soporto- murmura Starlight con sus ojos humedecidos por el dolor de su cuerpo y la cólera que tanto le torturaba.
-¿aun quieres salvar a los que quieres? ¿No importa si mueres?-
-no… no importa- murmura la princesa con seriedad, por un momento todo quedo en silencio, luego la voz volvió a hablar.
-yo no puedo ayudarte, solo tú misma puedes levantarte, levantarte tu sola, y ayudar a tu amiga-
-¡pero como!-
-¿Quién eres tú?-
-¿eso qué demonios tiene que ver?
-¿Quién eres tú?-
-¡¿me vas a decir sí o no?!-
-sé que conoces la respuesta en lo más profundo de tu ser-
-¿porque es importante?-
-¿Quién eres tú?-
-yo…. ¡soy la princesa Starlight Road….! ¡Segunda hija de la princesa de la armonía Twilight Sparkle y Bast Bloodstream, mis hermanos son Lúthien y Eclipse; mi hogar alguna vez fue Ponyville; tuve dos mejores amigos, sus nombres fueron Tara Solaris y Luck, también creí estar enamorada alguna vez….!-
Enmudeció al llegar a esa parte.
-¿de quién?-
Starlight por un momento guarda silencio, manteniéndose muy seria.
-¿Quién era el?-
-Wes… Wes Cruger - murmura esta para sí misma.
-todo lo que me dijiste, tenlo en mente, porque esa es tu respuesta, y solo teniéndola en mente, podrás ayudar a tu amiga, a tu madre y a todos-
La silueta se desvanece en el cristal, y Starlight queda completamente sola. Al percatarse de esto, Starlight trato de suplicar por que regresara, porque le ayudara y no le dejara, pero la entidad desapareció como un susurro en el aire.
La princesa no comprendía lo que pasaba, no sabía qué hacer, pero sentía que debía hacer algo, trato de levantarse, pero sus cascos aun le dolían demasiado, y apenas podía moverlos.
Regreso la atención hacia su amiga, y la abraso entre sus cascos, trato de hacer que despertara, pero Tara no lo hacía, la sacudió levemente, tomo su cascos y lo apretó, pero la princesa no respondida, casi parecía como si ya estuviera muerta, de no ser porque aun respiraba tenuemente, coloco su oído contra su pecho otra vez, el latido era mucho más lento y débil cosa que le provocó un frio recorriéndole la espina y un fuerte ardor en la garganta, ahora su latido era mucho más lento, cada vez se escuchaba menos, Tara estaba muriendo entre sus cascos.
Desesperada comenzó a gritar una y otra vez.
-¡Tara! ¡Tara despierta!
Starlight al pensar en las palabras que aquella yegua del reflejo le dijo trato de encender su cuerno con la esperanza de elaborar un hechizo que de alguna forma le reviviera pero no podía hacer que siquiera su cuerno soltara una chispa, estaba demasiado cansada y agotada, no podía hacer nada, su amiga no respondida aun. Starlight trato de encender su cuerno otra vez, pero más que emitir un brillo, un fuerte dolor y ardor en su cuerno fue lo único que consiguió. Perdió demasiado poder durante el incidente del hoyo negro, sin mencionar que ahora su cuerno se encontraba desgastado y ennegrecido por lo mucho que ella lo forzó para mantener aquel hechizo, por lo cual, ahora no podía usar su magia.
No importara que tan fuerte gritara, no respondida su amiga, y esta sentía como su vida se iba entre sus cascos. La sentía irse, desvanecer su vida entre sus cascos, esto provocó en Starlight un fuerte sentimiento de impotencia, casi sentía que estaba a punto de rendirse, pero no quería hacerlo, no mientras aun hubiera pulso en su amiga, grito, le sacudió, suplico, pero Tara no habría sus ojos.
La tierra se estremece con fuerza, esta mira en dirección a una ventana y divisa un potente resplandor rojo que comenzó a extenderse por la ciudad para devastarla y fulminarla completamente. Starlight entro en completa desesperación, quiso huir con Tara, pero sus cascos aun no respondían, solo podía estar hay con ella, y abrasarla para estar juntas al menos.
-Tara despierta Por favor- murmura esta entre lágrimas, ya perdiendo las esperanzas, y luego se traga su cólera y aceptando su derrota, esta le susurra suplicándole al oído unas últimas palabras- te necesito-
Es entonces que las lágrimas de Starlight se deslizan por sus mejillas, y una de ellas, cae en la frente de Tara, esta comienza a disolverse en su frente, sin antes tornarse blanca y despedir por un momento un brillo tenue.
La tierra se estremece con prepotencia y violencia, el aire caliente y seco sopla errático y con fuerza, cada vez el entorno se vuelve más y más caliente. El entorno se vuelve inestable y toxico, si esto continua así y se extiende por el resto del planeta, no pasara mucho hasta que el habitad se vuelva inhabitable para la mayor parte de los seres vivientes. En ciudades cercanas al imperio, la tormenta roja comenzó a hacerse presente, disturbios, peleas y asesinatos apenas están comenzando, la rabia domina a los ponis y demás criaturas como una enfermedad, unos a otros se mutilan y torturan, luchan hasta la muerte, por nada más que el deseo por satisfacer la sed y el deseo de librar una guerra, librar su propia guerra. Este mal se extiende cada vez más rápido con cada hora, cada minuto, cada segundo que se deja pasar, la tormenta sangrienta está más cerca de otros poblados, ciudades, bosques, pronto toda Equestria será cubierta en una negrura rojiza, y hay no parara, continuara extendiéndose, hasta que el mundo entero sea consumido. Todo comienza a morir, quien no muera brutalmente acecinado o luchando, lo hará por los males que traerá este entorno tan infernal, es entonces cuando uno piensa que este es el fin, y al final no quedara nadie, pues todos de una forma u otra, morirán.
Discord hace a un lado el combate entre los grifos y minotauros, y se enfoca en los lobos de Shining, y el grupo de Twilight y Bast, siendo solo la princesa de la armonía la única que lograba encestarle ataques que apenas rivalizaban con los suyos, pero no era ni de cerca suficiente para derrotarlo, de hecho, pese a la agonía y cansancio que Discord presentaba, esto no se veía reflejado en sus poderes, los cuales iban en aumento, mostrándose más destructivos e inestables. Sus movimientos eran lentos peros sus ataques eran muy poderosos.
-¡se supone que está herido! ¡Debería estar agonizando! ¡De dónde saca tanto poder- exclama Bast alterado mientras crea un escudo para protegerse a sí mismo y su esposa de un ataque de Discord.
-ya no son los poderes del caos con los que nos enfrentamos, esos desaparecieron, es la gema, su fuente de poder es la gema….- murmura Twilight con cólera.
-¿Cómo podremos detenerlo?- murmura Shining con seriedad e intriga.
-no…. No lo sé…. Sin los elementos de la armonía… no lo sé….- dice Twilight con un nudo en la garganta, mientras trataba de mantener su mente clara para poder concentrarse en la lucha.
La pelea se empareja un poco, los lobos de Shining y los Wampira atacan simultáneamente, permitiendo puntos de ataque para la princesa, Discord parece prever lo que intentan, y provoca una fuerte ventisca que los arroja a todos, al hacer esto, Discord se detuvo por un momento, y estuvo a punto de tumbarse, gracias a la gravedad de sus heridas que aun sangraban, pero pronto recupero la estabilidad.
Los lobos de Shining atacaron simultáneamente, se ocultaron en la sombra para que el draconequus no pudiera verlos, lo rodearon y dispararon con todo lo que tenían contra Discord, le dispararon de frente y por la espalda, dejando que Twilight culminara con un ataque de luz que arremetió contra Discord, cuando todo se aclaró y pareció estar más calmado, todos presenciaron como el draconequus se arrodillaba ya rendido, escupió sangre, su piel se puso pálida y sus alas cayeron en rendición, parecía más un muerto que alguien en vida. Ver su apariencia, destrozo el corazón de Twilight.
Discord gemía y respiraba con dificultad, estaba muriendo, no cabía duda, estaba agonizando y aun así, Carnage lo seguía obligando a pelear, cosa que hizo que Twilight se entristeciera y odiara aún más a Carnage.
Los lobos aparecen ante él, en formación se acercaron lentamente, Twilight apareció resguardada por Bast y Shining, esta miro al Draconequus con severidad, y una mescla de lastima, lastima por el mismo, temerosa y triste por su estado, predominaron sobre su cólera y odio hacia Carnage.
-¡Discord detente por favor!- exclama Twilight.
-princesa, esto es patético, él no les escucha- dice la criatura con la voz de Carnage.
-libéralo, esto ya es demasiado-
-no, nadie se ira, hasta que él o ustedes estén muertos-
-Discord, por favor…. Sé que estas hay dentro, aun estas con nosotros, por favor no quiero llegar a esto…-
-pero que patético, en verdad, él no te escucha, y no eres la única que insiste con esto princesa, ¿quieren ayudarlo? Terminen con su miseria-
-yo sé que sí, que aun estas con nosotros, aun puedes escucharnos, solo lucha contra ese monstruo-
-eso mismo dijo Celestia y la niña ciega-
-¡eres un cobarde, si tuvieras valor, nos enfrentarías a nosotros cara a cara, y no usarías este tipo de tretas para enfrentarnos!- exclama Twilight colérica, sin contener las lágrimas que comenzaban a cubrir todo su rostro.
-jejeje, claro, como usted diga, es gracioso, hablas como si ya me hubieran ganado- murmura Discord con la voz de Carnage mientras se ponía en pie ante ellos, Twilight y los demás se ponen en posición de defensa.
Un aura roja comienza a cubrir a Discord mientras este se elevaba del suelo, dejando al descubierto un prominente charco de sangre por debajo de donde se encontraba, aun ahora se encontraba sangrando, y pese a todo, seguía peleando.
-es interesante ver cual el verdadero límite de las cosas, me pregunto quién caerá primero Discord por su hemorragia o ustedes al quedar desintegrados-
Una potente y prominente aura devastadora, tan poderosa que incluso hizo estremecer hasta los huesos de todos los presentes, esta comenzó a concentrarse en el interior del cuerpo de Discord, el poder de la gema se acumulaba en él draconequus, listo para ser expulsado con la potencia de una bomba nuclear, Bast y Shining al sentir el peligro atacan simultáneamente, Discord los prevea y detiene en el aire, momentos antes de que llegaran a él, Discord se mofa de los ponis diciendo que todos en la ciudad morirán, pero lo que realmente intentaron fue distraerlo, permitiendo que Twilight le llegara por la espalda y lo rodeara con una burbuja de energía, Discord expulso la energía con la potencia de una bomba y esta se vio contenida por la burbuja, pero Twilight comenzó a sufrir y a forzarse por mantenerla, sabiendo que no podría contener todo ese poder por mucho tiempo se dirigió a los demás y grito.
-¡CORRAN DEPRISA, LO DESTRUIRÁ TODO!-
Los lobos emprenden la retirada, pero dos sementales se quedan con Twilight.
-¡SHINING, BAST, CORRAN DEPRISA!-
-no te dejaremos-
-¡no hay tiempo, ustedes corran!-
Tanto Bast como Shining encienden sus cuernos y juntos disparan para fortalecer el escudo de energía, Discord comienza a sufrir dentro de la burbuja, sintiendo como la propia energía que expulsaba y era contenida, comenzaba a acabar lenta y dolorosamente con su cuerpo. Los ojos del draconecus brillaron con fuerza, y aún más energía fue expulsada, la burbuja se vio obligada a aumentar de tamaño, pero aun persistió conteniendo el devastador poder que estaba a punto de librarse, aun con la ayuda de los tres juntos, no parecería que durarían demasiado tiempo. Es entonces que rápidamente uno de los lobos regresa y tras transformase en su forma de unicornio, enciende su cuerno y dispara el mismo rayo para ayudar a los demás con la contención. Shining sonríe al ver a su hija ayudándoles.
-¡no podremos contenerlo mucho tiempo!- exclama Ara colérica.
-¡no podremos contenerlo aquí! ¡Tenemos que hacer que libere la energía de algún modo!- exclama Twilight.
-que sencillo- dice Ara con ironía.
La burbuja crece nuevamente, esta vez tres veces su tamaño, como un globo a punto de estallar, los ponis retroceden pero aún se mantienen en la misma sintonía.
-¡¿Qué plan tienen?!- reclama Ara colérica.
-¡quizás podríamos crear un escape, como el de una fábrica!- sugiere Bast.
-¡no, eso crearía un rayo que devastaría todo lo que este a su paso!- dice Twilight mientras intentaba pensar.
-¡no si lo dirigimos hacia el cielo!- agrega Shining. Twilight se queda pensando por un momento.
-no creo que funcione…. Es demasiado poder, la presión liberada será demasiada-
-SI ESTA ENERGÍA NO SE LIBERA ESTALLARA Y TODOS MORIREMOS- reclama Ara con severidad.
-bien… ¡todos prepárense! ¡Enfoquen un tubo de escape en la superficie superior!-
Los cuatro ponis combinan sus poderes y crean por encima de la burbuja una abertura de escape con un tubo de energía, todos tragan saliva, esperando que esto no provoque que la energía estalle en sus caras y cruzando los cascos, abren el escape. Fue como un poderoso golpe contra el cielo, un poderoso rayo de energía fue expulsado y como un faro se mantuvo en el aire, un colosal rayo rojo que iba directo al espacio exterior. Discord se retorcía dentro de la burbuja, prominente quemaduras comenzaron a aparecer en todo su cuerpo, Twilight lo observo con tristeza y cólera, le ve sufrir, retorcerse y gemir. Siente un vuelco en el estómago, y una culpa sin precedentes, si Discord morirá, será culpa suya por no ayudarlo, era lo que pensaba, y comenzaba a hacerse a la idea.
-¡todos prepárense!- exclama Ara.
La esfera de energía presiona con fuerza contra el suelo, y comienza a crear un inmenso cráter, en el que estuvieron a punto de tropezar, pero contra apenas lograron mantener su hechizo. El faro destructivo estuvo a punto de voltearse y desbordarse, pero cada poni se colocó en uno de los puntos cardinales y de esta forma logrando mantener un equilibrio para que el faro no apuntara contra Equestria, directo al cielo, estrellas posiblemente eran destruidas, no lo sabían, era improbable, pero era tal el poder que se estaba liberando que no parecía tan descabellado.
El cráter creció de tamaño y estremeció la tierra donde se encontraban posados, por un momento Bast perdió el equilibrio, tropezó, pero en cuanto pudo se levantó y disparo nuevamente, el rayo se hacía más y más potente, no podían mantenerlo la burbuja creció aún más pese a ha haber un punto de fuga, no era suficiente, esto iba a estallar, podían sentirlo, lo sabían, ellos sentían como su burbuja se debilitaba aun cuando todos dispararan a la vez, no era suficiente, no podían hacerlo.
Ara sintió un temblor en el lomo, cuando el escape que crearon incremento de tamaño sin que ninguno de ellos lo hubiera permitido, este aumento su radio y la energía comenzó a desbordarse.
-¡no puede ser! ¡Todos huyan!- grita la poni dejando su puesto al ver como la burbuja comenzaba a agrietarse, iba a estallar, y no se iba a quedar ni un instante más, pero no se iría sola, rodeo la burbuja y arremetió contra su padre obligándole a dejar su puesto, Shining no pudo discutir con ella al ver el terror y la súplica en sus ojos, pero tampoco podía irse sin advertirle a los demás.
-¡todos corran! ¡Twilight!-
Twilight concentra su poder, y crea una nueva burbuja antes de que la original estallara, esto contuvo la energía lo suficiente para que ella y Bast pudieran también correr. Los cuatro corrieron tan rápido como se les permitió, Twilight extendió sus alas y trato de volar, pero no duro más de algunos metros cuando la burbuja provisional estallo también y una fuerte onda de choque inicial les golpeo e hizo que perdiera el control de su vuelo, ella se estrelló con fuerza, mientras la esfera de energía crecía y estuvo a punto de alcanzarlos. Al creer que sería su final cerro los ojos, pero algo la tomo, inmediatamente le ayudo a levantarse y antes de que se diera cuenta de quién era ya se encontraba corriendo mientras este le resguardaba. Bast corrió a su lado, no había tiempo de palabras, la honda de energía les pisaba los talones y les desintegraría apenas tocarlos.
No podían llegar muy lejos, llegaron a una parte de la ciudad, pero casi de inmediato esta comenzó a destruirse y a sucumbir ante la energía. Todo se estremeció con fuerza, las casas se derrumbaron tras de ellos, y no faltaba mucho para que terminaran envueltos en el mismísimo infierno.
Twilight no podía correr más, y antes de que se quedara atrás, Bast le cargo en su espalda y siguió corriendo, pero el tampoco el duraría demasiado; al ver un oportunidad ante él, se deslizo con ella en la espalda hasta una abertura en la tierra, ocultándose en un pequeño túnel atrincherado con escombros, antes de que la muerte roja les alcanzara. Bast y Twilight combinaron sus poderes para crear un pequeño escudo que les protegiese, pero con el poder de esta explosión no duraría mucho tiempo .
Los dos se abrazan fuertemente mientras dejan pasar el rayo destructor que los sobrepasa, todos se estremece con violencia, y devastación, la pareja se abrasa con fuerza en caso de que este sea su final, por un momento lo creyeron así, cuando sintieron como comenzaba a rosarles la energía destructiva, Twilight cierra los ojos con fuerza, Bast usa su cuerpo para cubrirla, y evitar que esta se lastime, tenían muy poco espacio, Bast comenzó a sentir como su lomo comenzó a arder, pero aguanto todo sentido de dolor para no preocupar a Twilight, simplemente le abrazo, le abrazo con más fuerza, y esta le correspondió el abrazo.
-te amo-
-yo también….-
Dijeron los dos pensando que sería la última vez que estarían juntos, juntaron sus labios y se dieron lo que podría ser su último beso. Sus labios se juntaron con mayor pasión que nunca, sus corazones latían sin césar y a la par, se abrasaron con más fuerza, y no se soltaron, esperando que llegara su lo inevitable, alegrándose que al menos, si este está su final, al menos lo enfrentarían juntos.
De repente, cuando se había perdido toda esperanza, un resplandor dorado surgió, y el infierno retrocedió, ninguno lo pudo creer al momento, Bast apenas se asomó, y pudo ver ante ellos, dos figuras reconocibles.
-¡Starlight!- grito Twilight al también asomarse, y en efecto, hay se encontraban ambas princesas, sanas y salvo, y para sorpresa de Twilight sin ningún rasguño. Las dos princesas se encontraban con sus cuernos al frente brillando con intensidad, y ambas caminaban lentamente haciendo retroceder el fulgor rojo. Sus cascos se arrastraban, sus ojos estaban entrecerrados, sus cuernos brillaban con intensidad mientras se habría paso hacia el origen de este desastre.
Starlight avanzaba como podía, lentamente, tratando de mantener la misma distancia que su amiga que se encontraba un par de metros adelante. Twilight salió de su refugio y corrió hasta su hija, Bast trato de detenerle, pero al tratar de alcanzarla, las ondas expansivas y la presión de la atmosfera le hicieron retroceder. Starlight permaneció seria, tratando de mantenerse a la par con Tara para hacer retroceder la energía, pero no pudo ignorar a su madre cuando esta le alcanzo.
-Starlight...- murmuro Twilight al estar ante su hija, su tono de vos era uno de sorpresa e incredulidad, la princesa miro a su madre, sus ojos estaban inundados en lágrimas completamente. Ambas se miraron fijamente por un momento, Twilight intento expresar algunas palabras, pero enmudeció. Es entonces que Starlight pasa un casco por sus magillas humedecidas, y con este mismo toca la frente de su madre, es entonces que pasa algo que Twilight no se esperaba. Las escasas heridas que esta poseía en su cuerpo se desvanecen en un instante y no solo eso, pues ahora ya no se sentía cansado y al contrario, se sentía rebosante de energía. Starlight le sonríe a su madre, Twilight al comprenderlo también sonríe, e inmediatamente hace brillar su cuerno y se une a las princesas para hacer retroceder el infierno. Junto a su hija y con Tara al frente las tres yeguas se abrieron paso conteniendo el infierno y regresándolo a donde vino.
Una honda de choque fue expulsada, Starlight y Twilight retrocedieron pero Tara se mantuvo al frente, y nuevamente avanzaron una contra la otra, ya estaban muy cerca, hay se podía divisar al final de su camino a Discord flotando enmendó del radio. Su cuerpo estaba cubierto en llamas rojas mientras seguía expulsando energía descomunal, Tara camino al frente de la trinidad, Starlight y Twilight se mantuvieron a su lado, mientras la princesa del sol avanzaba hacia su padre.
-¡esto se terminó!- exclama Tara mientras con sus cascos toma lo de Discord, la criatura estaba demasiado marchita y agónica como para eludirla, su único ataque era el mismo que Tara y las demás le ayudaban a contener, Tara apretó con fuerza los cascos de Discord, lo obligó a caer al suelo y aferrados con fuerza, su aura dorada se extendió y comenzó a cubrir la de Discord. La criatura chillo, gimió y grito con fuerza mientras Tara concentraba todo su poder para envolver a su padre. El aura roja de Discord se tornó dorada brillante mientras este gritaba.
-¡DEVUÉLVEME A MI PADRE!- grito con la voz real de Canterlot.
El cuerpo de Discord se tornó en Luz y un potente brillo corazón resplandeció en todo el imperio antes de que todo permaneciera en completo silencio.
En el castillo de cristal, posado sobre una cornisa se encontraba Carnage quien fue testigo de la resolución del combate. Por unos momentos, la criatura sin piel quedo completamente seria, mas no precisamente parecía enojado o frustrado, realmente solo parecía analítico y pensativo.
Luego de un momento de silencio, Carnage sonríe, y su figura se desvanece entre las sombras, para luego aparecer en el interior de una habitación secreta donde casi de inmediato, algo arremete contra el con fuerza y prensa a su cuerpo.
-¡papi volviste!- era Penny alegre como siempre, sin ningún atisbo de miedo, preocupación o siquiera seriedad, riendo como la potranca que es, Carnage la toma y la suelta.
-volviste ahora…. ¿Qué pasara?- pregunta Cadance quien a diferencia de Penny se mostraba muy asustada y temerosa al ser testigo de la derrota y purificación de Discord.
Carnage se acerca a Cadance, quien tenía ojos ensombrecidos casi si estuviera en algún trance que le impedía ver otra vez la verdadera forma de Carnage, casi como si el incidente de no hace mucho no hubiera pasado, volviendo a ser la Cadance devota y amorosa hacia Carnage que ha sido desde entonces.
-no te preocupes cariño- le dice Carnage mientras le besa el cuello con lujuria y deseo, Cadance se sonroja como una niña pequeña- ahora yo me encargare de las cosas-
-pero…. Pero Carny… ¿tu… Tu solo?- murmura Cadance con un nudo en la garganta, sintiendo gran preocupación por su querido Carny.
Carnage sonríe maliciosamente, pero Cadance no desvanece ni un poco su expresión de miedo y preocupación. Esta le mira con ojos de perrito, esperando una respuesta que le haga sentir más tranquila.
-no precisamente cariño, je, no te preocupes, nadie te tocara a ti o a nuestros hijos- le dice Carnage con una sonrisa mientras acaricia su vientre con delicadeza, es entonces que el vientre de Cadance, por un momento sobresale un bulto, como si algo dentro de ella intentara asomarse, estirando la piel del vientre, y al princesa más que asustarle, le hacía sentir todo lo contrario.
-aj… fue… fue una patadita…- murmura con un tono suave y cariñoso.
-la sentí- dice Carnage con una sonrisa, mientras mira a su alrededor y observa sobre de ellos, a Wes colgando de unas cadenas -hola hija ¿Cómo van las cosas haya arriba?-
Wes no respondió, en su lugar mantuvo una expresión sombría, y solo sus cadenas emitían un tenue sonido, pero esto era mas por el balanceo involuntario de las mismas.
-creo que no le gusta estar hay colgado…- murmura Cadance con un tono preocupado.
-no te preocupes, cuando sea el momento se librara de las cadenas- le dice Carnage con una sonrisa.
Cadance mira en lo alto, y observa a Wes con algo de lastima.
-bien, tengo que irme- suspira Carnage con falas lastima.
-no te vayas… por favor… no nos dejes- suplica Cadance con mucha tristeza.
-nunca los dejare- sonríe Carnage mientras se da la media vuelta.
-oh, casi lo olvido- dice Carnage de repente y se dirige hacia Penny, la potrilla le miraba con una sonrisa- tengo un regalo para ti mi cielo-
-¡un regalo! ¡Siiiiii! ¡Un regalo! ¡Un regalo! ¡Que es, que es, que es!- repite Penny mientras saltaba como la potrilla que es.
-esto es algo muy especial, propio para ti mi cielo- murmura Carnage mientras le entregaba a Penny una pequeña cajita roja con un listón negro.
-¡yay!- Penny toma emocionada y enérgica el obsequio, y estuvo a punto de abrirlo, pero Carnage le detiene.
-oh, no, aun no mi cielo, aun no es momento-
-¿pero cuando será?- murmura Penny con tristeza y suplica, mostrando ojos de cachorrito ante su padre. Carnage sonríe ante esto, pero no porque le pareciera tierno, sino porque le divertía la forma de ser de su hija.
- cuando estés sola con mamá- sonríe Carnage, Penny le mira sin entender bien a que se refería- oh, y también quiero decirte esto-
Carnage se inclina y le susurra algo al oído de Penny que ni Cadance ni mucho menos Wes pudo escuchar pese a tener un buen oído, aun cuando este disimuladamente enfoco su sentido, este aun asi no pudo escuchar nada, cosa que le extraño un poco.
-¿entendido?-
-¡Si papi! ¡sipi, sipi, sipirili!- exclama la potranca con gran emoción sin dejar de saltar ni por un instante.
-cuida de tu madre-
-¡si lo hare! ¡Pinkie promesa! ¡Con cerrojo o sin cerrojo un pastelito a mi ojo!- recita Penny mientras de la nada saca un pastelito con betún rojo y lo estrella contra su ojo.
Carnage se despide una última vez de Carnage dándole un beso en los labios introduciendo su larga lengua en el interior de la boca de Cadance al punto de incluso llegar a su garganta, Cadance estaba excitada y muy sonrojada.
-vuelve pronto…- murmura la princesa con un tono bastante inocente.
Carnage se da la media vuelta y desaparece entre las sombras una vez más, y su figura se traslada y materializa en el salón del corazón de cristal, aun corrompido y destilando la magia maligna de la gema sangrienta, Carnage avanza lentamente hacia la plaza, la cual se encontraba desierta y destrozada, este se coloca delante del corazón, con su inmisericorde sonrisa bien marcada en su rostro mientras permanece de pie, simplemente observando con admiración el imperio de cristal destrozado y ahora irreconocible, con algunas pocas casas destrozadas o aun en llamas por el combate, en cuanto al resto ya habían desaparecido casi por completo, dificultando ver alguna que siquiera tenga el techo completo. El cielo ennegrecido con un aura rojiza que seguía extendiéndose más allá del imperio de cristal. Carnage simplemente se quedó hay parado, esperando con paciencia la tan esperada llegada. No tuvo que esperar demasiado, pues al poco tiempo más adelante comenzó a divisarlo algo acercándose por la plaza. Se trataba ni más ni menos que de un pequeño grupo de ponis, algunas princesas y un Draconequus con una mirada sombría y severa se acercaban lentamente hacia donde Estaba Carnage, quien solo esperaba pacientemente a que llegaran con él.
Twilight, Tara, Starlight, Shining, Ara, Bast, Roz y Discord avanzaban en fila hacia el salón del corazón de Cristal, todos con miradas seberas o serias, con sus dos objetivos al frente suyo, el corazón de Cristal y Carnage quien aun poseía la gema sangrienta en su cuello. Todos se detienen apenas a unos metros de donde se encontraba Carnage, observando a su enemigo con frialdad y determinación.
Una colosal lucha estaba por comenzar, la última pelea que definirá el destino de Equestria, la batalla final contra la gema Sangrienta, está por comenzar.
